(o a ver quién la dice más gorda y/o insulta
de manera más gruesa)
1.- “Hubo un tiempo”: “Hubo un tiempo -y puedo dar fe de ello- en el que el viejo Boeing
que trasladaba al presidente González en visita oficial a cualquier país acogía
a dos docenas largas de periodistas representantes de medios de todas las
tendencias editoriales, los profesionales más habituales a la hora de realizar
la cobertura de la actividad presidencial dentro y fuera de España. González
departía con todos en el avión y, como en las posteriores ruedas de prensa se
sometía a toda una batería de preguntas en su mayor parte -como es natural-
incómodas (sobre todo en la época de los Gal, Mariano Rubio, Filesas o Roldán),
eran -qué se le va a hacer- gajes del oficio.
Hubo un tiempo en el que el presidente Aznar también
dio acogida a esa media docena larga de medios sin reparar en cuales eran
críticos o no con su gestión y respondiendo como González a largas sesiones de
preguntas (el Prestige, la guerra del golfo, la foto de las Azores o el
Yak-42), también gajes del oficio. De igual manera otros dos expresidentes,
«ZP» y Rajoy mantuvieron esa línea de actuación acorde con la igualdad de
facilidades a todos los medios de distinto signo editorial. Lo normal en
democracia.
Hubo un tiempo en
el que a los medios de comunicación les compensaba mandar enviados especiales
en viajes presidenciales, sobre todo porque, cualquiera de estos jefes de
gobierno como mínimo iba a responder a todas las preguntas de la prensa sin
excepción y sin temas predeterminados. Tiempos en los que no se seleccionaba
para acompañar al presidente a medios generalmente afines y en los que la
prensa no se resignaba ni a tuits ni a declaraciones grabadas sin preguntas.
Será que estábamos muy mal acostumbrados”. Julián
Cabrera, director de
Informativos de “Onda Cero” en “La
Razón”.
2.- “Racismo en la España de Juanito”: “Jugaba la Selección en Cornellá, jugaba la Selección española en la Cataluña que parece España, y en el estadio algunos empezaron a corear “musulmán el que no bote” y también recaditos para Pedro Sánchez, que ya no es un presidente sino un meme, una rima (a Sánchez ya le riman las cosas como al número cinco).
Ha salido enseguida Puigdemont diciendo que esto es por la españolización de Cataluña que promueve el PSC, como si el catalanismo no fuera supremacista y como si el PSC no fuera sólo una forma acomplejada de catalanismo. Ha salido enseguida Rufián culpando y equiparando a Vox y a Aliança Catalana, que vienen a ser lo mismo con aliento a diferente embutido. Ha salido enseguida Bolaños con el estribillo de la extrema derecha, que a él le sale como un estribillo de tuno de pandereta. Ha salido Óscar Puente, que anda escondido bajo los viaductos, como después de robar cobre, hablando también de “la derecha racista y xenófoba”, olvidando la derecha racista y xenófoba con las que ellos pactaron una presidencia del Gobierno, la impunidad ante las leyes y algunas otras baratijas menores.
La culpa es de España, esa España todavía como de Juanito, o es del PSC, usurpadores españolistas, o es de la extrema derecha en sus varias versiones folclóricas, como en una batalla de joteros, o es de los hodiadores con hache (los suyos se salvan por ser odiadores sin hache), o es de los medios jaleadores, incluyendo el carrusel deportivo quizá. El que coreaba “musulmán el que no bote” no caía en que Lamine Yamal es musulmán, pero el socialista que hablaba de “derecha xenófoba” tampoco cae en que lo son la derecha catalana y la vasca”. Luis Miguel Fuentes en “El Independiente”.
3.- “La oposición de cartón”: “El gobierno de Pedro Sánchez no necesita hacer grandes cosas para sostenerse; le alcanza con resistir. No hay riesgo, no hay alguien enfrente que lo obligue a cambiar el paso. Lo que hay es una oposición que acompaña el desgaste, lo comenta, pero no lo convierte en poder. Y ahí aparece la simetría incómoda entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal. Dos recorridos distintos que terminan en el mismo lugar.
Dos trayectorias distintas, un mismo resultado: han dejado de representar algo muy concreto que la gente esperaba de ambos. Ese es el problema central. Y desde ahí, todo lo demás resulta casi grotesco. Donde la oposición puede gobernar, no sabe cómo hacerlo. Ya no es un diálogo, es la política hablándose a sí misma mientras el país habla con estupor sobre la eutanasia. A estas alturas, la gente ya no le pide a la oposición inteligencia, ni dirección, ni lectura del momento. Sería milagroso. Pedirle eso a la oposición española hoy, parece más difícil que pedirle un pedo a una estatua.
Sánchez, mientras tanto, vive en una especie de portación sana. Está más delgado, pero nada más. Basta escucharlo cuando dice que está bien, verlo con esas gafas imposibles, posando en bicicleta, construyendo una normalidad cínica en medio de un contexto que exigiría otra cosa. Pero puede hacerlo. Si todo sigue así, no habrá alternancia. Habrá continuidad. No porque el Gobierno sea fuerte, sino porque enfrente no hay nadie capaz de ocupar su lugar. Uno no puede, el otro no quiere.
Sánchez va a seguir empujando hasta el límite, va a sostener su posición incluso cuando todo alrededor se deteriore, va a tensar hasta donde haga falta. Puede incluso volver a ganar. Por ahora, parece dispuesto a morir matando”. Carlos Souto en “Voz Populi”.
4.- “A Sánchez no le salva ni la guerra”: “Si Sánchez piensa que con su postureo de «Sietemachos- anti-Trump», no dudo que, alentado por Tezanos y su recuperado gurú Iván Redondo, va a encontrar el filón de oro que va a darle la vuelta a lo que opinan los españoles, yo creo humildemente que va dado.
A la
guerra del Golfo casi nadie por Europa ni por España, le dice sí. Mas bien
claramente dice que no. Pero lo que no hacen los presidentes de los gobiernos europeos
es poner en riesgo aún mayor los intereses de sus naciones con baladronadas e
impostaciones para erigirse «en líder mundial» de la oposición contra quien
ahora preside los EE.UU.
Eso sí lo
está haciendo Sánchez. Y lo que nos pretende colar es que la consigna de las
pancartas del “No a la guerra” lleven implícito un “Sánchez sí! y eso sí que
creo que va a ser que no.
Los propios
resultados de las elecciones de Castilla y León indican que las gentes saben
discernir. Andalucía lo va a terminar de aclarar. Contando incluso con que se
llegara a las urnas con la guerra enquistada que empieza a pintar que de una
manera u otro puede llegar a resolverse en este mes que acabamos de entrar.
Aquí en
lo que estamos es en juzgar lo que Sánchez y este gobierno ha hecho, como lo ha
hecho y como pretende seguir destrozando nuestra nación, nuestros derechos, y
nuestra dignidad, al tiempo que saquea los bolsillos de quienes trabajan y se
esfuerzan y prima a los parásitos a los que mantiene y engorda cada vez más.
¿Vamos a olvidar su pacto con los albaceas de ETA, la liberación y
beatificación de sus asesinos y la humillación de sus víctimas
Yo creo que no. Creo que en Andalucía es donde va a comenzar su
verdadero calvario”. Antonio Pérez Henares, director de
Publicaciones del grupo Promecal (Méndez Pozo) y tertuliano en “Cuestión de
Prioridades” (La 7 de Castilla y León TV), en “El Debate”.
5.-
“Impunidad Gómez Fernández”: “La hija de Sabiniano Gómez Serrano, que tuvo como uno de sus
oficios principales el de proxeneta (según estricta definición del DRAE:
«Persona que obtiene beneficios de la prostitución de otra persona»), fue
bautizada —o inscrita en el registro— con el nombre de María Begoña Gómez
Fernández, aunque su verdadero nombre es Impunidad.
Begoña se ha
hecho representar por su abogado, una luminaria que llegó a ministro del
Interior y que ha pedido el sobreseimiento del caso. Ella no apareció en los
juzgados. Esto es lo que la catedrática
y su marido, el doctor, llaman colaborar con la justicia.
El propósito del juez era informar a los
imputados de que su intención era hacerles comparecer ante un juicio con
jurado, algo que no acaba de complacer a la familia presidencial, al abogado
Camacho, a la Fiscalía ni al PSOE en general. El argumento es que se
quiere juzgar a Bego «Pillafondos» por ser la esposa del presidente del
Gobierno y que hacerla comparecer ante un jurado va a suponer «un juicio
paralelo que cercena su derecho a un juez imparcial».
Siempre me pareció un disparate la ley del jurado, pero uno no puede evitar que en casos como este —y como en el asunto Errejón— los progresistas degusten su propia medicina y esto proporcione un cierto gustito. Bego, la insumisa, ya había hecho mangas y capirotes de la petición del juez de que le entregara el pasaporte.
Begoña, etimológicamente «pie quieto» en euskera, en alusión a la leyenda según la cual la Virgen no quiso moverse del lugar en el que quería que le levantaran su basílica. Confieso que a uno le gusta más «Impunidad», en recuerdo de la mujer de Pijus Magníficus en “La vida de Brian”. Ella se llamaba Incontinencia. Incontinencia Suma”. Santi González en “The Objective”.
6.- “La organización del desgobierno”: “Si el Gobierno no puede gobernar, porque no tiene mayoría, que no gobierne: que se limite a disfrutar del poder y que no enrede. El país funcional mejor solo, a su aire, como tiene demostrado en los periodos en los que ha habido bloqueos electorales. Hay leyes en vigor, demasiadas incluso, y unas instituciones que mal que bien tiran para adelante cuando no las interfiere nadie. El problema viene cuando el Ejecutivo se empeña en parecer que gobierna haciendo lo que no sabe y lo que consigue es sembrar un caos jurídico y administrativo irremediable.
El penúltimo enredo lo ha provocado el decreto
sobre la renovación de alquileres que Sánchez regaló a Sumar a sabiendas de que
en el plazo de un mes acabará tumbado por el Congreso. Yolanda Díaz y su
amalgama de partiditos necesitaban demostrar que pintan algo en el Consejo de
Ministros. Organizaron un plante de mentirijillas para condicionar las medidas
anticrisis y Sánchez les concedió el capricho en la plena conciencia de que los
demás socios y la oposición impondrán su veto legislativo. Es decir, se sacudió
el problema interno de la coalición encendiendo una traca de fuegos de
artificio a costa de dejar a mas de medio millón de ciudadanos en vilo.
Un follón de mil pares que puede tardar años en
resolver la validez de los contratos que desde ahora mismo queden en el limbo.
Esta no es una cuestión de altos vuelos que afecte solo a los fondos de
inversión -los malvados oficiales del discurso de la izquierda- ni a las
grandes empresas. Las principales víctimas de la incertidumbre son de un lado las
familias que tienen alquilada una vivienda, y de otro los dueños que la
pusieron en el mercado confiando ingenuamente en la seguridad de las reglas”. Ignacio Camacho en
el
“Abc”.
7.- “Sí a la guerra a Trump”: “Al fin, el líder del PSOE ha logrado con su “no a la guerra” aquello por lo que ha estado maniobrando desde el inicio de su segundo mandato, y que no logró con el conflicto entre Israel y Hamás: que su agenda y su perfil internacional borren del debate público español las miserias domésticas por la corrupción y la mala gestión del Gobierno, dejando al PP sin apenas argumentos. Ábalos, Cerdán, Koldo… son ahora mismo mensajes del pasado. Y el anti trumpismo ha opacado al anti sanchismo. El problema es que los réditos son suyos e inmediatos; la factura, de España y diferida.
Mensajes como el del secretario de Estado, Marco
Rubio, señalando a España como principal ejemplo de deslealtad de los antaño
aliados europeos no son gratuitos. A EE.UU. le saldría muy barato castigar a
España como advertencia a la UE. Al querer Sánchez singularizarse de manera
teatral respecto a otros dirigentes europeos críticos con la intervención, como
Starmer, Macron, o Meloni, pero que han optado por ser más prudentes en sus
declaraciones públicas, Sánchez expone a España a las iras de Trump, y además
vuelve a romper la unidad de acción de la UE en una materia tan sensible como
su relación con Washington.
Esta vocación
de cabalgar en solitario para gloria propia y réditos electorales se expresa
también en la regularización masiva de inmigrantes. Otro ejemplo de cómo
Sánchez está modificando de manera unilateral, y sin debate en el Congreso, la
posición internacional de España hacia una suerte de país no alineado. Más
lejos de sus socios históricos, más cerca del Sur Global, y más vulnerable en
el cambiante orden mundial”. Iñaki Ellakuria en
“El Mundo”.
8.- “Un gánster para un milagro”: “James Cagney era bajito, 1,67, pero logró llegar a lo más alto. Al menos en su papel del gángster Cody Jarret en Al rojo vivo, cuando, desde la cúspide de un pozo de petróleo grita a los a los cuatro vientos: “Mamá, lo hice, he llegado a la cima del mundo”. Y pluff. Pedro Sánchez es más alto y también ha escalado hasta el vértice del planeta. Así lo proclaman sus corifeos desde que decidió encarnarse en la némesis de Trump, en el generalísimo de los ejércitos contra reaccionarios y ultraliberales.
Ya tiene
diseñada su ceremonia de proclamación como guía supremo de la izquierda
universal. El magno acontecimiento se celebrará en Barcelona, dónde si
no, el 17 y 18 de abril, apenas a un mes de las elecciones andaluzas,
circunstancia que ha llenado de gozo a Juanma Moreno. Nada mejor para los
intereses de candidato del PP que ver al partido rival en una performance del
cinco de la gauche en la que sus figuras más rutilantes serán Lula
da Silva, expresidiario por corrupción; Antonio Costa, dimisionario por
corrupción, y Gustavo Petro, terrorista que fue y ya presidente saliente
de la atribulada Colombia.
El objetivo es
evitar que la corrupción vuelva a apoderarse de los titulares en los medios. Con
lo de Cuerpo, por ejemplo. Un economista atildadito, aseado, con perfil
técnico, verbo moderado y tono templado. La antítesis de MJ Montero,
irascible gritona. Se trata de “repetir
el milagro” del 23. Ganó el PP pero gobernó Sánchez. ¿Quién si no él,
ese héroe prometeico que le planta cara al monstruo naranja de la
Casa Blanca, que osa negarle la escala de sus jets en Morón, que se burla de la
OTAN y sus presupuestos? Está en la cima del mundo, como Cagney, dispuesto
a repetir el “milagro”. José Alejandro Vara en
“Voz Populi”.
9.- “Sánchez, decidido a hundirnos con tal de ser reelegido en 2027”: “El presidente del gobierno ha encontrado un nuevo filón electoral al que agarrarse, cuando ya parecía amortizado, se ha reinventado con una estrategia movilizadora que, como siempre, pilla a la oposición con el pie cambiado. Ser la mosca cojonera de Trump se puede convertir en un arma de doble filo, hundir nuestros intereses como país y movilizar a los que solo aspiran a continuar con una senda de gobierno radical y de desprestigio de la nación española.
La guerra absurda que Estados Unidos ha comenzado en Irán tiene
enormes aristas y Sánchez adivina en todas ellas una enorme capacidad de
movilización de la izquierda que, ante la empresa de enfrentarse a los Estados
unidos, a Goliat, olvidará la corrupción y las cesiones a los nacionalistas.
¿Hasta dónde estaría dispuesto a llegar el presidente para conseguir revertir la tendencia
electoral? Pues hasta el final. Y para ello cuenta con un gran aliado al otro
lado del Atlántico, el incontenible Donald Trump,
que también necesita de muchos “casus
belli” para justificar su acción. De esta manera el choque es
inevitable y de consecuencias extraordinarias y muy negativas para España, no
solo ya porque Sánchez pueda repetir el Frankenstein 3.0, sino por la economía,
el comercio, la posición estratégica de España y las relaciones regionales.
La oposición centrada en lo próximo, en el menudeo autonómico, en los 'caucus' de la derecha como los denomina un amigo mío, no se está percibiendo de una estrategia que ya comienza a visualizarse en las encuestas y es que, si la guerra y sus consecuencias se agravan o alargan, daría vitaminas y abundancia de colágeno al presidente del gobierno”. Enrique Navarro en “Libertad Digital”.
10.- “Otra vuelta de vergüenza”: “Cuando no cabía ni un alipori más, va la izquierda radical y nos rocía con otra dosis de falta de principios. Los que llegaron para limpiar se ciscan en los principios democráticos, en el feminismo y en la responsabilidad. Oltra vuelve, sentada en el banquillo como está, a falta de fecha de juicio, para vergüenza y sonrojo de demócratas y jolgorio de votantes y afiliados alienados.
Mal debe andar la cosa o para las urnas o para el juicio, ya que a lo mejor la estrategia es la de ser juzgada como candidata in pectore o como concejala electa por prevaricación, malversación, encubrimiento, omisión del deber de denunciar delitos y abandono de menores. Ahí es nada. Si los indicios contenidos en la causa hubieran correspondido a cualquier otro político hubieran sido escandalosos, insufribles, inaceptables, como de hecho lo son. Como atañen a Oltra son «lawfare» porque las acusaciones son de ultraderecha –que lo son– y la Audiencia Provincial un nido de fachas que obligan una y otra vez al reacio instructor a procesar y abrir juicio oral.
11.- “La izquierda inventada”: “El COI ha prohibido a mujeres trans participar en categorías de deporte femenino y eso es bueno para las mujeres, aunque zanja un debate que nos ha dado grandes momentos. La cosa es que Natalia, que hasta ayer se llamaba Federico, no podrá participar en los 400 metros valla femeninos que ganaba limpiamente, quedando último en los femeninos, salvo por la dificultad de derribar alguna que otra valla son su fenomenal “cayetano”.
La izquierda ha vivido saltando de liana en liana en ideaciones más o menos absurdas que tenían en común la destrucción del orden natural de las cosas o, al menos, su desconstrucción. Si te molestaba el paso del tiempo o el paquete, podías deconstruirlo, y así yo podría al fin autodeterminarme como una mexicana de 22 años, una condición a la que encuentro muchas más posibilidades que a la mía propia.
La izquierda ha sido un gran “invent” por el cual el euskera estaba prohibido en el País Vasco hasta que llegó la democracia, las mujeres no podían bailar, mi amigo Federico es un gato, sabemos volar y hubo 300.000 bebés robados durante la dictadura.
El tiempo va diciendo que no a muchas de estas fantasías que rematan en cabestrillos imaginarios y no sé a qué violencias estéticas que ridiculizan a las señoras que no tienen una talla 38. No hubo 300.000 bebés robados y solo se ha sentenciado un caso, tengo entendido. Han rescatado el caso de dos señoras que se declararon hermanas gemelas, presuntamente separadas al nacer porque eran igualitas, y se decían la una a la otra que eran hermanas, por mucho que el ADN dijera que se parecían lo que un huevo a una castaña”. Chapu Apaloaza en el “Abc”.
12.- “Cuerpo toma cuerpo”: “Se habla mucho de las carencias de los tertulianos pero no se cita su ventaja más indiscutible. Y no se cita porque ni los espectadores ni los oyentes se benefician de ella tanto como el propio tertuliano. Me refiero a la posibilidad de rozarse intelectualmente con extraños y provocar alguna idea provechosa gracias a ese roce clandestino. Lo único que echo de menos de mi avatar tertuliano, ya felizmente superado, es esa ocasión para la charla incruenta con otros jornaleros de la opinión individual en la salita o el taxi.
Una de aquellas veces coincidí con Iván Redondo. Por entonces era un consultor político en busca de periódico donde colocar sus ampulosas analogías ajedrecísticas. Gobernaba Rajoy y Pedro acababa de ganar las primarias del PSOE, pero los tertulianos seguían prestando más atención a Pablo Iglesias. Redondo aprovechó un trayecto camino a una tertulia en Televisión Española para asegurarme que Sánchez está en disposición de liderar una moción de censura exitosa. Naturalmente, no le hice caso.
Se trata, si, del mismo preclaro que ubicó a Yolanda Díaz en la Moncloa. Pero concedamos que el reloj parado de Iván Redondo ya me dio la hora correcta un par de veces. ¿Será cierto que Iván vuelve a susurrar al oído de Pedro? ¿Es el ascenso de Cuerpo a vicepresidente una sugerencia redonda para vendernos la mutación del sanchismo depredador a tecnocracia pacifista?
Saldremos de dudas en el primer debate con la oposición. Si entra al cuerpo a cuerpo -con perdón-, significará que Iván ha vuelto a confundir el canibalismo con la gastronomía”. Jorge Bustos en “El Mundo”.
13.- “Una farsa a la medida de Garzón”: “Baltasar Garzón es una pesadilla recurrente. En lugar de quedarse escondido debajo de la alfombra, el exjuez condenado por prevaricación reaparece como La Llorona, como el fantasma de Canterville, como el Jinete sin cabeza, arrastrando sus rencores, aguzando la venganza. Y eso a pesar de que, tras su expulsión de la carrera judicial, le ha ido muy bien como abogado: montó una fundación de derechos humanos y se ha forrado con su bufete, referente para los narcotraficantes y testaferros de la dictadura venezolana.
Pero Garzón quería más. Narciso incurable, el otrora aspirante al Premio Nobel, necesitaba reivindicarse.
Hasta que Pedro Sánchez ha venido al rescate, facilitándole un retorno triunfal: el Gobierno acaba de nombrarlo presidente de la llamada Comisión de la Verdad, creada por la Ley de Memoria Democrática para «investigar los crímenes del franquismo». Quién mejor que Garzón, muñidor de las mentiras más delirantes que la izquierda pugna por imponer en el relato de la Guerra Civil y la dictadura.
La farsa, pues, continúa. Y nada mejor para ello que esa Comisión de la Verdad que debería llamarse Comisión de Amigos de Baltasar Garzón. Toda una Corte de los Milagros que va a dictaminar, con dinero público malversado, lo que pasó en la Guerra Civil y el franquismo.
Garzón consolida así su reinado sobre los derechos humanos, en el que comparte trono con su señora, la exministra Dolores Delgado, hoy fiscal de Sala de Memoria Democrática y Derechos Humanos, y al que ha incorporado a su hija, presidenta de su fundación y miembro del comité ad hoc del Gobierno. Todo queda en familia”. Maite Rico en “The Objective”.
14.- “Enola Gay”: “(…) Pues todo esto acaba de dinamitarlo Sánchez desde hace un mes, alineándose abiertamente el régimen criminal de los que masacran a los ciudadanos que piden paz y justicia, a las mujeres que piden igualdad y se niegan a llevar chador, que ahorca públicamente a los homosexuales, que obliga a los niños de 12 a enrolarse en las milicias revolucionarias como carne de cañón, y que impide el paso marítimo y comercial a todos los infieles de Occidente.
En esta guerra Santa, Sánchez es su héroe con bombas de racimo. Él puede pasearse por Ormuz cuanto quiera, él es el nuevo Enola Gay que porta bombas atómicas en sus entrañas como en Hiroshima, él con su efigie -estampada en los misiles de la revolución islámica- llevará con éxito a la destrucción de América y del Occidente cristiano. Él, dicen, está ganando la guerra.
Otro tanto puede afirmarse que el tirano, nacionalmente, nos ha puesto en la vertiente marginal o terrorista del relato histórico, por ser el único recurso para mantenerse en el poder. Su corrupción estructural es la espoleta que activa su no a la guerra, y a la autodestrucción sistemática de España como nación exportadora de valores humanísticos como fue el descubrimiento de América.
Algunos adláteres piensan que todo esto -colocar a Sánchez en el eje de la desintegración más brutal de España y del humanismo hispánico hasta ahora- no es más que un bulo sin fundamento. Normal que lo piensen quienes hace del lenguaje una herramienta de manipulación política, y de destrucción masiva, como ha hecho el sanchismo redentor desde hace 8 años”. Antonio Piedra, el sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León". (Diagnóstico definitivo: su cuadro trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A) resulta clínicamente irreversible).
15.- “Se va el caimán…”: “(…) Operación Infierno es también lo que le espera a María Jesús Montero, en cuanto que, después de tomarse unos días de asueto, empiece a implicarse por tierra, mar y aire en la precampaña de las elecciones andaluzas. Aunque en verdad ella no lo sabe. Con toda probabilidad, ella no será consciente de su infierno personal hasta que no sea derrotada por todo lo alto por su rival: un Juan Manuel Moreno al que no parecen capaces de detener ni la guerra de Trump ni la de Sánchez. Se va el caimán, se va el caimán del banco azul del Gobierno. Y no para Barranquilla, sino más bien para Sevilla. De victoria en victoria hasta el sacrificio final.
Y de nuevo la astucia, acompañada por la suerte de resiliente Sánchez. La guerra que llega en su auxilio y el eficaz desprendimiento de su pegajosa “groupie” en el Congreso. El más repugnante baboseo que quizás recuerda el Congreso de los Diputados en sus 210 años de Historia. Y a mayores, la solución de Cuerpo: moderado, dialogante y (presuntamente) independiente.
Se va el caimán, y es difícil pensar en una realidad más estimulante. Es el sueño de perder un poco de vista, por lo menos en Madrid, tanta fealdad política y personal. Tanta grima. Y una vez más vemos sonreír, reír, ponerse chulo y hasta chulángano al presidente del Gobierno, que intuye que una vez más los dioses trabajan en su beneficio. Aunque sean los dioses de la guerra, el terror y la barbarie”. Carlos Aganzo, ex director de “El Norte de Castilla”. Además de brindarnos una original rima, el excelso poeta C.aganzo, siempre en constante superación, suscribe aquí la casposa opinión de Jorge Azcón sobre el porte físico de María Jesús Montero…
16.- “El Gobierno Pigmalión”: “El mito de Pigmalión ha dado muchas alegrías a pensadores y creadores modernos. En la historia original, relatada por Ovidio en “Las metamorfosis”, un escultor angustiado por la imperfección humana tallaba una estatua de marfil para representar el ideal que no conseguía hallar en la vida real.
La última versión es representa ahora en España de la mano de Pedro Sánchez. Decidido a cambiar la escultura de su Gobierno, labrada durante ocho años arduos en el poder, se ha deshecho de la que hasta el jueves era su combativa y gesticulante número dos, María Jesús Sánchez, para colocar al más “tranquilo” y “sosegado” Carlos Cuerpo, por utilizar los dos sinónimos que eligió la prensa afín para definirle.
Con sus modales exquisitos y su sonrisa de embaucador, ha lanzado su propia apuesta: transformar un Gobierno lanzado a la trinchera y que concibe las instituciones como una taberna en un Ejecutivo tecnocrático volcado en recuperar la economía del país. Cambiar los bajos fondos de Montero por el suave acento de Cuerpo para que la alta sociedad política celebre que, ahora sí que sí, hay un Gobierno que se ha puesto a gobernar.
El organigrama muestra que ninguno de los tres vicepresidentes tienen carné del PSOE, como si éste ya no fuera un Gobierno de partido y autor del muro, sino un grupo de técnicos entregados al bien común. Queda la guardia pretoriana que forman Bolaños, Puente y Óscar López, pero se impone en el escaparate la limpieza que lucía en solitario Luis Planas. Arranca así la última simulación para el año que queda”. Roberto Benito en “El Mundo”.
17.- “Dar un arma a un homicida”: “El próximo plan contra el suicidio debería llamarse plan nacional Noelia Castillo. No solo como homenaje y como acto de expiación colectiva sino también como faro, como línea de luces que marque el límite de la civilización, frontera ampliamente rebasada estos días.
Nos contaron en su momento que la eutanasia era un recurso para no alargar innecesariamente el sufrimiento de personas con enfermedades terminales y por motivos médicos, algo con lo que, con matices y controles, no puedo estar más de acuerdo. Pero nadie nos contó que esa ley iba a habilitar al Estado para acabar con la vida de una persona sana y joven -con independencia de que su vida haya sido triste y terrible- y por motivos personales y no médicos. Se hace, además, aceptando que sufre un trastorno límite de personalidad, uno de cuyos síntomas es, precisamente, la tendencia suicida.
Facilitar el suicidio de una persona con una enfermedad cuyo síntoma es la tendencia suicida es como legalizar las armas en la casa de una persona con tendencia homicida. Pero es que, además, cooperar con el suicidio de una persona es un delito. Y si esa persona padece un trastorno mental, al delito se le añade un agravante, como dar ginebra a un alcohólico o llevar al casino a un ludópata.
Una cosa es desenchufar a alguien de la máquina que le mantiene artificialmente con vida y otra muy diferente facilitarle el veneno y la pajita. Pero, por encima de todo, resulta aberrante que el mismo Estado al que privamos la capacidad de matar sea el habilitado para hacerlo”. José F. Peláez en el “Abc”.
18.- “Maneras de resucitar el sanchismo fino”: “La promoción de Carlos Cuerpo a vicepresidente del Gobierno es un intento respetable de resucitar el sanchismo fino. Los escándalos de Ábalos, Koldo y Cerdán, la cloaca de Leire y la bragueta de Salazar revelaron que el brillo dorado del primer gobierno Sánchez era un espejismo. Lo que vino después -Óscar Puente, Óscar López y demás- tampoco ha contribuido a refinar el producto. Y el tono despectivo y faltón del propio Sánchez en el Congreso solo ha consolidado la idea de que el sanchismo tiene más de barro que de oro.
Este marco permite entender por qué es engañoso decir que Cuerpo asciende sin ampliar funciones. Su papel en esta nueva etapa será, sobre todo, simbólico: sanear la imagen del Gobierno y reforzar a Sánchez como candidato de cara a unas elecciones generales. Frente a las sombras de la corrupción, los problemas de gestión de trenes y apagones y la tosquedad de tantos ministros y portavoces, Cuerpo está llamado a encarnar la moderación y la competencia técnica.
La finalidad cosmética del nombramiento es tan evidente que resulta difícil de creer que el propio Cuerpo no la perciba. Por eso, del mismo modo que nos preguntamos cuanto tecnócrata hay en el sanchismo cabe preguntarse cuánto de sanchista hay en Cuerpo. Es un hombre cabal, formado y fiable. Pero hay una diferencia fundamental entre él y los ministros finos de la primera etapa. Si algún día hubiera que rendir cuentas, aquellos podrían alegar que en 2018 el sanchismo aún no estaba del todo definido; que eran tripulantes de un barco que izó la bandera pirata a media singladura. Convincente o no, es una excusa que Cuerpo no tiene”. David Mejía en “El Mundo”.
19.- “Tengo ganas de que Rufián se la pegue”: “Tengo unas ganas de que Rufián se la pegue que ni se lo imaginan. A ver si hay suerte. No negaré al todavía líder de ERC en Madrid sus cualidades como community manager. Pero desde luego, haciendo tuits no cobraría los casi 140.000 euros anuales que cobra del pérfido Estado opresor -en terminología indepe- y volvería a sus tiempos de mileurista.
Lo que es increíble es que Junqueras se lo tolere. No habla para los votantes de Esquerra, sino para los votantes de esa futura alianza de izquierdas a la izquierda del PSOE. Sinceramente, les deseo de todo corazón que desaparezcan del mapa electoral, como les ha pasado en Aragón o en Castilla y León. La izquierda actual es anunciar una flotilla a Cuba y hospedarse en un hotel de cinco estrellas. O ir a la gala de los Oscar porque, para lo que me queda en el convento. O hacerse selfies en Nueva York aprovechando viajes oficiales.
Se nota que el próximo 9 de abril hace el primer mitin en Barcelona con Irene Montero y el que fuera líder de los Comunes en el Parlament, Xavier Domènech. Es para ir preparando al personal.Siempre intuí que lo suyo fue una apuesta profesional. Y, por supuesto, la metamorfosis personal de Rufián: de líder independentista a candidato de megaizquierda.
Siempre intuí que lo suyo fue una apuesta profesional.
Cuando entró en política, tenía más recorrido hacerse de ERC que de Podemos, como seguramente le pedía el cuerpo.Menuda sangre fría. Si yo tuviera un 3% de la que tiene, estaría atracando bancos disfrazado de Al Capone”. Xavier Ríus en “OkDiario”.
20.- “La derrota dulce de Carlos Martínez”: “El todavía alcalde de Soria ha conseguido sobreponerse a las expectativas, a los pronósticos, a la demoscopia y a su propia imprudencia y novedad. Ha cosechado una derrota dulce. Pero a fin de cuentas una derrota, que, en cualquier caso, deja muy lejos a los socialistas de la posibilidad de cambiar las tornas en Castilla y León tras 39 años gobernando la oposición.
Pero Martínez ha conseguido dos cosas fundamentalmente. La primera no estrenarse con una caída, como sus predecesores. Y no es poco con lo bajo que cotiza la marca de un partido acosado y lastrado por la corrupción, el machismo y los escándalos. Y la segunda, y más importante, revivir a un partido, el PSOE CyL, sumido en la depresión, la desidia, la desgana y la desazón, que es donde lo dejaron los diez años improductivos de Luis Tudanca.
Carlos Martínez presentó el lunes su opción a las autonómicas de 2030. Para entonces dispondrá del conocimiento de la comunidad y sus diversidades, además de la proyección pública de las que carecía en este su primer envite. Acostumbrado a ganar sin contemplaciones en Soria, ya sabe lo que es perder sin contemplaciones ante Mañueco.
(…) Su buen resultado debe ser un acicate para practicar la prudencia, la inteligencia y la finura desde la jefatura de la oposición. Mañueco ya no será rival para él en 2030. Y ahí es donde se le abren las posibilidades al PSOE. Cuando el candidato del PP no salga de la jefatura del gobierno, que otorga un grado de conocimiento y proyección incomparable, como ocurre con el inquilino de Moncloa.
El problema que tiene el PSOE es que se le ha achicado el espacio de gobernabilidad. Pero Martínez, un gran fajador en la distancia corta, ha devuelto la ilusión a los suyos”. Editorial de “El Mundo de Castilla y León". Tres espesos días ha tardado el diario que dirige “Saulo Lacustre”, alter ego de “Obsequiado”, en aceptar lo herróneos (con hache de herrado) de sus apocalípticos augurios sobre la suerte electoral del candidato socialista a la presidencia de la Junta. En su obscena campaña contra Carlos Martínez, “Regalado” vaticinó que, ante el “hostiazo histórico” (sic) que le depararían las urnas, ni siquiera recogería el acta de procurador, atricherándose en la alcaldía de Soria a la espera de las próximas elecciones municipales. Ahora dice que Martínez ha sufrido una “derrota dulce” que ha devuelto la ilusión a los suyos… Vaya morro que te gastas, Pablo/Pablito/Payasete…