lunes, 27 de abril de 2026

PERLAS DE LA FACHOSFERA PATRIA

  (o a ver quién la dice más gorda y/o insulta 

de manera más gruesa)


 1.- “Lo antinacional prioritario”: “Nunca 2 palabras -de exactitud milimétrica, de rigor filológico, de limpieza homologada para cualquier mente, de coherencia sin fisuras, de realidad palmaria, de audacia política- han tenido tanta repercusión social en la democracia secuestrada por el tirano Sánchez. No conciben que semejante evidencia –“prioridad nacional”- no se les haya ocurrido a ellos, y que el “copyright” sea de Vox.

 Para el Gobierno y secuaces, la “prioridad nacional” es una fascistada integral, un monumento a la desigualdad, un rulo en la permanencia más racial, un bandazo anticonstitucional, o como ha dicho el señor Puente -que todavía no ha contabilizado como suyos los 46 muertos de Adamuz- “nazismo” puro y duro. Empalmes con mondarajas. Para Feijóo no es más que una fruslería, una “cesión semántica”. “Chanquetismo beduínico!

 Lo diga Perico el de los palotes o Juan Pimiento el del cuento, lo cierto es que el terremoto de la “prioridad nacional” ha pillado al sanchismo redentor, y a la España intransitiva del papamoscas, prácticamente en paños menores. Los unos y los otros están demasiado ocupado haciendo sus cálculos y cuentas -o caja, que viene a ser los mismo en las economía mixta- con el inmenso zurullo que supone legalizar por las buenas, o por las bravas, a toda la inmigración ilegal del mundo mundial con fines electorales: venid, y pasad a los putos españoles en derechos y sin obligaciones.

 Daba por hecho y descontado que impondría lo contrario a la “prioridad nacional” fachendosa. Es decir, lo antinacional prioritario para hacer de España y del español un hecho irreconocible, y ante todo sanchista de pies a cabeza”. Antonio Piedrael sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León “Don Piedra dando rienda suelta, como en él es costumbre, a su incurable trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A)…

 

2.- “Ensordecer la corrupción”:  “Con el crédito perdido en la escena doméstica, la gran opción de la Moncloa reside en un contexto internacional convulso, una incertidumbre geopolítica donde la amenaza bélica le permita prolongar su estrategia de oposición a Trump y sacar rédito a su “no a la guerra”.

 En contra de ese esfuerzo de resistencia juega el peso de la corrupción en el panorama sociopolítico. Esta semana concluye el primer gran juicio de la cadena de procesos sobre la venalidad del sanchismo. El entorno gubernamental defiende la idea de que la saturación de escándalos puede acabar provocando en la opinión pública un efecto de cansancio susceptible de amortiguar el castigo previsto. Es posible que exista un cierto acomodamiento al ruido, pero los muy probables veredictos condenatorios van a tener un impacto decisivo.

 Salvo la aparición de un cisne negro en forma de sacudida planetaria capaz de poner el tablero boca abajo, este mandato está condenado. Solo una secuencia de errores no forzados de la oposición -y ya se ha visto alguno- puede salvarlo. Lo que no cabe descartar en ningún caso es un órdago a la desesperada de Sánchez, un desafío polarizador a la máxima potencia que deje la corrupción a un lado para lanzar al país a un vértigo de demonios sueltos y romper la convivencia en pedazos.

 La regularización migratoria constituye en ese sentido una tentativa de desestabilización, un ensayo de la disposición a utilizar cualquier material combustible para prender un cisma civil incendiario. Cuando empiecen a caer sentencias, no será extraño asistir a una insurrección institucional del Ejecutivo contra el Estado”. Ignacio Camacho en el “Abc”. 


3.- “¿Va a morir la democracia española”: “Solo en los últimos días, sin necesidad de viajar a la escandalosa hemeroteca global de Sánchez, hemos visto cosas que en cualquier país civilizado se llevarían por delante a cualquier político de cualquier color.

Que Sánchez es un insurgente no admite duda: no se puede gobernar si, además de no ganar en las urnas, eres incapaz de demostrar una mayoría estable que te permita aprobar la primera ley exigible a un Gobierno, que es la de Presupuestos Generales del Estado. Y eres un insumiso democrático cuando, a esa evidencia, le añades la de tener limitado el margen de maniobra a las imposiciones de tus aliados ocasionales, todas ellas contrarias a las que a un presidente digno del cargo deben guiar y más propias de un secuestrado pagando su propio rescate con recursos ajenos.

El pulso a la Justicia, nacido del miedo a que la sangre de todo su entorno acabe llegando a su propio río personal, remata el apocalíptico paisaje pintado por un sátrapa que se siente al margen de la democracia y se legitima a sí mismo cualquier maniobra, truco, trampa o abuso que pueda ayudarle a imponer sus objetivos e intereses.

Las democracias tienen muchas virtudes, pero también algún defecto: no están siempre preparadas para contener a quienes necesitan destruirlas para salvarse, porque sus procedimientos no contemplan la posibilidad de que, desde dentro y gracias a ella, alguien se atreva a dar ese paso.

Y esa es la gran pregunta que deben hacerse los demócratas, las instituciones y todo aquel organismo, poder o instancia preocupada por la degradación de España. ¿Cómo se responde exactamente a alguien que utiliza tus propios valores para acabar contigo?”. Antonio Naranjo, director-presentador del programa “El análisis: Diario Noche” (Telemadrid), en El Debate”.


4.- “Lo que queda del árbol”“¿Que PSánchez, preparando el camino de la Unión de Repúblicas Socialistas Ibéricas, habla de Cataluña y España como dos países distintos? Indiferencia, ataraxia ¿Que Illa, presidente de la Generalidad y de la república catalana en ciernes, inicia en su región una limpieza lingüística como una manera encubierta de abordar esa otra limpieza étnica que consiste en convertir a los extranjeros en catalanes y a los españoles en extranjeros? Si se es progresista y se está en el lado correcto de la infamia, qué importa. Ataraxia, indiferencia.

 Como han cambiado las cosas desde aquellos famosos cinco días de reflexión que se tomó el presidente del Gobierno (acaso la única verdad de su vida: corrió a esconderse, muerto de miedo, para reaparecer luego con cara de muerto viviente). Convencido de que ese asuntillo de la corrupción está ya más que amortizado, otra vez se ha venido arriba. Olvidado de las atrocidades políticas e institucionales que ha infligido a este desdichado país, ya solo trabaja para que las olviden otros.

Hasta los observadores más distraídos advierten que está ganado tiempo, el mismo que a sus adversarios se les está haciendo larguísimo enredados en asuntos bastante bizantinos (¿alguien duda de que, con recursos limitados, todos empiezan a repartir por los que tienen más cerca?). Hasta PSánchez está de acuerdo: “Robar y repartirse sueldos, rescates y mascarillas?” Desde luego, mis ministros, mis secretarios de organización, mis secuaces y socialistas, primero. Esa es mi prioridad nacional”.

 No vale la pena repetir la lista de lo que ese hombre ha mentido, degradado, usurpado y corrompido, ni escribir otro artículo contándolo. Hoy no”. Andrés Trapiello en el “El Mundo”. Desde que en 2021 se subió al escenario para leer el apocalíptico manifiesto de aquella concentración de toda la derecha patria en la plaza de Colón, Trapiello no consigue superar su cuadro del “trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A)” Al contrario, el suyo es un caso clínicamente irreversible.


5.- “Génesis y creación del puto amo: Cuando asumió el poder, tras el Comité Federal del 1 de octubre, el sector socialdemócrata tradicional del partido se encontró con que no tenía a quién cederlo. El hombre que asumía el liderazgo de forma provisional, Javier Fernández, sin duda la mejor opción, no se sentía con fuerzas para hacerlo de forma permanente. Susana Díaz, que esperaba la coronación, no convencía claramente a ninguno. Eduardo Madina debía haber sido la persona, pero faltó determinación por parte de todos. 

La derecha, que disfrutaba del espectáculo del suicidio televisado del PSOE, simpatizaba más con la misión purificadora de Sánchez que con los esfuerzos de sus rivales para apartarlo. En el fondo, la derecha creía que si Sánchez conseguía hundir al PSOE, bien hundido estaba, y que, en cualquier caso, Sánchez siempre sería un rival más fácil de batir en unas elecciones que un candidato que tuviera el apoyo unificado y firme de todo el partido.

Al margen de la política, también desde círculos económicos se vio con simpatía el ascenso de Sánchez, a quien no se le apreciaba más peligro que su insignificancia y, precisamente por ello, podría resultar de gran utilidad. «Es como Zapatero, pero más tonto», me dijo alguien de ese mundo aquellos días.

(…)  Pero, claro, todos ellos necesitaban de un primer brazo ejecutor, de alguien que no tuviera -perdonen que insista- escrúpulos para cometer toda clase de traiciones y ejecutar toda clase de maniobras con tal de alcanzar el objetivo que se había marcado hacía tiempo él mismo para estupefacción de quienes mejor lo conocían: ser el puto amo”. Antonio Caño, exdirector de “El País”, en “The Objective”. Una vez más, Caño respirando por la herida de haber sido cesado como director de “El País” una semana  después de que Sánchez desalojara a Rajoy de la Moncloa…

 

6.- “Prioridad nacional”: “Prioridad nacional… Hay que tener poco los pies en la tierra sobre la realidad nacional, en el caso de Vox. O demasiado en la tierra, en el de PP, en su necesidad de gobernar por encima de sus propios principios. Justo lo que la gran mayoría de la sociedad, incluidos sus otrora votantes, le afea a la parte contratante de la primera parte, es decir, a Sánchez.  Menos mal que todavía le queda (al PP) la figura áulica de Mariano Rajoy, a quien ni tirios ni troyanos ni tribunales ni jueces ni magistrados son capaces de conmover lo más mínimo en su flema proverbial. “El Barbas”: “Yo me llamo Mariano Tajoy, como todo el mundo sabe. Y luego cada uno me llama como quiere. Pregúntenles a ellos”.

 En su prioridad nacional, el que sí sabemos dónde tiene los pies es Sánchez. Los tiene en el palacio de la Moncloa. Lo que es más difícil saber es dónde tiene la cabeza. Quizá en su propio concepto del “Make Spain Great Again”, que pasa por forjar su propio liderazgo mundial frente a Trump y Netanyahu, convocando conferencias internacionales de paz con las que no habría soñado ni el mismísimo Zapatero, el gran maestre de la alianza de civilizaciones.

Una apuesta por la paz que consiste en prepararnos para rearmarnos hasta los dientes, caso de que el gendarme del planeta se pase al enemigo, que hay días que tienen toda la pinta de que ya lo ha hecho”. Carlos Aganzo, ex director de “El Norte de Castilla”.


7.- “Que se vayan liberales y conservadores (y católicos)”: “No sabemos cuál sería la postura ante la “prioridad nacional” de Ayuso y de Juanma en el caso de que necesitaran los votos de Vox para gobernar. Y éste es el verdadero problema, que el electorado ya no sabe a que atenerse y que el PP ha dejado de ser un proyecto creíble, nacional y asentado en el ideario liberal-conservador para convertirse en un  oportunista, desideologizado y sujeto a imposiciones tácticas de su socio.

Pero se puede entender de otro modo: si te PP abochorna este PP, dale la mayoría absoluta. Esta es la táctica Juanma y su éxito no habría de ser interpretado como un respaldo de Andalucía a los pactos de Génova sino como una enmienda a los mismos. Votan Juanma para librarse de la sumisión ideológica a Vox y lo mismo sucederá con Ayuso. Pero si Juanma no lo consiguiera, la responsabilidad será achacada, con razón, a la torpeza de Madrid.

 En el Congreso de Valencia, Rajoy instó a que liberales y conservadores se fueran del partido. Estos pactos, el epitafio más largo jamás escrito, rompen al PP por su base electoral, y son el nuevo “que se vayan liberales y conservadores” -y católicos- por la vía de los hechos. Aunque nos queden Ayuso y Juanma -ya veremos Mañueco- defendiendo una posición ideológica, el PP va perdiendo sentido como proyecto autónomo y fiable. Todo esto opera con absoluta claridad política a favor del PSOE y de Vox y emergerá a la superficie en unos meses, me temo que con una magnitud insospechada. Y la culpa, por supuesto, será nuestra por llevar años avisando”. José F. Peláez en el “Abc”. ¿Cómo puede poner en duda Peláez, conocido publicista vallisoletano, si Mañueco tragará con la "prioridad nacional"? ¿Acaso desconoce las tragaderas que acreditó cuando pactó con Vox tras las autonómicas de 2022...?


8.- “La bomba de relojería de la regularización”“En el año 2010, Europa contaba con cerca de 40 millones de inmigrantes. En 2025, según Eurostat, la cifra superaba ya los 64 millones y España ha aportado la tercera parte de ese incremento. En este escenario, el Gobierno ha puesto en marcha una regularización masiva que, de acuerdo con los sindicatos policiales y otras organizaciones, dará papeles a otros dos millones más, entre los beneficiados directos y los familiares que recalen en nuestro país como producto del reagrupamiento.

Bajo el relato mediático oficial que apela al humanitarismo, al respeto al derecho internacional y a la potencial aportación de este contingente extranjero a la economía, se esconden peligros evidentes para el conjunto de la sociedad española e incluso del viejo continente.

Los sindicatos policiales han alertado de que la regularización será una bomba de relojería en materia de delincuencia. Hablan de que la mera exigencia de una declaración responsable de carecer de antecedentes penales resultará imposible de cotejar en muchos países de origen. Además, apuntan que el hecho de carecer de antecedentes penales no implica la inexistencia de antecedentes policiales recientes aún no juzgados, lo que permitiría la entrada de perfiles peligrosos y/o de reincidentes.

En la Sanidad, además del posible efecto llamada que se producirá con la universalización de la asistencia, la avalancha sobrecargará aún más los dispositivos asistenciales, que ya soportan una lista de espera quirúrgica récord de más de 853.000 pacientes. ¿A cuántos sanitarios va a contratar el Ejecutivo de Sánchez para hacer frente a esta demanda? ¿Cuántos hospitales más va a construir? Se desconoce”. Sergio Alonso en “La Razón”. 


9.- “Los españoles muy españoles y mucho españoles”: “No encuentra Rajoy acomodo en el olvido. Zapatero ya habla de su lugar en la Historia. Piensa que un rincón noble en la wikipedia. Más bien será un albañal. Sánchez se lo preguntó al ingenuo Huerta antes de propinarle el tremendo patadón. “¿Cómo me verá la historia?” Quizás entre rejas. Mariano Rajoy bracea para escapar de las zarpas del pasado.

Reapareció el expresidente en el momento mismo en el que su partido debate con Vox, sobre la ‘prioridad nacional’, que es un artefacto que ha puesto en circulación el partido de Abascal para sacudirse el muermo, movilizar a su gente y escapar de la abulia demoscópica que le atenaza. Terreno minado, zona peligrosa, trifulca segura. El PSOE, asfixiado por los líos internos, el rechazo creciente y el imparable descrédito, esparció la cizaña por el inestable sembrado de la derecha y animó la verbena con aspavientos y gansadas.

Vox recuperó con alivio el aliento perdido y el PP sucumbió en la añagaza como un cervatillo en una trampa para osos. Nunca aprenden. Ayuso acoge a los ‘madrileños de todos los acentos’. Juanma Moreno, en vísperas de urnas, advierte (muy a lo Mariano) que él no va a meterse en esos líos. Génova deambula en ese asfixiante laberinto del que no sabe escapar.

 En este enmarañado escenario, el PP debería aclararse las ideas, serenar la reflexión y recurrir al gran sabio de la tribu, al incombustible Rajoy, que dejó en su día sentenciado el problema: “Los españoles son muy españoles y mucho españoles”. Y no se hable más. Una discusión tan prolija y estéril que conduce a cualquier parte menos a la que interesa. El cambio de color político en la Moncloa”. José Alejandro Vara en “Voz Populi”. 


10.- “La prescripción política de la corrupción”: “En Moncloa y en el PSOE se ha fabricado la tesis de que los efectos negativos del juicio a las supuestas cloacas de Interior compensarán sobradamente el rechazo que genera en la opinión pública el saqueo de las mascarillas. Hay quien se atreve a afirmar (algunas columnas periodísticas así lo atestiguan) que es incluso más grave el caso que afecta al gobierno de Rajoy porque, mientras el PSOE reaccionó a tiempo, el PP intentó taparlo. Mejor no poner en la balanza la basura a ver cuál de las dos pesa más.

El PP de Rajoy, Bárcenas y Fernández Díaz pagó un alto precio por la corrupción. Núñez Feijóo no puede heredar las deudas políticas por una corrupción que tuvo lugar cuando él ni soñaba con aterrizar en Génova. Lo que los ciudadanos no admiten es que el partido que vino a limpiar la vida política tenía como número dos a un ministro que comenzó a corromperse -presuntamente- nada más llegar al gobierno.

Mientras que Fernández Díaz y Bárcenas son personajes de otra época, Ábalos y Koldo han estado presentes en la vida pública hasta hace relativamente poco tiempo. Las sentencias ponen las cosas en su sitio desde el punto de vista judicial, pero las elecciones son el veredicto de los ciudadanos sobre un gobierno. En el PP ya no queda casi nadie de aquella época, a excepción del incombustible Javier Arenas. Ni siquiera Rajoy tiene ya un papel relevante en Génova.

 En las elecciones andaluzas, que se celebrarán dentro de tres semanas, se verá si María Jesús Montero ha podido no ya empatar el partido, sino evitar una derrota por goleada. En política, la corrupción también prescribe”. Casimiro García Abadillo, director de “El Independiente”¿Supuestas cloacas de interior? Y otra cosa, Casimiro: el saqueo de las mascarillas no fue cosa exclusiva del PSOE.  ¿O es que el hermano de Isabel Díaz Ayuso, los "socios" Luis Medina y Alberto Luceño (los comisionistas que estafaron al ayuntamiento de Madrid) o el entonces presidente de la Diputación de Almería eran socialistas?


11.- “Pedro vuelve a Ferraz”: “A los antisanchistas de primera hora, que no somos tantos como parece, nos espanta un poco la actual fiebre antisanchista. La monomanía infecta ya a tres millones de españoles hastiados.

 Solo unos pocos podemos decir que la patibularia desfachatez de Pedro Sánchez lleva indignándonos desde sus primeras actuaciones en el garito de Ferraz. Y no hacía falta una sensibilidad excepcional para advertir en aquel concejal resentido el nacimiento de una estrella negra de la amoralidad política: bastaba llevar los ojos abiertos, no tener miedo ni al eco del silencio ni al vocerío de las patrullas digitales y haber sido vacunado desde chiquillos contra la superioridad moral de la izquierda a pesar de haber elegido el periodismo.

 No quiero decir con esto que el antisanchismo se haya vuelto tan comercial que los pioneros estemos pensando justo ahora al oficialismo sincronizado. Por dos veces he creído haber escrito el último artículo sobre Sánchez. En octubre de 2016, tras el Comité Federal que lo defenestró en defensa propio; y en julio de 2023, justo antes de las elecciones que acabó perdiendo.

 Todo apunta a que próximamente tendré la oportunidad -la tercera- de sentir esa melancolía anticipada por el adiós a quien tantas columnas nos ha resuelto con sus cotidianas exhibiciones de vileza, cinismo y cobardía. Como Vallejo, tengo ya el recuerdo de ese instante, pero hasta entonces procuro prestar al personaje la atención imprescindible porque la vida es aquello que pasa mientras escribimos contra Sánchez. Qué tipejo”. Jorge Bustos en “El Mundo”. Inequívoca muestra del alarmante grado que en algunos alcanza el “trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A)”. Como Sánchez no caiga pronto, este Bustos no va a tardar en ser carne de frenopático.


12.- “Llámelo prioridad estatal y asunto arreglado”: “La izquierda está tan alterada con la prioridad nacional que xenófobos y racistas son los insultos más suaves que se le han ocurrido, además de una sarta de bulos sobre la supuesta intención de dejar a los inmigrantes sin asistencia sanitaria. Tengo la convicción de que, si se llamara prioridad estatal, la reacción habría sido mucho más contenida. Porque esto de lo nacional les provoca un gran nerviosismo, cuando de la nación española se trata, claro está. Se han mimetizado de tal manera con el vocabulario de los nacionalistas que, ahora, hablar de nación española o nacional ya les parece una provocación.

 Se trata de la reacción emocional de la izquierda a un concepto que han aprendido a despreciar. Porque el fondo constitucional de su enfado es absurdo, puesto que toda nuestra Constitución se basa precisamente en la prioridad de los ciudadanos nacionales, en España como en el resto del planeta, ya que la nacionalidad otorga una serie de derechos a quienes la poseen, lo que supone de entrada lo que la izquierda llama discriminación o xenofobia contra quienes no poseen esa nacionalidad.

Entre tales obligaciones figuran las tributarias, esos elevados impuestos que los españoles deben pagar para poder sostener los enormes gastos de nuestro Estado del bienestar. De ahí que los españoles tengan derecho a opinar sobre el destino de sus impuestos, algo que la izquierda tiene dificultades para comprender. Lo puso de manifiesto el ministro Bolaños en la sesión de control del Congreso el pasado miércoles, cuando lanzó todo tipo de descalificaciones a los diputados del PP y de Vox por haber aprobado la prioridad nacional en los pactos autonómicos”. Edurne Uriarte en “El Debate”.


13.- “Así reconfigura Sánchez el censo electoral”“(…) Mientras el debate público se entretiene con polémicas artificiales y cabestrillos, el Gobierno está operando en un terreno bastante más relevante: el del voto. No mediante una reforma explícita de la ley electoral, que obligaría a dar explicaciones, sino a través de una combinación mucho más elegante de ingeniería legislativa y de discurso buenista de desagravio histórico.

El primer engranaje de esta maquinaria tiene nombre: Ley de Memoria Democrática. Presentada como una reparación histórica, está funcionando como algo bastante más prosaico: una cadena de producción en masa de nuevos ciudadanos que, sin haber pisado el país ni aportado nada al sistema, gozarán del derecho al voto. Todos esos nuevos ciudadanos acaban en el CERA, el censo de residentes en el extranjero, que ya supera los 2,6 millones de inscritos. Y creciendo. Sin freno.

Por si fuera poco, el Gobierno decide añadir otra capa de presión: la regularización extraordinaria de medio millón de personas. Medio millón más que también podrán solicitar la reagrupación para sus familiares una vez cumplan con los requisitos. Así que donde leen medio millón pongan ustedes un millón y medio o incluso más.

El único que parece haber entendido perfectamente el alcance de esta operación es, precisamente, quien la impulsa. Pedro Sánchez ha identificado algo elemental: que si no puedes convencer al electorado, siempre puedes redefinirlo.

La política de extranjería no puede convertirse en una herramienta de ingeniería electoral sin que eso tenga consecuencias. Porque lo que está en juego es la integridad del sistema democrático y la viabilidad del modelo de bienestar”. Guadalupe Sánchez en “The Objective”. 

 

14.- “Almendralejo o Barranquilla”: Amanece el jueves, día de San Jorge, con el pacto cerrado en Aragón. Más prioridad nacional. Las emisoras y televisiones del régimen saludan el acuerdo citando las leyes raciales de Núremberg. La sangre. El Reich.  El periodismo asustaviejas en máxima ebullición. Cada uno defiende lo suyo y el tertuliano, aunque hable en TVE, no se debe al pueblo español, sino a quien le ha puesto ante un micrófono para justificar la invasión. Inchaurrondo cuela el rótulo «Prioridad Nazi-onal».

Mejor el colombiano o el marroquí que acaban de llegar que el español que le paga el sueldo. El de Almendralejo o Teruel, a agachar la cabeza. Los grandes medios de comunicación, convertidos en la correa de transmisión del poder, rechazan los acuerdos en Extremadura y Aragón aludiendo a la Constitución, que a estas alturas es el comodín con que las élites disparan contra el pueblo.

El acuerdo también ha hecho pupa porque cierra el grifo a todas las organizaciones que colaboran en la promoción y negocio de la inmigración ilegal. Cruz Roja o Cáritas, entre otras, no verán un duro. Es muy probable que veamos al padre Ángel de gira en los platós en los próximos días y conexiones en directo desde sus comedores. La baza católica, bien pastoreada, da sus frutos para que todo siga igual.

Claro que el Gobierno tiene su interpretación. Cada día mueren casi mil votantes del bipartidismo. La biología hace su trabajo y el PSOE también, que reacciona en tres pasos: regularización, nacionalización y derecho a voto. Sustituye a un pueblo por otro. Frente a eso se revuelve Vox, al que habían otorgado un papel secundario de matón del instituto, recluido en la caricatura del facha con tirantes de una marginalidad casi torrentiana. Por eso su giro social ha descolocado a tantos”. Javier Torres en “La Gaceta”.

 

15.- “Abascal, peón de Sánchez”: La introducción del principio de "prioridad nacional" en el pacto de Extremadura ha obligado al PP a retratarse sobre la idea, que básicamente consiste en que los españoles tienen derecho prioritario sobre los extranjeros a recibir cualquier clase de ayuda que el Estado tenga previsto prestar. Naturalmente, lo que pretende Vox es contrarrestar el "papeles para todos" de Sánchez. Lo hace sin querer darse cuenta de que el presidente lo decretó para que los de Abascal reaccionaran precisamente como lo están haciendo.

Evidentemente, el problema no está en que los extranjeros tengan en España los mismos derechos que los españoles, salvo los personalísimos derivados de la ciudadanía, como el derecho al voto. El problema está en decretar que sea residente legal quien entró ilegalmente en España o permaneció en ella una vez transcurrido el período de estancia legal. Pero, otorgada la residencia, no se pueden cercenar los derechos inherentes al hecho de residir legalmente en España. Es el "papeles para todos" lo que hay que combatir, no sus consecuencias legales.

En cualquier caso, con el pacto de Extremadura y con la moción recién presentada en el Congreso de los Diputados sobre el principio de prioridad nacional, Vox cumple a rajatabla con el papel que tiene atribuido en el plan de SánchezY por eso da correa a Vox con medidas extremistas que irriten a su potencial electorado, para exacerbar sus posiciones de negociación y hacer que el PP, al depender de Vox, comulgue de uno u otro modo con ellas”. Emilio Campmany en “Libertad Digital”.


16.- Prioridad nacional, sí, naturalmente”: “Los aspavientos ante la “prioridad nacional” defendida por Vox en los pactos con el PP muestran la lejanía de la realidad de muchos medios. Cada día vemos imponerse en muchos ámbitos la “prioridad antinacional”, desde los fueros fiscales vascos y navarros al privilegio fiscal de Cataluña, cuyo fin ultimo es destruir la ciudadanía española y la igualdad ante la Ley.

 La “prioridad de género” marca las leyes y cuotas más podemitas, así como la “Prioridad de clase” mediante la fiscalidad que llaman progresista. Y para prioridad antinacional la de la Copa del Rey, en la que las hinchadas separatistas silban al himno nacional, insultan al Rey y gritan “español el que no bote”, sin que, ante estos alardes de odio, el “negreira” de turno suspenda el partido, como haría ante cantos racistas.

 Los que a diario tragan la “prioridad antinacional” sin escandalizarse demasiado, y muchas veces defendiéndola, dirán que no se debe equilibrar una prioridad con otra, que no debe existir ninguna. Pero ya existen. Un anciano de Badajoz le paga a un bigardo argelino una paga mayor que su pensión. ¿Y nos parece normal? Si a la prioridad nacional le llamamos arraigo, antigüedad fiscal o ayuda a la población rural envejecida y marginada, todo será legal, ajustado a derecho y ética, política y cívicamente defendible.

 Mientras se legaliza extranjeros con cien antecedentes policiales porque no son antecedentes penales; y si lo son, tampoco se les expulsa, los periodistas zurdos y los políticos bobos fingen escandalizarse ante una posible desigualdad legal, que, además, es perfectamente remediable. ¿O lo que les molesta es el adjetivo “nacional”? Tiene uno esa impresión”. Federico Jiménez Losantos en “El Mundo”.


17.- Habemus Guardiola”:“La izquierda ha reaccionado a la elección de Guardiola con un ataque feroz al PP, acusándolo de xenófobo por el tan traído y llevado concepto de prioridad nacional. Sería necesario que Feijóo y Guardiola explicaran con detalle qué entienden por prioridad nacional, porque a esta periodista le parece de tanto sentido común que me expongo a ser calificada también como racista.

La regularización masiva sin medios para realizarla con un mínimo de control -hasta el punto de que hay locutorios en los que facilitan citas y certificados de penales previo pago de su importe- va a permitir que, junto a los centenares de miles de inmigrantes que llevan mucho tiempo en España, van a colarse muchos que no llegan a España con ese espíritu, o ya están aquí, y que cuentan con historiales delictivos que dan miedo. A Sánchez le tiene sin cuidado. Tanto, que dará vía libre a presos preventivos, que si son preventivos será por algo.

 Con unos servicios sociales y una justicia que con el sanchismo siguen faltos de medios y personal para atender a tanta gente, es de sentido común que se priorice a un español de origen que lleva años cotizando para garantizar esos servicios sociales, frente a un recién llegado que lleva apenas unos meses en España. Siempre que no se trate de una situación de urgencia, evidentemente. 

Si Sánchez o cualquiera de sus ministros acude un día a una sala de urgencias, verá cómo funciona. Esta periodista ha esperado cinco horas hace pocas semanas para ser atendida, y delante de mí pasaron docenas de personas, más de la mitad de aspecto magrebí, latinoamericano o subsahariano. Todos, seguro, necesitaban prioridad frente a la española blanquita”Pilar Cernuda, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “The Objective”.  Con afirmaciones como la que cierra el artículo, ya lo creo, Pilar, que te expones a ser calificada como racista. Y al tiempo también como xenófoba.


18.- “Cuerpo a tierra”: Ahora el guay es Carlos Cuerpo, que por si no lo sabían, habla japonés, como la santa esposa del procesado David Sánchez, hermano de Pedro Sánchez. Largos reportajes estomagantes sobre lo listo que es el chico, que se ha quitado las gafas y, quien sabe, quizá en unos meses también sea un referente de estilo además del yerno ideal.

En realidad, el personaje ha conseguido ascender a base de repetir en todas las redacciones de España que él de la tetraprocesada, del hermano enchufado, del fiscal condenado, de las putas en empresas públicas, del presidiario Cerdán y de los presos por presupuestos, él no habla, que eso es para personas poco refinadas como Bolaños y Puente y él ha venido aquí a hablar de su libro económico entonando la voz muy bajita y a ritmo de enternecedor caracol.

 Pues esta semana ha llegado el día de la primera batalla PP-Cuerpo. ¿Y saben que ha pasado? Que el listo nuevo vicepresidente, con sus másteres en el extranjero, su tesis doctoral más breve que este artículo, sus idiomas y su tono de voz exiguo; ha salido trasquilado del Congreso cuando se ha enfrentado a Ester Muñoz en su primer combate. Para sorpresa de nadie que haya visto más de un segundo hablar a la portavoz del PP y para sorpresa mayúscula de los que creían que el samurai Cuerpo la iba a humillar.

 Entiendo el ejercicio de genuflexión de la izquierda con su nuevo tonto útil, porque con algo hay que consolarse mientras por el Supremo desfila la financiación irregular que les va a disolver como partido. Pero que la derecha compre el mito de Cuerpo, teniendo en sus filas a gente capaz de destruirlo, es del género tontísimo a la par que desesperante”. Pilar R. Losantos en “OkDiario”


19.- “Foxá y la soberbia del bajito”: “El  excepcional retroceso de España en términos de influencia internacional ha tenido un zafio reflejo en la mendacidad mostrada por el ministro Albares hacia la Premio Nobel de la Paz María Corina Machado. El titular de Exteriores, con esa apariencia del niño al que siempre birlan el bocadillo en el recreo, desveló hace unos días en RNE la presunta petición de asilo en la Embajada en Caracas de la indiscutible líder democrática venezolana. 

 De existir una máquina del tiempo que lo posibilitara, enviaría al petulante Albares a bregar con diplomáticos tan díscolos y a la vez encantadores como Agustín de Foxá, escritor de talento genuino, autor de Madrid de corte a checa, quizá la mejor novela escrita sobre la Guerra Civil, quien trataba de conjugar una digna representación exterior de la España de su tiempo con la satisfacción de un estilo de vida de bon vivant. Recorrió medio mundo al servicio de nuestra imagen en lugares como Buenos Aires, Bucarest, Sofía, Roma y Manila, de donde regresó muy enfermo para morir en Madrid, alcoholizado, a la temprana edad de 53 años. 

Más que su soberbia de hombre bajito, de Albares debe inquietar que tenga incendiada la carrera diplomática, entre la que ha ejercido represalias propias de Corea del Norte mientras mantiene en puestos clave de la red exterior a quienes solo pueden exhibir como aval el carnet del PSOE. Eso sí es un ramalazo propio de la derechona más recalcitrante, como lo es también que alinee a la referente democrática de Venezuela, quien se hizo acompañar de Felipe González en su último día en Madrid, con cualquier clase de totalitarismo; precisamente ella, que lleva soportándolo veinticinco años”. Isaac Blasco, subdirector de “Voz Populi”. 


20.- “Por qué no decir cariño a Armengol”“Sesenta y cinco mensajes mandó Koldo García a Francina Armengol, y la que era presidenta de Baleares le abrió los contactos de su Administración para que la trama vendiera allí poco menos de 4 millones de euros en mascarillas defectuosas. Koldo llamaba a la actual presidenta del Congreso de los Diputados “cariño” y le decía “que jodida eres”, y otras confianzas que ella no recordaba cuando testificó. Isabel Díaz Ayuso ha declarado que si un asesor le dice cariño ella le “arranca la cabeza”, y, naturalmente, yo la creo.

En un país, cuantos más presidentes te arranquen la cabeza por decirles cariño, mejor. La izquierda se quitó la corbata en el Congreso -yo nunca he entrado allí sin chaqueta-, y Pablo Iglesias se sentaba en el salón de los Pasos Perdidos, habiendo sillas; colgaba el abrigo del respaldo del escaño y vestía camisas de oferta. Después vino Yolanda y se pasaron a Christian Dior, y todo eran atardeceres en la piscina de la casa de Galapagar con tinaja, habitación de invitados y tardes de domingo cabalgando contradicciones y el cortacésped.

Mi amigo Borja Cardelús, me decía que yo oprimía a mis enemigos con mi buena educación y, si lo dice Borja, será verdad.  A mí, la cortesía siempre me sirvió de resguardo, pero para la izquierda podemita había que tratar a todo el mundo de tú, de tío, por qué no de “bro”, y la distancia entre interlocutores suponía para ellos un coxis, un resto del heteropatriarcado que había que eliminar.

 Le dices cariño a una presidenta y lo siguiente es sacar a etarras de la cárcel a cambio de unos presupuestos y casarte con tu perro. O comprarte un tambor y salir en una batucada”. Chapu Apaloaza en el “Abc”. 

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