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Cuando abrí este blog llevaba 30 años ejerciendo el periodismo en Castilla y León, todo ese tiempo siguiendo la actualidad politica regional y, en particular, las andanzas de las instituciones autonómicas. Una excitante experiencia que, después de un paréntesis técnico, vuelvo a compartir con quienes se dejen caer por aquí.

lunes, 26 de septiembre de 2016

"Hostialidades" a diestro y siniestro

 No hacía falta mucha perspicacia para sospechar que la ofensiva emprendida por los barones socialistas críticos con Pedro Sánchez estaba siendo teledirigida en la sombra por Susana Díaz, la baronesa que, sin atreverse a dar la cara -y mucho menos un paso al frente- viene moviéndole la silla al secretario general del PSOE desde el momento en que éste se zafó de su tutela y decidió volar por su cuenta.


 Lo que nadie podía imaginar era que el mismo día en que Sánchez cerraba en Santiago de Compostela la campaña de las elecciones gallegas, la presidenta andaluza recalara de incógnito en la provincia de Zamora en busca de adhesiones internas en su soterrada guerra contra el máximo responsable de su partido. 
Susana Díaz y Pedro Sánchez
Eso es al menos lo que contaba este domingo -y de momento no se ha desdicho- el diario “La Opinión de Zamora”, que daba cuenta de las andanzas el pasado viernes de la baronesa socialista por tierras zamoranas, visita realizada a espaldas del secretario autonómico del PSCL-PSOE, Luis Tudanca, uno de los barones que se mantienen fieles a Sánchez.

Según la información ofrecida por dicho diario, Susana Díaz pernoctó en un hotel de la capital zamorana, al que llegó a las tres de la madrugada del sábado después de haber compartido una cena en una localidad próxima a  Benavente con un selecto grupo de socialistas de Castilla y León contrarios al secretario general del PSOE.

¿Quiénes compartieron mesa y mantel con la señora baronesa una semana antes del pulso a librar entre Sánchez y Díaz en el comité federal anunciado para el 1 de octubre? Entre otros, la información especula con la presumible asistencia a la cena (posiblemente celebrada en un afamado mesón propiedad de un alcalde socialista manifiestamente enfrentado con la dirección provincial, regional y estatal del partido)- del ex secretario autonómico del PSCL-PSOE, Julio Villarrubia, del secretario provincial del PSOE leonés, Tino Rodríguez, y de la diputada vallisoletana -y, ojo al dato, presidenta autonómica del partido-, Soraya Rodríguez. El diario también alude a la posible presencia de José Luis Rodríguez Zapatero, hace tiempo enfrentado con Sánchez, y otras fuentes no descartan que también pudiera participar en el conciliábulo Fernando Pablos, el secretario del PSOE salmantino.

Luis Tudanca y Julio Villarrubia
 Tras su defenestración por el comité federal de listas, que le privó de volver a encabezar la del Congreso por Palencia tanto en diciembre como en junio, Villarrubia es el máximo referente de la oposición a Sánchez y a Tudanca dentro del PSOE en Castilla y León. Su mano derecha, la secretaria del PSOE palentino, Miriam Andrés, fue una de las voces críticas que se dejó oír en el Comité Federal celebrado a después de las elecciones generales de junio. 
Aunque lo mas sorprendente de aquel  cónclave fue que los Rodriguez -Celestino y Soraya- se desmarcaran igualmente de la posición de Tudanca, el primero para oponerse radicalmente a cualquier posible acuerdo de gobierno con Podemos  y la segunda para manifestarse a favor de que el PSOE pase a la oposición. La diputada vallisoletana nunca ha ocultado su cercanía personal al antiguo contrincante de Sánchez por la secretaría general, Eduardo Madina, plenamente alineado hoy con la baronesa andaluza.

  El viraje de Tino Rodríguez estaría en consonancia con el de su mentor político,  José “Pepiño” Blanco, otro, que después de haber apoyado en su día a Sánchez en su pugna con Madina, ahora se ha cambiado de bando, exactamente igual que ha hecho Zapatero. En cuanto al salmantino Pablos, partidario asimismo de que el PSOE pase a la oposición, su posicionamiento contra Sánchez no tendría tampoco nada de particular, dado que es conocida su sintonía con Madina, al que apoyó en aquellas primarias perdidas por el diputado vasco frente al actual secretario general.

 El comité federal del próximo sábado permitirá visualizar el alcance de la fractura interna dentro del PSOE de Castilla y León, que, aun siendo “osténtoreo”, que diría Gíl y Gíl, no es mayor que la que estaba larvada en el seno del PP de la comunidad y ha comenzado a aflorar con ocasión del “caso Valdeón”. Si en el tenso acto de toma de posesión de los nuevos cargos nombrados para sustituir a Valdeón, Juan Vicente Herrera arremetió, sin citar a nadie, contra los dirigentes del PP zamorano, a los que se refirió con los calificativos de “adocenados” e “ignorantes”, el presidente provincial y vicesecretario nacional de Organización, Fernando Martínez Maillo, dejó el pasado fin de semana un par de recaditos al presidente autonómico y a sus acólitos.

Mayte Martín Pozo y Fernando Martínez Maillo
Además de dejar claro que Herrera en ningún momento le ha recriminado la actitud mantenida sobre el caso por el partido en Zamora, Maillo hizo una encendida defensa de la presidenta de la Diputación y coordinadora provincial del PP, Mayte Martín Pozo, que fue quien cometió la “afrenta” de sugerir que Valdeón también renuncie a su escaño de procuradora.
 “Aquellos que la han atacado se están equivocando. A Mayte hay que escucharla y de cara al futuro más”, ha dicho el número tres del PP nacional, defendiendo a Martín Pozo de unos ataques en los que se han significado especialmente el nuevo consejero de Empleo y presidente del PP palentino, Carlos Fernández Carriedo, y su sucesor en la portavocía del grupo popular en las Cortes, Juan José Sanz Vitorio.

 No menos revueltas bajan las aguas en Podemos, donde el comité autonómico de garantías ha dimitido en bloque entre fuertes críticas al máximo responsable del partido en Castilla y León, Pablo Fernández, al que acusan de obstruir la democracia interna y de amparar la falta de transparencia de los cargos públicos. Sin olvidar la batalla a librar esta semana en Izquierda Unida, donde el procurador José Sarrión y el coordinador provincial en Zamora, Miguel Ángel Viñas, se disputan el liderazgo de la formación en Castilla y León. El primero, incorporado al núcleo dirigente de Alberto Garzón, encarna la corriente que apoyó el pacto y la unidad de acción con Podemos, en tanto que el segundo, mano derecha del alcalde de Zamora, Francisco Guarido, aboga por preservar las señas de identidad y la autonomía de IU ante el riesgo de su fagocitación por el partido morado. El resultado se conocerá el próximo viernes.