(o a ver quién la dice más gorda y/o insulta de manera más gruesa)
1.- “Venezuela no es Gaza”: “De esta mirada doméstica no se iba a escapar, como es natural, la intervención norteamericana en Venezuela. Al menos en este asunto reina cierta lógica porque existe una objetiva influencia del chavismo en nuestra gobernanza interna. Así la captura de Maduro es mala o buena según quien la juzgue sea de izquierdas o de derechos, aunque el veredicto sea por completo irrelevante a los efectos que realmente cuentan. Las risas por la oferta de mediación de Sánchez se han oído por igual en Maracaibo que en Whashington, pero aquí nos ponemos a discutirla como cosa perfectamente seria. Y en la Moncloa están convencidos de hallarse ante una oportunidad estratégica.
No va a funcionar. Venezuela no es Gaza, de la que por cierto parece haberse olvidado el activismo militante que algaradas en la Vuelta ciclista una algarada de teórica solidaridad humanitaria. Quizá Trump y Netanyahu puedan suscitar un grado de animadversión similar entre la progresía hispana, pero Maduro no cuela como víctima ni para los sanchistas de lealtad blindada. Mucho va a tener que trabajar el laboratorio gubernamental de propaganda para defender ante la opinión pública nacional la presunta legitimidad democrática del destronado régulo de Caracas.
Aún así lo van a intentar porque andan desesperados como esos pilotos que cuando cabecea el avión tocan compulsivamente todos los botones del cuadro de mandos. Confían en que el resorte del antiamericanismo primario les produzca, como el antisemitismo, un cierto rédito táctico o al menos una leve movilización de votantes desmotivados. Y en todo caso, mejor eso que afrontar de nuevo lances tan antipáticos como los procesos de corrupción, el aislamiento parlamentario o las vidriosas relaciones de Zapatero -a punto de convertirse en “esa persona”- con el sátrapa derrocado. Una ensoñación que se desvanecerá pronto si la oposición no entra al trapo y olvida que tiene la baza ganadora entre sus manos”. Ignacio Camacho en el “Abc”. Ni una palabra de Camacho sobre el “papelón” del PP ante la actuación de Trump.
2.- “Venezuela como ´patio trasero´”: “Desde hace una década, Venezuela forma parte del debate político español, como una cuestión más doméstica que internacional, sobre todo desde que en 2015 Ciudadanos y Podemos utilizaron el chavismo y el antichavismo como señas de sus respectivas y opuestas identidades. En el caso de Ciudadanos, Rivera fue el primero en dar voz a la oposición venezolana en España y, aprovechando el despiste marianista del PP, se convirtió en su portavoz de facto. En el caso de Podemos, por la relación de su cúpula dirigente -Monedero, Iglesias, Bescansa, Errejón- con el régimen chavista a través de la fundación CEPS, uno de los think thanks preferidos de Chávez.
Hablando en términos trumpianos, Venezuela pasó a formar parte del “patio trasero” español. En ese contexto, es inevitable que la intervención militar de Estados Unidos tenga repercusiones directas en la política española y habla descolocado a todos los partidos, obligados a compaginar su posicionamiento en clave interna respecto a Venezuela con la respuesta de sus aliados o de las instituciones internacionales.
En su intento de ser el líder Europa del Sur Global, Sánchez ha sido otro de los grandes apoyos internacionales del régimen chavista, con Zapatero de mediador plenipotenciario. En sus comunicados oficiales, el Gobierno ha evitado calificar al régimen chavista de dictadura, no reconoció a Guaidó como presidente encargado y guardó un significativo silencio cuando Machado recibió el Premio Nobel de la Paz
Esta alianza entre al chavismo y el sanchismo sitúa en una posición delicada al Gobierno: el colapso del régimen venezolano, con la posible colaboración de Maduro con la justicia norteamericana para rebajar su condena, podría aportar informaciones definitivas sobre el vínculo de la trama Ábalos, Koldo, Cerdán con la corrupción caribeña, así como sobre el oscuro papel desempeñado por Zapatero”. Iñaki Ellakuria en “El Mundo”.
3.- “A la izquierda se le acaba el mundo”: “El mundo, y en especial Hispanoamérica, empieza a abrazar la libertad que lleva décadas necesitando, con pueblos enteros sojuzgados y presos (cuando no asesinados) entre soflamas teocráticas y socialismo del siglo XXI, que es tan fanático, sangriento y mísero como el del XX. Los muyaidines de la cosa han tenido que salir de su pompa socialista y de su refugio capitalista para condenar el arresto del dictador Maduro en Venezuela con la misma efusividad con la que su silencio habla ante lo que acontece en Irán.
La izquierda es fascista hasta que se demuestre lo contrario. Fascista a su manera, en su modo incorregible y burlón de ver y definir lo que pasa en el mundo, con esas lentes tan estrechas que beben de una intolerancia insufrible. Llevan media vida dando la turra sobre cómo proteger a los más débiles los mismos que defienden a los poderosos de Puebla, esa cochambre moral que inunda de manera onerosa universidades y organizaciones en España para defender la tiranía de guayabera y chilaba. Son los aprovechados del petróleo venezolano, a los que la sangre derramada en el Helicoide y demás centros de tortura caribeños no importaban mientras el crudo untaba su bolsillo.
Algo está claro: con Obama-Biden, Maduro aún seguiría en Miraflores, Irán, estabilizada en su terrorismo teocrático y el grupo de Puebla, con Zapatero y Sánchez a la cabeza y la auctoritas del trinque intacta. El corrimiento de tierras político al que estamos asistiendo en Hispanoamérica acabará con la peor peste que ha generado en la antigua España millones de exiliados, pobres y muertos. Ese movimiento tectónico en lo sociológico, capitaneado por Estados Unidos, y electoral, firmado por unos pueblos con ansias imparables de libertad, es la mejor noticia desde que se liberó al mundo del telón socialista hace medio siglo. Parece que a la izquierda caviar se le empieza a acabar el mundo”. Fran Carrillo en “OkDiario”. Carrillo fue diputado y senador “Ciudadanos”, el partido liderado por Albert Rivera que iba a regenerar la política española…
4.- “Sánchez, ausente de la Pascua Militar”: “La Pascua Militar, tradicional fiesta que se conmemora con toda solemnidad en el Salón del Trono del Palacio Real, fue instaurada el día 6 de enero de 1782 por el rey Carlos III como homenaje al Ejército, por haberse recuperado en esa fecha la isla de Menorca. Ese solemne acto se celebra cada 6 de enero, presidido por el Rey como jefe supremo de las FFAA. Actualmente, y agudizado por la situación en Venezuela, las FFAA están situadas en el epicentro del interés informativo con el debate sobre el rearme militar de los 27 Estados de la UE. Desde 1945, Europa, que fue quien dio inicio a las dos grandes contiendas, delegó su defensa en EEUU por medio de la OTAN, alianza político-militar defensiva, en la que el mayor peso político, militar y financiero ha recaído en Washington.
Así ha sido ininterrumpidamente hasta que Trump cambió drásticamente el guion tras tomar posesión de su nuevo mandato en La Casa Blanca en enero del pasado año, exigiendo que Europa «se pagara su seguridad». En este contexto, el respeto e interés de Sánchez por la Corona y las FFAA se ha puesto de manifiesto con su ausencia de la Pascua Militar, que es la primera vez que sucede desde la aprobación de la Constitución. Lamentable que se haya producido tal falta de respeto a la institución militar española.
El motivo alegado ha sido que tenía que asistir en París a la Cumbre de Voluntarios para ayudar a Ucrania, convocada por Macron y Starmer. Presencia que podía haber delegado perfectamente en el ministro de Asuntos Exteriores, por ejemplo, dado que es habitual que se produzcan ausencias de los líderes convocados. El orden geopolítico dual surgido en 1945 estuvo vigente durante toda «la guerra fría» hasta 1991, con la desaparición de la URSS, cuando pasó a ser unipolar y liderado por EE UU. Ahora el Nuevo Orden geopolítico «multipolar» se está decidiendo entre Trump, Xi Jinping y Putin. Y esos voluntarios «ni están ni se les espera». Jorge Fernández Díaz en “La Razón”. El desinhibido autor es el que fuera titular de la cartera de Interior en los gobiernos de M. Rajoy, un exministro bajo cuyo mandato se creó la llamada “policía patriótica” y que se sentará en el banquillo judicial este mes de abril imputado en el “caso Kitchen” (robo y destrucción de pruebas incriminatorias sobre la financiación ilegal del PP).
5.- “Marcos y Diego;: cosas de rubios”: “Muerta Bardot, dos rubios
copan la actualidad. Marco Rubio es el hombre en el plano internacional: suya
es la estrategia que debe conducir a la democratización de Venezuela. Deseamos
de corazón que ese plan se ejecute con la misma brillantez con la que Maduro
fue extraído de la Casa de los Pinos, aunque sabemos que extraer a un dictador
es más fácil que extraer un régimen entero. Ojalá la designación de Delcy como
presidenta interina obedezca a ese ejercicio de pragmatismo que dicen. Ojalá se
conduzca como la dócil la mucama de Rubio que procede a desmontar su propia
obra siniestra desde dentro mientras permite salir a los presos políticos y entrar
a las empresas extranjeras. Ojalá el protectorado yanqui sobre Venezuela no se
cronifique por la rapacidad de los amiguetes plutócratas de Donroe.
En el ámbito nacional el hombre de moda es
Diego Rubio, un Iván Redondo de Cáceres placeado por Oxford que ejerce de jefe
de gabinete de Pedro, a quien le sucede lo mismo que a su mujer: le fascinan
los universitarios capaces de doctorarse por sí mismos. De ahí que tenga
encomendado pastorear a los ministros para que en 2026 le presenten al jefe “iniciativas
disrruptivas”. A estas alturas de hiperglucemia retórica todos sabemos lo que
hay que hacer cuando alguien pronuncia en la sala la palabra resiliencia o
invoca la necesidad de una propuesta disruptiva: llevarnos las manos a la
cartera.
La condición que pone el
ministro de Propaganda (que es el cargo real de Rubio) es que ninguna medida
tuviera que votarse, y hay que reconocer que gobernar sin el Parlamento
constituye una auténtica disrupción. Esto es el sanchismo: un doctorado
incesante en cortinas de humo. Pero para eso no hacía falta matricularse en
Oxford”. Jorge Bustos
en “El Mundo”.
6.- “Tiranía chulanguera”: “(…) Pero no juzguemos a la tiranía sanchista cual pecado venial, y desde una tiranía pachanguera y mameluca como la de Maduro caput. Aquí estamos ante la misma tiranía tropical e impune que le sale la moral por el culo, y que nadie osará juzgar. Y es que la tiranía sanchista tiene su peculiar plantilla y vaciado: la chulanguería hispana, que proviene del mortero criminal que cultivó don Juan Tenorio, el burlador de Sevilla desvergonzado y canallesco.
(...) Estas flamenquerías de gigoló ante el espejo -lo importante es la rayita, la cana licenciosa y los ´fillers´ o rellenos faciales- son la prueba evidente de que la tiranía sanchista se desintegra con o sin la intervención de Trump. Como hacía el ex Maduro bolivariano hasta el sábado, ha pedido una auditoría independiente -conformada por un exasesor de la Moncloa y por un podemita de primera generación-, para justificar ante el juez la pureza de sus latrocinios y chanchullos electorales. Su nueva fiscala generala acusa al Supremo de inventarse un delito contra su predecesor.
El remate de estos manolos cromeros, que hacen ganchillo mientras te la clavan, tuvo lugar el sábado a las 12:04. El tirano español saló al quite del tirano caribeño recién depuesto con estas palabras alentadoras llenas de cariño atípico: “Hacemos un llamamiento a la desescalada y a la responsabilidad. Hay que respetar el Derecho Internacional y los principios de la Carta de Naciones Unidas”. Lo que implica tres fatuidades en cadena: que de este modo tan democrático, el crimen de muchos quede sin castigo: que la responsabilidad es de los otros, pues los suyos estaban tan a gusto en su poder criminal impune, corrompido y corruptor; y que para remediar estos entuertos nadie como él como intermediario: enviará a Zapatero, el príncipe de Delcy, a cuidar la mina de oro”. Antonio Piedra, el sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León. (En su agudo trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A), don Piedra ha estado aquí en un tris de suplicar a Trump que proceda en España como en Venezuela…)
7.- “Mejor una dictadura de izquierdas que una democracia donde pueda gobernar la derecha”: “No sé por qué me ha venido a la cabeza Obama. El admirado Barack envió a la Delta Force a Pakistán y allí, en una casucha cutre, las tropas de la unidad de élite encontraron a Osama Bin Laden y lo mataron. Violaron la soberanía de Pakistán, se cargaron a un tipo y todo el mundo se felicitó. La ONU y la UE aplaudieron. Puestos en lo legal, ha violado la soberanía de una nación, pero ha llevado al acusado de narcoterrorismo (al que no reconocía como presidente) ante la justicia, donde tendrá derecho a defenderse. Sin embargo, ya se ha visto lo que hay. Para Obama, besos en el culo; con Trump, qué miedo, qué amenaza, qué terror, qué va a ser del orden internacional.
No se preocupe nadie, que ahí llegan los heroicos. España va a liderar la respuesta internacional contra la acción de Trump. Desde ayer mismo. Lo hace porque ha violado el derecho internacional, ha instaurado la ley del más fuerte y ha puesto en peligro el orden basado en reglas. Aunque la retórica vagamente diplomática que ha desplegado el Gobierno español no es más que un tenue camuflaje. La verdad es que estaba en una cómoda convivencia y una lucrativa connivencia con el régimen de Maduro. Que estaba haciendo negocios con la dictadura venezolana. Y que ahora está desolado.
Si su actual sobreactuación es un intento de movilizar a la izquierda anti imperialista de los años 70 para las citas electorales de 2026, va a dar con hueso. Defender la dictadura de Maduro no será popular. Pero al defender al régimen bolivariano, Sánchez se defiende a sí mismo. A fin de cuentas, la idea que subyace es que cualquier cosa es mejor que un gobierno de derechas. En lo que queda de la izquierda lo tienen claro. Mejor una dictadura de izquierdas criminal, que una democracia donde pueda gobernar la derecha”. Cristina Losada en "Libertad Digital".
8.- “Y de regalo de Reyes: el chandal Nicolás”: “(…) Si España tuviese hoy un Gobierno y una diplomacia a su altura, ante la crítica situación de Venezuela estaría ofreciendo su experiencia sobre cómo culminar con éxito una Transición política de alto riesgo.
La sociedad que dejó Franco a su muerte en 1975 poco tiene que ver con la que hoy se tiene que hacer cargo de Venezuela. Otra diferencia es que a pesar de la restricción de las libertades políticas, la seguridad jurídica de la España franquista era muy superior a la de la Venezuela chavista, donde la arbitrariedad, el soborno y la violencia son moneda corriente. (…) Las dictaduras de derechas presentan la ventaja sobre las de izquierdas de que al menos mantienen la libertad de empresa. El capitalismo aporta savia a la economía, mientras que el socialismo es como intentar correr con un cepo en los tobillos en nombre de una utopía que jamás se cumple y que siempre acaba igual: reparto de mediocridad y hachazo a las libertades.
Pero a pesar de esas notables diferencias, la Transición española podría aportar muchas enseñanzas a los atribulados venezolanos –y a la propia Administración de Trump–, porque supuso un éxito asombroso. Es muy notable que todo se hizo «de la ley a la ley», en un ejercicio de ingeniería jurídica de notable inteligencia. Existe un gran país que sí supo hacerlo. Se llama España.
Pero jamás verán a Sánchez y su Gobierno vendiendo por el mundo las bondades de nuestra Transición. Nuestro líder está más bien con el indigenismo, la leyenda negra, la persecución al español, el fundamentalismo islámico de Hamás, la nación de naciones y el guerracivilismo cainita. Y por supuesto, con la dictadura china y contra Estados Unidos, y del ganchete con la izquierda más rancia de Hispanoamérica. ¿Qué le habrán traído los Reyes de regalo? No cuesta imaginar la respuesta: el Chándal Nicolás”. Luis Ventoso en “El Debate”.
9.- “La carta del rey Pedro Sánchez”: “Cada vez que tiene un problema, la actualidad sale en su defensa. La corrupción le llega al cuello, las derrotas electorales han empezado de forma ominosa, los juicios a su hermano y esposa están a la vuelta de la esquina, sus amigos entran y salen de la cárcel, el partido desecho y despistado, pero el debate público y la narrativa política nos lleva a Venezuela de forma exclusiva. Buen regalo de reyes.
La actualidad, ya digo, se ha aliado con él hasta el punto de que no ha tenido problemas en formar grupo con México, Chile, Colombia, Uruguay y Brasil para redactar un comunicado en el que condena la acción militar, eso sí sin especificar quien la ha llevado a cabo.
La geopolítica, la operación más o menos quirúrgica que terminó en el dormitorio del matrimonio Maduro, los presos políticos, los chavistas que permanecen en el mismo sitio antes del secuestro, el desprecio a Corina Machado y a Edmundo González, verdadero presidente de Venezuela, son asuntos sin importancia si reparamos en la verdadera gravedad de la situación: la democracia es lo que menos importa frente al petróleo y la decisión de que sean empresas norteamericanas los que a partir de ahora gestiones y exploten. ¿Es este que vemos el nuevo orden mundial? ¿después de Venezuela qué país será el siguiente? ¿Qué pasará el día que China invada Taiwán? ¿Y qué cuando Putin asome sus narices en cualquier país fronterizo?
Con este panorama, el rey del PSOE -sí, no es gracioso, pero es certero- escribe una carta a sus militantes en la que les habla de Venezuela, pero no de su mentor, o lo que sea hoy José Luis Rodríguez Zapatero. El expresidente, militante del PSOE que habrá recibido la misiva, es hoy un alma perdida que guarda silencio, que no sabe, que no opina, que nada tiene que decir. Hay que tener mucho valor y poca vergüenza con la que está cayendo en el sanchismo para pedirle a la militancia convicción, altura de miras y determinación para seguir avanzando”. Félix Madero en “Voz Populi”.
10.- “Aún es mejorable”: “Para muchos ciudadanos, entre los que me cuento, la captura y extradición del dictador Maduro han sido una gran noticia, por lo inesperado de la misma y por la brillantez con que se resolvió la operación militar.
Hay circunstancias excepcionales que despiertan en la izquierda sentimientos legalistas que de ordinario no practican. Los fanáticos de la legalidad internacional invocan al mismo tiempo los motivos espurios de los EEUU: es por el petróleo, son intereses económicos, que niegan sus posibles intereses altruistas al intervenir en asuntos que en principio les parecían ajenos, en línea con la tradicional abominación de la izquierda hacia el ánimo de lucro, piedra angular del capitalismo.
Nunca había leído a tantos esforzados defensores de la legalidad internacional clamar contra la vulneración de los derechos humanos y la tortura en El Helicoide, la falsificación de los resultados electorales por el chavismo, ni la invocación de derechos tan básicos como el derecho a la vida y a la integridad física, del derecho a ser informados sobre las razones de su detención por los ciudadanos encarcelados, algunos de ellos españoles, las libertades democráticas, como la de expresión, etc.
Ayer no hubo manera de entrevistar al príncipe de Delcy Rodríguez, que juró el cargo de presidenta por la tarde en una decisión que solo puede ser provisional. Solo así se comprenden (mal) las desventuradas palabras de Trump sobre María Corina Machado. Imponer la presidencia de los ganadores de las elecciones del 24 sin desmontar previamente el aparato coercitivo de la dictadura es un seguro de volver a lo mismo a corto plazo.
Hay que dar tiempo a que la Asamblea bolivariana se suicide como hicieron las Cortes franquistas en nuestra transición”. Santi González en “The Objective”.
11.- “A Pablo Iglesias también lo extrajeron”: “Era Pablo Iglesias el que parecía que había sido capturado o extraído, con sus marcas de antifaz clavadas en los ojos, como las gafas de un aviador o un topo con gafas, con su sudadera de náufrago, con su crudo fondo blanco, con su primer plano de flexo, de flashazo o de relámpago, como fotografiado en la comisaría, en el helicóptero o en el fotomatón (el fotomatón te fotografiaba, te emborrachaba y te fusilaba, todo a la vez). Andaban diciendo los malvados por las redes que lo que tenía Iglesias en la cara no era el susto ni el insomnio de las guardias ideológicas eternas, sino el blanco y rojo de culo blanco y rojo que te deja alrededor de los ojos la práctica del esquí.
Iglesias sangraba sangre de Rosalía, o lágrimas de héroe polar, mientras una izquierda como costalera se manifestaba o procesionaba ante la embajada de Estados Unidos, con su cojera ideológica de cojo Manteca y su pañuelo palestino como un torniquete en el cuello. Yo creo que ellos sufren más que nadie porque el sufrimiento teórico y dogmático es mucho más intenso que el sufrimiento corporal o terrenal, son las espinas del fascismo mordiéndoles no ya las canillas de perroflauta sino el corazón de poetilla revolucionario, para el que las pistolas y hasta la picana son violines.
Ya he dicho que es una trampa tener que elegir entre el dictador sanguinario y el pirata sin escrúpulos (el falso dilema es una de las falacias de más éxito). Eso sí, a mí esta izquierda que goza, sufre y se alimenta con cuajarones y lágrimas reversibles, según la conveniencia ideológica o económica, me parece llena de cobardes: practican la guerra despiadada (me refiero a una guerra real, física) donde y cuando consiguen el poder, y apelan a la legalidad y a la paz donde y cuando no lo tienen. A veces, en algunos escenarios, incluso intentan las dos cosas a la vez, a ver cuál da un poquito más de beneficio, gloria o pena”. Luis Miguel Fuentes en “El Independiente”.
12.- “Liderazgo informativo”: “Cuando hablamos de la dana, a mí me gusta recordar siempre el verdadero liderazgo informativo que ejerció el PSOE en su día en un desastre de proporciones mucho mayores, como fue el de la covid-19. El modo en el que el partido en el gobierno, haciendo de la necesidad virtud, terminó convirtiendo en héroe a Salvador Illa, el responsable de decenas y decenas de decisiones en contra de los derechos constitucionales de los españoles. La covid-19 se llevó por delante al primer ministro eslovaco, Igor Matovic, al italiano Giuseppe Conde, a la belga Sophie Wílmés, a la finlandesa Sanna Marin o al francés Sébastian Lecornu, pero no al español Pedro Sánchez. Y menos a su ministro de Sanidad, que terminó siendo el flamante presidente de otra Generalitat, la catalana. Es llamativo.
Un liderazgo informativo al que sin duda podemos atribuir que todavía siga en su cargo nuestro presidente del Gobierno. Sin base, sin hilos, sin absolutamente nada que le sostenga. Han dicho los expertos en comunicación (de haberlos) en el epílogo de este año que hemos vivido tan peligrosamente, que quizás el cartucho del liderazgo informativo es el último que ha gastado en su defensa numantina Pedro Sánchez. Que ahora sí que es verdad que nadie, ni desde fuera ni desde dentro, cree ya en la posibilidad de hacer pasar por éxito lo que resulta un fracaso de credibilidad absoluto. Yo no lo creo así: pienso que a pesar de la evidente cara de mala leche que se le ha puesto a nuestro presidente, todavía tiene en su entorno suficiente liderazgo informativo como para seguir seduciéndonos y engañándonos a todos, todos los días. Incluso cuando su lenguaje no verbal y en sus silencios.
Otra cosa es que los suyos de verdad puedan seguir aguantando el tipo. No los títeres codiciosos, cínicos e insaciables que gobiernan en coalición con él. Sino más bien los (al menos hasta ayer) miembros de su partido. Llaménse ahora Emiliano García-Page o Juan Carlos Rodríguez Ibarra”. Carlos Aganzo, ex director, en “El Norte de Castilla”. Al amigo C.aganzo no sé le resiste nada. En vísperas de las elecciones extremeñas, otorgaba a María Guardiola un lugar en la historia. Hoy pone en duda la existencia de los expertos en comunicación al mismo tiempo que realiza un alarde en la materia...
13.- “Otro iluminado más”: “No es infrecuente en absoluto que quien manda acabe mal, y si manda mucho, peor que mal. No tiene porque haber sido un sátrapa o un dictador, aunque eso facilita las cosas. En todo caso habrá sido un iluminado más, alguien que en el fondo de sí se considera asistido por fuerzas más o menos sobrenaturales. Eso le habilita, cree él, para erigirse como conductor o guía.
Puede que al principio respetara más o menos a quienes le han ayudado a llegar al poder. Ahora, una vez afianzado en él, raro será que no acabe considerando que todo se lo debe a sí mismo y a su buena estrella, y que sus ideas son geniales. Llegados a ese punto, nombrar cónsul a su caballo no lo considerará ni mucho menos una extravagancia. Otros, más discretos, acaban recurriendo a las echadoras de cartas, a los astrólogos, a los chamanes (con título, a ser posible, en Harvard.
(…) Empieza un año nuevo, y hemos de acostumbrarnos a las iluminaciones de ese hombre que ya no puede confiar en nadie. Acabará siendo cónsul de sí mismo, astrologo y echadora de cartas de sí mismo. A la par que los escándalos crecerán exponencialmente, el numero de mamarrachadas y estupideces en el próximo año se sucederán, con tal de cambiar la conversación pública.
Asegura el señor Feijóo con gran aplomo que habrá elecciones generales en 2026, que ese iluminado no podrá aguantar por más tiempo la presión judicial que se cierne sobre él. Quién sabe nada. Está empezando el año. Veamos el lado bueno de las cosas: cuánto más tiempo permanezca en el poder ese iluminado, más se destruirá a sí mismo y, los suyos, más ciegamente se perderán, y más aún debieran perderse por no haberlo ellos, que pueden, echado a tiempo”. Andrés Trapiello en “El Mundo”. Trapiello: otro seriamente afectado por el “trastorno obsesivo compulsivo antisanchista” (TOC-A) que tantos estragos causa entre nuestros "fachosféricos”.
14.- “¿De verdad es Sánchez un presidente democrático?”: “Lleva tres años sin presentar los Presupuestos aunque la Constitución recoge que el Gobierno «debe» presentarlos al Congreso al menos tres meses antes de que finalice el año anterior. Dice ahora la vicepresidenta Montero que su departamento ya los tiene listos y se presentarán próximamente, pero la palabra de Montero vale tanto como la de Sánchez: nada.
Ha dado instrucciones a sus ministros para que presenten iniciativas sociales que no necesiten la aprobación previa del Congreso. Como si hasta ahora le resultara imprescindible. Con la ayuda inestimable de Francina Armengol ha evitado los debates sobre el Estado de la Nación, y el Congreso ha bloqueado los proyectos que venían del Senado.
Un presidente verdaderamente democrático sería el primer interesado en combatir la corrupción, en lugar de emprender una campaña de desprestigio contra los jueces y fiscales empeñados en cumplir con profesionalidad su tarea; actúa de la misma manera para desactivar el trabajo de la UCO, intenta cercenar la independencia de los medios de comunicación que investigan lo que debe ser investigado, no permite que Transparencia responda a preguntas de obligada respuesta.
(…) La corrupción en el Gobierno y en el partido de Pedro Sánchez se lleva todos los titulares desde hace dos años. Llenan de vergüenza a la mayoría de los españoles, que no creen que el presidente fuera incapaz de advertir lo que ocurría a su alrededor, incluido su círculo más íntimo. Pero más allá de esa vergüenza, lo más preocupante es que los españoles tienen como presidente a un hombre falto de principios.
Finaliza el año y se acrecientan las especulaciones sobre el futuro político de Sánchez. Ojalá sea breve. Los españoles merecemos un presidente auténticamente democrático. Que respete la Constitución, la Ley y las instituciones. Y que no mienta”. Pilar Cernuda, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “The Objective”.
15.- “Se han cargado el Concierto de Año Nuevo”: “Apareció el director canadiense Yannick Nézet-Séguin en pantalla, vestido de acróbata de circo o de novio adolescente de boda de conveniencia en un salón de convenciones de Bakú o de algo. Digo que bastó verle subirse a dirigir el Concierto de Año Nuevo 2026 vestido de azul para saber, tristemente, que esta tradición habría de ser destruida a manos de la supuesta modernidad, esto es, de la barbarie.
Veníamos de ver a Estopa en “Tele-Pedro” en zapatillas de deporte y a Cristina Pedroche aparecer vestida como si se hubiera precipitado por un patio y se hubiera llevado, en su caída, ropa de todos los tendederos. (…) uno empieza vistiéndose de domador de leones para dirigir una orquesta e incluye dos temas nuevos de compositores para retratar el olvidado papel de la mujer en el mundo de la música y acaba convirtiendo el concierto de Viena en una batucada por los niños de Gaza, con coreografías de esas que el violador eres tú.
Modificar la tradición para mejorarla es destruirla porque hay cosas que, pudiendo, no se deben mejorar, o dentro de nada el del oboe llevará una sandía en la solapa, una chapa de Perro Sanxe, y se celebrará en un pabellón de balonmano para que quepa más gente, pues no es justo que puedan ir los ricos japoneses y no los niños de Jan Yunis que traen los de las juventudes de Sortu. Pondrán pancartas contra Ayuso, versionarán el “Gangnam style” o como Dios quiera que se llame, porque se ha cumplido el centenario de su compositor, o la de las tetas de Rigoberta. Bien pensado, Viena será Eurovisión”. Chapu Apaloaza en el “Abc”. Enésima evidencia de que no existe en el mercado champú capaz de combatir la creciente costra de caspa acumulada sobre el cuero cabelludo de Chapu…
16.- “Sánchez, en la segunda fase”: “El exprimer ministro británico Tony Blair ha publicado un libro (“On Leadership”) cuya lectura resulta altamente recomendable para desentrañar algunas de las enigmáticas claves que explican el errático comportamiento de los mandatarios en el poder. El antecesor de Keir Stamer revela que los dirigentes políticos atraviesan por lo general tres fases. La gran mayoría de los lideres, afirma Tony Blair se quedan en la segunda fase, la del orgullo, la soberbia, la arrogancia, el engreimiento, la altivez, el endiosamiento, la vanidad y el ensoberbecimiento. Un grado que implica la pérdida de la sensatez a causa de la eliminación de la necesaria humildad para conducirse en la vida.
Como habrán adivinado sagazmente, nuestro Pedro Sánchez Pérez-Castejón habita en ese segundo estadio y, tal como se conduce, resulta poco verosímil que pueda llegar algún día al tercero. Antes muerto que sencillo. Según relatan algunos de sus próximos, no oye a nadie, no hace caso a nadie y no se fía de nadie. Encerrado en su atalaya monclovita se cree el salvador de España, el hombre providencial que protege al país de la derecha, la ultraderecha, la involución, el fascismo y el desastre. Desde esa posición, tan fuera de la realidad, desdeña las encuestas preelectorales, los resultados de los comicios extremeños, las advertencias de los cercanos lúcidos, y, por supuesto, las opiniones de los medios de comunicación a los que considera entregados a la causa opositora a su excelso gobierno de coalición progresista.
La perdida de vista del entorno es lo que acaba con los gobernantes y ese mal de altura les ha afectado a casi todos los presidentes españoles.
Se trata de una enfermedad terminal que aqueja a los mandatarios generalmente meses antes de su final político. (…) Desde Napoléon para acá, todos han sufrido este soroche que les hace perder la brújula y alejarse de la realidad acercándoles a una estación término tan ineluctable como necesaria”. Antonio San José en “El Norte de Castilla”.
17.- “El tonto, el psicópata y el gran felón”: “La trama de corrupción que le ha reventado al PSOE en este año que termina tiene tres protagonistas y un sinfín de secundarios cuyas andanzas apenas empezamos a descubrir.
A la cabeza del reparto se sitúa José Luis Ábalos, en el papel de tonto útil abocado a servir de chivo expiatorio una vez pillado “in fraganti” con los fajos de billetes procedentes de la calle Ferraz y las mujeres de catalogo enchufadas en empresas públicas. Nadie quiere sabe nada de él, a pesar de las muchas gestiones que hizo para favorecer los negocios turbios de compañeros que ahora dicen no conocerlo. Lo cual nos lleva al segundo personaje de esta charca, que hemos llamado “psicópata” porque es la palabra que mejor define su personalidad peligrosa.
Pedro Sánchez es el vértice de un triángulo de podredumbre. Tiene a su hermano y a su esposa imputados, su fiscal general condenado, sus principales colaboradores presos o en libertad condicional, su vicepresidenta, Montero, sospechosa de encubrir a la mafia que actuaba desde la SEPI, su Gobierno paralizado y sus candidatos derrotados en las urnas, pese a lo cual no siente la menor culpa ni padece dolor alguno por inmenso daño causado a lo que prometió defender.
(…) Es un insulto a la democracia, un salivazo a la decencia, un traidor a todo lo noble que representa la política, digno discípulo del gran felón que completa esta triada infame. José Luis Rodríguez Zapatero es el origen de esta peste y su principal beneficiario. Con él comenzó a alzarse el muro. Él fue quien recuperó el discurso del odio entre compatriotas, a la vez que blanqueaba a los terroristas de ETA. El propició las crisis cuyas consecuencias aún pagamos. Algunos ingenuos pensamos que se trataba de un inepto henchido de sectarismo, pero ahora vemos que, tras cada paso, había un propósito claro de lucrarse con nuestra ruina y el desprestigio de nuestro país”. Isabel San Sebastián en el “Abc”.
18.- “El legado de Pedro Sánchez”: “Los indicios de cambio de ciclo y la ´bunkerización´ de Sánchez permiten enumerar algunos de los elementos de su legado. Uno de ellos es la polarización cultivada con entusiasmo. Ha dilapidado el crédito que le otorgaban causas como la regeneración y la igualdad.
(…) Además de los casos de corrupción por los que tiene una responsabilidad política, ha habido una apropiación de lo público: transformación del CIS en un órgano de propaganda; conversión de RTVE en un aquelarre de ´cheerleaders´. Ha atacado a los medios y a los jueces. La situación en Cataluña está más calmada, pero el Estado ha perdido instrumentos para defenderse de otra intentona secesionista: para empezar, el respeto a sí mismo.
Hay buenos datos macroeconómicos, pero también problemas: la pobreza infantil se consideró importante en otro tiempo; tras siete años tenemos la tasa más alta de la UE. El porcentaje de los españoles en riesgo de exclusión social supera el 25 %. Se ha gastado, pero no invertido: los fallos se perciben en la vida cotidiano. Aumenta el salario mínimo, pero el salario mediano lleva un tiempo estancado. La economía crece por volumen, impulsada por la inmigración. La situación de la vivienda es dramática y muchos jóvenes no pueden desarrollar un proyecto de vida. Las pensiones son un problema para la sostenibilidad del país. Se defienden políticas que favorecen a los ricos a costa de los pobres y a veces ponen en peligro la viabilidad del Estado: la condonación de la deuda, el cupo catalán.
El partido se ha descapitalizado y ha alienado a votantes en territorios históricamente favorables. El PSOE de Sánchez no es un partido federal, sino un proyecto de salvación personal que depende de los resultados de una fuerza que, como recuerda Salvador Illa, es otro partido. En este tiempo Sánchez ha dicho muchas veces que quería frenar a la ultraderecha”, pero nadie a hecho tanto como él para que crezca”. Daniel Gascón en “El País”. (Aunque cueste creerlo, en "El País" también hay alguna firma alineada con la "fachosfera"...)
19.- “Argüello for president”: “Desenfundó su revólver y disparó a bocajarro… Una ráfaga de palabras dirigidas a la yugular. “Preséntese a las elecciones”, se podía leer, grabado con meticulosidad, en la munición. Pedro, el guapo, sofocaba, abriendo fuego, la ofensa de Luis, el bueno. Que le había indicado al primero que debería someterse a una cuestión de confianza, o a una moción de censura, o convocar elecciones. Sin duda tres posibilidades que hieren de modo especial la sensibilidad del todopoderoso autócrata de La Moncloa.
Félix (Bolaños), a lomos de su caballo justiciero se había acercado al por si había que rematar a la víctima. Siempre que ésta se halle indefensa, claro. La normativa de riesgos laborales es sagrada. “Se busca”, ponía en el fajo de carteles que llevaba en las alforjas. La foto de Luis, junto con una leyenda en la que se imputaba al prófugo el delito de “manifestar sus opiniones”. Qué se habrá creído, mascullaba, el indómito vaquero a sueldo.
(…) El caso es que estos pistoleros de nuevo cuño, con la milonga de las ideologías como armas, les parece mal que un cura, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal, opine. ¿De política? Hoy todo es política, en todo ha metido sus pezuñas la política.
Argüello, hombre de sólida formación jurídica, no solo puede, sino que debe opinar. Y poner en duda la actual situación política de España en cuanto a su salud democrática no es sino no estar ciego. Como él ha explicado muy bien, la neutralidad no es una opción cuando el estado de Derecho y sus pilares están en riesgo, ni cuando se ataca a los fundamentos de la convivencia.
Que mejor situación para la actual situación política y social en España que el que la Presidencia del Gobierno la ostentara alguien con valores y convicciones, no un maniquí adicto a las ideologías e intereses que le permiten escenificar su farsa indigerible”. César Mata en “El Norte de Castilla”.
20.- “Una máquina que ampara el crimen”: “Una impresión semejante tuvo el otro día leyendo un artículo firmado por Ketty Garat y Teresa Gómez en “The Objective”. En él se afirmaba que la Policía Nacional se halla por completo controlada por murciélago que, desde los puestos de mando e incluso desde empresas tecnológicas externas, desactivan cualquier investigación que pueda salpicas al Gobierno.
En este artículo se nos describía el funcionamiento de una mafia desenfrenada que ha colonizado por completo la Policía Nacional, hasta convertirla en u organismo fiambre manejado por una patulea canallesca al servicio del partido de Estado. Sería, sin embargo, del género tonto pensar que dicha mafia no haya hecho lo mismo con otras instituciones. Quien decide infiltrar la Policía Nacional hasta convertirla en un tenebroso golem que ejecuta sus designios hace lo mismo con la Guardia Civil, el Ejército, la judicatura.
En algunos casos la operación habrá salido a pedir de boca y en otros se habrá tropezado con escollos e impedimentos que la hayan hecho fracasar, siquiera en parte, pero desde luego no habrá dejado de intentarlo. En realidad, el articulo de Garat y Gómez nos está hablando de un régimen corrupto hasta el tuétano, cuyo timonel ha resuelto colonizar el Estado, convirtiendo sus instituciones en una máquina que ampara sus crímenes.
¿Qué posibilidades hay de detener esta máquina proterva? A estas alturas me temo que las posibilidades son ya muy escasas, pues no son hallamos ante una hidra de Lerna de la que brotan, cada vez que es decapitada, numerosas y más feroces cabezas Tal vez podría destruir esta máquina una operación al estilo ´Mani Pulite”, aquella macrocausa impulsada en Italia por un grupo de magistrados heroicos que se atrevió a sentar en el banquillo a cientos de empresarios y políticos corruptos, llevándose por delante a varios partidos. Hoy por hoy esta es la única esperanza. Pero, ¿dónde están los jueces capaces de lanzarse a un empresa tan vasta e intimidante?”. Juan Manuel de Prada en el “Abc”