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Cuando abrí este blog llevaba 30 años ejerciendo el periodismo en Castilla y León, todo ese tiempo siguiendo la actualidad politica regional y, en particular, las andanzas de las instituciones autonómicas. Una excitante experiencia que, después de un paréntesis técnico, vuelvo a compartir con quienes se dejen caer por aquí.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Aznar, al módico precio de 22,5 euros



  Creo que ha sido la tercera o cuarta vez que se repite la escena. José María Aznar publica un libro -no he tenido el valor de leer ninguno de ellos, pero me da la sensación de que todos son variaciones sobre el mismo tema- e incluye Valladolid en su gira promocional. Siempre en los mismos almacenes del Paseo de Zorrilla y siempre con el mismo éxito de público (lo de la crítica ya es otra cosa).

martes, 27 de noviembre de 2012

El expolio de las Cajas (II): Abominan de LLamas y ya se desmarcan de Del Canto


 Siguiendo el calendario previsto, ayer desfiló por la Audiencia Nacional Atilano Soto, quién al menos no invocó su doctorado en Filosofía para llamarse andana sobre el abismal agujero financiero de Bankia. Soto no es además ningún novel en esto de los Consejos de Administración. En los noventa fue durante unos añitos consejero de la Azucarera Ebro, cargo remunerado anualmente con unos 20 kilos (y no de azúcar) de los de entonces.

 

domingo, 25 de noviembre de 2012

En memoria de Luis Erik Clavería (evocación de la transición en Segovia)

Desde una red social en la que participa muy activamente, un viejo amigo, durante un tiempo compañero de fatigas periodísticas, me animaba el otro día a escribir una especie de historia sobre el tardofranquismo y la transición democrática en Segovia. La verdad es que la vinculación segoviana de Adolfo Suárez y de otras figuras que le acompañaron en primera línea, entre otros Fernando Abríl Martorell y Rafael Calvo Ortega, convirtieron a la Segovia de aquel tiempo en un observatorio privilegiado de dicho proceso histórico.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Una vergonzante amnistía fiscal


Imagino a los lectores de este blog más o menos al corriente de las diferencias internas que ha originado dentro del PSOE de Castilla y León el pacto político firmado el pasado 10 de octubre entre el secretario autonómico socialista, Julio Villarrubia, y el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

El expolio de las Cajas (I): Un maestro de primaria y un doctor en Filosofía


 Su condición profesional de “maestro de primaria” ha invocado el ex presidente de Caja Ávila y titular de la Diputación abulense, Agustín González, llamado a declarar por la Audiencia Nacional dentro del “caso Bankia”, en el que está imputado, junto a Rodrigo Rato y otros 31 consejeros del mismo grupo bancario, por presuntos delitos de estafa, falsificación de cuentas, maquinación para alterar el precio de las cosas, administración desleal y apropiación indebida. Casi nada.

lunes, 19 de noviembre de 2012

El hospital de Burgos, ejemplo de una forma de gobernar


 Aunque hay cantidd donde elegir, si hubiera que decantarse por un ejemplo que refleje la forma de gestionar de Juan Vicente Herrera, me quedaría sin duda con el Hospital de Burgos, una actuación de la Junta que reune todos los ingredientes de su estilo de gobierno. Refresquemos la historia.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Una insaciable ansia de poder

 So pretexto de una presunta austeridad que luego no se compadece con otros dispendios más o menos ocultos, determinados gobiernos autonómicos del PP están aprovechando esa coartada para sacudirse de encima o, en su defecto, desactivar todo lo posible, aquellas

martes, 13 de noviembre de 2012

Ir por lana y salír trasquilado

Óscar López
Una vez que Juan Vicente Herrera había desviado con una larga cambiada el guante lanzado por Óscar López retándole a mantener un mano a mano en torno a las cuentas de la Junta, el pleno convocado en el “mausoleo” para debatir las enmiendas a la totalidad del

lunes, 12 de noviembre de 2012

Herrera y las claves de su sucesión

A estas alturas de la película, después de observar su trayectoria en los casi doce años que lleva presidiendo la Junta, creo conocer algo a Juan Vicente Herrera. Y puedo ratificarme en lo que ya dije hace tiempo, sin que casi nadie compartiera mi opinión: Herrera no es, ni de lejos, lo que parece. Ni su balance como gobernante es el que se nos quiere hacer creer, ni su perfil personal se corresponde con la imagen de político accesible y dialogante que se tiene de él. Pero tiempo habrá para ir diseccionando con detalle su gestión, cada vez más empañada por actuaciones y actitudes que delatan su limitada talla política y revelan su verdadero talante.

A lo que iba. Hasta donde yo lo conozco, sospecho que le tienen que estar sentando como un tiro los pronunciamientos de determinados notables del PP a favor de que opte a una nueva reelección en los comicios autonómicos de 2015. Por varios motivos. El primero y principal es que, estando, como está, hastiado de presidir la Junta, lo último que le apetece es oír que le pidan que se encadene todavía más al cargo.
 En 2011 ya se presentó sin ninguna gana, bastante a regañadientes y advirtiendo a quien tenía que hacerlo, Mariano Rajoy, que lo hacía por última vez y con la esperanza de ser relevado a ser posible antes de finalizar su actual mandato. Y en el último congreso regional del PP, hace poco más de seis meses, dejó meridianamente claro que no contarán con él para las siguientes. "Si me quereis, irse", se desgañitaba Lola Flores durante la tumulutosa boda de su hija. "Si me apreciais, no me deis la vara con que me vuleva a presentar", musita el inquilino del Colegio de la Asunción, Juanvi para sus amigos. Pues bien, algunos no quieren darse por enterados y se descuelgan, además totalmente a destiempo, a favor de que Herrera reconsidere su decisión y vuelva a encabezar el cartel electoral en 2015.

 Imagino el mosqueo/cabreo presidencial. No es para menos, analizada la procedencia e intencionalidad de esos pronunciamientos, sobre todo el del presidente provincial del PP y Delegado del Gobierno, Ramiro Ruiz Medrano, otro que por cierto también dista mucho de ser como parece. Desde que algunos detectamos que su salto al actual cargo le situaba en la carrera de la sucesión, Ramiro no hace otra cosa que pronunciarse a favor de que el actual presidente de la Junta vuelva a ser el candidato. Sabe perfectamente que la decisión de Herrera es irreversible y que su ciclo político está agotado, pero, al manifestarse a favor de que siga, trata de desmentir que él aspire a sucederle. Vano intento de despistar.

Medrano es el peón elegido por Soraya Sáenz de Santamaría para controlar a distancia esta comunidad. Ella apadrinó su nombramiento como Delegado con la idea de que, llegado el momento, sea del candidato del PP a la presidencia de la Junta. Y en ese horizonte trabaja don Ramiro (nada ya de Ramirín), quién, por cierto, en plena oleada de recortes ha ampliado sin cortarse un pelo su equipo de cargos de confianza y/o de libre designación, convirtiendo los aledaños de su despacho casi en el camarote de los hermanos Marx. Y por supuesto no es casual el rosario de homenajes y  panegíricos casi hagiografícos empeñados en beatificar su figura.

 En contra de lo que pudiera pensarse, Ramiro nunca ha sido un santo de la devoción de Herrera. De hecho, a todo un presidente provincial del PP de Valladolid lo despachó al principio de esta legislatura con una simple vicepresidencia en las Cortes. “Mi familia se extrañaba de que tuviera todos los fines de semana libres”, dijo en unas reveladoras declaraciones realizadas nada mas ser nombrado Delegado. Y a ese limbo es a donde le había mandado el presidente regional. 
Tengo para mí que a Herrera le importa muy relativamente quien tome su relevo. Sabe su sucesión desatará una dura batalla entre la vicepresidenta Sáenz de Santamaría y Dolores de Cospedal (avalista de Alfonso Fernández Mañueco) y que en ese pulso también contarán -porque así lo prevén los estatutos- los nueve presidentes provinciales del PP.

Demasiado lío para un presidente en retirada que a lo único que aspira es a irse sin hacer mucho ruido. (Otra cosa es el pernicioso círculo que le rodea, que no deja de maniobrar para reventar como sea la opción Mañueco). Si de Herrera dependiera, el elegido no sería ni Medrano ni Mañueco. Preferiría antes a Antonio Silván (muy venido a menos como consejero y absolutamente eclipsado en León por Isabel Carrasco) o a Rosa Valdeón, con la que se considera en deuda desde que sacrificó su brillante carrera en la Junta en aras de salvar la alcaldía de Zamora. Una vez que el PP dispone de mayoría absoluta en el ayuntamiento zamorano, no descartaría yo que en un hipotético reajuste de gobierno -muy hipotético, dada la alergia de este presidente a mover nada- Herrera resarciera a Valdeón, reincorporándola de nuevo a una consejería.

El problema de Valdeón, al igual que el de Medrano, es que no son procuradores en las Cortes. La primera lo intentó, pero el presidente provincial del PP de Zamora, Fernando Martinez Maillo, se ocupó de vetar su presencia en la lista autonómica. El segundo dejó su plácido escaño en el “mausoleo” al ser nombrado Delegado. Ello significa que ambos quedarían fuera de juego si el relevo en la presidencia de la Junta se produjera antes de concluir el actual mandato, esto es, si se diera la que yo denominé “Operación Vaticano”: la salida de Herrera hacia otro destino político antes de que concluya la presente legislatura.
 Se reproduciría entonces la situación de 2001, cuando Juan José Lucas fué nombrado ministro y su sustitución se precipitó en poco más de 24 horas. Y en mi opinión es muy posible que vuelva a ocurrír lo mismo. El momento podría ser la primavera de 2014, dentro del auste de jpiezas que lleve a cabo Rajoy con motivo de las elecciones europeas.No digo yo que Herrera vaya a ser nombrado embajador ante la Santa Sede, pese a que el cargo le fuera como anillo al dedo. Tampoco lo veo como eurodiputado y menos aún como ministro. Su destino podría ser una institución como el Consejo de Estado, un cementerio de elefantes en el que, junto a Zapatero y otros políticos amortizados, no desentonaría demasiado.

En ese caso Fernández Mañueco sería el máximo candidato a presidir la Junta, con muchísima ventaja frente a otras posibles opciones, ya fuera la del citado Silván o la de Carlos Fernández Carriedo,quién no deja de ser el portavoz del PP en las Cortes (el cargo que ocupaba Herrera en el momento de ser ungido sucesor de Lucas) y presidente del PP de Palencia. Esa hipótesis, la de Mañueco presidente, es la que tiene desquiciado al pernicioso y nefasto círculo antes aludido. Basta leer los delirantes “análisis” de su terminal mediática para hacerse idea del preocupante cuadro paranoico que le aqueja.

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