(o a ver quién la dice más gorda y/o insulta de manera más gruesa)
1.- “Tiranía chulanguera”: “(…) Pero no juzguemos a la tiranía sanchista cual
pecado venial, y desde una tiranía pachanguera y mameluca como la de Maduro
caput. Aquí estamos ante la misma tiranía tropical e impune que le sale la
moral por el culo, y que nadie osará juzgar. Y es que la tiranía sanchista
tiene su peculiar plantilla y vaciado: la chulanguería hispana, que proviene
del mortero criminal que cultivó don Juan Tenorio, el burlador de Sevilla
desvergonzado y canallesco.
(...) Estas flamenquerías de gigoló ante el espejo -lo importante es la rayita, la cana licenciosa y los ´fillers´ o rellenos faciales- son la prueba evidente de que la tiranía sanchista se desintegra con o sin la intervención de Trump. Como hacía el ex Maduro bolivariano hasta el sábado, ha pedido una auditoría independiente -conformada por un exasesor de la Moncloa y por un podemita de primera generación-, para justificar ante el juez la pureza de sus latrocinios y chanchullos electorales. Su nueva fiscala generala acusa al Supremo de inventarse un delito contra su predecesor.
El remate de estos manolos cromeros, que hacen ganchillo mientras te la clavan, tuvo lugar el sábado a las 12:04. El tirano español saló al quite del tirano caribeño recién depuesto con estas palabras alentadoras llenas de cariño atípico: “Hacemos un llamamiento a la desescalada y a la responsabilidad. Hay que respetar el Derecho Internacional y los principios de la Carta de Naciones Unidas”. Lo que implica tres fatuidades en cadena: que de este modo tan democrático, el crimen de muchos quede sin castigo: que la responsabilidad es de los otros, pues los suyos estaban tan a gusto en su poder criminal impune, corrompido y corruptor; y que para remediar estos entuertos nadie como él como intermediario: enviará a Zapatero, el príncipe de Delcy, a cuidar la mina de oro”. Antonio Piedra, el sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León. (En su agudo trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A), don Piedra ha estado aquí en un tris de suplicar a Trump que proceda en España como en Venezuela…)
2.- “Liderazgo informativo”: “Cuando hablamos de la dana, a mí me gusta recordar siempre el verdadero liderazgo informativo que ejerció el PSOE en su día en un desastre de proporciones mucho mayores, como fue el de la covid-19. El modo en el que el partido en el gobierno, haciendo de la necesidad virtud, terminó convirtiendo en héroe a Salvador Illa, el responsable de decenas y decenas de decisiones en contra de los derechos constitucionales de los españoles. La covid-19 se llevó por delante al primer ministro eslovaco, Igor Matovic, al italiano Giuseppe Conde, a la belga Sophie Wílmés, a la finlandesa Sanna Marin o al francés Sébastian Lecornu, pero no al español Pedro Sánchez. Y menos a su ministro de Sanidad, que terminó siendo el flamante presidente de otra Generalitat, la catalana. Es llamativo.
Un liderazgo informativo al que sin duda podemos atribuir que todavía siga en su cargo nuestro presidente del Gobierno. Sin base, sin hilos, sin absolutamente nada que le sostenga. Han dicho los expertos en comunicación (de haberlos) en el epílogo de este año que hemos vivido tan peligrosamente, que quizás el cartucho del liderazgo informativo es el último que ha gastado en su defensa numantina Pedro Sánchez. Que ahora sí que es verdad que nadie, ni desde fuera ni desde dentro, cree ya en la posibilidad de hacer pasar por éxito lo que resulta un fracaso de credibilidad absoluto. Yo no lo creo así: pienso que a pesar de la evidente cara de mala leche que se le ha puesto a nuestro presidente, todavía tiene en su entorno suficiente liderazgo informativo como para seguir seduciéndonos y engañándonos a todos, todos los días. Incluso cuando su lenguaje no verbal y en sus silencios.
Otra cosa es que los suyos de verdad puedan seguir aguantando el tipo. No los títeres codiciosos, cínicos e insaciables que gobiernan en coalición con él. Sino más bien los (al menos hasta ayer) miembros de su partido. Llaménse ahora Emiliano García-Page o Juan Carlos Rodríguez Ibarra”. Carlos Aganzo, ex director, en “El Norte de Castilla”. Al amigo C.aganzo no sé le resiste nada. En vísperas de las elecciones extremeñas, otorgaba a María Guardiola un lugar en la historia. Hoy pone en duda la existencia de los expertos en comunicación al mismo tiempo que realiza un alarde en la materia...
3.- “Y tras Maduro, Zapatero”: “Nicolás Maduro ha descubierto en primera persona que Donald Trump habla en serio. Desde agosto venía avisando el presidente de EEUU al amigo de Zapatero de que este final le llegaría. Una parte de la izquierda en la órbita de nuestro Gobierno aún celebraba el 67 aniversario de la dictadura comunista en Cuba cuando la Casa Blanca ha encontrado la ventana de oportunidad para acabar con el fantoche caribeño. Venezuela no será Cuba. Maduro ya está en una celda, Irene Montero brama y Zapatero no tiene dónde esconderse.
Vendrá ahora el coro de los que confunden la soberanía nacional de un país con el régimen instaurado sin respaldo del pueblo. O lo que es peor, en contra de su voluntad. Los mismos que callaron cuando la auténtica soberanía de los venezolanos fue robada de las urnas, clamarán ahora por el respeto al derecho internacional y la independencia de «un país soberano». ¡Ja!
EEUU no ha lanzado misiles contra «la ciudadanía venezolana», como afirma Juan Carlos Monedero. La ciudadanía venezolana, torturada por el régimen y abandonada durante años por todos estos monigotes de chavismo, está lanzando desde calles y balcones cohetes de alegría por la captura de su opresor.
El fin del chavismo es una gran noticia también para los españoles. Se acabó el chollo y podremos conocer cómo se ha enriquecido Zapatero tras años de complicidad con la tiranía caribeña. A él, que no construye una sola de sus frases huecas sin trufarla con la palabra paz, la falsa paz del chavismo era una vía para hacerse millonario a costa del sufrimiento de un pueblo torturado.
La caída de Zapatero será, además, los clavos en el ataúd de Pedro Sánchez, que tenía al ex presidente socialista como fuente de legitimidad moral de todas sus fechorías para socavar el régimen constitucional en confabulación con el independentismo”. Agustín de Grado, subdirector de "OkDiario".
4.- “Los niños, los borrachos y Trump…”: “Desde el golpe, en 1954, de la CIA contra el
presidente guatemalteco Jacobo Árbenz, un socialista que se había atrevido a
nacionalizar unas tierras que pertenecían a United Fruit Company, la bananera
por antonomasia, nunca había estado más clara la motivación económica de
Washington para actuar en su patio trasero. Lo de la democracia son zarandajas
frente a los miles de millones de dólares que genera el petróleo venezolano y
que esperan repartirse la Chevron, la Exxon y la Conoco, expropiadas por Hugo Chávez,
ilegalmente, a principios de este siglo.
Por supuesto, hemos de agradecer a Donald Trump, quien, como los niños y
los borrachos, siempre dice la verdad, que no nos haga luz de gas. Se trata de
recuperar los «activos robados» y no parece que ni el presidente legítimamente
elegido, Edmundo González, ni la líder indiscutida de la oposición venezolana,
reciente Nobel de la Paz, Corina Machado, vayan a tragar con los «ajustes de
soberanía» que exige el plan de Trump, que años de resistencia en la
clandestinidad por la libertad de Venezuela endurecen y crean lazos sólidos con
ese concepto de patria tan manoseado por el chavismo. Mucho mejor, viene a
decirnos el inquilino de la Casa Blanca, que sean los dirigentes del propio
régimen comunista, que tanto tienen que perder, económica y personalmente, quienes
piloten la transición, sin prisas, y, sobre todo, vayan firmando los acuerdos
petroleros que sean necesarios. Y, luego, si ya, pues se irá a unas elecciones
libres, con el bloque bolivariano intacto y la oposición con cara de tontos.
No seré yo quien llore por Nicolás Maduro, que, todo hay que decirlo, no
ha exportado un gramo de fentanilo a los USA, pero si se derroca a un dictador,
aunque solo fuera el figurón que pusieron al frente los militares, saltándose
todas las convenciones internacionales y jactándose como un matón de instituto,
que sea, por lo menos, para devolver las libertades y el ejercicio de los
derechos humanos al pueblo de Venezuela”. Alfredo Semprún en “La Razón”.
5.- “De Caracas a Tordesillas”: “Ojalá pudiéramos detenernos en la felicidad pura del venezolano medio, del caraqueño oprimido y del madrileño de acogida. Ojála quedarnos a vivir en sus lágrimas de incredulidad, fluido sagrado de la historia, pequeño río de libertad bajando por millones de pómulos morenos después de tres décadas de tiranía. El anhelado castigo del castigador justifica sobradamente unas horas de euforia, pero no demasiadas si la obra del tirano permanece intacta.
No se trataba de derrocar a
Maduro sino de liberar a un pueblo. Y nos tememos que Trump no da la talla de
libertador. Ojalá termine dándola, aunque sea por razones equivocadas: por el petróleo
y no por la democracia. Pero que a Delcy le pillara la operación en Moscó no
parece casualidad. Tampoco que el hipertrofiado ejército bolivariano no
ofreciera apenas resistencia. No hay que se Kissinger para sospechar aquí un
pacto geopolítico con Delcy con de mucama traicionera: una suerte de nuevo tratado
de Tordesillas por el que Estados Unidos y Rusia se reparten sus respectivos
hemisferios de influencia, con la notable diferencia de que Trump (pese a las
notables fantasías de nuestras ´trumpettes´) no experimenta por desgracia los
desvelos humanitarios de Isabel la Católica. De modo que América para Donald,
de Groenlandia a Tierra de Fuego; y la Europa del Este para Vladimir. Y las
ojivas vigilando el negocio.
Churchill describió un telón
de acero desde Stettin en el Báltico hasta Trieste en el Adriático. De momento
Putin no se atreve a soñar tanto, pero Zelenski tiene motivos para sentirse más
preocupado hoy que antes de la invasión de Venezuela. También Díez-Canel pondrá
sus barbas a remojar, y cuando caiga el comunismo huérfano de crudo el son de
los cubanos resonará cordialmente en cada demócrata. Pero destruir dictaduras
no es tan fácil como construir democracias: en el interín prospera la mafia,
como bien supo Yeltsin”. Jorge Bustos en “El Mundo”.
6.- “Venezuela: el derecho y la virtud”: “Todos estamos a favor del
derecho internacional que nos ha ayudado a tener un mundo más ordenado y
pacífico, pero tendremos que admitir que ese derecho resultó completamente
inane para defender al pueblo venezolano de un tirano que les robó las
elecciones y se atrincheró en el poder. Ocho millones de venezolanos, el mayor
grupo humano expulsado de su país en todo el mundo, son el mejor testimonio de
la naturaleza criminal y corrupta del régimen de Maduro, de su crueldad para
con su pueblo y de su capacidad de desestabilizar a los vecinos. Nada de eso ha
podido ser evitado por el derecho internacional durante demasiados años.
Hoy, cuando tantos hipócritas, incluido Pedro Sánchez, se rasgan las
vestiduras por esta violación del derecho internacional mientras callan ante
otras mucho más flagrantes, conviene recordar un pasaje del excelente discurso
que pronunció el presidente del comité del Nobel de la Paz en el acto de
entrega del galardón a María Corina Machado, hace solo unas semanas.
«Es fácil aferrarse a los principios cuando lo que está en juego es la
libertad de otros. Pero ningún movimiento democrático actúa en circunstancias
ideales. Quienes viven bajo una dictadura a menudo tienen que elegir entre lo
difícil y lo imposible. Sin embargo, muchos de nosotros - desde una distancia
segura - esperamos que los líderes democráticos de Venezuela persigan sus
objetivos con una pureza moral que sus adversarios jamás muestran. Esto no es
realista. Es injusto».
Todavía es demasiado pronto para anticipar cómo se van a desarrollar los
acontecimientos en Venezuela. Lo deseable es que se desencadene un proceso
ordenado de liquidación de un régimen corrupto y se lleve a cabo una transición
pacífica que garantice el acceso al poder de los legítimos vencedores de las
elecciones de 2024: María Corina Machado y Edmundo González Urrutia. Sería una
grandísima noticia de este recién estrenado 2026”. Carmen Martínez Castro, en “El Debate”. (Pues por lo que parece, el benéfico Trump
no está dispuesto a dejar Venezuela en manos de la conmovedora
Premio Nobel de la Paz. Martínez Castro fue Secretaria de Estado
de Comunicación durante la etapa de gobierno de M. Rajoy).
7.- “Todos los canallas duermen en paz”: “Tanto en el partido como en la prensa del movimiento ya se habla abiertamente de un posible adelanto electoral, pese a que el gran líder se empeña en repetir, a quien quiera escucharle, cada vez menos, que las legislaturas duran cuatro años, salvo las que a él le da por finiquitarlas antes, como en 2019 o 2023.
Tiene el gran narciso los dos frentes bloqueados. El político, sin mayoría parlamentaria, lo que le impide legislar, gestionar, aprobar presupuestos, impulsar leyes, sacar adelante iniciativas, en suma justificar su existencia como Gobierno. Para más inri llegan las elecciones regionales, un rosario de derrotas humillantes del PSOE al extremeño style. El frente judicial se adentra en el terreno más tenebroso. Ahora arrancan los juicios. Es la hora de la verdad y de las togas. Ábalos, quien fuera ministro de la cartera con más presupuesto y número dos del PSOE, encabeza el desfile ante los tribunales de esa pandilla de los calzones sucios y los bolsillos calientes.
(…) Es tal la avalancha de procedimientos en curso que resulta abrumador su mero enunciado. Las mordidas de Koldo, Cerdán y demás mangantes de la quinta del Peugeot, la financiación ilegal del PSOE, la fontanera Leire y las cloacas de Ferraz, el multimillonario saqueo de Hidrocarburos, el rescate de Plus Ultra con Zapatero al fondo. Todo este remolino de causas que acarrean penas inclementes gira en torno a un solo eje, al tótem supremo de tan detestable tropa.
Él se piensa invulnerable como los dioses, o como los gerifaltes de “Todos los canallas duermen en paz”, aquel filme de Kurosawa en el que (ojo, spoiler) los capos de una trama de políticos y empresarios dedicada a consumar pelotazos urbanísticos se iban de rositas y le endilgaban el marrón a sus segundones que, como buenos japoneses, se arrojaban por la ventana o se entregaban dóciles a la prisión o al cotolengo. Pero en fin, no hay que ser cenizos. Como decía el cantito, Japón, mía que está lejos Japón. Soto del Real pilla mucho más a mano”. José Alejandro Vara en “Voz Populi”.
8.-“Milagro en Nochebuena”: “A la compañía Plus Ultra se le apareció Papá Noel en la pasada Nochebuena. El pasado 24 de diciembre, un decreto del Gobierno prorrogando medidas especiales del Covid la volvió a salvar de la quiebra cinco años después del rescate dictado al amparo del estado de emergencia. Los 53 millones de la SEPI -con autorización del ministerio de Hacienda- no han servido para que la línea aérea equilibre sus cuentas y tanto la fiscalía española como la francesa sospechan que parte del dinero pudo ser usado en tramas de blanqueo vinculadas al régimen de Venezuela. Qué podía salir mal cuando con un solo avión en activo, un montón de préstamos por devolver, una patente falta de solvencia y unos fundadores que ya habían hundido Air Madrid hace dos décadas, el Ejecutivo de Sánchez la declaró empresa estratégica susceptible de acogerse a las ayudas urgentes de la pandemia.
(…) En aquellos días hubo mucho tráfago de intermediarios, que lo mismo apañaban contratos de mascarillas que desatascaban trámites burocráticos. Trabajaban a destajo; las cosas tenían que ir rápido y no era momento de andarse con reparos. Era tiempo para listos como Aldama, gente despierta con acceso franco a ciertos despachos. Otros se movían a otro nivel: Ábalos tiene declarado que Zapatero le presión para auxiliar a sus amigos -¿o clientes?- venezolanos.
En principio, los presuntos delitos de desvío de fondos afectan a los directivos de la firma, pero quizá alguien tenga que explicar por qué al cabo de un lustro el Consejo de Ministros continúa echando cables a una sociedad de tan opaca contabilidad y tan escasa capacidad operativa, que además ya estaba en pérdidas desde mucho antes de la crisis vírica. El rescate acumula irregularidades encadenadas que interpelan al entorno gubernamental y reclaman como mínimo responsabilidades políticas. Y ya es casualidad que en los episodios más turbios del sanchismo aparezcan siempre los mismos protagonistas”. Ignacio Camacho en el “Abc”.
9.- “Otro iluminado más”: “No es infrecuente en absoluto que quien manda acabe mal, y si manda mucho, peor que mal. No tiene porque haber sido un sátrapa o un dictador, aunque eso facilita las cosas. En todo caso habrá sido un iluminado más, alguien que en el fondo de sí se considera asistido por fuerzas más o menos sobrenaturales. Eso le habilita, cree él, para erigirse como conductor o guía.
Puede que al principio respetara más o menos a quienes le han ayudado a llegar al poder. Ahora, una vez afianzado en él, raro será que no acabe considerando que todo se lo debe a sí mismo y a su buena estrella, y que sus ideas son geniales. Llegados a ese punto, nombrar cónsul a su caballo no lo considerará ni mucho menos una extravagancia. Otros, más discretos, acaban recurriendo a las echadoras de cartas, a los astrólogos, a los chamanes (con título, a ser posible, en Harvard.
(…) Empieza un año nuevo, y hemos de acostumbrarnos a las iluminaciones de ese hombre que ya no puede confiar en nadie. Acabará siendo cónsul de sí mismo, astrologo y echadora de cartas de sí mismo. A la par que los escándalos crecerán exponencialmente, el numero de mamarrachadas y estupideces en el próximo año se sucederán, con tal de cambiar la conversación pública.
Asegura el señor Feijóo con gran aplomo que habrá elecciones generales en 2026, que ese iluminado no podrá aguantar por más tiempo la presión judicial que se cierne sobre él. Quién sabe nada. Está empezando el año. Veamos el lado bueno de las cosas: cuánto más tiempo permanezca en el poder ese iluminado, más se destruirá a sí mismo y, los suyos, más ciegamente se perderán, y más aún debieran perderse por no haberlo ellos, que pueden, echado a tiempo”. Andrés Trapiello en “El Mundo”. Trapiello: otro seriamente afectado por el “trastorno obsesivo compulsivo antisanchista” (TOC-A) que tantos estragos causa entre nuestros "fachosféricos”.
10.- “Caso baliza”: “Durante décadas nos obligaron
a llevar triángulos de emergencia. Nadie los pidió con entusiasmo, pero
funcionaban. No eran españoles ni digitales pero nacieron para resolver un
problema muy concreto, los atropellos y accidentes secundarios. Eran visibles y
simples. Sin mayor vuelta. No necesitaban cobertura, ni actualizaciones, ni
contratos con operadoras privadas. No recopilaban datos. Y, sobre todo,
cumplían su función.
La baliza V16 ya es otra cosa.
Es un cambio de modelo. Un salto de lo físico a lo electrónico sin que nadie
haya explicado por qué ese salto mejora realmente la seguridad vial. Y todo
esto por más de 30 o 40 euros por cabeza. Si multiplicamos ese precio medio por
los más de 34 millones de vehículos asegurados en España, el resultado no es
seguridad vial: es un negocio millonario del que Hacienda se lleva, sólo en
IVA, un buen trozo de pastel. Unos 300 millones. Progreso, digitalización y
avance, pero bien facturado.
La pregunta incómoda es quién
está haciendo caja con esta obligación. Porque no se trata de una
recomendación, ni de una transición suave, ni de una sustitución gratuita. Se
impone por decreto, sin alternativa y sin asumir responsabilidades futuras.
Mientras tanto, otros países
siguen usando triángulos u otros sistemas físicos. Ninguno ha apostado por este
modelo hiperconectado como solución única. Aquí, en cambio, hemos decidido
centralizar datos, depender de redes privadas y confiar nuestra seguridad a un
dispositivo electrónico que puede fallar por batería, por cobertura o por
simple mala visibilidad.
De momento, la baliza obligatoria avanza, el
negocio florece y el debate se obvia. Y como ya pasó con otros escándalos
normalizados a base de repetición, tal vez dentro de unos años dejemos de
llamarlo modernización y empecemos a referirnos a ello con otro nombre. Igual
que hablamos del caso mascarillas, quizá acabemos hablando del caso balizas”. Alba Vila
en “La
Gaceta”.
11.- “¿De verdad es Sánchez un presidente democrático?”: “Lleva tres años sin presentar los Presupuestos aunque la Constitución recoge que el Gobierno «debe» presentarlos al Congreso al menos tres meses antes de que finalice el año anterior. Dice ahora la vicepresidenta Montero que su departamento ya los tiene listos y se presentarán próximamente, pero la palabra de Montero vale tanto como la de Sánchez: nada.
Ha dado instrucciones a sus ministros para que presenten iniciativas sociales que no necesiten la aprobación previa del Congreso. Como si hasta ahora le resultara imprescindible. Con la ayuda inestimable de Francina Armengol ha evitado los debates sobre el Estado de la Nación, y el Congreso ha bloqueado los proyectos que venían del Senado.
Un presidente verdaderamente democrático sería el primer interesado en combatir la corrupción, en lugar de emprender una campaña de desprestigio contra los jueces y fiscales empeñados en cumplir con profesionalidad su tarea; actúa de la misma manera para desactivar el trabajo de la UCO, intenta cercenar la independencia de los medios de comunicación que investigan lo que debe ser investigado, no permite que Transparencia responda a preguntas de obligada respuesta.
(…) La corrupción en el Gobierno y en el partido de Pedro Sánchez se lleva todos los titulares desde hace dos años. Llenan de vergüenza a la mayoría de los españoles, que no creen que el presidente fuera incapaz de advertir lo que ocurría a su alrededor, incluido su círculo más íntimo. Pero más allá de esa vergüenza, lo más preocupante es que los españoles tienen como presidente a un hombre falto de principios.
Finaliza el año y se acrecientan las especulaciones sobre el futuro político de Sánchez. Ojalá sea breve. Los españoles merecemos un presidente auténticamente democrático. Que respete la Constitución, la Ley y las instituciones. Y que no mienta”. Pilar Cernuda, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “The Objective”.
12.- “¿Quién será el Bruto de Pedro Sánchez?”: “Permítame el lector que saque la bola mágica para anticiparle dos cuestiones que ocurrirán con total seguridad en este 2026: Pedro Sánchez caerá y habrá un traidor que le aseste la puñalada final, como ya hiciera Marco Junio Bruto con Julio César hace más de dos mil años.
Por tanto, el objetivo de estas palabras no es dilucidar si es algo qué ocurrirá –eso ya lo doy por descontado–, sino elucubrar sobre quién será el cortesano que se atreverá a evidenciar que el rey está desnudo. No se trata de un ejercicio especialmente productivo, pero después del deterioro institucional al que hemos asistido en los últimos años, bien podemos permitirnos este pequeño gozo. De modo que les invito, al menos por esta vez, a que seamos disfrutones juntos.
Si tuviera que adivinar, la apuesta más obvia –y la que guarda más paralelismo con la analogía planteada– sería la de María Jesús Montero. Como Bruto con César, Montero comenzó siendo una férrea opositora interna del presidente –formaba parte del núcleo duro de Susana Díaz– y, sin embargo, fue perdonada y elevada por él hasta convertirse en una de sus lugartenientes más destacadas.
Hoy, no obstante, ha sido enviada al matadero andaluz, donde se juega su supervivencia política en un escenario cada vez más adverso, con Vox amenazando incluso con relegar al PSOE a tercera fuerza. De no ser por las sospechas que pesan a su alrededor en relación con las corruptelas que atenazan al Gobierno, sería la candidata perfecta.
Más bien, me inclino a pensar que la daga será clavada por quien llegó a elogiar a su jefe como el "puto amo", que no es otro que nuestro querido Óscar Puente. En mi experiencia, estos perfiles tan hiperventilados, tan enormemente sectarios, tan beligerantes a la hora de defender lo propio, son los primeros que saltan del barco en cuanto tienen por seguro que éste inexorablemente se hunde” Emilio Montilla en “Libertad Digital”.
13.- “Se han cargado el Concierto de Año Nuevo”: “Apareció el director canadiense Yannick Nézet-Séguin en pantalla, vestido de acróbata de circo o de novio adolescente de boda de conveniencia en un salón de convenciones de Bakú o de algo. Digo que bastó verle subirse a dirigir el Concierto de Año Nuevo 2026 vestido de azul para saber, tristemente, que esta tradición habría de ser destruida a manos de la supuesta modernidad, esto es, de la barbarie.
Veníamos de ver a Estopa en “Tele-Pedro” en zapatillas de deporte y a Cristina Pedroche aparecer vestida como si se hubiera precipitado por un patio y se hubiera llevado, en su caída, ropa de todos los tendederos. (…) uno empieza vistiéndose de domador de leones para dirigir una orquesta e incluye dos temas nuevos de compositores para retratar el olvidado papel de la mujer en el mundo de la música y acaba convirtiendo el concierto de Viena en una batucada por los niños de Gaza, con coreografías de esas que el violador eres tú.
Modificar la tradición para mejorarla es destruirla porque hay cosas que, pudiendo, no se deben mejorar, o dentro de nada el del oboe llevará una sandía en la solapa, una chapa de Perro Sanxe, y se celebrará en un pabellón de balonmano para que quepa más gente, pues no es justo que puedan ir los ricos japoneses y no los niños de Jan Yunis que traen los de las juventudes de Sortu. Pondrán pancartas contra Ayuso, versionarán el “Gangnam style” o como Dios quiera que se llame, porque se ha cumplido el centenario de su compositor, o la de las tetas de Rigoberta. Bien pensado, Viena será Eurovisión”. Chapu Apaloaza en el “Abc”. Enésima evidencia de que no existe en el mercado champú capaz de combatir la creciente costra de caspa acumulada sobre el cuero cabelludo de Chapu…
14.- “Sánchez, en la segunda fase”: “El exprimer ministro británico Tony Blair ha publicado un libro (“On Leadership”) cuya lectura resulta altamente recomendable para desentrañar algunas de las enigmáticas claves que explican el errático comportamiento de los mandatarios en el poder. El antecesor de Keir Stamer revela que los dirigentes políticos atraviesan por lo general tres fases. La gran mayoría de los lideres, afirma Tony Blair se quedan en la segunda fase, la del orgullo, la soberbia, la arrogancia, el engreimiento, la altivez, el endiosamiento, la vanidad y el ensoberbecimiento. Un grado que implica la pérdida de la sensatez a causa de la eliminación de la necesaria humildad para conducirse en la vida.
Como habrán adivinado sagazmente, nuestro Pedro Sánchez Pérez-Castejón habita en ese segundo estadio y, tal como se conduce, resulta poco verosímil que pueda llegar algún día al tercero. Antes muerto que sencillo. Según relatan algunos de sus próximos, no oye a nadie, no hace caso a nadie y no se fía de nadie. Encerrado en su atalaya monclovita se cree el salvador de España, el hombre providencial que protege al país de la derecha, la ultraderecha, la involución, el fascismo y el desastre. Desde esa posición, tan fuera de la realidad, desdeña las encuestas preelectorales, los resultados de los comicios extremeños, las advertencias de los cercanos lúcidos, y, por supuesto, las opiniones de los medios de comunicación a los que considera entregados a la causa opositora a su excelso gobierno de coalición progresista.
La perdida de vista del entorno es lo que acaba con los gobernantes y ese mal de altura les ha afectado a casi todos los presidentes españoles.
Se trata de una enfermedad terminal que aqueja a los mandatarios generalmente meses antes de su final político. (…) Desde Napoléon para acá, todos han sufrido este soroche que les hace perder la brújula y alejarse de la realidad acercándoles a una estación término tan ineluctable como necesaria”. Antonio San José en “El Norte de Castilla”.
15.- “El certificado oficial de defunción política del sanchismo”:“El concepto que Sánchez tiene de nuestra democracia organizada como una Monarquía parlamentaria en un Estado social y democrático de Derecho según establece la Constitución, lo pone de manifiesto su voluntad de «gobernar» con total marginación de las Cortes Generales. Del Senado baste decir que hace 21 meses que no acude a las sesiones de control, y en cuanto al Congreso, sede de la soberanía nacional, tras la pérdida de la mayoría en él, su respuesta ha sido pedir a sus ministros que promuevan iniciativas programáticas para relanzar la agenda social gubernamental que «no requieran de su aprobación por el Congreso».
Este es el degradante balance del sanchismo en el poder, en este año 2025 que llega a su final. Acostumbrarse a convivir con una situación de estas características sería propio de una sociedad a la que le fuera poco menos que intrascendente vivir o no en una democracia como la establecida en nuestra Constitución. Lo que no es la opinión compartida por una significativa cifra de españoles que lo consideran una inadmisible situación, inaceptable, y no solo por razones políticas, sino también por una exigencia ética y moral unida a la autoestima y respeto a la dignidad personal, como ciudadanos españoles de una democracia europea.
Afortunadamente, pues, hay una significativa parte a la que no le es indiferente que una situación tan degradante como la que protagoniza el sanchismo instalado en el poder continúe sin la respuesta social que exige. En Extremadura ya ha tenido un ejemplo, en una tierra que había gozado de una mayoría socialista durante décadas, y regiones como Andalucía, además de Aragón y Castilla y León, le van a expedir muy pronto el certificado oficial de defunción política. Para el bien de España y los españoles”. Jorge Fernández Díaz en “La Razón”. Este Fernández Díaz no es el gran escritor argentino del mismo nombre, sino el fuera titular de la cartera de Interior en los gobiernos de M. Rajoy, un exministro bajo cuyo mandato se creó la llamada “policía patriótica” y que se sentará en el banquillo judicial como imputado en el “caso Kitchen” (robo y destrucción de pruebas incriminatorias sobre la financiación ilegal del PP).
16.- “El tonto, el psicópata y el gran felón”: “La trama de corrupción que le ha reventado al PSOE en este año que termina tiene tres protagonistas y un sinfín de secundarios cuyas andanzas apenas empezamos a descubrir.
A la cabeza del reparto se sitúa José Luis Ábalos, en el papel de tonto útil abocado a servir de chivo expiatorio una vez pillado “in fraganti” con los fajos de billetes procedentes de la calle Ferraz y las mujeres de catalogo enchufadas en empresas públicas. Nadie quiere sabe nada de él, a pesar de las muchas gestiones que hizo para favorecer los negocios turbios de compañeros que ahora dicen no conocerlo. Lo cual nos lleva al segundo personaje de esta charca, que hemos llamado “psicópata” porque es la palabra que mejor define su personalidad peligrosa.
Pedro Sánchez es el vértice de un triángulo de podredumbre. Tiene a su hermano y a su esposa imputados, su fiscal general condenado, sus principales colaboradores presos o en libertad condicional, su vicepresidenta, Montero, sospechosa de encubrir a la mafia que actuaba desde la SEPI, su Gobierno paralizado y sus candidatos derrotados en las urnas, pese a lo cual no siente la menor culpa ni padece dolor alguno por inmenso daño causado a lo que prometió defender.
(…) Es un insulto a la democracia, un salivazo a la decencia, un traidor a todo lo noble que representa la política, digno discípulo del gran felón que completa esta triada infame. José Luis Rodríguez Zapatero es el origen de esta peste y su principal beneficiario. Con él comenzó a alzarse el muro. Él fue quien recuperó el discurso del odio entre compatriotas, a la vez que blanqueaba a los terroristas de ETA. El propició las crisis cuyas consecuencias aún pagamos. Algunos ingenuos pensamos que se trataba de un inepto henchido de sectarismo, pero ahora vemos que, tras cada paso, había un propósito claro de lucrarse con nuestra ruina y el desprestigio de nuestro país”. Isabel San Sebastián en el “Abc”.
17.- “El legado de Pedro Sánchez”: “Los indicios de cambio de ciclo y la ´bunkerización´ de Sánchez permiten enumerar algunos de los elementos de su legado. Uno de ellos es la polarización cultivada con entusiasmo. Ha dilapidado el crédito que le otorgaban causas como la regeneración y la igualdad.
(…) Además de los casos de corrupción por los que tiene una responsabilidad política, ha habido una apropiación de lo público: transformación del CIS en un órgano de propaganda; conversión de RTVE en un aquelarre de ´cheerleaders´. Ha atacado a los medios y a los jueces. La situación en Cataluña está más calmada, pero el Estado ha perdido instrumentos para defenderse de otra intentona secesionista: para empezar, el respeto a sí mismo.
Hay buenos datos macroeconómicos, pero también problemas: la pobreza infantil se consideró importante en otro tiempo; tras siete años tenemos la tasa más alta de la UE. El porcentaje de los españoles en riesgo de exclusión social supera el 25 %. Se ha gastado, pero no invertido: los fallos se perciben en la vida cotidiano. Aumenta el salario mínimo, pero el salario mediano lleva un tiempo estancado. La economía crece por volumen, impulsada por la inmigración. La situación de la vivienda es dramática y muchos jóvenes no pueden desarrollar un proyecto de vida. Las pensiones son un problema para la sostenibilidad del país. Se defienden políticas que favorecen a los ricos a costa de los pobres y a veces ponen en peligro la viabilidad del Estado: la condonación de la deuda, el cupo catalán.
El partido se ha descapitalizado y ha alienado a votantes en territorios históricamente favorables. El PSOE de Sánchez no es un partido federal, sino un proyecto de salvación personal que depende de los resultados de una fuerza que, como recuerda Salvador Illa, es otro partido. En este tiempo Sánchez ha dicho muchas veces que quería frenar a la ultraderecha”, pero nadie a hecho tanto como él para que crezca”. Daniel Gascón en “El País”. (Aunque cueste creerlo, en "El País" también hay alguna firma alineada con la "fachosfera"...)
18.- “Elegía real por un tiempo ido”: “(…) El Gobierno parece haber intervenido con mayor celo que otros años en el discurso del Rey. Cuando un presidente se siente fuerte no necesita acudir tan desesperadamente a una autoridad superior para que revitalice su propaganda. Bienvenidas fueron las alusiones a la multilateralidad, el cambio climático, el europeísmo, el problema de la vivienda. Pero echamos de menos una mención a la separación de poderes, a la regeneración, a la función del Parlamento. Entiéndaseme: fue un discurso correcto, técnicamente impecable. Pero todo discurso dirigido a la nación debe establecer enseguida una correspondencia con la emoción popular si aspira a alguna eficacia.
Quizá al mensaje real de este 2025, en el que estallaron todas las crisis a la vez, le sobró cálculo y le faltó un grado de calor, incluso de regía indignación bien modulada. Quizá el primer borrador sí mencionaba la corrupción sistémica que está en la raíz de la desafección y el radicalismo que tanto preocupan al soberano (y a nosotros). Y bien está que se festeje el hito de concordia que se alcanzó hace medio siglo; pero mejor habría estado señalar elegantemente la responsabilidad de los novísimos estrategas de la discordia. Bien está apelar al proyecto de vida en común compartido que es España; pero ese proyecto choca de frente con las singularidades fiscales que agravan la desigualdad entre Cataluña y Extremadura, pongamos por caso.
Ya entiendo que sobre la retórica de un monarca constitucional en tiempos polarizados ejercen presión los dos lados del muro. Pero todos entendemos que si el Rey insistía en la confianza es precisamente porque se ha perdido, y se ponderaba la convivencia es porque se ha agrietado, y si instaba al lenguaje respetuoso es porque ese tono ya no gana elecciones (tampoco unas primarias: ahí está Puente, postulándose a golpe de insulto). El voluntarioso discurso sonó a elegía por un tiempo ido”. Jorge Bustos en “El Mundo”.
19.- “Argüello for president”: “Desenfundó su revólver y disparó a bocajarro… Una ráfaga de palabras dirigidas a la yugular. “Preséntese a las elecciones”, se podía leer, grabado con meticulosidad, en la munición. Pedro, el guapo, sofocaba, abriendo fuego, la ofensa de Luis, el bueno. Que le había indicado al primero que debería someterse a una cuestión de confianza, o a una moción de censura, o convocar elecciones. Sin duda tres posibilidades que hieren de modo especial la sensibilidad del todopoderoso autócrata de La Moncloa.
Félix (Bolaños), a lomos de su caballo justiciero se había acercado al por si había que rematar a la víctima. Siempre que ésta se halle indefensa, claro. La normativa de riesgos laborales es sagrada. “Se busca”, ponía en el fajo de carteles que llevaba en las alforjas. La foto de Luis, junto con una leyenda en la que se imputaba al prófugo el delito de “manifestar sus opiniones”. Qué se habrá creído, mascullaba, el indómito vaquero a sueldo.
(…) El caso es que estos pistoleros de nuevo cuño, con la milonga de las ideologías como armas, les parece mal que un cura, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal, opine. ¿De política? Hoy todo es política, en todo ha metido sus pezuñas la política.
Argüello, hombre de sólida formación jurídica, no solo puede, sino que debe opinar. Y poner en duda la actual situación política de España en cuanto a su salud democrática no es sino no estar ciego. Como él ha explicado muy bien, la neutralidad no es una opción cuando el estado de Derecho y sus pilares están en riesgo, ni cuando se ataca a los fundamentos de la convivencia.
Que mejor situación para la actual situación política y social en España que el que la Presidencia del Gobierno la ostentara alguien con valores y convicciones, no un maniquí adicto a las ideologías e intereses que le permiten escenificar su farsa indigerible”. César Mata en “El Norte de Castilla”.
20.- “Una máquina que ampara el crimen”: “Una impresión semejante tuvo el otro día leyendo un artículo firmado por Ketty Garat y Teresa Gómez en “The Objective”. En él se afirmaba que la Policía Nacional se halla por completo controlada por murciélago que, desde los puestos de mando e incluso desde empresas tecnológicas externas, desactivan cualquier investigación que pueda salpicas al Gobierno.
En este artículo se nos describía el funcionamiento de una mafia desenfrenada que ha colonizado por completo la Policía Nacional, hasta convertirla en u organismo fiambre manejado por una patulea canallesca al servicio del partido de Estado. Sería, sin embargo, del género tonto pensar que dicha mafia no haya hecho lo mismo con otras instituciones. Quien decide infiltrar la Policía Nacional hasta convertirla en un tenebroso golem que ejecuta sus designios hace lo mismo con la Guardia Civil, el Ejército, la judicatura.
En algunos casos la operación habrá salido a pedir de boca y en otros se habrá tropezado con escollos e impedimentos que la hayan hecho fracasar, siquiera en parte, pero desde luego no habrá dejado de intentarlo. En realidad, el articulo de Garat y Gómez nos está hablando de un régimen corrupto hasta el tuétano, cuyo timonel ha resuelto colonizar el Estado, convirtiendo sus instituciones en una máquina que ampara sus crímenes.
¿Qué posibilidades hay de detener esta máquina proterva? A estas alturas me temo que las posibilidades son ya muy escasas, pues no son hallamos ante una hidra de Lerna de la que brotan, cada vez que es decapitada, numerosas y más feroces cabezas Tal vez podría destruir esta máquina una operación al estilo ´Mani Pulite”, aquella macrocausa impulsada en Italia por un grupo de magistrados heroicos que se atrevió a sentar en el banquillo a cientos de empresarios y políticos corruptos, llevándose por delante a varios partidos. Hoy por hoy esta es la única esperanza. Pero, ¿dónde están los jueces capaces de lanzarse a un empresa tan vasta e intimidante?”. Juan Manuel de Prada en el “Abc”