(o a ver quién la dice más gorda y/o insulta
de manera más gruesa)
Mariano, haciendo de Rajoy como solo él sabe hacer, sentenció ayer cuando le preguntaron por los alias que le ponían, que él se llama como se llama pero que «luego cada uno me llama como quiera». También ayer negó que nadie le entregara en Génova una copia de la contabilidad B del partido. Es conveniente recordar que la Justicia, aunque lo intentó, nunca encontró material sustancioso para imputar al segundo presidente popular.
Ortega, en el epílogo de “La rebelión de las masas” escribió que «toda realidad ignorada prepara su venganza». Es claro que Rajoy ignoró realidades a su alrededor que finalmente se vengaron de él. Y, por extensión, de España, que como daño colateral soporta el Gobierno más nefasto de nuestra historia reciente.
Los hiperventilados de la opinión sincronizada deben tranquilizarse. Con todas las torpezas, inacciones, pasividad y tancredismo que se reconozca en Rajoy, los españoles todavía sabemos distinguir entre un oportunista que llegó al poder copiando su tesis doctoral y un señor que aprobó una de las oposiciones más difíciles del servicio público”. Mayte Alcaraz, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “El Debate”
Puente es imprescindible. Lo necesitamos para que ejerza de bufón mediático en la corte sanchista. En esta ocasión asegura que, como «jurista», le deberían procesar. No hay ninguna prueba que incrimine al ex presidente del Gobierno, pero al pretencioso leguleyo de provincias no le importa. Una vez más confunde la sala de un tribunal con una tertulia chabacana de pseudoletrados que opinan de aquello que no conocen. La incoherencia socialista no se reduce a Óscar Puente, sino a la presencia del PSOE como acusación popular en el caso Kitchen. No me sorprende porque el sanchismo se sustenta precisamente en las mentiras y en decir una cosa y hacer lo contrario.
La actuación de la letrada que representaba al PSOE fue delirante. La presidenta del tribunal, Teresa Palacios, tuvo que lidiar con el activismo político de esa «discípula» de Puente que se debe considerar, también, una gran «jurista», pero lo único que parecía era una periodista de la armada mediática sanchista haciendo preguntas capciosas fuera de los temas que correspondían al juicio. La actuación de los «juristas» sanchistas es una incuestionable demostración de una perversa politización de la justicia”. Francisco Marhuenda, director de “La Razón”.
3.- “Almendralejo
o Barranquilla”: “Amanece el jueves, día de San Jorge, con el pacto cerrado en
Aragón. Más prioridad nacional. Las emisoras y televisiones del régimen saludan
el acuerdo citando las leyes raciales de Núremberg. La sangre. El
Reich. El periodismo asustaviejas en
máxima ebullición. Cada uno defiende lo suyo y el tertuliano, aunque hable
en TVE, no se debe al pueblo español, sino a quien le ha puesto ante un
micrófono para justificar la invasión. Inchaurrondo cuela el rótulo «Prioridad
Nazi-onal».
Mejor el
colombiano o el marroquí que acaban de llegar que el español que le paga el
sueldo. El de Almendralejo o Teruel, a agachar
la cabeza. Los grandes medios de comunicación, convertidos
en la correa de transmisión del poder, rechazan los acuerdos en Extremadura y
Aragón aludiendo a la Constitución, que a estas alturas es el comodín con que
las élites disparan contra el pueblo.
El acuerdo
también ha hecho pupa porque cierra el grifo a todas las organizaciones que
colaboran en la promoción y negocio de la inmigración ilegal. Cruz Roja o Cáritas, entre otras, no verán
un duro. Es muy probable que veamos al padre Ángel de gira en los platós en los
próximos días y conexiones en directo desde sus comedores. La baza católica,
bien pastoreada, da sus frutos para que todo siga igual.
Claro que el Gobierno tiene su interpretación. Cada día mueren
casi mil votantes del bipartidismo. La biología hace su trabajo y el PSOE
también, que reacciona en tres pasos: regularización,
nacionalización y derecho a voto. Sustituye a un pueblo por otro.
Frente a eso se revuelve Vox, al que habían otorgado un papel secundario de
matón del instituto, recluido en la caricatura del facha con tirantes de una
marginalidad casi torrentiana. Por eso su giro social ha descolocado a tantos”. Javier Torres en “La
Gaceta”.
4.- “Abascal, peón de Sánchez”: “La introducción del principio de "prioridad nacional" en el pacto de Extremadura ha obligado al PP a retratarse sobre la idea, que básicamente consiste en que los españoles tienen derecho prioritario sobre los extranjeros a recibir cualquier clase de ayuda que el Estado tenga previsto prestar. Naturalmente, lo que pretende Vox es contrarrestar el "papeles para todos" de Sánchez. Lo hace sin querer darse cuenta de que el presidente lo decretó para que los de Abascal reaccionaran precisamente como lo están haciendo.
Evidentemente, el problema no está en que los extranjeros tengan en España los mismos derechos que los españoles, salvo los personalísimos derivados de la ciudadanía, como el derecho al voto. El problema está en decretar que sea residente legal quien entró ilegalmente en España o permaneció en ella una vez transcurrido el período de estancia legal. Pero, otorgada la residencia, no se pueden cercenar los derechos inherentes al hecho de residir legalmente en España. Es el "papeles para todos" lo que hay que combatir, no sus consecuencias legales.
En cualquier caso, con el pacto de Extremadura y con la moción
recién presentada en el Congreso de los Diputados sobre el principio de
prioridad nacional, Vox cumple a rajatabla con
el papel que tiene atribuido en el plan de Sánchez. Y por eso da correa a Vox con medidas
extremistas que irriten a su potencial electorado, para exacerbar sus
posiciones de negociación y hacer que el PP, al depender de Vox, comulgue de
uno u otro modo con ellas”. Emilio
Campmany en “Libertad Digital”.
5.- “Habemus Guardiola”:“La izquierda ha reaccionado a la elección de Guardiola con un ataque feroz al PP, acusándolo de xenófobo por el tan traído y llevado concepto de prioridad nacional. Sería necesario que Feijóo y Guardiola explicaran con detalle qué entienden por prioridad nacional, porque a esta periodista le parece de tanto sentido común que me expongo a ser calificada también como racista.
La regularización masiva sin medios para realizarla con un mínimo de control -hasta el punto de que hay locutorios en los que facilitan citas y certificados de penales previo pago de su importe- va a permitir que, junto a los centenares de miles de inmigrantes que llevan mucho tiempo en España, van a colarse muchos que no llegan a España con ese espíritu, o ya están aquí, y que cuentan con historiales delictivos que dan miedo. A Sánchez le tiene sin cuidado. Tanto, que dará vía libre a presos preventivos, que si son preventivos será por algo.
Con unos servicios sociales y una justicia que con el sanchismo siguen faltos de medios y personal para atender a tanta gente, es de sentido común que se priorice a un español de origen que lleva años cotizando para garantizar esos servicios sociales, frente a un recién llegado que lleva apenas unos meses en España. Siempre que no se trate de una situación de urgencia, evidentemente.
Si Sánchez o cualquiera de sus ministros acude un día a una sala de urgencias, verá cómo funciona. Esta periodista ha esperado cinco horas hace pocas semanas para ser atendida, y delante de mí pasaron docenas de personas, más de la mitad de aspecto magrebí, latinoamericano o subsahariano. Todos, seguro, necesitaban prioridad frente a la española blanquita”. Pilar Cernuda, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “The Objective”. Con afirmaciones como la que cierra el artículo, ya lo creo, Pilar, que te expones a ser calificada como racista. Y al tiempo también como xenófoba.
6.- “Prioridad nacional, sí, naturalmente”: “Los aspavientos ante la “prioridad nacional” defendida por Vox en los pactos con el PP muestran la lejanía de la realidad de muchos medios. Cada día vemos imponerse en muchos ámbitos la “prioridad antinacional”, desde los fueros fiscales vascos y navarros al privilegio fiscal de Cataluña, cuyo fin ultimo es destruir la ciudadanía española y la igualdad ante la Ley.
La “prioridad de género” marca las leyes y cuotas más podemitas, así como la “Prioridad de clase” mediante la fiscalidad que llaman progresista. Y para prioridad antinacional la de la Copa del Rey, en la que las hinchadas separatistas silban al himno nacional, insultan al Rey y gritan “español el que no bote”, sin que, ante estos alardes de odio, el “negreira” de turno suspenda el partido, como haría ante cantos racistas.
Los que a diario tragan la “prioridad antinacional” sin escandalizarse demasiado, y muchas veces defendiéndola, dirán que no se debe equilibrar una prioridad con otra, que no debe existir ninguna. Pero ya existen. Un anciano de Badajoz le paga a un bigardo argelino una paga mayor que su pensión. ¿Y nos parece normal? Si a la prioridad nacional le llamamos arraigo, antigüedad fiscal o ayuda a la población rural envejecida y marginada, todo será legal, ajustado a derecho y ética, política y cívicamente defendible.
Mientras se legaliza extranjeros con cien antecedentes policiales porque no son antecedentes penales; y si lo son, tampoco se les expulsa, los periodistas zurdos y los políticos bobos fingen escandalizarse ante una posible desigualdad legal, que, además, es perfectamente remediable. ¿O lo que les molesta es el adjetivo “nacional”? Tiene uno esa impresión”. Federico Jiménez Losantos en “El Mundo”.
7.- “¿Los españoles primero? Pues sí”: “El aparato gubernamental ha vuelto a demostrar su impresionante capacidad para dirigir la conversación pública. En lugar de hablar de las fronteras abiertas de Sánchez, que se dan de bruces con las políticas contra la inmigración descontrolada del resto de Europa, solo se habla del concepto de «prioridad nacional» de Vox. La izquierda brama escandalizada. Y Sánchez, el de la amnistía del golpe catalán y el del pacto con el partido de ETA, denuncia una «patada a la Constitución» de Vox y PP.
Por su parte, Vox y PP, el mismo día en que se ponen de acuerdo en Extremadura y Aragón, se enzarzan en una pelea sobre si hay que referirse a personas «con arraigo» en España, como consta en el acuerdo extremeño y como quieren los populares; o a «prioridad nacional» y «españoles», como quiere Vox.
¿Debe tener el mismo acceso a los servicios públicos de las administraciones españolas un español que un extranjero que todavía no ha recibido la nacionalidad? No, por una razón evidente: uno ha contribuido durante años –o décadas–, cotizando y pagando unos impuestos brutales, y el otro todavía no. Por supuesto un extranjero que vive en España de manera irregular debe recibir asistencia sanitaria ante una emergencia y si tiene hijos ha de ofrecérseles la escolarización. Pero de ahí a darles por la cara todo el catálogo de subsidios del Estado del bienestar español media un trecho.
Si Salvador Illa amenaza con que no regularizará a nadie en Cataluña si no sabe catalán, eso es «progresista». Pero si los extremeños acuerdan en un pacto de Gobierno que se prime en los servicios sociales a quienes tienen un arraigo acreditado, entonces son una caterva de fascistas”. Luis Ventoso en “El Debate”.
8.- “Prioridad nacional, la sucia trampa de Abascal al PP”: “Abascal lleva mucho tiempo actuando como si su adversario no fuera el PSOE, sino el PP. Toda su estrategia está basada en arrinconar al PP, explotando al máximo las debilidades de la "derechita cobarde". El líder de Vox sabe que las consecuencias de la introducción de la consigna "prioridad nacional" en el pacto de Extremadura son mínimas; primero porque la Junta no tiene competencias para llevar a cabo cambios legislativos en leyes como la de Extranjería; en segundo lugar, porque llevar ese principio hasta sus últimas consecuencias sería abiertamente ilegal y contravendría normas no sólo nacionales, sino comunitarias.
Efectos prácticos, pocos. Pero los efectos políticos del enunciado son enormes. A mucha gente le suena bien eso de "los españoles primero"; la demagogia siempre ha sido fácil de asimilar por el populacho. Y al PP le mete en un lío de mil demonios. Por más que Tellado haya añadido el término "arraigo", y que los redactores del acuerdo en Extremadura se hayan cuidado de añadir, a cada paso, "respetando la ley", el PSOE ha encontrado un argumento maravilloso para vender al electorado de centro que el PP siempre va a rebufo de lo que le impone Vox.
En ese contexto, las elecciones andaluzas cobran una relevancia extraordinaria. Un PP necesitado del apoyo de Vox tendría el mismo valor, o incluso más, que el que tuvo en su día el pacto en Valencia entre los dos partidos, que animó a Sánchez a adelantar las elecciones a julio de 2023. Feijóo y Moreno son conscientes del peligro que implica esa trampa. Lo que no sé es si son conscientes de hasta qué punto está dispuesto a llegar Abascal para que el PP muerda el polvo”. Casimiro García Abadillo, director de “El Independiente”.
9.-“Para arraigo, el de Ayuso y Moreno”: “No parece casualidad que Isabel Díaz Ayuso y Juanma Moreno hayan sido los dos dirigentes del PP que han discrepado del concepto “prioridad nacional” introducido por Vox -y permitido por Feijóo- en el acuerdo extremeño. Se trata, junto al gallego Rueda, de los dos líderes populares con mayor “arraigo”, por decirlo en los términos del ya famoso documento, demostrado en las respectivas mayorías absolutas que han conseguido con métodos y estilos distintos, que no opuestos.
María Guardiola y el equipo de Génova que se ha tragado esa cláusula explican que es solo una “cesión narrativa” abstracta, una concesión teórica sin relevancia porque, en efecto, las leyes vigentes impiden su concreción en una autonomía sin competencias para implementarla. Pero esa débil excusa interpela al liderazgo nacional que, llegado el caso, será el que deba decidir si la incorpora a un eventual pacto para gobernar España.
Feijóo deberá explicar a los ciudadanos hasta dónde considera que una fuerza de inspiración liberal y democristiana puede flexibilizar su sensibilidad humanitaria y desafiar el ordenamiento nacional y europeo con medidas discriminatorias importadas del movimiento MAGA.
Ayuso y Moreno, a quien Abascal llama Moruno en un alarde de imaginación deslumbrante, son la prueba de que al populismo se le achica mejor el campo con políticas transversales que aceptando su marco de debate. Y si al final los números se quedan cortos y hay que pactar, se pacta por respeto a los votantes, pero sin transgredir principios esenciales. Quizás el desalojo de Sánchez dependa de que el único candidato capaz de ganarle no comprenda esto demasiado tarde”. Ignacio Camacho en el “Abc”.
10.- “Cuerpo a tierra”: “Ahora el guay es Carlos Cuerpo, que por si no lo sabían, habla japonés, como la santa esposa del procesado David Sánchez, hermano de Pedro Sánchez. Largos reportajes estomagantes sobre lo listo que es el chico, que se ha quitado las gafas y, quien sabe, quizá en unos meses también sea un referente de estilo además del yerno ideal.
En realidad, el personaje ha conseguido ascender a base de repetir en todas las redacciones de España que él de la tetraprocesada, del hermano enchufado, del fiscal condenado, de las putas en empresas públicas, del presidiario Cerdán y de los presos por presupuestos, él no habla, que eso es para personas poco refinadas como Bolaños y Puente y él ha venido aquí a hablar de su libro económico entonando la voz muy bajita y a ritmo de enternecedor caracol.
Pues esta semana ha llegado el día de la primera batalla PP-Cuerpo. ¿Y saben que ha pasado? Que el listo nuevo vicepresidente, con sus másteres en el extranjero, su tesis doctoral más breve que este artículo, sus idiomas y su tono de voz exiguo; ha salido trasquilado del Congreso cuando se ha enfrentado a Ester Muñoz en su primer combate. Para sorpresa de nadie que haya visto más de un segundo hablar a la portavoz del PP y para sorpresa mayúscula de los que creían que el samurai Cuerpo la iba a humillar.
Entiendo el ejercicio de genuflexión de la izquierda con su nuevo tonto útil, porque con algo hay que consolarse mientras por el Supremo desfila la financiación irregular que les va a disolver como partido. Pero que la derecha compre el mito de Cuerpo, teniendo en sus filas a gente capaz de destruirlo, es del género tontísimo a la par que desesperante”. Pilar R. Losantos en “OkDiario”
11.- “Foxá y la soberbia del bajito”: “El excepcional retroceso de España en términos de influencia internacional ha tenido un zafio reflejo en la mendacidad mostrada por el ministro Albares hacia la Premio Nobel de la Paz María Corina Machado. El titular de Exteriores, con esa apariencia del niño al que siempre birlan el bocadillo en el recreo, desveló hace unos días en RNE la presunta petición de asilo en la Embajada en Caracas de la indiscutible líder democrática venezolana.
De existir una máquina del tiempo que lo posibilitara, enviaría al petulante Albares a bregar con diplomáticos tan díscolos y a la vez encantadores como Agustín de Foxá, escritor de talento genuino, autor de Madrid de corte a checa, quizá la mejor novela escrita sobre la Guerra Civil, quien trataba de conjugar una digna representación exterior de la España de su tiempo con la satisfacción de un estilo de vida de bon vivant. Recorrió medio mundo al servicio de nuestra imagen en lugares como Buenos Aires, Bucarest, Sofía, Roma y Manila, de donde regresó muy enfermo para morir en Madrid, alcoholizado, a la temprana edad de 53 años.
Más que su soberbia de hombre bajito, de Albares debe inquietar que tenga incendiada la carrera diplomática, entre la que ha ejercido represalias propias de Corea del Norte mientras mantiene en puestos clave de la red exterior a quienes solo pueden exhibir como aval el carnet del PSOE. Eso sí es un ramalazo propio de la derechona más recalcitrante, como lo es también que alinee a la referente democrática de Venezuela, quien se hizo acompañar de Felipe González en su último día en Madrid, con cualquier clase de totalitarismo; precisamente ella, que lleva soportándolo veinticinco años”. Isaac Blasco, subdirector de “Voz Populi”.
12.- “Por qué no decir cariño a Armengol”: “Sesenta y cinco mensajes mandó Koldo García a Francina Armengol, y la que era presidenta de Baleares le abrió los contactos de su Administración para que la trama vendiera allí poco menos de 4 millones de euros en mascarillas defectuosas. Koldo llamaba a la actual presidenta del Congreso de los Diputados “cariño” y le decía “que jodida eres”, y otras confianzas que ella no recordaba cuando testificó. Isabel Díaz Ayuso ha declarado que si un asesor le dice cariño ella le “arranca la cabeza”, y, naturalmente, yo la creo.
En un país, cuantos más presidentes te arranquen la cabeza por decirles cariño, mejor. La izquierda se quitó la corbata en el Congreso -yo nunca he entrado allí sin chaqueta-, y Pablo Iglesias se sentaba en el salón de los Pasos Perdidos, habiendo sillas; colgaba el abrigo del respaldo del escaño y vestía camisas de oferta. Después vino Yolanda y se pasaron a Christian Dior, y todo eran atardeceres en la piscina de la casa de Galapagar con tinaja, habitación de invitados y tardes de domingo cabalgando contradicciones y el cortacésped.
Mi amigo Borja Cardelús, me decía que yo oprimía a mis enemigos con mi buena educación y, si lo dice Borja, será verdad. A mí, la cortesía siempre me sirvió de resguardo, pero para la izquierda podemita había que tratar a todo el mundo de tú, de tío, por qué no de “bro”, y la distancia entre interlocutores suponía para ellos un coxis, un resto del heteropatriarcado que había que eliminar.
Le dices cariño a una presidenta y lo siguiente es sacar a etarras de la cárcel a cambio de unos presupuestos y casarte con tu perro. O comprarte un tambor y salir en una batucada”. Chapu Apaloaza en el “Abc”.
13.- “En los antípodas”: “Acuerdo de investidura y de gobierno en Extremadura, después de meses de teatrillo entre Vox y el PP. Acuerdo en Aragón, programa a programa, y golpe a golpe, verso a verso, como dicen sus líderes de cachiporra. Y acuerdo en Castilla y León para las Cortes y para la mesa de las Cortes.
(…) Un acuerdo marco, el de las derechas entre sí, que todavía no sabemos si va a influir a favor o muy a favor en las elecciones andaluzas, donde la suma de los dividendos será seguramente inversamente proporcional a la multiplicación de los catetos, es decir, que no tenemos ni idea. Y menos idea todavía sobre el peso de estos polvos en el lodo de las futuras elecciones generales, que tanto las izquierdas como las derechas esperan como agua de mayo. Aunque sea mayo del año que viene.
A nadie se le escapa que el oxígeno que le dieron los acuerdos regionales PP-Vox a la troupe del Gobierno, en las pasadas elecciones generales, ya no es el mismo. Como tampoco sabe nadie hasta cuanto le va durar el comodín de la guerra a Pedro Sánchez. Porque si dura poco, se le acaban los recursos al presidente y, si mucho, se puede venir encima una crisis capaz de despegarle definitivamente, con mas eficacia que el safulmán, de las paredes y alfombras de la Moncloa.
Por si una cosa o por si otra, de momento el ciudadano resistente se ha ido de nuevo a China. No se sabe si por confucionismo o por confusionismo. Si por volver a ignorar a sus colegas europeos en el debate sobre si entregarse a Trump o a Xi Yinping, o simplemente por estar lo mas lejos posible del meollo del cogollo del bollo de la corrupción patria, que hace tiempo que ya no le viene bien”. Carlos Aganzo, ex director de “El Norte de Castilla". Una duda, admirado C.aganzo: ¿sigues pensando que María Guardiola merece un lugar en la Historia de España, tal como afirmaste en vísperas de las pasadas elecciones extremeñas? Y en su caso, ¿en qué capítulo? ¿En el de los gobernantes fieles a sus principios? ¿O en el de los fieles a la célebre máxima de Groucho: “estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros”? Me corroe la curiosidad.
14.- “Yo quiero ser un chico Garci”: “Yo quiero ser una chica Almodóvar es una magnífica canción de Sabina, uno de esos derroches de ingenio y de recursos que solo puede afrontar el que se sabe tan sobrado de talento que no teme que se le acabe. Y ya de paso pone a los demás en su sitio. Que es tomando notas. En realidad, la canción es un homenaje, y no hay nada más triste que ser elogiado y ni siquiera enterarte, que es lo que le ha pasado a Pedro, demostrando que no hay mayor dictadura que la del cociente intelectual.
Le ha debido parecer mal la parte de “yo quiero ser una chica Almodóvar, como Miguel Bosé”. Dice que eso es homófobo porque Sabina “llama a Bosé maricón”. Debe ser tremendo ir por la vida con esa pinta de profeta y no enterarte de nada; dar carnés de sensibilidad, pero no ser capaz de detectarla; parecer un genio de la cultura y que, a la hora de la verdad, tu cosmovisión sea la de Torrente, pero con colorines.
La polémica me ha servido para darme cuenta de que yo loque yo quiero ser no es una chica Almodóvar sino un chico Garci, que viene a ser lo contrario. Cuando lo pensé sentí una extraña emoción, como si estuviera llegando tarde a una epifanía. Sí, yo quiero ser un chico Garci, eso es lo que quiero ser; para orinar al lado de Paul Newman con esmoquin blanco, para servirme un Dry Martini mientras suena el “Canon” de Pachelbel y para que en mi vida siempre sea Navidad; quiero llamar “casa” al Retiro y al Central Park, al Hotel Carlyle y a Narváez; quiero tener siempre un poco de frío e ir por el mundo con una americana que lleve dentro el humo de todos los bares”. José F. Peláez en el “Abc”. Queda claro que Almodóvar no es santo de la devoción del católico Peláez. En realidad, es que Pedro no es ningún santo...
15.- “Los ofendiditos por el pacto”: “Cuatro meses esperando el pacto en Extremadura y ahora que por fin lo tenemos ante nosotros pedimos las sales. ¡Oh, la xenofobia! ¡Qué escándalo! ¡Qué ha sido de la derecha liberal!
Los más exquisitos teóricos del centrismo cool ya han sentenciado a María Guardiola como racista, xenófoba y además tonta por no enterarse. La presidenta extremeña afronta una paradójica circunstancia: consiguió ganar las elecciones con el 43 % de los votos y laminó a la izquierda, pero ha tenido que soportar durante todo este tiempo los ataques de sus eventuales socios de Vox, que se referían a ella como la Irene Montero del PP y ahora, cuando por fin ha conseguido que los de Abascal se avengan a entrar el gobierno, se encuentra con que un sector de la opinión pública que venía exigiendo ese pacto se pone de en plan gata Flora y dice que no, que así no
El PP ha endurecido mucho su discurso sobre la inmigración porque ha detectado que, más allá de manipulaciones xenófobas, existe un malestar creciente en España con algunos excesos vinculados a este fenómeno. Decir que se va a priorizar a los españoles sobre los extranjeros a la hora de recibir ayudas sociales probablemente es ilegal y sin duda es demagógico, pero responde a una inquietud real. Decír esto no es xenofobia, es constatar la realidad.
El pacto de Extremadura se va a convertir en el examen definitivo sobre la capacidad del PP y Vox de crear una alternativa real y eficaz al sanchismo. Ya estamos viendo que tendrán enfrente a toda la izquierda y también a los exquisitos de siempre; aquellos que nos vendían a Albert Rivera como la gran esperanza blanca del liberalismo y la modernidad frente a Rajoy”. Carmen Martínez Castro, en “El Debate”. (La autora fue Secretaria de Estado de Comunicación durante la etapa de gobierno de M. Rajoy).
16.- “La burra de mi suegro”: “Miren que fauna sostenible para hablar de tapadillo de lo que no quieren hablar, pero que viven de ello en política: jumento, cabeza de turco, sustituto, calanchín, hombre de paja, testero, fontanera, funcionario en B, sobrinas & sobrinos en N de Nepote y, el más importante: testaferro.
15.- “Los ofendiditos por el pacto”: “Cuatro meses esperando el pacto en Extremadura y ahora que por fin lo tenemos ante nosotros pedimos las sales. ¡Oh, la xenofobia! ¡Qué escándalo! ¡Qué ha sido de la derecha liberal!
Los más exquisitos teóricos del centrismo cool ya han sentenciado a María Guardiola como racista, xenófoba y además tonta por no enterarse. La presidenta extremeña afronta una paradójica circunstancia: consiguió ganar las elecciones con el 43 % de los votos y laminó a la izquierda, pero ha tenido que soportar durante todo este tiempo los ataques de sus eventuales socios de Vox, que se referían a ella como la Irene Montero del PP y ahora, cuando por fin ha conseguido que los de Abascal se avengan a entrar el gobierno, se encuentra con que un sector de la opinión pública que venía exigiendo ese pacto se pone de en plan gata Flora y dice que no, que así no
El PP ha endurecido mucho su discurso sobre la inmigración porque ha detectado que, más allá de manipulaciones xenófobas, existe un malestar creciente en España con algunos excesos vinculados a este fenómeno. Decir que se va a priorizar a los españoles sobre los extranjeros a la hora de recibir ayudas sociales probablemente es ilegal y sin duda es demagógico, pero responde a una inquietud real. Decír esto no es xenofobia, es constatar la realidad.
El pacto de Extremadura se va a convertir en el examen definitivo sobre la capacidad del PP y Vox de crear una alternativa real y eficaz al sanchismo. Ya estamos viendo que tendrán enfrente a toda la izquierda y también a los exquisitos de siempre; aquellos que nos vendían a Albert Rivera como la gran esperanza blanca del liberalismo y la modernidad frente a Rajoy”. Carmen Martínez Castro, en “El Debate”. (La autora fue Secretaria de Estado de Comunicación durante la etapa de gobierno de M. Rajoy).
Estos sinónimos conforman la fiesta de cualquier tirano en ejercicio. En el sanchismo -como hemos visto estos días de juicios supremos, de viajes estratosféricos y de citas narcointercontinentales de la internacional chavista- también.
Ante el honor mancillado de Begoña -la hija de Sabiniano que regentaba las 17 saunas como taquillera general- el Presidente reparador de virgos lanzó u- ¡¡¡so!!! Cual trallazo blasfemante, y ¡zas! Ocurrió el milagro de los arrieros. La burra, que es España, se paró en seco y los españoles, abrumados por los nombrajos antedichos, se acojonaron: a la olla que hierve, ninguna mosca se acerca. El caso Begoña, con cuatro imputaciones como la copa de un pino, ha trastocado el equilibrio de poderes de la España democrática. Lo que estamos viendo en el Supremo es que el puterío, disfrazado de corrupción y de ladronaje en pincho moruno –“8 millones o nada”- ha minado las instituciones del Estado.
(…) La narco vistilla del tirano en Barcelona con los “narcos estados -según la malvada Ayuso-, también se ha montado para que la burra hispánica se olvide también de las cuentas de Begoña. Por esto mismo -para que lo acordado se lo más olvidado- su propuesta es infernal: que las redes estén bajo la bota del “control político”, y que se imponga el control de barras del doctor Mengele para “hacer lo que sea necesario para fortalecer y proteger el sistema democrático”, el suyo. Antonio Piedra, el sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León”.
17.- “Se cree Kennedy, pero es Largo Caballero”: “Cuando Pedro Sánchez dice «la democracia no puede darse por sentada» hay que tomárselo como una amenaza. No es Kennedy en Berlín desafiando a la Unión Soviética en 1963, sino Largo Caballero en 1932 exponiendo una de sus teorías: «El Partido socialista no es reformista, cuando ha habido necesidad de romper con la legalidad, sin ningún reparo y sin escrúpulo».
La frase de Sánchez, aplaudida por sus palmeros habituales como si fuera Pericles teorizando sobre la democracia ateniense, es idéntica a la de todos los aspirantes a sátrapa que, en su épica pelea contra un mal mayor, consideran imprescindible saltarse las reglas del juego para salvar un bien mayor, por supuesto representado por ellos.Y eso mismo es una confesión de sus planes: si todo ha valido para llegar aquí; todo valdrá para continuar y salvar a España y al mundo de la amenaza reaccionaria.
Así que si un presidente ajeno ya a las normas democráticas, rodeado por lo peor en España y el mundo, dispuesto a revocar la independencia de los poderes, enfrentado a buena parte de la sociedad, indiferente a los mensajes de las urnas y convencido de que la democracia está vinculada a su impunidad afirma en público que nuestro sistema no es eterno, no está haciendo un análisis preocupado de la situación, sino lanzando un aviso de cuáles son sus planes inmediatos.
Que son los mismos que ha tenido siempre, llevados hasta el final: si anda, vuela y grazna como un pato, probablemente sea un pato”. Antonio Naranjo, director-presentador del programa “El análisis: Diario Noche” (Telemadrid), en “El Debate”.
18.- “Eso no es izquierda, es populismo ”: “El encuentro respondía al lema «En defensa de la democracia» porque los allí presentes saben que ese es exactamente su punto más débil: las sospechas más que fundadas sobre sus convicciones democráticas. O tal vez pretendían decir algo aún peor, que la democracia ha mutado en el sistema híbrido, cuando no puramente autoritario, que proponen los participantes en la reunión.
Todos ellos coinciden en comportamientos claramente antidemocráticos: desprecio al rival y a todos los contrapesos de su poder, uso partidista y debilitamiento de las instituciones democráticas, intimidación o sometimiento del poder judicial, manipulación y control de los medios de comunicación, utilización de la política exterior para la defensa de sus ideas y no de los intereses nacionales.
Todos coinciden porque todos ellos son populistas. Actúan bajo la etiqueta de la izquierda, pero esa adscripción es meramente formal, está destinada más a distinguirse de otros populistas que a definirse a sí mismos. Cuando se habla de populismo antidemocrático, obviamente, no podía faltar en la reunión la presidenta de México, país que ha sido durante décadas la meca de esa ideología. El fruto de todo eso es Claudia Sheinbaum, que este fin de semana cursaba en Barcelona el máster «En defensa de la democracia» que daba Sánchez.
Otros destacados participantes en el encuentro, como Lula da Silva o Gustavo Petro, en realidad son aprendices en comparación con Sheinbaum. Petro aporta el gusto populista por las antiguas guerrillas y la violencia, mientras que Lula impartió en la capital catalana la clase de cómo puede ser compatible hablar ‘en defensa de la democracia’, admirar a Putin y defender la dictadura de Cuba”. Antonio Caño, exdirector de “El País”, en “The Objective”.
19.- “Los esclavos felices”: (…) “La corrupción y el terror arrasaron para cuarenta años en el pueblo chino cualquier atisbo de insumisión. Así lo fotografió para la Historia Li Zhenseng en imágenes que aún sobrecogen cuando se ven. Si la represión de la Revolución Cultural, primero, y la de la plaza de Tiananmén, después, garantizaron al partido comunista chino y a sus dirigentes el poder para cuarenta años, el despliegue económico y tecnológico reciente les ha habilitado para otros cuarenta, estorbando en los chinos, dentro y fuera de su país, cualquier deseo de emancipación y libertad.
Los comunistas han conseguido que cientos de millones de chinos proclamen a coro, dentro y fuera de China, las palabras que Lenin soltó a Fernando de los Ríos: “Libertad para qué”. Ni Kafka ni Piranesi juntos habrían sido capaces de refinar tanto sus visiones tenebrosas y ningún comunista se atrevió nunca a soñar con el “hombre nuevo tan viejo, alienado y obediente.
El dictador Xi Yuanping está, claro orgulloso, de haber convertido su país en la ergástula cuyas paredes ha pintado, como decía Picasso de los murales de Sert, con “oro y mierda”. Y Pedro Sánchez ha viajado hasta allí para celebrárselo y adular al nuevo rico: “China y España estamos en el lado correcto de la Historia, dijo. No debería hablar en nombre de España. Quiero pensar que aún quedan aquí desearían morirse antes de verse convertidos en esclavos felices de una dictadura como esa que tanto parece admirarles a él y a RZapatero, la misma que, a juzgar por su propio entusiasmo, se ve que querrían implantar aquí, si pudieran”. Andrés Trapiello en el “El Mundo”.
20.- “En defensa del odio”: “Odiar no es delito. No es ni siquiera un ilícito. Puede ser desagradable, malo para el estómago, y tristón, pero no es un crimen. Tampoco lo es expresarlo. El concepto del discurso del odio es un caballo de Troya contra la libertad. El discurso del odio es una categoría confusa que sirve para casi cualquier opinión que no nos guste.
La asimetría y sus trampas son tan obvias que da vergüenza señalarlas: esos gusanos nos deshumanizan, etcétera. Las leyes ya castigan el acoso, las difamaciones y las amenazas. Cuando conocemos casos de este tipo, siempre hay quien dice que exigen un cambio legal, pero las normas existentes son las que han permitido atajar el abuso. La defensa del discurso del odio sirve para estigmatizar y para que el poder fiscalice a los ciudadanos: es lo que proponen plataformas como Hodio.
Josu de Miguel se preguntaba si el Gobierno va a tratar los datos sin nuestro consentimiento y si ya no está vigente en España la prohibición de tratar datos que puedan revelar opiniones políticas. Germán Teruel alerta del “potencial liberticida” de la combinación de Hodio y la ley europea de servicios digitales: por un lado, el incentivo de las plataformas es actuar “con el mayor celo censor para evitarse problemas”; por otro lado, las herramientas están en manos de “órganos “políticamente influenciables”. ¿Quién va a defender el odio, que Spinoza definía como “una tristeza acompañada por una causa extrema”? Quizá el propio filósofo, que escribió que “en un Estado libre está permitido que cada uno piense lo que quiera y diga lo que piensa”. Daniel Gascón en “El País”.