1.- “De
Guardiola a Mañueco”: “Las
autonómicas entran en la recta final, con la segunda vuelta del debate en
ciernes. Mañana mismo. De momento algunas certezas hay. Una, Carlos Martínez
(PSOE), no levanta la eliminatoria del primer duelo a tres ni con una noche
mágica del Bernabéu. El de mañana es un debate ya residual, arrinconado por el
sopor del primero y aislado por la competencia de la Champions. Se le
empieza a hacer bola la campaña al de Soria y cada día que pasa es un riesgo
más de que el agujero sea más profundo para el PSOE. La otra certeza es que
María Guardiola, la altiva dirigente del PP extremeño, es ya un estorbo
inquietante e intolerable para Feijóo. Ha pasado de la chulería de cometer un
adelanto electoral en busca de una mayoría absoluta, como la lechera en el cuento
de la lechera, a mendigar su presidencia por una abstención. Verdaderamente
indecorosa fue su intervención el viernes al darse de bruces contra la realidad
VOX, impasible el ademán, mendigando una abstención al aire para ser presidenta
por el morro. El PSOE de Extremadura, que se supone que es el mismo que el PSOE
de Martínez, aunque con cerezas del Jerte, pudo haber ejercido la abstención
que ofrece el de Soria al PP para esquivar a VOX. Pero claro, la oferta de
Martínez sólo le vale a Martínez en su afán por salir de la irrelevancia que le
oprime. Es una proposición indecente, esencialmente porque es VOX el que va
a esquivar al PSOE en cualquier caso. Mientras el PP no puede permitirse el
lujo de fintar a los de Abascal para alcanzar los gobiernos. Guardiola es la
sabia sin otoño de un PP acuciado por la ansiedad que le ocasiona el empuje
electoral de VOX. Guardiola, sin ir más lejos, ha probado en sus carnes la
oferta del PSOE CyL de que gobierne la lista más votada. Guardiola sólo es la
más votada, porque de lista tiene lo que Mañueco de ingenuo. A Mañueco sólo le
puede erosionar la repentina borrasca Génova con un chaparrón de figurantes
esta semana”. Regalado en “El
Mundo de Castilla y León”. El ínclito “Obsequiado”,
alter ego de “Saulo Lacustre”, herre que herre (con hache de herrado en sus
previsiones sobre el resultado electoral del PSCyL-PSOE de Carlos Martínez, quién según él se va a pegar un "hostiazo histórico" (sic).
2.-
“Abascal
juega a las siete y media”: “En
otros lugares juegan al Black Jack, que consiste en sumar veintiuna.
En Castilla y León somos más de las siete y media, que viene a ser
lo mismo, pero con abuelas de luto en lugar de forajidos de Kansas. Y
torrijas en vez de bourbon. Lo importante, en todo caso, es quedarse
lo más cerca posible de esa cifra pero sin pasarse. Eso te obliga a
rebajar tu ambición y controlar tus corazonadas en una especie de
“memento mori” insoportable. Porque hay cartas que son una
trampa.
(…)
Ciudadanos y Podemos no se enteraron de ello porque no sabían de
política. Quizá por eso creyeron que podían sustituir al PP y al
PSOE como referentes en sus respectivos campos. Al contrario que
ellos. Abascal sí sabe de esto. De hecho, es de lo único que sabe
porque es lo único que ha hecho en su vida. Abascal es un político
profesional, es decir, un cínico desideologizado que ha pasado del
rosario al calvinismo y de decir V.E.R.D.E. a despreciar al Rey para
disfrutar San Valentín en Roma. Pero su entorno -una reala de
lacayos amateurs- le ha hecho creer que puede votar cerca del sol. Y
le han regalado unas alas de cera.
Le
están obligando a pedir carta con un seis, al pobre Ícaro. Y de
tanto arriesgar cuando no debe -movimiento indudablemente malo- en
las calles de Castilla y León se empieza a percibir que el voto a
Vox no es un voto que suma sino que bloquea, como en Extremadura; que
es un voto que no sirve para armar una alternativa a Sánchez sino
para impedirla.
Abascal y su nacionalsindicalismo quieren ir a por las
siete y media -quiere liderar, legítimamente- en lugar de
conformarse con el seis -querer influir, inteligentemente-. Quizá
Castilla y León sea el cénit, el sol que derrita sus alas. Porque
la subida es lenta pero la caida siempre es en picado . Ícaro murió
estrellado. Mi abuela y Dédalo, de viejos”. José
F. Peláez en
“Abc”.
3.- “No a según qué guerra”: “Si levantara la cabeza el almirante Blas de Lezo, aquel que dicen que dijo que todo buen español debería mear mirando siempre a Inglaterra, no sé si se habría sentido aliviado esta semana por que el Gobierno haya mandado a Chipre, en misión militar, a la fragata Cristóbal Colón, en lugar de la que tan orgullosamente lleva su nombre. Y no por Chipre, sino por si acaso algún maledicente pudiera decir que la fragata Blas de Lezo se aventuraba en el Mediterráneo para proteger a una base británica (no europea), atacada previsiblemente por un dron de Hezbolá. Mejor que haya ido Colón.
Hasta hace bien poco, y a la vista de la cara de anticipo que se le está quedando, los observadores nacionales e internacionales se preguntaban qué nuevo salvavidas podría encontrar Pedro Sánchez, en los meses que dice que le quedan de legislatura, para aflojar de su cuello el abrazo de la hidra de la corrupción, que le tiene asfixiado. Y ahora ya tenemos la respuesta: se llama el “no a la guerra”, y ni siquiera ha tenido que inventárselo él, sino que le ha venido dado, como apostilla de su manual de resistencia.
(…) “No a la guerra”, o mejor, no a según que guerra, como con gran desparpajo defiende uno de los representantes de esa nueva izquierda que trata de sustituir a Sumar en su liderazgo. Ese Antonio Maillo que aplaude al Gobierno por mandar a la Blas de Lezo a Chipre, siempre y cuando no sea en apoyo de los “criminales de guerra”. Sí a la guerra, pues, en defensa de Europa, en este caso con apoyo de Francis, Grecia e Italia. Y no a la guerra si los damnificados que sufren las represalias d Irán están en Oriente Medio. No es fácil elegir”. Carlos Aganzo, ex director, en “El Norte de Castilla”. A ver, C.Aganzo, que me pierdo: 1: ¿Desde cuándo Gran Bretaña ha dejado de ser Europa? Uno creía que simplemente había abandonado la Unión Europea. Y 2: ¿Cómo va a aplaudir Maillo el envío a Chipre de la fragata Blas de Lezo si la que ha ido es la Cristóbal Colón? Como repetido, aunque olvidable, exdirector de periódico que has sido, deberías saber que conviene repasar los textos antes de enviarlos para su publicación…
4.-
“La
recua de Irene”: “Leo
con cierta perplejidad que Irene Montero ha denunciado, en plena
celebración del Día Internacional de la Mujer, haber sido víctima
de amenazas de muerte por parte de una organización neonazi y
satánica. ¡Neonazi,
además de satánica!
Estuvo
pertinente la novia de Pablo Iglesias al citar a dos tías de su
cuerda y, supongo, con su nivel intelectual y con su misma fibra
moral, a las que también considera amenazadas por el eje del mal.
Son: Sarah Santaolalla, a la que ya se puede calificar sin temor a
yerro como autora de una denuncia falsa contra Vito Quiles, después
de que el médico forense haya emitido un informe según el cual no
hay constancia alguna de que sufriera lesiones compatibles con los
hechos.
El
alcance intelectual de la moza lo determina el hecho de hacer un
relato que debía presumir desmentido por las imágenes y por el
forense
La
otra es Inés Hernand, la inolvidable autora del apabullante
ditirambo contra Pedro Sánchez. No
se puede decir «hacia»: ninguna persona normal podría recuperarse
de un piropo como el que le dispensó ella en la gala de los Premios
Goya 2024: «Eres un icono, presi. Te queremos». Peor aún fue
cuando se puso a explicar cosas mayores a los chicos de Operación
Triunfo en plan crítico con «líderes políticos» que utilizan «la
palabra ETA con una ligereza… cuando hay muchas víctimas y mucha
tergiversación. La
izquierda abertzale vasca era pacifista».
Seguramente
le parecería raro que las víctimas de ETA se tomaran estas palabras
por lo criminal, como a Irene Montero le parece chusco que las
víctimas de violencia sexual le reprochen haber puesto en libertad a
una cantidad significativa de violadores. Son
los jueces, que no han sabido interpretar la intención de tan eximia
legislatriz y han interpretado solo sus palabras”. Santi
González en
“The
Objective”.
5.-
“La
paz y la rectitud”: “El
presidente norteamericano Theodore Roosevelt, en un memorable
discurso pronunciado en Harvard el 23 de febrero de 1907, proclamó:
«Si tuviera que elegir entre la rectitud y la paz, escogería la
rectitud». El actual presidente del Gobierno español, Pedro
Sánchez, prefiere por lo visto la paz a la rectitud. Eso se
desprende de su llamamiento contra la guerra de Irán. En su mano la
gastada pancarta del «¡No a la guerra!» y su teatral
enfrentamiento con el presidente de Estados Unidos, el populista
Donald Trump, sin medir las consecuencias, pretende, según el sentir
general, aglutinar a la izquierda, movilizarla y sacar provecho
electoral del conflicto. En realidad, sus estrategas electorales
desean, y no lo disimulan, que la guerra se prolongue.
En
el mismo discurso dijo Roosevelt: «El Gobierno del pueblo resulta el
mejor cuando está en manos de hombres que combinan los más altos
ideales y el buen sentido práctico». No es el caso.
Sin
embargo, esta vez la campaña del «¡No a la guerra!» no está
dando resultado. La intención de voto no cambia apreciablemente,
como se comprobará el domingo en Castilla y León. Las
circunstancias tienen poco que ver con las de la guerra de Irak y el
protagonismo, entonces, del presidente Aznar. Han cambiado las
tornas, y la responsabilidad carga ahora sobre el actual gobernante,
con su aislamiento en Europa y sus contradicciones. El Partido
Popular, en la línea prudente de Bruselas y de los Gobiernos
europeos, no está a favor de la guerra; pero tampoco considera de
provecho ser la «némesis» del presidente de los Estados Unidos por
muy extravagante que este resulte. La mayor parte de los españoles
no está con Sánchez ni con Trump, porque aún sigue rigiendo aquí
el buen sentido”. Abel
Hernández en
“La Razón”.
6.- “El
ayatolá bailongo”: “Con permiso, ¿quién en estos días de guerra hasta la victoria siempre no
ha recibido un “meme” sobre Sánchez disfrazado de ayatola, con turbante o
“amama” a Parla. Yo lo recibí. Gran toque peluqueril de “Bienvenido Mr.
Marshall”. De aquí este titulito de hoy lunes en búcaro rayado.
Que en la sátira política se caracterice al
tirano Sánchez como un ayatolá con turbante, ¿qué tiene de inverosímil? Que ese
turbante sea negro o “sayyid” o blanco o “sheikh” queda al gusto de cliente. No
son optativos los contoneos o adhesiones de la dictadura sanchunera a Irán.
Tampoco los actos y las omisiones ominosas. Ahí está todo publicado. Como
también las felicitaciones de la asesina teocracia iraní, que lo considera un
acto heroico de gran “responsabilidad” y propio de “conciencias despiertas”.
(…)
Con esta misma jeta de derecho internacional solo para tirarnos con vistas a la
eternidad, las mujeres del sanchismo con burka salieron ayer domingo, ocho de
marzo, en manifestación ruidosa, bajo el eslogan de la ministra de Igualdad,
que ha coronado al tirano sin ningún rubor como el “superhéroe” de la
democracia, de la paz, de la dignidad, de los derechos y del feminismo. Menos
mal que la iraní Mesih Alinejad, ha dejado al ayatolá bailongo en su sitio, y
además en el mismísimo Congreso de los Diputados donde la democracia española pierde
todas las causas justas. “¿Estás en el lado de los asesinos!” y “cuando fuerzan
a la población a cubrirse, significa que hacen de nuestro cuerpo una batalla”.
Pues
en esta misma batalla me mantengo: “Delenda est tyrannia”. Antonio Piedra, el
sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”,
en “El Mundo de Castilla y León. (Enésima muestra del trastorno obsesivo compulsivo
antisanchista (TOC-A) que padece don Piedra)
7.- “No a la guerra, salvo que sea civil”: “A Woody Allen le pidieron en una ocasión su opinión sobre la muerte, y respondió raudo: «Estoy en contra». Le pasa igual a las guerras: nadie está a favor, nadie las disfruta, nadie las pide, nadie se hace camisetas o pancartas con el lema «Sí a la guerra».
La cuestión es que suceden y que, cuando eso ocurre, hay que posicionarse en la realidad, incómoda y desasosegante, y a partir de ahí esperar que acaben. Es la diferencia entre un menor de edad y un adulto, o entre un dirigente decente y un inmoral que ve en todo una oportunidad personal. Lo hizo Zapatero con el 11-M, cuando convirtió un terrible atentado yihadista en una ocasión para cargárselo a Aznar.Y lo intenta hacer de nuevo Sánchez, borrando de su discurso toda alusión al criminal régimen de los ayatolás para reducir el conflicto a otro exceso imperialista de un tarado llamado Trump y situándose él mismo como su némesis, el Batman de este Jóker desalmado, para estimular a sus alicaídas huestes y despreciar a sus rivales domésticos.
Sánchez busca en el «No a la guerra» el triste as en la manga con el que generarse un relato de supervivencia cuando las urnas desalojen su trasero de La Moncloa a puntapiés democráticos.
Cuando en un momento así quienes se sienten reconfortados son Irán, Hamás o los hutíes y quienes te señalan o recelan son Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia o Bruselas; sostener que estás en el lado correcto de la historia es una falta de respeto para la ciudadanía, incluida la que te sigue al fin del mundo con un ánimo pastueño que su pastor conoce y desarrolla, convencido de que son manipulables e idiotas.
Sánchez no quiere guerras, en fin, pero le ha declarado una a España y ha llenado el país de trincheras, controles fronterizos, polvorines y bandos, y ya parece estar pensando en cómo llevarse el oro al nuevo Moscú, que es Pekín”. Antonio Naranjo, conductor del programa “El análisis: Diario de la Noche” (“Telemadrid), en “El Debate”.
8.- “Mamaremos doctor Sánchez hasta que las ranas críen pelo”: “La derecha española parte de una penos distorsión cognitiva, que es pensar que el partido de Estado es de izquierdas. Y así, para significarse paulovianamente contra él, tiene que mostrarse todavía más facha, todavía más sumisa con el capitalismo desenfrenado, todavía más lacaya de intereses extranjeros, llegando al cipayismo extremo de lamer almorranas anglosionistas con fruición, como si se estuviese metiendo entre pecho y espalda unas suculentas cocochas al pilpil. No advierten, tristemente, que para el común de los mortales, para la gente que no está fanatizada ni cretinizada, lamer almorranas anglosionistas es, además de una asquerosidad supina, una humillación extrema.
Mientras la derecha no se libere de esa penosa distorsión cognitiva seguirá adoptando las posturas más humillantes y disuasorias, como acaba de ocurrir estos días, con la tímida y pinturera declaración antibelicista del doctor Sánchez, un indudable acierto retórico que le ha ganado el aplauso no solo de las masas cretinizadas adscritas a su negociado ideológico, sino de gentes muy diversas que se han dejado engañar. Si nuestra derecha no fuese tan pauloviana, en lugar de jalear cipayamente las amenazas repugnantemente jaques de Trump, se habría dedicado a denunciar las engañifas de esta enésima campaña propagandística del doctor Sánchez, que no hace sino confirmar su astucia cínica, ya probada cuando paso hipócritamente como paladín de la causa palestina, mientras mantenía el comercio de armas con Israel.
(…) Mamaremos doctor Sánchez hasta que las ranas críen pelo”. Juan Manuel de Prada en “Abc”.
9.- “A Margarita le gusta la fruta”: “Margarita se hizo un Ayuso trucho. “Estoy con Trump”, se escucha en el vídeo de su encuentro con el embajador de los EEUU, recién aterrizado en esta España ineficiente. “Estoy cómoda”, dijeron luego que dijo. Qué bobada si lo puede comprobar todo el mundo. La presidenta madrileña, más legal, exclamó con todas las letras lo de “me gusta la fruta’ y lo entendió todo el mundo. Ahí ha quedado, como eslogan contra la banda.
No hay cargo más incómodo que el de ministro de Defensa de un gobierno hipócrita en tiempos de guerra. Todo es estruendo y no hay vías de escape. La ministra dice que está con Trump pero que no. Asegura que no autorizará el uso de las bases para operaciones militares pero los aviones americanos aterrizan y despegan de Rota como Pedro por Doñana. Su jefe proclama que ‘no a la guerra” (el retorno) pero envía la mejor fragata de nuestra escuálida flotilla al frente. Ah, pero se trata de una misión defensiva, para salvar vidas, ayudar a los desfavorecidos y cantar ‘Imagine’, recitan las cacatúas sincronizadas.
Nada le anima más la mañana que despertarse con las invectivas del hotentote de la Casa Blanca. “Mira, Begoña, lo que me dice”. Y sonríe feliz, más que escuchando a Intxaurrondo que es gerundio y que se repite como una vieja en el rosario. Es el líder mundial de la paz. El ghandi planetario. La némesis de Trump, como le piropeó el Financial.
Margarita no disfruta tanto. Tiene mil soldados en Líbano, donde ya tiemblan los suelos bajo un cielo negro de bombazos, y doscientos en la fragata rumbo a la zona más caliente del Mediterráneo. Ha optado por el camuflaje, bajar el perfil, evitar declaraciones. “Menuda pájara”. La estrategia de la factoría de ficción del Ala Oeste de la Moncloa, que comanda el gran Rubio sin una idea clara, es aguantar hasta las andaluzas con la trola de la paz y amor”. José Alejandro Vara en “Voz Populi”.
10.- “Porque la vida es muy corta”: “La izquierda está bajo los efectos de una gran excitación. Se ha visto que el anuncio del “No a la guerra” ha tenido sobre ella efectos concupiscentes. Los pacifistas del “No pasarán” y del Frente Popular (Mas Madrid acaba de registrar Frente Popular como marca) igual: secretan como hacía años no sucedía. Les da lo mismo que al día siguiente de haber roto Albares cualquier colaboración con los Estados Unidos, España haya enviado a la zona de guerra su mejor fragata. Sobre estúpida, la justificación ha sido irracional: se mata lo mismo atacando que defendiendo.
Acaso solo les inquiete que los Estados Unidos e Israel tengan el mal gusto de acabar esta guerra antes de las elecciones, como sucedió en Gaza. En ese caso, todo su gozo en un pozo. Porque a poco que dure la de Irán Psánchez adelantará las elecciones. Nadie lo duda ya. Tampoco que a Psánchez le importan las personas asesinadas por Eta lo mismo que las asesinadas por los ayatolás y las muertes causadas por los bombardeos israeloamericanos. Absolutamente nada. Trabaja codo con codo con los exterroristas de Eta, y el presidente de Irán, que asume como suyo el asesinato de 40.000 manifestantes, acaba de felicitarle.
La izquierda en España está dividida solo en una cosa: quienes quieren abiertamente que ganen los ayatolás y quienes eluden reconocerlo. Pero hay algo en lo que están de acuerdo: anhelan que pierdan los israelíes (desde el río hasta el mar) y Trump (por supuesto). Sería también su felicidad. La mayor parte de ellos, el presidente del Gobierno a la cabeza, cree que la derrota de Trump y de Israel sería providencial para sus intereses, y aunque estén llamando a la paz, nada desean tanto como que esa guerra sea larga y sangrienta (para los iraníes) e inútil y ruinosa (para americanos y judíos)”. Andrés Trapiello en “El Mundo”.
11.- “Invictus Feijóo resiste mejor que nadie”: “Hace un tiempo unos empresarios vigueses amigos de Feijóo bautizaron su barcazo con un inequívoco nombre: Invictus. Y no precisamente por la superlativa película de Clint Eastwood sobre Mandela sino en honor al presidente del PP.
Cuando todas las elecciones a las que te has presentado se cuentan por victorias te pueden llamar cualquier cosa menos mal político. No sólo eso: la comparación a nivel europeo también le sonríe. En un contexto marcado por el crecimiento exponencial de eso que el gánster de La Moncloa denomina «ultraderecha», pese a que es simplemente derecha conservadora, el PP de Feijóo resiste mucho mejor que nadie entre los grandes de la UE.
Caso paradigmático es el de Alemania, donde AfD, la formación de derecha conservadora que dirige esa Alice Weidel casada con una ceilanesa que no es precisamente blanca ni aria, lidera todas las encuestas del verano a esta parte. En Francia las cosas son mucho más tétricas para la derecha liberal. El PP del país vecino, Los Republicanos, se sitúa en un 10%, y el macroniano Horizons en un 16%. El problema para centroderechistas y socialistas es que las huestes de Le Pen, Reagrupamiento Nacional, están en el ¡36%! La historia es cuasiclónica en Reino Unido: el Abascal local, Nigel Farage, es el número 1 en intención de voto, seguido por los verdes con un 21%. De Italia o Hungría ni hablamos porque allí directamente gobiernan Meloni y Orban.
Lo de Feijóo tiene tanto más mérito si tenemos en cuenta el descomunal crecimiento de Vox, que dobla resultados elección tras elección, y que Abascal se ha demostrado un auténtico líder, además de un brillante orador. Sea como fuere, el gallego saca 11 puntos a los verdes y cinco al PSOE. Su reto no será tanto gobernar, que lo va a hacer, con un 1.000% de posibilidades, como mantener a raya a Vox”. Eduardo Inda, director de “OkDiario”, en “La Razón”.
12.- “La doctrina Sánchez en política exterior”: “Todo en él es farsa. De esa premisa debe partir cualquier análisis. “No a la guerra” no es un argumento, es un disparador sentimental. Solo pretende atizar la nostalgia. Hay tal cantidad de señales delatoras en la baladronada de Sánchez que sería imposible enumerarlas todas en una columna. La más es anecdótica es la euforia de la famélica tropa oficialista, que, a la manera de la feligresía del ´procés´, se lanza a celebrar la jugada maestra y anuncia una movilización masiva de la izquierda. Nada importan las consecuencias para el interés nacional y aún más irrelevant.es son quienes mueren y sufren por la guerra y por la tiranía de los ayatolás. Aquí lo importante es si “el Perro ha puesto a la derecha a bailar”.
(…) Por supuesto que España va a cooperar militarmente con sus aliados, y la angustia con la que el infautado Albares quiso desmentir lo que no es mentira delata que el objetivo fundamental de su diplomacia es preservar el relato del “No a la guerra”. Es decir, contarnos un cuento.
La fragata “Cristóbal Colón”, que acude a Chipre o los aviones estadounidenses que despegan de Rota y, con una parada ridícula en Sicilia, parten hacia Oriente Próximo, son mucho más elocuentes que las cortesías privadas -e ininteligibles- de Margarita Robles a un embajador.
Todo es farsa, todo es simulacro, también este cuento sentimental con el que Sánchez pretende recuperar, mediante un buen chute de populismo, la autoridad moral que ha dilapidado en España y de la que no queda ni rastro. Así que esta es la doctrina que guía la política exterior de España: a ver si as” ponemos a bailar a la derecha”. Rafa Latorre en “El Mundo”.
13.- “La fragata del amor”:“Yo creo que en la fragata Cristóbal Colón va Ada Colau, y Miss Gaza, y un palo de limbo y una marimba, junto con chuches, caipiriñas y mucho aftersun (a algunos el aftersun, y hasta la mascarilla de melón, les queda como pintura de comando). Algo así debe de ser, porque si no tendríamos que decir que una fragata de guerra (no hay otras) nos representa en la paz. Será una fragata de musical, una fragata de Marta Sánchez o de Cher o de Jerry Lewis, o será el barco del amor de aquella serie, o será un cisne sanchista camuflado como de tiburón, por seguridad o para no estropear la sorpresa de que mandamos a la guerra una piñata con la fiesta dentro.
Nuestra fragata, que parece un poco la única, como una hija única que se marcha altiva y melancólica, no es el barco del amor sino un barco de guerra, y es para eso, para la guerra, para lo que sirve, no de columpio o barquita del Retiro para guardiamarinas con ligue.
Dicen que con ese ‘no a la guerra’ podría Sánchez ir hasta las elecciones, pero yo digo que no, que no hay nada que le dure una semana, no por lo que le dure esta guerra u otra, sino por lo poco que le dura la palabra. El caso es que el ‘no a la guerra’ no ha durado ni un día, aunque no es la fragata, que es como un terrón de azúcar en el mar y en la guerra, lo que rompe el discurso de Sánchez. Es la inevitabilidad de que todo lo que diga caiga enseguida por su propio peso.
Se le han caído a Sánchez las cuatro palabras de paz como las cuatro letras de mentira del PSOE, y en realidad a nadie le extraña”. Luis Miguel Fuentes en “El Independiente”.