lunes, 14 de octubre de 2019

Una bomba de relojería en la Junta

El veterano periodista Miguel Ángel Aguilar, curtido en mil batallas ya desde antes de la transición democrática -formó parte de la redacción del diario “Madrid”, aquel periódico materialmente dinamitado por la dictadura del general Franco- se ha referido en diferentes ocasiones a la pulsión que en un momento dado induce a un determinado partido “a poner en marcha su propia maquinaria infernal de perder las elecciones”.

El primer ejemplo en la etapa democrática fue la Unión de Centro Democrático (UCD) con la que Adolfo Suárez consiguió sacar adelante la reforma política plasmada en la Constitución Española. Pese a desempeñar con éxito esa delicada misión y disponer de la argamasa del Poder, las ambiciones y deslealtades internas condujeron a UCD a un proceso de autodestrucción que sirvió en bandeja la aplastante victoria electoral de Felipe González en 1982.

 Si no tan drásticos como para llevar a un partido desde el Poder a la desaparición, ha habido después notables ejemplos de cómo dilapidar en muy poco tiempo un gran caudal político. Uno de ellos lo protagonizó sin duda Rodríguez Zapatero, quien, tras una primera legislatura de incontestables logros sociales, en su segunda se empeñó en no reconocer la crisis y, cuando ésta lo atropelló, entró en pánico, dió la espalda a su electorado y concluyó su mandato como auténtica alma en pena. El resultado es que en 2011 el PSOE perdió más de 3 millones de votos, regalando a Mariano Rajoy una mayoría absoluta.

Rajoy y Casado, sorprendidos en un reciente  encuentro
 Por su parte, Rajoy, entre el desgaste electoral por sus duros ajustes sociales, el cerco de la corrupción de su partido y su miopía ante el procés catalán, consiguió pasar a la historia como el primer político desalojado por una moción de censura. Y por muy onerosa que fuera la herencia recibida, yo no restaría mérito en este ranking a Pablo Casado, cuya disparatada campaña electoral del pasado mes de abril condujo al PP al catastrófico resultado de sus 66 diputados, mínimo histórico difícilmente empeorable.

Ciudadanos, al borde del abismo.- Mientras Casado, devenido ocasionalmente en centrista moderado, se aprestar a recuperar buena parte del terreno perdido, el ahora atrapado en la “maquinaria infernal de perder las elecciones” es Albert Rivera. La fatídica maquinaria comenzó a ponerla en marcha con ocasión de las elecciones de abril, en las que, cegado por los sondeos, decidió disputar a Casado el liderazgo de la derecha. Y para hacer creíble dicha vocación, extendió un “cordón sanitario” hacia el PSOE, permitiéndose dudar hasta de su constitucionalidad.

Al poner todos los huevos en la cesta de la derecha, Rivera se quedaba sin margen de maniobra para contribuir después al desbloqueo, renunciaba a la transversalidad que se le supone a un partido que se define liberal reformista y, en definitiva, desnaturalizaba el proyecto original, provocando la cadena de deserciones ya conocidas. Y para colmo, el partido que abanderaba “la regeneración democrática”, se encamaba sin reparo ni recato con el PP sin importarle sus antecedentes corruptos.

Albert Rivera, el pasado jueves en Salamanca
  El caprichoso caudillismo de Rivera ha conducido a Ciudadanos al borde del abismo. Los últimos sondeos sitúan al partido por debajo de un 10 por ciento en intención de voto, viéndose superado tanto por Podemos como por Vox, partido este último que se rearma gracias al giro al centro con el que Casado pretende recuperar el grueso del electorado fugado en su día al partido naranja.

 De confirmarse el desplome que le auguran los sondeos, Ciudadanos, el partido que comparte con el PP la Junta de Castilla y León, puede llegar a perder los ocho diputados del Congreso obtenidos el pasado 28 de abril en las circunscripciones de la comunidad. Ya se apuntó aquí hace varias semanas que siete de esos ochos diputados estaban en el alero a poco que el PP siguiera succionando votos a Ciudadanos. Y el único que parecía a salvo -el de Valladolid, donde al elegirse cinco escaños, la tercera fuerza política tiene muy asequible la obtención de un diputado- puede volar si Vox o Unidas Podemos se alzaran con esa preciada tercera posición.
 Salvo en Salamanca, donde lo normal es que el escaño de Ciudadanos pase al PSOE, en las demás provincias el PP sería el gran beneficiado por la debacle de la formación naranja.

 Si bien la errática, desconcertante y caprichosa actitud de Rivera se ha bastado y sobrado para asomar a Ciudadanos al abismo, desde luego la trayectoria seguida por el partido en Castilla y León a partir de sus pactos con el PP no ha hecho nada por paliar su desplome. En entregas anteriores ya hemos ido detallando aquí el bochornoso espectáculo brindado por el partido naranja al compartir con el PP un obsceno reparto de Poder en cuantas instituciones han tenido ambos ocasión.

Igea y Mañueco en el hemiciclo de las Cortes
 Un pirómano al lado.- Capitulo aparte merece el patológico egocentrismo exhibido por su máxima cabeza visible, Francisco Igea, un personaje voluble especialista en embarrar el terreno a base de pisar toda clase de charcos, y al que el presidente de la Junta había cedido estos primeros meses todo el protagonismo mediático. Lejos de verse concernido por las constantes inconsecuencias de Igea, da la impresión de que Fernández Mañueco se ha visto complacido, pensando que ellas tan solo deterioraban a Ciudadanos, el socio que a la vez es el adversario político. De paso creería que, por cuestión de mero contraste, la figura del presidente ganaba prestancia.

 El incendio provocado por el plan de suprimir la atención médica en los consultorios locales puede que haya constituido un punto de inflexión, a partir del cual Mañueco se haya percatado de que tiene como número dos de la Junta a un verdadero pirómano. Solo un incendiario vocacional es capaz de prender una mecha así a un mes de unas elecciones generales y, aunque el PP ha conseguido desactivar momentáneamente la deflagración, no existe la menor garantía de que en cualquier momento el pirómano vuelva a las andadas.

Más allá de su incontenible e insufrible verborrea, Igea manda en la consejería de Sanidad, y a Ciudadanos, que carece de  implantación alguna en el mundo rural, le importa muy poco abandonar a su suerte a la población dispersa en ese ámbito. Por el contrario, Mañueco y el PP conocen muy bien el alto coste político pagado en su día por la supresión de las guardias médicas nocturnas en un puñado de localidades de la comunidad, un recorte minúsculo al lado del que se trae entre manos la actual consejería de Sanidad. Mañueco tiene al lado una bomba de relojería y al parecer hasta ahora no se había dado cuenta.

lunes, 7 de octubre de 2019

¡Que pasen días y vengan ollas...!

 La convocatoria de las nuevas elecciones generales ha sacado de su zona de confort del Colegio de la Asunción (edificio que se está quedando pequeño para albergar tanto nuevo asesor) al presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, quien hasta ahora permanecía dedicado básicamente a restañar las heridas electorales de su partido a base del bálsamo de los nombramientos oficiales.

Mañueco, en su despacho del Colegio de la Asunción
 Además de ponerse a conceder entrevistas al por mayor de las que no se suele sacar nada en limpio, Fernández  Mañueco mantenía la pasada semana una ronda de entrevistas con los portavoces parlamentarios, iniciativa que, aparte del correspondiente álbum de fotos, solo ha servido para constatar la inexistencia de una hoja de ruta común para afrontar los grandes problemas que aquejan a Castilla y León.

 Al comienzo de la pasada Legislatura -a la postre completamente fallida- Juan Vicente Herrera propuso a las demás fuerzas políticas la negociación de cuatro “pactos de comunidad” que conformaban una hoja de ruta a seguir. Se trataba de mantener una posición común ante la reforma de la financiación autonómica, acometer una reforma del Estatuto de Autonomía, consensuar la Ordenación Territorial y alcanzar un pacto para la reindustrialización del territorio. Al final, ya muy tardíamente, se firmó este último pacto, cuya aplicación sigue prácticamente inédita.  También hubo acuerdo sobre la financiación, pero dio igual porque la reforma del sistema ha seguido y seguirá aparcada hasta que no haya un nuevo Gobierno que la ponga sobre la mesa.

Mera palabrería frente a la despoblación.- La reforma del Estatuto ni siquiera se intentó y la Ordenación del Territorio encalló en los mapas rurales. Y Mañueco se ha reunido ahora con los portavoces parlamentarios sin nada nuevo que ofrecer. Ni se ha molestado en añadir a la agenda un acuerdo de mínimos sobre la despoblación, que es el gran problema estructural de una comunidad que ha perdido en los últimos 10 años una población superior a la de toda la provincia de Palencia. A 1 de enero del presente año el censo de la comunidad se cifraba en 2.398.214 habitantes, 165.307 menos que los que eramos al inicio de 2009 (2.563.521).

Concentración en Soria contra la "España vaciada"
El pasado jueves, cuando Castilla y León se sumaba a la “revuelta de la España vaciada”, el presidente de la Junta aseguraba en su cuenta de Twitter que “desde la Junta de Castilla y León trabajaremos sin descanso para darle la vuelta a la tendencia”. Pero más allá de este tipo de palabrería y de pedir un pacto de Estado sobre el reto demográfico, ¿qué actuaciones concretas está emprendiendo el actual gobierno de la comunidad en el ámbito de sus competencias para hacer frente a la sangría demográfica? En principio, ninguna que se conozca.

Y si nos atenemos a su única hoja ruta conocida, que no es otro que el “Acuerdo para el Gobierno de Castilla y León” suscrito en junio pasado entre el PP y Ciudadanos, solo una de las 100 medidas que contiene, la número 78, hace referencia al problema de la despoblación. Y pásmense en que términos: “Se creará un grupo de trabajo de expertos independientes nombrados por las Cortes a propuesta de los grupos parlamentarios, con el fin de que elaboren un diagnóstico y emitan en un año un informe de propuestas de actuación”. Como si el problema no estuviera a estas alturas más que diagnosticado y Castilla y León pudiera permanecer otro año más de brazos cruzados perdiendo varios miles de habitantes cada vez que se actualiza el padrón…

 Entra en acción “el trío de la bencina”.- Y con este panorama, en lugar de reforzar los servicios básicos en el ámbito rural, desde la propia Junta se promueven medidas que precarizarían aún más la asistencia sanitaria en ese medio, cual es la supresión de la atención médica en los consultorios locales de la comunidad. Tan solo un día después de la “revuelta de la España vaciada”, conocíamos con estupor a través de “Diario de León” el plan de la consejería de Sanidad de concentrar la atención médica en consultorios de referencia, manteniendo en el resto -la inmensa mayoría de los 3.652 existentes en Castilla y León- tan solo personal de enfermería. 


Pacientes a la puerta de un consultorio local
Toda una provocación que puede  poner en pie de guerra el mundo rural justo en pleno periodo electoral.
 Aunque lo previsible es que Mañueco frene los ímpetus del “trío de la bencina” (vicepresidente Igea,  consejera Casado y  gerente Mitadiel) y aplace temporalmente esa propuesta, las cartas han quedado mostradas y  remiten mucho a aquel planteamiento de Ciudadanos de no considerar viables los municipios de menos de 5.000 habitantes. (No así las Diputaciones, que antes pretendían suprimir y en las que los de Albert Rivera comparten ahora prebendas con el PP).

 La raspada mayoría parlamentaria de la que disponen PP y Ciudadanos en las Cortes puede servirles para perpetrar nuevos recortes en los servicios públicos y para solazarse en el gobierno pactado entre ambos. Pero sin el consenso del PSOE, la primera fuerza política en las pasadas elecciones autonómicas, no es viable ningún pacto de calado que saque a esta comunidad autónoma de su creciente declive. Sin acuerdo con los socialistas no puede prosperar ninguna reforma del Estatuto ni avanzar en la Ordenación Territorial, cuestiones ambas que requieren mayoría cualificada de dos tercios del pleno de las Cortes.

Sin hoja de ruta ni intención de tenerla, al PP se le ha vuelto ahora en contra el electoralismo con el que actuó en mayo y en la cuenta atrás electoral del 10-N tiene que lidiar desde la Junta con otra revuelta, la de sus funcionarios y empleados públicos, que no están dispuestos a que les tomen el pelo con lo de las 35 horas semanales. Y ello cuando la deuda contraída sigue desbocada -iba por los 12.708 millones de euros en el primer trimestre- y la Junta, que tanto presumía de comunidad cumplidora, se dispone a rebasar holgadamente el límite de déficit fijado a las CC.AA. para 2019. Total, que más da: ¡Que pasen días y caigan ollas…!


lunes, 30 de septiembre de 2019

Primer contratiempo en pleno éxtasis de poder

 La cuenta atrás hacia las elecciones generales del 10-N ha coincidido con los primeros escollos con que se encuentra el gobierno bipartito PP-Ciudadanos que preside Alfonso Fernández Mañueco, que, exonerado de presentar unos nuevos Presupuestos de la Comunidad, se ha dedicado en sus primeros meses a repartirse el botín político de la Junta, consumando lo que el PSOE ha dado en llamar “el pacto de la rapiña”, iniciado antes en cuantos Ayuntamientos y Diputaciones han tenido a su alcance (ellos dos solos o en compañía de Vox).

Mañueco con su flamante asesor Ignacio Cosidó
 Un botín político que, visto que a ambos socios no les parecía suficiente, ha sido engordado estirando el organigrama de altos cargos de la Junta (de 80 a 93) y duplicando el cupo de personal eventual a disposición de los mismos, con el agravante de utilizar varias de esas contrataciones a dedo para rescatar a políticos descolocados, para mayor inri con trayectorias tan poco edificantes como la de los ex senadores Ignacio Cosidó y Esther Muñoz.

 Más allá de ese obsceno reparto de Poder -tan compartido y pactado que varios de los asesores nombrados por el presidente han sido contratados a instancias del vicepresidente Francisco Igea, a cuyas órdenes se encuentran- Fernández Mañueco ha disfrutado de unos primeros meses ciertamente plácidos, tal solo alterados por la ingestión del monumental sapo genovés de tener que ceder a Javier Maroto el único escaño autonómico del Senado que correspondía proponer al PP en las Cortes Regionales.

 Dedicado durante todo este tiempo a aplicar al PP de Castilla y León el bálsamo proporcionado por todos los resortes de poder que controla, que no se limitan a la Junta, Mañueco ha permanecido hasta ahora instalado en ese perfil bajo que tanto le gusta, encantado con el irrefrenable afán de Igea de pisar y enfangarse con todos los charcos encontrados a su paso. De forma y manera que, pese a ser el gran beneficiario del “pacto de perdedores” que le llevó a la presidencia de la Junta, el verdadero desgaste político ha venido  corriendo por cuenta del socio naranja, que ha arruinado en tiempo record el discurso de cambio y regeneración democrática que constituía su seña de identidad.

 Las 35 horas, primera “patata caliente”.- La contratación de Cosidó, “mi amigo Nacho” (sic), quizás haya sido el elemento de mayor desgaste sufrido hasta el momento por Mañueco, mayor que la aberrante elección de Maroto, sapo compartido a fin de cuentas con Ciudadanos, que en ese episodio se retrató ya definitivamente.
Desinhibido de cualquier complejo, el gobierno Mañueco ha dado pábulo a lo que la oposición ha calificado de “agencia de colocación política” justo al mismo tiempo en que se niega a cumplir el compromiso contraído por el último gobierno Herrera de restablecer a la vuelta del verano la jornada de 35 horas a los funcionarios y empleados públicos de la Administración Autonómica. Toda una “patata caliente” especialmente abrasiva una vez iniciada la cuenta atrás hacia unas nuevas elecciones generales en las que el PP aspira a redimirse de los catastróficos resultados alcanzados en abril.

Imagen de una anterior protesta de funcionarios de la Junta
 Hasta hace 15 días, cuando el gobierno nacional en funciones mantenía bloqueadas las entregas a cuenta a las comunidades autónomas (445 millones en Castilla y León), la falta de recursos económicos para afrontar su coste era el único argumento esgrimido por la Junta para no cumplir el compromiso de las 35 horas. Después, a raíz de que el gobierno central anunciara su próximo desbloqueo, las excusas han dejado de ser económicas y ahora se alegan todo tipo de razones organizativas para aplazar “sine die” su cumplimiento, lo que ha motivado el anuncio de un calendario de movilizaciones que culminaría en principio el 6 de noviembre con una jornada de huelga.

El conflicto de las 35 horas es sin duda el primer gran contratiempo  con el que se encuentra el gobierno Mañueco, entre cuyas escasas iniciativas se cuenta la de anunciar bajadas impositivas que mermarán aún más los ingresos de la comunidad autónoma (aunque menos de lo que pudiera parecer, ya que, algunas de esas medidas llevan años en vigor, como no ignora el nuevo consejero de Hacienda, que no es precisamente nuevo en la Junta).

  En esta tesitura no es casual que el presidente de la Junta haya concedido a “El Norte de Castilla” su primera entrevista en profundidad desde que accedió al cargo. No es que Mañueco aclare  en ella demasiadas cosas, pero al menos -el medio es el mensaje- abandona la dejadez mediática que venía caracterizando su mandato. El hecho de que el titular elegido para la primera plana del periódico se refiera al apoyo del presidente a la inclusión de Antonio Silván en las nuevas listas electorales del PP da idea del escaso interés de sus respuestas en torno a los asuntos de gobierno en la Junta.

Casado, Igea y Mitadiel
La onerosa herencia de la gestión sanitaria.-  Entretanto, en absoluto ha remitido el amplio malestar derivado de la gestión sanitaria, para alivio del PP asumida por Ciudadanos a través del tándem formado por la nueva consejera, Veronica Casado, y el nuevo gerente del Sacyl, Manuel Mitadiel, ambos bajo la supervisión del vicepresidente Igea. El escepticismo hacia el nuevo equipo de la Consejería reina entre el personal sanitario en general, al tiempo que las plataformas en defensa de la Sanidad Pública recelan cada vez más de sus intenciones. La consejera recibió la pasada semana en Palencia los primeros abucheos por parte del personal sanitario del Sacyl. La herencia legada por el anterior consejero y su equipo no puede ser más onerosa, como bien sabe Casado, que es una de los más de 9.500 profesionales que están a la espera del reconocimiento del máximo grado de la carrera profesional, que la Junta deberá abonar con efectos retroactivos e intereses legales de 1 de enero de 2012. Por no hablar del millonario y maloliente contrato con la empresa que viene sirviendo unos infames menús al personal de guardia...

Con este panorama en la Junta, ha sobrevenido la convocatoria electoral del 10-N, en la que, tal como señalábamos hace una semana, Ciudadanos ha adquirido todas las papeletas para ser la fuerza política que salga peor parada en el conjunto de España y particularmente en Castilla y León, donde siete de sus ocho diputados -todos menos el de Valladolid- están en evidente peligro. Al caprichoso caudillismo de Albert Rivera y su desconcertante y contraproducente estrategia se añade la obscenidad con la que Ciudadanos se ha subido al carro del poder en Castilla y León, donde no es que se haya expuesto al abrazo del oso por parte del PP, sino que se ha lanzado en plancha a abrazar al úrsido popular para retozar juntos en completa armonía.

Y en esta coyuntura tan crítica para Ciudadanos hemos asistido a la reaparición en escena de la ex presidenta de las Cortes, Silvia Clemente, quien ha puesto fin a su prolongado mutismo para reivindicar su figura política, manifestar su identificación con el proyecto nacional liderado por Albert Rivera y ofrecer su disponibilidad ante la próxima convocatoria electoral. Veremos en qué queda la cosa.


lunes, 23 de septiembre de 2019

10-N: Mucho en juego en Castilla y León

 Se cumplieron los peores presagios y, a la vuelta de un estéril verano político,  nos vemos de nuevo emplazados a las urnas, esta vez -como ya ocurriera en 2016- para intentar salir del atolladero al que han conducido las pasadas elecciones generales (no ellas, sino la incapacidad de los partidos para alcanzar un acuerdo de gobernabilidad).

Sánchez e Iglesias, condenados a no entenderse
Aunque nadie puede garantizar que el 10-N no puedan repetirse, con leves correcciones, los resultados del 28 de abril, la volatilidad del voto se ha convertido en una constante de la política española y, sobre el papel, la partida se juega con cartas que no estaban en la anterior baraja. La irrupción de Vox condicionó sobremanera las elecciones de abril. En un intento -a todas luces fallido- de contener la fuga de votos hacia la emergente ultraderecha, Pablo Casado escoró al PP en esa dirección, al extremo de terminar ofreciendo carteras ministeriales a los de Santiago Abascal. A su vez, Albert Ribera, ofuscado contra Pedro Sánchez y obsesionado con “sorpasar” al PP, sesgó bruscamente a su partido en la misma dirección, consolidando de facto el bloque ideológico bautizado como el trío de Colón.
 A la postre, el PSOE resultó ser el gran beneficiado por la irrupción de Vox. De un parte, porque el peligro de un posible tripartito participado por la extrema derecha movilizó al electorado de izquierdas; de otra, porque el bandazo de Rivera hacia la derecha, le permitió recuperar antiguos votantes socialistas fugados en su día a Ciudadanos.

Casado y Cayetana, reparto de papeles
 El paisaje político ha variado sustancialmente durante los seis meses últimos meses y más a raíz de los resultados y pactos deparados por las pasadas elecciones autonómicas y municipales. Aunque haya sido determinante para decantar a favor del PP y Ciudadanos el signo de comunidades y ayuntamientos tan importantes como los de Madrid, Vox se ha ido desinflando y ya no condiciona la estrategia del PP. Tras resguardar ese flanco nombrando portavoz parlamentaria a Cayetana Álvarez de Toledo,  el antiguo pupilo de José María Aznar y Esperanza Aguirre se ha enfundado el disfraz de político moderado disponiéndose a lanzar toda una OPA electoral sobre Ciudadanos, partido en el que recalaron buena parte de los mas de 3,5 millones de votos perdidos por el PP con relación a las generales de junio de 2016.

 Al igual que el PP, el PSOE tratará de crecer igualmente por ambos flancos. Por la izquierda, a costa de la creciente debilidad de Podemos, agudizada con la irrupción del partido de Iñigo Errejón en la escena nacional. Por la derecha, intentando captar a anteriores votantes de Ciudadanos defraudados por la derechización del partido y su estrategia de pactar exclusivamente con el PP, pasándose por el forro la “regeneración democrática” que enarbolaba como seña de identidad. De forma y manera que el electorado del partido naranja (mas de 4 millones en abril) va a ser a la vez un gran objeto de deseo para PP y PSOE. Y no le va a resultar nada fácil al errático, endiosado y desconcertante Rivera defenderse de ese doble fuego electoral.

Rivera, en el ojo del huracán electoral
Castilla y León, ocho diputados en el alero.- Ese más que previsible batacazo  electoral de Ciudadanos puede ser especialmente acusado en Castilla y León, donde el pasado abril, con tan solo un crecimiento de 4,74 puntos, pasó de uno a 8 diputados (uno por cada provincia, excepto Soria). Esa formidable cosecha electoral fue posible gracias a dos factores concatenados: el desplome del PP (casi de 18 puntos) y la ley D´Hont, en esa ocasión extraordinariamente favorable al partido naranja.

 A poco que el PP se rehaga y supere el 30 por ciento del voto (parte de un 26), el PSOE mantenga posiciones y Ciudadanos caiga por debajo del 15 (obtuvo un 18,89), a los de Rivera se les esfumarán los siete escaños ganados en las anteriores generales, conservando exclusivamente el de Valladolid, circunscripción en la que por su parte Vox va atener muy difícil conservar el suyo.

 Así pues, PP y PSOE aspiran a repartirse en Castilla y León esos 8 diputados (7 de Ciudadanos y el de Vox) que están en la cuerda floja, partiendo con clara ventaja en esa pugna bipartidista los populares, cuyo margen de crecimiento es infinitamente superior al de los socialistas. Lo previsible es que el PP sea el 10-N la fuerza más votada en la comunidad y por ende la que obtenga mayor número de diputados (en abril solo sumó 10 frente a 12 del PSOE). Y ambos partidos acapararán como de costumbre los 36 senadores a elegir, donde también es previsible cierta redistribución, ya que lo normal es que no persistan los empates -dos para cada uno- registrados en abril en Palencia, Zamora, Segovia y Soria.

Mañueco e Igea, obligados a contemporizar
Así las cosas, está por ver como afectan el nuevo torbellino electoral  al gobierno bipartito que apenas acaba de despegar en la Junta de Castilla y León, en el que de momento no han aflorado mayores tensiones internas, entre otras cosas porque aún no se han suscitado las cuestiones más sensibles y los escabrosos asuntos pendientes de dilucidar. Se supone que habrá un pacto de no agresión que intente preservar al gobierno de la comunidad de la hostilidad electoral a la que están abocados PP y Ciudadanos. Mientras Casado y Rivera se enfangarán en un cuerpo a cuerpo, Fernández Mañueco e Igea se centrarán en cargar contra el PSOE, que por cierto, al desbloquear lo de las entregas a cuenta, ha dejado a la Junta sin excusas para incumplir su compromiso de aplicar la jornada de 35 horas semanales a sus empleados públicos y sin coartada para justificar los recortes de gasto que va a necesitar para cumplir el objetivo de déficit.

 Los resultados del 10-N no van a alterar la aritmética parlamentaria en las Cortes de Castilla y León, pero el previsible rearme del PP y el eventual descalabro de Ciudadanos sin duda cambiarán la percepción del gobierno de conveniencia que frustró las expectativas de cambio político en esta comunidad.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Ahorcándose con la soga facilitada por el PP


Quienes, después de 32 años de gobierno del PP, creíamos haberlo visto todo en esta comunidad, no salimos de nuestro asombro ante la sucesión de acontecimientos que han venido sucediéndose a partir del pacto alcanzado entre populares y Ciudadanos para repartirse el poder en las Cortes y en la Junta de Castilla y León.

Una vez que Albert Rivera, en lugar de propiciar la alternancia política de la mano del partido más votado, optó por apuntalar al PP, se suponía que, siquiera fuera por guardar las apariencias o por la mala conciencia de su candidato a la presidencia de la Junta, Francisco Igea, Ciudadanos introduciría nuevos modos de gobierno en la Junta, erradicando el clientelismo, nepotismo, amiguismo y demás “ismos” que tanto había denunciado el partido naranja...


Igea y Mañueco
Y dos meses después, el balance no puede ser más desolador. Antes aun de la investidura de Alfonso Fernández Mañueco, lo primero que hicieron PP y Ciudadanos fue incrementar sin ningún rubor en un 10 por ciento las subvenciones que reciben los grupos parlamentarios, sobre cuyo empleo reina la mas absoluta opacidad puesto que no son fiscalizadas por nadie.
Era solo el anticipo del festín de gasto puramente político que habían decidido darse los coaligados, que no se han cortado un pelo a la hora de crear y repartirse nuevos puestos en la Junta, ya fueran de altos cargos o de asesores igualmente de libre designación. 

Para empezar, agotando el número máximo que permite la vigente Ley de Gobierno y Administración de Castilla y León, se creaba la consejería de “Transparencia, Ordenación del Territorio y Acción Exterior”, o, lo que es lo mismo, la consejería-trampantojo diseñada a la carta a mayor gloria del además vicepresidente y Portavoz. Pese a que esta consejería consta de siete altos cargos, incluido el propio Igea, las nuevas estructuras orgánicas han engordado la nómina política de la Junta en más de un 15 por ciento, de forma, que, con las mismas competencias del último gobierno de Juan Vicente Herrera, el de Fernández Mañueco ha pasado de 80 a 93 altos cargos.

Javier Maroto, el sobrevenido "vecino" de Sotosalbos
Apenas daba sus primeros pasos el nuevo gobierno autonómico cuando la renovación de los tres escaños del Senado que corresponde designar a las Cortes de Castilla y León iba a poner a prueba el vasallaje del PP de Castilla y León ante la dirección de Génova y las inconmensurables tragaderas de Ciudadanos. Sin que se les cayera la cara de vergüenza, ambos sumaban sus votos para proporcionar uno de esos escaños a Javier Maroto, el dirigente nacional del PP que no había conseguido renovar su escaño de diputado por Álava en las pasadas elecciones generales.
Se comprende que Fernández Mañueco, que todavía tenía que hacerse perdonar su antiguo apoyo a Soraya Sáez de Santamaría, accediera a perpetrar la felonía política instada por Pablo Casado. Más difícil resultaba entender qué obligaba a Ciudadanos a prestar  su voto para consumar semejante ignominia política.

Atrapados en la tela de araña del PP.- A mi juicio, y después de lo que ha ido aflorando, ese bochornoso apoyo naranja a la elección de Maroto no obedeció a una lealtad política mal entendida, sino que a esas alturas las componendas alcanzadas para el reparto del poder ya habían minado el supuesto margen de independencia de Ciudadanos para oponerse cualquier tropelía propuesta por el PP. Deslumbrados por el oropel del Poder -qué decir de la trapisonda del apartamento de las Cortes- los de naranja han sucumbido desde el minuto uno a los tentadores trapicheos y cambalaches ofrecidos por sus resabiados socios de gobierno, que rápidamente les han atraído y atrapado en su tela de araña. Y me temo que esa insana complicidad se ha constituido ya en la principal argamasa de un gobierno bipartito que que a priori se presumía conflictivo.

Ángel Ibañez
Una muestra de lo anterior ha sido la ocultación del acuerdo del Consejo de Gobierno tomado el 25 de julio mediante el que se incrementaba hasta el número de 44 la nómina de personal eventual (de confianza y libre designación) al servicio del Presidente y de los Consejeros de la Junta. El acuerdo suponía la creación de 14 nuevos puestos de esa naturaleza, sin que de ello nos hayamos enterado hasta misma semana a través de la denuncia realizada el grupo parlamentario socialista. Una denuncia que dejaba con las posaderas al aire a Igea, quien, además de no informar del acuerdo en la rueda de prensa del Consejo, se “olvidó” de la preceptiva obligación legal de colgar esa información datos en el Portal de Transparencia. Cazado en ese doble renuncio, el vicepresidente, consejero y portavoz se limitaba a pedir disculpas por “el error”, mientras que al consejero de la Presidencia, Ángel Ibáñez, le parece "banal" que la Junta incremente en un 50 por ciento el personal eventual contratado a dedo.

El verano"horriblis" de Igea.- La verdad es que Igea ha protagonizado un verano ciertamente “horribilis”, ya que a todo lo reseñado hay que añadir las distintas polémicas generadas por la composición del equipo de altos cargos de su consejería, en el que inicialmente no contó con una sola mujer. Primero fue esa especie de “maroto” que se marcó al nombrar como viceconsejero a un ex diputado de Ciudadanos por Baleares que tampoco pudo renovar su escaño en las pasadas elecciones generales. Luego vino “el gatillazo” de nombrar director general al juez José María Crespo, quien a los dos días renunció al cargo al enterarse de que su nombramiento no garantizaba el retorno al mismo destino del que procedía. (Eso sí, la renuncia de Crespo, muy cuestionado por alguna de sus instrucciones judiciales, proporcionó a Igea la oportunidad de incorporar a una mujer a su equipo de altos cargos).

Mientras el nuevo presidente de la Junta mantiene deliberadamente un perfil muy discreto, el afán de protagonismo del vicepresidente-portavoz y consejero roza lo patológico, sin que nadie de su nutrido grupo de asesores sea capaz de advertirle de lo contraproducente de tan excesiva exposición mediática.

 
Viñeta de Rodera publicada en "Diario de Valladolid"
El dibujante Ernesto Rodera lo clavaba en la viñeta publicada el lunes en “Diario de Valladolid” que reproducimos al lado.
 Igea será finalmente el niño en el bautizo, la novia en la boda y el muerto en el entierro”, rezaba el titular de un periódico. “No descarta incluso ser la novia en el entierro, el niño en la boda y el muerto en el bautizo”, añadía más abajo un subtítulo.

No sospechaba Rodera que en la tarde del mismo lunes el propio Igea se veía forzado a anunciar que el próximo 15 de octubre le espera otro rol nada apetecible, cual es sentarse en el banquillo de un juzgado vallisoletano acusado de amenazas leves por otro afiliado a Ciudadanos con el que mantuvo una acalorada discusión callejera durante la campaña de primarias disputada en su día a Silvia Clemente. Y el asunto no es nada baladí, ya que los Estatutos de Ciudadanos (art. 12) consideran infracción grave la amenaza a cualquier afiliado o trabajador del partido, castigando dicha conducta con sanciones que van desde la suspensión de la militancia a la inhabilitación para ocupar tanto cargos orgánicos como cargos públicos en representación del partido.

En desgracia ante Albert Rivera y enfrentado al sector de la militancia de Castilla y León afín a la cúpula estatal, en poco más de dos meses Igea se ha achicharrado. Después de presentarse como una especie de “enfant terrible” de conducta intachable que iba a “regenerar” políticamente la Junta, ha ido arruinando por completo su credibilidad y lleva  camino de ahorcarse políticamente con la generosa soga suministrada por el PP. Su figura política comienza a resultar patética, a tal punto que Mañueco, que al principio le tenía verdadero pánico, hoy siente hacia él casi conmiseración. La conocida maldición que pesa sobre la vicepresidencia de la Junta se ha manifestado esta vez en tiempo record.

elblogdepedrovicente@gmail.com

martes, 30 de julio de 2019

El "botín" de Ciudadanos en Castilla y León

Con ocasión de las pasadas elecciones generales, Albert Rivera se marcó por encima de cualquier otro objetivo el de salir de ellas convertido en el líder de la fraccionada derecha española. Igual que en su momento Pablo Iglesias pretendía asaltar los cielos, Rivera creyó llegada la ocasión de arrebatar al degradado PP la hegemonía de ese hemisferio político. La fragilidad de Pablo Casado y la irrupción de Vox contribuían a la expectativa.

miércoles, 17 de julio de 2019

Gobierno Mañueco-Igea: Ni juntos ni revueltos


Alfonso Fernández Mañueco
Casi una semana después de su investidura, Alfonso Fernández Mañueco daba a conocer la composición del gobierno resultante del "pacto entre perdedores" alcanzado por PP y Ciudadanos. Y salvo el caso del nuevo consejero de Cultura, Javier Ortega, no puede decirse que haya habido sorpresas. Ciudadanos ya se había ocupado de dar a conocer antes y con tiempo los nombres elegidos para ocupar las consejerías de Sanidad, Verónica Casado, y Empleo e Industria, Germán Barrios, quienes junto al mencionado Ortega, integran, con el vicepresidente Francisco Igea a la cabeza, la cuota naranja en el nuevo Consejo de Gobierno de Castilla y León.

lunes, 8 de julio de 2019

Mañueco-Igea: La bicefalía está servida


«Esta comunidad está cansada de 32 años de mayoría absoluta del PP, de clientelismo, de soberbia, (…) No hemos venido aquí a que las cosas sigan igual.” Así se expresaba, no ya durante la campaña electoral, sino días después de las elecciones del 28 de abril el vicepresidente único y portavoz del inminente gobierno bipartito presidido por Alfonso Fernández Mañueco. Por esas fechas, el que había sido candidato de Ciudadanos a la presidencia de la Junta, Francisco Igea, todavía no había cambiado el “chip”. Seguía instalado en el mantra del “cambio y la regeneración democrática”, algo metafísicamente incompatible con el PP de Fernández Mañueco, de naturaleza refractaria a esos principios.

lunes, 1 de julio de 2019

"Joder, qué tropa...! Y lo que nos queda por ver...


La burda opereta puesta en escena en Castilla y León por Ciudadanos con el histriónico Francisco Igea a la cabeza del reparto (nunca mejor dicho lo del reparto) no podía prolongarse más. Y pese a que hasta el último momento se ha tratado de confundir al espectador, el desenlace estaba cantado desde que Albert Rivera optó por prorrogar en esta comunidad los 32 años de gobierno del PP, frustrando las expectativas de alternancia y cambio político que su propio partido y, con especial enfásis su candidato, habían alentado antes y durante la campaña electoral.

lunes, 24 de junio de 2019

Confirmado: Un "cambiazo" en toda regla


 De acuerdo con Murphy, las peores expectativas se han ido cumpliendo y estamos a días de que el flamante presidente de las Cortes de Castilla y León, el bizcochable Luis Fuentes, convoque la sesión de investidura que proclamará nuevo presidente de la Junta al que desde hace dos años lo es también del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco. Mañueco y el que fuera candidato de Ciudadanos al mismo cargo, Francisco Igea, ultiman los detalles del nuevo gobierno de coalición, esto es, andan en el regateo final sobre el reparto del botín.

lunes, 17 de junio de 2019

La fatídica vigencia de la Ley de Murphy

Exentos de cualquier complejo, PP y Ciudadanos se han empeñado en Castilla y León en refrendar el fatídico principio de la Ley de Murphy según el cual todo es susceptible de empeorar. Si ya el principio de acuerdo alcanzado entre ambos para repartirse la Junta constituía toda una felonía al electorado por parte de la formación de Albert Rivera, que utilizó como máxima bandera electoral el cambio político y la regeneración democrática en una comunidad mancillada por 32 años de gobierno del PP, el enjuague pactado en el ámbito municipal y provincial (Ayuntamientos y Diputaciones) alcanza plenamente la categoría de ignominia.

lunes, 10 de junio de 2019

Para este viaje no hacían falta alforjas

A cinco días de la fecha fijada para la constitución de los nuevos ayuntamientos, muchos de los cuales están supeditados a distintas combinaciones políticas, la pelota de los pactos sigue en el alero. Pero no en el de Ciudadanos, el partido que, por la correlación de fuerzas resultante del pasado 26-M, tiene la llave de la gobernabilidad también de varias Diputaciones provinciales y de la Junta de Castilla y León, sino del Partido Popular, al que Albert Rivera mantiene como “socio preferente” incluso en comunidades como ésta, donde ha ejercido una perniciosa hegemonía política a lo largo de los últimos 32 años.

lunes, 27 de mayo de 2019

O alternancia o continuismo, Ciudadanos decide

Los resultados del 26-M en Castilla y León han respondido, en sus grandes trazos, a las expectativas que a priori posibilitaban una alternancia política en el gobierno de la comunidad. La drástica caída del Partido Popular, que, tras perder 13 de sus 42 procuradores, deja de ser la primera fuerza política a manos de un PSOE, que, con 35 escaños, obtiene su mejor resultado desde 1983, propician un nuevo escenario en el que el tercer partido en liza, Ciudadanos, dispone, con sus 13 procuradores (ocho más de los que tenía), de la llave política que franquea la Junta de Castilla y León.

lunes, 20 de mayo de 2019

Por fin ante la línea de meta

Entramos por fin en la recta final de esta interminable campaña electoral, que, tras la intensidad de los pasados comicios generales, se nos está haciendo tan larga como la temporada futbolística a los seguidores del Real Madrid.  Tanto a los candidatos, que han tenido tiempo de recorrer siete veces ciudades y villorios de Castilla y León, como a los sufridos electores, que no ven llegada la hora de que pase el 26 de mayo y con él el bombardeo propagandístico de que vienen siendo objeto. (Y menos mal que no se ha aplicado esa insolente medida que permitía hacer campaña telemática invadiendo cuentas de las redes sociales y correos electrónicos).

lunes, 13 de mayo de 2019

Un sondeo que tiende una cortina de humo

 Ya se  ha ocupado de subrayar “El topillo” que el sondeo sobre las próximas elecciones autonómicas realizado por el CIS de Tezanos, lejos de aportar luz sobre lo que pueda suceder el próximo 26-M, no hace otra cosa que generar confusión. Sus proyecciones en cuanto a intención de voto no resultan creíbles desde el momento en el que las encuestas de campo se realizaron antes de las elecciones generales, cuyos resultados no guardan una mínima concordancia con aquellas.

lunes, 6 de mayo de 2019

"Con Rivera, no". Con Igea, sí

 ¡”Con Rivera, no, con Rivera, no…"!,  corearon el 26-A por la noche los incondicionales congregados en la calle Ferraz para celebrar la victoria socialista en las elecciones generales. El grito, hay que pensar que espontáneo, recordaba mucho a aquel “Zapatero, no nos falles” que se escuchó en el mismo escenario la noche del 14 de marzo de 2004, con ocasión de la inesperada victoria de José Luis Rodríguez Zapatero. En ambos casos las bases socialistas clamaban por un giro a la izquierda. Hace 15 años para retirar las tropas de Irak y revertir la deriva neoconservadora por la que se deslizó sin complejos José María Aznar en su segunda legislatura. Ahora, para continuar el programa esbozado por Pedro Sánchez durante los nueve meses que ha gobernado desde la moción de censura que jubiló a Mariano Rajoy.

lunes, 29 de abril de 2019

Fin a 32 años de hegemonía política del PP

Resultados a la vista, el 28 de abril ha supuesto el fin del largo periodo de 32 años de hegemonía política del Partido Popular en Castilla y León. En el ámbito autonómico, hay que remontarse a 1986 para encontrar la anterior victoria del PSOE en unas elecciones generales. Aquel año, en pleno apogeo del gobierno de Felipe González, los socialistas obtuvieron 16 de los 34 diputados del Congreso electos en esta comunidad autónoma, en tanto que 14 fueron para Coalición Popular (AP-PDP-UL) y 4 para el Centro Democrático Social (CDS), el partido creado por Adolfo Suárez tras el naufragio de UCD. 

lunes, 22 de abril de 2019

Y decían de Martín Villa (y II): Ni con agua caliente...


Señalábamos hace una semana que a la nómina de incombustibles del PP (varios de ellos más de 30 años aferrados al escalafón oficial) que habían sobrevivido a las eleccciones generales del próximo domingo seguramente habria que añadir no menos de otra docena de ilustres del mismo partido que, tras encadenar cargo tras cargo desde el siglo pasado, concurrirían a las elecciones municipales o autonómicas dispuestos a prolongar su abnegada carrera política.

lunes, 15 de abril de 2019

Y decían de Martín Villa...

  Durante mucho tiempo Rodolfo Martín Villa cargó con el sambenito de político incombustible, de esos -se decía- que desde su juventud no se habían bajado del coche oficial. Un día, hace ya unos años, me dio por echar un vistazo a la biografía del político leonés y descubrí que su record de longevidad política había saltado por los aires hacía tiempo, contabilizando sin salir de Castilla y León no menos de una treintena de políticos en activo que habían superado ya su marca sin que existieran indicios de que pensaran retirarse. De hecho, como veremos más adelante, algunos de ellos siguen en activo y concurren a las elecciones generales o lo harán a las autonómicas o municipales con el propósito de seguir sacrificándose por la causa (la de ellos mismos, claro está).

lunes, 8 de abril de 2019

A expensas de la incógnita Vox

 “Nuestra esperanza radica en que el PP y Vox sumen mayoría absoluta, ya que con Ciudadanos sabemos que no podemos contar”. Así lo confesaba hace unos días en reunión privada uno de los consejeros del gobierno zombi de Juan Vicente Herrera, para más señas aspirante a continuar en el cargo en un hipotético Ejecutivo de la comunidad presidido por Alfonso Fernández Mañueco.

lunes, 1 de abril de 2019

Impostura política ante la Castilla y León vaciada

 Buena parte de las decenas de miles de personas que se dieron cita ayer en Madrid convocados bajo el lema “La revuelta de la España vaciada” o procedían de Castilla y León o eran castellano-leoneses residentes en la comunidad madrileña, territorio que, junto a Cataluña y País Vasco, han sido los principales destinos, países del extranjero aparte, de los centenares de miles de habitantes que fueron abandonando esta tierra desde la segunda mitad del pasado siglo y lo, que es más lamentable, la han seguido abandonando durante la presente década.

miércoles, 27 de marzo de 2019

¡Enhorabuena y disculpas, sr. Silva...!


Los encausados absueltos y demás directivos beneficiarios, sus abogados defensores y sus allegados y amigos no son los únicos con evidente motivo para estar satisfechos por la sentencia de la Audiencia Provincial que ha declarado perfectamente legales las módicas indemnizaciones percibidas por la cúpula dirigente de la extinta Caja Segovia. Tan satisfecho como ellos debe estar el fiscal-jefe de la Audiencia Provincial, Antonio Silva, cuya tenacidad en exonerarles de cualquier responsabilidad penal se ha visto finalmente refrendada por la máxima instancia judicial en el ámbito provincial.

domingo, 24 de marzo de 2019

Zombis en desbandada


 El penoso espectáculo que esta deparando el gobierno zombi que preside el 
“pato cojo Juan Vicente Herrera no es una degradación sobrevenida. Comenzó en otoño y aquí se describió con el escatológico simil conventual: Para lo que les queda en el convento...”

lunes, 18 de marzo de 2019

Primarias: ¡Apártate que me tiznas...!

“En el PP no hay pucherazos”, presumía hace unos días Pablo Casado al rebufo del fiasco en el que han devenido las primarias convocadas por Ciudadanos para elegir su candidato a la presidencia de la Junta de Castilla y León. Afirmación ciertamente irrebatible. En su partido no hay pucherazos en ninguna elección de este tipo, es metafísicamente imposible que pueda haberlos. Por la sencilla razón de que el PP no elige sus candidatos a cargos públicos mediante ningún proceso de primarias. Los designa a dedo la dirección y, si llega el caso, como ocurrió en diciembre con los candidatos a las alcaldías de Segovia y Ávila, directa y personalmente el “dedazo” del propio Casado.

martes, 12 de marzo de 2019

C´s: Salida negociada del callejón de las primarias

¿Fin del culebrón?, me preguntaba ayer tras conocer que el Comité de Garantías de Ciudadanos había aceptado la reclamación formulada por Francisco Igea, dando un vuelco al escrutinio de las convulsas primarias celebradas por la formación para elegir a su candidato a la presidencia de la Junta. 

lunes, 11 de marzo de 2019

El inacabado culebrón de la candidatura naranja

Cuando escribo esto, al filo de la medianoche del domingo, sigue en el aire el resultado de las primarias de Ciudadanos, después de que en las primeras horas de la tarde Francisco Igea decidiera impugnar el escrutinio que había declarado ganadora a Silvia Clemente por el estrecho margen de 31 votos (561 frente a 526).

lunes, 4 de marzo de 2019

Una encrucijada política sin precedentes

Habría que remontarse al siglo pasado, y creo saber de que hablo, para encontrar un panorama político tan dinámico en Castilla y León. Concretamente tendríamos que retrotraernos a 1987, el año en el que el PSOE y la entonces Alianza Popular empataron a escaños en las elecciones autonómicas y la tercera fuerza política, el CDS de Adolfo Suárez, se erigió en árbitro de la gobernabilidad política en la comunidad y en buena parte de sus principales ayuntamientos.

martes, 26 de febrero de 2019

La alternancia política en CyL, más cerca que nunca

Aunque muchos, entre los que me incluyo, no dimos crédito al rumor que empezó a circular nada más dimitir de sus cargos y anunciar su baja en el Partido Popular, lo cierto es que cuatro días después Silvia Clemente es la candidata bendecida por la dirección nacional de Ciudadanos para encarnar el cartel electoral naranja en las elecciones autonómicas del 26 de mayo. Desde mediodía del jueves, cuando la hasta entonces presidenta de las Cortes rompía públicamente con el partido en el que ha militado durante más de 20 años, los acontecimientos se han sucedido de forma vertiginosa.

viernes, 22 de febrero de 2019

Crónica de una ruptura anunciada

  La agenda informativa estaba este jueves especialmente recargada en Valladolid. A las 10 de la mañana estaba convocada en las Cortes la comisión de investigación “sobre todo el procedimiento de adjudicación e implantación de parques eólicos, sobre la adquisición de terrenos en Portillo para la construcción de un Parque Empresarial y la del edificio Centro de Soluciones Empresariales de la Junta de Castilla y León en Arroyo de la Encomienda. Una comisión de tan larga denominación (y eso que no se ha añadido lo de los costes de las “embajadas” de la Junta en medio mundo) como de escaso recorrido, ya que ha permanecido inactiva a lo largo de los tres últimos años porque así lo decidió sin ningún rubor el grupo popular, ya fuera éste presidido por Juan Vicente Herrera como desde que tomó el relevo Alfonso Fernández Mañueco.

lunes, 18 de febrero de 2019

Elecciones para dar y tomar

 Desde el punto y hora en que Pedro Sánchez relevó a Mariano Rajoy en La Moncloa, la “derecha trifálica” (Dolores Delgado, ministra de Justicia dixit) venía clamando por la inmediata celebración de elecciones generales. Y es cierto que dicha exigencia tenía justificación, puesto que durante el propio debate de la moción de censura que apeó del poder a Mariano Rajoy y a su gobierno, Sánchez anunció que convocaría nuevas elecciones “cuanto antes”. Y bastó con ver el perfíl y calificación de los miembros de su gobierno para deducir que el nuevo presidente tenía la clara intención de alargar su mandato todo lo que pudiera, como no tardó en reconocer al manifestar su propósito de agotar la legislatura, lo que hubiera situado las próximas elecciones generales a mediados de 2020.

lunes, 11 de febrero de 2019

26-M: En el filo de un procurador, un concejal o un diputado provincial...

 Superada la borrasca, mucho menos intensa de lo esperado, de la concentración rojigualda de la plaza de Colón, la ciclogénesis explosiva instalada sobre la política española continúa a partir de mañana con el juicio abierto a los dirigentes del “procés” catalán que no quisieron o pudieron poner tierra por medio para eludir al implacable juez Llarena
Una vista oral que excitará aún más las bajas pasiones que vienen crispando el escenario político, máxime cuando uno de los letrados de la acusación particular no será otro que Javier “Rambo” García Smith, el número dos de Vox, el partido ultra que, antes de disponer de representación parlamentaria nacional, viene marcando la pauta tanto al PP como a Ciudadanos, los socios de gobierno a los que franqueado la toma de la Junta de Andalucía.

lunes, 4 de febrero de 2019

Depredadores hasta en "los minutos de la basura"

 A poco más de tres meses de que comience la campaña electoral propiamente dicha -en precampaña andamos ni se sabe desde cuando-, con un presidente “pato cojo” y un gobierno zombi en la Junta, lo que le queda a la actual Legislatura autonómica podría considerarse eso que en el baloncesto llaman “minutos de la basura”. 
Sin embargo, no es prudente relajarse, ya que el PP quiere apurar la actual correlación de fuerzas en las Cortes para perpetrar antes de perder su privilegiada situación alguna nueva  “fechoría” legislativa de esas que atropellan el sentido común y el interés general e hipotecan a quien venga detrás si resultase que el sucesor de Juan Vicente Herrera no fuera su entrañable compañero de partido Alfonso Fernández Mañueco.

lunes, 28 de enero de 2019

Mareas de casi todos los colores

 Sobraban los motivos hace un año para que miles y miles de pacientes ciudadanos de toda Castilla y León se dieran cita en Valladolid para clamar contra el alarmante deterioro de la Sanidad pública en esta sufrida comunidad autónoma. 

martes, 22 de enero de 2019

Polémicas recurrentes o ¡qué cansinos son...!

  Después de tanto tiempo siguiendo la actualidad política de aquesta comunidad autónoma, hay polémicas que por cíclicas, recurrentes y estériles me resultan especialmente cansinas. Una de ellas es la que se produce cada vez que el gobierno de turno presenta unos nuevos Presupuestos Generales del Estado.

martes, 15 de enero de 2019

La temeraria estrategia de Casado

  Cuentan algunas crónicas que la nutrida parroquia -entre 600 y 800 asistentes, según los medios- que el otro día arropó en Burgos a Ortega Smith, el secretario general de Vox, exhibió banderas tuneadas con la efigie ecuestre de El Cid. Nada de particular después de haber visto a su líder, Santiago Abascal, cabalgando a caballo para iniciar la “reconquista” desde Andalucía, donde la ultraderecha rampante ha propuesto además sustituir la fiesta del 28 de octubre, conmemorativa del referéndum en el que los andaluces se ganaron el derecho a una Autonomía de primera, por el 2 de enero, fecha en la que se conmemora la toma de Granada por los Reyes Católicos. Santiago y cierra España.

martes, 8 de enero de 2019

Descontando días hasta el 26-M

  Concluida la tregua navideña, que ni siquiera ha sido tal, la cuenta atrás hacia la triple -si es que a Pedro Sánchez no le acaba dando porque acabe siendo cuádruple- convocatoria electoral del 26 de mayo está definitivamente lanzada. Los cuatro meses y medio que restan son de pura y dura precampaña electoral. La Legislatura autonómica está prácticamente liquidada; el mes de enero prácticamente no hay actividad parlamentaria y el 1 de abril las Cortes quedarán oficialmente disueltas al convocarse las elecciones autonómicas del 26-M.

lunes, 24 de diciembre de 2018

La peor manera de iniciar la cuenta atrás electoral

  En política, como casi en todo en general, las prisas suelen ser malas consejeras. Y pretender recuperar apresuradamente el tiempo desperdiciado, puede acarrear efectos contraindicados. Es lo que le ha pasado al PP en Castilla y León con la designación de sus candidatos a las Alcaldías de las nueve capitales de provincia.

jueves, 20 de diciembre de 2018

Mucha tela por cortar

  El aluvión de sondeos electorales publicado en los últimos días confirma, punto arriba punto abajo, que el resultado deparado por las urnas andaluzas resulta en buena medida extrapolable a unas eventuales elecciones generales. Como era de prever, la irrupción de Vox se extiende de forma uniforme al conjunto de España, lo que ratifica que su principal caldo cultivo en Andalucía no ha sido otro que el patrioterismo suscitado por el desafío separatista en Cataluña (más exactamente, la actitud tibia o pusilánime que a juicio del electorado situado más a la derecha han mantenido sobre el particular tanto el gobierno Sánchez como el de Rajoy).