miércoles, 10 de noviembre de 2021

El calendario judicial, otro condicionante del adelanto electoral

Era un factor con el que el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, no contaba cuando hace semanas se planteó la posibilidad de adelantar las elecciones autonómicas a la próxima primavera. La Semana Santa, que en 2022 cae a mediados de abril, y el Día de la Comunidad, el sábado 23 del mismo mes, eran las únicas fechas que en principio podían condicionar la convocatoria electoral. Sin embargo, ha irrumpido después en escena un calendario judicial un tanto contraindicado para los intereses electorales del PP de Castilla y León.

La vista oral del caso Perla Negra-Polígono de Portillo, que comienza el 14 de marzo, ha cobrado nueva dimensión mediática tras conocerse que entre los testigos propuestos por uno de los principales acusados, el ex viceconsejero Rafael Delgado, figuran el ex presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, y la ex consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo. Dos comparecencias de gran interés para esclarecer cómo se gestaron unos sobrecostes que la Fiscalía valora en 23,6 millones de euros.

Juan Vicente Herrera y Pilar del Olmo

 La citación a Herrera subsana una omisión ciertamente llamativa, cual es que no fuera a declarar durante la instrucción, lo que parecía obligado después del testimonio prestado por Pablo Trillo, ex consejero de Gesturcal, quien puso al corriente al entonces presidente del coste, a su juicio desorbitado, que la Junta se disponía a abonar por la Perla Negra. Conocida la revelación de Trillo, Herrera reconoció públicamente haber supervisado y dado el visto bueno a la operación, culminada según el ministerio fiscal con un sobrecoste superior a los 20 millones de euros.

 Pilar del Olmo declaró durante la instrucción, pero como si no lo hubiera hecho. Como aforada se acogió a su derecho a declarar por videoconferencia y no aclaró absolutamente nada sobre lo investigado, asegurando que los cargos públicos de su consejería presentes en Gesturcal no le mantenían informada sobre el asunto.

 Dado que el patrimonio inmobiliario de la Junta compete a la consejería de Hacienda, a Del Olmo le correspondía en origen gestionar la adquisición del polémico edificio, responsabilidad que delegó en el entonces titular de Economía, Tomás Villanueva. A partir de ahí, pese a desentenderse políticamente del caso, su firma aparece en otros trámites del procedimiento.

 No es de esperar que los testimonios del expresidente de la Junta, actual consejero nato del Consultivo, y de la exconsejera, ahora jefa de filas del PP en el ayuntamiento vallisoletano, arrojen mucha luz. Pero es evidente que van a elevar el interés mediático de una vista oral que se va a prolongar hasta el 29 de abril, justamente durante un mes y medio.

 Cierto que ni en este caso ni en parejo de la “trama eólica” aparece ningún indicio sobre presunta financiación irregular del PP, pero la exposición de ex altos cargos de la Junta, unos como acusados y otros como testigos, no constituye precisamente el mejor reclamo electoral para Alfonso Fernández Mañueco.

.

Fernández Mañueco y Javier Iglesias

 El “Cui Prodest” de Mañueco.- Más comprometido políticamente para Mañueco es el caso de la presunta financiación ilegal del PP de Salamanca, que le pilla muy de cerca por estar directamente relacionado con las primarias autonómicas del PP en las que el actual presidente se impuso al leonés Antonio Silván. Tras un primer carpetazo por parte del Juzgado de Instrucción, la Audiencia Provincial de Salamanca estimó en 2020 un recurso de la acusación (Foro Izquierda-Los Verdes) y ordenó la reapertura de las diligencias por un presunto delito de financiación ilegal.

  Las distintas pruebas practicadas desde entonces han ido poniendo de manifiesto la chapucera “colecta” organizada por responsables del PP salmantino con el fin de recaudar fondos con los que pagar las cuotas atrasadas de militantes que no estaban al corriente de pago, ya que esto último era requisito imprescindible para poder votar.

 La convocatoria de estas primarias dejó al descubierto la verdadera implantación del PP de Castilla y León, que presumiendo de contar con 51.191 militantes, una vez transcurrido el plazo para poner las cuotas al día tan solo tuvieron a votar 6.819. Salamanca fue la provincia que más se aplicó en esa operación de puesta al día, consiguiendo así incluir en el censo a unos 800 afiliados que no estaban al corriente de pago y vieron satisfechas sus cuotas gracias a los más de 60.000 euros recaudados de aquella manera. De los 1.235 que votaron, el 98 por ciento a favor de Mañueco.

 El caso sigue abierto con el consiguiente riesgo de que dirigentes de del PP salmantino, con su presidente, Javier Iglesias a la cabeza, puedan ser investigados como responsables de un delito de financiación ilegal. Iglesias es a la sazón presidente de la Diputación provincial, desde donde el grupo popular centralizó la recaudación. De coincidir ello con un proceso electoral, Mañueco sufriría el grave revés de un “cui prodest” que de alguna manera deslegitimaría su victoria sobre Silván en aquellas primarias de 2017. Y dados los tiempos de la Justicia, resulta imposible de predecir en qué momento se dará por concluida la instrucción del caso.

Raúl de la Hoz y David Castaño

 Entretanto, el PP sigue alimentando el relato para justificar el adelanto electoral en esa segunda moción de censura que el PSOE tiene opción de presentar a partir del 10 de marzo. “El PSOE tiene como único objetivo presentar una moción de censura en marzo” insiste el portavoz del grupo popular, Raúl de la Hoz, a sabiendas del repudio socialista hacia los 11 procuradores de Ciudadanos, sin el apoyo de algunos de los cuales la iniciativa está condenada al fracaso. Su colega el portavoz naranja no ha podido dejar más claro su rechazo a una alianza con los socialistas: “Antes somos capaces de rociarnos con napalm”, ha dicho David Castaño. En estos momentos el enfrentamiento del PSOE con Ciudadanos es igual de enconado con los afines a Inés Arrimadas que con la facción que encabeza Igea. 

(Publicado en elDiario.es Castilla y León)

viernes, 5 de noviembre de 2021

 El topillo

Alcalde socialista se resiste a dimitir tras ser condenado por conducir superando las tasas de alcoholemia

 Supongo que la dirección del PSOE, por la cuenta que le trae, convencerá al alcalde de Almazán y diputado provincial socialista, Jesús Cedazo, de que ya está tardando en abandonar sus cargos públicos. La sentencia del Juzgado de lo Penal que condena al edil a ocho meses de retirada del carnet de conducir y 720 euros de multa por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas no debería dejar lugar a dudas, máxime cuando se trata de una sentencia de conformidad en la que el condenado admite los hechos,

 El pasado 7 de octubre Cedazo se salió de la calzada cuando conducía su vehículo por la SO-20, arrojando índices de 0,53 y 0,49 miligramos de alcohol por litro de sangre en los controles realizados en el propio lugar por la Guardia Civíl. Pese a que la condena no incluye su inhabilitación como cargo público, los precedentes que PSOE y PP han ido estableciendo en los últimos años sobre los políticos cazados al volante obligan a una inevitable dimisión. Sin embargo, Cedazo, que gobierna con mayoría absoluta, no comparte ese criterio.

 Esa misma actitud de resistencia mantuvo inicialmente el concejal de Fomento del Ayuntamiento de Salamanca, Daniel Llanos, condenado el pasado mayo en juicio rápido tras ser cazado triplicando la tasa de alcoholemia autorizada. Finalmente, Llanos entregaba días después su acta de concejal.

Quien en octubre de 2020 renunció inmediatamente a su escaño en las Cortes fue la procuradora zamorana Inmaculada García Rioja, quien tuvo muy claro qué hacer tras dar positivo en un control de alcoholemia. Más alejado en el tiempo queda el doble caso protagonizado por la Rosa Valdeón, quien dimitió primero de sus cargos de vicepresidenta y consejera de la Junta y más tarde de su escaño de procuradora tras dar positivo en sendos controles.

Veremos en qué queda el caso de Cedazo, quien, de apalancarse en sus cargos, pondrá en un brete tanto al PSOE soriano como al autonómico.

5-Noviembre-2021

martes, 2 de noviembre de 2021

 El topillo

La tramitación de los Presupuestos aplaza dos meses la incertidumbre sobre un adelanto electoral

La tramitación parlamentaria de los Presupuestos de la Comunidad va a suponer dos meses de calma en la convulsa política de Castilla y León. El calendario fijado por la Mesa de las Cortes contempla la votación de las nuevas cuentas el día 23 de diciembre, víspera de Nochebuena, de forma que entrarán en vigor desde el 1 de enero.

 La aprobación de los Presupuestos está garantizada gracias al voto del procurador de “Por Ávila”, Pedro Pascual, quien por mucho que advierta que su apoyo al techo de gasto no es un cheque en blanco, respaldará con toda seguridad las cuentas, como ya hizo el año pasado a cambio de las consabidas compensaciones a la provincia abulense.

  Con enero volverá la incertidumbre creada en torno a un eventual adelanto electoral de las elecciones autonómicas. El único facultado para hacerlo, el presidente Fernández Mañueco, deberá decidir cómo afronta lo que resta de Legislatura, si bien es obvio es que la opción de disolver y adelantar deberá contar con el visto bueno de Pablo Casado.

 Pero caben otras opciones. Si se constata que esa segunda moción de censura que los socialistas pueden presentar a partir del 10 de marzo carece de la menor viabilidad, Mañueco podría prolongar el actual gobierno de coalición, eso sí, tras una profunda remodelación en la que se desprendería de los elementos de C´s que vienen desestabilizándolo.

 Y otra fecha es la del 21 de junio. Hasta ese día dispone de plazo el presidente de la Junta para convocar elecciones anticipadas, ya que dicha facultad no rige durante el último año de la Legislatura.

2-Noviembre-2021

Menos dinero para Sanidad en pleno deterioro del sistema regional de Salud

¿Hacia dónde se dirige la Sanidad Pública en Castilla y León? Esta es la pregunta que vienen haciéndose tanto los ciudadanos como los profesionales sanitarios desde que Alfonso Fernández Mañueco accedió a la presidencia de la Junta y en el reparto de competencias pactado entre PP y Ciudadanos, encomendó la Consejería de Sanidad a Verónica Casado, propuesta para el cargo por el socio minoritario.

 Una pregunta imposible de responder a la vista de la gestión errática, opaca, personalista y desconcertante por parte de una consejera incompatible con el consenso social y político que requiere la Sanidad Pública. Una consejera que ha conseguido poner en su contra a la práctica totalidad de la comunidad sanitaria, así como al partido mayoritario de la coalición de gobierno, el PP, que contempla con estupor su resistencia a cumplir la orden del presidente de la Junta de restablecer la asistencia sanitaria presencial en todos los centros de salud y consultorios locales de Castilla y León.

Zamoranos defendiendo en la calle la Sanidad Pública
 Con el sistema regional de Salud convaleciente de la pandemia, que ha disparado las listas de espera de intervenciones y pruebas quirúrgicas, amén de reventar las costuras de toda la Atención Primaria, se esperaba de los nuevos Presupuestos de la Junta la dotación imprescindible para hacer frente a esos retos. Y lejos de ello, con la Sanidad en el ojo del huracán, la realidad es que la consejería va a disponer en 2022 de menos dinero que en 2021.

 En unos Presupuestos que crecen globalmente un 4,2 por ciento -de 12.291 a 12.835 millones- Sanidad tan solo incrementa su dotación en un 1.91 por ciento, pasando de 4.365 a 4.449 millones. Exceptuada la de Presidencia, que ve reducida su dotación, Sanidad es la consejería que menos crece en 2022. Y se trata además de un crecimiento ficticio, ya que ese exiguo 1,91 por ciento estará a finales de este año muy superado por el IPC acumulado durante 2021, que a estas alturas supera ya el 3 por ciento. Ese diferencial de inflación supone que la Junta recorta en euros constantes su Presupuesto sanitario,

Dato muy revelador de este retroceso presupuestario es su relación con el PIB regional. En 2021 el gasto sanitario ha representado el 7,58 por ciento del PiB; en 2022 ese porcentaje desciende hasta el 7,05 por ciento, una caída nada menos que del 0,53 por ciento. Por lo demás, aparte de su nueva ocurrencia de ofertar plazas de médico de familia a través de Twitter, nadie sabe por dónde pasan los planes de la consejera para arreglar el desaguisado de la atención primaria tanto en su ámbito urbano como en el rural.

Igea, Mañueco y Carriedo en la presentación de los Presupuestos

Triunfalismo sin venir a cuento.- Soslayando este recorte en Sanidad, el presidente de la Junta y el vicepresidente Igea no han escatimado triunfalismo al presentar unos Presupuestos que, en palabras de Fernández Mañueco, va a impulsar la “remontada” de Castilla y León tras los estragos económicos de la pandemia. Y es cierto que, exceptuada de la Sanidad, tanto las consejerías asociadas al gasto social como las encargadas de fomentar la actividad económica y el empleo, así como las tradicionalmente inversoras, aumentan sus recursos, y en algunos casos de forma muy notable. Pero no es mérito del gobierno autonómico, sino de la llegada del maná de los fondos europeos integrados en el Plan de Recuperación y Resilencia.

Sin esos 624,4 millones de los Fondos Next Generation estaríamos hablando de una congelación, si es que no de un retroceso presupuestario. Las cifras no engañan. Los nuevos Presupuestos incrementan a los vigentes en 544 millones, un 4,42 por ciento, porcentaje además inferior a la previsión de crecimiento de la propia Junta. Y a ese maná europeo se suman los 190 millones que por fin transfiere el Estado para saldar el conflicto contraído por el impago último trimestre del IVA de 2017, aquel escamoteo del ministro Cristóbal Montoro que tanta cola ha estado trayendo.

Ambos elementos explican ese milagro de que el gasto disponible para las Consejerías crezca hasta los 10.437 millones (654 más que en 2021), al tiempo que se aumentan hasta los 509 los beneficios fiscales a los contribuyentes (434 de ellos como consecuencia de la bonificación a Sucesiones y Donaciones) con nuevas exenciones entre las que emanan especial tufo electoral las aplicadas a las licencias de caza y pesca, sector muy proclive a Vox.

1.300 millones de euros por el sumidero de la deuda

El lastre de la deuda pública.-  Hechas estas salvedades, a poco que se analicen las cuentas se concluye que estamos ante unos nuevos presupuestos lastrados por una estructural insuficiencia financiera que sigue disparando la deuda pública, situada a mediados de este año en 13.290 millones (el 23,8 por ciento del PIB regional). Pese a que los bajos intereses y el menor importe de las amortizaciones reducen en 143 millones el coste de ese endeudamiento en 2022, la deuda absorberá 1.300 millones de euros de las nuevas cuentas, cuantía superior a la dotación presupuestaria de ocho de las diez consejerías.

 Salvo Sanidad y la Educación (2.501 millones) todas las demás disponen de menor presupuesto de lo que cuesta la deuda. La más que recibe mayor ración de maná europeo es la de Fomento y Medio Ambiente, que pasará a gestionar 692 millones, el 27,60 por ciento más que este año. Dicho crecimiento es tan espectacular como relativo, por cuanto dicha dotación sigue muy por debajo de los más de 1.054 millones de euros que Fomento y Medio Ambiente sumaban en 2009, antes de que irrumpiera la crisis financiera. Y otro tanto puede decirse de Agricultura, cuyo nuevo presupuesto (573 millones) sigue siendo muy inferior al gestionado por la consejería en ese mismo año (676,5). Lo mismo que ocurre con el de Cultura, aun remontando hasta los 152 millones, sigue a años luz de los 249 de que dispuso en el citado 2009.

En fin, unos Presupuestos que ni siquiera con la incorporación de esos 624 millones del nuevo maná europeo, que está por ver como se aplican, son como tirar cohetes.

(Publicado en elDiario.es Castilla y León)