miércoles, 18 de marzo de 2026

PERLAS DE LA FACHOSFERA PATRIA

(o a ver quién la dice más gorda y/o insulta 

de manera más gruesa)


 1.- “Sánchez y su izquierda”“Por algún motivo (seguramente, la corrección política imperante por imposición), la extrema derecha es la extrema derecha, mientras que la extrema izquierda es solo la «izquierda a la izquierda del PSOE», o «el espacio político a la izquierda del PSOE». Llamemos a las cosas por su nombre y expresemos aquí una tesis: Pedro Sánchez está fagocitando a la extrema izquierda y, si aún está en condiciones de sostener el poder en las próximas elecciones, eso ocurrirá gracias, precisamente, a que el PSOE engullirá a buena parte de lo que hay a su izquierda.

En Extremadura, Podemos sí consiguió un buen resultado, recogiendo los restos de Sumar y gracias a la debacle sufrida por el PSOE. Lo comido por lo servido. Pero en Aragón, Podemos desapareció y Sumar se quedó con un solitario diputado, para llegar a Castilla y León y desaparecer los unos y los otros.

Parte de esos votos perdidos por la extrema izquierda de ámbito nacional han ido a partidos regionales, como la Chunta Aragonesista. Pero en Castilla y León los ha succionado el PSOE, que ya echa cuentas de hasta dónde podría llegar si Sumar y Podemos insisten en suicidarse.

Sin embargo, en Moncloa miran hacia más lugares. Porque es altamente probable que, en unas elecciones generales, Pedro Sánchez esté en condiciones de arrebatar muchos votos nacionalistas e independentistas. No sería la primera vez que votantes de Esquerra, Bildu, Compromís, y otros partidos en esa misma línea, ven cómo algunos de sus votantes acuden en socorro del PSOE para evitar que gobierne la derecha. Ocurrió en 2004 y 2008, con Zapatero. Y podría ocurrir de nuevo con Sánchez. Vicente Vallés en “La Razón


 2.- “La izquierda en cabestrillo”: “Castilla y León confirma lo que Extremadura anunció y Aragón repitió: que el electorado quiere gobiernos de derechas, liberal-conservadores, que frenen, deroguen y eliminen cualquier resquicio de sanchismo y socialismo liberticida. Parte de los votos que explican el crecimiento del PP se entienden por la absorción, no completada en su momento, del último votante de Ciudadanos, que en las anteriores elecciones confió en el partido naranja y ahora se ha ido con Mañueco.


Vox debe poner ahora el precio justo al acuerdo, sin que eso signifique entregarle al ganador sus votos y procuradores gratis. Condicionar un programa de gobierno es aceptable siempre y cuando las exigencias no alcancen un estatus superior al que los números e importancia te otorgan. Pero de eso van las negociaciones políticas. Y no se puede obviar que, si bien las expectativas creadas reflejaron un protagonismo mayor, Vox sigue creciendo, sumando músculo sociológico y, por tanto, será de nuevo decisivo en la conformación de las futuras políticas de la región. Por su parte, la izquierda, a la que ya no le sirve azuzar a la masa con sus mantras habituales del «No a la guerra» y «que viene la derecha», sigue en cabestrillo.

Sánchez fagocita a una extrema izquierda más pendiente de hacer seguidismo de quién le mantiene corruptamente en el gobierno y en sus escaños que de proponer una alternativa diferente a lo que tienen sus alicaídas y famélicas bases. Si bien su candidato, Martínez, ha intentado alejarse del Presidente del Gobierno, la presencia de este, del infame Zapatero y de toda la tropa de la Rosa Nostra en la recta final de campaña, confirma que no hay territorio que no esté controlado, dirigido y manoseado por Moncloa.” Fran Carrillo en “OkDiario”. Carrillo fue diputado y senador “Ciudadanos”, el partido liderado por Albert Rivera que iba a regenerar la política española…


3.- “¿Ganadores que han recibido castigo”: "Vox ha caído en la trampa en la que caen partidos bisoños, con ejemplos que han sido frecuentes en las últimas décadas: presumían tanto de que iban a alcanzar lo imposible, que un buen resultado se convirtió en fracaso. Vox estaba seguro de superar el 20 por ciento y conseguir 3 o 4 escaños más que en las pasadas elecciones. Tuvo uno más, lo que no está mal, y casi un 19 por ciento de votos, pero la vanidad con la que se expresaban algunos de sus dirigentes ha convertido su buen resultado en una decepción.

En el caso del PSOE, el éxito de Carlos Martínez es incuestionable. De Carlos Martínez. El éxito es suyo, como sabe cualquier castellano y leonés que conozca medianamente la política de su tierra. No era el candidato que quería Pedro Sánchez, sino el que querían los socialistas de su tierra, que admiraban además cómo Martínez se había ganado a pulso la alcaldía de Soria durante cuatro mandatos.

Para Vox ha llegado la hora de la verdad. Que no se hayan cumplido sus expectativas seguro que está relacionado con su animadversión hacia el PP, mezcla de celos y de desprecio, que les ha llevado a un bloqueo de las negociaciones de gobierno. Transmitía la sensación de que les interesaba más mandar a Feijóo a Galicia que desalojar a Sánchez de La Moncloa.

El revolcón de los socios de Pedro Sánchez el pasado domingo pasará a la historia. Entre Sánchez y Yolanda Díaz, la vicepresidenta en la gala de los Óscar el día de las elecciones, se están cargando la izquierda española. Si no se la han cargado ya.”. Pilar Cernuda, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “Díario de Burgos”. Será contertulia de la televisión autonómica y hasta tendrá segunda residencia en Segovia, pero esta aguda “analista” debe ser la única que no se enteró de que Martínez ha sido el candidato ungido por Sánchez (Puente y Cendón, mediante) para sustituir al olvidable Tudanca…


4.- “Un discurso inadecuado”:  “Debo admitir que desde un republicanismo inane y adolescente, he ido evolucionando hacia una aceptación de la Monarquía como forma política del Estado en mi edad madura. La Corona es un poder neutro y moderador que garantiza estabilidad y convivencia. Así, cuando el Rey de España dice ante el embajador de México que «hubo mucho abuso» durante la colonización de América, también ha habido luchas, digamos, controversias morales y éticas en cuanto a cómo se ejerce el poder.

El Rey ha reconocido que «hay cosas que cuando las conocemos, cuando las estudiamos, en nuestro criterio de hoy en día, con nuestros valores, pues no pueden hacernos sentir orgullosos, pero hay que conocerlos, y en su justo contexto, no con excesivo presentismo». En el siglo XVI no había en México ‘controversias’ como las que hoy nos entretienen, y aún faltaban siglos para que los antepasados españoles de López Obrador cruzaran el Atlántico para ir a poner allí la semillita de un caudillo indigenista.

Habrá quien se sorprenda de que en la sociedad azteca no hubiera un ministerio de Igualdad y que ninguna mujer en el México indígena hubiera llegado a ministra como Irene Montero para que afeara a aquellos bárbaros su costumbre de arrancar el corazón a sus víctimas con un cuchillo de obsidiana, siempre que las víctimas fuesen mujeres no pertenecientes a la extrema derecha.

Conste que me gusta el titular de la Corona. Me gustó también su padre cuando acertaba a someter sus bajas pasiones a la defensa de los valores constitucionales y embridó a los militares aquel 23 de febrero de infausto recuerdo, pero en los últimos tiempos no acaba de acertar con el discurso”. Santi González en “The Objective”. 


5.- “La agonía de Frankenstein”: “Si algo ha quedado claro de nuevo en las elecciones del domingo es que el gobierno Frankenstein está en tiempo de descuento. La mitad de sus partidos han sido laminados. Anulados. Aniquilados.

Ni las soflamas contra la guerra sacaron a las gentes, ni existe posibilidad alguna de mantenerse en el poder con la izquierda radical en la UCI. Si la desaparición acelerada de Podemos –que a duras penas debe pensar en salvar los sueldos de la familia– y la torta de Izquierda Unida es una tendencia innegable, los números no dan. Eso lo tienen claro

Lo mismo le pasa con esto de Trump a Vox, que no creo que el adusto castellano se haya tragado que ser la franquicia del que te va a llevar el gasóleo hasta el cielo sea ser muy patriótico, por mucho que le galopes los campos. Las lecciones de estos comicios sumados a todos los anteriores dejan meridianamente claro que sólo con candidatos emanados del territorio, no producto del dictado de Sánchez y más próximos a lo que siempre fue la socialdemocracia española se puede aspirar a manejar el desastre.

Que el único futuro electoral del PSOE pasa por presentar un candidato que no sea Pedro Sánchez ni ninguno de sus palmeros. Que parte del engorde de Vox procede de la fobia cierta de muchos al destrozo que están haciendo y frente a los esfuerzos por sacar tajada de una polarización que ya tampoco les funciona. Pero es que si repararan en todo eso, se darían cuenta de que sólo les queda irse. 

Víctor Frankenstein murió persiguiendo a su monstruo en los hielos eternos del Ártico. Consumido por la debilidad y la culpa. Eso seguro que en el caso que nos ocupa va a ser que no”. Elisa Beni en “La Razón”.

 

6.- “Lo que deben de entender Abascal y Feijóo”: “El menos sanchista de los candidatos socialistas, un peculiar renegado con pedigrí en su tierra, ha perdido también con el PP pese al desgaste que toda gestión milenaria supone y, pese a absorber para sí todo el voto de la extrema izquierda, ha perdido en votos, porcentaje y escaños con Mañueco, a quien no le ha pasado factura ni su longevidad en el cargo, ni el ímpetu de Vox ni la alternativa de un rival con perfil propio ajeno al de Sánchez.

Pero hay un dato más, que es el realmente importante: en las tres recientes elecciones, en Extremadura, Aragón y Castilla y León; los votantes liberales y conservadores suman entre un 51 % y un 60 %, una abrumadora mayoría absoluta a la que el PSOE no se acerca ni por sí mismo ni en compañía de sus sucursales, todas borradas de la faz por ese voto útil de Sánchez, que ya es visto como un radical por los votantes habituales radicales: para qué votar a Sumar, Restar, Multiplicar o Podemos si el Partido Sanchista ya está en el extremo.

La competición entre PP y Vox no puede estar por encima de la correcta explotación del apoyo de sus seguidores. Si al PP no le ha quedado más remedio que aceptar que Vox ha llegado para quedarse, y que puede y debe negociar y pactar con ellos sin asustarse por el qué dirán; Vox también tiene pendiente de asumir que sus votos no pueden servirle involuntariamente a Sánchez ni sostener una eterna tensión para priorizar otro bocado al PP sobre la obligación moral conjunta de lanzar una alternativa de supervivencia nacional.

El que ha perdido es Sánchez, como siempre, y cualquiera que no ponga eso en primer lugar, deseche lecturas parciales y no se centre en proyectar la urgencia de unas generales para acabar con este martirio, se equivocará gravemente”. Antonio Naranjo, director-presentador del programa “El análisis: Diario Noche” (Telemadrid), en “El Debate”.

 

7.- “Feijóo y Abascal: ¿aplaudir con una sola mano?”: “La derecha gana, crece y avanza en Castilla y León. Casi cuarenta años ya. La ultraizquierda desaparece. El PSOE engulle a sus socios de FrankensteinPodemos se evapora y de los grupúsculos de Sumar y el monigo de IU, ni rastro. La pancarta del 'No a la guerra' se ha quedado resoplido de corto aliento, en una apuesta desesperada de Moncloa por recuperar un guion movilizador. La parálisis socialista queda clamorosamente consagrada con muy malas perspectivas de cara a las andaluzas. No hablemos ya de una traslación a escala nacional.

 Las elecciones en Castilla la Vieja ofrecieron una sorpresa, una sorpresilla y una constatación. La sorpresa es Vox, que se habló incluso de que alcanzaría los 25 escaños, con sorpasso incluido al PSOE y se queda en un resultado discreto. Un escaño y un punto más. Y exagerados. El voto del campo, el voto de los pueblos pequeños, el odio al Mercosur, la abominación de Bruselas, la defensa de la caza, se ha transformado en un resultado muy digno pero no apoteósico. Roza el 20 por ciento pero no los alcanza, y gana solo un escaño, se queda en 14 frente a los 17 que vaticinaban los sabios.

 A la vista de estos resultados, algo deberían sacar en limpio los atolondrados directores de los designios del PP y Vox. España no puede pasar el resto de la vida escuchando el sonido de la palmada de una sola mano. Para aplaudir, negociar, acordar, avanzar, son imprescindibles las dos. ¿Tan difícil es? Si no lo entienden, que se vayan a casita. Ambos. Llega un momento en el que los votantes se hartan. Y eso solo es bueno para el loser de La Moncloa”. José Alejandro Vara en “Voz Populi”. En su último "análisis" previo al 15-M, titulado "Sánchez, camino Soria (al despeñadero)", el inefable "Tío de la Vara" calificaba a Carlos Martínez como "el candidato socialista proclamado número uno al nepotismo en la región" , al tiempo que pronosticaba que perdería dos de los 28 escaños socialistas anteriores. Ahora lo considera "el aspirante más alejado del sanchismo"...



8.- “Sánchez se come a la izquierda”: “Las elecciones en Castilla y León le han salido bien a Pedro Sánchez. Empatar ya se hubiera considerado un éxito en Ferraz, comparando ese resultado con el de Extremadura y Aragón. Pero el PSOE ha conseguido subir dos escaños en relación a los comicios de 2022. ¿Ha sido por el “No a la guerra?”.Probablemente esa movilización extra le haya ayudado, pero la clave de la subida ha sido la desaparición en las Cortes castellanoleonesas de los partidos a su izquierda.

El No a la guerra” y la fagocitación de Podemos y Sumar son dos caras de la misma moneda. El crecimiento del PSOE le viene por su izquierda, lo que tendrá consecuencias a la hora de diseñar las políticas del gobierno. Pero ¡ojo!. El que ha ganado las elecciones en Castilla y León ha sido el PP, que ha conseguido dos procuradores más que hace cuatro años. Es decir, que Mañueco ha crecido más que Guardiola en Extremadura y Azcón en Aragón.

El partido que no habrá tenido una buena noche es Vox. ¡Y eso que ha ganado un escaño! El problema ha sido que las expectativas eran muy altas, impulsadas por unas encuestas que le daban incluso 18 procuradores y más del 20% de los votos. Hay dos elementos que le han perjudicado: en primer lugar, su empecinamiento en no pactar con el PP; en segundo lugar, las pugnas internas han desgastado la imagen de su partido.

Ahora Abascal se tendrá que sentar a negociar los pactos en Extremadura, Aragón y Castilla y León, y lo tendrá que hacer con un poco de humildad, porque los votantes de derecha lo que le han vuelto a decir es que el partido que prefieren para gobernar es el PP”. Casimiro García Abadillo, director de “El Independiente”.

 

9.- “Recuperación, frenazo y adiós”: “Cuando unas elecciones no traen grandes cambios, se amplía mucho el margen de libre interpretación. Ha ocurrido en Castilla y León. Se interpreta que el PSOE ha conseguido recuperarse, pero es más cierto decir que resiste.

En Castilla y León, la subida de este partido ha sido modesta, aunque tiene la virtud de mostrar la gran resistencia del fiel electorado a dejarse influir por los estragos y escándalos de Pedro Sánchez en Madrid.

 El frenazo de Vox es otra de las interpretaciones que sólo tiene validez por comparación. Cierto, porque no ha pegado el subidón que dio en Aragón Extremadura, pero no tanto, si se tiene en cuenta que en Castilla y León ya había tenido, hace cuatro años, mucho mejores resultados que en las otras regiones. Visto así se puede decir que estaba cerca de su techo y que ahora lo ha tocado.

 

Sin suelo, las caídas son letales. Con un suelo mínimamente consistente es posible salir de un bajón; cuando falta, un partido se va por el sumidero. Esto es, más o menos, lo que le ha pasado a Podemos en Castilla León. La primera cita electoral después de los saraos de "un paso al frente" y "disputar el presente para ganar el futuro" ha sido un jarro de frío realismo. Sólo cuentan el cuento del lobo, que viene, que viene, y no piden otra cosa que pararlo. Aterrorizan a su personal y lo inducen a votar por el partido más grande, porque los suyos ya están para unas sopas. El izquierdismo infantil le está haciendo el trabajo a Pedro Sánchez. Le han comprado el marco, como dicen los consultores políticos, y el que factura es el PSOE”. Cristina Losada en “Libertad Digital”.

 



10.- “Sánchez, un Gandhi del siglo XXI”: “Sánchez se ufana de que su “No a la guerra” haya desencadenado ”una ola de orgullo de ser español”, y no sólo en España, sino, según él, “a lo largo y a lo ancho del planeta”. No cabía esperar menos de su narcisismo antropológico. Parece que por fin intuye cual será el motivo por el que pasará a la historia, algo que le angustiaba desde el primer momento como él mismo confesó a Máximo Huerta. Se ve como el Gandhi dl siglo XXI, el gran abanderado de la paz.

 Seguramente sospecha que en cualquier punto del mundo, de la Patagonia a Siberia, de Mali a Vietnam, hay jóvenes que cuelgan pósteres en sus habitaciones con su foto y el lema “No a la guerra”, y ven en bucle su discurso como si fuera el “sangre, sacrificio, sudor y lágrimas” de Churchill en 1940. No hay que descartar que por la noche tenga sueños húmedos recogiendo el Nobel.

A Sánchez se le veía como un niño con zapatos nuevos desde que el “Financial Times” lo bautizó como “la némesis de Trump”. Cualquiera de sus once mil asesores le habrá pasado titulares y pronunciamientos entusiastas de la izquierda “woke” global, fascinada, como Susan Sarandon, con el desafío del David español frente al Goliat de Mar-a-Lago. Igual creen que es algo más que postureo. Por demás, cuando esto acabe por afectar a las empresas españolas, a la seguridad de la frontera sur, a las relaciones internacionales con la penitencia del ostracismo español… a ellos les dará igual. Claro que quizá, para entonces al patriota Sánchez también”. Teodoro León Gross en el “Abc”. 

 

11.- ”El lado correcto del Estrecho”: “España, un país gobernado de una manera ciega y errática, no tiene nada que temer. Lo acaba de asegurar y reiterar la ministra del ramo de la energía. Es una mujer de aspecto monjil y una  voz agradable. ¿Su nombre? Si estás seguro de que lo olvidarás pronto, no hagas el esfuerzo de recordarlo. Y, además, ¿no acaba de decir su jefe; PSánchez, que su “no a la guerra” ha levantado “una ola de orgullo de ser español no solo en España sino también fuera?.

 Español, española, estaos tranquilos, vino a decir esta ministra: el “Gobierno de progreso” es providente. Y ha dado una razón, a su juicio, incontestable. Puede alguien no recordar como se llama esa mujer, pero es difícil olvidar que se la presentó en su momento como una profesional solvente, antes de que el apagón que llevó a España al Medievo la desenmascarara como otra farsanta más.

(…) Al tiempo de dar esa razón, un gran número de sus colegas de gabinete (ignoro si ella también) ha venido coreando la muletilla que hace “pendent” con el “no a la guerra”, orquesta también por el orfeón de la Moncloa: “España (léase PSánchez) está en el lado correcto de la Historia”.

Ni qué decir tiene que “el lado correcto de la Historia” es una de las frases más estúpidas de la Historia. La preferida de canallas, dictadores y sinvergüenzas, de Lenin a Nicolás Maduro pasando por Fidel Castro. Si depende de PSánchez, la Guardia Revolucionaria seguirá colgando homosexuales de las grúas y asesinando a las chicas por llevar mal puesto el pelo; eso sí, todos ellos con el derecho internacional en una edición de lujo, como el Corán”. Andrés Trapiello en el “El Mundo”. Desde que en 2021 se subió al escenario para leer el apocalíptico manifiesto de aquella concentración de toda la derecha patria en la plaza de Colón, este hombre padece un alarmante cuadro del “trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A)” tan extendido entre nuestra fachosfera.

 

12.- “Abascal juega a las siete y media”: “En otros lugares juegan al Black Jack, que consiste en sumar veintiuna. En Castilla y León somos más de las siete y media, que viene a ser lo mismo, pero con abuelas de luto en lugar de forajidos de Kansas. Y torrijas en vez de bourbon. Lo importante, en todo caso, es quedarse lo más cerca posible de esa cifra pero sin pasarse. Eso te obliga a rebajar tu ambición y controlar tus corazonadas en una especie de “memento mori” insoportable. Porque hay cartas que son una trampa.(…) Ciudadanos y Podemos no se enteraron de ello porque no sabían de política. Quizá por eso creyeron que podían sustituir al PP y al PSOE como referentes en sus respectivos campos. Al contrario que ellos. Abascal sí sabe de esto. De hecho, es de lo único que sabe porque es lo único que ha hecho en su vida. Abascal es un político profesional, es decir, un cínico desideologizado que ha pasado del rosario al calvinismo y de decir V.E.R.D.E. a despreciar al Rey para disfrutar San Valentín en Roma. Pero su entorno -una reala de lacayos amateurs- le ha hecho creer que puede votar cerca del sol. Y le han regalado unas alas de cera.

Le están obligando a pedir carta con un seis, al pobre Ícaro. Y de tanto arriesgar cuando no debe -movimiento indudablemente malo- en las calles de Castilla y León se empieza a percibir que el voto a Vox no es un voto que suma sino que bloquea, como en Extremadura; que es un voto que no sirve para armar una alternativa a Sánchez sino para impedirla. 

Abascal y su nacionalsindicalismo quieren ir a por las siete y media -quiere liderar, legítimamente- en lugar de conformarse con el seis -querer influir, inteligentemente-. Quizá Castilla y León sea el cénit, el sol que derrita sus alas. Porque la subida es lenta pero la caida siempre es en picado . Ícaro murió estrellado. Mi abuela y Dédalo, de viejos”. José F. Peláez en “Abc”.


13.- “No a según qué guerra”: “Si levantara la cabeza el almirante Blas de Lezo, aquel que dicen que dijo que todo buen español debería mear mirando siempre a Inglaterra, no sé si se habría sentido aliviado esta semana por que el Gobierno haya mandado a Chipre, en misión militar, a la fragata Cristóbal Colón, en lugar de la que tan orgullosamente lleva su nombre. Y no por Chipre, sino por si acaso algún maledicente pudiera decir que la fragata Blas de Lezo se aventuraba en el Mediterráneo para proteger a una base británica (no europea), atacada previsiblemente por un dron de Hezbolá. Mejor que haya ido Colón.

 Hasta hace bien poco, y a la vista de la cara de anticipo que se le está quedando, los observadores nacionales e internacionales se preguntaban qué nuevo salvavidas podría encontrar Pedro Sánchez, en los meses que dice que le quedan de legislatura, para aflojar de su cuello el abrazo de la hidra de la corrupción, que le tiene asfixiado. Y ahora ya tenemos la respuesta: se llama el “no a la guerra”, y ni siquiera ha tenido que inventárselo él, sino que le ha venido dado, como apostilla de su manual de resistencia.

(…) “No a la guerra”, o mejor, no a según que guerra, como con gran desparpajo defiende uno de los representantes de esa nueva izquierda que trata de sustituir a Sumar en su liderazgo. Ese Antonio Maillo que aplaude al Gobierno por mandar a la Blas de Lezo a Chipre, siempre y cuando no sea en apoyo de los “criminales de guerra”. Sí a la guerra, pues, en defensa de Europa, en este caso con apoyo de Francis, Grecia e Italia. Y no a la guerra si los damnificados que sufren las represalias d Irán están en Oriente Medio. No es fácil elegir”. Carlos Aganzo, ex director, en “El Norte de Castilla”A ver, C.Aganzo, que me pierdo: 1: ¿Desde cuándo Gran Bretaña ha dejado de ser Europa? Uno creía que simplemente había abandonado la Unión Europea.  Y 2: ¿Cómo va a aplaudir Maillo  el envío a Chipre de la fragata Blas de Lezo si la que ha ido es la Cristóbal Colón? Como repetido, aunque olvidable, exdirector de periódico que has sido, deberías saber que conviene repasar los textos antes de enviarlos para su publicación…

 Mientras la derecha no se libere de esa penosa distorsión cognitiva seguirá adoptando las posturas más humillantes y disuasorias, como acaba de ocurrir estos días, con la tímida y pinturera declaración antibelicista del doctor Sánchez, un indudable acierto retórico que le ha ganado el aplauso no solo de las masas cretinizadas adscritas a su negociado ideológico, sino de gentes muy diversas que se han dejado engañar. Si nuestra derecha no fuese tan pauloviana, en lugar de jalear cipayamente las amenazas repugnantemente jaques de Trump, se habría dedicado a denunciar las engañifas de esta enésima campaña propagandística del doctor Sánchez, que no hace sino confirmar su astucia cínica, ya probada cuando paso hipócritamente como paladín de la causa palestina, mientras mantenía el comercio de armas con Israel.

(…) Mamaremos doctor Sánchez hasta que las ranas críen pelo”. Juan Manuel de Prada en “Abc”.

 

16.- “La doctrina Sánchez en política exterior”: “Todo en él es farsa. De esa premisa debe partir cualquier análisis. “No a la guerra” no es un argumento, es un disparador sentimental. Solo pretende atizar la nostalgia. Hay tal cantidad de señales delatoras en la baladronada de Sánchez que sería imposible enumerarlas todas en una columna. La más es anecdótica es la euforia de la famélica tropa oficialista, que, a la manera de la feligresía del ´procés´, se lanza a celebrar la jugada maestra y anuncia una movilización masiva de la izquierda. Nada importan las consecuencias para el interés nacional y aún más irrelevant.es son quienes mueren y sufren por la guerra y por la tiranía de los ayatolás. Aquí lo importante es si “el Perro ha puesto a la derecha a bailar”.

 (…) Por supuesto que España va a cooperar militarmente con sus aliados, y la angustia con la que el infautado Albares quiso desmentir lo que no es mentira delata que el objetivo fundamental de su diplomacia es preservar el relato del “No a la guerra”. Es decir, contarnos un cuento.

 La fragata “Cristóbal Colón”, que acude a Chipre o los aviones estadounidenses que despegan de Rota y, con una parada ridícula en Sicilia, parten hacia Oriente Próximo, son mucho más elocuentes que las cortesías privadas -e ininteligibles- de Margarita Robles a un embajador.

 Todo es farsa, todo es simulacro, también este cuento sentimental con el que Sánchez pretende recuperar, mediante un buen chute de populismo, la autoridad moral que ha dilapidado en España y de la que no queda ni rastro. Así que esta es la doctrina que guía la política exterior de España: a ver si as” ponemos a bailar a la derecha”.  Rafa Latorre en “El Mundo”

 

17.- Cristian Lives MatterDe entre la caricatura política de los Goya, causó especial indignación una declaración de Silvia Abril sobre la película “Los domingos”, en la que lamentaba que tantos jóvenes necesitaran creer en algo y se agarraran a la fe cristina (sic). Consideraba que la película “Sordas” era “más necesaria”. En casa guardo una mochila con víveres para tres días para huir cuando alguien me dice que una película es necesaria. Solo me interesan las producciones que otros califican de ofensivas. Porque si la gente de la cultura opina que tal filme es intolerable, es que merece la pena verlo. A Silvia Abril, que tiene un apellido con florecillas por la cunetas, le pareció poco necesaria “Los domingos”, lo que sin duda es una buena señal.

Las causas -que en este país siempre son los suficientemente lejanas como para no rozar al Gobierno e Sánchez- producen una urticaria tan persistente por hartazgo que si el mundo cultureta sale a decir que está mal que Estados Unidos intervenga en un país, empiezo a pensar que quizá lo mejor sería arrasarlo. Los niños “gretos” me invitan a llenar el mar de plásticos. No digo yo una flotilla con etarras y Ada Colau, que ahora se parece a aquel personaje de “Los visitantes no nacieron ayer” llamado Delcojón el Bribón.

Sorprende, no obstante, ver como la supuesta intelectualidad llora por la rana del Amazonas o porque pinten un banco con la bandera LGTB y mire para otro lado cuando asesinan a cristianos en Nigeria. Ojala un “Cristians Lives Matter”. En realidad, a los “abriles” no es que no les guste la fe, es que no les gusta la nuestra, pues queman iglesias, pero corren a abrazar cualquier superchería que se les ponga por delante. Me resultan muy divertidos estos actores tan arrogantes que creen haber solucionado los grandes misterios del hombre, como el de la fe. Pero, de verdad, con que se les entendiera cuando hablan en las películas, tendríamos más que suficiente”. Chapu Apaloaza en el “Abc”.


18.- “Esa clase de conciencia”: “Siéntese y siéntase. Preferentemente lo segundo, cómodamente. Se le va a facilitar un prospecto, con tipografía de tamaño fácilmente legible, con todas las indicaciones oportunas. Aunque el formato parezca un panfleto (también llamado programa) político, de tal o cual partido, no se deje influir por las apariencias. Suelen ser engañosas (bueno, no siempre, ahí tenemos a Ábalos, Koldo y el resto de la cuadrilla), así que déjese llevar.

 (…) Bien, superada esta primera fase, más o menos equivalente a una oferta vinculante, ya se puede hipotecar su pensamiento, en el caso de que tal gravamen no viniera impuesto genéticamente, que le venga de fábrica.

(…) La ubicación extrema de algunas ideologías evita los eufemismos y favorece sus contradicciones, ante las que se defienden con aparente soltura. Han de cabalgarlas, dicen, eso sí, a lomos de sus nóminas y aforamientos. Incluso desde siglas menos ultras también se apela a lo intangible, eso de ser forofo a sacar lustre a viejos e inventados agravios de los que, aseguran, son víctimas. Por ejemplo, la conciencia de clase que el PSOE CyL quiere instalar en la mente de sus potenciales votantes. No lo tienen fácil los dirigentes. Clase, poca, y conciencia…

 Tan callados ante la amnistía de los delincuentes separatistas, grieta insalvable de igualdad entre los ciudadanos, más que de clase habrán de adoptar la doctrina referida al porqué del tratamiento desigual por la procedencia territorial. Incluso su sindicato, UGT, abdico hace tiempo ante el nacionalismo. ¿Conciencia de clase? Sumisos ante la desigualdad, no hacen ascos a fabricar víctimas inexistentes. Poca y mala conciencia”. César Mata en “El Norte de Castilla”.

 

19.- “Políticas y charlotadas“Entre los proyectos anunciados por el Gobierno se encuentran la abolición de la sociedad, la erradicación del bombero torero y la prohibición de bebidas energéticas a menores de 16 años. La sociedad, dijo uno de esos ministros que aparecen con el cambio de tiempo como una prenda olvidada, se debe a una antropología neoliberal.

Ya no debería sorprender que algunos digan que el burka es libertad religiosa, pero desconciertan políticos españoles críticos con la charlotada (festejo taurino bufo: actuación pública, colectiva, grotesca o ridícula): pueden acabar prohibiéndose a sí mismos.

El Gobierno presenta un anteproyecto de ley de publicidad del sector público. Por lo visto, se pretende “evitar que instituciones como gobiernos autonómicos o locales puedan estar financiado medios sin viabilidad económica, sin apenas audiencia, prácticamente sin ingresos privados vía publicidad o suscripciones, pero que se convierten en instrumentos de esos gobiernos que los financian”.

Ya se sabe como son los gobiernos autonómicos o locales, a diferencia de los centrales: no te puedes fiar. Pero hay que encontrar manera s de no perjudicar a los amigos. Por ejemplo, se diseña un mecanismo para que algunos medios de alcance regional queden al margen de las restricciones, y digo yo que habrá que proteger a los medios en lenguas minoritarias. Debemos proteger la transparencia, aunque sobre todos si los medios son pequeños y privados. Al conflicto de intereses, cuando es grande, se llama interés general o estratégico.

Mientras se desclasifican documentos del 23-F, no hay una explicación de las razones del apagón, descubrimos que Adif se llevó materiales del accidente de Adamuz y no hay una nueva ley de secretos oficiales. En mitad de la charlotada, Ucrania lleva cuatro años de guerra”. Daniel Gascón en “El País”.


20.- “Una moneda al aire”: “No estamos para bromas. Y la encuesta preelectoral del CIS sobre Castilla y León lo es de mal gusto. No tanto por la renqueante calidad de sus resultados. Ni siquiera por la insultante formulación de horquillas que presenta. No es grave que ese producto cueste dinero público, una pasta seguramente, dado el tamaño de la muestra. El recochineo estriba en que se atrevan a entregarlo siquiera. Te lo guardas y haces mutis. Pero no lo publicas con una prosopopeya digna de mejor causa.

El CIS habla de empate técnico, pero al asignar escaños aparece una meseta donde caben todas las opciones. (…) Lástima que no podamos recurrir a Miguel Gila para que nos diera una óptica de semejante dislate. Se comprende que las sociedades son complejas, que son muchas las circunscripciones provinciales y que estas técnicas prospectivas tienen un cientifismo impreciso. Entonces, se deja.

Ya vale de seguir quemando millones de euros en un servicio como este, politizado, muy sectario y reputacionalmente degradado. Se destina el dinero a otra tarea, se encargan estudios menos adheridos a la inmediatez específica de unas elecciones. Se deja, en todo caso, que los institutos privados hagan sus trabajos, pagados por sus clientes.

Pero estamos ante el colodrillo de la altanería con que operan los del CIS, con ese personaje a la cabeza, por decirlo de alguna manera, un tal Tezanos, que viene a ciscarse en todos sus detractores, que son legión, y en los damnificados por su dispendio, que somos todos los contribuyentes. Las horquillas podrían convertirse en horcas caudinas del denuesto y la objeción más severa. Y los sociólogos deberían ser los primeros en reclamar un poco de dignidad para un oficio que consiste en averiguar tendencias, reducido por el CIS a la técnica de lanzar una moneda al aire”. Ignacio Fernández en el “Abc” (edición Castilla y León).

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