domingo, 1 de noviembre de 2026

PERLAS DE LA FACHOSFERA PATRIA

 (o a ver quién la dice más gorda y/o insulta 

de manera más burda)

 

1.- “Puente debe caer”: “Conviene recordar que un accidente de tren no es una tormenta o un meteorito: aunque nos quieren convencer de lo contrario, esto tiene una causa concreta. En cualquier caso, para los no iniciados en el “pedrismo”, que algo sea “inasumible” no significa que nosotros, pobres mortales, no seamos capaces de asumirlo. De hecho, no nos queda otra. Significa solamente que él no lo va a asumir, que hay elecciones en un mes y que no tiene pensado comerse este marrón personalmente porque las expectativas electorales de su partido se limitarían a intentar ser la tercera fuerza. O sea, que traduciendo del “pedrismo” al castellano estándar, las declaraciones de Sánchez significan. “Óscar, ahí te dejo la carta de dimisión. O la firmas tú, o la firmo yo”. Doy, por tanto, por amortizado al ministro.

 Así que Puente caerá cuando tenga que caer: cualquier otra opción sería indecente. Aunque en mi opinión no basta con una dimisión, con un final más o menos digno, responsable y autolítico: es necesario que Puente sea cesado, que sea el  propio Gobierno quien se deshaga de él para que como país dejemos claro al mundo que no somos la república bananera que padecemos.

 Por supuesto, sería inconcebible que Puente no renunciara también a su lugar en las listas por nuestra ciudad. Ni Valladolid ni los votantes del PSOE se merecen esto. No quiero ni pensar que los familiares de las víctimas tengan que soportar una campaña con Puente tuiteando, insultando y sacando pecho de su gestión. Puente es parte fundamental del problema, uno de los instigadores de odio y uno de los principales responsables del clima insoportable en el que vivimos”. José F. Peláez en el “El Norte de Castilla”. El publicista Peláez, que hasta hoy -algunos sospechamos por qué- no había deslizado la menor crítica a Puente desde que fue nombrado ministro, ahora lo da por amortizado. Y sólo le falta sugerir que sea fusilado públicamente a plena luz del día junto a la ermita de San Isidro, al modo que Umbral relata en “Capital del dolor”, caso por ejemplo del entonces alcalde socialista de Valladolid Antonio García Quintana.

 

2.- “Los santos inocentes”: “Hace siete años Sánchez sacó de paseo a Franco, siempre útil para su mercancía intelectual trasnochada, y en este tiempo parece que los fantasmas quieren volver: hace 82 años y 9 meses que el tren correo perdió los frenos en el Bierzo bajando el Manzanal y se produjo el mismo accidente que esta semana. Dicen que fue la mayor tragedia ferroviaria de la historia en España. Por andar revolviendo tumbas, no podemos olvidar las grandes inundaciones de ahora, semejantes en magnitud a las de antaño. Los asaltos norteafricanos, como cuando la guerra de Africa. Andar revolviendo anacronismos nos devuelve odiosas similitudes.

 Lo dijo Felipe González, en quien ahora se ciscan, mientras la historia se toma su venganza: “El cambio consiste en que España funcione”. La España que no funciona cuesta el doble: hacer las cosas mal y pagar las consecuencias. Derrochar. Es la España triste. En manos de una dirigencia poco cualificada, que gamberrea en público haciendo ostentación de sus carencias intelectuales mientras pastorea no ya los servicios públicos en los que nos va la calidad de vida como Estado occidental, sino nuestra propia supervivencia. Una dirigencia cuya capacidad para solventar los problemas no va más allá de Twitter.

Y eso entristece, mientras el gasoil se dispara, la fruta se desboca, la pescadería es una entelequia para muchos y los meses se eterizan entre nómina y nómina. Sea porque la historia llama a nuestra puerta constantemente para censurarnos nuestra miseria moral, sea porque estamos arramplando con la pasta de la gente, sea porque el Manual de Resistencia se ha convertido en un dogal que colapsa, bloque e impide el diálogo nacional”. Ignacio Fernández, contertulio de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV”, en el “Abc” (edición Castilla y León)


3.- “Bailaré sobre tu tumba: la siniestra canción de Puente”: “Si Óscar Puente tuviera pesadillas y el remordimiento que nos hace humanos, habría visto esta noche pasada, al acercarse, que era él a quien llevaba la Santa Compaña camino del sepulcro. Claro que el ministro no cree en el más allá (solo en el más acá de sus narices) lo que le libra del sufrimiento, pero también de la salvación. No tendrá paz. A Puente le persiguen las ánimas que todavía deambulan cerca de las vías a la espera de un destino eterno y no le dejarán porque será un mar agitado que no puede descansar

 Las tumbas se revolvieron y las oraciones elevaron su queja en la hoja de reclamaciones de ese sitio donde los trenes han llegado demasiado pronto y no pueden regresar. Óscar Puente no puede enfrentarse a la muerte como lo haría una persona decente que honra a sus difuntos porque lo suyo es ser un ministro de Halloween, una caricatura, un payaso de los que asustan a los niños desde el Consejo de Ministros.

Ha llegado una tragedia, una tras otra, para desnudar al Gobierno más inoperante que se recuerde. Óscar Puente, el de la campaña del amor, no sabe lo que es el amor de verdad, ese que no consiste en darse besitos como ridículas ancianas creyéndose Pamela Anderson, sino en acompañar cuando toca a un ser sufriente.

 Hoy, Día de Todos los Santos, cuando la España real limpia las lápidas y recuerda a sus padres, sus madres, sus hermanos, esos que dice Óscar Puente que no puede reconfortar con su marcha, seguimos teniendo a un ministro que pensaba que la política era el juego del calamar y que ha hecho bueno al demonio, un hombre que viene a decir “bailaré sobre tu tumba”, como en la canción punki de Siniestro Total”. Pedro Narváez en “La Razón”.  O plagia sin complejos o Narváez, subdirector de "La Razón", pasa de leer a la competencia. Lo de "Bailaré sobre tu tumba", de Siniestro Total,  ya lo ha aplicado el inefable Chapu Apaloaza en un artículo publicado dos días antes en el "Abc". Podía haber sido más original si hubiera parafraseado el "Escupiré sobre vuestra tumba", de Boris Vian. Pero seguramente no tendrá repajolera idea de quién fué Vian.


4.- “Restaurar la decencia”: “Resulta por ahora imposible calcular el impacto del desastre en las urnas, más allá de los sondeos, pero si éste no es el final del sanchismo nada lo será en mucho tiempo. Si el régimen de Pedro -porque todo poder que rechaza la alternancia es un régimen o tiene vocación de serlo- logra resistir dos hecatombes casi idénticas, vivimos en un país donde los ciudadanos absuelven la corrupción, soportan la incompetencia y se dan por satisfechos ante el desgobierno.

Urda y Adamuz representan el colofón de ocho años de colapso político, institucional, ético y práctico del Estado, agravado por la apoteosis de anomalía de esta legislatura de escándalos -desde la amnistía a la invasión de Ceuta pasando por un rosario judicial de 125 imputados-culminada con el doble impacto dramático de los trenes estrellados. En un cuerpo electoral menos polarizado, el relevo de un Ejecutivo desgastado por su negligencia en la gestión y abrasado por el bloqueo parlamentario constituiría un imperativo democrático. Pero la existencia de un voto “pedroplanista” factual, blindado contra la realidad bajo una coraza de instinto sectario, aún permite cierto margen de duda sobre los pronósticos demoscópicos de cambio.

 La alternativa, si se produce, tendrá ante sí la compleja tarea de recomponer la quiebra orgánica que va a recibir en herencia. Quizá le sea relativamente fácil revocar o sustituir las leyes y medidas de Sánchez más polémicas, pero la reconstrucción del deterioro acumulado durante casi una década en infraestructuras estratégicas, servicios, energía y vivienda será mucho más lenta y exigirá un esfuerzo que pondrá a prueba la cohesión interna de la previsible alianza de las dos derechas”. Ignacio Camacho en el “Abc”.


5.- “Urda, el precio de la discordia”: “El viernes me senté a ver la rueda de prensa de Óscar Puente. Me resultó una disonancia moral que la misma persona que aparecía pendenciera y desafiante nueve meses después de haber eludido cualquier responsabilidad por otro desastre similar en Adamuz fuera el ministro que tendría que hacerse cargo de la conmoción si los conceptos de servicio público e interés general conservasen algún valor.

El último servicio a Sánchez de su adlátere más conspicuo consistirá en absorber la indignación ciudadana, concentrar el desgaste político y desviar la atención del presidente del Gobierno, el responsable verdadero del «proyecto de país» por el que Puente se entrega. La tragedia de Urda representa el coste humano de un sistema político que ha subordinado la eficacia del Estado a la conservación del poder. Nadie va a creer que el doble colapso mortal de la Alta Velocidad, después de años de lento deterioro, responde a un desgraciado azar.

El sanchismo ha parasitado los órganos de gestión con perfiles elegidos por su identificación partidista que los han convertido en comités de agitación y campaña. Sánchez convocó las elecciones porque era cuestión de tiempo que los ciudadanos conectasen su precariedad y el deterioro imparable de los servicios públicos con su forma de gobernar.

 Por eso diseñó una campaña frívola y alejada del balance de gestión, centrada en el sentimentalismo identitario y la negación de la alternancia, con el presidente y su esposa como protagonistas de un psicodrama romántico. Risas, insultos y vida sexual. Urda los saca brutalmente de esa realidad virtual”. Joaquín Manso, director de “El Mundo”. Su sección se titula “La sombra del burro”…


6.- “Los culpables al bollo”: “Las victimas al hoyo, y los políticos culpables al bollo. A un año de la tragedia de Adamuz, llega la hecatombe de Urda. Pase de conjeturas y opiniones. Se trata de los mismos políticos, de los mismos argumentos, de las mismas mentiras, de las mismas miserias, de las mismas indignaciones, y de los mismos ladrones y mentes criminales. Sánchez de Puente & Puente de Sánchez lo tienen claro. Ya tienen su culpable: «una persona» o carne de cañón al frente del descontrol de su propio sistema obsoleto. Este señor, más los que a la misma hora del fatal accidente viajábamos el miércoles en el Intercity Ponferrada-Valladolid, somos también culpables propicios para ellos. Este tren, que se descompone en cuanto se pone en marcha, es un milagro en raíles.

 Nos consideran culpables, porque montarse en ese tren tercermundista -24,95 euros con gastos de gestión incluidos- es realmente suicida. ¿Pero qué vamos a hacer? ¿Quedarnos sin cita médica como era mi caso, sin trabajo, o sin unas horas de ocio? No vale que te digan, como me advirtieron el miércoles por What: «bájate de ahí, que ha habido un accidente espantoso en Toledo». No pude apearme en marcha. Somos culpables porque todavía no nos creemos del todo que estemos en manos de una banda de ladrones y criminales, como acreditan las últimas sentencias y encausamientos judiciales.

 Para ellos formamos parte activa de la peña del pinrel en la que «son tontos todos los que lo parecen y la mitad de los que no lo parecen», que escribía Gracián. Igual que esos jueces que en campaña electoral son tan justos y respetuosos que hacen de Sánchez & Puente un perchero para colgar la toga. Qué solas se quedan las víctimas”. Antonio Piedra, el sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León”.


7.- “Óscar Muerte: ¿quieres que Martín se suicide?”: “La vileza del sanchismo no tiene límites. No solo se ríen de los pasajeros del AVE que han fallecido, de los que a estas horas continúan figurando en la angustiosa «lista de desaparecidos», de sus familias y de todos los españoles, sino que, además, les ha faltado tiempo para b uscar un chivo expiatorio.

 No habían transcurrido ni 12 horas del tan espeluznante como tercermundista accidente ferroviario de Urda  cuando el presidente del Gobierno filtró a su pelota periodístico oficial, Carlos E. Cué, de "El País", los audios del Centro de Control de Adif en Atocha. El objetivo de los autores del delito de revelación de secretos, y obviamente de sus conscientísimos cómplices periodísticos, no era otro que apuntalar la teoría que ya había puesto encima de la mesa el ministro de Transportes: "El fallo humano". Un Óscar Puente rebautizado ya por la calle como "Óscar Muerte" tras acumular en nueve meses y medio 120 fallecidos en accidentes no de trenes de chichinabo sino de la joya de la corona, la alta velocidad.

 A tenor de las palabras del Ministro Muerte pareciera que lo normal es que este mecanismo electrónico falle más que una escopeta de feria: «Se ha caído 170 veces este año». Con lo cual el dolo o la culpa del controlador de Atocha, cuya identidad también fue desvelada (Martín), quedan absolutamente capitidisminuidos. Es sencillamente flipante que un ministro ponga en la diana a un subordinado para salvar su asqueroso y fofo culo. Nada comparable en abyección a ese señalamiento del cabeza de turco que se han agenciado por repugnantes motivos electorales. ¿Qué queréis, que Martín se suicide? Lo digo porque no hay cuerpo ni espíritu que aguante que le culpen de la muerte de 70 personas ante 48 millones de compatriotas”. Eduardo Inda, director de “OkDiario”, en “La Razón”.

  

8.- “Son monos, pero sobre todo hienas”: “Nunca me han complacido esos comentarios jocosos que comparan al ministrillo Puente con un mono. Pero finalmente he tenido que aceptar que, en efecto, Puente es un mono; y no por falta de apostura, ni por esas groserías e intemperancias tuiteras (indignas de un hombre que ocupa tal alta magistratura) sino por la vileza que acaba de consumar tras la hecatombe de Urda.

  Solo en los crepúsculos de la Historia, cuando la barbarie estalla como un volcán, hombres como monos profanan los cadáveres, los vejan, los exhiben y les sacan provecho; un retroceso civilizatorio Un retroceso de especie, en realidad) que provoca repulsa y horror. La hecatombe de Urda nos ha probado que Puente puede comportarse como un mandril, orangután o chimpancé; puede solo un mono hacer algo tan impío como sacar provecho de un muerto.

Para desviar la atención de su flagrante responsabilidad de la hecatombe (que tal vez sea algo más que pura “responsabilidad política”) Puente o ha tenido empacho en señalar como culpable a un empleado de Adif, un controlador del tráfico ferroviario, filtrando a un medio lacayo sus conversaciones con los maquinistas de los trenes siniestrados; uno de ellos, por cierto, fallecido en el siniestro.

 No es mera vileza, no es abyección ni maldad, es una iniquidad propiamente diabólica señalar en estas circunstancias a un trabajador, sirviéndose además del testimonio manipulado de un muerto. No negaremos que el ministrillo Puente sea un mandril, orangután o chimpancé; pero hace falta también ser una hiena para incurrir en una ruindad tan abominable”. Juan Manuel de Prada en el “Abc”.


9.- “No son accidentes, son crímenes”: “Óscar Puente sigue siendo ministro del Gobierno de España, y su jefe y promotor, Pedro Sánchez, no le destituye ni se marcha a continuación él. Y lo más importante: ni siquiera han ido a ver a los supervivientes ni a las familias de ellos o de los fallecidos.

En menos de diez meses, más de cien inocentes se han matado por hacer algo tan prosaico como subirse a un tren: en Adamuz la vía estaba rota y en Urda fallaron todos los controles y dos monstruos de acero se chocaron. También en los dos se produjo una reacción parecida de los responsables de todo: diluir las causas principales en un magma de motivos secundarios o directamente falsos para que pareciera una tragedia meteorológica fortuita e inevitable.

En esta sentina, entre otras pero especialmente en la de Obras Públicas, han medrado la corrupción socialista y el caciquismo chavista de Sánchez, con una mezcla de tramas infames y de nombramientos nepotistas en la que aparecen las sucias pezuñas de los peores de cada casa.

Hay constancia de avisos constantes de los maquinistas en Adamuz, y está documentado que desde 2020 debía haberse implantado un sistema de seguridad en esa misma línea, que es la de Urda, con un coste similar al del mantenimiento de la flota de los Falcon y los Airbus, a los que nada les falta.

Si lo juntamos todo y no escuchamos los cantos de sirena emitidos por los mamporreros de este triste Ulises para desviar la atención, lo que nos sale no se arregla siquiera con una dimisión colectiva de todos los sinvergüenzas implicados en esta catástrofe: aquí hace falta ya que lo paguen también en un juzgado. Esto no es un accidente, es un crimen”. Antonio Naranjo, director-presentador del programa “El análisis: Diario Noche” (Telemadrid), en “El Debate”.


10.- “Calvario y confort de Óscar Puente”: “Instalados en el Tercer Mundo, después de dos tragedias ferroviarias con más de cien muertos, asistir como ciudadano a otra rueda de prensa de Óscar Puente es un ejercicio que roza el masoquismo. El ministro ha salido hoy a hacer una comparecencia larga y abierta a todo tipo de preguntas, como tanto le aplauden sus últimos defensores, que son alrededor de cuatro. No ha aportado novedades, porque ese no es su cometido. Su cometido es distraer al personal con la idea de que el culpable es un currito.

Siempre hay gente a la que le gusta que la insulten y Puente y su jefe lo saben. ¿Por qué no dimite?, le preguntaron cien veces los periodistas. "Sé el calvario al que me van a someter, encima en campaña electoral", lamentó, altruista, valiente, heroico. El calvario.

Lo relevante, según ha explicado, son tres cuestiones: que dimitir no va con su carácter; que Sánchez -el rostro que emerge cuando Puente se quita la máscara al llegar a casa- le apoya; y que lo único importante pertenece al terreno de los cielos: Más que "el ser humano", "la última ratio" para que los españoles no sigan muriendo en un tren es un proyecto de poder llamado sanchismo.

El Calvario, también llamado Gólgota ("lugar de la calavera"), es el lugar sagrado, a las afueras de las antiguas murallas de Jerusalén, donde Jesucristo fue crucificado. No sabemos si Sánchez crucificará a su más avanzado discípulo antes del 29-N. Lo que sí sabemos es que esa decisión no dependerá del respeto a las víctimas, de la seguridad de los pasajeros ni de la mínima decencia personal y política, sino de unos señores que en el centro de control de La Moncloa están, de cero a cien, contando escaños”. Leyre Iglesias en “El Mundo”


11.- “Ya no basta con echarlos”: “Lo de Urda, como lo de Adamuz, no ha sido un fallo humano, aunque las terminales de “agit-prop” del régimen repiquen la mentira que les han ordenado difundir. Ha sido una decisión humana. En concreto, la de gastarse el dinero del mantenimiento de los trenes y vías, de sus sistemas de seguridad y avisos en colocar prostitutas, amiguetes de partido y activistas políticos en vez de invertirlo en profesionales técnicos y cualificados. La degradación de un país empieza cuando su ciudadanía justifica a quienes roban, matan y corrompen sólo porque son los suyos.

¿Cuántos muertos hacen falta para que España deje de votar a esa organización criminal y corrupta llamada PSOE? ¿Cuántos delitos hacen falta para que las ovejas aposentadas en el pesebre socialista dejen de apoyar al líder de la mafia? Antes, al coger un tren de alta velocidad, nos molestaba llegar diez minutos tarde a nuestro destino, pero enseguida se nos pasaba el enfado al saber que el billete nos salía gratis. Ahora nos conformamos con llegar vivos a casa.

 

Eso es el PSOE, eso ha sido siempre el socialismo, una ideología que mientras te habla de estado del bienestar, rebaja tu calidad de vida a mínimos incompatibles con la decencia y la dignidad humana. Por eso, ya no nos conformamos con echarlos, no resultan suficientes las disculpas, ni tampoco nos satisfacen las dimisiones.

 

 Hay que juzgarlos, procesarlos y condenarlos. Porque si Sánchez y Puente salen vivos -política y judicialmente- de esta, la muerte de todas las víctimas creadas por este Gobierno en su mandato sólo servirá para aumentar la cifra de asesinados que el socialismo, en su negligente incompetencia, sigue dejando como marca y memoria histórica”. Fran Carrillo en “OkDiario”.



12.- “Puente baila sobre tu tumba”: “Ese de aquí es un ´frame´ sacado de una escena de un programa de televisión de Marc Giró –“Cara al Show”- de hace unos días. Han convertido el plató en un vagón de tren. En el centro, Óscar Puente baila con los puños en alto y morritos, como de gustar, como los que ponemos los puretas en las discotecas de desguace de Boomeralia. El ministro de Transportes baila en un vagón de tren porque todo se la suda, dicho en corto y en derecho. Los muertos de Adamuz, el peligro, todo. Un jijí, un jaja.

 El destino a veces parece que esta de broma y que la suerte se descojona de nosotros, como el ministro, cuando uno va adormilado, echando una cabezadita camino de una reunión en Sevilla, y, de pronto, el raíl de la vía ensarta el suelo, el asiento y el techo del vagón como una gilda.

 El sanchismo es un género de humor; de humor negro. Lleva años riéndose de los españoles, que se quejaban de que los trenes no funcionaban bien, de que había muchas incidencias, de que que hacían llegar tarde e incluso de que no llegaras nunca que es lo que ha sucedido finalmente. En todo este tiempo, las advertencias de los viajeros y los profesionales se las tomó a chota.

Desactivaban todas las quejas con un esquema perverso en el que cualquiera que dijera algo sobre el mal funcionamiento del sistema ferroviario era tachado de ridículo fascista que, en realidad, lo que pretendía era derribar a un Gobierno legítimamente elegido. La queja la convirtió en mofa el ministro bailarín, que ahora baila sobre tu tumba, como en la canción de Siniestro Total”. Chapu Apaloaza en el “Abc”.


13.- “Los chistes de Puente”: “Decía Puente en el Congreso que piden su dimisión porque hace muy bien su trabajo. Si su trabajo consistía en degradar la seguridad hasta convertir la alta velocidad en un desguace con víctimas, hay que reconocerle que lo ha bordado.

El Gobierno debía haber dejado listo desde enero el despliegue del sistema europeo ERTMS, un contrato de 94 millones financiado con fondos Next Generation para supervisar la marcha y frenar ante cualquier obstáculo. Puente, entretanto, prefería los platós de televisión, las bromas sobre el caos ferroviario y las explicaciones que despachaban la tragedia como un suceso inexplicable.

Pedro Sánchez es el verdadero artífice de semejante farsa, el pirómano que promete un parque de bomberos en pleno velatorio después de entregar un ministerio estratégico a su dóberman de guardia. Puente compareció para regañar a los periodistas y pedirles que no le sometieran a un “interrogatorio”, antes de señalar al operario de turno. Las negligencias se firman desde la moqueta del despacho y los ataúdes los ponen los ciudadanos sobre las vías.

 No podemos normalizar que subir a un tren se parezca a jugar a una lotería macabra. A Óscar Puente ya no hay que pedirle más ruedas de prensa ni más bravuconadas de barra de bar, debe bajarse de una vez del tren y devolver la cartera. Y si Sánchez insiste en sostenerlo para salvar el pellejo, que tenga claro el itinerario: cuando un presidente consiente que su ministro juegue a la ruleta rusa con los trenes, la última parada de esta catástrofe no está en Nuevos Ministerios; termina en la misma puerta de la Moncloa”. Jorge Herrero en “Voz Populi”.


14.- “Sánchez sólo tiene una opción: cesar a Puente”: ”Se acabó la campaña del amor. La frivolidad queda ahora como impostura. La realidad ha sido la bofetada en la cara a los profetas de la remontada. Este martes 28 de octubre, España estaba en las portadas digitales de Le Monde, The New York Times, The Guardian, Corriere della Sera y Político, por mencionar sólo algunos de los principales diarios. El desastre ha retratado las infraestructuras de un país que ha recibido una cantidad ingente de fondos europeos y que ha sido incapaz de emplearlos en mantener el buen estado de nuestra red de alta velocidad.

 ¿Qué broma se le ocurrirá ahora al ministro Puente para tapar su incompetencia? ¿Qué presentador afín le reirá ahora sus gracias? No va a ser posible, a un mes del 29-N, pasar página de esta tragedia. Las familias van a pedir justicia. Habrá una investigación técnica y otra judicial. Iremos sabiendo cosas a medida que pasen los días. Ninguna buena para este Gobierno.

La fatalidad ha hecho que el desastre tenga como protagonista al ministro más zafio del Gobierno, al más provocador, una especie de matón de tasca al que no le importa exhibir el servilismo hacia su jefe: "El puto amo". Sánchez vive estos días en ese tobogán mareante de los números, las encuestas, los trackings. Quiere ganarle al PP como sea, aunque no pueda sumar para gobernar, y Urda ha dinamitado sus expectativas, sus esperanzas.

Si el presidente quiere presentar alguna opción –yo dudo que la tenga– no tiene más remedio que cesar a su ministro de Transportes”. Casimiro García Abadillo, director de “El Independiente”.


15.- “El partido del amor es el partido del horror”: “No me gustan los epítetos ni los descalificativos fuertes en los artículos, los evito. Pero existen ocasiones que requieren una excepción: Óscar Puente es un imbécil con todas las letras. La semana pasada bromeaba sobre los fallos de Renfe en el anuncio de promoción de un programa cómico de La Sexta. Hay que tener el cerebro de un grillo y muy mala entraña para hacer eso, dado que sobre su conciencia pendían los 46 muertos de Adamuz.

 Este tipo se dedica a tuitear afrentas mientras su ministerio, crucial en nuestras vidas diarias, gestiona de manera harto deficiente (ahí está el espantoso balance). Por supuesto Puente rechaza dimitir. En su comparecencia de ayer incluso mantuvo su tono altanero habitual, en lugar de aquella vocecilla humilde, casi mendicante, que fingía tras Adamuz.

Un país como España no puede estar en manos de un presidente impostor, dedicado solo a sus trampas electorales y a intentar sobrevivir frente a sus escandalosos casos de corrupción. Lo que va a ocurrir ahora está claro. La estrategia ya ha sido definida desde el minuto uno: estamos ante un error humano, y punto.

En unos días veremos el segundo paso: las terminales de Moncloa, el Sánchez mitinero y los ministros más embestidores acusarán a «la derecha y la ultraderecha» de «no respetar ni a las víctimas y utilizar el dolor del accidente para su campaña». ¡Y habrá votantes irredentos de su parroquia que se lo compren! Adamuz y Urda son el retrato dantesco y dolorosísimo de lo que ocurre cuando se tiene un gobierno que en realidad es un peligro público.

El 29-N debe ser el día de la liberación. Hay que echarlos para volver a vivir un país seguro y esperanzado”. Luis Ventoso en “El Debate”.

 


 16.- “La corrupción mata”: “Entre el Óscar Puente que bailoteaba y hacía mofa sobre las averías de Renfe en un show televisivo y el Óscar Puente tenso que ayer compareció tras el choque de trenes en Toledo, median 7 días y 68 muertos más. Hacer payasadas sobre el estado desastroso de las infraestructuras ferroviarias, el servicio esencial que tú gestionas y que nosotros pagamos, no es tener sentido del humor: es no tener vergüenza. Sobre todo porque el 18 de enero habían perdido la vida 46 personas en el accidente de Adamuz.

Más de cien muertos en nueve meses. ¿Y cuántos tuits insultantes del ministro que utiliza las redes sociales como albañal? Tras Adamuz, Puente dijo que no pensaba dimitir porque él no soldaba las vías. Ahora ha dicho que tampoco va a dimitir porque la culpa es de un operario. La decisión, en todo caso, no es suya: Pedro Sánchez calculará qué le resulta más rentable electoralmente, si fumigarlo ahora o mantenerlo en el puesto como diana de la ira popular.

Ya desde primera hora, Moncloa propagaba que el origen era «un fallo humano», mientras sus loros mediáticos difundían comparativas falsas de accidentes con Europa que tuvieron que borrar rápidamente. Anoche Moncloa filtraba unos audios para culpar a un trabajador de Atocha. Los expertos toman la versión oficial con pinzas: no ha podido haber fallo humano si antes no se ha dado una cadena de fallos técnicos. De las vías, en el caso de Adamuz; del sistema de seguridad en el caso de Urda. 

Pero nada detendrá al caudillo Sánchez. Lo inverosímil, realmente, es que tengamos todavía en el poder a un Gobierno que lleva al país al desguace”. Maite Rico en “The Objective”. 


17.- “Perder o ganar”:  “No importa que Sánchez gane o pierda, las dos cosas dan auténtico pavor. Si gana, la revancha contra quienes osaron acusar a Ábalos de corrupto o al hermano del presidente de “enchufado” lo pagarán caro. Moncloa dejará de adjudicar distintivos de malos ciudadanos y pasará a la acción. Si tienes dos pisos serás un buitre y te condenarán a pena de prisión o de Hacienda mientras el marido de Montse Mínguez convertirá su empresa en una ONG con beneficios fiscales.

 Los estudiantes estudiaran a María Jesús Montero junto a Isabel la Católica y Begoña Gómez, por fin, podrá ser elegida rectora de la Universidad de Minnesota, pese a las reticencias de Trump, a quien a esas alturas ya habremos declarado la guerra.

 Lo peor, sin embargo, no es la victoria sanchista sino el probable escenario de derrota de su gobierno progresista. Entonces, la oposición progresista abrirá las calles y los cielos de toda España y no solo las de Madrid se llenarán de “no paz” y hasta de guerra. No me extrañaría que Feijóo en algún momento de la campaña piense en lo que se le viene encima si, finalmente, consigue gobernar.

 Si Sánchez desde lo institucional de la presidencia del Gobierno ya no tiene reparos en decir lo mismo y lo contrario, de inflamar las calles o de organizar una mafia contra el poder judicial, imagínense de lo que será capaz de hacer desde el puesto de Patxi López. El caso es que, ahora mismo, da igual que gane o que pierda”. David Frontela, coordinador de Comunicación del PP de Valladolid y contertulio de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de "Castilla y León TV”, en el “Abc” (edición Castilla y León). Distópica disyuntiva la que nos plantea el ecuánime David Frontela, quién con posterioridad a la publicación de este artículo aparece en el número 4 de la candidatura del PP de Valladolid al Congreso de los Diputados... 


18.- “Pues sí, perdí la apuesta”: “Estas elecciones no se adelantan en un contexto ni parecido al de 2023. Para empezar, todos los sondeos de todas las empresas demoscópicas salvo el CIS, las pague quien las pague, dan una ventaja a PP y Vox sobre el PSOE y los partidos de su coalición que más que duplica la de hace tres años. Por eso, si los españoles terminan entregando de nuevo el Gobierno a Pedro Sánchez, será porque la remontada habrá sido legendaria, épica: como salvar un 4-0 en el Bernabéu en el último cuarto de hora del partido.

 Vox está mas maduro, da menos miedo que entonces. Pedro Sánchez, no, él da más miedo que entonces. Tiene en la mochila a un fiscal general del Estado condenado, a un exministro y exsecretario general del PSOE, a otro seriamente imputado, a su hermano condenado, a su mujer a las puertas de un juicio, a una fontanera que se juntaba con lo peor de Badajoz, el clan de los rochos, para fastidiar a la jueza que acabó encausando a su hermano, tiene un amigo del alma (ZP) y sus hijas de fango y joyas hasta el cuello… Nada que ver con 2023.

 Pero Pedro Sánchez se fía en las inquilinas acampadas y su respuesta con dos decretos a la crisis habitacional desatada tras el desahuicio de la difunta Mari Carmen Abascal. Cree que eso le abre una ventana de oportunidad, que el episodio de Ceuta está ya amortizado y resuelto, que a su izquierda el personal está tan disperso y a por uvas que eso le traerá votos. Y que, por tanto, podría auparse a una tercera legislatura.

(…) Da la sensación que en el PSOE y a su izquierda están convencidos que con la agitación social (mucho más mediática que real) y el eslogan de que el rentismo mata tienen hecha la campaña”. Ángel Ortiz, director de “El Norte de Castilla”. Vamos a ver, Angelo. Es la segunda vez que te refieres a Ábalos atribuyéndole un cargo que nunca ha tenido: secretario general del PSOE. ¿Nadie te advirtió del anterior “lapsus”? ¿O no es ningún lapsus?


19.- “Adictos y desafectos”: “En los años cuarenta, El Norte de Castilla sufrió un doloroso proceso de depuración por parte del régimen de Franco. (…) El Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo funcionó entre 1940 y 1943. Pero en su labor de investigación sobre la ideología de los escritores, periodistas e intelectuales que ejercían en esos años, le sobrevivió la Brigada Político Social, la célebre BPS, que oficialmente estuvo activa hasta 1978.

No sé, o sí que lo sé, porque me viene a la memoria la lucha de Delibes contra la censura franquista cuando ahora se ha dado a conocer la existencia de un dossier del Ministerio del Interior (heredero de aquél de la Gobernación) con el nombre de 281 periodistas, tertulianos y comunicadores clasificados según su orientación y/o actitud hacia el Gobierno.

 Un “documento de trabajo”, en palabras de su titular, el depauperado Fernando Grande-Marlaska, en el que los redactores aplican a los reseñados expresiones como “afín al Gobierno”, “apoya al Gobierno”, “muy crítico con el Gobierno”, “defiende” ideas de izquierdas o de derechas”, muy crítico con el PSOE actual”, o ”independiente con clara simpatía por la ideología de izquierda”. 

Hace tiempo que digo que el viejo amor que los españoles sentimos por el caudillismo, desde Viriato a Franco, por encima de toda ley, se ha venido a encarnar en este tiempo en la figura del todavía presidente del Gobierno. Y en el retrato solar del caudillo, incluso del caudillito, tan importante como el brillo del jefe supremo lo es la oscuridad del coro de sus secuaces, lacayos, acólitos, sicarios, servidores, peones, adláteres o comparsas, cada uno según su misión”. Carlos Aganzo, exdirector de “El Norte de Castilla”. Hombre c.aganzo, es que hay que ver lo mucho que se te ve el cartón: En lugar de retrotraerte a la dictadura (término éste por cierto te cuidas de no utilizar) de Franco, ¿no crees que hubiera sido más propio referirte a las "listas negras" de periodistas de Castilla y León aparecidas en 1989 y atribuidas al que fuera Portavoz de la Junta, Miguel Ángel Rodríguez?


20.- “Vito Quiles no es el héroe que merecemos, pero sí el que necesitamos”: “Opina Juan Soto Ivars que Vito Quiles trabaja inadvertidamente para el PSOE; al Gobierno le viene fenomenal tener un antagonista que le permita azuzar el fantasma de la turboextrema ultraderecha, lo único que Saunamán puede ofrecer ya a su menguante base de fieles, anhelantes de algo a lo que poder aferrarse después de la infinita sucesión de escándalos, imputaciones y condenas del último par de años.

 Hace quince años la izquierda empezó a enviar turbas furiosas a las casas de los políticos de derechas para protestar por las consecuencias inevitables de la gestión del gobierno al que ellos mismos habían votado. Aquellos episodios sistemáticos de acoso contra políticos del PP, UPyD y Ciudadanos y sus familias fueron denominados "Jarabe democrático de los de abajo" por el castrista Iglesias, futuro vicepresidente del gobierno. Sólo dejaron de hacerlo cuando empezaron a sufrirlos ellos mismos. Entonces ya no era la voz del pueblo, era fascismo. Como fascismo es Vito Quiles, mientras que la gente que apedrea políticos y apaliza reporteros son calificados alegremente como "antifascistas".

 Da igual si a uno le gusta o no que un tipo le ponga un micrófono en la cara a la mujer del presidente del gobierno. Lo que hace es legal.  Si lo que hiciera Quiles fuera ilegal ya estaría en la cárcel, pero no lo es. Quiles tiene la delicadeza de no usar mi dinero para sus performances, cosa que no hacen Televisión Española, de Intxaurrondo a Fortes, pasando por el novio cincuentón de la veinteañera Santaolalla.  Así que si les pica, que se rasquen. Diego González en “Libertad Digital”.