1.- “En los antípodas”: “Acuerdo de investidura y de gobierno en Extremadura, después de meses de teatrillo entre Vox y el PP. Acuerdo en Aragón, programa a programa, y golpe a golpe, verso a verso, como dicen sus líderes de cachiporra. Y acuerdo en Castilla y León para las Cortes y para la mesa de las Cortes.
(…) Un acuerdo marco, el de las derechas entre sí, que todavía no sabemos si va a influir a favor o muy a favor en las elecciones andaluzas, donde la suma de los dividendos será seguramente inversamente proporcional a la multiplicación de los catetos, es decir, que no tenemos ni idea. Y menos idea todavía sobre el peso de estos polvos en el lodo de las futuras elecciones generales, que tanto las izquierdas como las derechas esperan como agua de mayo. Aunque sea mayo del año que viene.
A nadie se le escapa que el oxígeno que le dieron los acuerdos regionales PP-Vox a la troupe del Gobierno, en las pasadas elecciones generales, ya no es el mismo. Como tampoco sabe nadie hasta cuanto le va durar el comodín de la guerra a Pedro Sánchez. Porque si dura poco, se le acaban los recursos al presidente y, si mucho, se puede venir encima una crisis capaz de despegarle definitivamente, con mas eficacia que el safulmán, de las paredes y alfombras de la Moncloa.
Por si una cosa o por si otra, de momento el ciudadano resistente se ha ido de nuevo a China. No se sabe si por confucionismo o por confusionismo. Si por volver a ignorar a sus colegas europeos en el debate sobre si entregarse a Trump o a Xi Yinping, o simplemente por estar lo mas lejos posible del meollo del cogollo del bollo de la corrupción patria, que hace tiempo que ya no le viene bien”. Carlos Aganzo, ex director de “El Norte de Castilla". Una duda, admirado C.aganzo: ¿sigues pensando que María Guardiola merece un lugar en la Historia de España, tal como afirmaste en vísperas de las pasadas elecciones extremeñas? Y en su caso, ¿en qué capítulo? ¿En el de los gobernantes fieles a sus principios? ¿O en el de los fieles a la célebre máxima de Groucho: “estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros”? Me corroe la curiosidad.
2.- “La metamorfosis del PSOE”: «Cuando el PSOE se despertó una mañana tras
sueños intranquilos -quizá por cohabitar con Podemos-, se encontró en su cama
transformado en un monstruoso populismo». Samsa se ha materializado. Al menos
ahora ya no creen necesario esconderse y entre lo de Barcelona y la confesión
de Óscar López nos lo han dejado clarinete. «Estamos creando un nuevo estándar
de socialdemocracia», declaró a Canal Zona Roja la gran cabeza del PSOE y todo
cuadró.
A mí el lado bueno de la historia se me está
quedando muy churretoso. Tanto que, junto al abandono de la razón práctica, de
los controles democráticos, de la independencia de poderes, de la contención
institucional y de tantas de sus notas definitorias, se le ha unido el proteger
a dictadores. Ahora resulta que no se puede insultar a los dictadores.
Convengamos en que
insultar a Delcy es lo menos que pueden hacer cientos de miles de personas.
Tienen todo el derecho a desahogarse. Obviamente,
Sánchez, jugando con el posicionamiento internacional de España que le importa
una higa, intentaba reposicionarse él mismo. La secuencia Barcelona, China,
confrontación con Trump y con Estados Unidos -como si el país fuera el
gobernante-, lo confirman.
Sí a la paz, no a la guerra, pero aquí venimos
para presentar batalla a la ultraderecha comprendiendo el término a todo aquel
que no se alinee con nosotros. Los únicos
satisfechos de esta salida del armario del sanchismo somos los que no nos hemos
movido de dónde estábamos. Flaco consuelo”. Elisa Beni en “La Razón”.
3.- “La burra de mi suegro”: “Miren que fauna sostenible para hablar de tapadillo de lo que no quieren hablar, pero que viven de ello en política: jumento, cabeza de turco, sustituto, calanchín, hombre de paja, testero, fontanera, funcionario en B, sobrinas & sobrinos en N de Nepote y, el más importante: testaferro.
Estos sinónimos conforman la fiesta de cualquier tirano en ejercicio. En el sanchismo -como hemos visto estos días de juicios supremos, de viajes estratosféricos y de citas narcointercontinentales de la internacional chavista- también.
Ante el honor mancillado de Begoña -la hija de Sabiniano que regentaba las 17 saunas como taquillera general- el Presidente reparador de virgos lanzó u- ¡¡¡so!!! Cual trallazo blasfemante, y ¡zas! Ocurrió el milagro de los arrieros. La burra, que es España, se paró en seco y los españoles, abrumados por los nombrajos antedichos, se acojonaron: a la olla que hierve, ninguna mosca se acerca. El caso Begoña, con cuatro imputaciones como la copa de un pino, ha trastocado el equilibrio de poderes de la España democrática. Lo que estamos viendo en el Supremo es que el puterío, disfrazado de corrupción y de ladronaje en pincho moruno –“8 millones o nada”- ha minado las instituciones del Estado.
(…) La narco vistilla del tirano en Barcelona con los “narcos estados -según la malvada Ayuso-, también se ha montado para que la burra hispánica se olvide también de las cuentas de Begoña. Por esto mismo -para que lo acordado se lo más olvidado- su propuesta es infernal: que las redes estén bajo la bota del “control político”, y que se imponga el control de barras del doctor Mengele para “hacer lo que sea necesario para fortalecer y proteger el sistema democrático”, el suyo. Antonio Piedra, el sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León”.
4.- “Por qué no decir cariño a Armengol”:
“Sesenta
y cinco mensajes mandó Koldo García a Francina Armengol, y la que era presidenta
de Baleares le abrió los contactos de su Administración para que la trama
vendiera allí poco menos de 4 millones de euros en mascarillas defectuosas.
Koldo llamaba a la actual presidenta del Congreso de los Diputados “cariño” y
le decía “que jodida eres”, y otras confianzas que ella no recordaba cuando testificó.
Isabel Díaz Ayuso ha declarado que si un asesor le dice cariño ella le “arranca
la cabeza”, y, naturalmente, yo la creo.
En
un país, cuantos más presidentes te arranquen la cabeza por decirles cariño,
mejor. La izquierda se quitó la corbata en el Congreso -yo nunca he entrado
allí sin chaqueta-, y Pablo Iglesias se sentaba en el salón de los Pasos
Perdidos, habiendo sillas; colgaba el abrigo del respaldo del escaño y vestía
camisas de oferta. Después vino Yolanda y se pasaron a Christian Dior, y todo
eran atardeceres en la piscina de la casa de Galapagar con tinaja, habitación de
invitados y tardes de domingo cabalgando contradicciones y el cortacésped.
Mi
amigo Borja Cardelús, me decía que yo oprimía a mis enemigos con mi buena
educación y, si lo dice Borja, será verdad. A mí, la cortesía siempre me sirvió de
resguardo, pero para la izquierda podemita había que tratar a todo el mundo de
tú, de tío, por qué no de “bro”, y la distancia entre interlocutores suponía
para ellos un coxis, un resto del heteropatriarcado que había que eliminar.
Le dices cariño a una presidenta y lo
siguiente es sacar a etarras de la cárcel a cambio de unos presupuestos y
casarte con tu perro. O comprarte un tambor y salir en una batucada”. Chapu Apaloaza en
el “Abc”.
5.- “Hay que valorar muy positivamente
el pacto PP-Vox, no despreciarlo”:
“Tras el discurso sobre la
inmigración ilegal de Vox, asumido por el PP, se ha producido el anuncio de la
legalización masiva por Sánchez de un millón de ilegales , entre los que
están y los que vendrán. Criticado por Feijóo de forma inmediata, las
comunidades autónomas del PP, con la de Madrid a la cabeza, han anunciado una
guerra legal al Gobierno, salvo dos: la más grande y la más pequeña, Andalucía
y La Rioja, que no denunciarán esa fechoría, que es la más letal, ahora y en el
futuro, de todo el sanchismo.
El presidente de La Rioja parece el
típico político del PP que busca significarse apartándose de lo que haga el
partido, y no viene a Madrid el 12 de octubre por problemas de agenda y
gansadas así. Moreno tiene otro volumen y más
importancia. Cultiva la imagen de sucesor de Feijóo contra Ayuso, jaleado por los periodistas progres, que la odian y
miman al andaluz de Barcelona que se proclama de Centro, o sea, de la Derecha
acomplejada.
Vox estaba en la lona, pero la
legalización masiva le devuelve su gran argumento político, y por partida
doble: lo que hace Sánchez y no quiere combatir el PP. Yo veo lo de Moreno
discutible, pero incluso si acertara en estas elecciones, a la larga destruye la credibilidad del PP y el liderazgo de
Feijóo en el terreno donde se libra la gran batalla europea entre
las diversas derechas.
La crítica de Ayuso y el propio Feijóo a la
"primacía nacional" me parece un postureo absurdo. Hay muchas formas
legales de no favorecer a los ilegales, y así se hará en Extremadura.
Criticarlo es ayudar al PSOE, el peor error, aunque subsanable. Basta con no
insistir y proclamar el respeto absoluto a la Ley”. Federico Jiménez Losantos en “Libertad Digital”.
6.- “Del ´no es no´ al pacto extremeño”: “Desde el ´no es no´ de Pedro Sánchez la política española está abocada a los extremismos. Donde hay un muro, no hay posibilidad de entendimiento ni políticas de Estado comunes, sino polarización y frentes ideológicos. El PSOE ha atravesado es camino normalizando a Podemos, Bildu, Junqueras, Puigdemont y anda ahora con Xi Jinping y el Grupo de Puebla. El PP lo ha hecho pactando con Vox. No sin pocas dudas, pasadas y presentes, pero con la necesidad de ofrecer una alternativa a Sánchez y presentar gobiernos eficaces frente al desgobierno sin presupuestos.
El primer capítulo de esta alianza renovada ha sido el pacto en Extremadura para investir a María Guardiola. Sorprende que el PP haya asumido algunas afirmaciones del repertorio de Abascal, como el “rechazo explícito al acuerdo UE-Mercosur” o que se hable de “imposiciones de Bruselas”
Guardiola compareció sonriente para anunciar el acuerdo, pero por el momento quien lo está rentabilizando es Vox, que lo ha planteado en términos de “mirad de lo que somos capaces”. El partido necesita oxígeno y quiere conseguirlo con este pacto. La semana pasada fue negra para la derecha populista, que tuvo que digerir la derrota de Orban, el divorcio entre Trump y Meloni y, en España, la brusca bajada de Vox en las tres encuestas andaluzas que se publicaron.
Abascal está presumiendo en especial de haberle colado al PP el “principio de prioridad nacional”, definido como “la asignación de recursos públicos a quienes mantienen un arraigo real, verdadero y verificable con el territorio”. Por de pronto, Génova tuvo que salir a explicar el pacto al día siguiente de firmarlo, lo que no es muy buena señal”. Roberto Benito en “El Mundo”.
7.-
“Una España de autoritarios”: “Es evidente que algo
se ha hecho mal. Tras décadas de democracia, el presidente del Gobierno
agasaja en nuestro país a conocidos defensores de dictaduras de izquierdas, y
no pasa absolutamente nada. Al tiempo, el servicio diplomático de España
desprecia a María Corina Machado mientras ensalza al tirano chino o al
marroquí. Quizá este sindiós responda a un PSOE gobernante que entiende por
democracia su gobierno exclusivo a cualquier precio.
Ese
autoritarismo está también en su desprecio al Estado de derecho y al poder
judicial independiente. La obscenidad de su corrupción económica y moral
no les avergüenza. Al contrario, como buenos tiranuelos se revuelven contra la
prensa libre, el juez independiente y la ley que los aprieta. No pierden
ocasión para insultar y levantar el muro contra media España, igual que haría
un autoritario de hace cien años.
La
reacción de su electorado ante tanta tropelía es la disonancia cognitiva: no
quieren escuchar, ver ni leer, ni siquiera pensar… El ciudadano de
izquierdas deja que su casa política esté sucia, permite que le mientan y le
roben, lo tolera con la alegría del que comulga con ruedas de molino. No
hay más que ver cómo reacciona la izquierda cultural, mediática y académica
ante el verdadero pluralismo.
Hemos normalizado el abuso y la
mentira, la corrupción del propio y el desequilibrio en el juicio. No es
extraño que en este ambiente político tengan tanta voz y presencia las
soluciones autoritarias y populistas de todo signo”. Jorge Vilches en “The Objective”.
8.- “Vivimos un golpe de Estado”: “Me pillaron las
declaraciones no sé si de Sánchez disfrazado de Bolaños, de
Bolaños disfrazado de Gracita Morales o de Óscar Puente vestido
de lagarterana leyendo. Dado que no tengo más remedio que pagarles la fiesta,
lo mínimo es que no me taladren el oído. Pero entre el runrún escuché que la
justicia estaba dando un golpe de Estado. Claro, porque procesar a la mujer del
presidente, a sus ex manos derechas Ábalos, Sánchez Cerdán,
Koldo y demás es un golpe de estado.
A su estado, se entiende, ese en el que asesinos y
secuestradores condicionan el gobierno de España, ese que hace golpistas
confesos socios imprescindibles para mantener el chollo de gobernar y pisar
moqueta. Su Estado, no el nuestro. Y no pude por menos que reconocer que en
España se está viviendo un golpe de Estado, entendido el mismo como una
progresiva sustitución de los mecanismos democráticos por instrumentos
autoritarios.
Es un golpe de Estado postmoderno, sin
pronunciamientos ni alharacas, un golpe de Estado de a poco, que diría José Mota. Pero
que tiene víctimas porque conlleva ineptitud, desidia y negligencia que nos
cuestan las víctimas de la Dana, de Adamuz o de la criminalidad en las
calles, por vías de ejemplo. Y, la última, se regulariza a miles de foráneos
con lo que eso conlleva de mayor gasto público en un Estado que está en
bancarrota hace años.
Y todo eso sin consecuencias para el jefe del
golpe y sus sicarios mayores. Y no levantes la voz que te tirarán piedras, te
darán una paliza o te destrozarán el automóvil, la casa o lo que sea, porque
además son violentos. Así pues, enterémonos los españoles: esto es un golpe de
estado. Y que cada uno haga lo que quiera, pueda o sepa”. Miquel Giménez en “Voz Populi”.
9.- “Yo quiero ser un chico Garci”: “Yo quiero ser una chica Almodóvar es una
magnífica canción de Sabina, uno de esos derroches de ingenio y de recursos que
solo puede afrontar el que se sabe tan sobrado de talento que no teme que se le
acabe. Y ya de paso pone a los demás en su sitio. Que es tomando notas. En
realidad, la canción es un homenaje, y no hay nada más triste que ser elogiado
y ni siquiera enterarte, que es lo que le ha pasado a Pedro, demostrando que no
hay mayor dictadura que la del cociente intelectual.
Le ha
debido parecer mal la parte de “yo quiero ser una chica Almodóvar, como Miguel Bosé”.
Dice que eso es homófobo porque Sabina “llama a Bosé maricón”. Debe ser
tremendo ir por la vida con esa pinta de profeta y no enterarte de nada; dar
carnés de sensibilidad, pero no ser capaz de detectarla; parecer un genio de la
cultura y que, a la hora de la verdad, tu cosmovisión sea la de Torrente, pero
con colorines.
La polémica me ha servido para darme cuenta de que yo loque
yo quiero ser no es una chica Almodóvar sino un chico Garci, que viene a ser lo
contrario. Cuando lo pensé sentí una extraña emoción, como si estuviera llegando
tarde a una epifanía. Sí, yo quiero ser un chico Garci, eso es lo que quiero
ser; para orinar al lado de Paul Newman con esmoquin blanco, para servirme un
Dry Martini mientras suena el “Canon” de Pachelbel y para que en mi vida siempre
sea Navidad; quiero llamar “casa” al Retiro y al Central Park, al Hotel Carlyle
y a Narváez; quiero tener siempre un poco de frío e ir por el mundo con una
americana que lleve dentro el humo de todos los bares”. José F. Peláez en el “Abc”. Queda claro que Almodóvar no es santo de la devoción del católico Peláez. En realidad, es que Pedro no es ningún santo...
10.- “Se cree Kennedy, pero es Largo Caballero”: “Cuando Pedro Sánchez dice «la democracia no puede darse por sentada» hay que tomárselo como una amenaza. No es Kennedy en Berlín desafiando a la Unión Soviética en 1963, sino Largo Caballero en 1932 exponiendo una de sus teorías: «El Partido socialista no es reformista, cuando ha habido necesidad de romper con la legalidad, sin ningún reparo y sin escrúpulo».
La frase de Sánchez, aplaudida por sus palmeros habituales como si fuera Pericles teorizando sobre la democracia ateniense, es idéntica a la de todos los aspirantes a sátrapa que, en su épica pelea contra un mal mayor, consideran imprescindible saltarse las reglas del juego para salvar un bien mayor, por supuesto representado por ellos.Y eso mismo es una confesión de sus planes: si todo ha valido para llegar aquí; todo valdrá para continuar y salvar a España y al mundo de la amenaza reaccionaria.
Así que si un presidente ajeno ya a las normas democráticas, rodeado por lo peor en España y el mundo, dispuesto a revocar la independencia de los poderes, enfrentado a buena parte de la sociedad, indiferente a los mensajes de las urnas y convencido de que la democracia está vinculada a su impunidad afirma en público que nuestro sistema no es eterno, no está haciendo un análisis preocupado de la situación, sino lanzando un aviso de cuáles son sus planes inmediatos.
Que son los mismos que ha tenido siempre, llevados hasta el final: si anda, vuela y grazna como un pato, probablemente sea un pato”. Antonio Naranjo, director-presentador del programa “El análisis: Diario Noche” (Telemadrid), en “El Debate”.
11.- “De Extremadura a Andalucía”: “Vox es una amistad aritmética inevitable para el PP si quiere gobernar en Extremadura, Aragón, Castilla y León y en el ámbito nacional. De la misma manera, es una amistad peligrosa, porque todo aquello de lo que Vox contagie al PP será mala noticia para el PP.
El acuerdo de gobierno en Extremadura tenía un margen temporal muy estrecho: o se alcanzaba ya o se repetirían las elecciones, algo que en la calle Génova de Madrid no estaban dispuestos a asumir. Pero, al mismo tiempo, cualquier pacto de su partido con la extrema derecha supone un desequilibrio en su intento de que durante la campaña para las elecciones andaluzas pasen las menos cosas posibles. Idealmente para Moreno, que no pase nada. Pero ya ha pasado algo, y no se puede descartar que el modelo de Extremadura se replique también, y durante el tiempo de la campaña de Andalucía, en Aragón y Castilla y León.
Esos acuerdos son gasolina para la mortecina campaña de María Jesús Montero. Mortecina no porque Montero esté a verlas venir, porque la exvicepresidenta del Gobierno mitinea a destajo, de un modo estajanovista. Mortecina, porque no parece levantar cabeza en los sondeos. Pero ahora tiene un hilo del que tirar. De repente, su campaña dispone de un asunto que puede jugar a su favor, en la esperanza para la izquierda de que la amenaza de la extrema derecha alimente los jugos gástricos electorales de aquel votante progresista que tienda a la abstención.
Eso piensa Pedro Sánchez, en su aparentemente exitosa tarea de liderar a la izquierda internacional frente al trumpismo. Lo que sí resulta evidente es que el pacto PP-Vox en Extremadura podría no ser inocuo en Andalucía”. Vicente Vallés en “La Razón”.
12.- “Contraindicaciones del mal menor”: “Según el canon progresista, Pedro Sánchez puede pactar con exterroristas sin arrepentir, autores convictos de una sedición y hasta racistas, como los califica la todavía vicepresidenta Yolanda Díaz, pero si el PP pacta con Vox comete una felonía política.
Todo lo que ha hecho el sanchismo podría servir de justificación moral a la derecha para cometer sus mismos abusos de poder si quisiera. Si los números le obligan a aliarse con Abascal, tendrá que hacerlo como mal menor, pero sin naturalizar unos acuerdos que van contra la esencia de una formación de vocación liberal y proeuropea. Y desde luego no sin antes disputar a fondo los votos que le permitan gobernar con las manos libres de imposiciones ideológicas ajenas. En este sentido, el pacto de Extremadura deja dudas sobre la capacidad del centro-derecha para no dejarse doblar el brazo.
En la cúpula “pepera” -salvo en la andaluza de Juanma Moreno- cunde hace tiempo el pensamiento de que Vox se va a desgastar formando parte del Gobierno. No está tan claro; más bien parece un autoconsuelo ante la falta de otro remedio. Los ciudadanos piden responsabilidades al liderazgo, no a sus subalternos, del mismo modo que la oposición se las ha pedido a Sánchez, no a los ministros de Sumar o Podemos. Y algo de eso sabía el propio Feijóo cuando garantizó una alternativa monocolor en el último congreso. El desempeño de los términos firmados corresponderá a todo el ejecutivo extremeño, y de rebote a la dirección nacional que ha dado su consentimiento. Ojo con las consecuencias, que ya no queda margen -ni perdón- para un segundo tropiezo”. Ignacio Camacho en el “Abc”.
13.- “Guardiola y la urgencia de una derecha decente”: “Los lloros y aspavientos de Guardiola, consagrada ya como la reina del melodrama extremeño, han acabado de la misma manera que en el inicio de la anterior legislatura: pactando con Vox un gobierno de coalición. Pero esta vez, cuando el partido de Abascal está muy debilitado como consecuencia de las acciones de sus infames tutores internacionales -tras la derrota de Orban en Hungría y los ataques blasfemos de Trump al Papa-, Guardiola ha asumido la ideología racista de la derecha ultra europea al incorporar al acuerdo la lepenista “prioridad nacional”. Un concepto que Francia considera anticonstitucional y que se traduce en discriminar por sus orígenes a las personas que viven en España legalmente a la hora del reparto de las ayudas sociales, vivienda, trabajo…
De consumarse, sería la consagración de una sociedad de castas, con ciudadanos de primera y de segunda por razones de identidad. El rápido desmarque de Ayuso y Moreno -barones de fino olfato- del pacto de Guardiola es un aviso para Génova 13, que por ahora trata de maquillarlo alegando que permite “domesticar” a Abascal.
En el difícil momento que vive Europa, el PP no puede cometer el error político y moral de quedar al margen del gran reto que afronta la derecha humanista: derrotar en las urnas al extremismo identitario y al nihilismo de izquierdas y de derechas. La victoria de Magyar sobre Orban y la de Tusk en Polonia demostraron que, con tiempo, ideas y coraje, sí se puede. Dos ejemplos que deben servir de inspiración a Feijóo para hacer del PP no una “derechita cobarde”, sino el partido de la derecha decente y con vocación de mayoría”. Iñaki Ellakuria en “El Mundo”.
14.- “Los ofendiditos por el pacto”: “Cuatro meses esperando el pacto en Extremadura y ahora que por fin lo tenemos ante nosotros pedimos las sales. ¡Oh, la xenofobia! ¡Qué escándalo! ¡Qué ha sido de la derecha liberal!
Los más exquisitos teóricos del centrismo cool ya han sentenciado a María Guardiola como racista, xenófoba y además tonta por no enterarse. La presidenta extremeña afronta una paradójica circunstancia: consiguió ganar las elecciones con el 43 % de los votos y laminó a la izquierda, pero ha tenido que soportar durante todo este tiempo los ataques de sus eventuales socios de Vox, que se referían a ella como la Irene Montero del PP y ahora, cuando por fin ha conseguido que los de Abascal se avengan a entrar el gobierno, se encuentra con que un sector de la opinión pública que venía exigiendo ese pacto se pone de en plan gata Flora y dice que no, que así no
El PP ha endurecido mucho su discurso sobre la inmigración porque ha detectado que, más allá de manipulaciones xenófobas, existe un malestar creciente en España con algunos excesos vinculados a este fenómeno. Decir que se va a priorizar a los españoles sobre los extranjeros a la hora de recibir ayudas sociales probablemente es ilegal y sin duda es demagógico, pero responde a una inquietud real. Decír esto no es xenofobia, es constatar la realidad.
El pacto de Extremadura se va a convertir en el examen definitivo sobre la capacidad del PP y Vox de crear una alternativa real y eficaz al sanchismo. Ya estamos viendo que tendrán enfrente a toda la izquierda y también a los exquisitos de siempre; aquellos que nos vendían a Albert Rivera como la gran esperanza blanca del liberalismo y la modernidad frente a Rajoy”. Carmen Martínez Castro, en “El Debate”. (La autora fue Secretaria de Estado de Comunicación durante la etapa de gobierno de M. Rajoy).
15.- “Eso no es izquierda, es populismo ”: “El encuentro respondía al lema «En defensa de la democracia» porque los allí presentes saben que ese es exactamente su punto más débil: las sospechas más que fundadas sobre sus convicciones democráticas. O tal vez pretendían decir algo aún peor, que la democracia ha mutado en el sistema híbrido, cuando no puramente autoritario, que proponen los participantes en la reunión.
Todos ellos coinciden en comportamientos claramente antidemocráticos: desprecio al rival y a todos los contrapesos de su poder, uso partidista y debilitamiento de las instituciones democráticas, intimidación o sometimiento del poder judicial, manipulación y control de los medios de comunicación, utilización de la política exterior para la defensa de sus ideas y no de los intereses nacionales.
Todos coinciden porque todos ellos son populistas. Actúan bajo la etiqueta de la izquierda, pero esa adscripción es meramente formal, está destinada más a distinguirse de otros populistas que a definirse a sí mismos. Cuando se habla de populismo antidemocrático, obviamente, no podía faltar en la reunión la presidenta de México, país que ha sido durante décadas la meca de esa ideología. El fruto de todo eso es Claudia Sheinbaum, que este fin de semana cursaba en Barcelona el máster «En defensa de la democracia» que daba Sánchez.
Otros destacados participantes en el encuentro, como Lula da Silva o Gustavo Petro, en realidad son aprendices en comparación con Sheinbaum. Petro aporta el gusto populista por las antiguas guerrillas y la violencia, mientras que Lula impartió en la capital catalana la clase de cómo puede ser compatible hablar ‘en defensa de la democracia’, admirar a Putin y defender la dictadura de Cuba”. Antonio Caño, exdirector de “El País”, en “The Objective”.
16.- “¿Si Sánchez es su referente global, ¿qué futuro le espera a la izquierda?”: “Son como dos mundos diferentes: Sánchez, el hombre que se enfrenta a Donald Trump y quiere liderar un movimiento global "progresista y humanista frente al odio", y, por otro, el Sánchez de carne y hueso, el gobernante que ha pactado hasta con el diablo para apalancarse en La Moncloa, el que ha colocado a los suyos en todos los resortes de poder, el que ha tomado por asalto a las empresas públicas y el que ni se ha enterado -eso es lo que nos quiere hacer creer- de la corrupción en la que chapoteaban altos cargos y, presuntamente, miembros tan próximos a él como su esposa y su hermano.
La esquizofrenia en la política nunca había alcanzado tales cotas. El Sánchez que nos hablará de la desigualdad, de la injusticia, de las guerras, de los derechos humanos, es el mismo que alimenta campañas contra los periodistas, los jueces, o todo aquel que se atreva a cuestionar su manera de gobernar. Buscar a un malo global, como Trump, para ser su némesis no te convierte automáticamente en el bueno de la película. Sirve para fabricar el relato, un tanto peliculero, de un Sánchez como un David moderno frente a un Goliat grosero y matón, representado por Trump. Pero poco más.
El dispendio, tanto económico como diplomático, para concentrar en Barcelona a tanto progresista tan sólo servirá para llenar unos minutos de los telediarios, para hacer brillar por un instante la estrella fugaz de nuestro presidente. Para ser un referente global, progresista o conservador, las cumbres mundiales no sirven de mucho, son sólo un adorno. Lo importante es tener valores, predicar con el ejemplo, ser honesto y cumplir con la palabra dada”. Casimiro García Abadillo, director de “El Independiente”.
17.- “Los esclavos felices”: (…) “La corrupción y el terror arrasaron para cuarenta años en el pueblo chino cualquier atisbo de insumisión. Así lo fotografió para la Historia Li Zhenseng en imágenes que aún sobrecogen cuando se ven. Si la represión de la Revolución Cultural, primero, y la de la plaza de Tiananmén, después, garantizaron al partido comunista chino y a sus dirigentes el poder para cuarenta años, el despliegue económico y tecnológico reciente les ha habilitado para otros cuarenta, estorbando en los chinos, dentro y fuera de su país, cualquier deseo de emancipación y libertad.
Los comunistas han conseguido que cientos de millones de chinos proclamen a coro, dentro y fuera de China, las palabras que Lenin soltó a Fernando de los Ríos: “Libertad para qué”. Ni Kafka ni Piranesi juntos habrían sido capaces de refinar tanto sus visiones tenebrosas y ningún comunista se atrevió nunca a soñar con el “hombre nuevo tan viejo, alienado y obediente.
El dictador Xi Yuanping está, claro orgulloso, de haber convertido su país en la ergástula cuyas paredes ha pintado, como decía Picasso de los murales de Sert, con “oro y mierda”. Y Pedro Sánchez ha viajado hasta allí para celebrárselo y adular al nuevo rico: “China y España estamos en el lado correcto de la Historia, dijo. No debería hablar en nombre de España. Quiero pensar que aún quedan aquí desearían morirse antes de verse convertidos en esclavos felices de una dictadura como esa que tanto parece admirarles a él y a RZapatero, la misma que, a juzgar por su propio entusiasmo, se ve que querrían implantar aquí, si pudieran”. Andrés Trapiello en el “El Mundo”.
18.- “Julia Otero, la favorita del PSC”: “Sorpresa! Julia Otero ha sido ‘distinguida’ con la Creu de Sant Jordi, que es el galardón que el partido que gobierna la Generalitat de Cataluña reparte para premiar a los ‘suyos’ o a los ‘patriotas’ que consideran a España un Estado atrasado, que acostumbran a ser los mismos. Como ahora manda el sectario Salvador Illa, ha escogido para tan ‘alto honor’ a una periodista sectaria de escuela PSC. Lo raro es que el Govern no haya aprovechado también para otorgar a Sarah Santaolalla, Javier Ruiz, David Broncano y Jesús Cintora tan alta distinción.
Tras la Creu de Sant Jordi de Julia Otero, solo falta que la otra periodista favorita del PSC, Gemma Nierga, consiga este ‘gran’ premio. Supongo que le tocará en la cosecha de 2027, dados sus incontestables méritos para difundir la ‘concordia’ que ha llegado a Cataluña tras la victoria del puño y la rosa.
Una de las prerrogativas de este galardón es que la Generalitat paga la esquela en los diarios tras el fallecimiento del premiado. Todo lo que sea ayudar a la familia de un finado es siempre positivo. Aunque no sé si es un premio o un castigo que te obsequien con un anuncio en La Vanguardia. A según qué fallecido le puede parecer hasta una ofensa, sobre todo si te toca al lado de un artículo de Enric Juliana, el columnista que mejor mezcla ignorancia con arrogancia.
Me extraña que más de uno no haya salido de la tumba ante tal horror. Pero lo mejor de la Creu de Sant Jordi es que manda un mensaje muy claro a toda la sociedad catalana: «Este o esta es de los nuestros». Y en tiempos convulsos como los que vivimos, a muchos les reconforta saber que nunca les faltará un hombro en el que apoyarse”. Sergio Fidalgo, director de “elCatalan.es”, en “OkDiario”.
19.- “Haciendo amigos”: "“Dicen las autoridades chinas que, en secreto, Sánchez les ha expresado su apoyo al objetivo principal de Pekín: la anexión de Taiwán. En ese afán de hacer amigos, casi siempre con los que menos convienen a España, se está confeccionando una preocupante lista de enemigos. No enemigos en el sentido estricto de la palabra, pero sí de personajes influyentes en el mundo que no tienen especial simpatía por Sánchez.
Sánchez suma colegas internacionales que no interesan especialmente a los españoles por su escaso talante democrático y en algunos casos por reconocida animosidad hacia España -como Sheinbaum- porque sitúan a los españoles en el lado oscuro de su historia, sin dar pie a ningún tipo de reconocimiento por lo mucho bueno que hicieron por sus países. Y en nuestro país suma amigos en los grupos que odian a España y lo demuestran permanentemente.
El presidente hace lo imposible para dar titulares desagradables. Aparte de sus sucesivas mentiras y engaños, hace tiempo que se toma la democracia a título de inventario, gobierna para los que le apoyan y no para todos los españoles, toma decisiones que nos dejan económica y socialmente temblando, ataca a quienes investigan la corrupción y nos humilla al nombrar ministros a personas sin trayectoria profesional y faltos de ordenada cabeza política.
Se comprende que se vaya a China en cuanto puede, allí le aplauden y jalean, a lo mejor porque efectivamente se ha manifestado por la reintegración de Taiwán. Y se comprende, y no es asunto menor, que el EGM haya registrado un subidón espectacular a la Cope y Onda Cero mientras la SER ha perdido unos centenares de miles de oyentes. El sanchismo empieza a ser antipático”. Pilar Cernuda, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en "Diario de Burgos”. Curiosa la traslación política que realiza de las audiencias radiofónicas esta veterana “analista”, contertulia asimismo de “Onda Cero” y articulista en los diarios de Promecal (grupo Méndez Pozo)…
20.- “En defensa del odio”: “Odiar no es delito. No es ni siquiera un ilícito. Puede ser desagradable, malo para el estómago, y tristón, pero no es un crimen. Tampoco lo es expresarlo. El concepto del discurso del odio es un caballo de Troya contra la libertad. El discurso del odio es una categoría confusa que sirve para casi cualquier opinión que no nos guste.
La asimetría y sus trampas son tan obvias que da vergüenza señalarlas: esos gusanos nos deshumanizan, etcétera. Las leyes ya castigan el acoso, las difamaciones y las amenazas. Cuando conocemos casos de este tipo, siempre hay quien dice que exigen un cambio legal, pero las normas existentes son las que han permitido atajar el abuso. La defensa del discurso del odio sirve para estigmatizar y para que el poder fiscalice a los ciudadanos: es lo que proponen plataformas como Hodio.