lunes, 12 de enero de 2026

La trastienda/ ¿Acojono? No lo sé, pero motivos sobran

 No gozo de la suficiente cercanía, ni física ni emocional, como para saber si el presidente de la Junta, Alfonso “Fonsi” Fernández Mañueco está "acojonado” ante los inminentes comicios autonómicos, tal como se ha permitido afirmar literalmente su rival socialista en esa contienda electoral y de momento alcalde de Soria, Carlos Martínez.

Alfonso Fernández Mañueco

 “Acongojado” no sé, pero motivos objetivos sobran para que "Fonsi" ande seriamente preocupado ante sus terceras elecciones como candidato del PP a presidir -en este caso seguir presidiendo- el gobierno de Castilla y León. A dos meses de acudir a las urnas, no se ha publicado ni un solo sondeo de opinión sobre las expectativas de voto ante esta cita electoral. La propia existencia de tan sospechoso “apagón demoscópico” indica que los augurios no deben ser muy favorables a la candidatura de Mañueco. 

  Sospechoso "apagón demoscópico".- De no ser así, los medios más favorecidos y engrasados por la “chequera mediática” de la Junta ya habrían publicado sondeos, como ha sucedido siempre. Pero ni “Castilla y León TV”, de momento la única televisión autonómica privada (con Promecal y Edigrup al 50 por ciento), ni la agencia Ical (Promecal), ni “El Mundo de Castilla y León” (Edigrup), ni tampoco “El Norte de Castilla” -asimismo de línea editorial inequívocamente afín- han encargado sondeo alguno. La omisión se me antoja harto significativa.

 De todas formas, no hace falta disponer de ninguno de esos sondeos -que por otra parte suelen tener casi tanta "cocina" como los del CIS, solo que con sesgo contrario- para intuir que el resultado electoral en ningún caso va a permitir al PP seguir gobernando en solitario.  De forma y manera que no va tener otra opción que la de negociar la investidura con Vox, como está ocurriendo en Extremadura y previsiblemente ocurra en Aragón.

Guardiola y Azcón, dos presidentes abocados a pactar con Vox
 Aunque fuera previsible desde hace tiempo, tener que depender de Vox es el peor escenario que le podía aguardar a Mañueco. No solo por la tormentosa experiencia de los dos años de gobierno compartido tras las elecciones de 2022, con los continuos dislates y disparates -siempre consentidos por el PP- protagonizados especialmente por el que fuera vicepresidente único (único y afortunadamente irrepetible) Juan García-Gallardo y por el estrafalario consejero de Empleo, Mariano Venganzones, ambos ahora felizmente apartados de la política.

 Lo peor es la no menos tormentosa relación entre PP y Vox tras el abandono de la Junta de los de Abascal. Con un punto de inflexión: el gesto de soberbia y desprecio de Mañueco al convertir en un “burruño” el folio que contenía las propuestas formuladas por Vox durante el último debate sobre el estado de la comunidad. (Me ahorro reseñar los sucesivos y graves reveses sufridos a partir de entonces por la Junta a causa de la alianza estratégica mantenida por Vox y el PSOE en las Cortes, eso que, doliéndose en banderillas, Mañueco y los suyos han calificado de “pinza voxsocialista” contra el PP).

 La cuestión es que Abascal ha cambiado de estrategia y ahora es partidario de que, allá donde su partido sea determinante, Vox comparta gobiernos con el PP en aquellas comunidades en las que ambas formaciones sumen mayoría. Y estamos a punto de que la ultraderecha denostada por la sobrevalorada María Guardiola regrese al gobierno extremeño con una importante cuota de poder. Y todo indica que el mismo escenario se va a encontrar el aragonés Jorge Mazón.

Carlos Martínez, candidato socialista a la presidencia de la Junta

 ¿Cómo piensa lidiar ese morlaco el diestro salmantino que viene presidiendo la Junta desde 2019? ¿Va a volver a tragar con las leoninas condiciones impuestas por Vox para gobernar en coalición tras las elecciones de 2022? ¿Va a volver a enterrar el Dialogo Social con sindicatos y patronal? ¿Va a olvidarse de una nueva Ley contra la violencia de género para abrazar la de “violencia intrafamiliar” que abandera Vox? ¿Va recuperar el proyecto de ley de Concordia que tiró a la papelera tan pronto como la ultraderecha abandonó la Junta?

 La sombra de un candidato alternativo.- Panorama ciertamente peliagudo en el que no se puede descartar la drástica solución que viene deslizando el partido de Abascal: que Mañueco haga mutis por el foro y el PP ponga sobre la mesa otro candidato a la investidura si quiere presidir la Junta con el apoyo de Vox. ¿Y cual sería en ese trance el destino de “Fonsi”? ¿Acaso uno de los dos escaños de senador autonómico que corresponderán al PP? Incluso hasta eso está complicado, dado que uno de esos escaños parece destinado a proporcionar una salida al consejero contra el Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y en el otro se ha apalancado el “segoviano” Javier Maroto, exdirigente nacional del PP que disfruta, con el beneplácito de Feijóo, de una vicepresidencia de la Cámara Alta.

Todo lo anterior justificaría sobradamente el “acojono” detectado por el socialista Martínez, aunque no creo que sea el caso. En el peor de los escenarios, “Fonsi”, que lleva más de treinta años ocupando cargos públicos, tiene reservado un puesto nato hasta los 70 en el Consejo Consultivo de Castilla y León, donde su antecesor, el desmemoriado Juan Vicente Herrera, se levanta la friolera de 82.356 euracos anuales por pegar medio palo al agua. Entre los dos, a lo mejor pegaban uno.

elblogdepedrovicente@gmail.com 

PERLAS DE LA FACHOSFERA

(o a ver quién la dice más gorda y/o insulta de manera más gruesa)


1.- “La internacional sanchunera: “Una de tantas. Tras la intervención quirúrgica de Trump en Venezuela el pasado 3 de enero, el tirano Sánchez se ha fundido con su homólogo con el tirano Maduro. (…) Siguiendo la plantilla de las distintas Internacionales social-comunistas que hubo desde 1864 al 2026, se ha inventado una nueva a mayor gloria de Trump: la Internacional Sanchunera. En este baño de internacionalidad sanchunera -colmo de la ordinariez- se incardina lo que reivindica frente a Trump como infalible, humanista y democrática: el derecho internacional.

 (…) ¿De qué derecho internacional, de qué reglas, de qué legalidad habla hoy el tirano sub español? ¿El que emana de la ONU, de la OEA, de la Corte Europea de los Derechos Humanos, del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela o del Tribunal Constitucional de España, entre otros? El desprestigio de la ONU ya no cabe ni en el Midtown Manhattan, el puntapié que la OEA propinó en el culo a los demócratas venezolanos en las elecciones de 2024 fue escandaloso y vergonzante. La Corte Europea es un feudo de zurderas a sueldo y de burócratas amotinados. En cuanto a los tribunales de garantías de España y Venezuela, la corrupción chorrea y llega hasta el pueblo cordobés de Bujalance: un millón de euros porque empiece y diez millones porque acabe.

Ya puede disfrazarse el tirano de lo que quiere, incluso de David lanzando la piedra contra Goliat. Lo de Venezuela ha sido el fracaso de un derecho internacional de risa: 27 años de diálogo de rapiña, de expropiación ladronera, de mentiras estrambóticas y estrábicas, de putrefacción universal, de tiranía de asesinatos y de exilio forzoso para mas de 8 millones de venezolanos. Trump, el único hasta ahora, lo ha parado, y ha sido contundente en la aplicación del derecho internacional de gentes”. Antonio Piedra en “El Mundo de Castilla y León(En su agudo trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A), el sempiterno e inmarcesible director de la fundación “Jorge Guillén” vuelve a quedarse este lunes a medio mm. de suplicar a Trump que proceda en España como en Venezuela. Tan sólo da un pasito mas: homologar a Sánchez y a Maduro como tiranos hermanos. No se reprima, don Piedra, que la autocensura no es buena para el equilibrio emocional)


2.- “Ahora Sánchez protegerá Groenlandia”: “La respuesta de la UE a la amenaza de Trump es la de organizar una fuerza militar para proteger la isla danesa, lo que resulta tan original como ilusorio, dado que Europa no solo carece de la fuerza militar para «proteger» la isla, sino que la protección sería para defenderla del potencial agresor, que presuntamente sería EEUU, que es el principal socio y aliado político y militar en la OTAN y de los 27 Estados de la UE.

Quizás Mark Rutte, su secretario general, esté pensando en Sánchez como solución, al saber que desea ser reconocido como el líder global antitrumpista, con su voluntad de aportar tropas españolas para garantizar la paz en Ucrania y Gaza, que se reforzaría si lo hiciera también en la isla ártica. Pese a su dificultad, no obstante, sería una ocasión muy interesante para Sánchez, ya que con ese debate quizás podría huir del escenario político que le acecha por todos los frentes en España.

Mañana se reúne el Consejo de Política Fiscal y Financiera para abordar la reforma del sistema de financiación de las 15 comunidades de régimen común (previamente acordado con los separatistas de ERC). Iniciativa que ni siquiera tiene el apoyo de su otro socio separatista Puigdemont, además de las 14 comunidades restantes de régimen financiero común. Incluso Aitor Esteban, a quien no le afecta esa reforma dado el concierto económico y cupo del que dispone el País Vasco, ve tan incierto el panorama sanchista que ha salido a declarar que «exige más traspasos de competencias antes del viernes».

 A estos frentes exteriores se ha sumado el frente interior, con un manifiesto titulado «Socialdemocracia 21» presentado por Jordi Sevilla, el que fuera ministro con Zapatero, pidiendo «un cambio en el rumbo político de nuestro partido». Dado que el actual «ha conducido a un auge de la extrema derecha y a una dictadura de las minorías». Jorge Fernández Díaz en “La Razón”. El desinhibido autor es el que fuera titular de la cartera de Interior en los gobiernos de M. Rajoy, un exministro bajo cuyo mandato se creó la llamada “policía patriótica” y que se sentará en el banquillo judicial este mes de abril imputado en el “caso Kitchen” (robo y destrucción de pruebas incriminatorias sobre la financiación ilegal del PP).


3.- “El peor presidente…”: “Lo dijo Óscar Puente, ministro del ramo sin flores, cartera de Transportes, eso de que el tren en España viv´´ia le mejor época de su historia. Y en cuanto la frasecita, tan conmovedora, llegó a oídos de los maquinistas, el descarrilamiento de la puntualidad comenzó a cotizar al alza. Si es que no conviene halagar así a lo bruto, sin medida, que luego la cosa se debilita. Lo que siempre se llamó dormirse en los laureles. Y ahora, ya lo sabemos, el asunto ferroviario quizá esté viviendo una de las peores épocas. O La Peor. Casi como las valoraciones de los ciudadanos a los ministros del Gobierno al que está afiliado, que se encuentran por los vagones de cola del sistema decimal. Próxima estación, sea cuando fuere, elecciones. Próxima estación, y a la vez, fin de trayecto.

(…) Leo en estas páginas de El Norte que a la troupe de Carlos Martínez, al que por cierto paree que le han cambiado de asesor de imagen, le han facilitado las consignas mantra para su argumentación en precampaña electoral. Algo así como que Mañueco ha sido el peor presidente que ha tenido el gobierno de Castilla y León. Tienen que repetirlo con convencido, supongo. No sé, decir que algo ha sido lo peor no es concluir que sea necesariamente malo. Puede no ser el mejor, y se puede opinar que ha sido el peor, faltaría más. Pero el notable es menos que el sobresaliente, y no es malo. Vete tú a saber.

No sé, a los augures del PSOE regional, delegación comercial del sanchismo sin Falcón, tendrían que advertir a la cuadrilla de que ojo si les preguntan si Aznar fue mejor que Mañueco. Que si Lucas, que si… Porque igual las instrucciones no han sido completas y las arman. No sé, parece que lo mejor sería un cursillo acelerado. Si se celebra en Extremadura, mejor que no vayan en tren”. César Mata en “El Norte de Castilla”.


4.- “Si te llaman fascista”: “El tertuliano me llamó fascista en televisión: “Fascista que defiende el fascismo”. (…) En el prefacio de “Mero Cristianismo”, C.S. Lewis reniega del uso de ´cristiano´ para referirse a alguien que, sin seguir las doctrinas de Cristo, comparte aproximadamente sus valores. (…) Lo mismo sucede con ´fascista´, que ya solo explica que quien lo usa contra alguien, lo odia. Hablamos de uno de esos términos rotos de tanto usarlos, como el amor de la canción, de los que ya no quieren decir nada, como ´machista´ o ´facha´, que se empelan para desacreditar al contendiente, para matar su argumentaría y que en concreto ya no hablan más que de quien los pronuncia.

Antonio Maestre me llamó fascista en televisión, digo, porque está enfadado con mis opiniones y no teme encasillarme en el papel de matón de barrio. Durante un tiempo estuve pensando en el prefacio de Lewis y en cómo “fascista” ya no solo no quiere decir nada, sino que es un insulto que puede convertirse incluso en un cumplido. El día de la discusión, Antonio Maestre -que cuando se enfurece se le ponen, como le dijo Raúl del Pozo a Santiago Carrillo, ojos de revólver- había publicado un artículo en el que cargaba contra la oposición venezolana en España, llamándola “escoria infecta” y “gusanera fascista”. Si otro escribe ese texto, le bombardean el bunker de Berlín, pero es sabido que a la izquierda no le tira la sisa de la palabra.

 Pensé que, si para el tertuliano ser fascista es luchar por la democracia en tu país, si ser fascista era jugarse el tipo por defender tus ideas a riesgo de perder la libertad, la hacienda y la vida; si abandonar tu país por no cerrar la boca ante la dictadura es ser fascista, con mucho gusto me contaría entre ellos”. Chapu Apaloaza en el “Abc”. Chapu, quien prodiga en sus artículos gruesos insultos y descalificaciones a la izquierda política y social, el feminismo y el progresismo en general, se victimiza cuando alguien le hace probar una dosis de su propia medicina… 


5.- “Desmontar el Estado”“Los ingenuos y bondadosos constructores de la Transición española hacia la democracia consideraron que era buena idea atraer hacia el nuevo sistema a los nacionalismos vasco y catalán. En esa magnánima candidez, los partidos que negociaron la Constitución de 1978 quisieron creer que las pulsiones centrífugas se modularían a la baja, y las concesiones que se hicieran a los nacientes gobiernos nacionalistas del País Vasco y de Cataluña servirían para atraerlos hacia la causa común de España.

Aquella actitud tan equivocada se multiplicó por 17, cuando se crearon las demás autonomías, y conforme PSOE y PP se sucedían en el poder. Cuando uno de esos partidos no disponía de mayoría absoluta, dependía de los nacionalistas. En esos casos, el problema de gobernabilidad se resolvía haciendo nuevas concesiones a los gobiernos autonómicos. Y, 48 años después de aprobada la Constitución, la Administración General del Estado ha adelgazado aceleradamente, mientras engordan de forma igual de acelerada las administraciones autonómicas.

El último episodio lo protagoniza el gobierno de Pedro Sánchez con el nuevo sistema de financiación autonómica que propone: entregar a las autónomas otros 24.300 millones de euros del Estado central. Por definición, el gobierno central debe ser el garante de la vertebración del país. Pero la debilidad política de los sucesivos gobiernos nacionales (desde Suárez a Sánchez, sin excepción alguna) ha puesto en manos de quienes solo se preocupan de «qué hay de lo mío» muchos más recursos que aquellos de los que dispone quien tiene como obligación preocuparse de «qué hay de lo nuestro», es decir, de lo de todos. Aun así, estamos ante un problema de concepto, porque el acuerdo entre Sánchez y Junqueras no se va a aprobar por falta de apoyos en el Parlamento. No es política, es politiquería y propaganda para resistir.”. Vicente Vallés en “La Razón”. 


6.- “Sánchez entrega a Illa nada menos que España”: “El acuerdo entre Sánchez y Junqueras, el condenado por el Supremo inhabilitación y el peor enemigo de ese tribunal, revela que da igual lo que se acuerde, aunque no llegue a existir, con tal de poderlo anunciar. Y para sobrevivir unos meses Sánchez está dispuesto a entregar la base misma de una comunidad política, en este caso, España.

 Es natural que el autor de la frase “si necesitan ayuda que la pidan”, el Galgo de Paiporta que dijo escapar de un atentado de la extrema derecha, que achacó a unos militares jubilados, luego a unos agentes de la UCO que investigan la corrupción de su familia y del PSOE, y que, finalmente, olvidó, sea el que entregue la base de la comunidad política que llamamos España al separatista Junqueras para que apoye a Illa, el del robo de las mascarillas.

 La primera traición es obligar al Estado, o sea, a todos los españoles, a asumir la deuda autonómica. Así las mejor gestionadas pagan por las más derrochonas, con Cataluña a la cabeza. Dice Montero que “el papel se niega a recibir más dinero”. ¡Porque antes se lo quitan! La segunda traición es la “ordinalidad”: las comunidades recibirán en el orden de lo que aporten. O sea, que las que mas aportan recibirán más. ¿En qué quedan la solidaridad, la caridad y la patria común, España?

 Así ha arrancado la campaña electoral en Aragón, una de las más perjudicadas por la “ordinalidad”. En Teruel la llaman “orinalidad”, ya que es difícil encontrar mejor fórmula más cruel de vejarte y reirse en tu cara. Teruel aporta poco, no en vano está vacía. Pero Zaragoza aporta mucho, y al revés que Barcelona, tampoco recibirá nada, ya que el saldo regional es ligeramente deficitario. Aragón, padre de España, humillado por una gentuza que desprecia todo lo español. Sí, esta gentuza”. Federico Jiménez Losantos en “El Mundo”. Nada nuevo bajo el sol. El telepredicador radiofónico en su apocalíptica línea habitual…

 

 7.- “Las tropas que promete Sánchez”: “Desde la intervención de Trump en Venezuela, un escalofrío recorre al Gobierno de Sánchez. El efecto del escalofrío es, por naturaleza, contradictorio. La ha condenado por violar la legalidad internacional con la rotundidad que no ha tenido para condenar la violación de los derechos humanos y civiles en Venezuela. Por otro, desde el escalofrío del 3 de enero, el presidente del Gobierno se ha puesto a anunciar envíos de tropas a distintas latitudes como si quisiera decirle a Trump que hay en el mundo alguien, su némesis, que también puede mover efectivos militares de aquí para allá, pero con los designios balsámicos y virtuosos de los progresistas que encienden velitas y tararean "Imagine".

Más sencilla es la utilización por Sánchez del miedo cerval que despierta Trump en una parte de la sociedad española. Igual que se valió del poso de antisemitismo para relanzarse subido a la desinformación sobre la guerra en Gaza y apoyó actos contra la Vuelta ciclista o la cínica tontería de RTVE de salirse de Eurovisión - total, para perder, mejor no ir -, ahora espera nutrirse del antitrumpismo ambiental. El personaje que sale de este nuevo guion es "Sánchez, el presidente del Gobierno que planta cara al salvajismo de Trump" y que le dice las verdades del barquero, incluso en inglés, orgullo de presi que sabe hablarlo. El riesgo que corre el personaje Sánchez como líder internacional del antitrumpismo es el de hacer un gran ridículo.

 Sánchez no puede esperar. Tiene que aparentar que es el personaje relevante que no es y, de paso, atrapar al PP en las redes del relato, algo que está más a su alcance. El martes, a Ucrania, el jueves a Palestina y el lunes, eso esperamos, tendrá que anunciar el envío de tropas a Groenlandia. Ahí es donde puede probar el personaje que tiene los medios y el valor de estar a la altura de las firmes declaraciones que se lleva el viento”. Cristina Losada en “Libertad Digital”. 


8.- “Año de bienes”: “¿Y España, qué pasa en España? Mientras nos distraemos con lo que ocurre lejos de nuestras fronteras, el pérfido gañán que nos preside prosigue la tarea de demolición de la patria común. Esta semana le ha asestado un nuevo golpe, quizá definitivo, a la igualdad y solidaridad entre los españoles. Y lo hace a cara descubierta, porque ya no valen subterfugios ni simulacros. Recibe con pompa en Moncloa al líder de ERC, un tipo condenado en firme por golpista, luego indultado, e inhabilitado para cargo público, con el que pacta una financiación singular para la Generalidad, un “cupo” catalán por importe de 4.700 millones como pago por el alquiler de Moncloa.

Me cuentan que el sujeto podría haber adelantado a Junqueras una idea que hace tiempo le ronda la cabeza y cuya autoría intelectual lleva el copyright, cómo no, de Rodríguez Zapatero, el presidente en la sombra. Se trataría de consolidar políticamente el bloque de investidura, toda la izquierda más el nacionalismo de derechas catalán y vasco, para hacer frente al riesgo de un Gobierno “de la extrema derecha y la derecha extrema”, desempolvando la vieja estampa de las “dos Españas”, los dos bloques enfrentados a garrotazos y sin posibilidad de concordia, para caminar decididamente por la senda de esa República Plurinacional Ibérica abrumadoramente socialista.

 Sería el intento adelantado hace semanas por otro destacado vividor de ERC, de apellido Rufián, cuando apuntó la posibilidad de unir a los grupos a la izquierda del PSOE para concurrir electoralmente bajo una misma marca. Solo que el capo en esta versión corregida y aumentada no sería el citado sino Sánchez, el jefe de la banda, dispuesto a perpetuarse en el poder. No podrá, porque su suerte está echada. Al viacrucis electoral y judicial que le espera podría añadirse muy pronto las novedades que resulten de las declaraciones de Maduro entre el juez de Nueva York. El 26 podría ser el año de la definitiva liberación de todos los rufianes que hemos padecido en los últimos tiempos. Tendrá que ser. Año de bienes”. Jesús Cacho, editor “Voz Populi”. 

9.- “La pesadilla que se muerde la cola”: “En España la mayor parte de la gente sabe que Maduro ha sido un dictador y un asesino. La mayor parte de la izquierda no la creído así. Como por suerte la izquierda está en minoría, tampoco tiene importancia lo que crea o deje de creer. Es ya solo un despojo político.

 No obstante, apenas los soldados sacaron a Maduro de la cama, donde dormía, los izquierdistas irredentos corrieron a manifestarse. Desde el Tour de Francia y Gaza andaban con mono. Se formaron incluso barricadas ante algunos consulados, y se dio esta paradoja: a favor del rapto, todos los venezolanos; en contra, solo españoles. Estos dieron a sus algaradas un gran colorido con sus banderas de la hoz y el martillo, del Frente Polisario, de Palentina, de la Segunda República (ésta no falta nunca). ¿Y estaban estos inconformes a favor de Maduro? Abiertamente, no (por lo mismo que no reconocerán que prefieren cien sáncheces corruptos y prostibularios a uno solo que no sea de extrema izquierda.

(…) Entre las mil noticias a que dado lugar este episodio, hay una en la que no parece haberse reparado lo suficiente: “Suiza congela los activos de Maduro tras su captura”. ¿Nadie en la izquierda va a preguntarse qué “activos” esos, cómo los ha sacado del país (para extracción ésta y no las maletas de Delcy:113 toneladas de oro) y con qué derecho internacional lo ha hecho? ¿Ninguno de los que se manifestaron a favor de Maduro reclamarán a quienes se han beneficiado de ese oro o de otro parecido, zapateros y monederos incluidos, que devuelvan al pueblo venezolano lo que han robado?

 Se comprende que en la izquierda española, con sus feministas al frente, estén atareadísimos protestando estos días ante la embajada de Irán por la represión del régimen ayatolí contra las mujeres (los muertos se cuentan por decenas), pero quizá pudieran sacar unos minutos para el prosaico asunto del saqueo venezolano”. Andrés Trapiello en “El Mundo”. Desde que en 2021 se subió al escenario para leer el apocalíptico manifiesto de aquella concentración de toda la derecha patria en la plaza de Colón, este hombre padece un alarmante cuadro del “trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A)” tan extendido entre nuestra fachosfera.

 

10.- “Mal café para todos”: “Hay un poco más de café pero sigue siendo para todos”, dice Josep Rius, como quien eructa. Cada vez que leo la frase -llevo atrapada en ella unos minutos- no puedo evitar que resuene en mí con la prosodia de un borracho arrastrando la erre y la dignidad de camino a Vic. Hay algo profundamente en enfermo en Cataluña. Y no me refiero -cansa recordarlo siempre- a toda Cataluña ni a todos los catalanes.

(...) El delirio nacionalista, como el delirio reaccionario -si es que ambos no son el mismo- no opera sobre lo real sino sobre lo simbólico. Por eso, intentar razonar con unos y otros solo lleva a la melancolía. Un ejemplo son esas palabras del portavoz de Junts, que da por hecho que quieren lo mismo que los demás, pero ontológicamente, por lo que creen que son. Es la lógica del aldeano que entra en restaurante y diciendo que conoce al dueño y exigiendo un trato especial. Pues Junts conoce al dueño. Y por eso entra en la Moncloa saltándose la cola, exigiendo que le sienten en el reservado y esperando que le inviten al cava. Bien, al fin y al cabo hay gente que estira el meñique o que dice ´plausible´ por ´posible´.

 Y no pasaría nada si no fuera porque el cava lo pagamos el resto. La propuesta de Montero esconde una trampa. El dinero extra que el Estado aportaría solo puede salir de una subida de impuestos o del incremento de la deuda. Es decir, del bolsillo del resto de los comensales, que, absortos, miramos la escena del niño que berrea. De Junts y de su incapacidad para vivir en la civilización poco se puede esperar. Pero le pregunto al PSOE: ¿Cuál es la alternativa diferencial que plantea para Castilla y León y por qué motivos concretos ha de tener un trato peor que Cataluña? O mejor aún: ¿en qué se basa para que sus padres o sus hijos tengan un mejor trato que los míos? Respondan, que por aquí tenemos mal café. Aunque eso sí: es para todos”. José F. Peláez en el “Abc”. 


11.- “La ceja de la dictadura”“Zapatero era un progresista de costumbres sencillas. Se levantaba a media mañana en Caracas y miraba por la ventana del lujoso piso cedido por el Gobierno de Nicolás Maduro para sus frecuentes visitas desde 2015. Luego, bien trajeado y sonriente, acudía a reuniones con los dirigentes del régimen. Centrado en contar nubes, Zapatero no veía la corrupción de un Estado colonizado por la gente de Maduro. Tampoco advertía el enriquecimiento sorprendente de los mandatarios del régimen gracias al narcotráfico y al expolio de Petróleos de Venezuela. 

Su misión era mediar entre dos extremos que veía iguales: la dictadura y la oposición democrática. Chávez, Maduro, Diosdado Cabello, Vladimir Padrino y Delcy Rodríguez eran equiparables a Leopoldo López, Juan Guaidó, Edmundo González o María Corina Machado. La equidistancia era una virtud, sobre todo si solo servía para apuntalar al tirano. El mediador de la ceja era como la fusión de los tres monos sabios: no veía, no oía y no decía nada, solo era feliz, muy feliz. No obstante, ZP sí tenía ojos, oídos y boca para el rescate de Plus Ultra, y para reunirse en secreto con Julio Martínez, el empresario agraciado con fondos públicos, justo 72 horas antes de su arresto. Es tan amigo de sus amigos dictadores que buscó con la Administración Trump una salida negociada para ellos. De ahí que ZP, sin mover una ceja, promovió a Delcy Rodríguez como sustituta de Maduro. Nicolás no quiso y un grupo de los Delta Force lo extrajo como una muela picada.

 Ahora la Audiencia Nacional abre diligencias para investigar la participación de Zapatero en delitos como tráfico de drogas, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. Sin embargo, la ceja de la dictadura bolivariana vive sin miedo a nada ni a nadie, como un Lenin de escayola. El motivo del arrojo expresidencial es que la querella proviene de un grupo ultra, el mismo que llevó al banquillo a la mujer y al hermano de Pedro Sánchez. ¿Qué puede salir mal?”. Jorge Vilches en “The Objective”. 


12.- “Sánchez es Maduro”:  ”Hace falta ser muy malnacido, pero que muy malnacido, para calificar de «retención» el encarcelamiento de presos políticos en Venezuela. Exactamente eso es lo que hizo el jueves Pedro Sánchez al felicitarse por el comienzo del proceso de liberación de los 1.000 presos políticos que tenía en su poder Nicolás Maduro pero con un repugnante matiz: «Llevaban más de un año retenidos». Ahora resulta que estar encerrados en centros de tortura que harían las delicias de Putin o Kim Jong-un es «una retención».

 Así se escribe la historia de un Ejecutivo, el nuestro, que siempre se ha posicionado del lado del mal. Sus compañeros de viaje son lo más granado de la infamia. Asesinos, corruptos, sediciosos, narcos, cocainómanos e islamofascistas. Desde ETA hasta Podemos, pasando por ERC, los sanguinarios terroristas de Hamás, Petro, Lula y, por encima de todos ellos, una narcodictadura venezolana que ha hecho ricos a no pocos socialistas y prácticamente todos los podemitas. (…)  No sólo eso: en enero de 2020 recibimos en Barajas a Delcy Rodríguez contraviniendo la prohibición de entrada a la Unión Europea que pesaba sobre ella.

 Y el team Sánchez-Zapatero lleva años cortejando día sí, día también, a una tiranía que ha llegado a acumular más de 1.000 presos políticos, que ha hecho desaparecer a decenas de miles de miembros de la oposición democrática, que ha provocado el exilio de 9 millones de personas que se dice pronto y que mata de hambre a sus conciudadanos pese a contar con las mayores reservas de petróleo del planeta. (…) Y, por si fuera poco, la satrapía cobija a dos decenas de etarras huidos de la Justicia, entre otros, De Juana Chaos, asesino de 24 personas y subordinado del socio Otegi. 

Vamos, que Sánchez es Maduro, que no es lo mismo que proclamar que Maduro es Sánchez porque aquí el orden de los factores sí altera el producto. Nuestro primer ministro era, es y será toda la vida súbdito y rehén del narcodictador”. Eduardo Inda, director de “OkDiario” en “La Razón”. 


13.- “Cataluña primero”: “En Cataluña, el bloque sanchista (PSC, los Comunes y el separatismo en su conjunto) le saca a la derecha una ventaja media de más treinta diputados, una distancia sustancial que los adversarios deben superar en el resto de España, donde, aun ganando, los diferenciales son bastante más ajustados. El actual calendario de comicios autonómicos le trae al pairo; los ha dado de antemano por perdidos ante la desesperación de sus propios candidatos. Incluso en Andalucía, donde a escala regional le espera un descalabro, su suelo fijo en las generales suele ser alto.

 Por eso no tiene el menor reparo en recibir en la Moncloa a Orio Junqueras, sobre el que continúa pesando una condena de inhabilitación y, llegado el caso tampoco lo tendrá para verse con Puigdemont en Bruselas. El orden es relevante porque el respaldo de Junts no serviría de nada sin el de su rival independentista y éste no tolerara que el prófugo le adelante en el protocolo de preferencia y en segundo lugar porque los presupuestos de la Generalitat también dependen de Esquerra.

 El presidente está trabajando para Illa, su principal garantía electoral a la hora de hacer cuentas, el presidente que ha logrado captar una sustantiva parte de antiguos votantes de Ciudadanos y de Convergencia. Más allá de los acuerdos sobre la excepción fiscal, se trata de proyectar la imagen de preferencia sobre un territorio donde la singularidad -léase supremacismo- aglutina a capas sociales de composición muy heterogénea.

 Y si para eso hay que blanquear a un golpista se procede sin remordimientos. Ya lo viene haciendo desde hace tiempo: indultos, amnistía, desprecio al Supremo, trato de privilegio, manifestaciones expresas de deferencia y respeto. Fuera complejos. El perjuicio al partido en Aragón, Castilla o Andalucía es el precio de una operación de rescate a costa de subalternos. Fusibles para evitar -ya veremos- que el cortocircuito acabe en incendio”. Ignacio Camacho en el “Abc”. 


14.- “Sánchez nos lleva a la Edad Media”: “Uno de los rasgos que más hizo avanzar el concepto de Estado hasta el modelo actual ha sido la política fiscal. La caja común del Estado es uno de los grandes avances. Fue la forma de irnos alejando del concepto feudal y la razón por la que Europa, gran desarrolladora de todas esas ideas junto a los Estados Unidos, terminó siendo de las áreas más desarrolladas y de mayor progreso de todo el globo terráqueo.

En España apenas llevamos 48 años de democracia. Puede parecer mucho, pero en el conjunto global de la Historia, es nada. Para nosotros es el período más largo de paz y convivencia, si exceptuamos la contumacia criminal de los terroristas de ETA, hoy representados en Bildu. Pues ya tenemos a un personaje, Sánchez, que perdió las elecciones, y que para mantenerse el tiempo que sea ocupando la Moncloa ha decidido operar contra el conjunto de los españoles, dándole un nuevo privilegio a Cataluña. Cada privilegio a Cataluña y al País Vasco es un agravio al resto de España.

Esta es la izquierda que se dice progresista: la que quiere volver a los modelos feudales previos a la Paz de Westfalia. Retrocedemos varios siglos y, si antes los señores feudales aportaban tropas al soberano, ahora ofrecen sus escaños al nuevo sátrapa. Eso sí, con apenas –todos sumados– el 9 % de los votos del conjunto total. Conviene que le llamemos a las cosas por su nombre. Así nos entenderemos todos mejor.

Ayer, Sánchez pactó con un golpista –condenado por el Tribunal Supremo e indultado por él– restarle a la caja común de todos los españoles cerca de 5.000 millones de euros, además de la recaudación del IVA para Cataluña. Los expertos dicen que es inconstitucional y difícil de llevar a la práctica. Ya veremos. Lo que sí está claro es que la ruptura de la cohesión de los ciudadanos y territorios de España puede volverse contra Cataluña y sus empresas. Si tú no me quieres, yo tampoco a ti”. Bieito Rubido, director de “El Debate”.

 

15.- “Venezuela, la nueva Gaza sanchista”: “Pedro Sánchez, o mejor dicho el carísimo ejército de asesores en Moncloa que pagamos todos los españoles, es especialmente hábil en generar cortinas de humo que sirvan para distraer a la opinión pública de Begoña, el hermanísimo músico, Ábalos, Cerdán, Koldo, los (presuntos) corruptos en contrataciones públicas y el coro de (presuntos) acosadores sexuales y laborales del PSOE. Tras el «todos con Gaza, por los derechos humanos» (¿alguien en el Gobierno se acuerda ahora de la franja?), ahora llega el «si estás con Trump, estás contra la legalidad internacional y el respeto al pueblo venezolano».

Es normal que un personaje tan corrupto moralmente como Sánchez vuelva a erigirse en el adalid de las buenas causas. Es un político de corte canalla que ha de intentar disimular su condición para poder seguir actuando a sus anchas. Ya estamos viendo en «Telepedro», y en los medios privados concertados, cómo en el sinfín de tertulias pagadas con dinero público para hacer la campaña de Sánchez, se loa la actitud del Gobierno de España en la crisis venezolana y se critica la postura del PP y Vox. En unos casos por dura, en otros por contradictoria y, en general, por tocar las narices a la oposición.

 Por mucho que los sondeos den una amplia mayoría electoral al PP y Vox en unas generales, no se puede desestimar la fuerza de los Broncanos, de las Santaolallas, del ejército de propagandistas de la SER y del aluvión de digitales «progresistas» con convenio con Moncloa. Está claro que Venezuela no es solo política exterior, y ahí tenemos las maletas de Delcy como prueba, pero Sánchez, haciendo control de daños, sigue pensando que es mejor que hablemos de Caracas que de la «cátedra fake» de Begoña, del hermanísimo enchufado, de los (presuntos) acosadores en la estructura del PSOE o de las contrataciones sospechosas de obra pública”. Sergio Fidalgo, director de “elCatalan.es”, en “OkDiario.


16.- “No tenéis derecho”: “Frente a la verborrea jactanciosa de Trump y sus maneras a lo Teddy Roosevelt, la batucada habitual de la izquierda patria se apresura a presentarse como adalid del derecho internacional, guardiana de la legalidad y custodio de los valores democráticos universales. Resulta enternecedor si no fuera de un cinismo obsceno. Es exactamente este derecho internacional el que les importó un carajo, dicho con son caribeño, cuando Maduro y sus forajidos se limpiaron los bajos en la voluntad del pueblo venezolano expresada en las urnas.

(…) Justificaron el horror, las torturas, los asesinatos, los secuestros, el expolio sistemático y la diáspora de millones de venezolanos. Todo porque -ay- cualquier gobierno legítimo, pero sin el bochinche revolucionario de este ruinoso rojerío, sería peor. Peor para ellos, claro, para sus intereses, sus alianzas internacionales y su coartada moral de salón: marxismo Totalitario. ¿Existe otro?

 Ahí estaban los Sánchez, las Belarras, los Rufián, los Garzones y las Yolandas de turno mirando para otro lado o directamente aplaudiendo a la satrapía caraqueña porque siempre es bueno tener la bicoca del petróleo de tu parte. Por eso ahora, son otros los que pueden reclamar a Trump que no cambie un tirano por un apaño.

 (…) Si la política consiste, como tantas veces, en elegir entre dos males, yo lo tengo claro. Y lo tengo claro precisamente porque ya he visto a demasiados moralistas de pancarta justificar la barbarie cuando les convenía, de Irán a China con parada en Venezuela. Y porque, a diferencia de ellos, no confundo la indignación selectiva con la decencia, esa que me lleva a anhelar que el ´cow boy´ renuncie a sus tics imperialistas de norte ´groenlandes´ a sur venezolano y facilite las elecciones que sepulten décadas de ruina chavista. Ya ven, puestos a elegir, prefiero ser un pánfilo. Todo con tal de no seguir escuchando la charanga de la izquierda, con su hipocresía de derechos internacionales como selectivos”. Agustín Pery en el “Abc”. ¿Cuándo han justificado Sánchez, Belarra, Rufián, Garzón o Yolanda torturas, crímenes, secuestros, etc. en Venezuela, como Pery da torticeramente a entender?


17.- “A Pablo Iglesias también lo extrajeron”: “Era Pablo Iglesias el que parecía que había sido capturado o extraído, con sus marcas de antifaz clavadas en los ojos, como las gafas de un aviador o un topo con gafas, con su sudadera de náufrago, con su crudo fondo blanco, con su primer plano de flexo, de flashazo o de relámpago, como fotografiado en la comisaría, en el helicóptero o en el fotomatón (el fotomatón te fotografiaba, te emborrachaba y te fusilaba, todo a la vez). Andaban diciendo los malvados por las redes que lo que tenía Iglesias en la cara no era el susto ni el insomnio de las guardias ideológicas eternas, sino el blanco y rojo de culo blanco y rojo que te deja alrededor de los ojos la práctica del esquí.

 Iglesias sangraba sangre de Rosalía, o lágrimas de héroe polar, mientras una izquierda como costalera se manifestaba o procesionaba ante la embajada de Estados Unidos, con su cojera ideológica de cojo Manteca y su pañuelo palestino como un torniquete en el cuello. Yo creo que ellos sufren más que nadie porque el sufrimiento teórico y dogmático es mucho más intenso que el sufrimiento corporal o terrenal, son las espinas del fascismo mordiéndoles no ya las canillas de perroflauta sino el corazón de poetilla revolucionario, para el que las pistolas y hasta la picana son violines.

Ya he dicho que es una trampa tener que elegir entre el dictador sanguinario y el pirata sin escrúpulos (el falso dilema es una de las falacias de más éxito). Eso sí, a mí esta izquierda que goza, sufre y se alimenta con cuajarones y lágrimas reversibles, según la conveniencia ideológica o económica, me parece llena de cobardes: practican la guerra despiadada (me refiero a una guerra real, física) donde y cuando consiguen el poder, y apelan a la legalidad y a la paz donde y cuando no lo tienen. A veces, en algunos escenarios, incluso intentan las dos cosas a la vez, a ver cuál da un poquito más de beneficio, gloria o pena”. Luis Miguel Fuentes en “El Independiente”


18.- “Liderazgo informativo”: “Cuando hablamos de la dana, a mí me gusta recordar siempre el verdadero liderazgo informativo que ejerció el PSOE en su día en un desastre de proporciones mucho mayores, como fue el de la covid-19. El modo en el que el partido en el gobierno, haciendo de la necesidad virtud, terminó convirtiendo en héroe a Salvador Illa, el responsable de decenas y decenas de decisiones en contra de los derechos constitucionales de los españoles. La covid-19 se llevó por delante al primer ministro eslovaco, Igor Matovic, al italiano Giuseppe Conde, a la belga Sophie Wílmés, a la finlandesa Sanna Marin o al francés Sébastian Lecornu, pero no al español Pedro Sánchez. Y menos a su ministro de Sanidad, que terminó siendo el flamante presidente de otra Generalitat, la catalana. Es llamativo.

 Un liderazgo informativo al que sin duda podemos atribuir que todavía siga en su cargo nuestro presidente del Gobierno. Sin base, sin hilos, sin absolutamente nada que le sostenga. Han dicho los expertos en comunicación (de haberlos) en el epílogo de este año que hemos vivido tan peligrosamente, que quizás el cartucho del liderazgo informativo es el último que ha gastado en su defensa numantina Pedro Sánchez. Que ahora sí que es verdad que nadie, ni desde fuera ni desde dentro, cree ya en la posibilidad de hacer pasar por éxito lo que resulta un fracaso de credibilidad absoluto. Yo no lo creo así: pienso que a pesar de la evidente cara de mala leche que se le ha puesto a nuestro presidente, todavía tiene en su entorno suficiente liderazgo informativo como para seguir seduciéndonos y engañándonos a todos, todos los días. Incluso cuando su lenguaje no verbal y en sus silencios.

Otra cosa es que los suyos de verdad puedan seguir aguantando el tipo. No los títeres codiciosos, cínicos e insaciables que gobiernan en coalición con él. Sino más bien los (al menos hasta ayer) miembros de su partido. Llaménse ahora Emiliano García-Page o Juan Carlos Rodríguez Ibarra”. Carlos Aganzo, ex director, en “El Norte de Castilla”Al amigo C.aganzo no sé le resiste nada. En vísperas de las elecciones extremeñas, otorgaba a María Guardiola un lugar en la historia. Hoy pone en duda la existencia de los expertos en comunicación al mismo tiempo que realiza un alarde en la materia...


19.- “¿De verdad es Sánchez un presidente democrático?”: “Lleva tres años sin presentar los Presupuestos aunque la Constitución recoge que el Gobierno «debe» presentarlos al Congreso al menos tres meses antes de que finalice el año anterior. Dice ahora la vicepresidenta Montero que su departamento ya los tiene listos y se presentarán próximamente, pero la palabra de Montero vale tanto como la de Sánchez: nada. 

Ha dado instrucciones a sus ministros para que presenten iniciativas sociales que no necesiten la aprobación previa del Congreso. Como si hasta ahora le resultara imprescindible. Con la ayuda inestimable de Francina Armengol ha evitado los debates sobre el Estado de la Nación, y el Congreso ha bloqueado los proyectos que venían del Senado.

Un presidente verdaderamente democrático sería el primer interesado en combatir la corrupción, en lugar de emprender una campaña de desprestigio contra los jueces y fiscales empeñados en cumplir con profesionalidad su tarea; actúa de la misma manera para desactivar el trabajo de la UCO, intenta cercenar la independencia de los medios de comunicación que investigan lo que debe ser investigado, no permite que Transparencia responda a preguntas de obligada respuesta.

 (…) La corrupción en el Gobierno y en el partido de Pedro Sánchez se lleva todos los titulares desde hace dos años. Llenan de vergüenza a la mayoría de los españoles, que no creen que el presidente fuera incapaz de advertir lo que ocurría a su alrededor, incluido su círculo más íntimo. Pero más allá de esa vergüenza, lo más preocupante es que los españoles tienen como presidente a un hombre falto de principios.  

Finaliza el año y se acrecientan las especulaciones sobre el futuro político de Sánchez. Ojalá sea breve. Los españoles merecemos un presidente auténticamente democrático. Que respete la Constitución, la Ley y las instituciones. Y que no mienta”. Pilar Cernuda, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “The Objective”.


20.- “Sánchez, en la segunda fase”: “El exprimer ministro británico Tony Blair ha publicado un libro (“On Leadership”) cuya lectura resulta altamente recomendable para desentrañar algunas de las enigmáticas claves que explican el errático comportamiento de los mandatarios en el poder. El antecesor de Keir Stamer revela que los dirigentes políticos atraviesan por lo general tres fases. La gran mayoría de los lideres, afirma Tony Blair se quedan en la segunda fase, la del orgullo, la soberbia, la arrogancia, el engreimiento, la altivez, el endiosamiento, la vanidad y el ensoberbecimiento. Un grado que implica la pérdida de la sensatez a causa de la eliminación de la necesaria humildad para conducirse en la vida.

Como habrán adivinado sagazmente, nuestro Pedro Sánchez Pérez-Castejón habita en ese segundo estadio y, tal como se conduce, resulta poco verosímil que pueda llegar algún día al tercero. Antes muerto que sencillo. Según relatan algunos de sus próximos, no oye a nadie, no hace caso a nadie y no se fía de nadie. Encerrado en su atalaya monclovita se cree el salvador de España, el hombre providencial que protege al país de la derecha, la ultraderecha, la involución, el fascismo y el desastre. Desde esa posición, tan fuera de la realidad, desdeña las encuestas preelectorales, los resultados de los comicios extremeños, las advertencias de los cercanos lúcidos, y, por supuesto, las opiniones de los medios de comunicación a los que considera entregados a la causa opositora a su excelso gobierno de coalición progresista.

 La perdida de vista del entorno es lo que acaba con los gobernantes y ese mal de altura les ha afectado a casi todos los presidentes españoles.

 Se trata de una enfermedad terminal que aqueja a los mandatarios generalmente meses antes de su final político. (…) Desde Napoléon para acá, todos han sufrido este soroche que les hace perder la brújula y alejarse de la realidad acercándoles a una estación término tan ineluctable como necesaria”. Antonio San José en “El Norte de Castilla”.


21.- “El legado de Pedro Sánchez”: “Los indicios de cambio de ciclo y la ´bunkerización´ de Sánchez permiten enumerar algunos de los elementos de su legado. Uno de ellos es la polarización cultivada con entusiasmo. Ha dilapidado el crédito que le otorgaban causas como la regeneración y la igualdad.

(…) Además de los casos de corrupción por los que tiene una responsabilidad política, ha habido una apropiación de lo público: transformación del CIS en un órgano de propaganda; conversión de RTVE en un aquelarre de ´cheerleaders´. Ha atacado a los medios y a los jueces. La situación en Cataluña está más calmada, pero el Estado ha perdido instrumentos para defenderse de otra intentona secesionista: para empezar, el respeto a sí mismo.

 Hay buenos datos macroeconómicos, pero también problemas: la pobreza infantil se consideró importante en otro tiempo; tras siete años tenemos la tasa más alta de la UE. El porcentaje de los españoles en riesgo de exclusión social supera el 25 %. Se ha gastado, pero no invertido: los fallos se perciben en la vida cotidiano. Aumenta el salario mínimo, pero el salario mediano lleva un tiempo estancado. La economía crece por volumen, impulsada por la inmigración. La situación de la vivienda es dramática y muchos jóvenes no pueden desarrollar un proyecto de vida. Las pensiones son un problema para la sostenibilidad del país. Se defienden políticas que favorecen a los ricos a costa de los pobres y a veces ponen en peligro la viabilidad del Estado: la condonación de la deuda, el cupo catalán.

 El partido se ha descapitalizado y ha alienado a votantes en territorios históricamente favorables. El PSOE de Sánchez no es un partido federal, sino un proyecto de salvación personal que depende de los resultados de una fuerza que, como recuerda Salvador Illa, es otro partido. En este tiempo Sánchez ha dicho muchas veces que quería frenar a la ultraderecha”, pero nadie a hecho tanto como él para que crezca”. Daniel Gascón en “El País”. (Aunque cueste creerlo, en "El País" también hay alguna firma alineada con la "fachosfera"...)



22.- “Una máquina que ampara el crimen”“Una impresión semejante tuvo el otro día leyendo un artículo firmado por Ketty Garat y Teresa Gómez en “The Objective”. En él se afirmaba que la Policía Nacional se halla por completo controlada por murciélago que, desde los puestos de mando e incluso desde empresas tecnológicas externas, desactivan cualquier investigación que pueda salpicas al Gobierno.

En este artículo se nos describía el funcionamiento de una mafia desenfrenada que ha colonizado por completo la Policía Nacional, hasta convertirla en u organismo fiambre manejado por una patulea canallesca al servicio del partido de Estado. Sería, sin embargo, del género tonto pensar que dicha mafia no haya hecho lo mismo con otras instituciones. Quien decide infiltrar la Policía Nacional hasta convertirla en un tenebroso golem que ejecuta sus designios hace lo mismo con la Guardia Civil, el Ejército, la judicatura.

 En algunos casos la operación habrá salido a pedir de boca y en otros se habrá tropezado con escollos e impedimentos que la hayan hecho fracasar, siquiera en parte, pero desde luego no habrá dejado de intentarlo. En realidad, el articulo de Garat y Gómez nos está hablando de un régimen corrupto hasta el tuétano, cuyo timonel ha resuelto colonizar el Estado, convirtiendo sus instituciones en una máquina que ampara sus crímenes.

 ¿Qué posibilidades hay de detener esta máquina proterva? A estas alturas me temo que las posibilidades son ya muy escasas, pues no son hallamos ante una hidra de Lerna de la que brotan, cada vez que es decapitada, numerosas y más feroces cabezas Tal vez podría destruir esta máquina una operación al estilo ´Mani Pulite”, aquella macrocausa impulsada en Italia por un grupo de magistrados heroicos que se atrevió a sentar en el banquillo a cientos de empresarios y políticos corruptos, llevándose por delante a varios partidos. Hoy por hoy esta es la única esperanza. Pero, ¿dónde están los jueces capaces de lanzarse a un empresa tan vasta e intimidante?”. Juan Manuel de Prada en el “Abc”

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