martes, 28 de julio de 2020

Covid-19 en CyL: Crónica de una caótica gestión sanitaria

No es casualidad que la Junta eligiera la ciudad de Segovia para celebrar el acto de homenaje de Castilla y León a las victimas y demás afectados (categorías ambas en las que hay que incluir en primera linea del conjunto del personal sanitario) por la Covid-19. Presumiblemente por su proximidad a Madrid y el alto flujo diario de viajeros entre ambas capitales, así como la avalancha de turismo especialmente los fines de semana, la provincia segoviana ha sido proporcionalmente a su peso demográfico la que ha sufrido con mayor crudeza el rigor de la pandemia, con un total de 580 de los 4.068 fallecidos que contabiliza la Junta, cifra únicamente superada por Salamanca (745), León (710) y Valladolid (647).

Acto de ayer en Segovia
Acto de homenaje en Segovia
La incidencia de la enfermedad ha sido especialmente letal en municipios como el de San Ildefonso- La Granja, fronterizo con la vecina comunidad de Madrid, y, como no, en las residencias de ancianos, una de las cuales, la asistida dependiente de la consejería de Familia, ha registrado nada menos que 59 víctimas mortales. La UCI del Hospital General se vió desbordada durante el pico de la pandemia, al extremo de que se hizo necesario el traslado de pacientes a los hospitales vallisoletanos y el Ejército llegó a montar un hospital de campaña que, en uno de los fiascos de la gestión sanitaria de la Junta, no llegó a utilizarse, pero no por falta de enfermos, sino por falta de personal sanitario y de equipamiento técnico para atenderlo.

Eran pocos y aparece en escena un tal Blanco Varela.- Nadie da puntada sin hilo y el gobierno Mañueco-Igea, consciente de su deficiente gestión de la pandemia en esta provincia -como ha ocurrido igualmente en la de Soria- pretendía reconciliarse con la población segoviana a través del acto de ayer, precedido días antes de un encuentro del presidente con la alcaldesa socialista, Clara Luquero, en el que prometió una segunda infraestructura sanitaria, se entiende que un nuevo hospital, cuando lleva años en lista de espera el prometido en Palencia. Pero al bipartito PP-C´s que ocupa la Junta (lo de que la gobierna seria a todas luces excesivo) le siguen creciendo los enanos. Y no contaba con que el coordinador de las UCIs de los hospitales de la comunidad, Jesús Blanco Varela, iba a realizar en visperas unas declaraciones que han levantado un clamor de indignación entre la comunidad sanitaria.
Blanco Varela, otro que va de listo
 Ante el estupor del personal sanitario, Blanco Varela aseguró días atrás que la UCI del hospital segoviano en ningún momento estuvo desbordada, desmintiendo lo afirmado en su momento por el presidente del Colegio de Médicos de Segovia, quien llegó a deplorar la falta de colaboración de otros hospitales de la comunidad para aliviar lo que llegó a ser "una situación límite".
El 25 de marzo Guilabert lanzó una especie de SOS a la consejera de Sanidad, Verónica Casado, en el que calificaba de “situación desesperada” la vivida en el único hospital público de la provincia. “Nos preguntamos -afirmaba en una misiva dirigida a la consejera- por qué no se ha habilitado la derivación de pacientes a otros hospitales, ni se han aplicado criterios de movilidad forzosa, cuando hay compañeros al borde de la extenuación”. “Lamento decir -añadía- que en estos momentos los profesionales médicos perciben que nuestro Sistema Nacional de Salud se ha desmoronado. Los principios de accesibilidad, universalidad, justicia y solidaridad, por los que siempre hemos luchado, han desaparecido”.

Casado contestó entonces que se iba a instalar el referido hospital de campaña, al tiempo que dejaba abierta la posibilidad de trasladar pacientes a hospitales de Valladolid, cosa que no comenzó a realizarse hasta ya entrado el mes de abril. Las declaraciones de Blanco Varela tratando de minimizar la grave situación vivida en el hospital de Segovia un producido un enorme malestar entre el personal sanitario, como se pone de manifiesto en el comunidado del sindicato de enfermería SATSE, que recuerda al coordinador de las UCIs que “hubo que sumar 12 camas de reanimación para hacer frente a la situación” y “en momentos puntuales se llegó a instalar a dos pacientes afectados por Covid-19 en un mismo box”, todo ello con una enorme carga de trabajo para las enfermeras. Y el sindicato subraya que la mayor prueba del colapso fué que al final llegaron a ser 27 los pacientes trasladados a hospitales vallisoletanos.

Hospital General de Segovia
Naturalmente, Guilabert no ha pasado por alto las insolentes manifestaciones de Blanco Varela: “Decir que en ningún momento la UCI de Segovia estuvo desbordada durante la pandemia es faltar a la verdad y ofender al personal sanitario y a los segovianos”. Y atención a lo que deja caer el presidente del Colegio de Médicos sobre los criterios aplicados para priorizar los ingresos. “Es necesario saber si esos criterios estaban establecidos en todo el territorio Sacyl, ya que es una pregunta que también lo familiares de las victimas que no tuvieron oportunidad de acceder a una cama UCI”. Verbigracia, añado yo, los familiares de Dolores, la mujer de 78 años fallecida después de que los responsables del hospital de Segovia inadmitieran su ingreso en la UCI alegando la existencia de un presunto protocolo que excluía por mera cuestión de edad a los mayores de 75 años.

Lógicamente, Guilabert ha recibido el apoyo del presidente de la organización colegial en Castilla y León, que ha deplorado las declaraciones de Blanco Varela, que ha recordado a la Junta “su deber de reconocer lo que ha pasado y hacer lo que se pueda para que no vuelva a pasar”. Y lo que ha pasado, esto lo afirmo yo, no es que la UCI de Segovia se haya visto desbordada, es que la ha sido el sistema publico de Salud de esta comunidad, el Sacyl, el que se ha visto complemente superado, y así se está poniendo de relieve a medida de que van aflorando datos acerca de la gestión de la pandemia.


Casado inspeccionando el hospital de campaña de Valladolid
El hospital de campaña, otro que tal.- La edición regional de eldiario.es, que ya destapó el pastel de las instrucciones conjuntas de las consejerías de Sanidad y Familia prohibiendo en la práctica el ingreso hospitalario de enfermos de Covid alojados en residencias de ancianos, acaba de desvelar los criterios restrictivos aplicados en el hospital de campaña montado en la Feria de Muestras de Valladolid. Aunque disponía en principio de 200 camas, dicho hospital tan solo llegó a atender a 43 enfermos durante los 26 días en que permaneció abierto. Y ello por dos motivos. El primero, la falta de recursos humanos y materiales para atenderlo; el segundo, los criterios de admisión, que excluían expresamente a personas con problemas de movilidad, incontinencia o demencia, según consta en un documento de la consejería al que ha tenido acceso dicho periódico digital. En resumen, el intento de emular el “hospital milagro” del Ifema madrileño ha puesto de manifiesto tanto la incompetencia de la consejería, incapaz de dotarlo, como el trato discriminatorio impuesto por la Junta a ancianos y dependientes afectados por la Covid.

Anteriormente, el mismo digital había revelado, asimismo documentos en mano, la absoluta insuficiencia de los llamados equipos Covid  creados para “medicalizar” las residencias de ancianos, asunto descarnadamente constatado en el informe interno realizado por la Diputación de Valladolid, donde se denuncia la “omisión de auxilio” por parte del Sacyl en los dos centros dependientes de dicha institución provincial.


Casado, Igea y Mitadiel, gerente del Sacyl
La mejor médica naufraga como consejera.- Si a todo lo anterior se añaden otros episodios como la compra de mascarillas “ful” distribuidas entre el personal sanitario, los bandazos descaradamente  políticos que han primado en las distintas fases de la desescalada o la inicial dotación de rastreadores para seguir los actuales rebrotes, se llegará a la conclusión de que la gestión sanitaria de la pandemia ha dejado muchísimo que desear, por no decir que ha resultado bastante calamitosa. Y de que la doctora Casado sería la mejor médica de familia del mundo, pero como responsable de la consejería de Sanidad -tutelada, eso sí, por el inefable Igea- ha naufragado por completo antes y durante la pandemia.
En resumen, una caótica gestión que, en virtud de una lealtad institucional mal entendida y nefasta para el interés ciudadano, ha decidido dejar pasar por alto la oposición socialista, que no solo tenía que estar solicitando una comisión de investigación sobre el desastre las residencias de ancianos (2.603 de los más de 5.000 fallecidos en Castilla y León a causa de la pandemia), sino sobre el conjunto de la negligente, si es que no dolosa, actuación de la Junta ante esta crisis sanitaria. Penoso papel el que está jugando Luis Tudanca, cada día más difuminado como alternativa de gobierno en esta maltrecha comunidad autónoma.

lunes, 20 de julio de 2020

¿Por qué lo llaman amor cuando es sexo y solamente sexo?


 Casi como si comparecieran para la prensa del corazón. Así se mostraron el pasado viernes el presidente de la Junta y del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y el vicepresidente único de su gobierno y fracasado aspirante a suceder al desaparecido Albert Rivera al frente de Ciudadanos, Francisco Igea. Un año después del matrimonio de conveniencia pactado para cohabitar el Colegio de la Asunción, la pareja proclamaba su amor, se piropeaba mutuamente casi hasta el empalago y se prometía fidelidad hasta el final de la legislatura.

lunes, 13 de julio de 2020

El dedo, el sambenito y la luna


Confieso mi sorpresa ante el enorme revuelo político y mediático que ha levantado estos últimos días el fichaje de Soraya Mayo, ex diputada del Congreso por Ciudadanos, para un puesto de segundo nivel en el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACYL), ente público adscrito a la consejería de Agricultura. Casi ha levantado tanta polvareda como la bochornosa designación de Javier Maroto como senador por la comunidad autónoma, con diferencia la más ignominiosa y descarnada instrumentación política de un cargo público al servicio de intereses partidistas. Y desde luego ha suscitado tanta o más polémica que la recolocación de otro ex desubicado, Ignacio Cosidó, “el amigo Nacho”, como asesor nombrado a dedo por el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco.

lunes, 6 de julio de 2020

Cuando te engañan por enésima vez...


"Gravísimo, intolerable": “Alguien que pretende gobernar la Comunidad no puede incumplir la palabra dada” (…) “Una vez más, Mañueco demuestra que no cumple lo que promete ni lo que firma, no tiene palabra”. Las frases pertenecen literalmente al secretario autonómico del PSOE y portavoz del grupo parlamentario socialista de las Cortes, Luis Tudanca.

lunes, 29 de junio de 2020

Un debate devaluado y a mayor gloria de Mañueco


 El debate sobre el Estado de la Comunidad a celebrar este martes estaba llamado a examinar, a modo de balance, el primer año de gestión del gobierno de coalición que preside Alfonso Fernández Mañueco tras el “pacto de perdedores” PP-Ciudadanos que relegó a la oposición al PSOE, el partido más votado en las pasadas elecciones autonómicas.

lunes, 22 de junio de 2020

Un pacto altamente invalidante para la oposición


 En la actual situación de crisis sanitaria, económica y social derivada del Covid-19, no cabe duda de que, frente a la crispación y los mezquinos tacticismos partidistas, nada más deseable que el diálogo y el consenso político para afrontar la dura travesía que tenemos por delante. En este contexto, y a falta de esos nuevos Pactos de la Moncloa que no tienen visos de cuajar, se ha saludado poco menos que como una panacea el pacto para la “reconstrucción de Castilla y León” firmado la pasada semana.

lunes, 15 de junio de 2020

Entre aficionados al trile

 Con el estado de alarma ya con fecha de caducidad, Castilla y León estrena semana con una situación inédita desde que comenzó la desescalada: cinco provincias saltan a la fase 3 y las otras cuatro permanecen en la fase 2. Esta división territorial, que ya se ha dado durante este proceso en otras comunidades, no tendría nada de particular si obedeciera a criterios estrictamente epidemiológicos. Pero no es el caso.

lunes, 8 de junio de 2020

Silencio, se negocia... entre oscuros bastidores

El pasado 13 de mayo el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, y el líder de la oposición y del partido con mayor número de escaños en las Cortes de Castilla y León, el socialista Luis Tudanca, se reunían en el Colegio de la Asunción y sentaban las bases para negociar un pacto para la “reconstrucción” de Castilla y León. Un acuerdo de comunidad estructurado en torno a cinco ejes: Sistema público de Salud, recuperación económica y del empleo, fortalecimiento de la protección social, funcionamiento de los servicios públicos y mejora de la financiación autonómica.

lunes, 1 de junio de 2020

Obscena disputa de poder a mitad de desescalada

 Nada hacía sospechar que en una coyuntura laboral tan crítica, con cerca de 34.000 ERTEs presentados ante la Administración Autonómica, el consejero de Empleo e Industria de la Junta fuera a tirar la toalla. Y menos tratándose de alguien que venía ejerciendo el cargo con solvencia y en sintonía con la patronal y los sindicatos.
Pero la resistencia humana tiene un límite y el de Germán Barrios se agotó el lunes 25 de mayo, cuando, hastiado de soportar las zancadillas, injerencias y ninguneos del vicepresidente Francisco Igea, se plantó en el despacho de Alfonso Fernández Mañueco para presentarle la dimisión, que por cierto el presidente aceptó de inmediato sin pedirle que reconsiderara dicha renuncia.

lunes, 25 de mayo de 2020

4.500 muertos... ¡y se ponen estupendos!

Alrededor de 4.500 muertos desde el 1 de marzo. Este es el lúgubre balance de vidas humanas que se ha cobrado hasta el momento el Covid-19 en Castilla y León. Es la cifra resultante de sumar los datos fragmentados que viene ofreciendo la Junta, a esta fecha los siguientes: 1.983 decesos registrados en los hospitales, 1.710 en las residencias de ancianos (682 de ellos con diagnóstico confirmado y otros 1.028 con síntomas compatibles) y 763 fallecidos en sus domicilios particulares. Una cifra que por lo demás cuadra perfectamente con los datos del Registro Civil, a la postre los más fiables y según los cuales entre el 1 de marzo y el 30 de abril el número de fallecimientos se disparó en Castilla y León hasta los 8.633, casi 4.000 más de la media (4.647) registrada en el mismo periodo de los tres años anteriores.