martes, 27 de enero de 2026

PERLAS DE LA FACHOSFERA PATRIA

 (o a ver quién la dice más gorda y/o insulta de manera más gruesa)


1.- “La democracia descarrilada”: “De aquí a la democracia descarrilada, que nos ha traído el sanchismo con un seguro de impunidad a todo riesgo -tiranía reforzada por los votos de un Parlamento corrupto como el español- hay un paso insignificante, como acaba de demostrarse con la tragedia de Adamuz. Ante los muertos, y ante la desolación de las víctimas, la ciudadanía -en ese vacío profundo que crea la manipulación política del dolor ha descubierto que los políticos están a salvar su culo. Aver si pasa la dana con un funeral de Estado -sectarismo con eternidad; a ver como eluden su responsabilidad criminal sin renunciar a nada; a ver como salvan la corrupción y el ladronaje estabulados. Por ahora su impunidad -legalidad de tiritaña- está a salvo con los votos del Congreso.

 Las instituciones democráticas han tocado fondo, se han desangrado como las vías del tren, por falta de atención primaria, por corrupción, por bemoles, porque la calle, como en tiempos de Fraga, es mía y porque mías son también las vías del tren. Un Marlaska desencajado y con voz de pito en un apeadero sin retorno, lo dejó bien claro en los momentos mas duros de la pasada semana: se estarían o “se están monotorizando las redes por las críticas a las instituciones”. ¿Vuelven el KGB y la Stasi?

 Tras la catástrofe de Adamuz -con ese bamboleo canallesco de tirar balones fuera con tal de salvar el culo e imponer su discurso- el respeto a las instituciones que sustentanel estado de derecho se ha resquebrajado. Es nulo en amplios sectores de la sociedad porque se ha traicionada a la democracia. ¿Qué respeto se va a tener por un Jefe del Ejecutivo, como Sánchez, un proxeneta, un mentiroso, un corrupto, un capo que dirige una “asociación criminal, y que sodomizado al Tribunal Constitucional y a la Fiscalía General con el rasero rampante de un sanchismo depredador? Ninguno”. Antonio Piedrael sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León. Definitivamente, el grado de trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A) que padece don Piedra ha alcanzado un punto de no retorno. ¿Alguien en su sano juicio puede llamar “proxeneta” al presidente del Gobierno (a él directamente, no a su suegro) y “capo que dirige una asociacion criminal”? Por cierto, no creo que bajo ninguna tiranía se puedan publicar líbelos del tenor que se gasta el director de una fundación financiada con dinero público.


2.- “No queda fe para Puente”: “Puente nos pide la fe del carbonero y no le queda crédito alguno para hacerlo. No le queda crédito después de haber despreciado toda crítica, de haber ninguneado a la ciudadanía cegándoles la información en redes, no le queda tras haber dicho que el ferrocarril español atravesaba el mejor momento de su existencia, no le queda tras haber afirmado que la línea de Barcelona –ayer limitada en tramos a 80 kilómetros hora– estaba preparada para soportar los 350 y que incluso había que pensar en ir de pie «como se hace en otros lugares».

No se puede pedir fe en una gestión que empezó con mordidas y nepotismo público, siguió por la indiferencia y ha terminado en un desastre sin paliativos. El Gobierno entero carece de ninguna fuerza moral o política para pedirle al ciudadano -ese que sabe que podía haberle tocado a él o que podría tocarle en un futuro- que se serene a la vista de que ahora es capaz de hablar más que nadie y contestar más que nadie, aunque sea con contradicciones.

El desastre del ferrocarril ocurre a la vista de todos. Todos podemos entenderlo y horrorizarnos, por mucho que los ingenieros y la Justicia tengan que dirimir las responsabilidades concretas. No es disimulable como otros muchos desastres de gestión atribuibles a este Gobierno: un tren que descarrila y colisiona y se cobra vidas es más comprensible que una reforma de la Justicia que la lleva al colapso, que un apagón trasmutado en irremisible y que tantas otras decadencias institucionales que el ciudadano de a pie tiene difícil ver.

Dimite, Puente, y llévate a la cúpula nombrada más por afinidad que por competencia. Dimite, Puente, y dedícate después a la propaganda que es lo tuyo. Los que seguimos siendo independientes, los que no estamos en venta, no podemos clamar por ninguna otra cosa. ¡Fuera!”. Elisa Beni en “La Razón”. 


3.- “Negligencias criminales”: Lo único que ha hecho Óscar Puente, convenientemente disfrazado de manso, desde el primer momento en que supo el terrible y mortal resultado del accidente de Adamuz, ha sido buscar rendijas por donde poder escapar de su responsabilidad. Librarse él, a su jefe y amo, Pedro Sánchez, y a un ministerio infectado por la corrupción, el enchufismo, la negligencia y la ineptitud. O sea, tratar desesperadamente de encontrar a quien cargar los 45 muertos. La táctica habitual y marca indeleble de la casa.

Y la palabra para todo ello, esto y lo anterior no cabe en "un error"; es, en términos más completos y precisos, la de negligencia criminal. Presunta, claro está. Porque este es en verdad el fondo y la miseria de la puesta en escena para intentar colar un relato falsario y mendaz. Y encima quedar como los buenos de la película. Ese fue el remate el domingo del desaparecido Sánchez y su defensa a ultranza del saco terrero en el que se intenta ocultar. Porque detrás de Óscar Puente, quien está es él.

Pero la infamia no está colando. Ha llovido ya demasiadas veces sobre mojado, como sucedió en el apagón, donde seguimos en la total oscuridad sobre qué y quienes lo provocaron, en la mofa y befa del ahora a punto de ser arrollado, cuando los tremendos incendios veraniegos. Si la cosa hubiera sido al revés llevaríamos una semana de manifestaciones inducidas gritando "asesinos". Pero van dados. Una creciente mayoría de la sociedad española les tiene ya bien tomada la matrícula.

Unos jueces y un juzgado, estos con toga y con la ley, serán antes quienes tendrán que comparecer tanto Puente como toda la recua de colocados que tenían ahí y hasta algunos pájaros enjaulados ahora, que antes se atiborraban de alpiste por allí. La Justicia será, y no ellos, donde y quienes diriman, de verdad, su responsabilidad”. Antonio Pérez Henares, director de Publicaciones del grupo Promecal (Méndez Pozo) y tertuliano en “Cuestión de Prioridades” (La 7 de Castilla y León TV), en “El Día de Segovia”. Ay, “Chani”, ¡quién te ha visto y quien te ve! Lo tuyo sí que ha sido un pendulazo: de redactor-jefe de “Mundo Obrero” y activo militante del PCE a directivo de un grupo forjado en la corrupción urbanística y connotado articulista “fachosférico”.


4.- “Esa foto”“La foto que hace unos días se divulgó con un grupo de gerifaltes impostando un gesto de “pesadumbre de Estado” en un andén, mientras al fondo un tren descarrillado parecía retorcerse en la agonía, es el emblema máximo del Régimen del 78 en su fase terminal. Si llego a viejo y tengo la oportunidad de escribir un esperpento de los estertores del Régimen del 78 al estilo de Valle con “la corte de los milagros” de Isabelona (no lo escribo todavía porque no quiero unas vacaciones a la sombra) pediré que ilustren la portada con esa foto impremeditadamente genial y demoledora, con algo de humorada macabra y algo de retablo de la farsa.

 Impresiona esa falange de luto riguroso y fotogenia ensayada, figurones de mirada clínica y ceños de consternación hueca, baronaje periférico de perfil moderado y dolor comedido, ministrillas chonis aupadas sobre zapatos de cuña (como aupadas sobre una vanidad de baratillo) y ministrones mohínes porque no podrán gargajear en “tuiter” mientras dure el luto, más el picoleto colado de rondón como un guiño lorquiano (tienen, por eso no lloran, de plomo las calaveras), todos bajo el cielo berroqueño de Adamuz, pesando sobre sus conciencias en blanco, mientras el tren malherido da las últimas boqueadas de fondo, embarazado de muerte, como el emblema de una España monda y lironda como un esqueleto.

 Tal vez la foto no fuera posada. pero hay en ella una fuerza alegórica que no se habría logrado si la hubiesen estado preparando durante meses¸ también una atmósfera tétrica, realzada por la luz solar, mucho más sobrecogedora que si hubiese sido tomada en un cementerio gótico en una noche de truenos y relámpagos. Desconcierta que una fotografía así se colase en el reportaje oficial de la visita, denotando una magnífica desidia o una socarronería de colmillo retorcido. Esa foto es la necrológica más brillante del Régimen del 78 que uno pueda imaginarse pueda”. Juan Manuel de Prada en el “Abc.


5.- “Incompetencia irresponsable”: “De momento ni ha dimitido ni ha sido cesado. Puente, claro. Difícilmente sucederá. El relato y es el relato, y en él se incluyen todas las pautas. No ha sucedido nada, buen un accidente, y todo lo demás es tremendamente extraño. Hay que tirar balones fuera y crear una atmósfera en la que las cosas suceden, sí, pero pueden no suceder. Y son producto de una concatenación de infortunios. Es decir, con la responsabilidad siempre tolerancia 0. Que no debe tolerarse que nadie exija responsabilidades. Sería una deslealtad. Y, eso, lo último. Este es un Gobierno de honor y de palabra. Bueno, de lo primero pues… De lo segundo, todas las que quieran, una y su contraria.

¿El estado de las vías? ¿El mantenimiento? ¿Las inversiones? A quien se le ocurre preguntas por estas cosas estando todo tan reciente. Qué mal gusto, malditos fachas.

La garantía de los políticos que manejan los hilos en Moncloa es que, así se nos dijo, la Fiscalía depende del inquilino palaciego. Tal cual. Así que, con García Ortiz o con su sumisa y aleccionada sustituta, el asunto queda siempre en una situación confusa, difusa, orbitando sin rumbo conocido. Algo, pues eso, tremendamente extraño.

 No debería ser así, porque el político, el ministro, es el responsable, pues en nada atenúa o exime tal obligación el hecho constatado de su incompetencia, de, entre otras cosas, determinar cuánto dinero se dedica a cada cosa, como vigilar, controlar, mantener la infraestructura ferroviaria. Cierto es que es un ministerio en el que el exceso de sobrinas y propinas diversas hace que disminuya el dinero que de modo efectivo debe dedicarse al objeto de su gestión, pero aún así, el presupuesto es generoso, amplio.

 No dejo de darle vueltas a que España atraviese su mejor época histórica del ferrocarril, en coincidencia con unos titulares del ministerio de Transportes como Ábalos y Puente. Me resulta eso, tremendamente extraño”. César Mata en “El Norte de Castilla”.


6.- “Alardear sin gestionar”“Que el gravísimo accidente de Adamuz se deba a una deficiente gestión de las vías es la constatación de que el mal funcionamiento de la alta velocidad no es ni una anécdota ni un hecho aislado. Alardear de alta velocidad, cuando no la mantenemos de la forma adecuada, no sólo es presunción, sino pecado. O quizás delito. Que no se puede maquillar por mucho que el ministro Puente se pierda en comparecencias para explicar lo inexplicable. La red no ha sido adecuadamente mantenida, y mejor será invertir en modernizarla que pensar en competir con China poniendo a 350 kilómetros/hora el viaje de Madrid a Barcelona

Le ocurre con demasiada frecuencia a este Gobierno. Le pueden las apariencias, el marketing, el relato, la propaganda y los mensajes de vanagloria, cuando sabemos que no son verdad. No de otra manera pueden darse los resultados electorales que se están dando, y lo que vaticinan las encuestas. Nuestra economía no va como un cohete, como vende Sánchez, porque vemos lo que cuesta llegar a final de mes, los precios de la vivienda y los alimentos, los impuestos que pagamos en exceso para unos servicios que naufragaron en la Dana, en el apagón y con la alta velocidad.

 Los daños de la Dana se agravaron por no hacer las infraestructuras hidráulicas pedidas por los ingenieros. En el apagón nos pudo el engreimiento de exhibir a nuestras renovables como las más punteras del mundo sin las necesarias inversiones en la red. Y en alta velocidad no hace falta reiterar. Todo está cortado por el mismo patrón de vender humo. Sin contar la corrupción. Da para pensar que empresas de la trama Koldo estén involucradas en la «mejora» del tramo accidentado, igual que el hecho de haber sido salpicados directivos de Transportes, Adif y Renfe. Dicen que la corrupción mata. Alardear sin gestionar, también”. José Antonio Vera en “La Razón.

 7.- “Las vías del tren son fachas”: “Sánchez y Puente, portero de la discoteca de la Moncloa, fueron los primeros en politizar el asunto de los trenes mucho antes, cuando la gente comenzó a protestar por el mal estado del servicio. El relato gubernamental consistía en señalar a los que se quejaban de que los trenes llegaban tarde, vibraban o tenían accidentes, como auténticos fachas empeñados en usar el mal estado de las vías para derribar a este gobierno de la gente legítimamente elegido. Si decías que se había retrasado tu AVE diez horas, y que eso antes no pasaba, el ministro Puente te insultaba meneando las ramas de la fachosfera, te bloqueaba en las redes sociales, las redes de “bots” de Moncloa te olisqueaban los tobillos y te convertías, en fin, en un peligroso fascista que pretendía derribar al gobierno legítimamente elegido en las urnas. Un golpista.

 Eran fascistas los ingenieros que decía que los materiales eran viejos y eran fascistas y los que advertían que el aumento de la inversión no era suficiente ante el incremento del uso que se hacía de las infraestructuras. Eran fascistas los tripulantes de la cafetería en la que salían despedidos los ´briks´ de leche a su paso por Aldamuz. ´Brick” de leche fachas, por supuesto, pertrechados contra Ferraz, como los jueces, la policía, la UCO y la prensa de la derecha que confabula contra la mayoría social del sanchismo. Eran fascistas las piedras del balasto que encargaron a la cantera de la mujer de Koldo y los periodistas que publicaban las noticias sobre la imputación de la presidenta de Adid y de cómo habían trufado la plantilla de la empresa de enchufados de partido y de las bellísimas prostitutas del ministro.

 Por supuesto, eran fascistas las vigas que se rompieron y que llevaban en funcionamiento desde unos años después de la dictadura: así es como llegamos a la conclusión de que la culpa de todo la tuvo Franco”. Chapu Apaloaza en el “Abc”. 


8.- “Fatalidad y negligencia”: “La cifra de incidentes ferroviarios se ha multiplicado en España durante estos años de Gobierno de Pedro Sánchez. Cuando eso sucede, ya no estamos ante casualidades o fatalidades, estamos ante un caso evidente de mala gestión. Si no se interviene para frenar ese deterioro del servicio, es cuestión de tiempo que uno de esos incidentes derive en catástrofe, como ocurrió hace una semana.

En la tragedia de Adamuz ha cristalizado toda una historia de desidia, de falta de inversión, de pésima selección de personal y de soberbia a la hora de ignorar las quejas sistemáticas de los profesionales o los usuarios. Lo ocurrido ha sido un colofón dramático al deterioro galopante un servicio que en su día fue excelente.

España se cae a pedazos porque este Gobierno nunca se ha preocupado la gestión sino de la propaganda. Quien presumió de levantar un muro contra una parte de la sociedad no está capacitado para entender ni cuidar el interés general.  Si además el presidente ha escogido como personas de confianza a una caterva de mediocres, macarras o corruptos el desastre está garantizado. Ahora lo tenemos ante nuestros ojos.

En esta ocasión no han podido encontrar a nadie a quien derivar la culpa; no ha habido un Ventorro, ni unas compañías privadas a las que culpar del apagón, tampoco unas Comunidades Autónomas a las que traspasar la responsabilidad de la pandemia. Esta catástrofe es de principio a fin competencia del Gobierno, desde el estado de la vía, a la descoordinación de los avisos, los problemas de localización de los trenes siniestrados e incluso las erráticas y contradictorias explicaciones de ese trueno de ministro que ahora pretende pasar por nazareno.

Existe la fatalidad y existe la negligencia. Y este Gobierno está obligado a asumir responsabilidades por la segunda, aunque ellos hayan sido especialistas en pedir cuentas a otros por la primera". Carmen Martínez Castro, en “El Debate”. (Martínez Castro, Carmen, fue Secretaria de Estado de Comunicación en los gobiernos de M. Rajoy. Actualmente vierte a diario sus equilibradas opiniones en el programa “Herrera en Cope").


9.- “Somos para ellos menos que perros”: “Las primeras palabras de ÓPuente, en cuanto se conoció la noticia, fueron: “Ha sido un accidente muy extraño”. No había consternación, solo parecía contrariado y de mal humor. Cuando se supo que había sustraído 150 metros de una catenaria hace meses, dijo lo mismo: Este es un accidente muy raro”. En aquella ocasión lanzó a rodar el bulo ridículo de un sabotaje. En esta, la insinuación intimidante de que cualquiera será el culpable menos él: el destino, el azar, una compañía extranjera, lo indetectable.

Cuando a los tres días ya del accidente las pruebas empezaban a señalar el mal estado de las vías como, se descolgó como uno de esos perisólogos de feria, resistiéndose a admitirlo: “No sabemos si esa vía reventada fue la causa del accidente o un efecto de él”; y añadió con el semblante calcáreo y la boca seca de quien se siente cogido: …O la causa y el efecto a la vez”.

 Se han recordado su nula preparación para gestionar un ministerio tan técnico (pero más delictiva fue su falta de vergüenza al aceptarlo); su absurda jactancia (asegurando que los trenes españoles son los mejores del mundo); sus marrullerías (justificando el pésimo servicio ferroviario, los retrasos y parones, la asquerosa higiene de los trenes; sus bellaquerías e insultos (en las redes sociales, a diario); o las decisiones que han hecho de él un perfecto majadero (como esa de anunciar personalmente la subida de la velocidad de los trenes a 350 km/h , para arrugarla, de tapadillo, a la mitad, un día después del accidente).

 (…) A ÓPuente no lo llamó Pedro Sánchez para gestionar un ministerio crucial. A su antecesor en el cargo lo trajo consigo para robar para él, para su familia y para su partido. A éste lo quería en la agitación y la propaganda. Y aunque ahora quisiera o prometiera gestionar, afinarse y pulirse, no sabría improvisarlo. Empezó siendo un pobre farsante y se ha convertido en un farsante peligroso”. Andrés Trapiello en el “El Mundo”. Desde que en 2021 se subió al escenario para leer el apocalíptico manifiesto de aquella concentración de toda la derecha patria en la plaza de Colón, este hombre padece un alarmante cuadro del “trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A)” tan extendido entre nuestra fachosfera.

 

10.- “Puente, ese ministro”“Sólo en la modalidad olímpica de duelo a garrotazos, que no sé si existe, tendría nuestro ministro de Transportes alguna posibilidad de medalla, porque lo que se dice fino esgrimista no es su mejor atributo. Peleón, sí, pero con tendencia al golpe bajo y navaja tripera, que desluce mucho la brega.

Estos días, Óscar Puente nos ha dejado algunas muestras de su arisco talante, por más sedas que vistiera, con intervenciones estelares como la de llamar «bulo ridículo» a lo que, sólo dos días después, fue el nexo conductor del informe preliminar del accidente de Adamuz o señalar en azul y rojo los diferentes ejercicios contables, para sacar pecho frente al PP de unas inversiones en el sistema ferroviario cuya eficacia, por lo visto, es manifiestamente mejorable, como las fincas que expropiaba Franco.

 No es sólo que el ministro obviara hechos tan relevantes como la galopante inflación o la crisis financiera de 2008 a la hora de hacer comparaciones, sino que la realidad que perciben los ciudadanos le deja como un charlatán de feria. Primero, y en medio de los ecos de corrupción que rodeaban al Ministerio de Transportes, empezó a fallar la puntualidad, luego fue la fiabilidad y, por último, se perdió la seguridad. Y mientras tanto, el ministro Puente, en un remedo del mono y la pistola, descargaba tuitazos a diestro, claro, que no a siniestro, y llamaba «paletos de derechas» a quienes se quejaban del mal funcionamiento del ferrocarril.

. Frente a la realidad que los usuarios ven con sus propios ojos y padecen personalmente, frente a las advertencias y denuncias de los profesionales del sector, los que no dependen de la afiliación política para conservar la nómina, el mejor Gobierno de la historia de España, con el mejor ministro de Transportes desde la invención del ferrocarril, nos explica lo bien que lo hacen todo, mientras, insidiosamente, buscan cómo encalomarle la responsabilidad de los muertos a otros”. Alfredo Semprún en “La Razón”. 


 11- “Ya no tuitea”: “Óscar Puente es un ministro que ha hecho de su presencia en las redes sociales una prioridad. Buena prueba de la importancia que otorga a la comunicación es que encargó a su equipo de asesores en el ministerio hacerle un resumen diario de lo que decían de él en los medios digitales, con el fin de tener siempre munición fresca para soltar sus chascarrillos contra la oposición. Como buen socialista, no llegó a plantearse en ningún momento que el presupuesto del ministerio no está para costear las obsesiones personales y que, como ministro, ha de asumir el coste político de la crítica periodística.

Gracias a esta labor de asesoría personal financiada por todos los ciudadanos, Óscar Puente ha pisado todos los charcos y ha utilizado cualquier pretexto para atacar a la derecha con la falta de tacto que le caracteriza. En especial se ha dedicado a atacar a Isabel Díaz Ayuso, porque los sanchistas comparten la obsesión enfermiza del líder y compiten entre ellos por ser el más pelota. Desde el lunes, sin embargo, el bueno de Óscar está más tranquilo y ya solo tuitea cosas de su ministerio.

 Los investigadores del terrible accidente valoran como una de las hipótesis más plausibles si el siniestro se produjo como consecuencia de las deficiencias del trazado ferroviario por un mantenimiento inadecuado de la vía. Puede entenderse que Óscar Puente haya decidido suspender temporalmente sus mensajes ocurrentes contra Donald Trump.

 No se puede utilizar una desgracia con víctimas mortales para hacer política, dicen los que rodearon las sedes del PP el 11-M, los del Prestige, el Yak 42, la DANA de Valencia o los que siguen llamando asesina a la presidenta de Madrid por las víctimas del Covid, como si no hubiera muerto nadie durante aquellos meses en el resto de España. Por cierto, son los mismos. La basura de siempre, que ahora pide a los demás que no se comporten como ellos en circunstancias similares. Ahí lo llevas, Óscar Puente. Yo tampoco tendría ganas de tuitear”. Pablo Molina en “Libertad Digital”


12.- “Capaces”: “Como era de temer, voces de la extrema derecha y de la extrema-extrema derecha autor se han conchabado para exigir la destitución o dimisión del ministro de Transportes celestiales. Esperemos que el Gobierno no les haga el menor caso. Si Puente dimite, ¿dónde encontrar un símbolo parecido, un icono semejante del horror metafísico, del mal primordial? Ni siquiera Sánchez podría cumplir dicha función, dado que nunca ha tenido función alguna que no fuera la de presidir un Gobierno disfuncional (bueno, sí, otra: la de convocar elecciones, lo que no hará así lo aspen). Tampoco La Lirio con sus ojeras de martirio, porque las suyas -sus funciones, no sus ojeras- tienen que ver con ordinalidades y matemáticas de género, asuntos de los que nadie entiende, empezando por ella misma.

 Todo lo que compete al Ministerio de Transportes se acerca al Mal Absoluto en sentido zoroastriano y nadie puede ilustrar semejante misterio de iniquidad como Óscar Puente Santiago, Ahrimán del Pisuerga, señor del caos, la oscuridad y la destrucción. Un lujo para España.

 No, que nadie toque el Puente (solo faltaría que ahora se no escoñe, con la que está cayendo). Dejo el tema en este punto, pero no sin antes referirme a las sentidas palabras de Sánchez, el pasado lunes, en el lugar de la “tragedia”. Lo de llamar “tragedia” al caso de Aldamuz queda un poco, que se yo, ¿exculpatorio? Sonó a lo de ponerse la venda antes de la herida, y perdón por lo inoportuno de la figura. La tragedia es cosa de la fatalidad, del destino, pero en este tipo de incidencias el destino siempre tiene rostro humano y, aun diría que rostros, en plural.

(…) Para hacer de corifeo mágico se rodeó Sánchez de un coro fastuoso: Puente, Montero y Marlaska, los tres ministros más capaces que los tiempos vieron; capaces de todo para llegar incólumes hasta 2027 y de ahí en adelante”. Jon Juaristi en el “Abc”. (El ilustrado Juaristi fue director del Instituto Cervantes durante el gobierno de José María Aznar).


13.- “El descarrilamiento”: “La investigación en marcha, tanto la de la Comisión del ministerio como, sobre todo, la judicial, irán aportando nuevos datos en los próximos días, pero ya hay una conclusión que se puede extraer de los datos que conocemos: el accidente de Adamuz no ha sido fruto de la causalidad, sino de un cúmulo de errores.

A diferencia de lo que ocurrió en la Dana, donde se produjo un desastre natural que se gestionó mal; aquí la causa de la catástrofe ha sido la mala gestión. Una vez asumida la tesis de la rotura de la vía como la más probable y tal vez la única plausible, Puente se descolgó con una afirmación sorprendente: "Las roturas de las vías son problemas recurrentes". A pesar de las evidencias y de las contradicciones, hay que perder toda esperanza de que el ministro de Transportes vaya a dimitir en los próximos días. Casi se diría que está disfrutando con su papel estelar, además de ser el mejor parapeto para el presidente del Gobierno.

El descarrilamiento de Adamuz ha dejado tocada la imagen de España y también la del Gobierno. Los siniestros siempre tienen consecuencias colaterales en el plano político. No hay más que recordar lo que ocurrió con la Dana. En el caso que nos ocupa, aún es peor, porque la responsabilidad afecta a un ministerio que está bajo la lupa de la investigación judicial por graves casos de corrupción. Tampoco ayuda en este caso que el ministro Puente se haya caracterizado por su actividad como tuitero provocador y un punto macarra.

Santiago Abascal ha sido precisamente el político que ha cuestionado al Gobierno por el desastre de Adamuz desde el minuto uno. Núñez Feijóo ha sido más prudente y no compareció públicamente hasta la mañana del viernes.

El líder del PP ha pedido la comparecencia de Pedro Sánchez la próxima semana en el Congreso para dar explicaciones. Pero todavía no ha pedido dimisiones. Cuidar las formas no es incompatible con la contundencia”. Casimiro García Abadillo, director de “El Independiente”


14.- “El sueño roto de Óscar Puente”“En política se corre un riesgo importante al hacer pronósticos de futuro, pero en este momento es impensable considerar a Óscar Puente como un socialista en alza que podría incluso ser relevo de Pedro Sánchez en la secretaría general del PSOE.

 Es de dominio público que muchos sanchistas -más que socialistas- están enredando con el nombre de Puente desde hace tiempo, sobre todo cuando al presidente de gobierno se le da por amortizado por la corrupción, los engaños, sus alianzas y los muchos fracasos y decepciones que suma como gobernante. Si es Puente quien está dando aliento a quienes han lanzado su nombre a la arena es una incógnita, aunque no le debe molestar porque pisa fuerte y no pierde ocasión de utilizar las redes sociales para hacerse notar. Pero si efectivamente soñaba con la Moncloa, el sueño se ha interrumpido bruscamente el pasado domingo, cuando España ha vivido la peor de las tragedias y se ha demostrado que su ministerio no ha estado a la altura en aquello que debía ser prioridad: garantizar la seguridad de los transportes.

Puente no era el más popular de los ministros, aunque sí el más conocido por su falta de educación, el tono desabrido, los insultos personales. En Valladolid, de donde fue alcalde, lo sabía todo el mundo; en el resto de España, cuando Sánchez decidió que fuera quien se enfrentara a Feijóo en su fallido debate de investidura. Lo vinculó con el narcotráfico gallego, le acusó de carencias de gestión como gobernante en Galicia y como presidente del PP, siempre con palabras gruesas. Hoy Óscar Puente es un personaje justamente detestable”. Pilar Cernuda, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “El Día de Segovia”.


15.- “Puente y la cueva de Alí ´Babalos´”: “Dirá Óscar Puente que hay que bajar el suflé de la indignación de los maquinistas, que a él que le registren, que no se ha cambiado de ropa en los últimos días de tanto como trabaja, y no va a cambiar de chaqueta ahora, que no es cosa del mantenimiento, que las inversiones son las correctas, que si el bogie, que si la rodadura, que si las muescas. Pero el ministerio que dirige no ha sido precisamente (y no parece que haya mejorado nada) el departamento riguroso y técnico que merecerían los españoles. Tanto no lo ha sido que, con los informes de la UCO en la mano, el Ministerio de Fomento fue de 2018 a 2021 (como poco) la cueva de Alí 'Bábalos'. Y llegó Puente, hizo una auditoría manifiestamente mejorable, y pelillos a la mar.

 La responsabilidad del Gobierno es manifiesta, más allá de que la justicia tendrá que determinar el hilo directo entre el siniestro de Córdoba y la negligencia, inacción o directamente dolo de un puñado de gestores públicos, Puente entre ellos. Pero que una parte sustancial del Ejecutivo, el Departamento de más gasto e inversión del Estado, fuera un auténtico botín para sus cargos es una losa que no va a poder levantar jamás Pedro Sánchez y no ayuda a que la confianza se restituya. Es más: el presidente y su ministro no tienen ya ningún crédito. Nadie se fía de ellos.

Que Koldo fuera consejero de Renfe Mercancías, cuando las únicas mercancías que conocía era las que adquiría, según su exquisita educación en valores, por WhatsApp para deleite de su jefe, es un ejemplo claro de la degradación institucional. Hoy, gracias a Sánchez, es solo un apeadero de amiguetes: en los Consejos de Administración de las empresas-chiringuitos de Transportes solo hay enchufados de cuarta división ganándose una soldada por calentar el asiento. Pues allí es donde se toman las decisiones que evitarían catástrofes como la que hoy lloramos”. Mayte Alcaraz, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “El Debate”.


16.- “¿Gómez Urbán en Pernambuco”: “En consonancia a la lógica aristotélica de la tesis del PSOECyL sobre incendios y culpabilidades, no nos asiste duda alguna de que la portavoz parlamentaria puesta por Óscar Puente ya está organizando con sus amiguis de las Comisiones Obreras una manifa por lo de los trenes, la falta de mantenimiento y toda esa retahíla contra el ministro y Sánchez. En León no será a la vista del ridículo espantoso que se perpetraron con lo de los incendios. Apostemos por Pernambuco para ir a quejarse amargamente por los 45 muertos, siempre siguiendo la tesis deductiva del PSOECyL. Ahora no querrá saber nada de los incendios para que no se les cruce por el camino un Alvia o un Iryo cargado de féretros, con las catenarias arrodilladas y los raíles en penitencia

La crueldad de las circunstancias, hizo que el mismo domingo de la tragedia de Adamuz salieran a la calle los leoneses procesionando para que el tren de Feve no siga varado después de 14 años y casi 20 millones de inversión a las puertas de León. No se vio por allí ni a Gómez Urbán, Patricia, ni a sus amiguis de las Comisiones Obreras de Pucela. Es más, no se vio ni a Nuria Rubio, ni al siempre dispuesto Daniel de la Rosa, ni al líder cósmico del PSOECyL, que sólo quiere ser alcalde, por eso no suelta la Alcaldía de Soria ni a palos. A este ritmo de tragedias y percances ferroviarios, los de Sanabria se manifestarán en contra de que les devuelvan las frecuencias. Cuando allá por los idus de marzo los sismógrafos de Siberia registren vibraciones en la corteza terrestre, que nadie se espante. Serán los decibelios del hostiazo electoral socialista en CyL, bastante acorde con Extremadura y en sintonía con el que se avecina en Aragón, donde Pilar, la Alegría de la huerta, ha descubierto los pantalones de pana y los jerséis de punto recorriendo la estepa maña. Tudanca, estratega en la sombra del desbarajuste del soriano, sonríe y calla. En plato frío”. Regalado en “El Mundo de Castilla y León.  Una vez más, Saulo Lacustre respirando por la herida del roto que le va a hacer a él y a su grupo mediático la reforma de la Ley de Publicidad Institucional apoyada por el PSOE de Carlos Martínez.

 

17.- “No hay que politizar”: “No hay que politizar como no había que politizar el 11-M. No hay que politizar como no había que politizar el ébola, donde se convocaron manifestaciones para protestar por el sacrificio de un perro. No hay que politizar como no se politizó la pandemia, donde, como todo el mundo sabe, solo murió gente en las residencias de Madrid. No hay que politizar como no se politizó la dana, donde la dimisión del incompetente Mazón no basta. No había que politizar la catástrofe del ´Prestige´, y por eso Yolanda Díaz en 2024 se fue a recoger ´pellets´ a una playa en campaña electoral; la tragedia se repite como farsa.

 No hay que politizar, pero lo personal es político. En el accidente del ferrocarril de alta velocidad en Adamuz no hay que politizar. Las causas son complejas y quien sabe: es un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma. En el apagón, no había que politizar. No había problemas con el mix de las renovables, pero después del apagón cambió el mix. No hay que politizar en el accidente, aunque los maquinistas llevaban tiempo alertando sobre el estado de las vías. No hay que politizar, aunque cuando se extendían las quejas por los retrasos y problemas en la red ferroviaria el ministro Óscar Puente dijo que estábamos en el mejor momento de la historia del tren en nuestro país.

 No hay que politizar, aunque en los últimos meses Adif había reportado ocho incidencias técnicas en el tramo del accidente. No hay que politizar, pero hace unas semanas Puente dijo que en esa línea los trenes podrían ir a 35 kilómetros por hora. No hay que politizar, pero el anterior ministro de Transportes está en prisión preventiva por una presunta trama de corrupción. No hay que politizar, oímos, y quien lo dice da a entender que para él politizar es algo sucio, cuando debería ser exigir responsabilidad y transparencia. No hay que politizar, pero lo único que ha mejorado es la propaganda. No hay que politizar: son cosas que pasan”. Daniel Gascón en “El País”. (Aunque cueste creerlo, en "El País" también hay alguna firma alineada con la "fachosfera". Veáse como, en su ejercicio de memoria selectiva, Gascón se remonta a la catástrofe del Prestige (2002) y sin embargo no recuerda la del Yak-42 (2003, 75 muertos).


18.- “Quien pudiera escribir esta epopeya, pensarán”: “Pretenden ahora que se lamente ahora un accidente ferroviario como si fuera un fenómeno natural los mismos que se han desgañitado ante fenómenos naturales como si fueran accidentes ferroviarios.

(…) Cuando es la derecha quien posee la competencia todo es más fácil, basta con echase a un lado para que la turba confunda al negligente con el asesino, o el balance de víctimas con un genocidio. Así que quienes aún quieren convertir una pandemia mundial en un brote endémico madrileño piden a cualquiera con un altavoz público la contención y el autodominio de un monje ´saholin´ en Adamuz. No hay ninguna prisa por evaluar lo ocurrió ni por explicar cómo chocaron dos trenes durante un tramo que desde hace tiempo que vibra más que la tercera bandeja de la Popular Sur de la Bombonera, donde se ubica La 12, la barra brava de Boca Juniors.

 Al fin y al cabo, aún tenemos pendiente el análisis y la consiguiente depuración de responsabilidades por el aquel apagón que sufrió la Península Ibérica. Es fácil imaginar hoy a los brillantes rapsodas de la tragedia maldiciendo su suerte por la ocasión perdida. Que gran historia podrían haber escrito con semejantes materiales de haber tenido la competencia un pobre faccioso. Que no haríamos, pensará, con una tragedia ferroviaria después de que en el Ministerio de Transportes se hubiera incrustado una presunta organización criminal. Con sus mordidas. Con sus adjudicaciones. Con sus prostitutas. Con un portero de discoteca como consejero de Renfe. Maldita sea, dirán, no hace falta ser Virgilio para que te salga toda una epopeya. Basta con desconocer el escrúpulo. En fin, otra vez será”. Rafa Latorre, el de “La Brújula” de la Onda Cero, en “El Mundo”.


19.- “¿A quién le echará la culpa Óscar Puente?”: “Que iba a pasar ´algo´ en el ferrocarril era más que un barrunto. Pero si es que llevan meses y meses pasando cosas y cada vez más graves. Los incidentes, continuos; el caos, la costumbre; los retrasos, lo cotidiano; los normal, la anormalidad, averías, paralización del servicio y también algún descarrilamiento. Hasta este fatídico momento, no había víctimas mortales ni se había consumado la catástrofe.

 Y el ministro, el boceras más reconocido de los veintitantos, he perdido la cuenta, que componen el Gobierno, se seguía dedicando a lo mismo. A darle al tuiter, a barritar contra la oposición y a proclamar una vez tras otra que “el tren vive el mejor momento de su historia en España”. Estas son las ocupaciones que mayormente conocemos de Óscar Puente. Que es un bocazas y que lo puso Sánchez ahí por ello y para ello. De lo que haya hecho en lo que se supone que debí a ser su labor perentoria poco sabemos. Tal vez porque nada ha hecho.

 Si la catástrofe de Adamuz hubiera sido con un gobierno de signo contrario al que pertenece, él hubiera sido el primero en habernos anegado con todo tipo de señalamientos, de exigencias ya no solo de responsabilidades sino de condenas inmediatas. No hay cosa a la que más se entreguen por esos pagos suyos que a la explotación electoral de las desgracias.

 ¿Ya quién le echará la culpa Óscar Puente? Este pasado verano ya señaló como un sabotaje lo que era un simple robo de cobre y siempre que ha podido ha insinuado parecidas acusaciones o, como poco, sembrado dudas. Lo que sea para que a él, ni al gobierno sanchista les roce responsabilidad alguna. No lo duden si hubiera sido al revés, recuerden también los incendios, ya habría dictado condena sin ni siquiera respetar el luto por los muertos”. Antonio Pérez Henares, director de Publicaciones del grupo Promecal (Méndez Pozo) y tertuliano en “Cuestión de Prioridades” (La 7 de Castilla y León TV), en “El Debate”. 


20.- “Liderazgo informativo”: “Cuando hablamos de la dana, a mí me gusta recordar siempre el verdadero liderazgo informativo que ejerció el PSOE en su día en un desastre de proporciones mucho mayores, como fue el de la covid-19. El modo en el que el partido en el gobierno, haciendo de la necesidad virtud, terminó convirtiendo en héroe a Salvador Illa, el responsable de decenas y decenas de decisiones en contra de los derechos constitucionales de los españoles. La covid-19 se llevó por delante al primer ministro eslovaco, Igor Matovic, al italiano Giuseppe Conde, a la belga Sophie Wílmés, a la finlandesa Sanna Marin o al francés Sébastian Lecornu, pero no al español Pedro Sánchez. Y menos a su ministro de Sanidad, que terminó siendo el flamante presidente de otra Generalitat, la catalana. Es llamativo.

 Un liderazgo informativo al que sin duda podemos atribuir que todavía siga en su cargo nuestro presidente del Gobierno. Sin base, sin hilos, sin absolutamente nada que le sostenga. Han dicho los expertos en comunicación (de haberlos) en el epílogo de este año que hemos vivido tan peligrosamente, que quizás el cartucho del liderazgo informativo es el último que ha gastado en su defensa numantina Pedro Sánchez. Que ahora sí que es verdad que nadie, ni desde fuera ni desde dentro, cree ya en la posibilidad de hacer pasar por éxito lo que resulta un fracaso de credibilidad absoluto. Yo no lo creo así: pienso que a pesar de la evidente cara de mala leche que se le ha puesto a nuestro presidente, todavía tiene en su entorno suficiente liderazgo informativo como para seguir seduciéndonos y engañándonos a todos, todos los días. Incluso cuando su lenguaje no verbal y en sus silencios.

Otra cosa es que los suyos de verdad puedan seguir aguantando el tipo. No los títeres codiciosos, cínicos e insaciables que gobiernan en coalición con él. Sino más bien los (al menos hasta ayer) miembros de su partido. Llaménse ahora Emiliano García-Page o Juan Carlos Rodríguez Ibarra”. Carlos Aganzo, ex director, en “El Norte de Castilla”Al amigo C.aganzo no sé le resiste nada. En vísperas de las elecciones extremeñas, otorgaba a María Guardiola un lugar en la historia. Hoy pone en duda la existencia de los expertos en comunicación a la vez que realiza un alarde en la materia...