(o a ver quién la dice más gorda y/o insulta de manera más gruesa)
1.- “El maestro del billar”: “Por si aún no había reparado en ello la legión de ingenuos detractores de Pedro Sánchez enredada entre tertulias radiofónicas o televisivas, entre manifiestos sin firmantes y en cenáculos en el entorno de la carrera de San Jerónimo dando por casi muerto al jefe del gobierno, viene ahora a resultar, con lo que hemos ido conociendo a lo largo de esta semana, que el más reconocido maestro de la supervivencia política lo es justo porque maneja como nadie eso que se conoce como el billar a dos bandas o en su caso las que sean necesarias.
Antes de enfilar el retiro para meditar sobre la estrategia a seguir en el nuevo año, encargaba tanto a la vicepresidenta y alfil para todo María Jesús Montero como al ministro plenipotenciario Félix Bolaños enhebrar una operación de acercamiento con Junts y con Podemos que ayude a recomponer el bloque Frankenstein renqueante desde la investidura y única vía, no tanto para conseguir unos presupuestos -opción hace dos meses quimérica y hoy ya nada descartable- como para poder llegar al final de legislatura sin la sensación de que se manda pero no se gobierna y permanentemente enganchado a la respiración asistida.
El maestro de las carambolas ha rizado el rizo abriendo una negociación con Junts para ceder a Cataluña las competencias de inmigración con todo lo que conllevan de tufo xenófobo en el partido de Puigdemont, pero al mismo tiempo brindándole a Podemos una regularización de más de medio millón de sin papeles sobre la que, a más inri de Yolanda Díaz, se le ha concedido todo el protagonismo a los morados ninguneando además al parlamento en una cuestión de primer orden para el país.
Mientras Sánchez tenga el grifo y manejo desde el poder ejecutivo de los dineros públicos y el mismísimo BOE, siempre podrá ponderar el precio marcado por sus insaciables socios. La permanencia en la Moncloa bien vale unas cuantas carambolas a varias bandas”. Julián Cabrera, director de Informativos de “Onda Cero” en “La Razón”.
2.- “Escaqueos”: “Convengamos en que todavía falta un trecho para llegar al colapso total del transporte español por tierra, mar y aire, pero mientras siga Óscar Puente gestionando las infraestructuras no deberíamos perder la esperanza. El recurso de Puente a los imponderables meteorológicos para explicar las incidencias en Rodalies, por ejemplo, no deja de ser un homenaje implícito al más ilustre de los escaqueos históricos que se hayan dado en nuestro suelo para autoexonerarse de chapuzas gordísimas (tan abundantes por estos pagos): aquel “no he mandado mis naves a luchar contra los elementos de nuestro rey Felipe II al conocerse la debacle de la Invencible y antes de endosarle la responsabilidad última al pobre de Medinasidonia, que era, como si dijéramos, el maquinista de la triste Armada. Ahora bien, “nadie mas cortesano y mas pulido/ que Puente de Adamuz, en la famosa/ foto, de negro, hasta los pies vestido”.
(…) Entenderá Puente de chaparrones, se ve que anda pez en soldaduras y senequismo, o sea, en el Séneca de Adif, no en el de las epístolas de Lucilio. Por cierto, no estaría de más que las leyera antes de que su “Puto amo” le pida que se invoque por la causa (acaso dentro de la proverbial bañera, como conviene a un pez mantequilla)
A la largo de la semana que termina, el infeliz se ha empeñado en dar explicaciones técnicas que nadie le pedía y se ha perdido una y otra vez en jardines floridos, para terminar sugiriendo posibles ciberataques y horrendas maquinaciones tenebrosas sectas. “Yo no soy ingeniero”, concluía Don Óscar. Pues eso. “Manolete, Manolete, si no saber torear, ¿pa qué te metes?”. Si lo cesan, yo que él echaría una instancia para los tupamaros de Delcy o para el ICE de Trump. En Caracas o Miniápolis se lo pasaría haciendo lo mejor que pudiera lo que de verdad le gusta”. Jon Juaristi en el “Abc”. (El autor de lo anterior fue director del Instituto Cervantes durante el gobierno de José María Aznar).
3.- “No me quites la Guerra Civil”: “David Uclés es un buen chico. Se plancha su boina y saluda a las ovejas por su nombre. Luego sujeta el teclado con sus dos manitas y piensa en sí mismo como en un personaje de novela. Pero no uno cualquiera. Jamás de los jamases querría ser uno de La colmena porque fue escrita por un censor franquista. El escritor rural se imagina como el yanqui de Por quién doblan las campanas, con su toque pijo y antifascista de bombazo y tentetieso.
Es por esto que nunca estaría bajo la misma nube que Aznar y Espinosa de los Monteros, famosos por sus zancadillas al Progreso en su marcha triunfal al paraíso. Si pudiera, el personaje metido a novelista habría posado con un Mauser a la puerta de la librería-taberna Tipos Infames; eso sí, muy serio, con el puñito en la sien derecha en solidaridad con sus gentries propietarios, que denuncian la gentrificación del barrio.
El caso es que Nacho Vegas, que casualmente saca disco, declaró al diario oficial del Movimiento: «Tenemos que combatir el fascismo de todas las maneras posibles». Qué fuerte, tío. De hecho, estamos tan cerca del apocalipsis ultra que ya hay escritores que empiezan o terminan su carrera presentándose como militantes de la extrema izquierda. Eso ha dicho Julian Barnes (80 inviernos): «Me he vuelto más de izquierdas porque el centro se ha desplazado a la derecha». Ante el debate, piensan, es mejor usar palabras gruesas como «fascista» y cancelar a troche y moche.
El público de Uclés, el personaje, ha pensado que solo la izquierda puede hablar del conflicto, sentar la verdad, y mandar callar a los demás. Que nadie les quite la Guerra Civil para zurrar a la derecha, victimizarse y secar sus lágrimas con pasta gansa. Les pertenece y no hay discusión. Lo piensan sus lectores y un puñado de periodistas, a los que les duelen las manos de aplaudir a Uclés. Luego comprarán su nuevo libro porque el chico de la boina y la barba es uno de los suyos. Y colorín colorado”. Jorge Vilches en “The Objective”. Con su negativa a "blanquear" la impronta autoritaria de José María Aznar e Iván Espinosa de los Monteros, dos connotados hijos del franquismo, Uclés se ha convertido en la última diana de la "fachosfera" patria.
4.- “La encarnizada sucesión de Pedro Sánchez”: “Puente era el favorito de entre quienes se alinean en el arriesgado grupito de los delfines de Sánchez. Aplaudido por los ´hooligans´ del partido, lisonjeado por los baroncillos regionales, el todavía titular de Transportes protagonizó movimientos extraños cuando los cincos días del artificioso retiro del líder enamorado. Santos Cerdán, ahora entre sol y sombra, movía los hilos de la jugada. MJ Montero asumiría una transición provisional para que luego, Puente fuera proclamado secretario general en un congreso extraordinario hábilmente manipulado, como todo en el socialismo.
Mucho no gustaron estas maniobras en el entorno de Begoña, que puso a Montero y a Puente en su lista negra. Sánchez los aprovechó como material de desecho. A ella la envió a perecer en Andalucía y al otro, a ladrar por las redes y luego ya se vería. Hasta aquí. Ciego de ambición y huérfano de prudencia, Puente tropezó con lo inesperado. Ese Alvia que se cruzó con la cola de un Iryo descarrilado. O sea, 45 muertos. “Les molesto porque lo hago muy bien”. Al trastero.
El infatuado timonel no muestra intenciones de dar un paso al costado. Todo lo contrario. Elabora estos días una ´operación remiendo’ de su desportillado Frankenstein, al que ya ha sumado incluso de Podemos, su gran enemigo. Se trata de organizar un Frente Amplio "contra el neofascismo” y arrasar en las próximas elecciones. Es un proyecto complicado (todos los sondeos conceden a PP y Vox más de 200 diputados) que se ve con buenos ojos entre los liputienses periféricos.Es el invento para su supervivencia. Convertir las generales en un plebiscito sobre la república plurinacional y arrojar definitivamente a la ultraderecha fuera del tablero.
El primer intento, hace cien años, naufragó. "Salvar lo salvable y aprender a ignorar el resto", aconsejaba el prudente Starbucks. El capitán Acab no escuchó y el Pequod se fue a pique”. José Alejandro Vara en “Voz Populi”.
5.- “El rompecabezas del Maligno”: ”Cualquier sociedad gobernada de forma madura habría sido convocada a las urnas este mismo 2026, sin perder más semanas o meses. Pero el sólido grupo que rodea al Maligno urdió la trama de un complicado rompecabezas que, de ser resuelto, daría aire a su presidencia al menos hasta bien entrados en 2027. Tan fácil contentar a todos con lo que todos reclamen. Pagamos los españoles, con lo que no hay problema, ya que un número cercano al 30 por ciento considera que hay que hacer lo que sea, aunque sea delictivo, para impedir que lleguen “la derecha y la ultraderecha”.
¿El PNV pide los aeropuertos?: Pues se le dan los aeropuertos. ¿Junts pide las competencias de inmigración para Cataluña?: pues se le pide a Podemos que les convenzan para disimular un poco su preámbulo racistoide al proyecto de ley y se le traspasan las competencias. ¿Y a Podemos?: pues se les deja que se cuelguen la medalla de la regularización de 8000.000 inmigrantes y los tenemos de nuevo como perritos falderos. Bildu está en el canasto y ERC suelta pellizcos extemporáneos, pero con los millones garantizados a Junqueras no supondrán un estorbo parlamentario.
Presidente, ¡es que las víctimas de Adamuz están que trinan!: pues dale 20 millones. ¿Cuántos?: 20 millones, coño, que más te da, sino son tuyos. Y ahora pongamos en marcha la máquina la máquina del indulto: el primero para el Fiscal General del Estado, que seguirá en la carrera fiscal. Presidente, ¿y Ábalos?: transmitirle de mi parte que desde aquí le podemos ayudar en su defensa, o al menos no perjudicarle. Para eso está la nueva fiscal. Y a cambio que renuncie al escaño y ya solo bastará con la abstención de Junts para sacar adelante nuestras cosas chulísimas en el Congreso. Todo encaja, Ábalos se lleva una paga, el PSOE puede contar con ese escaño y la causa pasa a la Audiencia, con lo que se enlentece el proceso. Y Sánchez respira hasta otoño del 27”. Carlos Herrera, el de “Herrera en COPE”, en el “Abc”.
6.- “46 muertos sin su presidente”: “Sánchez acudió el primer día Adamuz vestido con chaleco amarillo a comparecer sin preguntas. Cosa de dos minutos, pero es mas de lo que ha ido a Paiporta, donde no pudo entrar porque ponía en riesgo su integridad física. Fue un episodio lamentable en términos democráticos. Su equipo de propaganda lo agravó al acusar del tumulto a “grupúsculos organizados de ultraderecha”, de los que un año y medio después nada se ha sabido. En Adamuz volvió a pedir al personal que se informara por cauces oficiales y en un mitin en Aragón zanjó el tema de las responsabilidades políticas. “Las desgracias suceden”, dijo, como si hubiera caído un meteorito en la catenaria.
De hecho, en el Senado nadie esperaba nada del debate entre Óscar Puente y la oposición, porque lo dolorosamente relevante se ventilaba debajo de la superficie. Para el gobierno, la responsabilidad política constituye una variable más de las que determinan la aritmética parlamentaria y se asume en función de si al presidente le descose algún costurón del “Frankenstein” parlamentario. Con 45 muertos entre Andalucía y Madrid no ha dimitido nadie; con uno solo en Cataluña han caído dos.
Puente puede con todo y con todos. Dijo que el tramo del accidente estaba renovado de forma integral y cuando se destapó que no era así, se marchó a lo de Intxaurrondo a jugarse el comodín del bulo. Quizá la mejor noticia a efectos de salud democrática es que nadie le ha seguido el rollo salvo el ´agit prop´de TVE y Pablo Iglesias en Canal Red. Cada vez se parecen más. Presume el ministro con razón de qué da ruedas de prensa de dos horas. Sin darse cuenta, al parecer, de que con ese argumento solo pone en evidencia a su jefe. Mudo y ausente a partes iguales”. Francisco Pascual en “El Mundo”.
7.- “Las Diez”: “Ahora que tenemos cierta crisis de confianza (véase el disloque del oro) y que el mundo se trastoca (ahí tienen a China arrasando con sus coches eléctricos), volvemos a los valores clásicos: la inversión productiva, el esfuerzo. La fortaleza motriz del ejemplo como excipiente de la emulación. Y ahí es donde nos llega la imagen de Antonio Miguel Méndez Pozo, uno de nuestros empresarios más emblemáticos, recibiendo la medalla de oro de las Cámaras de Comercio de España, la mayor distinción que otorga el ente cameral.
Este empresario burgalés atesora los valores de su jacetania natal, enclave infranqueable donde capitular no es una opción. Impossible is nothing. Y esto incluye, como se dijo en el evento de imposición de la distinción en la Casa del Cordón de Burgos, echarle vida a los años y abordar cuantas tareas estén a mano sin importar los escollos. Esa pulsión de no dar nada por perdido sin pelear. Y sobre todo, el valor de la influencia, la fortaleza de lo pertinente y el papel de las personas, singularmente la familia, su pasión, y sus amigos, su devoción. Michel solo se entiende en un contexto de personas con quien compartir. Mucho talento junto en ese patio gótico para el acto de entrega.
Conviene interpretar su trayectoria como un señuelo para las generaciones de emprendedores entrantes. Jeff Bezos (poco dudoso de triunfar) dijo: "Si no quieres ser criticado, no hagas nada nuevo". Tampoco a Michel le ha preocupado esta afición patria de reprobar al que hace mientras se hace como que se hace. El éxito es la suma de esfuerzos del día. Caerse nueve veces y levantarse diez. Que no es lo mismo que levantarse a las diez”. Ignacio Fernández en “Diario de Burgos”. Desvergonzado ditirambo dedicado a un empresario condenado en firme por el Tribunal Supremo (“caso de la construcción, paradigma de la corrupción urbanística”) a siete años y tres meses de prisión, aunque después consiguió reducir a tan solo 9 meses su estancia entre barrotes. Y va Fernández, actual presidente de la Fundación Santa María la Real (Aguilar de Campóo) y lo ensalza como emprendedor ejemplar en esta columna publicada en “Diario de Burgos” y otras cabeceras del grupo editorial erigido por el propio Méndez Pozo a la sombra del poder político. Ya te vale Nacho. Luego te extrañará que alguien te rebautizara como el "botones Sacarino"...
8.- “Marcha a la vista”: “La psicosis de pánico y el caos de gestión han llevado a Adif a activar el protocolo “marcha a la vista”, que en esencia consiste en traslada la responsabilidad íntegra del recorrido a los maquinistas, cuyo criterio deberá decidir en cada momento las medidas de precaución precisas. Un carísimo sistema de bloqueo automático, detección electrónica de obstáculos y otros mecanismos de alta tecnología, arrumados para volver al método de conducción antigua.
Máquinas del siglo XXI pilotadas como en el XIX, todo un éxito del autodenominado Gobierno “de progreso”. Miles de millones dedicados a una red ferroviaria de sofisticado ´standing´ para acabar ordenando a la tripulación que calibre a buen ojo cubero la dificultad del trayecto. Sin rebaja de precios y sin respeto a la comodidad condenados a soportar con la lógica inquietud los continuos traqueteos y el perjuicio de la pérdida de su tiempo. Menos mal que la infraestructura estaba en perfectas condiciones de mantenimiento, según los fatuos gestores que han transformado el sencillo acto de viajar en un ejercicio de riesgo incompatible con los paradigmas del desarrollo moderno.
Hay que jo…robarse. Resignarse a que las cosas normales hayan dejado de serlo en la España -la Españita que dice Chapu- de Pedro Sánchez. Ese lugar donde los ciudadanos somos carne de cañón de una anomalía orgánica general que empieza en la descomposición de los engranajes institucionales, continúa por el envenenamiento de la convivencia y acaba en un rosario cotidiano de averías, fracasos y disfuncionalidades que de vez en cuando desencadenan en el espasmo letal de una catástrofe. Ya no solo es cuestión de una gobernanza incompetente y sectaria, de una abusiva desviación de poder o de una corrupción rampante; se trata de un vaciío político, un desierto moral y un marasmo operativo que han desembocado en un país inviable”. Ignacio Camacho en el “Abc”.
9.- “Fuegos fatuos del Gobierno”: “Hace unas semanas el Ejecutivo anunció que pretendía gobernar saltándose el Parlamento. El propósito de Año nuevo era algo bastante parecido a un fraude. El anuncio suponía la normalización de un talante antiliberal. Mostraba el embrutecimiento de la política española, al que no somos ajenos los votantes, y buscaba la controversia, pero también un acto de disimulo: el Gobierno fingía tener un proyecto más allá de la permanencia en el poder. Que esto sea engaño o autoengaño divide a filósofos y metafísicos.
Después, conocimos la propuesta de cambiar el modelo de financiación autonómica al gusto de Oriol Junqueras. Una fuerza que obtuvo el 1,89 % de voto en las generales de 2023 impone el diseño de conjunto. Para que nadie lo entienda de qué hablamos, se pide que lo explique la ministra de Hacienda. Después, una medida para ganar tiempo frente al problema de la vivienda genera una tormenta dentro del Ejecutivo. Un asunto que exige coordinación de administraciones no consigue suscitar acuerdo ni en el Gobierno.
Un accidente revela el descuido de las infraestructuras, y un ministro que lleva dos años insultando a ciudadanos en redes sociales da explicaciones insatisfactorias: 45 personas y algunos periodistas elogian que dé ruedas de prensa. La revalorización de las pensiones se presenta en un decreto batiburrillo, el mismo mecanismo que fracasó el año pasado: era lo que se buscaba. La regularización de inmigrantes podría seguir otro procedimiento si el primer objetivo fuera mejorar la situación de esas personas: el elegido busca polarizar, favorecer a Podemos frente a Sumar y dar más prominencia a Vox. Ahora el trampantojo es la reconstrucción de supuesta mayoría.
La ilusión es lo único que importa, pero los fuegos fatuos ya solo duran un instante y la realidad irrumpe y no podemos hacer nada frente a ella, porque la hemos negado durante demasiado tiempo”. Daniel Gascón en “El País”. (Aunque cueste creerlo, en "El País" también hay alguna firma alineada con la "fachosfera". Gascón no desentonaría nada en las páginas de opinión de "Abc", "La Razón" o el "Mundo")
10.- “Uclés y el peso de la boina”: “Se están diciendo muchas cosas sobre David Uclés, todas ellas en respuesta a cosas que no para de decir David Uclés. Se dice de Uclés que confunde el activismo con la literatura, o que dedica más esfuerzo a planificar la estrategia comercial de sus obras que a limpiarlas de solecismos, anacolutos, gerundios y topicazos, que es lo único por lo que deberíamos pagar a un escritor. Se acusa a Uclés, en suma, de cultivar a su personaje antes que a sus personajes. Un personaje de diseño, calculadamente progresista, con el catálogo en regla de filias y fobias compulsadas por un mandarinato cultural que aun concede los premios y administra las cancelaciones en España.
El autor de “La península de las casas vacías” ahora pisa la península de los charcos llenos, y el último que ha pisado salpica al listado transversal de escritores, políticos y periodistas que Arturo Pérez Reverte iba a reunir en Sevilla para debatir sobre la guerra civil: se entiende que para no repetirla. Siendo el tema de la novela del autor de moda, parecía pertinente invitarlo. Uclés aceptó pero luego se lo pensó mejor y decidió bajarse del cartel para auparse moralmente sobre la cara de tonto de todos los participantes, entre los que figuran dos nombres inasumibles para su alma bella: José María Aznar e Iván Espinosa de los Monteros.
(…) Algunos sabemos que bajo la máscara fiera del padre de Alatriste hay un hombre de corazón ecuménico al que le preocupa la deriva sectaria de nuestra república de las letras. Pero Arturo no se limita a quejarse: acredita su humanismo organizando saraos donde chocan sus copas columnistas a fines a Óscar Puente y otros partidarios de Ayuso. Y un día, si la madurez hace su trabajo y la cultura sobrevive a los algoritmos de la tribu, un Uclés desprovistos de boina brindará en esos foros por el peso insoportable que se quitó de encima. El rústico peso del prejuicio”. Jorge Bustos en “El Mundo”.
11.- “Qué más tendremos que soportar”: "No hay día que Pedro Sánchez no meta una estocada en todo lo alto al sufrido pueblo español. La última, anunciar la regularización de medio millón de inmigrantes antes de junio, que podrán llegar después al millón. Sin trámite parlamentario, sin debate. Solo importan los votos, Y en el revulsivo social que va a provocar una medida de claros objetivos electoralistas, será una vez de plataforma para que Vox, el mejor socio del sanchismo, pesque en aguas turbulentas. Lo de siempre.
Estamos soportando a líderes que son mentirosos compulsivos, a cargos con responsabilidades importantes sin experiencia previa o sin haber dado un palo al agua; un presidente de gobierno mantenido por un fugitivo de la Justicia, un fiscal general condenado a inhabilitación y "perdonado" por una sustituta agradecida; maniobras del gobierno para controlar la justicia, un presidente que hace y deshace sin someterse al control del Congreso de los Diputados y a la obligación aprobación parlamentaria de sus leyes más polémicas, y que toma decisiones de política exterior de gran calado sin consensuarlas siquiera con sus ministros -los suyos, no los coaligados- ni, por supuesto con el líder de la oposición.
Llega ahora con un decreto ley para legalizar a los inmigrantes que puedan demostrar que llevan 5 meses residiendo en España. Se calcula que, hasta junio, medio millón pedirán su regularización. Ni un solo informe previo para ver si podemos asumirlo, económica y socialmente. Todo sea por ganar votos. Eso sí, al que exprese dudas sobre ese decreto y su aplicación, le lloverán las acusaciones de racista. Aguantamos todo, con los dientes apretados. Pero cuesta. Este gobierno y sus socios no tienen piedad con los sufridos ciudadanos españoles”. Pilar Cernuda, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “Díario de Burgos”. Sufrida y desolada.
12.- “La batalla del Ebro”: ”En su primer mitin en Huesca para arropar a su candidata, Pilar Alegría, le aseguró sin tapujos: “El 9 de febrero gobernarás Aragón como has gobernado la educación publica”. Échale cuajo, sí señor, Menudo legado y mensaje a los votantes de quien ha sido una de las peores ministras del sector. Sin olvidar sus continuas meteduras de pata contra el diccionario como portavoz del Gobierno. Produce sonrojo esa intervención de Sánchez y ver cómo en tierra de nobleza baturra el auditorio aleccionado aplaude con fervor su defensa del ministro Óscar Puente. Ni siquiera 45 muertos sobre la mesa alimentan un atisbo de autocrítica y sensibilidad.
(…) La presidenta madrileña arrasó en Zaragoza, acudió a la basílica del Pilar, besó el manto de la Virgen, visitó el museo pilarista y se dio un baño de multitudes en su paseo por Coso, eje vertebral de la ciudad, donde almorzó un típico ternasquico. En una intervención apabullante, denunció la “España desastrada” bajo las fauces del sanchismo. Azcón, en una jugada inteligente, presumió de gestión económica en consonancia con la comunidad de Madrid: bajada de impuestos, fiscalidad equitativa, captación de inversiones, creación de empleo y fuera la humillación ante el cupo singular para Cataluña.
Espinoso tema para Pili “Tristezas”, balbuceante y muy floja en su primer cara a cara en la televisión aragonesa con Azcón. Visto lo visto, el candidato del PP le da mil vueltas a la señora Alegría, una fervorosa sanchista que se permite ahora invocar la figura del expresidente socialista fallecido, Javier Lambán, a quien traicionó con toda crudeza. (…) “La Pili”, como la llaman en su pueblo natal, La Zaida, en tono victimista le pidió respeto como mujer. Entonces Jorge Azcón le recordó su almuerzo con el alto cargo de Moncloa y del PSOE Paco Salazar: “El respeto se demuestra todos los díasy no parece buen ejemplo almorzar con un acosador sexual”. Más claro imposible”. Pilar Ferrer en “La Razón”.
13.- “La democracia descarrilada”: “De aquí a la democracia descarrilada, que nos ha traído el sanchismo con un seguro de impunidad a todo riesgo -tiranía reforzada por los votos de un Parlamento corrupto como el español- hay un paso insignificante, como acaba de demostrarse con la tragedia de Adamuz. Ante los muertos, y ante la desolación de las víctimas, la ciudadanía -en ese vacío profundo que crea la manipulación política del dolor ha descubierto que los políticos están a salvar su culo. Aver si pasa la dana con un funeral de Estado -sectarismo con eternidad; a ver como eluden su responsabilidad criminal sin renunciar a nada; a ver como salvan la corrupción y el ladronaje estabulados. Por ahora su impunidad -legalidad de tiritaña- está a salvo con los votos del Congreso.
Las instituciones democráticas han tocado fondo, se han desangrado como las vías del tren, por falta de atención primaria, por corrupción, por bemoles, porque la calle, como en tiempos de Fraga, es mía y porque mías son también las vías del tren. Un Marlaska desencajado y con voz de pito en un apeadero sin retorno, lo dejó bien claro en los momentos mas duros de la pasada semana: se estarían o “se están monotorizando las redes por las críticas a las instituciones”. ¿Vuelven el KGB y la Stasi?
Tras la catástrofe de Adamuz -con ese bamboleo canallesco de tirar balones fuera con tal de salvar el culo e imponer su discurso- el respeto a las instituciones que sustentanel estado de derecho se ha resquebrajado. Es nulo en amplios sectores de la sociedad porque se ha traicionada a la democracia. ¿Qué respeto se va a tener por un Jefe del Ejecutivo, como Sánchez, un proxeneta, un mentiroso, un corrupto, un capo que dirige una “asociación criminal, y que ha sodomizado al Tribunal Constitucional y a la Fiscalía General con el rasero rampante de un sanchismo depredador? Ninguno”. Antonio Piedra, el sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León. Definitivamente, el grado de trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A) que padece don Piedra ha alcanzado un punto de no retorno. ¿Alguien en su sano juicio puede llamar “proxeneta” al presidente del Gobierno (a él directamente, no a su suegro) y “capo que dirige una asociacion criminal”? Por cierto, no creo que bajo ninguna tiranía se puedan publicar líbelos del tenor que se gasta el director de una fundación financiada con dinero público.
14.- “El cardenal mentirosete”: “Está de moda estos días David Uclés, ya saben, ese escritor
(…) ¿Es el cardenal Cobo un David Uclés eclesiástico? El arzobispo exhibe siempre su talante dialogante con el Gobierno, pero no se ha reunido siquiera con las asociaciones en defensa del Valle de los Caídos; el arzobispo nos cuenta lo muy tolerante que es cuando va a La Ser a que lo entrevisten, pero no acude a los medios de derechas donde, en principio, podría mostrarnos su tolerancia de verdad. Hace unos días, de hecho, Cobo celebró un desayuno de trabajo al que solo invitó a periodistas afines (El País, La Ser, Religión Digital, Vida Nueva…). Las cabeceras más leídas de información religiosa fueron todas excluidas, por ´fachas´. David Uclés hubiera actuado igual.
Y es aquí donde tenemos nuestro pequeño consejo que dar al señor cardenal, que seguro que nos lee. Estimado José Cobo, está mal que nos mintiera sobre el Valle de los Caídos (o, como usted preferirá llamarlo, el Valle de Cuelgamuros). Pero peor está esa mentira sutil, constante, envolvente, de blasonar de acogida y tolerancia cuando en realidad solo gusta de reunirse con personas que piensan parecido a usted. Atrévase, de verdad, con lo de la apertura. Puede reunirse, por supuesto, con quien más desee (David Uclés le agradecerá la llamada). Pero reúnase también con aquellos que tenemos otra forma de ver el mundo, objeciones, críticas que plantearle. Cristo aceptaba hablar con prostitutas, tramposos, soldados represores, adúlteras; me atrevo a postular que, incluso, habría charlado un rato con nosotros, los ´fachas´, también”. Miguel Ángel Quintana de Paz, tertuliano del programa “Cuestión de Prioridades” (“La 7” de Castilla y León TV), en “The Objective”.
15.- “Negligencias criminales”: “Lo único que ha hecho Óscar Puente, convenientemente disfrazado de manso, desde el primer momento en que supo el terrible y mortal resultado del accidente de Adamuz, ha sido buscar rendijas por donde poder escapar de su responsabilidad. Librarse él, a su jefe y amo, Pedro Sánchez, y a un ministerio infectado por la corrupción, el enchufismo, la negligencia y la ineptitud. O sea, tratar desesperadamente de encontrar a quien cargar los 45 muertos. La táctica habitual y marca indeleble de la casa.
Y la palabra para todo ello, esto y lo anterior no cabe en "un error"; es, en términos más completos y precisos, la de negligencia criminal. Presunta, claro está. Porque este es en verdad el fondo y la miseria de la puesta en escena para intentar colar un relato falsario y mendaz. Y encima quedar como los buenos de la película. Ese fue el remate el domingo del desaparecido Sánchez y su defensa a ultranza del saco terrero en el que se intenta ocultar. Porque detrás de Óscar Puente, quien está es él.
Pero la infamia no está colando. Ha llovido ya demasiadas veces sobre mojado, como sucedió en el apagón, donde seguimos en la total oscuridad sobre qué y quienes lo provocaron, en la mofa y befa del ahora a punto de ser arrollado, cuando los tremendos incendios veraniegos. Si la cosa hubiera sido al revés llevaríamos una semana de manifestaciones inducidas gritando "asesinos". Pero van dados. Una creciente mayoría de la sociedad española les tiene ya bien tomada la matrícula.
Unos jueces y un juzgado, estos con toga y con la ley, serán antes quienes tendrán que comparecer tanto Puente como toda la recua de colocados que tenían ahí y hasta algunos pájaros enjaulados ahora, que antes se atiborraban de alpiste por allí. La Justicia será, y no ellos, donde y quienes diriman, de verdad, su responsabilidad”. Antonio Pérez Henares, director de Publicaciones del grupo Promecal (Méndez Pozo) y tertuliano en “Cuestión de Prioridades” (La 7 de Castilla y León TV), en “El Día de Segovia”. Ay, “Chani”, ¡quién te ha visto y quien te ve! Lo tuyo sí que ha sido un pendulazo: de redactor-jefe de “Mundo Obrero” y activo militante del PCE a directivo de un grupo forjado en la corrupción urbanística y connotado articulista “fachosférico”.
¿El estado de las vías? ¿El mantenimiento? ¿Las inversiones? A quien se le ocurre preguntas por estas cosas estando todo tan reciente. Qué mal gusto, malditos fachas.
La garantía de los políticos que manejan los hilos en Moncloa es que, así se nos dijo, la Fiscalía depende del inquilino palaciego. Tal cual. Así que, con García Ortiz o con su sumisa y aleccionada sustituta, el asunto queda siempre en una situación confusa, difusa, orbitando sin rumbo conocido. Algo, pues eso, tremendamente extraño.
No debería ser así, porque el político, el ministro, es el responsable, pues en nada atenúa o exime tal obligación el hecho constatado de su incompetencia, de, entre otras cosas, determinar cuánto dinero se dedica a cada cosa, como vigilar, controlar, mantener la infraestructura ferroviaria. Cierto es que es un ministerio en el que el exceso de sobrinas y propinas diversas hace que disminuya el dinero que de modo efectivo debe dedicarse al objeto de su gestión, pero aún así, el presupuesto es generoso, amplio.
No dejo de darle vueltas a que España atraviese su mejor época histórica del ferrocarril, en coincidencia con unos titulares del ministerio de Transportes como Ábalos y Puente. Me resulta eso, tremendamente extraño”. César Mata en “El Norte de Castilla”.
17.- “Fatalidad y negligencia”: “La cifra de incidentes ferroviarios se ha multiplicado en España durante estos años de Gobierno de Pedro Sánchez. Cuando eso sucede, ya no estamos ante casualidades o fatalidades, estamos ante un caso evidente de mala gestión. Si no se interviene para frenar ese deterioro del servicio, es cuestión de tiempo que uno de esos incidentes derive en catástrofe, como ocurrió hace una semana.
En la tragedia de Adamuz ha cristalizado toda una historia de desidia, de falta de inversión, de pésima selección de personal y de soberbia a la hora de ignorar las quejas sistemáticas de los profesionales o los usuarios. Lo ocurrido ha sido un colofón dramático al deterioro galopante un servicio que en su día fue excelente.
España se cae a pedazos porque este Gobierno nunca se ha preocupado la gestión sino de la propaganda. Quien presumió de levantar un muro contra una parte de la sociedad no está capacitado para entender ni cuidar el interés general. Si además el presidente ha escogido como personas de confianza a una caterva de mediocres, macarras o corruptos el desastre está garantizado. Ahora lo tenemos ante nuestros ojos.
En esta ocasión no han podido encontrar a nadie a quien derivar la culpa; no ha habido un Ventorro, ni unas compañías privadas a las que culpar del apagón, tampoco unas Comunidades Autónomas a las que traspasar la responsabilidad de la pandemia. Esta catástrofe es de principio a fin competencia del Gobierno, desde el estado de la vía, a la descoordinación de los avisos, los problemas de localización de los trenes siniestrados e incluso las erráticas y contradictorias explicaciones de ese trueno de ministro que ahora pretende pasar por nazareno.
Existe la fatalidad y existe la negligencia. Y este Gobierno está obligado a asumir responsabilidades por la segunda, aunque ellos hayan sido especialistas en pedir cuentas a otros por la primera". Carmen Martínez Castro, en “El Debate”. (Martínez Castro, Carmen, fue Secretaria de Estado de Comunicación en los gobiernos de M. Rajoy. Actualmente vierte a diario sus equilibradas opiniones en el programa “Herrera en Cope").
18.- “El descarrilamiento”: “La investigación en marcha, tanto la de la Comisión del ministerio como, sobre todo, la judicial, irán aportando nuevos datos en los próximos días, pero ya hay una conclusión que se puede extraer de los datos que conocemos: el accidente de Adamuz no ha sido fruto de la causalidad, sino de un cúmulo de errores.
A diferencia de lo que ocurrió en la Dana, donde se produjo un desastre natural que se gestionó mal; aquí la causa de la catástrofe ha sido la mala gestión. Una vez asumida la tesis de la rotura de la vía como la más probable y tal vez la única plausible, Puente se descolgó con una afirmación sorprendente: "Las roturas de las vías son problemas recurrentes". A pesar de las evidencias y de las contradicciones, hay que perder toda esperanza de que el ministro de Transportes vaya a dimitir en los próximos días. Casi se diría que está disfrutando con su papel estelar, además de ser el mejor parapeto para el presidente del Gobierno.
El descarrilamiento de Adamuz ha dejado tocada la imagen de España y también la del Gobierno. Los siniestros siempre tienen consecuencias colaterales en el plano político. No hay más que recordar lo que ocurrió con la Dana. En el caso que nos ocupa, aún es peor, porque la responsabilidad afecta a un ministerio que está bajo la lupa de la investigación judicial por graves casos de corrupción. Tampoco ayuda en este caso que el ministro Puente se haya caracterizado por su actividad como tuitero provocador y un punto macarra.
Santiago Abascal ha sido precisamente el político que ha cuestionado al Gobierno por el desastre de Adamuz desde el minuto uno. Núñez Feijóo ha sido más prudente y no compareció públicamente hasta la mañana del viernes.
El líder del PP ha pedido la comparecencia de Pedro Sánchez la próxima semana en el Congreso para dar explicaciones. Pero todavía no ha pedido dimisiones. Cuidar las formas no es incompatible con la contundencia”. Casimiro García Abadillo, director de “El Independiente”.
19.- “Puente y la cueva de Alí ´Babalos´”: “Dirá Óscar Puente que hay que bajar el suflé de la indignación de los maquinistas, que a él que le registren, que no se ha cambiado de ropa en los últimos días de tanto como trabaja, y no va a cambiar de chaqueta ahora, que no es cosa del mantenimiento, que las inversiones son las correctas, que si el bogie, que si la rodadura, que si las muescas. Pero el ministerio que dirige no ha sido precisamente (y no parece que haya mejorado nada) el departamento riguroso y técnico que merecerían los españoles. Tanto no lo ha sido que, con los informes de la UCO en la mano, el Ministerio de Fomento fue de 2018 a 2021 (como poco) la cueva de Alí 'Bábalos'. Y llegó Puente, hizo una auditoría manifiestamente mejorable, y pelillos a la mar.
La responsabilidad del Gobierno es manifiesta, más allá de que la justicia tendrá que determinar el hilo directo entre el siniestro de Córdoba y la negligencia, inacción o directamente dolo de un puñado de gestores públicos, Puente entre ellos. Pero que una parte sustancial del Ejecutivo, el Departamento de más gasto e inversión del Estado, fuera un auténtico botín para sus cargos es una losa que no va a poder levantar jamás Pedro Sánchez y no ayuda a que la confianza se restituya. Es más: el presidente y su ministro no tienen ya ningún crédito. Nadie se fía de ellos.
Que Koldo fuera consejero de Renfe Mercancías, cuando las únicas mercancías que conocía era las que adquiría, según su exquisita educación en valores, por WhatsApp para deleite de su jefe, es un ejemplo claro de la degradación institucional. Hoy, gracias a Sánchez, es solo un apeadero de amiguetes: en los Consejos de Administración de las empresas-chiringuitos de Transportes solo hay enchufados de cuarta división ganándose una soldada por calentar el asiento. Pues allí es donde se toman las decisiones que evitarían catástrofes como la que hoy lloramos”. Mayte Alcaraz, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “El Debate”.
20.- “Liderazgo informativo”: “Cuando hablamos de la dana, a mí me gusta recordar siempre el verdadero liderazgo informativo que ejerció el PSOE en su día en un desastre de proporciones mucho mayores, como fue el de la covid-19. El modo en el que el partido en el gobierno, haciendo de la necesidad virtud, terminó convirtiendo en héroe a Salvador Illa, el responsable de decenas y decenas de decisiones en contra de los derechos constitucionales de los españoles. La covid-19 se llevó por delante al primer ministro eslovaco, Igor Matovic, al italiano Giuseppe Conde, a la belga Sophie Wílmés, a la finlandesa Sanna Marin o al francés Sébastian Lecornu, pero no al español Pedro Sánchez. Y menos a su ministro de Sanidad, que terminó siendo el flamante presidente de otra Generalitat, la catalana. Es llamativo.
Un liderazgo informativo al que sin duda podemos atribuir que todavía siga en su cargo nuestro presidente del Gobierno. Sin base, sin hilos, sin absolutamente nada que le sostenga. Han dicho los expertos en comunicación (de haberlos) en el epílogo de este año que hemos vivido tan peligrosamente, que quizás el cartucho del liderazgo informativo es el último que ha gastado en su defensa numantina Pedro Sánchez. Que ahora sí que es verdad que nadie, ni desde fuera ni desde dentro, cree ya en la posibilidad de hacer pasar por éxito lo que resulta un fracaso de credibilidad absoluto. Yo no lo creo así: pienso que a pesar de la evidente cara de mala leche que se le ha puesto a nuestro presidente, todavía tiene en su entorno suficiente liderazgo informativo como para seguir seduciéndonos y engañándonos a todos, todos los días. Incluso cuando su lenguaje no verbal y en sus silencios.
Otra cosa es que los suyos de verdad puedan seguir aguantando el tipo. No los títeres codiciosos, cínicos e insaciables que gobiernan en coalición con él. Sino más bien los (al menos hasta ayer) miembros de su partido. Llaménse ahora Emiliano García-Page o Juan Carlos Rodríguez Ibarra”. Carlos Aganzo, ex director, en “El Norte de Castilla”. Al amigo C.aganzo no sé le resiste nada. En vísperas de las elecciones extremeñas, otorgaba a María Guardiola un lugar en la historia. Hoy pone en duda la existencia de los expertos en comunicación a la vez que realiza un alarde en la materia...