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Cuando abrí este blog llevaba 30 años ejerciendo el periodismo en Castilla y León, todo ese tiempo siguiendo la actualidad politica regional y, en particular, las andanzas de las instituciones autonómicas. Una excitante experiencia que, después de un paréntesis técnico, vuelvo a compartir con quienes se dejen caer por aquí.

lunes, 11 de julio de 2016

La Junta, igual que si tuviera mayoría absoluta

 A la espera de que se despeje el panorama nacional, en Castilla y León el actual gobierno de la comunidad ha cumplido su primer año de gobierno en medio de un clima enrarecido con el partido, Ciudadanos, que apoyó la investidura de Juan Vicente Herrera a cambio de un acuerdo para la gobernabilidad. Y en un clima al borde de la ruptura con el Partido Socialista, cuyo respaldo resulta imprescindible para sacar adelante algunas de las reformas institucionales en curso.

Este creciente deterioro entre la Junta y los dos citados partidos tiene mucho que ver con la forma de gobernar del gobierno Herrera, que en la práctica ha seguido actuando exactamente igual que si contara con mayoría absoluta. Desde el primer día se vio que el pacto suscrito con Ciudadanos constituía un auténtico “cheque en blanco” para el PP, que, a cambio de adquirir algunos compromisos en materia de “regeneración democrática” ninguno de los cuales ha entrado aún en vigor, ha gobernado este primer año completamente a sus anchas.

Herrera, Valdeón y De Santiago-Juárez
Para mayor inri, al tiempo que los principales compromisos en esa materia -la limitación de mandatos de los altos cargos y las incompatibilidades de los procuradores no se harán efectivos hasta la siguiente legislatura-, el PP no ha tenido ningún pudor en manejar a su antojo las dos comisiones parlamentarias de investigación promovidas por la oposición.

Abusando de un Reglamento de las Cortes que le permite controlar dichas comisiones como si tuviera mayoría absoluta, el PP mantiene paralizada desde el mes de febrero, simplemente por su santa voluntad, la comisión que debería investigar la llamada “trama eólica” y los pufos perpetrados alrededor de la Perla Negra y los terrenos de los polígonos de Portillo. Santa voluntad que tiene mucho que ver con la cerrada negativa de Juan Vicente Herrera a comparecer en una comisión ante la que debe dar muchas explicaciones, máxime después de que el ex vicepresidente de la ADE, ex consejero de Gesturcal y delegado territorial de la Junta en Valladolid, Pablo Trillo, contará lo que contó en su declaración en el Juzgado de Instrucción número dos de Valladolid.

 Por el contrario, el PP ha decidido liquidar cuanto antes la comisión de investigación sobre el Hospital de Burgos, que tras el simulacro de comparecencia protagonizado por el propio Herrera, con un formato que le permitió eludir cualquier cuestión comprometida, va a ser objeto de unas maratonianas sesiones a lo largo de esta semana. 
Naturalmente, las conclusiones ya las ha adelantado el grupo popular: El hospital burgalés ha supuesto un ejemplar modelo de colaboración público-privada, resultado de un impecable proceso de adjudicación, construcción, equipamiento y gestión. Que su coste inicial se disparara de 242 millones a 528 y que su pago diferido haya pasado de 1010 a 1667 millones no tiene nada que ver con su desastrosa gestión ni con el despilfarro, faltaría más. Simplemente se debe a mejoras introducidas sobre la marcha de las que deberían estar muy agradecidos los burgaleses. Incluso aunque algunas de esas mejoras sean ficticias.

Luis Fuentes durante un pleno de las Cortes
Ciudadanos, un apoyo prescindible.-  La desfachatez con la que ha actuado el PP respecto a dichas comisiones de investigación, amén de arruinar su ya escasa credibilidad en materia de “regeneración democrática” y lucha contra la corrupción, ha puesto en evidencia el nulo respeto que le merece Ciudadanos, a quien se ha permitido ningunear exactamente igual que al resto de la oposición. Razón por la cual su conspicuo portavoz, Luis Fuentes, se ha visto obligado en los últimos meses a manifesta, cual plañidera, su creciente decepción y desengaño con Juan Vicente Herrera, llegando a amenazar con endurecer su postura ante futuros acuerdos. Una amenaza por parte de un portavoz y de un partido que en realidad carecen ya de capacidad de intimidación.

Si no fuera tan escaso de luces, Fuentes debería saber que la bala de oro que Ciudadanos tenía la malgastó en el acuerdo de investidura, tras el cual la Junta puede seguir gobernando perfectamente hasta el final de la legislatura sin necesidad del apoyo de la formación naranja. Y si no que haga la prueba con ocasión de los próximos Presupuestos de la Comunidad. Se encontrará entonces con el plan B de Herrera, que no es otro que el de recabar el apoyo del procurador de la Unión del Pueblo Leonés, quien por unos módicos compromisos con el antiguo Reino de León estará encantado de prestar su voto. Hace al caso recordar que los presupuestos de 2016 se aprobaron con una serie de enmiendas de la UPL que superaban en cuantía a las aceptadas a Ciudadanos. Y en última instancia, siempre quedará la opción de prorrogar las cuentas de este año.

 La que sí puede tener repercusiones negativas para la Junta es la creciente tensión que rodea su relación con el PSOE, cuyo origen ha de situarse en las acusaciones, cada vez más explicitas y directas, de Luis Tudanca en relación con los casos de corrupción que salpican la pasada gestión de Juan Vicente Herrera. Dichas acusaciones han abierto una brecha de carácter personal entre ambos y han enturbiado la relación entre ambos partidos.

Luis Tudanca en la sede de Ferraz
La llave que necesitan de Tudanca.- El hecho no tendría mayor trascendencia si no fuera porque el consenso PP-PSOE resulta imprescindible para que llegue a buen puerto un objetivo político largamente perseguido por la Junta: el controvertido mapa de las unidades rurales de la Ley de Servicios y Ordenación del Territorio, asunto que requiere la aprobación por mayoría cualificada de dos tercios del pleno de las Cortes.
 Esa misma mayoría cualificada  es necesaria asimismo para la reforma del Estatuto de Autonomía, pero la Junta sabe que esta última está condenada a encallar precisamente por la negativa del PP a modificar el sistema de elección de los procuradores a través unas circunscripciones  provinciales que distorsionan muy a su favor la distribución de los 84 escaños del Parlamento Autonómico.

 El PP de Herrera necesita al PSOE de Tudanca para aprobar ese mapa  rural y culminar con él la “obra cumbre” de ese incorregible aprendiz de brujo y vocacional estadista de andar por casa que es José Antonio de Santiago-Juárez, la mano que mece la cuna-diván presidencial.
 A la espera de los futuros congresos nacional y autonómico del PP que despejen la incógnita sobre su sucesión, cerrar la Ordenación del Territorio es la gran aspiración de Herrera en su quinto mandato como presidente de la Junta. Lo demás puede esperar para un presidente al que por lo demás lo único que le quita el sueño es la deriva judicial de la "trama eólica" y del caso Perla Negra-Polígono de Portillo.

Visto lo cual, el autor considera llegado el momento de abrir un paréntesis estival, que, salvo cataclismo, mantendrá hasta comienzos de septiembre. No les puedo asegurar que “El topillo”, libérrima mosca cojonera donde las haya, se conceda tan prolongado descanso.


lunes, 4 de julio de 2016

Precariedad laboral, despoblación y deuda

  Partiendo de diagnósticos completamente dispares resulta extremadamente difícil establecer terapias comunes. Y esto es lo que ha vuelto ha ocurrir una vez más durante el debate parlamentario sobre el estado de la comunidad celebrado la pasada semana en las Cortes, que ha  ha venido a coincidir con el primer año -en realidad once meses- del gobierno formado por Juan Vicente Herrera tras su quinta investidura.

 En política las estadísticas, por muy oficiales que sean, conducen a conclusiones opuestas según se seleccionen a la carta y se esgriman los datos sesgadamente y fuera de contexto. La distorsión puede ser aún mayor si, como en el caso del empleo que se viene creando a través de la cacareada recuperación económica, se atiende solo a su cantidad, sin detenerse en su ínfima calidad laboral y salarial.

Juan Vicente Herrera
 El presidente de la Junta echó mano del dato estacional más favorable que tenía a mano -el descenso hasta 185.279 del número de parados registrados en el INEM al final del mes de mayo- como exponente de la evolución favorable del empleo en Castilla y León. Sin detenerse, claro, a examinar la precariedad de los contratos celebrados en dicho mes, el 92,36 por ciento de ellos temporales (muchos por días o horas), ni en la paupérrima remuneración de buena parte de ellos. Omitió que en 2015 descendió el número de autónomos en la comunidad y después utilizó la EPA del primer trimestre para subrayar que la cifra de ocupados había ascendido hasta los 932.800, 19.500 más que un año antes.

Poco empleo y precario.- Sin embargo, Herrera soslayó otros datos de la misma EPA, tales como que la población activa sigue cayendo, que el número de parados se cifra en  209.400, que la tasa de paro (18,33) se incremento en un 0,75 por ciento respecto al 4º trimestre de 2.015, que otro tanto ha ocurrido con el número de hogares (96.700) con todos sus miembros en paro y que el 56,5 de los parados de Castilla y León no cobran ningún tipo de prestación por desempleo. Esta desprotección social bien la conoce la Junta, que sigue haciendo frente a un incesante incremento de demandantes de la Renta Básica de Ciudadanía

  Herrera se plantea el objetivo de alcanzar al final de la legislatura (mayo de 2019) el millón de ocupados en Castilla y León, cifra con la que se habría recuperado menos de la mitad del empleo destruido en esta comunidad desde 2008, año en el que la EPA del primer trimestre contabilizaba 1.075.800 ocupados y 95.600 parados. 
Ello sin entrar en la degradación de la calidad del empleo y en una devaluación salarial que ha sido especialmente acusada en Castilla y León, donde el salario medio -que ya era el cuarto más bajo en España- acumuló entre 2010 y 2014 una caída superior al 10 por ciento, la mayor registrada en todas las comunidades autónomas.  Esta pérdida de poder adquisitivo de los salarios se mantiene todavía hoy en un porcentaje que ronda el 7 por ciento.

Imagen de la localidad leonesa de Noceda
 Tan solo un día después de concluir el debate sobre el estado de la comunidad, el Consejo Económico y Social de Castilla y León hacía público su informe anual, en el que deja claro que el empleo generado en 2015 “es insuficiente tanto en volumen como en calidad”, señalando que solo se ha recuperado el 13 por ciento del destruido a lo largo de la crisis (alrededor de 160.000 puestos de trabajo). A la luz de estos datos, el CES cuestiona la eficacia de las reformas laborales, abogando por su revisión hacia un modelo de relaciones laborales “más equilibrado y eficiente”.

 108.651 habitantes menos desde 2009.- Pero si hay una estadística que no admite manipulación esa es la del censo de población. El INE daba a conocer el pasado jueves el padrón nacional de habitantes a fecha de uno de enero pasado, en el que Castilla y León vuelve a liderar la caída de población en España. 23.209 habitantes (0.94 por ciento) perdidos a lo largo de 2015, aproximadamente la mitad de ellos (11.883) por decrecimiento vegetativo y otros tantos (11.326) emigrados en busca de mejor porvenir a otras comunidades españolas o al extranjero.

 Somos la única comunidad autónoma que lleva perdiendo población durante los últimos siete años consecutivos, acentuando un desplome demográfico que se cifra en la pérdida de 108.865 habitantes, un 4,25 por ciento menos de los que éramos en 2009. Con ello nuestra cuota sobre el total de la población nacional ha descendido en este periodo del 5,46 al 5,28, dato básico sobre el que se sustenta el sistema de financiación autonómica.

 Como es sabido, a la vista del estrepitoso fracaso de la Agenda de la Población aprobada en 2010, la Junta impulsó la estrategia de convertir el declive demográfico en un problema de Estado. 
Hemiciclo de las Cortes
Y como quiera que el gobierno Rajoy en modo alguno se ha dado por aludido, ahora se ha decidido trasladar el problema a la Unión Europea a través del Comité de las Regiones. Mientras, tanto la hemorragia poblacional continuará sin que el gobierno de Juan Vicente Herrera haga nada efectivo por atajarla.

 Quintuplicado el agujero de la deuda pública.- Y el tercer dato estadístico que lastra el futuro de esta comunidad autónoma es el crecimiento casi exponencial de la deuda pública durante los años de la crisis. Pese al crecimiento del PIB regional en un 2,9 por ciento, la Junta de Castilla y León se ha endeudado en 2.015 en otros 1.198 millones de euros más, cerrando el ejercicio con 10.557, cifra que supera por primera vez la cuantía de los propios Presupuestos de la Comunidad (9.843 millones en 2016).

 En los últimos ocho años (2008-2015) la deuda pública se  ha multiplicado por 5,2, pasando de 1.894 a esos 10.557 millones, o lo que es lo mismo, del 3,40 al 19,40 del PIB autonómico. Prorrateada por ciudadano, los 745 euros por cabeza que debíamos a finales de 2007 se han disparado hasta los 4.270 euros. Y no cuela achacar dicho agujero, como hizo Herrera en el debate de la pasada semana, únicamente a la insuficiente financiación estatal de los servicios públicos (Sanidad, Educación, Dependencia, etc,). Por la sencilla razón de que la Junta tiene cuantificado en 500 millones de euros anuales el déficit causado por la insuficiencia financiera de la dotación del Estado destinada a dicho gasto social.

 En el origen de ese endeudamiento hay no poco despilfarro, por ejemplo el que llevó a la liquidación de una empresa pública como ADE Parques, la de la “Perla Negra” y los terrenos de Portillo, con una deuda en torno a los 350 millones de euros.


lunes, 27 de junio de 2016

Inesperado repunte del PP y fracaso absoluto del "sorpasso"

  Tan solo uno de los 67 escaños de las Cortes Generales elegidos en Castilla y León (31 diputados y 36 senadores) ha cambiado de signo político este domingo con relación al pasado 20 de diciembre. Una vez más, los sondeos electorales habían creado falsas expectativas que las urnas se han encargado de desmentir.

El tercer diputado por Salamanca premia el repunte del PP
 Todos ellos daban por hecho el “sorpasso” en la izquierda y ninguno preveía que el PP fuera a recuperar casi 670.000 de los votos perdidos hace seis meses, cerca de 50.000 de ellos en Castilla y León. En el cómputo estatal ello le ha valido al PP sumar 14 nuevos diputados, uno de los cuales procede de esta comunidad: el conseguido contra todo pronóstico en Salamanca a costa de Ciudadanos, partido al que por muy escaso margen ha conseguido triplicar en número de votos en esta provincia. Con ello, el tercero de la lista del PP salmantino, el médico Bienvenido de Arriba, se hace con el escaño que el 20-D obtuvo el vallisoletano Pablo Yáñez.

  Con una participación 2 puntos por encima de la de diciembre, el PP de Castilla y León ha incrementado su porcentaje de voto en un 5,22 por ciento, casi un punto por encima del 4,32 registrado a nivel nacional. Una recuperación sorprendente, ya que es netamente superior al retroceso sufrido por Ciudadanos, que en esta comunidad ha sido del 1,21 por ciento, con una pérdida de 27.738 votos.

Igea, el superviviente de C´s
 Ciudadanos es el gran perjudicado por la repetición de las elecciones, al conservar tan solo uno de los 3 diputados conseguidos en los anteriores comicios. Además de perder el de Salamanca, se ha quedado sin el de León, conservando exclusivamente el que ha conseguido renovar Francisco Igea en Valladolid. Al caer del 15,36 al 14,21 por ciento ha pasado a ser la cuarta fuerza política de la comunidad en elecciones generales, aunque ha mantenido el tercer puesto en Ávila, Salamanca y Segovia.

El espejismo del “sorpasso”.-  Pero el retroceso de Ciudadanos era algo previsto. Lo que no entraba en los pronósticos era que la conjunción Podemos-IU, lejos de aglutinar los votos obtenidos por separado el pasado mes de diciembre, fuera a empeorar los resultados alcanzados en solitario por el partido de Pablo Iglesias. Y eso ha ocurrido en Castilla y León, donde la nueva coalición ha sumado 223.727 votos, es decir 3.850 menos que los logrados entonces solo por Podemos.  Lejos de sumar, la coalición ha restado, con un saldo negativo que se dispara hasta los 72.666 votos teniendo en cuenta los 68.816 conseguidos hace seis meses por IU-Unidad Popular.

 El fracaso del “sorpasso” ha sido por tanto total y absoluto, frustrando las expectativas que atribuían a Unidos Podemos la posibilidad de duplicar el número de diputados, sin descartar la consecución de algún senador. Al final la nueva coalición se queda con los escaños del Congreso logrados en diciembre por Valladolid (Juan Manuel del Olmo), León (Ana Marcello) y Burgos (Miguel Vila), todos ellos de Podemos. La única lista encabezada por IU, la de Palencia, se ha quedado casi a 8.000 votos de conseguir el objetivo.

Repiten los tres diputados de Podemos
 En Burgos, provincia donde el 20-D la suma de los votos de Podemos e IU superaba a los obtenidos por el PSOE, los socialistas han mantenido la segunda posición, superando en casi 5 puntos y mas de 10.000 votos a la coalición, que ha cosechado 1.456 votos menos que los conseguidos en diciembre por Podemos.

Mayor ha sido aún el retroceso en León, donde Unidos Podemos ha perdido 2.615 con respecto al anterior resultado de Podemos, volatilizándose  los cerca de 14.000 votos sumados el 20-D por IU-UP. Asimismo la coalición ha empeorado el resultado en Salamanca, donde el experimento de presentar a última hora al cunero madrileño Jorge Lago ha sido un completo fracaso, perdiendo 720 votos en relación con el anterior resultado de Podemos. Y otro tanto ha ocurrido en Soria y Zamora, provincia está última donde el alcalde de la capital, Francisco Guarido, de IU, ha pasado por completo de participar en la campaña electoral.

Tan solo en cuatro provincias, Ávila, Palencia, Segovia y Valladolid, la coalición ha mejorado los anteriores resultados de Podemos en solitario, aunque siempre muy lejos de aprovechar el potencial de crecimiento que ofrecía la eventual suma de los votos obtenidos en diciembre por IU.

Tudanca valorando anoche los resultados
El PSOE aguanta el tipo.-  Por su parte, el PSOE de Luis Tudanca ha salvado los muebles en Castilla y León, consolidándose como segunda fuerza política y manteniendo intacta su anterior representación parlamentaria: Nueve diputados y nueve senadores, uno por provincia en ambas Cámaras.

Aunque ha perdido 4.806 votos en el conjunto de la comunidad, ha salido especialmente airoso en las provincias donde tenía una situación más comprometida. En Burgos y en Valladolid ha subido ligeramente en votos, en ambos casos presumiblemente gracias al apoyo de antiguos votantes de IU disconformes con la coalición con Podemos. También ha mejorado su resultado en Soria, donde no en vano gobierna la Diputación provincial. 
En el resto de las provincias ha perdido votos, aunque en todas ellas mantiene un amplio margen sobre la tercera fuerza política. En porcentaje de voto, el PSOE de Castilla y León se sitúa ligeramente por encima del obtenido pos los socialistas en el conjunto del Estado.

Respecto al Senado, ni que decir tiene que el PP ha vuelto ha conseguir el pleno de 27 de los 36 senadores (tres por cada provincia), acaparando así 45 de esos 67 escaños de las Cortes Generales elegidos en Castilla y León. De la mano del Partido Popular -el PSOE bastante ha hecho con aguantar el tirón- el bipartidismo ha recuperado parte del terreno perdido hace seis meses.


lunes, 20 de junio de 2016

Iniesta alivia la campaña electoral

 Pese a todo lo que está en juego, si de de aquí al viernes no cambia el panorama, habremos asistido a la campaña electoral más insulsa y ramplona que uno recuerda en unos comicios generales. Una campaña al más viejo estilo que en ningún momento ha llegado centrar la atención ciudadana, mucho más atenta a la actuación de Iniesta y compañía en la Eurocopa de Francia.

lunes, 13 de junio de 2016

Un sondeo que anima una anodina campaña

 El arranque de la anodina campaña electoral en Castilla y León se ha visto sacudida por el sondeo electoral del CIS, que, en contra de la impresión generalizada, contempla un posible baile de diputados en cinco de las nueve provincias de la comunidad.

lunes, 6 de junio de 2016

Un presidente en el filo de la navaja

  Hace algo más de un año, en un osado ejercicio de cinismo y desmemoria, Juan Vicente Herrera se jactaba en el hemiciclo de las Cortes de que Castilla y León no figuraba en el mapa de la corrupción española.“Herrera y sus golpes de pecho contra la corrupción” fue el título que utilizamos aquí para refrescarle la memoria al olvidadizo presidente, recordándole todo un rosario de casos, algunos con sentencia condenatoria del Tribunal Supremo, que jalonaban la historia de esta comunidad autónoma.

lunes, 30 de mayo de 2016

Aliados y a la vez peleados por el voto

  La precampaña electoral del 26-J ha coincidido con el primer aniversario de las pasadas elecciones municipales y autonómicas, que, tras el conjunto de pactos suscritos entonces entre PSOE, IU, Podemos y sus confluencias dieron en vuelco al poder territorial en España. Además de los llamados ayuntamientos del cambio, encabezados por Manuela Carmena y Ada Colau, cinco comunidades autónomas  (Valencia, Baleares, Aragón, Castilla-La Mancha y Extremadura) pasaron de manos del PP a estar gobernadas coaliciones lideradas por los socialistas.