(o a ver quién la dice más gorda y/o insulta
de manera más burda)
1.- “El punto de no retorno”: “A la vista de cómo se humilla ante Marruecos en detrimento de una nación cuya integridad territorial ha sido allanada en una invasión extranjera masiva, cabe dudar de que el Gobierno fuese capaz de impedir una nueva insurrección separatista. Por fortuna el independentismo catalán no está en condiciones de repetirla, pero difícilmente encontrará una ocasión más propicia frente a un Ejecutivo colapsado en clara trayectoria de salida. Con el sanchismo en plena descomposición, las elecciones virtualmente perdidas y buena parte de su dirigencia pendiente de las investigaciones de la Justicia, España es ahora mismo un país indefenso frente a un ataque exterior y eventuales tentaciones internas de desestabilización política.
El tramo final de una legislatura agónica
augura sacudidas desesperadas por parte de un presidente capaz de desdeñar en
público la legitimidad de la alternancia y de utilizar al jefe del Estado como
diana de sus maniobras de propaganda. La crisis ceutí se ha convertido en el punto
de no retorno -como lo fue el “procés” para el marianismo”- de un mandato cuya
siempre escasa autoridad ha quedado triturada en el fracaso de la prevención,
contención y gestión de la avalancha.
Es muy probable, sin embargo, que la
inminencia del fin de ciclo provoque espasmos susceptibles de zarandear las
vigas del sistema que aún quedan a salvo. Los recientes dardos contra la Corona
no son improvisados: forman parte de un plan de resistencia y de confrontación
destinado a extremar la polarización al grado máximo. Sánchez no está dispuesto
a dejarse derrotar sin jugarse a fondo las últimas bazas que tenga a mano, y el
peor de los casos parece dispuesto a dejar un legado de tierra quemada a sus
adversarios”. Ignacio Camacho en el “Abc”.
2.- “Preso entre Puigdemont y Mohamed”: “Definitivamente los ciudadanos españoles -que problemas tenemos unos cuantos- nos hemos convertido en paganos de las inconfesables deudas contraídas por el actual presidente con interlocutores digamos «complejos», alguno manejando hilos desde Waterloo y otros acariciando un gato desde Rabat.
Sánchez no se ha apartado ni un milímetro de esa línea en su relación con los dos principales personajes que le han tenido agarrado por salva sea la parte, tanto Carles Puigdemont como Mohamed VI. En el caso de político fugado con la entrega a cambio de una investidura por la que no apostaba una legión de analistas ingenuos, de concesiones al separatismo catalán que habrían resultado impensables en cualquier momento de nuestra democracia, sencillamente porque ponen en cuestión a la mismísima clave de bóveda del estado. Cuatro votos, un billete para la Moncloa y una legislatura inane, punto.
En el caso del rey de Marruecos la cuestión es si cabe más compleja, sobre todo por la extrema opacidad a la hora de saber qué le debemos al régimen alauita y por qué se lo debemos resultando innegables unas concesiones que arrancaban (conocido el hackeo al teléfono del presidente) con el cambio radical de la postura española respecto al Sahara, con gestos que anteponen el agrado al vecino del sur frente a la propia Unión Europea de la que somos socios o con una justificación de la gestión marroquí en la gravísima crisis de Ceuta que parece dictada desde Rabat. Ya que los españoles acabamos pagando, no estaría de más saber el porqué”. Julián Cabrera, director de Informativos de “Onda Cero”, en “La Razón”.
3.- “¿Y por qué no volvería a ocurrir?”: “Resulta que las autoridades marroquíes estuvieron detrás de la incursión ilegal de más de 80.000 personas en Ceuta. Quién lo hubiera dicho. Lo próximo será descubrir que la marcha sobre Roma no fue una movilización espontánea. Más asombrado que yo estará el Gobierno, aferrado hasta ayer a dos teorías muy verosímiles: un error de interpretación jurídica por parte de los migrantes de una sentencia del Supremo y una vil campaña en redes orquestada por la internacional reaccionaria y «mega influencers ultraconservadores».
La pregunta fundamental es qué hacemos si Marruecos mañana provoca, o simplemente no impide, que crucen otras 100.000 personas. Porque lo que ha constatado esta crisis es que España no tiene forma de defenderse si Marruecos decide utilizar seres humanos para desbordar la frontera de Ceuta.
Precisamente porque esa frontera no puede defenderse únicamente con policías y vallas, tiene que defenderse mediante la diplomacia. Y la diplomacia no consiste en apaciguar al vecino a cualquier precio, sino en crear incentivos y costes. Marruecos debería recibir el mensaje de que atacar la frontera española -directamente o utilizando la inmigración como instrumento de presión- perjudicaría gravemente sus intereses.
España ha optado por una inane pasividad ante la determinación marroquí. Y Marruecos ha aprendido a interpretar nuestra voluntad de cooperar como una exhibición de vulnerabilidad. Por eso, además de aclarar lo que deba aclararse sobre el informe, el Gobierno debe explicar cómo evitará que vuelva a ocurrir y cómo reaccionará si efectivamente ocurre”. David Mejía en “El Mundo”.
4.- “El peor enemigo de España”: “Los informes policiales, ya judicializados, han puesto al descubierto las atroces mentiras de Sánchez y Marlaska y aniquilado el falaz relato del Gobierno y de todos sus voceros. Ya no espero que dimitan, hace mucho que ello debió haberse producido, sino verlos procesados y, si la Justicia así lo estima, en la cárcel.
Las tropelías cometidas por el sanchismo han sido muchas y muy nocivas para España y los españoles. Tantas y tan graves que no hay necesidad de enumerarlas y son ya una reata, que ha superado con creces la centena, los que están imputados, procesados y algunos ya condenados, entre ellos los máximos referentes ideológicos, Zapatero, u orgánicos, Ábalos y Cerdán del partido.
Pero ha sido la invasión marroquí de Ceuta lo que ha hecho reventar los límites y la paciencia. Ha retratado en toda su miserablilidad algo aún peor que la inutilidad manifiesta de esa banda que ostenta el poder, lo exprime en su beneficio, nos desgobierna. Hemos visto ya al desnudo, o con bañador en La Mareta, su pelaje y su calaña.
Pero el cántaro se ha roto en pedazos. No les va a valer ni siquiera el pretexto de la ignorancia. Lo sabían. Y si no, es porque no quisieron saberlo. La juez encargó un informe, ellos ninguno. No tenían la menor voluntad de conocer la verdad, sino que pusieron todo su empeño en ocultarla.
Se les han caído lo palos del sombrajo. Esto ya no tiene para ellos marcha atrás y «van pa'lante». El zafio y desesperado intento de boicotear que las gentes pudieran salir a manifestarse y apoyar a Ceuta en las plazas de España ha sido el remate de la infamia. Los españoles, todos los que no padezcan ceguera sectaria, saben ya quién es Pedro Sánchez: el peor enemigo de España es”. Antonio Pérez Henares, director de Publicaciones del grupo Promecal (Méndez Pozo), en “El Debate”.
5.- “Ya ni Sánchez soporta a Sánchez”: “Sánchez ha iniciado el curso, somo suele, en la Cadena Ser. Vuelve a casa después de las vacaciones, y su mensaje a los españoles es situarse más cerca de Mohamed VI que de Felipe VI y lanzar jeremiadas sobre su derecho al descanso. Qué cosas. Por supuesto, miente: nadie ha cuestionado su derecho a las vacaciones, sino la irresponsabilidad de un presidente que no da la cara en la peor crisis territorial del país en años, quitándose de en medio durante semanas. Pero lo significativo de la entrevista no han sido las contradicciones oportunistas o las mentiras impúdicas, una rutina que ya se da por descontada, sino el tono. Nunca se ha visto un Sánchez con menos empaque, con menos magnetismo, con menos “swing”. Más que cansancio, parecía hastiado, como si ya se aburriera a sí mismo con sus relatos.
En este regreso, tal vez el último retiro palaciego estival, era inevitable ver a un Sánchez muy desconectado de la realidad, mientras defendía campanudamente sus vacaciones tras “un ataque a la integridad territorial de España”, en lugar de convocar el Consejo de Seguridad nacional. Ya ni ve ni el “epic-fail”. De hecho, no parecía del mentiroso desahogado de otras veces, que planta cara a los hechos con desparpajo, sino un tipo algo sonado.
Su frialdad ha derivado en un nivel peligroso de empatía cero con el sufrimiento de los ceutíes. Ya ni por instinto político. Cero. Tal vez Sánchez ha acabado por pasarse de rosca y ya lo acecha su propia caricatura. Se presupone que Sánchez peleará hasta el final, porque es su naturaleza, pero lo visto en esta entrevista es la imagen de un púgil dando golpes al aire en el ring”. Teodoro León Gross en el “Abc”.
6.- “Pedro quiere ser el Rey”: “No hay nadie que le comprenda, pero Pedro quiere ser el Rey. Y no es un eufemismo de mariachis. El sanchismo aspira, entre estertores e invasiones, a convertirse en una monarquía socialista absolutista. El reinado democrático de los últimos Borbones, éxito plural de nuestra Transición, molesta. Sánchez ni siquiera recuerda la fecha en que Felipe VI llegó al trono, pero quiere hacernos creer que Ceuta, España y Europa han sido abducidas por el enemigo liberal —mejor dicho, la «ultraderecha»— y que solo Pedro el Grande puede salvarnos.
Lo que parece es que Sánchez tiene miedo de molestar a una monarquía alauí que lleva tiempo vigilando al Gobierno español, a sus familiares y amigotes. Soltar en la radio que el Rey Felipe nunca ha querido viajar a Ceuta «en los 20 años de su reinado» es pura y alocada ignorancia. El soberano fue proclamado en 2014 —o sea, hace 12 años—
¿Qué saben los asesores del presidente español de nuestra historia antigua o reciente? Intuyo que poco. Andan distraídos colando frases sobre la extrema derecha que viene, ya sea europea, italiana, de Vox, de la señora Sílvia Orriols, de Trump… Si para evitar la convocatoria de elecciones hay que atacar a la monarquía española, no tengo duda de que lo harán.
¿Será Ceuta el Waterloo del presidente? Quizás. Pero si el soberano Sánchez sigue decidido a impedir la alternancia, incluso a costa de la Monarquía y de la Constitución, España llegará a las siguientes generales convertida en un páramo en bancarrota. No hay economía, sanidad, educación ni ciudadanía que aguante la que está cayendo. Aunque Pedro siga creyéndose el rey”. Rosa Cullell en “The Objective”.
Hubo un tiempo en que ser socialista, creyente, monárquico accidentalista y simpatizante de la Guardia Civil no comportaba graves disonancias cognitivas. Aquel progresista español parecía realmente progresista: prefería declararse hijo de la democracia antes que nieto de la guerra. Luego llegó Zapatero y exhumó los demonios familiares del fratricidio por una funesta combinación de cálculo, frivolidad y esa delatora coquetería de la estupidez que es el narcisismo moral. Le perdonaríamos más fácilmente si lo hubiera hecho por un puñado de joyas.
Va quedando claro que el zapaterismo fue una enfermedad degenerativa cuyo actual cuadro clínico recibe el nombre de tardosanchismo. En esta fase ya terminal, el sistema inmune del enfermo enloquece definitivamente y se revuelve contra sus propias defensas ideológicas, hasta que el aspecto del paciente se torna irreconocible. Solo así se explica que, puesto en la tesitura de tener que elegir entre el rey constitucional de una democracia europea agredida y el monarca feudal de un patriarcado corrupto agresor, Pedro esté optando abiertamente por defender al segundo mientras desliza acusaciones contra el primero”. Jorge Bustos en “El Mundo”.
8.- “La traición consumada”: “Con la invasión de Ceuta a nado, el cuento del tirano Sánchez se va al guano. Legiones de insatisfechos revientan las esclusas porque las mañas de la zorra están al descubierto. La mayoría de españoles –los que duermen por costumbre y consienten sus ruindades y fechorías– han vuelto fundidos por un veraneo mísero y corto, de inflación galopante, y con estrés posvacacional. Nunca le ha jodido tanto al pueblo soberano pagar la minuta de la Mareta a un Presidente trincón, que es el Jefe sin ánima nóbili –sin nobleza de ánimo– de una banda criminal dedicada al saqueo, según sentencias judiciales.
Toda la trayectoria política de Sánchez, desde su primer día de mandato, se enmarca en esta traición solapada y estratégica, envuelta en un falso discurso democrático. Algunos llevamos denunciándolo durante más de 8 años. Hasta ahora ha conseguido con suma facilidad que ese relato destructivo adquiera rango de costumbre, y que ésta a su vez, y siguiendo la pauta aristotélica, se convierta en naturaleza.
Pero viendo la degradante secuencia de los hechos de este mes de agosto, parece que sí importa y mucho a cantidad de españoles. Ceuta es una traición que se llevará por delante al tirano, pues esto, amén de una traición sustantiva y tipificada en el código penal, es además una flagrante dejación de funciones. Secuestrado el Rey, amordazado el Ejército, y desarmadas las fuerzas policiales, los invasores –una legión de «licenciados y diplomados», según J Mohedano en TVE–, son ya la gran reserva de Sánchez”. Antonio Piedra, el sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León “.
9.- “¿Puente o Bolaños? Tremendo dilema”: “No se rían, que no es fácil sumergirse en el dilema de la elección del sucesor del Pedro Sánchez al frente de la Secretaría General del PSOE y, no lo descarten, de la Presidencia del Gobierno. Se trata de elegir, según trasciende de fuentes socialistas, entre dos fenómenos de la política como son los ministros Óscar Puente y Félix Bolaños, cuyas trayectorias profesionales hablan por sí mismas y que, además, levantan pasiones similares entre los votantes de izquierdas, siempre agradecidos a esos notables que buscan por encima de todo la concordia entre los ciudadanos.,.
Adornan a Puente muchas virtudes, por ejemplo, la de ser profeta en su tierra, y esa capacidad de análisis de la actualidad que le permite anticiparse a los acontecimientos. Ahí está, nada menos, su tuit, «otra crisis que ha resuelto el presidente Pedro Sánchez», que publicó al principio de la crisis ceutí.
Y qué decir de Félix Bolaños que no haya dicho ya Cayetana Álvarez de Toledo… salvo recordar que fue uno de los grandes jaleadores del acuerdo de reconciliación con Marruecos, allá por abril de 2022, decisión de política exterior que no ha hecho más que cubrir de bendiciones a España como pueden atestiguar los ceutíes y nuestros antiguos amigos saharauis.
Ya les digo que el dilema no es fácil, no, y eso que las fuentes socialistas no incluyen en las quinielas de la sucesión a esos dos grandes intelectuales de la izquierda internacional y referentes absolutos del progresismo en España como son los dos Lópeces, don Óscar y don Patxi, lo que haría casi imposible inclinarse por alguno de esos cuatro magníficos jinetes del sanchismo”. Alfredo Semprún en “La Razón”.
10.- “De Elena de Troya a Begoña de Ceuta”: “Todo empezó, dicen, cuando a Begoña le robaron el móvil en una reunión con empresarios marroquíes. Había pasado el Estrecho en hábito de catedrática y de empresaria de imprevista solvencia, o al revés. Y, según denunció el propio Gobierno, caso único en la historia del espionaje, a continuación jaquearon los móviles del ministro del Interior, de la ministra de Defensa y de su marido, hasta entonces presidente del Gobierno y desde entonces presidido por Rabat. Del Sáhara a Ceuta, Sánchez ha traicionado y entregado todo, saltándose al Rey, a las Cortes y a lo que no sea su zona inguinal, bajo la chilaba. Nunca algo para ir suelto ha oprimido tanto.
Nadie sabe, salvo los jaqueadores y los jaqueados, qué había en esos móviles pero ni Los 120 días de Sodoma producidos por Javier Bardem y su amigo Weinstein podrían albergar escenas tan salvajes como para producir tal terremoto geoestratégico. Pero si, de creer a Homero, la guerra de Troya empezó por Elena (en realidad por Afrodita, que la embrujó para Paris) la entrega de Ceuta -y antes la del Sáhara y otras mil, incluida la sede del Mundial de fútbol- empezó por Begoña.
La diferencia entre la Ilíada y la Begoñíada es que una evoca los trágicos avatares del destino y el capricho de los dioses; otra, el fruto podrido de unos mortales que van de héroes y no pasan de canallas. Aquí, el sultán pretendiente, con la magia del móvil de Begoña, manda violadores y proxenetas a Ceuta, y, como no se rinde, los bardos begoñiles insultan ferozmente a invadidos y violadas. Lo progresista es dejar que te asalten, te defequen, violen y, sin dejar de pagar impuestos, te insulten en televisión. Protestar es muy, muy facha”. Federico Jiménez Losantos en “El Mundo”.
11.- “España, abocada a una nueva crisis del 98”: “Con el aparato del Estado en sus manos, las manos de un enemigo de la nación, Sánchez va a intentar crear un estado de excepcionalidad mediante algún acontecimiento o catástrofe sobrevenida (o largamente buscada) que le permita aplazar la convocatoria electoral o postergarla hasta el momento en que, con la ley de Nietos a punto, las urnas le otorguen alguna posibilidad de victoria. El artículo 116 de la CE establece la imposibilidad de disolver las Cortes mientras estén declarados el estado de alarma, de excepción o de sitio. Sin disolución del parlamento no hay posibilidad de convocatoria electoral.
La invasión de Ceuta y sus consecuencias darían al sátrapa la excusa -una grave crisis de seguridad nacional- perfecta para llevar adelante sus planes. Pero yo sinceramente creo que Sánchez está muerto y que su futuro inmediato no puede ser otro que la cárcel o la huida a algún país sin tratado de extradición. Todo puede ir mucho más deprisa de lo esperado. Tanto la Moncloa como Ferraz están avisados: la imputación del PSOE como persona jurídica por financiación ilegal está al caer tras la condena de Ábalos, octubre a más tardar, y eso marcará el final de la escapada.
Sus socios ya se lo han advertido: hasta ahí podemos llegar. Lo cual nos plantea el problema del futuro de España en toda su dimensión: la necesidad de reconstruir desde los cimientos el edificio de la convivencia entre izquierda y derecha, entre tirios y troyanos, tras el tsunami que ha supuesto el sanchismo. Todo un reto que la derecha democrática española debería, por una vez, estar dispuesta a honrar, si de verdad quiere evitarnos otra crisis del 98 que supondría, esta vez sí, la desintegración definitiva del país.” Jesús Cacho, editor de “Voz Populi”.
12.- “Tarde, mal y nunca”: “Es evidente que el Gobierno no ha vuelto al trabajo por sentido de la responsabilidad; ni porque empatizaran con los compatriotas ceutíes que el aciago 30 de julio perdieron su bienestar y su convivencia; y ni siquiera conmovidos por la tragedia de más de cien fallecidos y el drama de varios miles de personas literalmente tiradas por las calles y playas de la ciudad.
Ante el secreto a voces de la participación o la connivencia marroquí no hay ninguna reacción y la respuesta oficial del Reino de España no se produce ni a través de la diplomática formula de la enérgica protesta.
Todo el mundo está volviendo de nuevo los ojos al espionaje que, a través del “spyware” Pegasus, sufrieron varios miembros del Gobierno, entre ellos el propio Sánchez y los ministros de Interior y Defensa.
En ese entorno, asusta pensar en lo que pueden estar haciendo con un Pedro Sánchez, rendido a su amoralidad y a todas sus vanidades y ambiciones, y que tiene abiertas multitud de heridas en las que hurgar. Siendo así es muy fácil unir la línea de puntos y completar el silogismo, y si la condición corruptora de Marruecos opera como premisa mayor y la vulnerabilidad de Sánchez como premisa menor, la conclusión inferida son las concesiones y la rendición a los intereses y aspiraciones del rey Mohamed VI, que quiere pasar a la historia por haber conseguido arrebatar a España algún territorio y que sabe que no va a encontrar unas condiciones mejores”. Ignacio Centenera en “Ok Diario”
13.- “Crítico musical del apocalipsis”: “Solo en la voluntad de generar un problema se entiende la actitud de Pedro Sánchez, que mira a Ceuta como cuando, a las siete de la tarde en el Aquarium de San Sebastián, les dan de comer a los tiburones y los niños quedan delante del cristal extasiados y azules ante el devorar de las fieras marinas.
El sanchismo es una acción política que colinda necesariamente con la hecatombe, pues necesita que el mundo se acabe constantemente para salvarlo. Pase lo que pase. Todas las crisis le han venido a Sánchez muy bien: el covid, el volcán, la voladura de la OTAN. Si no hay problemas, él los fabrica, en cuanto que trabaja como “influencer” musical en el marco del apocalipsis que le acompaña. Y, por supuesto, lo de Ceuta: un río revuelto en el que esperaba pescar unos cuantos ultraderechistas mientras “farmeaba” aura con bañador marcapaquete en las rocas de La Mareta, que no resbalan que no veas.
Se chuparía los dedos demoscópicos si se desencadenara una Tercera Guerra Mundial, pues resulta evidente que a nadie le importan los negocios de tu mujer, de tu suegro, que medio partido esté imputado o en la cárcel, o las joyas de Zapatero, que superan el tesoro del Carambolo, si la gente tiene que salir a la calle a romper las lunas de las farmacias con tapas de alcantarilla para conseguir pastillas de yodo para los niños.
Que Sánchez, ese hongo nuclear ha caído, lo sabremos cuando termine de caer, cosa que aún no ha sucedido. Pero para conseguir el efecto de caminar sobre una cornisa hace falta cierta altura sobre el suelo, y el golpe te lo vas a dar tú. Sánchez es un político de ruleta rusa, pero la sien la ponemos nosotros”. Chapu Apaloaza en el “Abc”.
14.- “La utilidad de Óscar Puente”: “La vida de un rey es difícil, y entre sus trances ingratos está el de estrechar la mano a personas detestables. El ministro de Transportes ha reprochado que Felipe VI saludara al activista ultraderechista Javier Negre: una absoluta ignominia, posteó en X, mientras publicitaba a una figura a quien muchos ciudadanos ni siquiera conocen.
El ministro forma parte de un Ejecutivo que está manejando de manera desastrosa la violación territorial y la crisis humanitaria posterior en Ceuta, que pone en riesgo la salud y la seguridad de los inmigrantes y de los ceutíes. Y un Ejecutivo que también impide que el Rey viaje a la ciudad autónoma: su visita podría incomodar a Marruecos.
El saludo es un McGuffin: esa tensión es la que motiva las declaraciones del ministro, responsable de una gestión negligente que incluye Adamuz y su respuesta, además de los retrasos e inconveniente de los ferrocarriles de todo el país. Aparte de esa pericia gestora, el ministro ha tratado con displicencia y brutalidad a ciudadanos que protestaban, con desprecio a periodistas que fiscalizan a su Gobierno y a medios de comunicación que fiscalizan la corrupción y, por supuesto, a miembros de la oposición: ha dicho que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, es un “imbécil” y un “inútil”.
Ser un trol -por usar la descripción de David Mejía- es la función principal que el ministro Óscar Puente tiene en el Gobierno: no está en su puesto a pesar de esas características, sino precisamente por esas cualidades. Su presencia en el cargo es una prueba elocuente de la degradación institucional de nuestro país; y un ejemplo de la selección adversa en nuestra política”. Daniel Gascón en “El País”.
Y ahora, con la invasión, Sánchez y sus apóstoles se van de vacaciones y hacen simulaciones en chanclas mientras Ceuta sigue invadida por morabitos contaminados. En la España anestesiada y bobalicona, hay quién compra la invasión de Ceuta y la prioridad de atender a los invasores antes que proteger a los invadidos, de ayudar a los que contagian antes de aislar a los posibles contagiados, de mantener a los que llegan antes de garantizar el bienestar de los que contribuyen y cotizan.
Por eso, hay que empezar a actuar: ayudando primero a los ceutíes encerrados en sus casas por la inacción consentida del gobierno socialista. Segundo, llevando a los invasores a las casas y domicilios de quienes los han traído aquí, no solo políticos con cargo y nombre, sino también hacia todas aquellas organizaciones que se siguen lucrando del negocio de la inmigración.
Tercero, señalando a quienes contribuyen a mantener un sistema ruinoso que sólo alimenta al mediocre improductivo a costa del trabajador, empresario o autónomo saqueado.
Cuarto, impidiendo que los responsables de tanta desidia, corrupción, robo y cachondeo paseen tranquilamente por las calles; que sientan el miedo que su impunidad política no parece reconocer. Y si nada de esto funciona, tomando la Moncloa como en su momento se tomó la Bastilla; sólo así se acaban con los tiranos. Así que, dejemos el qué por un día y empecemos a pensar en el cómo. El que pueda hacer, que haga”. Fran Carrillo en “Ok Diario”. El firmante fue parlamentario andaluz y senador en representación de Ciudadanos, el partido impulsado por Albert Rivera que venía a regenerar la política española. Ahora, secundando la consigna filogolpista de José María Aznar, propone tomar la Moncloa como se tomó la Bastilla…
16.- “¿Unidad de quemados”: “En el perreo celebratorio del fútbol andábamos, como si no hubiera otra cosa en el planeta, cuando vino don Julio Martínez, más conocido como Julito, a decir que su examigo el expresidente Zapatero se embolsó algo más de medio millón en comisiones (un moderado 1 por ciento), más un peculio de 5.000 mensuales, por su mediación en el caso Plus Ultra. Alo que no contradicen los directivos de la aerolínea, ni siquiera cuando dice Julito que “el que marcaba los pasos a seguir” era el de la sonrisa mefistofélica.
Todo muy presuntamente. Y todo desmentido en directo por el propio interesado, en una siembra de inquietud que nos deja, entre lo de Plus Ultra y lo del “regalo de cortesía” de las joyas, con la amenaza de una nueva bomba de calor sobre el PSOE. Y eso que en el partido no se encuentra quien deje de poner su mano en el fuego por el refundador del socialismo. Manos que se han de quemar en la ceniza de los días y los tribunales, por mucho que algunos piensen que más ya no se puede quemar lo que calcinado está.
Por el humo se sabe donde está el fuego, como canta Fernando a doña Francisquita. Pero es difícil saber que es lo que hay en verdad detrás tanta cortina fumífera. Humo de incendios que alcanza ya valores milenaristas. Y humo de hogueras de las vanidades y los latrocinios, que empieza también a pasar de lo evaluable a lo inconmensurable. La codicia y la desfachatez de unos alimentada por la estulticia de los otros. La comprobación de lo poco que dura siempre la alegría en casa del pobre. Y lo nada que consuela que a veces, aunque solo sea a veces, los ricos también lloren”. Carlos Aganzo, exdirector de “El Norte de Castilla”.
17.- “Martínez o creerse Supermán”: “Las andanzas orgánicas de Carlos Martínez desafiando todo lo que se menea de Moncloa para abajo traerán consecuencias. Sobre todo para él. Su alianza atolondrada, contra viento y baronías, con la fracasada Enma López, del clan Cerdán, derrotada en las primarias de Madrid por la vallisoletana Reyes Maroto, seguirá trayendo cola. Martínez anda pidiendo árnica después de alardear de que su amiga iba a ganar a quienes trataron de hacerle entrar en razón y que no acudiera al aquelarre de Enma López, en el que el protagonista ha acabado por ser él.
Es lo que tiene vivir eufórico y levantarse cada mañana creyéndose supermán. No haber salido todavía del cascaron de Soria y pensar que se puede andar, escobilla en mano, subido al papamovil, mientras el subdelegado del gobierno y el guardia civil de jornada le reían las gracias contra la seguridad del tráfico. Martínez estaba acostumbrado a ganar en las urnas de Soria. Llegó a Castilla y León y Mañueco le enseñó a perder. Mañueco siempre alardeando de los resultados educativos de PISA (con garbo).
El de Soria es implacable, opción que apoya en primarias, opción que va al foso. Tres de tres, de momento. Es más infalible que La Cuneta de Castilla. Veremos cómo sale de este atolladero. Ya hay quien sospecha en el PSOE que la plaza de senador autonómico de Tudanca la quiere para sí, a imitación de lo que ha quedado de la andaluza María Jesús Montero tras pasar por el trillo electoral de Juanma Moreno, o antes Lobato, en Madrid. ¿Estrambótico? Cosas veredes.
El caso es que todo lo que le concierne al PSOE CyL lo lleva de su cuenta, con sigilo, y sin dar explicaciones a los que mandan, por arriba, por abajo y por los lados. Miente más que habla. Martínez es una cooperativa en sí mismo, a imitación de su proceder durante 19 años en Soria. Cualquier día el resto se harta y se encuentra como Julio Villarrubia, de patitas en la calle. Por la vía ejecutiva, como llegó de la mano de Cerdán”. Regalado en “El Mundo de Castilla y León”. Enésima andanada del “alter ego” de Saulo Lacustre contra el líder socialista en Castilla y León. Lacustre respira por la misma herida de siempre: no perdona a su otrora admirado alcalde de Soria su apoyo a la reforma de la Ley de Publicidad Institucional. Y es que, como dice -refiriéndose a otros, claro-, el propio Regalado, los billetes son los billetes (en ese caso los que la Junta enchufa a la cuenta de resultados del medio que dirige).
18.- “Banda de ladrones”: “El presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, ha logrado cerrar el círculo. El obispo vallisoletano ha logrado que la extrema derecha y el populismo gubernamental le presenten con cuernos y tridentes en medio de las llamas del infierno. Alguien podría pensar que el prelado vallisoletano es un profesional de meterse en charcos buscando protagonismo, un escaño en el Congreso o un butacón de tertuliano den la televisión pública, pero nada más lejos de la realidad.
No es nuevo ni intención de Argüello que la Iglesia haga suya la defensa del pobre y del inmigrante como tampoco lo es que afirme sin remilgos que la dignidad humana se extiende desde el útero materno hasta el último aliento de la vida. Solo la ignorancia o la mala intención pueden pervertir esos principios del cristianismo, que, como todo en la doctrina católica, se resumen en que amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.
Salirse de ese paradigma será merecedor de estatuas ecuestres nacionalcatolicistas o de salvaconductos de progre como los que ahora desde la política se pretenden erigir o imponer a quien hable legítimamente en nombre de la Iglesia. En definitiva, izquierda y derecha se afanan en explicar a los católicos a qué partido deben votar mientras les niegan el derecho a pensar porque si piensan es que están politizados.
Es paradójico que la libertad sea una condición más accesible a quienes establecen su fe dogmática como principio vital que a quienes ven sometida su ideología a los argumentarios de un partido político.
La Iglesia ha de abstenerse de cualquier veleidad partidista pero no por eso ha de renunciar a mostrar su doctrina sobre cómo debemos conducirnos como seres humanos, eso se llama apostolado y nada tiene que ver con afiliarse a ningún partido político”. David Frontela, contertulio de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en el “Abc” (edición Castilla y León).
19.- “Los secuaces devoran al PSOE”: “Indigna la frivolidad y el simplismo con que se despacha, desde determinados medios y portavocías políticas, la sentencia del Tribunal Supremo del caso de las mascarillas, por el que ha sido condenado a 24 años de prisión José Luis Ábalos, exsecretario general del PSOE de Pedro Sánchez y exministro de Fomento. (…) Aburre el cacareo incesante de quienes atribuyen condenas como la descrita a conspiraciones golpistas desde el más alto tribunal de nuestro sistema judicial. Que para conspirar no habría falta ser tan exhaustivo ni “farragoso”.
También aburre y preocupa mucho la perspectiva de los que califican a Víctor de Aldama de corruptor necesario y, por tanto, de inductor de todas las tropelías, estafas y malversaciones de José Luis Ábalos y de su otro secuaz, Koldo García, el que todo lo grababa. No es comparable la responsabilidad de uno y de otros. Plantearlo así es como si calificar lo que negociaban Koldo y Ábalos hablando de Ariatna y Carlota, fuese culpa de que, sobre todo la segunda, según Ábalos dijo y registró Koldo, se enrollaba “que te cagas”.
(…) Es todo repugnante y vomitivo. El Gobierno, por supuesto, pero también cualquier militante del PSOE, cualquier cargo, hasta el más eventual de sus votantes debería juzgar lo sucedido sin paños calientes, sin apostillas, sin circunloquios justificativos ni edulcorados. Solo los hechos probados de este caso, con el tráfico de influencias en el centro de la organización criminal. Son suficientemente explícitos y graves como para que el presidente Sánchez no solo convoque elecciones, sino para que, por vergüenza torera y responsabilidad cívica y política se orille definitivamente”. Ángel Ortiz, director de “El Norte de Castilla”. Una sola puntualización, caro Angelo: Ábalos nunca ha sido secretario general del PSOE. Supongo que ha sido un mero lapsus, y no un burdo intento de elevar al grado máximo su antiguo cargo orgánico.
20.- “Vito Quiles no es el héroe que merecemos, pero sí el que necesitamos”: “Opina Juan Soto Ivars que Vito Quiles trabaja inadvertidamente para el PSOE; al Gobierno le viene fenomenal tener un antagonista que le permita azuzar el fantasma de la turboextrema ultraderecha, lo único que Saunamán puede ofrecer ya a su menguante base de fieles, anhelantes de algo a lo que poder aferrarse después de la infinita sucesión de escándalos, imputaciones y condenas del último par de años.



