jueves, 22 de enero de 2026

PERLAS DE LA FACHOSFERA PATRIA

(o a ver quién la dice más gorda y/o insulta de manera más gruesa)


 1.- “Somos para ellos menos que perros”: “Las primeras palabras de ÓPuente, en cuanto se conoció la noticia, fueron: “Ha sido un accidente muy extraño”. No había consternación, solo parecía contrariado y de mal humor. Cuando se supo que había sustraído 150 metros de una catenaria hace meses, dijo lo mismo: Este es un accidente muy raro”. En aquella ocasión lanzó a rodar el bulo ridículo de un sabotaje. En esta, la insinuación intimidante de que cualquiera será el culpable menos él: el destino, el azar, una compañía extranjera, lo indetectable.

 Cuando a los tres días ya del accidente las pruebas empezaban a señalar el mal estado de las vías como, se descolgó como uno de esos perisólogos de feria, resistiéndose a admitirlo: “No sabemos si esa vía reventada fue la causa del accidente o un efecto de él”; y añadió con el semblante calcáreo y la boca seca de quien se siente cogido: …O la causa y el efecto a la vez”.

 Se han recordado su nula preparación para gestionar un ministerio tan técnico (pero más delictiva fue su falta de vergüenza al aceptarlo); su absurda jactancia (asegurando que los trenes españoles son los mejores del mundo); sus marrullerías (justificando el pésimo servicio ferroviario, los retrasos y parones, la asquerosa higiene de los trenes; sus bellaquerías e insultos (en las redes sociales, a diario); o las decisiones que han hecho de él un perfecto majadero (como esa de anunciar personalmente la subida de la velocidad de los trenes a 350 km/h , para arrugarla, de tapadillo, a la mitad, un día después del accidente).

 (…) A ÓPuente no lo llamó Pedro Sánchez para gestionar un ministerio crucial. A su antecesor en el cargo lo trajo consigo para robar para él, para su familia y para su partido. A éste lo quería en la agitación y la propaganda. Y aunque ahora quisiera o prometiera gestionar, afinarse y pulirse, no sabría improvisarlo. Empezó siendo un pobre farsante y se ha convertido en un farsante peligroso”. Andrés Trapiello en el “El Mundo”.


2.- “Capaces”: “Como era de temer, voces de la extrema derecha y de la extrema-extrema derecha autor se han conchabado para exigir la destitución o dimisión del ministro de Transportes celestiales. Esperemos que el Gobierno no les haga el menor caso. Si Puente dimite, ¿dónde encontrar un símbolo parecido, un icono semejante del horror metafísico, del mal primordial? Ni siquiera Sánchez podría cumplir dicha función, dado que nunca ha tenido función alguna que no fuera la de presidir un Gobierno disfuncional (bueno, sí, otra: la de convocar elecciones, lo que no hará así lo aspen). Tampoco La Lirio con sus ojeras de martirio, porque las suyas -sus funciones, no sus ojeras- tienen que ver con ordinalidades y matemáticas de género, asuntos de los que nadie entiende, empezando por ella misma.

 Todo lo que compete al Ministerio de Transportes se acerca al Mal Absoluto en sentido zoroastriano y nadie puede ilustrar semejante misterio de iniquidad como Óscar Puente Santiago, Ahrimán del Pisuerga, señor del caos, la oscuridad y la destrucción. Un lujo para España.

 No, que nadie toque el Puente (solo faltaría que ahora se no escoñe, con la que está cayendo). Dejo el tema en este punto, pero no sin antes referirme a las sentidas palabras de Sánchez, el pasado lunes, en el lugar de la “tragedia”. Lo de llamar “tragedia” al caso de Aldamuz queda un poco, que se yo, ¿exculpatorio? Sonó a lo de ponerse la venda antes de la herida, y perdón por lo inoportuno de la figura. La tragedia es cosa de la fatalidad, del destino, pero en este tipo de incidencias el destino siempre tiene rostro humano y, aun diría que rostros, en plural.

(…) Para hacer de corifeo mágico se rodeó Sánchez de un coro fastuoso: Puente, Montero y Marlaska, los tres ministros más capaces que los tiempos vieron; capaces de todo para llegar incólumes hasta 2027 y de ahí en adelante” .Jon Juaristi en el “Abc”. (El ilustrado Juaristi fue director del Instituto Cervantes durante el gobierno de José María Aznar).


3.- “Puente no es Karamanlis”: “Los Karamanlis son a Grecia lo que los Kennedy o los Bush a los Estados Unidos: una eterna dinastía política. Hablar de los Karamanlis es hablar de demócratas pata negra, una estirpe de centroderecha que tomó la durísima decisión de exiliarse tras decir «no» a la Dictadura de los Coroneles. Kostas Karamanlis regresó a la primera línea cuando Kyriakos Mitsotakis, integrante de otra estirpe helena de primer nivel, ganó las elecciones de 2019 de la mano de Nueva Democracia, el PP heleno. No se le cayeron los anillos al aceptar el Ministerio de Transporte.

 El 28 de febrero de 2023 dos convoyes de Hellenic Train chocaron dejando un saldo de 57 fallecidos. El sobrino del gran Konstantinos no se lo pensó ni un segundo: dimitió pese a que la responsabilidad de su departamento fue igual a cero, según la investigación realizada. El brutal impacto se debió a un fallo humano. La renuncia llegó en ¡24 horas! y no por presión de la oposición o por críticas de la prensa, todo lo contrario, fue una cuestión de dignidad personal y decencia política.

El matón de X Óscar Puente no sólo ha hecho oídos sordos a las advertencias de los que saben, los maquinistas, sobre el estado de las vías en toda España sino que, además, en el colmo de la desvergüenza, ha ridiculizado a quienes ponían en tela de juicio la seguridad. Que el vallisoletano es responsable de lo que ha pasado no tengo la más mínima duda a la luz de los insobornables hechos y datos. Si la vía hubiera estado en perfecto estado de revista no estaríamos hablando de 45 muertos.

Si le queda una pizca de ética y estética, cosa que dudo, debería poner fin a este disparate de etapa en la que no ha currado en lo que toca porque se pasa el día poniendo tuits. Yo, por si acaso, por si le sobreviene un rapto de integridad, le regalo este texto de despedida: «Dejo mi cargo de ministro de Infraestructura y Transporte como un pequeño gesto de respeto a las personas que han muerto tan injustamente». No es mío, tiene la firma de Karamanlis. Eduardo Inda, director de “OkDiario” en “La Razón”. 


4.- “¿Gómez Urbán en Pernambuco”: “En consonancia a la lógica aristotélica de la tesis del PSOECyL sobre incendios y culpabilidades, no nos asiste duda alguna de que la portavoz parlamentaria puesta por Óscar Puente ya está organizando con sus amiguis de las Comisiones Obreras una manifa por lo de los trenes, la falta de mantenimiento y toda esa retahíla contra el ministro y Sánchez. En León no será a la vista del ridículo espantoso que se perpetraron con lo de los incendios. Apostemos por Pernambuco para ir a quejarse amargamente por los 45 muertos, siempre siguiendo la tesis deductiva del PSOECyL. Ahora no querrá saber nada de los incendios para que no se les cruce por el camino un Alvia o un Iryo cargado de féretros, con las catenarias arrodilladas y los raíles en penitencia

La crueldad de las circunstancias, hizo que el mismo domingo de la tragedia de Adamuz salieran a la calle los leoneses procesionando para que el tren de Feve no siga varado después de 14 años y casi 20 millones de inversión a las puertas de León. No se vio por allí ni a Gómez Urbán, Patricia, ni a sus amiguis de las Comisiones Obreras de Pucela. Es más, no se vio ni a Nuria Rubio, ni al siempre dispuesto Daniel de la Rosa, ni al líder cósmico del PSOECyL, que sólo quiere ser alcalde, por eso no suelta la Alcaldía de Soria ni a palos. A este ritmo de tragedias y percances ferroviarios, los de Sanabria se manifestarán en contra de que les devuelvan las frecuencias. Cuando allá por los idus de marzo los sismógrafos de Siberia registren vibraciones en la corteza terrestre, que nadie se espante. Serán los decibelios del hostiazo electoral socialista en CyL, bastante acorde con Extremadura y en sintonía con el que se avecina en Aragón, donde Pilar, la Alegría de la huerta, ha descubierto los pantalones de pana y los jerséis de punto recorriendo la estepa maña. Tudanca, estratega en la sombra del desbarajuste del soriano, sonríe y calla. En plato frío”. Regalado en “El Mundo de Castilla y León.  Una vez más, Saulo Lacustre respirando por la herida del roto que le va a hacer a él y a su grupo mediático la reforma de la Ley de Publicidad Institucional apoyada por el PSOE de Carlos Martínez.

 

5.- “Puente y la soledad de un incompetente”: “Es posible que se pudiera manejar con soltura ejerciendo como picapleitos en una capital de provincias. Es un perfil que encaja muy bien entre los insufribles señoritos pretenciosos de una pequeña burguesía arribista.  En estos tiempos en los que no cuenta ni el mérito ni la capacidad, logró ser alcalde de Valladolid gracias a su populismo.

 Hay que reconocer que es un político ambicioso y carente de escrúpulos que utiliza las redes sociales para mostrarse como un bravucón. Estos días ha decidido actuar en plan institucional, porque no tiene a quién culpar. Por supuesto, si existiera algún resquicio, le veríamos comportarse como una persona jactanciosa y pendenciera que se dedica a intimidar a los demás. Es el único valor que tiene en el ecosistema sanchista.

 El refranero es siempre muy útil, porque es un compendio de la sabiduría del pueblo español. Su trayectoria se resume en «dime de lo que presumes y te diré de lo que careces». Me imagino que se debía sentir acomplejado por no ser magistrado o fiscal y ser solo un abogado del montón. Es algo muy duro en una ciudad donde todo el mundo se conoce y encontró en la política de partido el camino ideal para un arribista. El ansiado ascenso social llegó de su capacidad de situarse en la estructura del PSOE y hacer la pelota a las personas adecuadas.

 No voy a negar su talento para memorizar los informes de los ingenieros de Caminos y repetirlos en sus comparecencias. Hemos pasado de los tiempos en que un ministerio como Fomento estaba ocupado por políticos que eran funcionarios de primer nivel, incluidos algunos del PSOE, a la irrupción de personajes como Blanco, Ábalos o Puente. Su única competencia es intentar ser un influencer en las redes sociales, porque al frente del ministerio es un incompetente”. Francisco Marhuenda, director de “La Razón”. En su conocida animadversión hacia Puente, el eminente jurista Marhuenda olvida que a una Alcaldía no se llega por "mérito y capacidad", sino por el apoyo ciudadano en las urnas...


 6.- “El sueño roto de Óscar Puente”: “En política se corre un riesgo importante al hacer pronósticos de futuro, pero en este momento es impensable considerar a Óscar Puente como un socialista en alza que podría incluso ser relevo de Pedro Sánchez en la secretaría general del PSOE.

 Es de dominio público que muchos sanchistas -más que socialistas- están enredando con el nombre de Puente desde hace tiempo, sobre todo cuando al presidente de gobierno se le da por amortizado por la corrupción, los engaños, sus alianzas y los muchos fracasos y decepciones que suma como gobernante. Si es Puente quien está dando aliento a quienes han lanzado su nombre a la arena es una incógnita, aunque no le debe molestar porque pisa fuerte y no pierde ocasión de utilizar las redes sociales para hacerse notar. Pero si efectivamente soñaba con la Moncloa, el sueño se ha interrumpido bruscamente el pasado domingo, cuando España ha vivido la peor de las tragedias y se ha demostrado que su ministerio no ha estado a la altura en aquello que debía ser prioridad: garantizar la seguridad de los transportes.

Puente no era el más popular de los ministros, aunque sí el más conocido por su falta de educación, el tono desabrido, los insultos personales. En Valladolid, de donde fue alcalde, lo sabía todo el mundo; en el resto de España, cuando Sánchez decidió que fuera quien se enfrentara a Feijóo en su fallido debate de investidura. Lo vinculó con el narcotráfico gallego, le acusó de carencias de gestión como gobernante en Galicia y como presidente del PP, siempre con palabras gruesas. Hoy Óscar Puente es un personaje justamente detestable”. Pilar Cernuda, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “El Día de Segovia”.


7.- “Puente y la cueva de Alí ´Babalos´”: “Dirá Óscar Puente que hay que bajar el suflé de la indignación de los maquinistas, que a él que le registren, que no se ha cambiado de ropa en los últimos días de tanto como trabaja, y no va a cambiar de chaqueta ahora, que no es cosa del mantenimiento, que las inversiones son las correctas, que si el bogie, que si la rodadura, que si las muescas. Pero el ministerio que dirige no ha sido precisamente (y no parece que haya mejorado nada) el departamento riguroso y técnico que merecerían los españoles. Tanto no lo ha sido que, con los informes de la UCO en la mano, el Ministerio de Fomento fue de 2018 a 2021 (como poco) la cueva de Alí 'Bábalos'. Y llegó Puente, hizo una auditoría manifiestamente mejorable, y pelillos a la mar.

 La responsabilidad del Gobierno es manifiesta, más allá de que la justicia tendrá que determinar el hilo directo entre el siniestro de Córdoba y la negligencia, inacción o directamente dolo de un puñado de gestores públicos, Puente entre ellos. Pero que una parte sustancial del Ejecutivo, el Departamento de más gasto e inversión del Estado, fuera un auténtico botín para sus cargos es una losa que no va a poder levantar jamás Pedro Sánchez y no ayuda a que la confianza se restituya. Es más: el presidente y su ministro no tienen ya ningún crédito. Nadie se fía de ellos.

Que Koldo fuera consejero de Renfe Mercancías, cuando las únicas mercancías que conocía era las que adquiría, según su exquisita educación en valores, por WhatsApp para deleite de su jefe, es un ejemplo claro de la degradación institucional. Hoy, gracias a Sánchez, es solo un apeadero de amiguetes: en los Consejos de Administración de las empresas-chiringuitos de Transportes solo hay enchufados de cuarta división ganándose una soldada por calentar el asiento. Pues allí es donde se toman las decisiones que evitarían catástrofes como la que hoy lloramos”. Mayte Alcaraz, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “El Debate”.


8.- “Homenaje a las víctimas es hacerlas justicia”: “El Gobierno quiere lavar sus culpas en un “homenaje a las víctimas” que sustituya las dos únicas actuaciones tradicionales y razonables en estos casos: un funeral en un gran templo, naturalmente católico, que albergue a la gente que quiera acompañar a las familias de las víctimas, y sobre todo, la búsqueda implacable y urgente de justicia para esas 45 personas que no han muerto por propia voluntad ni víctimas de la casualidad, del destino o del azar, sino de la criminal incompetencia de este Gobierno, perito en homenajes a las víctimas para homenajearse a sí mismo en una de esas tenidas masónicas al aire libre como la que montó con el Covid-19.

Busca eludir su responsabilidad directa en las reciente catástrofes ferroviarias el Gobierno del Covid-19 y de la Dana del “Yo estoy bien; son las cinco y no he comido; si quieren ayuda que la pidan”, mimos de Sánchez que culminaron en el linchamiento público de Mazón.

La técnica de barullo y despiste del ´Oskargután´ es una copia de la de Ribera y Aagesen en el apagón. Va a hacer un año y seguimos sin explicación oficial de lo que pasó, pero al principio dijeron que fue un acto de guerra híbrida de Putin; luego culparon a las empresas eléctricas, que cada día dan lo que el Gobierno pide, y, finalmente, al cambio climático, culpable ahora del derrumbe del muro de contención que Puente no sabe quién debe vigilar. Pero Ribera no da explicaciones y la jueza de Catarroja llama a declarar ¡a Feijóo!

 Estos homenajes a las víctimas solo buscan la impunidad de sus verdugos. La garantiza Marlaska, que, como en la pandemia, presume de “monotorizar”, leáse boicotear, las opiniones críticas con el Gobierno y “la verdad de los hechos”. O sea, las mentiras de estos avezados criminales”. Federico Jiménez Losantos en “El Mundo”.


9.- “No hay que politizar”: “No hay que politizar como no había que politizar el 11-M. No hay que politizar como no había que politizar el ébola, donde se convocaron manifestaciones para protestar por el sacrificio de un perro. No hay que politizar como no se politizó la pandemia, donde, como todo el mundo sabe, solo murió gente en las residencias de Madrid. No hay que politizar como no se politizó la dana, donde la dimisión del incompetente Mazón no basta. No había que politizar la catástrofe del ´Prestige´, y por eso Yolanda Díaz en 2024 se fue a recoger ´pellets´ a una playa en campaña electoral; la tragedia se repite como farsa.

 No hay que politizar, pero lo personal es político. En el accidente del ferrocarril de alta velocidad en Adamuz no hay que politizar. Las causas son complejas y quien sabe: es un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma. En el apagón, no había que politizar. No había problemas con el mix de las renovables, pero después del apagón cambió el mix. No hay que politizar en el accidente, aunque los maquinistas llevaban tiempo alertando sobre el estado de las vías. No hay que politizar, aunque cuando se extendían las quejas por los retrasos y problemas en la red ferroviaria el ministro Óscar Puente dijo que estábamos en el mejor momento de la historia del tren en nuestro país.

 No hay que politizar, aunque en los últimos meses Adif había reportado ocho incidencias técnicas en el tramo del accidente. No hay que politizar, pero hace unas semanas Puente dijo que en esa línea los trenes podrían ir a 35 kilómetros por hora. No hay que politizar, pero el anterior ministro de Transportes está en prisión preventiva por una presunta trama de corrupción. No hay que politizar, oímos, y quien lo dice da a entender que para él politizar es algo sucio, cuando debería ser exigir responsabilidad y transparencia. No hay que politizar, pero lo único que ha mejorado es la propaganda. No hay que politizar: son cosas que pasan”. Daniel Gascón en “El País”. (Aunque cueste creerlo, en "El País" también hay alguna firma alineada con la "fachosfera". Veáse como, en su ejercicio de memoria selectiva, Gascón se remonta a la catástrofe del Prestige (2002) y sin embargo no recuerda la del Yak-42 (2003, 75 muertos).


10.- “Quien pudiera escribir esta epopeya, pensarán”: “Pretenden ahora que se lamente ahora un accidente ferroviario como si fuera un fenómeno natural los mismos que se han desgañitado ante fenómenos naturales como si fueran accidentes ferroviarios.

(…) Cuando es la derecha quien posee la competencia todo es más fácil, basta con echase a un lado para que la turba confunda al negligente con el asesino, o el balance de víctimas con un genocidio. Así que quienes aún quieren convertir una pandemia mundial en un brote endémico madrileño piden a cualquiera con un altavoz público la contención y el autodominio de un monje ´saholin´ en Adamuz. No hay ninguna prisa por evaluar lo ocurrió ni por explicar cómo chocaron dos trenes durante un tramo que desde hace tiempo que vibra más que la tercera bandeja de la Popular Sur de la Bombonera, donde se ubica La 12, la barra brava de Boca Juniors.

 Al fin y al cabo, aún tenemos pendiente el análisis y la consiguiente depuración de responsabilidades por el aquel apagón que sufrió la Península Ibérica. Es fácil imaginar hoy a los brillantes rapsodas de la tragedia maldiciendo su suerte por la ocasión perdida. Que gran historia podrían haber escrito con semejantes materiales de haber tenido la competencia un pobre faccioso. Que no haríamos, pensará, con una tragedia ferroviaria después de que en el Ministerio de Transportes se hubiera incrustado una presunta organización criminal. Con sus mordidas. Con sus adjudicaciones. Con sus prostitutas. Con un portero de discoteca como consejero de Renfe. Maldita sea, dirán, no hace falta ser Virgilio para que te salga toda una epopeya. Basta con desconocer el escrúpulo. En fin, otra vez será”. Rafa Latorre, el de “La Brújula” de la Onda Cero, en “El Mundo”.


11.-  “¿Politizar? ¿Y tú me lo preguntas?”: “Estamos ante una nueva edición de un clásico infame de la izquierda. Lo que llama 'politizar la tragedia'. Una hipocresía impostada con vocación de mordaza, de manto de silencio sobre lo que no interesa. 

Ya no engañan a nadie. Le dicen politizar a algo tan imprescindible como reclamar que se averigüen las causas de un siniestro y se asuman las responsabilidades políticas o penales, algo inusual en estos oscuros tiempos. El Gobierno, por ejemplo, todavía no ha aclarado el porqué del fatídico apagón de abril. Se salió por la tangente con argumentos tramposos, excusas de fullero.

Van por el mismo camino. Hablan de que el informe técnico de las causas se demorará un mes. Otras versiones insinúan que un año. No hay prisas, que el impacto se diluya, que la ira amaine, que la propaganda oficial hipnotice a los rebeldes. Que cuaje el mensaje de Sánchez contra ‘la desinformación y los bulos’, que es lo primero que mencionó desde Córdoba mientras trataba a Juanma Moreno como a un apestado y dedicaba su tradicional desplante a los medios en su comparecencia 'sin preguntas'.

 Ni politización, ni bulos, ni monsergas. La información es la kriptonita para Sánchez. Por eso la oculta, la distorsionan, la sepultan. “Es un accidente extraño”, dijo el ministro Puente, que dejó un ratito su vicio nefando del tuiteo salvaje para ocuparse de lo suyo.  La CIAF es el organismo técnico que escruta los desastres ferroviarios. Se dice 'independiente' en sus siglas y depende del Ministerio de Transportes. Juez y parte. El Gobierno promulgó una ley por la que creaba un organismo en verdad neutral, salvo el presidente, que será un mandao. Debía haber entrado en vigor el pasado año. A la espera seguimos. Total, quedan quince meses de gobierno basura”. José Alejandro Vara en “Voz Populi

12.- “¿A quién le echará la culpa Óscar Puente?”: “Que iba a pasar ´algo´ en el ferrocarril era más que un barrunto. Pero si es que llevan meses y meses pasando cosas y cada vez más graves. Los incidentes, continuos; el caos, la costumbre; los retrasos, lo cotidiano; los normal, la anormalidad, averías, paralización del servicio y también algún descarrilamiento. Hasta este fatídico momento, no había víctimas mortales ni se había consumado la catástrofe.

 Y el ministro, el boceras más reconocido de los veintitantos, he perdido la cuenta, que componen el Gobierno, se seguía dedicando a lo mismo. A darle al tuiter, a barritar contra la oposición y a proclamar una vez tras otra que “el tren vive el mejor momento de su historia en España”. Estas son las ocupaciones que mayormente conocemos de Óscar Puente. Que es un bocazas y que lo puso Sánchez ahí por ello y para ello. De lo que haya hecho en lo que se supone que debí a ser su labor perentoria poco sabemos. Tal vez porque nada ha hecho.

 Si la catástrofe de Adamuz hubiera sido con un gobierno de signo contrario al que pertenece, él hubiera sido el primero en habernos anegado con todo tipo de señalamientos, de exigencias ya no solo de responsabilidades sino de condenas inmediatas. No hay cosa a la que más se entreguen por esos pagos suyos que a la explotación electoral de las desgracias.

 ¿Ya quién le echará la culpa Óscar Puente? Este pasado verano ya señaló como un sabotaje lo que era un simple robo de cobre y siempre que ha podido ha insinuado parecidas acusaciones o, como poco, sembrado dudas. Lo que sea para que a él, ni al gobierno sanchista les roce responsabilidad alguna. No lo duden si hubiera sido al revés, recuerden también los incendios, ya habría dictado condena sin ni siquiera respetar el luto por los muertos”. Antonio Pérez Henares, director de Publicaciones del grupo Promecal (Méndez Pozo) y tertuliano en “Cuestión de Prioridades” (La 7 de Castilla y León TV), en “El Debate”. 


13.- “La idiotez como tabla de salvación”: “(…) “Si a todas estas virtudes del ADN tiránico, le añadimos la pleitesía irrefrenable que siente el sanchismo generalista por toda clase de terrorismo -da igual que se llamen ETA, narcotraficantes bolivarianos, genocidas cubanos, Hamás, o ayatolas asesinos de Irán- entonces hacemos pie en la singularidad tiránica de un régimen antidemocrático. ¿A quién felicita esta cuadrilla teocrática o de metralleta laica? A Sánchez por su apoyo incondicional.

 A la singularidad tiránica de Sánchez, que en estos momentos ha agotado en la práctica casi todos sus recursos de supervivencia política -es una moribundez de edificio con aluminosis con todo tipo de colapsos y degradaciones-, le importan un ´egg´ estas consideraciones filosóficas y jurídicas que acabamos de enunciar, inherentes a la democracia parlamentaria. Se lo pasa todo por el escaparate de la señora Pepa de mi pueblo, o por las 17 saunas de su suegro que han sido el sostén de la igualdad, de la libertad y de la fraternidad, trabajo nobilísimo. Como empresa en bancarrota, solo le queda un as en la manga: la idiotez de ida y vuelta que, como ficción galopante, engaña a propios y extraños, como tabla de salvación.

 En ello está. Pero, ay, le funciona a medias. Dura mientras pone en marcha la máquina del bulo como si fuera una rubia para poner cachondo a Julio Iglesias, o para engatusar a Feijóo con una charla de alto voltaje en la Moncloa como la que piensa endilgarle a Rajoy II este lunes. Y pare uste de contar, porque este tipo de frivolidades como estética política ya no engañan a nadie.

 (…) El secreto de Sánchez es la ordinariez sin aspirina. Se reafirma en los vericuetos más explícitos de la pornografía económica. Solo aplica la mano dura cuando alguien de los suyos roba mal o poco, o cuando a Romeo&Julieta se les ocurre abrir un sex shop en la Gran Vía”. Antonio Piedrael sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León. El trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A) sigue haciendo estrasgos en esta singular mente pétrea.  ¿Alguien que esté en sus cabales puede perpetrar asertos como los subrayados?


14.- “Tontos en una gasolinera”: 

“¡¡¡Tik, tok!!!

Adelante, pase…

Mire, soy el coordinador de campaña de Martínez… El del PSOE de Castilla y León, sí hombre. ¿No le suena? No me mire así, no es el de los dulces, no. ¿Entonces?

Que sí, que pase. Segunda puerta a la derecha.

Gracias, muy amable.

¡¡¡Tik, tok!!!

Pase, pase, que está abierto.

Me han dicho que era aquí.

¿El qué?

Ah, disculpe, lo de los tontos, esos tontos que te encuentras en las estaciones de servicio, en las gasolineras, así de repente, como un novio a la fuga, y te vienen como anillo al dedo para contenidos de propaganda para la campaña. Perdone, que no me he presentado, soy Manuel Arribas, diputado y alcalde de Sanchidrián.

Ya, ya… Y entonces que anda usted buscando el negociado de tontos… ¿Es eso?

Bueno, y de listos, también de listos, ya sabe. De esos que hablan y no saben de lo que hablan. Me han encargado desenmascararlos y realizar unos vídeos, de esos cortos, para solaz del personal y algarabía de los más adeptos.

Ya caigo, ya. Esa gente vulgar que va por ahí con bulos y mentiras. Entonces siga por el pasillo de la izquierda y la puerta que se va a encontrar al fondo, de frente, esa es.

¡¡¡Tik, tok!!!

Paseeeeeee…

No se moleste, es que me han dicho que aquí puedo encontrar lo que busco. Mire, soy…

Que sí, que sí, que ya me lo han dicho mis compañeros. El que se encontró al más tonto de los tontos y al más listo de los listos en una gasolinera, ¿es así?

Sí, sííííí… Ya veo que me conocen. Qué bien.

Sí, le conocemos, claro. Mire, yo soy el que le echó combustible, el primero que le atendió era el cliente tonto, y el que le ha atendido en el segundo despacho es el listo, dicho así con ironía. Una curiosidad: ¿De verdad usted no está sobornado por la derecha? No, no me conteste, pero cierre al salir, por favor, sin hacer ruido. Puente duerme”. César Mata en “El Norte de Castilla”.


15.- “De Plácido Domingo a Julio Iglesias”“El aquelarre que le han montado a Julio Iglesias, como el que antes le montaron al difunto Adolfo Suárez, como el que en su día le montaron a Plácido Domingo (en el más inmediato futuro estos aquelarres no harán si no multiplicarse) no son una expresión más de la llamada “cultura de la cancelación”. El dogma roussoniano de la “inmaculada concepción del hombre”, piedra angular del liberalismo, ha entablado coyunda en esta fase putrescente de la modernidad con cierta versión paródica de “la lucha de clases”, resolviéndose en “inmaculada concepción de la mujer”, quien por el mero hecho de serlo se convierte en alguien incapaz de mentir, incapaz de actuar aviesamente, incapaz de urdir mezquindades o vilezas; y cuyo testimonio no puede ser discutido.

Tal consagración demente ha permitido a un ejército de mujeres aprovechateguis, despechadas, loquitas o malvadas, desarrollar un victimismo emético que, sobre el pedestal de una superioridad moral demente, desbarata la vida de cualquier hombre a quien tengan ojeriza o aversión, reclamando (¡exigiendo!) apoyo social unánime y atención mediática reverencial. Así se produce el curioso fenómeno, propio de una sociedad degenerada en manicomio, en el que mujeres mindundis, cuya índole moral nos resulta desconocida, pueden de la noche a la mañana, mediante una denuncia sin pruebas, arruinar el prestigio de cualquier hombre ilustre, que ni siquiera podrá defenderse; porque lo que esa mindundi afirma, aunque sea descabellado o extraordinariamente chocante, se convierte ipso facto en dogma de fe.

 (…) Son conductas de una sociedad en fase terminal que, después de ser sobornada con todos los cloroformos, descubre que solo tiene dentro de sí un odio desnortado que halla su placer en injuriar denunciar y destruir. Es, desde luego, un espectáculo repugnante; pero, a la vez resulta hermoso contemplar entre retortijones la agonía de una época abyecta”. Juan Manuel de Prada en el “Abc”. Hablando de cloroformos, he aquí una sobredosis en vena de machismo y misoginia.


16.- “El acierto doble de Machado ante Trump”: “Machado es una mujer inteligente y valerosa, líder moral de la oposición venezolana, quuue ha entendido mejor que muchos incrédulos occidentales cómo va el juego en el nuevo mundo trumpiano. Un mundo donde Trump exige vasallaje y complacencia a sus “aliados” para, a partir de ahí, tener en consideración o no sus molestas demandas.

Machado entendió al monstruo megalomaníaco que tenía delante. Aceptó humillarse pagando el peaje de entregarle un premio que a Trump obsesiona cual fetiche del catálogo Epstein, y asumió perder parte del crédito internacional ganado con el fin de mantener al presidente de EEUU al menos en el compromiso verbal de celebrar elecciones democráticas libres en Venezuela en un periodo no muy largo.

(…) Al entregárserlo a Trump, no ha hecho más que utilizar el Nobel para seguir con aquello por lo que fue premiada en Estocolmo: intentar devolver a Venezuela la normalidad democrática. Además, su voluntaria humillación ante Trump por un bien mayor a su ego recuerda a las que periódicamente se somete Zelenski para defender a su pueblo del asesino Putin. De hecho, la foto de Machado y Trump en esa oficina que redecoró con adornos de falso oro Mar-A-Lago provoca la sensación de obscena repugnancia que la encerrona que sufrió el líder ucraniano por “no vestir traje”.

 Esta incomodidad que produce ver al gran MAGA exhibir el Nobel como propio es la otra virtud del sacrificio de Machado. Mostrarlo tal como es: un narciso solitario, desesperado de atención y ávido de poder, sin más norma ni ética que la de sus pulsiones personales, que abusa de los débiles y compadrea con los fuertes, y que acaba siempre satisfaciendo sus obsesiones. Como pasará con Groenlandia, pese a que Europa se empeñe en considerar su invasión como una boutade para no asumir todavía que, a la amenaza existencial de Putin, debe añadir la de Trump”. Iñaki Ellakuria en “El Mundo”. La fachosfera siempre encuentra argumentos para todo. Incluso para justificar el indigno sometimiento de Corina Machado a los caprichos de Trump...


17.- “Los misterios de Sarah”: Este pasado jueves, la paladina mediática de la izquierda, Sara Santaolalla -o Sarah, como ella prefiere que le llamen-, protagonizó un duro enfrentamiento verbal en televisión con Elisa Vigíl, diputada autonómica del Partido Popular. Un episodio más de los muchos que jalonan una carrera mediática construida casi exclusivamente sobre el enfrentamiento, el ruido y la descalificación personal.

Lo verdaderamente relevante es una premisa elemental que conviene abordar: ¿quién es exactamente Sarah Santaolalla y por qué ocupa de manera habitual un espacio relevante en el debate público? La pregunta no es retórica, pues no consta formación académica relevante ni trayectoria profesional conocida que justifiquen su condición de opinadora omnipresente.

 Resulta llamativo, eso sí, que su presencia en los debates de máxima audiencia se haya normalizado de manera casi simultánea a que, tal y como han publicado múltiples medios de comunicación, comenzara una relación sentimental con Javier Ruiz, presentador de RTVE. No quiero decir que exista causalidad, pero la casualidad es ciertamente esclarecedora.

 Me gustaría dejarle claro al lector que no disfruto planteando este tipo de cuestiones personales sobre nadie, pero si lo hago en este caso es porque esta señora percibe una generosa cantidad de dinero de nuestros impuestos. Asimismo, habría que cuestionarse si es ético que trabaje en el mismo programa que su pareja, el cual tiene poder de decisión sobre su contratación al ser también director del programa.

 El Gobierno parece decidido a utilizar nuestro dinero para colocar comisarios ideológicos en sus atalayas mediáticas cada vez que le plazca, con la tranquilidad de saber que quien lo debe todo siempre resulta fácil de controlar, precisamente porque no tiene nada propio que aportar”.  Eduardo Montilla en “Libertad Digital”. Un par de preguntas: ¿Piensa lo mismo Montilla de la participación de otro connotado polemista, Juan del Val, en el programa que dirige su mujer y en otros de “Atresmedia”? ¿Qué méritos profesionales reunía Del Val antes de iniciar su fructífera colaboración con el grupo mediático que controla la editorial Planeta? 

 

18.- “Un truhán y un ´señoro´”: “Las últimas Iglesias que quemará la izquierda española serán las de Julio, al que ya habían cancelado mucho antes de que le abriera diligencias la Audiencia Nacional. (…) La muerte social de Iglesias comenzó a labrarse hace unos quince años cuando la izquierda de la izquierda empezó a desmontar pieza por pieza al hombre tradicional para asarlo en la barbacoa y trincharlo en la mesa de las nuevas masculinidades.

(…)  Importa poco donde remate el proceso judicial que se abrirá contra él, porque la maquinaria ha decidido que es culpable. En realidad, digo que lo decidió hace tiempo, siendo él el arquetipo de macho español, blanco, rico y con pelazo al que reventar sin derecho a la defensa. El famoso péndulo está volviendo, pero en el extremo de su viaje hacia la zurda derriba la presunción de inocencia de un cantante de derechas, y ese es un triunfo innegable, comparable a parar la construcción de una central nuclear. En el tobogán por el que se desliza Iglesias no hay vuelta atrás, porque lo han untado con el habón de que la derecha es mala y estamos a dos sesiones de control a la oposición de que Sánchez le saque a Feijóo el autógrafo que le firmó el acusado, al que, además de truhan, como el mismo cantaba en esa Marsellesa de los seductores, era un “señoro”.

 Podríamos convenir que desde luego no le hubiera pasado a Víctor Manuel aunque hubiera dispuesto de los más esdrújulos estímulos sexuales a la hora de conciliar el sueño. Ahora que lo pienso, tampoco mandaron a la Fiscalía a Paco Salazar ni a los socialistas con los que almorzaba en un coqueto restaurante Pilar Alegría antes de enviar videos a TikTok simulando que se había criado en “Los santos inocentes”. Acosadores, desviados, sacadores de pene, clientes de la prostitución y proxenetas también los hay en la izquierda, y a patadas, pero no es lo mismo”. Chapu Apaloaza en el “Abc”. Enésima constatación de que no existe en el mercado champú capaz de combatir la costra de caspa que luce Chapu sobre su cuero cabelludo…


19.- “Liderazgo informativo”: “Cuando hablamos de la dana, a mí me gusta recordar siempre el verdadero liderazgo informativo que ejerció el PSOE en su día en un desastre de proporciones mucho mayores, como fue el de la covid-19. El modo en el que el partido en el gobierno, haciendo de la necesidad virtud, terminó convirtiendo en héroe a Salvador Illa, el responsable de decenas y decenas de decisiones en contra de los derechos constitucionales de los españoles. La covid-19 se llevó por delante al primer ministro eslovaco, Igor Matovic, al italiano Giuseppe Conde, a la belga Sophie Wílmés, a la finlandesa Sanna Marin o al francés Sébastian Lecornu, pero no al español Pedro Sánchez. Y menos a su ministro de Sanidad, que terminó siendo el flamante presidente de otra Generalitat, la catalana. Es llamativo.

 Un liderazgo informativo al que sin duda podemos atribuir que todavía siga en su cargo nuestro presidente del Gobierno. Sin base, sin hilos, sin absolutamente nada que le sostenga. Han dicho los expertos en comunicación (de haberlos) en el epílogo de este año que hemos vivido tan peligrosamente, que quizás el cartucho del liderazgo informativo es el último que ha gastado en su defensa numantina Pedro Sánchez. Que ahora sí que es verdad que nadie, ni desde fuera ni desde dentro, cree ya en la posibilidad de hacer pasar por éxito lo que resulta un fracaso de credibilidad absoluto. Yo no lo creo así: pienso que a pesar de la evidente cara de mala leche que se le ha puesto a nuestro presidente, todavía tiene en su entorno suficiente liderazgo informativo como para seguir seduciéndonos y engañándonos a todos, todos los días. Incluso cuando su lenguaje no verbal y en sus silencios.

Otra cosa es que los suyos de verdad puedan seguir aguantando el tipo. No los títeres codiciosos, cínicos e insaciables que gobiernan en coalición con él. Sino más bien los (al menos hasta ayer) miembros de su partido. Llaménse ahora Emiliano García-Page o Juan Carlos Rodríguez Ibarra”. Carlos Aganzo, ex director, en “El Norte de Castilla”Al amigo C.aganzo no sé le resiste nada. En vísperas de las elecciones extremeñas, otorgaba a María Guardiola un lugar en la historia. Hoy pone en duda la existencia de los expertos en comunicación a la vez que realiza un alarde en la materia...


20.- “Sánchez, en la segunda fase”: “El exprimer ministro británico Tony Blair ha publicado un libro (“On Leadership”) cuya lectura resulta altamente recomendable para desentrañar algunas de las enigmáticas claves que explican el errático comportamiento de los mandatarios en el poder. El antecesor de Keir Stamer revela que los dirigentes políticos atraviesan por lo general tres fases. La gran mayoría de los lideres, afirma Tony Blair se quedan en la segunda fase, la del orgullo, la soberbia, la arrogancia, el engreimiento, la altivez, el endiosamiento, la vanidad y el ensoberbecimiento. Un grado que implica la pérdida de la sensatez a causa de la eliminación de la necesaria humildad para conducirse en la vida.

Como habrán adivinado sagazmente, nuestro Pedro Sánchez Pérez-Castejón habita en ese segundo estadio y, tal como se conduce, resulta poco verosímil que pueda llegar algún día al tercero. Antes muerto que sencillo. Según relatan algunos de sus próximos, no oye a nadie, no hace caso a nadie y no se fía de nadie. Encerrado en su atalaya monclovita se cree el salvador de España, el hombre providencial que protege al país de la derecha, la ultraderecha, la involución, el fascismo y el desastre. Desde esa posición, tan fuera de la realidad, desdeña las encuestas preelectorales, los resultados de los comicios extremeños, las advertencias de los cercanos lúcidos, y, por supuesto, las opiniones de los medios de comunicación a los que considera entregados a la causa opositora a su excelso gobierno de coalición progresista.

 La perdida de vista del entorno es lo que acaba con los gobernantes y ese mal de altura les ha afectado a casi todos los presidentes españoles.

 Se trata de una enfermedad terminal que aqueja a los mandatarios generalmente meses antes de su final político. (…) Desde Napoléon para acá, todos han sufrido este soroche que les hace perder la brújula y alejarse de la realidad acercándoles a una estación término tan ineluctable como necesaria”. Antonio San José en “El Norte de Castilla”.

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