lunes, 9 de junio de 2025

La trastienda/ En efecto, nos toman a todos por gilipollas

 Una de las recurrentes acusaciones del PP contra “el régimen despótico y caudillista instaurado por el déspota Pedro Sánchez” es la de haber secuestrado las instituciones para ponerlas al servicio, no ya de “su denigrante partido, sino de su abyecta persona”. Los entrecomillados son míos, pero reproducen casi literalmente la terminología que ha conducido a calificar al PSOE y al gobierno Sánchez nada menos que como “mafia política”.

Mañueco, con Alicia García, en la plaza de España
 Se refieren mayormente a la Fiscalía General del Estado, al Tribunal Constitucional, al Banco de España y al Congreso de los Diputados (en este caso con la connivencia -altamente retribuida- del monstruoso Frankenstein que sustenta al gobierno socialista), sin olvidar a TVE, que, con Silvia Intxaurrondo y Xavi Fortes a la cabeza, ha alcanzado cotas de instrumentación gubernamental que ríete tú de las que, en tiempos de José María Aznar, con un tal Urdaci de comisario político, motivaron una sentencia judicial por “manipulación informativa”. De ahí que se da por supuesto que, tan pronto como llegue a la Moncloa, Alberto Núñez Feijóo afrontará de inmediato una “regeneración democrática” que devuelva a los españoles la confianza en unas instituciones mancilladas por el sanchismo.

Al contrario que otros partidos que irrumpen ex novo en la escena española, como fue el caso de Ciudadanos (si bien el niñato Albert tenía antecedentes políticos no precisamente inmaculados), el problema del PP es que tiene atrás décadas de trayectoria en las que ha tenido ocasión de gobernar tanto en la Administración central como en Comunidades Autónomas, Ayuntamientos y Diputaciones provinciales. Sería muy fácil recordar aquí episodios del sombrío legado de presidentes como Aznar y Rajoy (ojo, Mariano con las causas judiciales abiertas por la “policía patriótica” y el caso Kitchen), varios de cuyos ministros (Rato, Matas, Zaplana…) han disfrutado de pensión completa a la sombra. O el del propio Núñez Feijóo al frente de la Xunta de Galicia, donde, adjudicaciones a dedo a la empresa que emplea a su hermana al margen, la Televisión Pública Gallega (TVG) ha batido todos los récords conocidos de instrumentación partidista, igualando, si es que no superando, a la Telemadrid de Esperanza Aguirre y de su aventajada alumna Isabel Díaz Ayuso.

Aznar y Feijóo en la manifestación de la plaza de España
 No hace falta remitirse al pasado. Basta analizar el presente y detenerse un momento en la deriva en que ha entrado el Senado desde que el PP cuenta con mayoría absoluta en la llamada Cámara Alta. Todo un dechado de exquisito respecto al pluralismo y a los derechos de las minorías, nada que ver con el sectarismo y sesgo ideológico imperantes en el palacio de la Carrera de San Jerónimo.

 A falta de promover alguna función de utilidad, el grupo popular del Senado se entretiene constituyendo a tutiplén comisiones de investigación que, lejos de aclarar nada, contribuyen a enfangar la ya de por sí crispada convivencia política. Tampoco había mucho que esperar de un grupo que tiene como portavoz a Alicia García, una de las consejeras más inútiles -y hubo unas cuantas- colocadas en la Junta de Castilla y León por Juan Vicente Herrera, el consejero nato amachambrado en el Consejo Consultivo vengan días y caigan ollas. Y si encima el “padrino” que pastorea esa patulea de parásitos es el joven camarada Javier Arenas, pues ya me contarán…

 Vamos, que si el referente de correcto uso de las instituciones es lo que viene haciendo el PP en el Senado, pues apaga y vámonos. Otrosí digo: la Conferencia de Presidentes, cuya última edición acabamos de celebrar. Los presidentes autonómicos del PP, y de manera muy activa Fonsi Fernández Mañueco, se han tirado meses (que digo meses, años) exigiendo la convocatoria de dicha Conferencia. Llegaron a amenazar con acudir a los tribunales si Pedro Sánchez no la convocaba. Concretamente, la Junta anunció que acudía a la jurisdicción contencioso-administrativa para forzar su convocatoria. Desconozco si lo hizo, ya que una cosa es lo que anuncia el consejero portavoz, Carlos Fernández Carriedo, en sus comparecencias jupiterinas, y otra cosa es lo que luego se cumple. (Ya saben, lo de Carriedo: “ese-eterno-chico-bien-mandado-que-vale-igual-para-un-roto-que-para-un-descosido”).

Ayuso en la Conferencia de Presidentes
  Y resulta que, habiendo convocado Sánchez tan reclamada Conferencia para el pasado viernes, el PP se autodescolocaba convocando a su vez dos días después su manifestación en Madrid bajo el lema “Mafia o democracia”. ¿Cómo resolver ese inmenso sinsentido de reunirse un viernes con el “capo de todos los capos políticos” y manifestarse un domingo contra él? Solución: reventar la Conferencia de Presidentes que tanto reclamaban.

 ¿Y cómo boicotearla sin hacer un feo al Rey, que la iba a presidir? Solución: imponiendo un orden del día inflado y sesgado que hiciera absolutamente inviable cualquier acuerdo. Y eso es lo que ha ocurrido, con todos los presidentes autonómicos del PP llevados del ronzal desde la calle Génova. Eso sí, mientras Mañueco, Moreno Bonilla, Azcón y no digamos Mazón, han asumido su papel de sumisos borregos, Ayuso, convenientemente asesorada por el sobrio Rodríguez, montaba no uno sino dos numeritos -el de acusar como el que sí quiere la cosa de drogadicción a la ministra de Sanidad y el del del pinganillo- para diferenciarse en el aprisco y de paso distraer la atención sobre el marrón judicial que tiene encima de la mano del turbio “defraudador confeso” con el que convive y el horizonte penal de los 7.251 mayores fallecidos por desatención sanitaria en las residencias madrileñas.

 ¿Quién dijo que nos tomaban a los ciudadanos por gilipollas”? Pues fue el alcalde madrileño, Martínez Almeida, el zascandil que pasó de ejercer como portavoz del PP con Pablo Casado a bufón de la Corte de Díaz Ayuso. Y lo hizo a propósito del libro con el que la “periodista y socialista” Leire Díez ha tratado de colar sus infumables labores de fontanería política. En efecto, nos toman a todos por gilipollas. Pero no sabría decir quien más, si el PSOE o el PP.

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lunes, 2 de junio de 2025

La trastienda/ Hablando de mafia política...

 Por razones bastante elementales, el PP eligió Valladolid como punto de arranque de la campaña desplegada para dar fuste a un congreso nacional, el previsto a primeros de julio en Madrid, que ni va a renovar el liderazgo ni va resolver la gran duda (para los incautos que todavía la tengan) sobre la posición que adoptará el partido en el caso de que su llegada al Gobierno precise el concurso de la ultraderecha patria que lidera Santiago Abascal, el antiguo enchufado de Esperanza Aguirre aliado hoy de Trump, Orbán, Milei y todo lo más abyecto del panorama político mundial, incluido el criminal de guerra e incansable genocida Benjamín Netanyahu.

Nuñez Feijóo y Fernández Mañueco el pasado viernes en Valladolid
  La elección de Valladolid para tan trascendental cita venía dada por dos razones concomitantes. De una parte, porque Castilla y León será el escenario de la primera confrontación electoral prevista en el calendario (como muy tarde en primavera, aunque sigo pensando que la cita se adelantará al otoño). La segunda razón, no menos importante, tiene soporte en una realidad constatable: Castilla y León es el territorio patrio con mayor densidad de cargos públicos del PP por metro cuadrado. Y eso ayuda mucho a la hora de congregar una concurrencia adicta que dé lustre a las imágenes a difundir por los telediarios. (A este respecto, las expectativas estuvieron lejos de cumplirse, ya que en la Cúpula del Milenio hubo de todo menos apreturas).

Los genovitas tampoco parecieron tener en cuenta que el PP gobierna el ayuntamiento de Valladolid en comandita con la ultraderecha, gracias a la cual se encaramó a la Alcaldía el a la sazón senador Jesús Julio Carnero, en detrimento del anterior alcalde socialista y ahora ministro de Transportes, Óscar Puente, quien bien se encargó de restregarle en su día el hecho a Núñez Feijóo cuando se dirigió “de ganador a ganador” al frustrado candidato a la investidura.

 Pero obviando todo lo anterior, la mayor fatalidad de este último garbeo de Feijóo por estos la lares radicó en otra circunstancia ciertamente imprevista: la Audiencia Provincial de Valladolid anunciaba en la víspera el calendario de la vista oral del juicio correspondiente a la “trama eólica”. 

Parque eólico en Peñaflor de Hornija (Valladolid)
 Un juicio en el que varios exaltos cargos de la Junta -de nuevo con el exviconsejero Rafael Delgado a la cabeza- se enfrentan a penas que suman decenas de años de prisión y cientos de millones de euros en indemnizaciones por el rosario de presuntos delitos perpetrados en torno a la adjudicación de los parques eólicos que pueblan el paisaje de Castilla y León.  Coincidencia ciertamente fatal cuando el PP nacional acababa de lanzar el eslogan “Mafia o Democracia” con el que ha convocado su enésima manifestación -esta vez en solitario- contra el gobierno de Pedro Sánchez.

“Sicilia y León”.-  Supongo que el actual presidente nacional del PP desconoce el dato, pero hubo un promotor del sector eólico que, considerándose extorsionado por los políticos que manejaban las adjudicaciones, acuñó la expresión “Sicilia y León” para referirse a los “capos” que operaban en la consejería de Economía mientras presidía la Junta su amigo del alma Juan Vicente Herrera. No recuerdo si fue el mismo promotor que denunció por escrito la extorsión sufrida al entonces presidente de la Junta, sin que conste que éste moviera un dedo para atajar esas conductas delictivas. (Sin darse por concernido por este escándalo, como tampoco por la sentencia que ha condenado a Delgado y a otros antiguos altos cargos de la Junta por el caso “Perla Negra”, Herrera continúa apalancado como miembro nato del Consejo Consultivo a razón de 82.356 euros anuales).

Por lo demás -solo hubiera faltado- Feijóo no cometió la torpeza de reiterar su conocido argumento según el cual un gobierno sin mayoría parlamentaria para aprobar los Presupuestos está abocado a disolver las Cortes y convocar elecciones. Resulta que eso rige para el gobierno Sánchez pero no para el de Mañueco.  

Carlos Martínez y Óscar Puente en un acto del PSOE
Conocido el calendario de dicha vista oral, que se extenderá desde mediados de septiembre a finales de enero, ha habido quien ha especulado sobre su posible repercusión en la convocatoria de las próximas elecciones autonómicas. En absoluto. Tengan lugar en la primavera de 2026 o se adelanten al próximo otoño, los ciudadanos de “Sicilia y León” acudiremos a las urnas sin que la Audiencia de Valladolid haya dictado la correspondiente sentencia. Hace al caso recordar que esta misma Audiencia se tomó ocho meses, ocho, para emitir su benigno fallo sobre el caso “Perla Negra”, por lo no es de esperar que dicte sentencia sobre la “trama eólica” antes del verano de 2026. En este sentido, el PP y la Junta pueden estar tranquilos. Otra cosa es la podredumbre política que aflore durante la vista oral, que lógicamente proporcionará munición electoral a la oposición cuando quiera que se celebren los comicios.

 Entretanto, Mañueco y su troupe prosiguen su campaña electoral, que se ha visto alimentada con la decisión de Renfe de suprimir paradas del AVE en Sanabria, Segovia y Medina del Campo. Nunca un recorte tan reducido de gasto público está teniendo mayor coste político. Un flaco favor del ministro Puente -a fin de cuentas, el máximo responsable- al nuevo líder del PSOE y candidato socialista in pectore a la presidencia de la Junta, Carlos Martínez. ¡Menos mal que Puente, junto con el secretario de los socialistas leoneses, Javier Alfonso Cendón, fueron los máximos valedores del desembarco de Martínez al frente de los socialistas de Castilla y León...!

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martes, 27 de mayo de 2025

El topillo/ Cualquier tiempo pasado fue anterior

 Hace un par de meses, ante la incesante relación de dislates acumulados en las Cortes de Castilla y León, comenté aquí que su actual presidente, Carlos Pollán, de Vox, iba camino de superar el nefasto balance de su antecesor, Luis Fuentes, aquel que, tras haber sido durante años el máximo dirigente de Ciudadanos en esta comunidad, disfruta hoy de una canonjía en la Junta en agradecimiento a su sumisión y postración ante el PP  (a veces Roma paga traidores, al menos Fonsi Mañueco, que, a excepción de Francisco Igea, ha dotado de prebenda política a toda la antigua cúpula regional de ese partido plagado de arribistas que venía a regenerar la democracia española…)

Carlos Pollán, presidente de las Cortes
 De entonces a acá, Pollán, que se mantuvo en la presidencia de la Cámara pese a la ruptura del pacto PP/Vox que le proporcionó el cargo, ha engrosado su palmarés hasta batir, sin discusión alguna, el récord de ignominia política en los 42 años de historia de las actuales Cortes de Castilla y León.

A lo largo de estas últimas semanas, el actual presidente de las Cortes se ha cubierto definitivamente de gloria. Lejos subsanar la falta de transparencia que ha caracterizado su mandato, durante el cual se ha suprimido la obligatoriedad de publicar en la página web las declaraciones de bienes y actividades de los procuradores e incluso se intentó disfrazar la información sobre las dietas y kilometraje cobradas por sus señorías, ha añadido nuevos ámbitos de opacidad. 

 Ha sido el caso de su negativa a informar sobre el uso de la flotilla de coches oficiales al servicio de los órganos de gobierno de la Cámara, abonando con ello la sospecha sobre su posible utilización espuria para fines partidistas o privados ajenos la actividad institucional. (Por si fuera poco, en medio de tales sospechas, la Mesa de las Cortes ha incrementado dicha flotilla con la contratación de dos nuevos BMW de alta gama a sumar a los cuatro que ya estaban  en servicio).

 Pero con lo que Pollán ha tocado fondo ha sido con la sentencia del Tribunal Superior de Justicia que ha obligado a restituir en su puesto a la funcionaria que había demandado por acoso laboral al letrado mayor-secretario general de la Cámara, Marcos Herrero Martínez-Tutor.  

Marcos Herrero Martínez-Tutor
 Una sentencia demoledora que ha dejado a los pies de los caballos al presidente y a los miembros de la Mesa que han respaldado con él los desafueros del letrado mayor, cuya persecución laboral a la funcionaria demandante ha dado lugar a cuatro resoluciones judiciales contrarias a la institución parlamentaria. Un auténtico fiasco que todavía puede ser mayor, ya que el letrado está además investigado por un Juzgado de Instrucción por un posible delito penal.

 Como no podía ser de otra forma, Herrero Martínez-Tutor se ha visto obligado a renunciar a un puesto para el que jamás debió ser nombrado. Y con ello al máximo responsable político de todo este desaguisado, que no es otro que el presidente Pollán, se le ha acabado la patente de corso de la que ha gozado para revestir de legalidad las continuas tropelías perpetradas desde la presidencia de la Cámara, siempre oportunamente avaladas por el correspondiente informe realizado “ad hoc” por el mayor iletrado que han conocido los servicios jurídicos de las Cortes de Castilla y León durante sus cuatro décadas de existencia.

 A todo esto, cerca de tres meses ha tardado Pollán en formular la propuesta sobre el régimen de incompatibilidades de los procuradores a la que se comprometió en febrero pasado con ocasión del aniversario del Estatuto de Autonomía. Una propuesta que, tratándose de un simple “corta y pega” copiado de otras comunidades autónomas, podía haber sido presentada en menos de una semana, y que ya veremos si desatasca el bochornoso vacío existente en las Cortes de Castilla y León, único parlamento autonómico que no tiene regulado un régimen de incompatibilidades de los procuradores, 25 de los cuales perciben una retribución salarial basada en una “dedicación exclusiva” imposible de contrastar. Como titula su espacio radiofónico Nieves Concostrina, "cualquier tiempo pasado fue anterior".

Mañueco anunciando el autobús gratuito
 Mañueco, en campaña....- Entretanto, la actividad parlamentaria continúa y este martes asistimos en el “mausoleo” al primer cara a cara entre el presidente de la Junta y la nueva portavoz socialista, Patricia Gómez Urbán, sucesora del ahora senador Luis Tudanca al frente de la bancada del primer partido de la oposición. Es el antepenúltimo pleno antes de que concluya el actual periodo de sesiones, que no hay que descartar que sea el último de la presente Legislatura.

La posibilidad de que Mañueco adelante a este otoño las próximas elecciones autonómicas resulta cada vez más verosimil. Todo son ventajas para el PP. Y no solo la de pillar a su principal competidor por el voto ultraconservador, Vox, sin candidato, y al PSOE con un candidato sin tiempo para desplegar su alternativa de gobierno. La Junta se ahorraría además el trance de no disponer por segundo año consecutivo de la mayoría parlamentaria para sacar adelante en tiempo y forma los Presupuestos de la Comunidad Autónoma. Y por si fuera poco (y no menos relevante) abortaría el empeño de la oposición de implantar un control parlamentario a la televisión autonómica de titularidad privada que explota -en régimen de monopolio y con una multimillonaria subvención pública-  la única licencia de TDT adjudicada por la Junta, un canal descaradamente volcado en favor del gobierno Mañueco.  El PP no ha podido ocultar lo muy nervioso que le ha puesto el órdago lanzado por la oposición para poner coto a su instrumentación de este engendro televisivo.

Carlos Martínez
 ... y Martínez, a uvas.Al mismo tiempo, Mañueco y los suyos siguen su escalada propagandística, anunciando, día sí día también, planes y actuaciones que nadie sabe cómo piensan financiar cuando están gobernando con unos presupuestos prorrogados que no contemplaban partidas para financiar gastos tan elevados como el de la implantación gratuita del transporte en autobús para todos los empadronados en Castilla y León. Y en esta coyuntura hemos asistido a la infinita torpeza del PSOE brindando al PP la baza electoral del recorte de paradas del AVE en Sanabria, Medina del Campo y Segovia.
 Una baza aprovechada al máximo por Mañueco, que ha conseguido incluso movilizar a la perezosa tropa de senadores electos en Castilla y León (nunca tantos sirvieron para tan poco). Un episodio éste en el que el secretario autonómico del PSOE y candidato in pectore a la presidencia de la Junta, Carlos Martínez, ha estado, siendo generosos, más perdido que Paquirrín en una biblioteca.

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martes, 20 de mayo de 2025

La trastienda/ Mañueco y el próximo congreso nacional del PP

 No se espera que el congreso nacional del PP a celebrar a primeros de julio clarifique la esquizofrénica relación del partido de Núñez Feijóo con la ultraderecha pura y dura que representa Vox, formación a la que sigue necesitando la derecha no menos pura y dura, por acción u omisión, para desalojar a Pedro Sánchez de La Moncloa. En esto, como en otras muchas cosas, Feijóo refrenda el tópico del gallego que en la escalera no se sabe si sube o si baja, o lo que es lo mismo: ni sí ni no, sino todo lo contrario.

Nuñez Feijóo y Fernández Mañueco
  Pero frente a esa ambigüedad calculada está el proverbio que reza que por sus hechos los conoceréis, lo cual despeja cualquier duda (salvo que Abascal, que no lo creo, en un momento dado, se plante y prefiera dejar gobernar a la izquierda antes de que lo haga la “derechita cobarde”). Y el hecho constatado es que el PP nunca le ha hecho ascos al apoyo del PP para gobernar en comunidades autónomas y ayuntamientos.

Hace al caso recordar que no fue el PP sino Vox quien rompió y abandonó los gobiernos autonómicos, alianza que se mantiene tal cual en ayuntamientos, sin ir más lejos, como el de Valladolid. Lo del “cordón sanitario” a la extrema derecha nunca ha sido asumido por el PP, que, antes al contrario, ha tragado con todos sus postulados con tal de aferrarse al poder. El primer ejemplo lo perpetró Alfonso Fernández Mañueco en Castilla y León y el último lo ha protagonizado el incalificable Carlos Mazón en la Comunidad Valenciana. 


Herrera, Silván y Feijóo en un congreso del PP
 En lo que respecta a esta desdichada comunidad autónoma, para lo que servirá este “cónclave” nacional del PP es para calibrar como anda la relación entre el minarete regional del partido y la cúpula radicada en la calle Génova (el proyecto del defenestrado Pablo Casado de mudarse a otra sede no contaminada por la financiación ilegal del PP pasó definitivamente a mejor vida).

 Fernández Mañueco ha sacado pecho porque Génova le ha incluido entre los cuatro presidentes autonómicos encargados de redactar la ponencia que en teoría orientará la línea política a seguir por el PP. En realidad, esa inclusión no significa gran cosa, ya que obedece simplemente a que Castilla y León es la primera comunidad en la que, calendario en mano, se celebrarán elecciones autonómicas (a lo mas tardar en la próxima primavera, aunque me reafirmo en mi pronóstico de que se adelantarán a este otoño).

 La realidad es que cuando Feijóo llegó a Génova sus recelos hacia Mañueco eran evidentes. Su opinión sobre el presidente de Castilla y León estaba condicionada por su estrecha relación con Juan Vicente Herrera, quién no le había proporcionado las mejores referencias sobre su sucesor (recuérdese que el hoy consejero nato del Consultivo apostó con todas sus fuerzas, que resultaron no ser tantas, por el leonés Antonio Silván para preservar su lamentable legado).

Esther Muñoz
 Ello se puso de manifiesto cuando Herrera trató de colocar en la cúpula de Génova a 
Raúl de la Hoz, al que ya entonces quería darle una patada hacia arriba. Y Feijóo no le compró al “guapo de discoteca” (X Ávila dixit), al que posteriormente Mañueco consiguió colocar como número 14 de la lista del PP al Parlamento Europeo. La que sin embargo se incorporó a esa cúpula fue la leonesa Esther Muñoz, una antigua empleada en la sede de Génova que, aupada por el antiguo secretario nacional de Organización y compadre de Mañueco, el zamorano Fernando Martínez Maillo, saltó a la cancha política como senadora del PP por León.

 Muñoz, a la que Mañueco proporcionó salario como asesora en el Colegio de la Asunción y nombró a dedo presidenta provincial del PP leonés, está en alza, al punto de sonar como posible sucesora de Miguel Tellado como portavoz del grupo popular en el Congreso de los Diputados. Méritos, desde luego, ha ido contrayendo Muñoz como azote del gobierno Sánchez, al que ya fustigó durante su etapa de senadora, en la que dejó para la posteridad su execrable desprecio a los cadáveres de los republicanos fusilados y enterrados en las cunetas.

Alicía García, portavoz del PP en el Senado
 Por el contrario, se rumorea el posible relevo de la abulense Alicia García como portavoz en el Senado, cargo al que no llegó de la mano de Mañueco (siguiendo la consigna de Herrera la exconsejera de Bienestar Social apoyó en aquellas primarias autonómicas a Silván, y además tuvo la torpeza de reconocerlo), sino promocionada por el joven camarada Javier Arenas, quien ha seguido controlando desde la sombra al grupo parlamentario del PP en la Cámara Alta).

 Veremos en qué queda la cosa, aunque en ningún caso va a alterar la actual correlación de fuerzas en Castilla y León, que, según los sondeos conocidos, sitúa al PP como fuerza más votada pero lejos aún de la mayoría absoluta en el Parlamento Autonómico.

PERLAS DE LA FACHOSFERA PATRIA  (o a ver quién la dice más gorda y/o insulta de manera más gruesa)

1.- “La batucada insufrible del Gobierno”“El berreo televisivo al que asistimos garantiza solo que llegue un mensaje de parte, con sus bufones, jenízaros, juglares trileros y soldurios que se ganan el parné doblando la cerviz y ofreciendo el gaznate para la verborrea que les consignan desde el laboratorio monclovita. Y eso, con ser criticable por lo que tiene de partidista aportar decisiones, ejercen en realidad de interesados honderos del mensaje de apedrear al otro. Es el muro, ya sin un mínimo de pudor, tendencioso y artero, no es lo peor. Lo que es verdaderamente lamentable es la batucada incesante de quienes, incapaces de, desvergonzado hasta el punto de chapotear en el ridículo de investigar la peineta televisiva del televoto en Eurovisión que dio los doce puntos de ese esperpento anual precisamente a Israel.

Imagino a Sánchez movilizando a toda su cohorte para ver como su amado pueblo decidió desairarle delante de toda Europa. ¿Fue Pegasus? ¿Clonaron las tarjetas SIM? ¿Debo movilizar el CNI? El momento berlanguiano por un festival cuya calidad es ínfima, y tiene mucho de espectáculo carnavalesco, merece ser tomado a guasa. Porque no se puede tomar en serio a un Gobierno que tiene el cuajo de exigir que se audite el televoto de un festival chuflero mientras pone en marcha una consulta popular sobre una fusión bancaria en la que pueden participar la Mula Francis, sor Citroën y hasta la madre de ET.

Pero qué esperar de quien reclutó a una recua de titiriteros de lo cardiaco para arrastrar por el lodazal a nuestra tele estatal. Ese ese el nivel, el deseado por el Nerón monclovita. Un pan mohoso y un circo de cuarta para mantener entretenida, entre consignas y apagones, a la plebe”. Agustín Pery en el “Abc”. 

2.- “¿Por qué nos odian tanto?”.-  “La derecha nunca ha soportado que gobierne la izquierda. Siempre han creído que el Gobierno era suyo y les pertenecía por derecho de cuna. Siempre han pensado que los demás somos una especie de okupas a los que hay que echar por cualquier medio, de cualquier manera y usando lo que haga falta. Y la cuestión es: ¿Por qué nos odian tanto?”.

Las palabras de Patxi López -Tellado es un aficionado- pueden someterse a un largo fact-checking, aunque quizá baste recordar, y que triste es tener que hacerlo, que la derecha le hizo a él lehendakari para que no gobernara la derecha nacionalista vasca.

 

(…) Toda organización con problemas necesita un discurso que mantenga unidos a los suyos, y para eso no hay mejor estrategia que el victimismo. Ser víctima parece legitimarle a uno para transformarse en verdugo.

 

(…) Nos odian, luego atacamos. Y atacamos a lo grande -a los jueces molestos, a los medios incómodos, a la UCO, a no se qué presentador de la tele, a ese otro cantante: caiga quien caiga-, porque la amenaza es grande. Porque, según ese marco, no solo los ataca la extrema derecha -en efecto, Vox les odia; nos odia a casi todos; y en efecto es una amenaza-, sino sobre todo la derecha democrática. La que redactó con los socialistas la Constitución; la que junto a ellos perdió a tantos compañeros asesinados por ETA; aquella con la que gobierna Europa para mantener firme el muro de la democracia.

Estamos en un momento feo, inquietante. El preciso momento en el que el portavoz parlamentario del PSOE acaba un discurso de hondo desprecio al PP con la pregunta: ¿Por qué nos odian tanto?”. Leyre Iglesias en el “El Mundo”

3.- “El sanchismo: ultraizquierda social comunista”:.La lamentable situación política que estamos viviendo en España con el actual Gobierno trae causa directamente de la aplicación del sabio aforismo popular de que «lo que mal empieza, mal acaba» y que en este caso podría incluso corregirse por el de «peor acaba».

(…) Con un presidente que accede al Gobierno y se mantiene en él gracias al apoyo de un dirigente político prófugo de la justicia en el extranjero por consumar un golpe de Estado, y de otro dirigente condenado por su pertenencia a la banda terrorista ETA y con quien había asegurado rotundamente que nunca pactaría con él. Y que osa erigirse en juez supremo de la ética pública y de preservar la democracia del riesgo de que sea destruida por la «ultraderecha», cuando nunca habían llegado al actual nivel de degradación tanto la ética como la moral públicas y la calidad de la misma democracia.

Un Gobierno con apoyos parlamentarios de estas características, y con socios comunistas, que constituye literalmente un Frente Popular, como hemos comentado reiteradamente, y hay que repetirlo para intentar que se asuma la gravedad que este hecho significa. En primer lugar, por los propios españoles, y también por la UE, que tiene dos pesas y medidas para juzgar a gobiernos que no cumplen con sus presuntos estándares de calidad democrática. Autoritario con la «ultraderecha» y socio amigable de «ultraizquierdas frente populistas». Jorge Fernández Díaz en “La Razón”. Fernández Díaz es el exministro del Interior imputado en el caso Kitchen (búsqueda y destrucción de pruebas de la trama Gürtel incriminatorias para el PP por parte de la llamada “policía patriótica” creada en el ministerio y financiada con fondos públicos). Todo un referente “ético”…

4.- “Sánchez no dimitirá… salvo de lo que era”“Olvídense: cualquier hipótesis de que Sánchez dimita en algún momento, presionado por la corrupción y la degradación política, solo conduce a la melancolía. Las cábalas en las tertulias se han convertido en un pasatiempo. El cráter bajo el impacto del titular de cada mañana es un espejismo. Nunca dimitirá, salvo de lo que era. Va a exprimir el ´Manual de resistencia´ hasta sus últimas posibilidades, Cualquier percepción de que un Gobierno, a partir de cierto punto, no puede soportar el peso de los escándalos… es equivocada. El titular diario, aunque parezca devastador, contribuye a la normalización. Es como el olor en una huelga de basuras, muy repugnante en los primeros días hasta que acaba por hacerse familiar. Así que más vale resignarse.

(…) El sanchismo ha interiorizado sus escándalos como munición indecente de sus enemigos. Es el mantra que repite la Máquina del Fango de Moncloa: “los bulos de la derecha y la ultraderecha…”  Un sanchista no ve más corrupción que la corrupción moral en la otra trinchera.

(…) Nadie dentro del partido levantará la voz, después de la tocata y fuga de cinco días del presidente cesarista al que retratan sus wasaps. Tienen buenos incentivos ´procorrupción” (Rose- Ackerman). Ninguno recordará, ni con cinismo lo proclamado por Ábalos en la moción de censura a Rajoy. Esa clase de asalto al poder de unos corruptos, como talibanes enfervorizados, es algo que se repite en la historia. Aquí no pasará nada”. Teodoro León Gross en el “Abc”.

5.- “Todo lo contamina:.“Cuando tu esposa está pringada, tu hermano también y tu fiscal general se ha arrojado a la manipulación política, más te vale pisar calle lo justo y azuzar el odio a los bárbaros en el limes del imperio. En Gaza, más exactamente.

(…) Ayer, el primer ministro israelí arremetió contra Francia, Reino Unido y Canadá por amenazarle con medidas contundentes si la ofensiva de Gaza no se detiene, pero ni París ni Londres perdieron Eurovisión. Es más, quedaron decentemente. Ni una palabra de España, que es apenas una mosca en su trasero, aunque los medios del régimen nos hayan vendido que Sánchez se ausentaba del Vaticano para liderar en Bagdad la cumbre de la Liga Árabe.

A Roma, el déspota envió al Rey y, a Eurovisión, una pantalla en negro en la tele pública, justo antes del comienzo del concurso, que decía: «Paz y justicia para Palestina», aunque la UER había pedido no politizar el concurso.

Todo lo contamina. La prensa libre, los jueces, el debate sobre las energías, el trabajo de la UCO, la Dana, el rearme de la UE, Eurovisión. Todo se plantea en términos de buenos y malos, ahonda en la división, nos enfrenta y debilita las instituciones, siembra el recelo y nos hace ineficaces como país. Es agotador y falso, porque las personas no viven perpetuamente en liza”. Cristina L. Schlichting en “La Razón”

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