(o a ver quién la dice más gorda y/o insulta de manera más gruesa)
1.- “Con ánimo de enredar”: “La estrategia de poner temas nuevos sobre la mesa, para desviar la atención de la ciudadanía en situaciones de tribulación, es tan antigua como la política misma, y connatural al sanchismo, cuya legión de asesores ha dejado incluso huella por escrito de que hay que tensionar y suministrar nuevo combustible para hacer olvidar antiguas polémicas. El recurso a la desclasificación de los papeles del 23 F no es asunto menor (…) tampoco tenemos total certeza sobre que no se haya guardado algún material para mejor momento.
La única voz discrepante dentro del Gobierno ha sido, como en tantas ocasiones, la de la ministra de Defensa, Margarita Robles, que con gran sentido común se ha opuesto a liberar una información cuya intención última, no nos engañemos, es la de enredar. Algunos llevan años pretendiendo acreditar que el Rey estaba con los golpistas, lo que choca de manera más que contundente con su actuación inequívoca disuadiendo a los que asaltaron el Congreso y a sus confluencias, trama civil incluida.
Se comentaba ayer la especie de que lo que en realidad busca Sánchez con la maniobra es afectar negativamente a la figura de Felipe González, su más declarado enemigo en estos momentos. ¿Cómo así? Difundiendo las conversaciones que presuntamente mantuvieron con Armada destacados representantes del PSOE de la época, de manera muy significada Enrique Múgica. La información que ha circulado durante años, recogida en diferentes libros, es que Múgica, por encargo de Felipe, sondeó a Armada sobre la posibilidad de un Gobierno de integración o «concentración nacional», para acabar con la etapa Suárez, permitiendo de inmediato la convocatoria de elecciones generales.
De este asunto se habló mucho en aquellos tiempos, y existía ahora cierto morbo por saber hasta qué punto Sánchez estaría dispuesto a horadar bajo la fama de González”. José Antonio Vera en “La Razón”.
2.- “Feijóo escoge el plátano; Cayetana, el puñal”: “El compañero Miguel Ángel Pérez le sirvió este lunes a Alberto Núñez Feijóo un arma informativa implacable, idónea para emplear contra el presidente del Gobierno en la sesión de control de este miércoles: "Pedro Sánchez –titulaba la exclusiva- es tratado por una dolencia cardiovascular en el Hospital Ramón y Cajal". "Ni 23F ni tejeros en vinagre", bien podría haberle dicho el líder del PP al del Ejecutivo, "¿qué debemos conocer sobre su estado de salud? ¿Está capacitado para ejercer la presidencia del Gobierno?". El jaque estaba a huevo.
Sin embargo, Feijóo se transformó en el personaje de Carmen Electra en la escena inicial de Scary Movie: pudiendo elegir entre una pistola, un puñal o un cuchillo de cocina, escogió el plátano. Y Sánchez lo vapuleó. Como suele: chulesco, con saña y gusto, recreándose, tratando al jefe genovés como a un absoluto mentecato. Arregló tarde y parcialmente el desaguisado Cayetana Álvarez de Toledo ante un Bolaños que recurrió al insulto como cortina de humo, pero que no desmintió la noticia de LD. La portavoz adjunta del PP disparó a la barriga: "¿Tiene el presidente del Gobierno un problema de salud? ¿Presume de transparencia? Desclasifique su historial médico"
El espíritu de Casado habló por boca de Feijóo, quien hizo un totum revolutum reclamante, pidiendo desclasificar los presupuestos, el apagón, la investigación del accidente de Adamuz o "quién financió sus primarias", entre muchos otros asuntos.
El yerno de Sabiniano se la devolvió a rodeabrazo: "Lo más interesante, señor Feijóo, es que eso usted lo llevaba escrito". Pumba. Carcajada general. "Para una cosa que tenía que hacer a la semana", añadió con regodeo. Después, puso a desfilar al alcalde de Móstoles, a Los Pocholos y a Mazón, y hasta luego, Lucas”. Jesús Fernández Úbeda en “Libertad Digital”.
3.-“Aramís Tenazas y el CIS(co)”: “Este país es espléndido, como rezaba el anuncio de Garvey, brandy icónico. Hay un tipo dentro del espejo que me mira con cara de conejo. Llámase Aramís Tenazas, conocido por el sobrenombre de José Félix Tezanos. Oye tú, tú que me miras: ¿es que quieres servirme de comida? Experto en augurios, demoscopias y colonoscopias electorales. Un día hizo una quiniela, marcó cartorce triples y cobró una de once. Lo acaba de hacer en Castilla y León con su insuperable encuesta del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), conocido por el sobrenombre de CIS(co), la carbonilla que queda tras cocinar un sondeo a mayor gloria y gracia de Sánchez y comparsa que arde en la hoguera de sus vanidades.
Acaba de hacer una encuesta el inefable Tenazas que dice, en el mismo párrafo, que Mañueco igual palma que se arrulla a la mayoría absoluta. Una encuesta que dice, en el mismo párrafo, que el PSOE de Carlos Martínez puede que se pegue el hostiazo histórico de Tudanca en 2015 como que igual gana las elecciones desde Bruselas. Fíjense si Carlos Martínez, que no es sopechoso, lo tiene claro, que el lunes tras mitinear con Sánchez en los arrabales de Ponferrada, salió pitando para la capital belga, donde pasa más tiempo que en Castilla y León.
Y eso a cuatro días de que comience la campaña electoral en la que él se juega dejar la trinchera infinita de la alcaldía de Soria a cambio de la sombra que proporciona la Consejería de la Oposición, la cartera del gobierno de la Junta mejor pagada, a razón de 105.000 euritos al año por no hacer nada, que es lo que hizo con ahínco su antecesor Tudanca durante una década. No lo echaron ni con agua hirviendo. Pero sanó con agua bendita del Senado. Que Puente y Cendón se vayan haciendo a la idea de que el de Soria va a blindar a Tudanca con la billetera de senador autonómico. Su estrategia va más allá del 15-M. Y es de puertas adentro”. Regalado en “El Mundo de Castilla y León” . El ínclito “Obsequiado”, herre con herre (con hache de herrado).
4.- “Políticas y charlotadas: “Entre los proyectos anunciados por el Gobierno se encuentran la abolición de la sociedad, la erradicación del bombero torero y la prohibición de bebidas energéticas a menores de 16 años. La sociedad, dijo uno de esos ministros que aparecen con el cambio de tiempo como una prenda olvidada, se debe a una antropología neoliberal.
Ya no debería sorprender que algunos digan que el burka es libertad religiosa, pero desconciertan políticos españoles críticos con la charlotada (festejo taurino bufo: actuación pública, colectiva, grotesca o ridícula): pueden acabar prohibiéndose a sí mismos.
El Gobierno presenta un anteproyecto de ley de publicidad del sector público. Por lo visto, se pretende “evitar que instituciones como gobiernos autonómicos o locales puedan estar financiado medios sin viabilidad económica, sin apenas audiencia, prácticamente sin ingresos privados vía publicidad o suscripciones, pero que se convierten en instrumentos de esos gobiernos que los financian”.
Ya se sabe como son los gobiernos autonómicos o locales, a diferencia de los centrales: no te puedes fiar. Pero hay que encontrar maneras de no perjudicar a los amigos. Por ejemplo, se diseña un mecanismo para que algunos medios de alcance regional queden al margen de las restricciones, y digo yo que habrá que proteger a los medios en lenguas minoritarias. Debemos proteger la transparencia, aunque sobre todos si los medios son pequeños y privados. Al conflicto de intereses, cuando es grande, se llama interés general o estratégico.
Mientras se desclasifican documentos del 23-F, no hay una explicación de las razones del apagón, descubrimos que Adif se llevó materiales del accidente d Adamuz y no hay una nueva ley de secretos oficiales. En mitad de la charlotada, Ucrania lleva cuatro años de guerra”. Daniel Gascón en “El País”.
5.- “Sánchez, entre Franco y el 23-F”: “Comenta con sorna a un veterano dirigente socialista que Pedro Sánchez se levanta todas la mañanas con una frase: “Franco, sin tí no soy nada”. En efecto, la obsesión del presidente del Gobierno por desenterrar el pasado y agitar los mimbres de lo que José Luis Rodríguez Zapatero inició con su sectaria Ley de Memoria Histórica traspasa todos los límites. No contento con sacar al Caudillo de su tumba en el Valle de los Caídos, en un desafío a la paz de los muertos impensable encualquier democracia, y erigirse como un Mesías salvador contra la ultradereha, ha decidido ahora resucitar el 23 F y desclasificar los documentos de aquel intento fallido de golpe de Estado.
Sánchez se siente cómodo con avivar el fuego de “las dos Españas” y seguro piensa que la web de la Moncloa quedará bloqueada para consultar el sumario custodiado por el Tribunal Supremo de aquel juicio que ya nadie recuerda. Obsesionado con la “fachosfera”, debería reflexionar con el trasvase de voto joven hacia la derecha, prueba de un cambio de ciclo imparable. Y un alarde como señor de la eternidad, anuncia que será candidato hasta más allá de 2027. Dios nos libre de tal presagio por el bien de la democracia.
(…) Y atención, se avecina una guerra sucia contra el candidato y presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, un político brillante, jurista de profesión y excelente gestor, a quién la ultraizquierda tiene en el punto de mira.
En esta España gobernada por mediocres, que jamás trabajaron más allá de sus siglas partidistas, la batalla de Castilla es decisiva. A Mañueco no le llega ni a los talones ese tal Carlos Martínez, alcalde de Soria, gran desconocido en el resto de las povincias castellano-leonesas y sin más formación acreditada que su afiliación l PSOE. Por cierto, en las primarias socialistas fue contrario a Pedro Sánchez, pero el poder permite pronto cambiar de bando”. Pilar Ferrer en “La Razón”. Para morirse de risa: lo de "político brillante" y "excelente gestor" ciertamente es opinable. Pero, ¿desde cuándo Mañueco ha sido jurista de profesión? Que yo sepa, tras lo mucho que le costó terminar la carrera de Derecho, nunca ha ejercido la abogacía, entre otras cosas porque desde 1.995 lleva encadenando ininterrumpidamente cargos públicos. Precisamente por eso es un perfecto ejemplo de político que nunca ha trabajado “más allá de sus siglas partidistas”.
6.- “PP-Vox: me quedo con que han empezado a bailar”: “El entendimiento es causa de fuerza mayor, pero ello con cada cual en su sitio y a tenor de lo que las urnas les den, es bueno, además de para España, para ellos también. Es mucho mejor compartir el poder que freírse los unos y los otros, y entre sí, en la oposición, mientras a todos nos asa el sanchismo hasta dejarnos socarrados.
La asunción de ello por parte del PP hasta parece tener haber tenido un efecto liberador de un complejo, inducido además, que les ha tenido maniatados. Se lo ha dicho bien claro la gente en las urnas. La cantiga enfurruñada y el jarrazo frío del dirigente de Vox al día siguiente, diciendo que el decálogo emitido y enviado por los populares a sus propios afiliados y hecho público para conocimiento general era «empezar muy mal» no hay que tomárselo tampoco a la tremenda sino también como una forma de marcar figura, lugar y posición. Concluyó con que iban a seguir hablando. Sonó un tanto a clave interna y para la propia parroquia me parece a mí. Porque, encima, hay elecciones a la vista, se está en campaña y hay que enseñar los dientes y levantar el rabo o te comen el terreno.
A mí lo que me parece es que la cosa ha echado a andar pero que hasta que pasen las elecciones de Castilla y León, aunque los contactos hayan recomenzado en Extremadura y sigan a su tran-tran por Aragón, la lid se traslada a ese escenario y cada cual debe atenerse a su papel, soltarse las tarascadas preceptivas y lanzar los gritos de rigor. Después es cuando ya empezará la hora de la verdad.
Pero que los dos sepan de una vez cuál es la única pareja con la que pueden bailar y que a quien hay que sacar del baile de una vez es a Sánchez y a su banda, que está a un tris de prohibirnos a todos los demás bailar, es un avance muy sustancial y esperanzador y la mejor nueva que a las gentes de a pie les pueden dar. Con ello me quedo y me quiero quedar”. Antonio Pérez Henares, director de Publicaciones del grupo Promecal (Méndez Pozo) y tertuliano en “Cuestión de Prioridades” (La 7 de Castilla y León TV), en "El Debate”.
7.- “Una España bipolar para atrapar al PP”: “El repentino ataque de transparencia que le ha dado a Sánchez anunciando la desclasificación de documentos sobre el intento de golpe de Estado del 23-F con el mismo tono de trascendencia histórica con el que Trump anunció que desclasificaría archivos sobre los ovnis, tiene nula credibilidad. Sánchez necesita que se hable más del pasado, con la sombra del franquismo merodeando, que del miserable presente español que caracteriza su etapa de gobierno.
La reintroducción del infame Tejero en la conversación pública -como ya ocurrió con el fallido intento de presentar a Suárez como un depredador sexual- se inscribe en una estrategia de deslegitimación del origen del sistema constitucional: la Constitución, la Corona, la justicia o el Ejército aparecen como un pacto de élites destinado a neutralizar la voluntad popular. Pero más allá de ese burdo revisionismo, la maniobra responde a la lógica electoral del sanchismo, empeñado en llevar hasta sus últimas consecuencias la bihilista dialéctica de los bloques. Una España enfrentada entre un presunto eje democrático y heredero del Frente Popular republicano, que defiende sustituir el Estado autonómico del 78 por un modelo plurinacional y un eje reaccionario, hijo de la vieja casta franquista y que, a través de Vox, conecta con la derecha trumpista que quiere acabar con el orden liberal.
Sánchez buscará presentar las elecciones generales como un choque entre dos propuestas antisistema que, desde la izquierda y la derecha, con sus modelos antagónicos, abogar por superar el “régimen del 78” y enterrar a sus decrépitas élites. La dicotomía en esta bipolarización instrumental en una España de bloques que favorece tanto a Sánchez -dispuesto a convertir la crisis de su Gobierno en una crisis sistémica- como a Abascal, ya que en el terreno de la derecha dibuja a un PP “ancien regime” e inmovilista en contraste con la opción de “ruptura y cambio” de Vox”. Iñaki Ellakuría en “El Mundo”
8.- “La gran crisis de confianza”: “La peor crisis que padece España en estos momentos no es la institucional ni la política, sino la de confianza. La desclasificación de los archivos del 23-F por parte del Ejecutivo llega en un momento de absoluto descrédito y de grosera manipulación. No queda claro si lo que busca Sánchez con esta medida es mostrarnos toda la verdad o desviar la atención a otro lugar en plena vorágine de escándalos. Tampoco podemos estar seguros con un Gobierno que maneja el CIS a su conveniencia de que se hayan liberado todos los papeles. La construcción del relato es la mayor virtud de este régimen que disfruta poder sin sufrir la responsabilidad.
España es actualmente un país sin seguridad jurídica, que es el principio que sostiene a todos los demás en una democracia. El Gobierno adapta la financiación territorial a los caprichos independentistas, las políticas peninteciarias a las veleidades filoterrositas, las políticas de vivienda a las necesidades de los okupas, las iniciativas legislativas a los deseos de un fugado de la Justicia.
El presidente presume de gobernar sin el Legislativo, elude la obligación de presentar Presupuestos y ha levantado un muro a un partido que en algunas zonas recibe más votos que el suyo. Utiliza los recursos del Estado para financiar candidaturas propias en las comunidades, hace la vista gorda ante denuncias de acoso sexual en sus filas y va a las sesiones de control a mofarse de sus rivales para que luego su cohorte de terulianos jalee sus ocurrencias.
El problema español no es de polarización o de ideología, es de confianza. ¿Quién puede fiarse de un Gobierno que se relaciona tan mal con la verdad? Es imposible en estas circunstancias saber si lo que el sanchismo desclasifica es la historia o el relato”. Alberto García Reyes en el “Abc”.
9.- “Una jugada poco maestra”: “Pedro Sánchez tiene fama de maniobrar bien en el espacio político, la prueba es cómo se mantiene a pesar de acumular fracasos sucesivos de los que cualquier dirigente saldría descalabrado; pero él resiste sin que se le mueva un músculo, aunque su rostro sí empieza a mostrar síntomas de fatiga, de falta de nervio.
En plena campaña de autonómicas en las que huele una nueva derrota, se saca de la manga un carta que siempre funciona bien para desviar la atención de un previsible desastre político: vista atrás y posarla en el Rey Juan Carlos. A nadie engañó el anuncio de Sánchez de la desclasificación de los documentos del 23-F. Desde el primer día coincidieron analistas y estudiosos de muy distinto signo profesional y político: buscaba el presidente de gobierno cuestionar la actitud del Rey Juan Carlos ante la intentona golpista del 23-F. La jugada de Sánchez, sin embargo, ha resultado ser poco maestra, no ha logrado el resultado que buscaba.
Coincide con la publicación del libro de Manuel García Pelayo, expresidente del Tribunal Constitucional en los primeros años de democracia. En la presentación del libro de García Pelayo tuvieron especial relevancia las palabras de Felipe González, el socialista más importante del medio siglo de democracia, que compartió infinidad de momentos complicados con el entonces Jefe de Estado y, juntos, tomaron decisiones difíciles y valientes.
Felipe González ha pedido que se desclasifiquen todos los documentos que guardan distintas instancias oficiales. Todos. Tan seguro está de que en ellos no se encontrará nada de lo que se puedan avergonzar los protagonistas de la Transición. En estas últimas horas, del análisis de los documentos desclasificados, la figura de D. Juan Carlos sale muy potenciada. La estratagema de Pedro Sánchez está resultando fallida”. Pilar Cernuda, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “Diario de Burgos”.
10.- “No es el 23-F, sino el F-23 de la ruptura democrática de Sánchez”: “Atenidos a la sabiduría popular, «viendo el chozo, se ve el guarda». Por eso, después de la obscena exposición del Congreso para conmemorar que la Constitución de 1978 sea la más longeva de la Historia de España, nadie debiera llamarse a andana por la repentina desclasificación de los documentos secretos sobre el 23-F. Todo ello después de que Pedro Sánchez esgrimiera hasta el lunes carecer de base jurídica para ello ante las requisitorias -en especial del PNV- de sus socios Frankenstein.
Sánchez persigue emporcar la figura de Juan Carlos I y anular la de Felipe VI, luego de que el padre conjurara el golpe militar 1981 y el hijo frenara el golpe separatista de 2017, en una maniobra en el que muchas mentes perezosas atisban sólo una cortina de humo cuando lo que procura es prender fuego al sistema para emerger sobre sus cenizas cual ave fénix en 2027.
De paso, claro, echa siete llaves a su mil y una fechorías haciendo que todo lo que él haga sea secreto, salvo que se señale lo contrario , mientras proclama cínicamente que «la memoria no puede estar bajo llave». Lo cierto es que «Noverdad» Sánchez se arrodilla al golpismo y huye de Paiporta con zancada de galgo a diferencia de un Suárez que, encarnando la dignidad de la democracia, se mantuvo sentado y firme cuando Tejero, pistola en mano, ordenó: «¡Quieto todo el mundo! ¡Al suelo! ¡Se sienten, coño!».
En suma, Sánchez no aspira tanto a desclasificar el 23-F para que los jóvenes no crean que «con Franco se vivía mejor», sino propulsar un F-23 -a modo de avión de combate- para bombardear el orden constitucional en el 50º aniversario del referéndum de la Ley de Reforma Política que franqueó en 1976 la democracia y le facilite la excepcionalidad que persigue en 2027”. Francisco Rosell, exdirector de “El Mundo”, en “El Debate”.
La pregunta no es si puede hacerlo. La pregunta es si necesitará hacerlo. Sánchez ya no tiene otra opción. Es dejar pacíficamente la Moncloa o convertir la Moncloa en el altavoz de un procés español. Unamos puntos Lleva repitiendo desde el 23 que hay que levantar un muro contra la alternancia. Lleva desde el 23 enfangando, canibalizando instituciones, gobernando de espaldas a la mayoría, convirtiendo TVE en TV3. ¿Por qué no concretar la jugada en un órdago?
Los naipes para un plebiscito están sobre la mesa sin que nadie lo haya advertido. La Constitución es papel mojado para Sánchez. Veamos como interpretan a partir de hoy las revelaciones de los archivos del 23-F. Me haré rico si gano esta apuesta: Sánchez va a apuntar a la Corona. Al sistema que le empuja a perder.
Como en el cuento de Hansel y Gretel ha ido dejando un camino de migas de paz que solo veremos con nitidez una vez que hayamos llegado al final. El proyecto de crear un país donde el fascismo nunca pueda gobernar es algo que su electorado compraría. La promesa de cortijos más grandes a sus socios casa con esta aspiración. De paso podrían lograr la inviolabilidad. Decidme como evitaríais lo que se le viene encima si fuerais él”. Juan Soto Ivars en el “Abc”.
(…) Lo único en lo que parecen coincidir todas, y todos, además, con el PP y hasta en el PSOE, es en que las cifras del CIS de Aramis Fuster no son ajustadas a la realidad, ni en Castilla y León ni en España. Como no lo fueron en absoluto en Extremadura y en Aragón y quizás algo más en Aragón. Todos piensan que Vox, a pesar de su experiencia truncada en Castilla y León, y la deserción, la expulsión o el apartamiento sucesivo de líderes como Macarena Olona, Juan García Gallardo, Iván Espinosa de los Monteros o Rocío Monasterio, va a subir. Incluidas las últimas pataletas de Ortega Smith, que definitivamente no entiende cómo es la disciplina de un partido de extrema derecha. Yo diría que menos aún que lo entiende por disciplina de partido la pléyade de lideres, liderillos y lideretes de la extrema izquierda. Tristeza de amor que Sánchez, desde su palacio, como Feijóo desde su castillo miran, miran a derecha e izquierda no se sabe si con más miedo o más vergüenza. Carlos Aganzo, ex director de “El Norte de Castilla”.
13.- “Una moneda al aire”: “No estamos para bromas. Y la encuesta preelectoral del CIS sobre Castilla y León lo es de mal gusto. No tanto por la renqueante calidad de sus resultados. Ni siquiera por la insultante formulación de horquillas que presenta. No es grave que ese producto cueste dinero público, una pasta seguramente, dado el tamaño de la muestra. El recochineo estriba en que se atrevan a entregarlo siquiera. Te lo guardas y haces mutis. Pero no lo publicas con una prosopopeya digna de mejor causa.
El CIS habla de empate técnico, pero al asignar escaños aparece una meseta donde caben todas las opciones. (…) Lástima que no podamos recurrir a Miguel Gila para que nos diera una óptica de semejante dislate. Se comprende que las sociedades son complejas, que son muchas las circunscripciones provinciales y que estas técnicas prospectivas tienen un cientifismo impreciso. Entonces, se deja.
Ya vale de seguir quemando millones de euros en un servicio como este, politizado, muy sectario y reputacionalmente degradado. Se destina el dinero a otra tarea, se encargan estudios menos adheridos a la inmediatez específica de unas elecciones. Se deja, en todo caso, que los institutos privados hagan sus trabajos, pagados por sus clientes.
Pero estamos ante el colodrillo de la altanería con que operan los del CIS, con ese personaje a la cabeza, por decirlo de alguna manera, un tal Tezanos, que viene a ciscarse en todos sus detractores, que son legión, y en los damnificados por su dispendio, que somos todos los contribuyentes. Las horquillas podrían convertirse en horcas caudinas del denuesto y la objeción más severa. Y los sociólogos deberían ser los primeros en reclamar un poco de dignidad para un oficio que consiste en averiguar tendencias, reducido por el CIS a la técnica de lanzar una moneda al aire”. Ignacio Fernández en el “Abc” (edición Castilla y León).
14.- “Moncloa es El Álamo”: “La legendaria capacidad de resistencia de Pedro Sánchez no parece ya suficiente. La Moncloa se ha convertido en un fuerte; es El Álamo traspasado de la ciudad tejana de San Antonio a la salida noroeste de Madrid. Sin apoyos parlamentarios, sin poder aprobar leyes, carente de techo de gasto y, por tanto, sin Presupuestos y sin iniciativa legislativa alguna, la legislatura que encabeza se sume en una lenta pero inexorable agonía.
Consta que hay gente que le ha recomendado no aguantar más, convocar elecciones y terminar con la tortura en la que ahora se encuentra. Personas sensatas que no ven otra salida a la actual situación que no sean las urnas. Pero él ha optado por la resistencia numantina, aunque eso acarree un alto costa a las siglas de su partido y a sus representantes locales y autonómicos. Sánchez se mueve en un proyecto personal, personalísimo. Sólo le importa él, sin ser consciente de que todo se derrumba a su alrededor
Sánchez le dijo en su día a Rajoy que una cosa era gobernar y otra muy diferente ocupar el poder. Hoy, podría aplicarse el cuento y admitir que lo suyo es lo segundo. Su vocación es aguantar, por eso continúa defendiendo que la legislatura va a durar hasta el año 2027. Acuciado por un frente judicial que se multiplica cada día, su obsesión, como bien le contó a Máximo Huerta, es pensar en como hablará de él la historia y en cómo se le recordará en un futuro.
Así las cosas, y viendo lo lejos que ha llegado por voluntad propia, cabe aventurar que, en medio del caos que le circunda, con la corrupción acechando, colaboradores próximos encarcelados, familiares imputados, socios a la fuga, fieles dubitativos y aliados que están dejando de serlo, los libros de las nuevas generaciones pueden referirse a él como el causante y responsable último de toda esa larga y execrable caterva de de desmanes que, lamentablemente, estamos viviendo”. Antonio San José en “El Norte de Castilla”.
15.- “El comangante en su comangancia”: “El escándalo del Dao -ese ejemplar extraordinario que, según declaran sus compañeros del cuerpo, tenía “la bragueta siempre abierta”- ha llegado a la ciudadanía como el reventón de una bajante, como la traca de un pedante con violetas y sin munición, y sobre todo como el colmo chulesco y degenerativo del sanchismo postinero.
(…) Sabiendo que ya no sirven de nada estas mandangas para gurruminos y que la credulidad del ciudadano está más abajo que el rodapié del comangante en su comangancia monclovita, el tirano acaba de situarse en otra esfera superior del discurso. Ya no le importan para nada las elecciones autonómicas que pierde por goleada. Así que nos ha transmitido -desde la India, claro- la clave de su nueva filosofía que se resume en una palabra mágia: “empatía”. ¿En qué consiste la trampa? En una simpleza filosófica: poner el prefijo “co” -no confundir con la preposición “con” que indica circunstancia, y “co” indica identificación con algo o con alguien- a las palabras de raíz sanchista. Amplísima labor para la Real Academia.
En la práctica sanchista todo este rollo académico se simplifica con unas cuantas palabrejas en consonancia con una Corrupción empática. Las determinantes serían palabros apabullantes y de pura necesidad, pues tienen que ver con una coexistencia coactiva y cosanchista militantes: coasaltante, coladrón, coasesino, coterrorista, cookuopa, coputero, coagente, corregulación masiva o coidem eadem idem. Las más íntimas serían vocablos de categoría innombrable y solo para ser cuchicheadas en corrillos: cobegoña. Codavid, coábalos. Cokoldo, cozapatero, cobasura y coetcétera, etc, etc. Y en el rincón del diccionario jurásico, como golondrinas de primavera, estamos los cooperantes españoles, o cogilipollas con-tribuyentes. Todo lo demás es un cobulo, un culebrón a cojonante”. Antonio Piedra, el sempiterno e inmarcesible director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León”. Lo dicho: cuando un tonto coge la linde...
16.- “Nuestra izquierda feroz”: “Anda la ensaladilla de la extrema izquierda tratando de recomponerse, a ver si logra rascar algún voto despistado. Gabriel Rufián intenta unir a la grey desde una dudosa posición indepe, Sumar pretende metamorfosearse en un Frente Amplio y Podemos sigue apedreando a todo lo que se mueve. Todos se presentan como recién llegados, como si no llevaran siete años en posiciones de poder.
No nos engañemos: apenas hay diferencias entre las variopintas excrecencias de nuestra izquierda feroz. Podrán disfrazarse de abuelita, emplear mejores o peores formas, pero la esencia es la misma: dogmatismo y avasallamiento. Les da alergia la libertad, el conocimiento, la ciencia y la razón. Desprecian el trabajo; abanderan la ilegalidad, ya sean los okupas, las madres secuestradoras o los delincuentes reincidentes (votaron en contra del endurecimiento de las penas); excusan los antecedentes penales como requisito para la regularización de más de un millón de inmigrantes.
Y, sobre todo, están abonados al doble rasero. Condenan solo las agresiones sexuales perpetradas por españoles. No hay que estigmatizar a los inmigrantes, pero sí al hombre blanco, al que odian por encima de sus posibilidades. Toleran la ristra inmunda de corruptelas de este Gobierno que los ha aupado. Rechazan la violencia, salvo si las víctimas son policías o fachas.
No hay una sola faceta en la que muestren un mínimo de honestidad. Los españoles van por un lado, y ellos, por otro. No permitirán que la realidad les estropee los dogmas. Han secuestrado causas movilizadoras, desde el ecologismo al feminismo, como vehículos para su propaganda sectaria. Nacionalizar, topar precios, combatir la iniciativa privada, acallar disidentes, prohibir medios, «reventar» a la derecha. Siguen viviendo en los puñeteros años 30”. Maite Rico en “The Objective”
17.- Semántica, ese bache”: “Hace unos días, en la autovía que une Palencia con Santander, había cada dos por tres (seis) unos cartelitos que decían sobre un llamativo fondo amarillo: “Firme en mal estado”. En mal estado está prácticamente toda la vía, de cabo a rabo (de toro), pero supongo que aún no les ha dado tiempo de hacer otros cartel que indique: “Firme en peor estado”. Entre peor y mal hay una diferencia semántica, un grado de deterioro superior. Pero, claro, les dará cierto pudor decirlo.
Podrían, con ironía (igual que aquella leyenda de “Disculpen las mejoras”, establecer diferentes estados del firme con metáforas de escasa complejidad. Así: “Firme gruyere”. Es una idea. Para el tiempo electoral se puede completar con: “Vótanos, que no te la den con queso”.
Así, al relance y como mera nota marginal, decir que el jueves fuí a Vitoria. Carreteras impecables y un Palacio de Justicia de cinco plantas, cinco, con unos espacios, medios materiales y humanos, que ya nos gustaría disfrutar por aquí. Está claro que si se suma el dinero público propio con el de parte de los demás se pueden hacer muchas y grandes cosas. El argumento de las diferencias, eso de las Comunidades históricas, sigue colando.
Como lo de progresista. Ese bloque, en el que el PNV (Dios y Fueros Viejos) y Junts (y su molt honoroble xenofobia) pescan en aguas revueltas. (…) Así, aún queda gente -incluso con la EGB terminada- que se extrañan cuando alguien al que le cuelga el cartel de progresista cometa tropelías, mangoneos o que no se apiade de las interminable jornadas de los médicos cuando se les une una guardia a la peonada ordinaria. Pero si la ministra es progresista, dicen. Incautos.
Cuesta creer que existan personas que aún se dejan llevar, ciegamente, al menos en su postura social y política exteriorizada, por un rótulo ideológico, y que piensen, e incluso intenten convencer a los demás, de las inevitables consecuencias de una palabra, una consigna, una catalogación. Determinismo ideológico”. César Mata en “El Norte de Castilla”. Pase la semántica, pero pienso que la gramática y la sintaxis de este ilustre letrado son “manifiestamente mejorables”, que decía una ley franquista de las fincas...
18.- “Tontos, pero no útiles”: “Está por ver que los tontos tengan alguna utilidad, pero “tontos útiles” era como los periódicos franquistas llamaban a aquellos que se sumaban a las algaradas universitarias, ideadas y orquestadas por los comunistas. En su opinión estaban haciendo el caldo gordo a Rusia, a la que aquella prensa raramente decïa Unión Soviética.
(…) Produce asombro ver a la extrema izquierda española: recuerda en cierto modo a ese viejo decrépito y espectral que se empeña en bailar un tango con la joven y alocada Historia. ¿Lo explica su situación actual? Seguramente: no se resignan a desaparecer justo después del último momento, tras la Guerra Civil, en que han gobernado. Su nuevo lema: “Un paso al frente”. Guiño a al Frente Popular, claro. Aquel que creyeron que pondría fin al capitalismo y a la lucha de clases, principio del “hombre nuevo”. Da igual que los historiadores actuales hayan desbaratado la leyenda de aquel Frente Popular, el engaño con que se fundó y la violencia extrema con que lo sostuvieron unos y otros, hunos y hotros.
Pero un lema no es suficiente. Es importante también el discurso, el tono, las palabras. Lo extraño es que el primero en pronunciarlas haya sido Gabriel Rufián, el primero en urgir la unidad de la izquierda española y el primero en acampanarse de una manera teatral como es uso en él. Aunque en ningún momento hablen de planes (ahora solo les preocupa mantenerse en el poder, con sus nóminas y cuotas de vanidad) cabe preguntarse qué puede compartir la izquierda española con un independentista.
Así las cosas, sigue uno atento, intrigado por saber cuanto más tiempo durará esta función, en la que todos parecemos un poco tontos, pacientes y resignados a no tener otra izquierda, sin que tampoco hayan podido ellos probar nunca ninguna utilidad que no vaya en su propio beneficio”. Andrés Trapiello en “El Mundo”.
19.- “De la degradación a la depravación institucional”: Ingenuos de nosotros, pensábamos que el sanchismo era sólo sinónimo de degradación institucional. Que no es moco de pavo ética y moralmente hablando. La mangancia generalizada, los pactos con los enemigos de la democracia, incluidos esos etarras que asesinaron a 856 españoles, y la voladura sin remilgos del edificio constitucional que tanto costó levantar merecen ese calificativo. Semántica pura y dura.
El terrorífico episodio protagonizado por el número 1 de la Policía, José Ángel González, alias Jota, certifica nuevamente que con el sanchismo siempre nos quedamos cortos. Hemos pasado de la degeneración a la depravación institucional. Un salto cualitativo que no se puede ni se debe tomar a beneficio de inventario. Tan cierto es que en cualquier colectivo puede haber una oveja negra como que en el PSOE y aledaños superan sin disimulo la media de delitos sexuales en España. Y si hablamos de actos machistas más leves, como el compulsivo consumo de prostitución, hay que colegir que pulverizan todos los récords.
No sólo está constatada la existencia de violadores y acosadores. También cuentan con pederastas en sus filas, actividad que se sitúa en el nivel dios de maldad. Un depredador de menores es para un servidor mucho peor moralmente aún que el violador de una adulta, que un asesino en serie o que un terrorista.
En fin, que el partido más feminista del mundo mundial, y no digamos las formaciones que completan el Gobierno socialcomunista, están plagados de violadores, puteros y acosadores. Ahora me explico por qué les gusta tanto el burka”. Eduardo Inda, director de “OkDiario”
20.- “Sobre pechos e inteligencia”: “Mi compañera de páginas Rosa Belmonte dijo en el programa de Pablo Motos que una tertuliana era “mitad tonta, mitad tetas”, y se armó un revuelo en el que la izquierda sanchista iba pidiendo las sales y trastabillaba al borde del tabardillo político. Y creo que se consideró intolerable por mezclar dos realidades que, al parecer, no deben cruzarse: la inteligencia o la estupidez y el tamaño de los pechos de una mujer.
(…) Curiosamente, la izquierda siempre ha reivindicado el pecho escurrido y menesteroso como prueba de que una mujer no había cedido a la tentación de reforzar los canones -también violentos- de la belleza heteronormativa exhibiendo unos enormes pechos como símbolo y condición de éxito. La teta pequeña, que no necesita sujetador, rememoraba la ligereza apolítica emancipada de todo, como en mayo del 68 y aquellos polvos de los que vienen estos lodos.
(…) Mi querida Rosa pidió disculpas por el comentario, y se equivocó. La izquierda ha terminado con la institución del perdón, contribuyendo a la demolición de nuestra civilización a manos de la barbarie. No es que uno no pueda comentar la pechera evidente de una tertuliana que, como decía Brassens, no ha inventado la pólvora; es que ya no se puede pedir perdón porque no te lo aceptan. No merece la pena disculparse.
Este tipo de comentarios, procedente de la no izquierda y de sus formas, son calificados como redes de odio y desinformación por la izquierda sanchista, que ahora rubrica un nuevo manifiesto suscrito precisamente por quienes insultan a la primera de cambio, contextualizan el asesinato de Charlie Kirk y esparcen bulos sobre hombres lapa de la Policía contra el presidente del Gobierno”. Chapu Apaloaza en el “Abc”. Por si quedara alguna duda de la inexistencia de un champú capaz de combatir la pringosa capa de caspa que reluce sobre el cuero cabelludo de Chapu…
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