lunes, 30 de marzo de 2026

PERLAS DE LA FACHOSFERA PATRIA

 (o a ver quién la dice más gorda y/o insulta 

de manera más gruesa)


1.- “Enola Gay”: “(…) Pues todo esto acaba de dinamitarlo Sánchez desde hace un mes, alineándose abiertamente el régimen criminal de los que masacran a los ciudadanos que piden paz y justicia, a las mujeres que piden igualdad y se niegan a llevar chador, que ahorca públicamente a los homosexuales, que obliga a los niños de 12 a enrolarse en las milicias revolucionarias como carne de cañón, y que impide el paso marítimo y comercial a todos los infieles de Occidente.

 En esta guerra Santa, Sánchez es su héroe con bombas de racimo. Él puede pasearse por Ormuz cuanto quiera, él es el nuevo Enola Gay que porta bombas atómicas en sus entrañas como en Hiroshima, él con su efigie -estampada en los misiles de la revolución islámica- llevará con éxito a la destrucción de América y del Occidente cristiano. Él, dicen, está ganando la guerra.

 Otro tanto puede afirmarse que el tirano, nacionalmente, nos ha puesto en la vertiente marginal o terrorista del relato histórico, por ser el único recurso para mantenerse en el poder. Su corrupción estructural es la espoleta que activa su no a la guerra, y a la autodestrucción sistemática de España como nación exportadora de valores humanísticos como fue el descubrimiento de América.

 Algunos adláteres piensan que todo esto -colocar a Sánchez en el eje de la desintegración más brutal de España y del humanismo hispánico hasta ahora- no es más que un bulo sin fundamento. Normal que lo piensen quienes hace del lenguaje una herramienta de manipulación política, y de destrucción masiva, como ha hecho el sanchismo redentor desde hace 8 años”. Antonio Piedrael sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en El Mundo de Castilla y León". (Definitivamente, su cuadro trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A) resulta clínicamente irreversible).

 

2.- “Se va el caimán…”: “(…) Operación Infierno es también lo que le espera a María Jesús Montero, en cuanto que, después de tomarse unos días de asueto, empiece a implicarse por tierra, mar y aire en la precampaña de las elecciones andaluzas. Aunque en verdad ella no lo sabe. Con toda probabilidad, ella no será consciente de su infierno personal hasta que no sea derrotada por todo lo alto por su rival: un Juan Manuel Moreno al que no parecen capaces de detener ni la guerra de Trump ni la de Sánchez. Se va el caimán, se va el caimán del banco azul del Gobierno. Y no para Barranquilla, sino más bien para Sevilla. De victoria en victoria hasta el sacrificio final.

Y de nuevo la astucia, acompañada por la suerte de resiliente Sánchez. La guerra que llega en su auxilio y el eficaz desprendimiento de su pegajosa “groupie” en el Congreso. El más repugnante baboseo que quizás recuerda el Congreso de los Diputados en sus 210 años de Historia. Y a mayores, la solución de Cuerpo: moderado, dialogante y (presuntamente) independiente.

 Se va el caimán, y es difícil pensar en una realidad más estimulante. Es el sueño de perder un poco de vista, por lo menos en Madrid, tanta fealdad política y personal. Tanta grima. Y una vez más vemos sonreír, reír, ponerse chulo y hasta chulángano al presidente del Gobierno, que intuye que una vez más los dioses trabajan en su beneficio. Aunque sean los dioses de la guerra, el terror y la barbarie”. Carlos Aganzo, ex director de “El Norte de Castilla”. Además de brindarnos una original rima, el excelso poeta C.aganzo, siempre en constante superación, suscribe aquí la casposa opinión de Jorge Azcón sobre el porte físico de María Jesús Montero…


3.- “¿Va a haber unas elecciones limpias en España”: “Resulta difícil creer que, en España, puede haber en breve unas elecciones generales adulteradas. No podemos decir que Pedro Sánchez esté preparando un pucherazo sin sumergirnos en el más absurdo terraplanismo; pero sí que lleva años adoptando decisiones para influir, de una manera artera, en la limpieza del proceso electoral, sin necesidad de hacer nada del todo ilegal pero legalizando a la vez medidas orientadas a ese objetivo.

La nacionalización ya consumada de 500.000 hijos y nietos de españoles que jamás han vivido en España tiene, sin duda, un impacto en el censo electoral que al menos debería medirse. Es evidente que alguien en la sala de máquinas del sanchismo echa cuentas desde hace tiempo con esa nueva circunscripción masiva que son los votantes, españoles o no, que no conocen España y son más permeables a los cantos de sirena de sus aparentes benefactores.

Para alterar unas elecciones no hace falta, en todo caso, perpetrar pucherazos con oscuras manos en el recuento electoral. Basta con utilizar el CIS o RTVE como herramientas machaconas de inducción al voto, convocar en plenas vacaciones estivales para ahuyentar el voto presencial. Y aunque no dé, desde luego para alertar contra un pucherazo perpetrado con la sincronización milimétrica de una batería de pequeñas decisiones que al juntarse provocan un fenómeno intolerable, sí obligan a activar como nunca las alertas.

Solo los ingenuos pueden descartar que no haga todo lo que esté al alcance de su mano para protegerse de lo que, cuando pierda el poder, se le va a venir encima”. Antonio Naranjo, director-presentador del programa “El análisis: Diario Noche” (Telemadrid), en “El Debate”.


4.- “Una farsa a la medida de Garzón”:  “Baltasar Garzón es una pesadilla recurrente. En lugar de quedarse escondido debajo de la alfombra, el exjuez condenado por prevaricación reaparece como La Llorona, como el fantasma de Canterville, como el Jinete sin cabeza, arrastrando sus rencores, aguzando la venganza. Y eso a pesar de que, tras su expulsión de la carrera judicial, le ha ido muy bien como abogado: montó una fundación de derechos humanos y se ha forrado con su bufete, referente para los narcotraficantes y testaferros de la dictadura venezolana.

Pero Garzón quería más. Narciso incurable, el otrora aspirante al Premio Nobel, necesitaba reivindicarse. Hasta que Pedro Sánchez ha venido al rescate, facilitándole un retorno triunfal: el Gobierno acaba de nombrarlo presidente de la llamada Comisión de la Verdad, creada por la Ley de Memoria Democrática para «investigar los crímenes del franquismo». Quién mejor que Garzón, muñidor de las mentiras más delirantes que la izquierda pugna por imponer en el relato de la Guerra Civil y la dictadura.

La farsa, pues, continúa. Y nada mejor para ello que esa Comisión de la Verdad que debería llamarse Comisión de Amigos de Baltasar Garzón. Toda una Corte de los Milagros que va a dictaminar, con dinero público malversado, lo que pasó en la Guerra Civil y el franquismo. 

Garzón consolida así su reinado sobre los derechos humanos, en el que comparte trono con su señora, la exministra Dolores Delgado, hoy fiscal de Sala de Memoria Democrática y Derechos Humanos, y al que ha incorporado a su hija, presidenta de su fundación y miembro del comité ad hoc del Gobierno. Todo queda en familia”. Maite Rico en “The Objective”. 


5.- “Cuerpo, España y la herencia trampa de la cigarra Montero”: “Ramón Gómez de la Serna (1888-1963), el de las vanguardias y las greguerías, apuntó que «el más sorprendido por la herencia es el que tiene que dejarla». La sentencia parece ideada para María Jesús Montero, que ha pasado de ser «la mujer con más poder en el conjunto –sea lo que sea eso– de la democracia» a la casi nada como candidata del PSOE a la Junta de Andalucía. La ex-casi todo fue, en su día, quizá la primera sorprendida en verse obligada a dejar su herencia en la Hacienda española cuando su jefe le obligó a prepararse para beber el cáliz andaluz, que no quería probar. Deja, en el Gobierno, pero sobre todo en el fisco español, un legado y una herencia diabólica y, como se decía en otras épocas, «con más trampas que una película de chinos».

 El presidente, que no tira la toalla y todavía cree que tiene una oportunidad en las próximas elecciones –que convocará cuando más le convenga–, ha decidido apostar por dos bazas en el último tramo de la legislatura: por una parte, dure lo que dure, por el «no a la guerra»; por otra, ahora se aferra a la economía casi como último recurso y por eso le ha dado, al menos de cara a la galería, el poder a Carlos Cuerpo, moderado y el ministro más solvente del Gobierno. Eso sí, sin descuidar el flanco indepe, con Arcadi España, «el primer ministro de Hacienda plurinacional de la democracia», como dice Iván Redondo.

 Montero ha sido como la cigarra de la fábula de Esopo (600-564 A.C.), recreada en España por Samaniego (1745-1801). Ha ingresado más que nadie y también ha gastado más que nadie. Y es que Montero ha sido la gran sorprendida por tener que dejar herencia, como decía Gómez de la Serna”. Jesús Rivasés en “La Razón”.

 

6.- “Las verdaderas cuentas de Pedro”: “Lo primero que hace el gabinete de estrategia de la Moncloa tras unas elecciones parciales es extrapolar el resultado a las generales, aplicando al número de votos a cada partido la fórmula de atribución de escaños en el Congreso; es lo único que le interesa al presidente: ya sabe que sus candidatos autonómicos van al despeñadero. Y la deducción que infieren los gurús es que la distancia que le está sacando el PP en las regiones, en términos de diputados, deviene en mucho menor cuando se traslada al escenario nacional porque el embudo provincial se vuelve más estrecho.

 Conclusión: el triunfo de las derechas agregadas es a día de hoy un pronóstico robusto, , si bien el margen puede ser bastante más apretado de lo que los sondeos vienen vaticinando. Porque hay que contar también con la facturación favorable que el PSC y sus aliados separatistas obtendrán en Cataluña, un factor compensatorio del presunto descalabro.

A ello hay que añadir un fenómeno constante en casi todas las elecciones (menos dos) celebradas desde la restauración de la democracia: el PSOE siempre sube en campaña y el PP baja. Pedro confía además en su tirón personal en una contienda final de características plebiscitarias, planteada a cara de perro con una intensidad dramática que se encargará de amplificar su eficaz aparato de propaganda. Y todos los trucos que estén en su mano, como la nacionalización masiva de sudamericanos descendientes de la diáspora republicana.

 Las derrotas territoriales como laque le espera a Montero le duelen al partido, arrasado en su estructura orgánica, mientras a él le resbalan. Lo tiene en chino pero no se piensa rendir sin disputar a fondo la última batalla”. Ignacio Camacho en el “Abc”. 


7.- “El Gobierno Pigmalión”:  “El mito de Pigmalión ha dado muchas alegrías a pensadores y creadores modernos. En la historia original, relatada por Ovidio en “Las metamorfosis”, un escultor angustiado por la imperfección humana tallaba una estatua de marfil para representar el ideal que no conseguía hallar en la vida real.

La última versión es representa ahora en España de la mano de Pedro Sánchez. Decidido a cambiar la escultura de su Gobierno, labrada durante ocho años arduos en el poder, se ha deshecho de la que hasta el jueves era su combativa y gesticulante número dos, María Jesús Sánchez, para colocar al más “tranquilo” y “sosegado” Carlos Cuerpo, por utilizar los dos sinónimos que eligió la prensa afín para definirle.

Con sus modales exquisitos y su sonrisa de embaucador, ha lanzado su propia apuesta: transformar un Gobierno lanzado a la trinchera y que concibe las instituciones como una taberna en un Ejecutivo tecnocrático volcado en recuperar la economía del país. Cambiar los bajos fondos de Montero por el suave acento de Cuerpo para que la alta sociedad política celebre que, ahora sí que sí, hay un Gobierno que se ha puesto a gobernar.

 El organigrama muestra que ninguno de los tres vicepresidentes tienen carné del PSOE, como si éste ya no fuera un Gobierno de partido y autor del muro, sino un grupo de técnicos entregados al bien común. Queda la guardia pretoriana que forman Bolaños, Puente y Óscar López, pero se impone en el escaparate la limpieza que lucía en solitario Luis Planas. Arranca así la última simulación para el año que queda”. Roberto Benito en “El Mundo”.

 

8.- “Sánchez radiactivo”: “Recuerdo que el primer eslogan que Pedro Sánchez, recién reelegido secretario general en 2017, impuso en su PSOE fue el de «Somos la izquierda». Se trataba entonces de reclamar un espacio que parecía ir perdiendo en beneficio de Podemos. Justo es decir que consiguió reconquistarlo, aunque al precio de desacreditar la marca de «la izquierda» quién sabe por cuánto tiempo.

 Desde aquel eslogan, el personaje ha vestido ropajes diferentes, como aquellas muñecas de nuestra infancia que pasaban de azafatas a enfermeras con un simple cambio de uniforme. En apenas un mes, ha actuado como radical antitrumpista, como héroe antiimperialista y como patriota antiamericano, para acabar sorprendiendo a todos con la careta de moderado aprovechando el nombramiento de su nuevo y todavía virgen vicepresidente primero.

 Pero los disfraces no le sirven ya en la política nacional. No importa cuántos personajes interprete, ninguno resulta ya creíble para el público, que ha descubierto la trampa y no se la cree. Apenas le ha servido la máscara de pacifista del ‘no a la guerra’, que solo encuentra eco en los mítines de acarreados del partido, y no le funcionará tampoco el último artificio de lucir como un moderado con la ayuda de Carlos Cuerpo, por mucho que los propagandistas del régimen se esfuercen en hacerlo creíble.

No funcionará porque la toxicidad del personaje acaba haciendo inútil cualquier estrategia de comunicación. Sánchez se ha convertido en un tipo radioactivo que contamina todo lo que toca. La hipócrita apuesta de Sánchez por la moderación puede tener como consecuencia estimular el radicalismo. Quién sabe si no es incluso un efecto deseado”. Antonio Caño, exdirector de “El País”, en “The Objective”. 


9.- “Hacia el desguace del Estado”“Pedro Sánchez fue investido presidente del Gobierno en noviembre de 2023, e Imanol Pradales fue investido lendakari en junio de 2024. No han pasado ni dos años desde ese ascenso de Pradales al Palacio de Ajuria Enea, y ya ha conseguido la atención exclusiva de Sánchez en media docena de ocasiones. La última, hace pocos días. No hay presidente autonómico que haya recogido tanta gentileza procedente de Moncloa. Y, en cada una de esas reuniones, Pradales se ha llevado algo.

El progresivo desguace del Estado impide que el gobierno central disponga de las competencias necesarias para ejercer su principal cometido: velar por la igualdad de los territorios y los ciudadanos. Eso es incompatible con la entrega de cada vez más capacidades a determinadas comunidades autónomas. Porque, por su propia naturaleza, los dirigentes autonómicos se ocupan de sus propios problemas y ambiciones. Es la Administración General del Estado la que debe salvaguardar la igualdad de todos, y cada día dispone de menos herramientas para hacerlo, porque las está regalando a cambio de votos para investir al inquilino de Moncloa.

Siempre que el partido en el gobierno ha carecido de mayoría absoluta, se ha dejado llevar por la tentación de sostener el poder a cambio de casi cualquier cosa. Desde el felipismo, hasta el sanchismo, pasando por el aznarismo, el zapaterismo y el marianismo. El gobierno vasco va camino de asumir competencias en aeropuertos, Seguridad Social o inmigración. Hasta se permite exigir el Guernica de Picasso. Y sumen al desguace la semilibertad masiva de terroristas de ETA y la financiación «singular» de Cataluña”. Vicente Vallés en “La Razón”.


10.- “Sánchez Superstar”:  Ahora es un retrato de “The Vall Street Journal” del que sale bien parado. Su “no a la guerra”, pero sobre todo el “no a Trump” para convertirse en su némesis, como lo ha bautizado “Financial Times”, ha elevado a los grandes altares mediáticos a Sánchez. Es una estrella internacional, cuya foto se estampa incluso en los misiles iraníes. Se le da la categoría de superestrella.

 Es el signo de los tiempos. Un eslogan y un gesto te pueden convertir en una estrella, sin necesidad de mucho más. Unas cuantas frases bien hiladas y ya dan igual el personaje y su gestión. Si das con la techa para brillar en las redes, qué más da la trayectoria, desde que engañó a Susana Díaz, con evidencia de haber manipulado las urnas, y en 2016 sacralizó el “no es no” contra los usos europeos.

 (…) Y no hay riesgo de que su club de fans sienta frustración al verlo con ese inconfundible estilo macarra en el pleno de la guerra, buscando la liturgia tabernaria. Solo importa su pequeño catálogo de frases de calendario de ONG. Con el “No a guerra” ya se tapa el gobernante sin escrúpulos que ha degradado el clima social de su país con la polarización y el muro, y es capaz de atravesar la legislatura sin llevar siquiera unos presupuestos al Congreso impidiendo el control legislativo. Apenas concede entrevistas fuera de España, con buen inglés y su retórica lamiosa, donde se presenta como víctima de la guerra sucia de los jueces. Todo esto, claro, es populismo puro. Como también advierte “The Vall Street Journal”, al final puede vérsele como “una versión socialista europea de Trump”. Un tipo que manja etiquetas facilonas de “contundente simplicidad”. Y eso basta. A star is born!”Teodoro León Gross en el “Abc


11.- “Maneras de resucitar el sanchismo fino”“La promoción de Carlos Cuerpo a vicepresidente del Gobierno es un intento respetable de resucitar el sanchismo fino. Los escándalos de Ábalos, Koldo y Cerdán, la cloaca de Leire y la bragueta de Salazar revelaron que el brillo dorado del primer gobierno Sánchez era un espejismo. Lo que vino después -Óscar Puente, Óscar López y demás- tampoco ha contribuido a refinar el producto. Y el tono despectivo y faltón del propio Sánchez en el Congreso solo ha consolidado la idea de que el sanchismo tiene más de barro que de oro.

Este marco permite entender por qué es engañoso decir que Cuerpo asciende sin ampliar funciones. Su papel en esta nueva etapa será, sobre todo, simbólico: sanear la imagen del Gobierno y reforzar a Sánchez como candidato de cara a unas elecciones generales. Frente a las sombras de la corrupción, los problemas de gestión de trenes y apagones y la tosquedad de tantos ministros y portavoces, Cuerpo está llamado a encarnar la moderación y la competencia técnica.

 La finalidad cosmética del nombramiento es tan evidente que resulta difícil de creer que el propio Cuerpo no la perciba. Por eso, del mismo modo que nos preguntamos cuanto tecnócrata hay en el sanchismo cabe preguntarse cuánto de sanchista hay en Cuerpo. Es un hombre cabal, formado y fiable. Pero hay una diferencia fundamental entre él y los ministros finos de la primera etapa. Si algún día hubiera que rendir cuentas, aquellos podrían alegar que en 2018 el sanchismo aún no estaba del todo definido; que eran tripulantes de un barco que izó la bandera pirata a media singladura. Convincente o no, es una excusa que Cuerpo no tiene”. David Mejía en “El Mundo”.


12.- “Garzón y la verdad, un oxímoron”: “Si hablamos del “derecho de las víctimas y de la sociedad a conocer la verdad sobre las violaciones de derechos humanos ocurridas durante la Guerra y la Dictadura”, la selección de los “expertos” encargados de tan digno cometido debiera ser el resultado de un muy exigente examen de idoneidad que descarte la imprudencia, el protagonismo excesivo y la notoria parcialidad en quienes han de manejar materia tan sensible y, por desgracia, tan frívolamente utilizada hasta ahora como instrumento de polarización. Salvo que lo que se pretenda sea precisamente eso, extender aún más la contienda social.

El Gobierno despejaba cualquier duda sobre sus intenciones cuando el pasado miércoles supimos que Baltasar Garzón era el elegido para presidir la pretenciosamente denominada “Comisión de la Verdad”, cuya tarea consiste, según la nota oficial, en “sistematizar el conocimiento existente y profundizar en aquellos aspectos menos investigados de las violaciones de derechos humanos durante la Guerra y la Dictadura”.

¿No había otra persona más discreta, prudente e imparcial, con mayor prestigio académico, jurídico y científico, para presidir este órgano de dudosa utilidad? ¿No había un perfil de trayectoria menos reñida con el respeto a la coherencia, a la lealtad, al rigor profesional y a la verdad que el de Garzón?

 Más bien lo que la controvertida elección parece buscar, de cara a la recta final de la legislatura, es el mayor impacto mediático posible de una visión parcial y divisiva de nuestra historia reciente. Y para eso sí; para eso han elegido a la persona apropiada”. Agustín Valladolid en “Voz Populi”. 


13.- “Se creen sus propias trolas”Mentir no es a priori tan fácil. Se puede notar en el tono de la voz, en la sudoración, en la mirada… Así que el método más sofisticado para que no perciban nuestras mentiras es creérnoslas. En España estamos a las órdenes de un político que perdió las elecciones generales –y las tres últimas regionales– y que vive instalado en el autoengaño.

La patología de Sánchez –y de los que lo siguen con la fe del carbonero, o por puro interés– radica en que se cree sus propias mentiras, a fin de poder colocárselas al público con una efigie de acero inoxidable. Por eso puede decir con la misma seguridad y sin despeinarse que «con Bildu jamás» y que lo que diga Bildu. O «no a la amnistía» y «sí a la amnistía» con solo tres semanas de diferencia. Por eso se atreve a negar con una cara dura que nos asombra los escándalos de corrupción de su familia y su fiscal. O puede declararse «orgulloso de España y de ser español», como hizo esta semana en el Congreso con una larga salva de aplausos de su bancada, cuando lo cierto es que él y su partido están vendiendo al país a trozos en el mostrador de los separatistas para que el presidente no votado viva un mes más en palacio.

Es curioso cómo se ajusta a todo esto a aquello que hemos dado en llamar «sanchismo». La izquierda española cultiva el autoengaño con tal tenacidad que ha acabado por negar el principio de realidad. Ya no cabe debatir con ellos sobre hechos concretos, porque un molde ideológico preconcebido e inmutable se antepone a las evidencias empíricas. Solo cabe derrotarlos e intentar curar a España del mayor daño de esta etapa, que es la aceptación de la mentira como una práctica homologable cuando conviene al interés del autócrata”. Luis Ventoso en “El Debate”.


14.- “Dar un arma a un homicida”: “El próximo plan contra el suicidio debería llamarse plan nacional Noelia Castillo. No solo como homenaje y como acto de expiación colectiva sino también como faro, como línea de luces que marque el límite de la civilización, frontera ampliamente rebasada estos días.

 Nos contaron en su momento que la eutanasia era un recurso para no alargar innecesariamente el sufrimiento de personas con enfermedades terminales y por motivos médicos, algo con lo que, con matices y controles, no puedo estar más de acuerdo. Pero nadie nos contó que esa ley iba a habilitar al Estado para acabar con la vida de una persona sana y joven -con independencia de que su vida haya sido triste y terrible- y por motivos personales y no médicos. Se hace, además, aceptando que sufre un trastorno límite de personalidad, uno de cuyos síntomas es, precisamente, la tendencia suicida.

 Facilitar el suicidio de una persona con una enfermedad cuyo síntoma es la tendencia suicida es como legalizar las armas en la casa de una persona con tendencia homicida. Pero es que, además, cooperar con el suicidio de una persona es un delito. Y si esa persona padece un trastorno mental, al delito se le añade un agravante, como dar ginebra a un alcohólico o llevar al casino a un ludópata.

Una cosa es desenchufar a alguien de la máquina que le mantiene artificialmente con vida y otra muy diferente facilitarle el veneno y la pajita. Pero, por encima de todo, resulta aberrante que el mismo Estado al que privamos la capacidad de matar sea el habilitado para hacerlo”. José F. Peláez en el “Abc”.

 

15.- “Cuba, la desdichada isla”:  “(…) Fue entonces cuando hoy decir por primera vez que los principales problemas de los cubanos eran tres: desayuno, comida y cena. Quien hubiera podido imaginar entonces que la cosa duraría otros treinta infiernos: aquello es solo un vertedero, literal y figurado. Y hasta él ha viajado Pablo Iglesias para decirles a los cubanos, antes de volver a Galapagar, que no están tan mal, y darles ánimos (“estas dificultades son solo transitorias”).

 Del video que él mismo ha colgado en las redes sociales llaman la atención un par de cosas: la camisa azul que lleva (recuerda la de José Antonio en el famoso mitin de teatro de La Comedia, arremangada por encima de los codos) y La Habana desierta, una necrópolis. Lo cierra con un abrazo al dictador Díaz-Canel. Dos hombres de paz (la de los muertos). Pero es de agradecer que proclame tan a las claras que es amigo de un despojo político, igual que RZapatero lo es de quien ha enviado a la cárcel a miles de venezolanos.

 Por ir resumiendo. La televisión pública acaba de contratar a PIglesias. Su partido político representa amenos del 3 por ciento del censo electoral, apenas un millón cuarentaicinco  millones de españoles. Se decía que quien controla el Gobierno contra el Boe. PIglesias lo refinó aún más hace años: quien controle Tve se hará con el Gobierno, la herramienta más eficaz para destruir un país, si te lo propones”. Andrés Trapiello en el “El Mundo”.


16.- “Epítome del presidente Sánchez”: “Él, que llegó a presidente del Gobierno con una moción de censura apoyada en una sentencia dolosa del magistrado amigo José Ricardo de Prada, posteriormente anulada por el Tribunal Supremo. No está de más recordar que dicha moción de censura tenía como objetivo sustituir en la Presidencia del Gobierno a Mariano Rajoy, pero que con una finalidad más genérica trataba de «regenerar la vida política española y combatir la corrupción».

Ya habrá comprendido el lector que para un propósito semejante un candidato como Sánchez no podía elegir otro portavoz más adecuado que José Luis Ábalos Meco. El candidato trampeado, Patxi López, hizo de la necesidad virtud y aceptó su marginación de la carrera de buen grado, o, por lo menos, sin descomponer el gesto lo más mínimo. Ha sido a base de humillarse, claro, y ser el más sanchista de todos los militantes del PSOE, que todos lo son y mucho.

En el pleno del miércoles lo demostró una vez más, con una intervención rayana con la de su jefe en cuanto a bronca y un punto más en zafiedad: «¿Podrán de una puñetera vez alegrarse de que hemos acabado con ETA?», preguntó a los diputados de la oposición, que ya no podían replicarle: «Quien se alegra es Anboto».

 Mientras tanto, medios como Financial Times, The Wall Street Journal y The Washington Post rebajaban una cuarta el entusiasmo descriptivo del portavoz, calificando al gobernante español de «tonto útil» de Irán, calificativo que cuadra al homenaje de agradecimiento que le han rendido los clérigos islamistas al reforzar con su cara el potencial ofensivo de sus misiles contra Israel”. Santi González en “The Objective”. 


17.- “Tengo ganas de que Rufián se la pegue”: Tengo unas ganas de que Rufián se la pegue que ni se lo imaginan. A ver si hay suerte. No negaré al todavía líder de ERC en Madrid sus cualidades como community manager.  Pero desde luego, haciendo tuits no cobraría los casi 140.000 euros anuales que cobra del pérfido Estado opresor -en terminología indepe- y volvería a sus tiempos de mileurista.

 Lo que es increíble es que Junqueras se lo tolere. No habla para los votantes de Esquerra, sino para los votantes de esa futura alianza de izquierdas a la izquierda del PSOE. Sinceramente, les deseo de todo corazón que desaparezcan del mapa electoral, como les ha pasado en Aragón o en Castilla y León. La izquierda actual es anunciar una flotilla a Cuba y hospedarse en un hotel de cinco estrellas. O ir a la gala de los Oscar porque, para lo que me queda en el convento. O hacerse selfies en Nueva York aprovechando viajes oficiales.

 

Se nota que el próximo 9 de abril hace el primer mitin en Barcelona con Irene Montero y el que fuera líder de los Comunes en el Parlament, Xavier Domènech. Es para ir preparando al personal.Siempre intuí que lo suyo fue una apuesta profesional. Y, por supuesto, la metamorfosis personal de Rufián: de líder independentista a candidato de megaizquierda.

 

 Siempre intuí que lo suyo fue una apuesta profesional. 

Cuando entró en política, tenía más recorrido hacerse de ERC que de Podemos, como seguramente le pedía el cuerpo.Menuda sangre fría. Si yo tuviera un 3% de la que tiene, estaría atracando bancos disfrazado de Al Capone”. Xavier Ríus en “OkDiario”.

 

18.- “Luz de gas”: “Tras la catástrofe de Adamuz hubo falta de claridad (y cambios de versiones) en las explicaciones del ministro de Transportes y de Adif. Aparecen cuestiones poco tranquilizadoras: el juzgado ha encontrado 42 metros de vía retirados de los que la empresa no había informado.

 En la pandemia, de la que se cumplen seis años, vimos algo parecido. Junto a éxitos de gestión (la vacunación y la apertura de los colegios) hubo casos de opacidad estadísticas, tergiversación, y mentiras, ejemplos de arbitrariedad: el abuso de autoridad y las multas ilegales, el brutal encierro a los niños, las desescaladas según comités de expertos que no existían, mascarillas en exteriores que no eran necesarias.

 Hemos visto el mecanismo más veces: alguien señala algo (a menudo exageradamente), se niega en tromba (el Gobierno y sus correveidiles) y luego descubrimos que la crítica inicial apuntaba a un Gobierno cierto. En vez de ofrecer explicaciones y rendir cuentas, el gobierno se dedica a hacer luz de gas a los ciudadanos. Damos por hecho que los políticos mienten pero el cinismo también corroe las instituciones.

 Todas deben participar en la propaganda: el CIS sobrerrepresenta a la izquierda por sistema y hace preguntas trampa, mientras se nombra a un alto cargo de Hacienda para dirigir la Airef y se reprocha a Cristina Herrera, la presidenta saliente, que se tomara en serio su independencia: Hacienda intentó vetar su comparecencia y un diputado socialista dijo que debería haber tenido más “discreción”. Las apelaciones a la ciencia y las alertas por los bulos y la desinformación solo son el camuflaje del poder; el léxico del buen gobierno es un paripé”.  Daniel Gascón en “El País”.


19.- “Entregados los Óscar, el espectáculo continúa”:  “¨El Debate´ nos ha ofrecido por fin la foto de Yolanda Díaz preparada para asistir a la gala de los Oscar. Sin necesidad de ver la imagen, ya había quedado acreditado que nuestra vice se ha traído de Hollywood una buena dosis de creatividad cinematográfica. Ella y Sánchez nos han deparado este viernes un duelo en la cumbre por hacerse con el codiciado título de drama queen de la política española.

Yoli salió al ataque desde el primer momento, como el Madrid en las noches de Champions. Debió sentirse en la obligación de brindar a los suyos alguna migaja de dignidad después de haberlos dejado tirados en su noche electoral más negra y se puso a ello con pundonor. Ella y sus ministros salieron dispuestos a inmolarse en un gesto heroico: se negaron a participar en la reunión del gobierno hasta que se recogieran sus exigencias ¡Recórcholis, la nueva versión del escuadrón suicida! Inmediatamente saltaron las alarmas en los móviles y los tertulianos de la flota progre desplegados por los distintos programas se pusieron a explicarnos la gravedad del órdago lanzado.

Así fue durante dos horas de suspense hasta que llegó el imprescindible enjuague: dos decretos, uno para ser aprobado con las medidas iniciales planteadas por el PSOE y otro destinado al postureo++ y luego al cubo de la basura con las exigencias de Sumar.

 Dispuesto a no dejarse nada en este destape sentimental, ahora Sánchez nos confiesa su honda irritación porque esta guerra de Trump está poniendo el mundo patas arriba. Tanto es así que solo veinte días de guerra le han impedido presentar sus presupuestos durante tres años.  No tenemos presupuestos por culpa de Trump y Netanyahu y todo lo demás es puro salseo”Carmen Martínez Castro en “El Debate”. (La autora, contertulia a la sazón de “Herrera en la Onda” (cadena COPE), fue Secretaria de Estado de Comunicación durante la etapa de goierno de M. Rajoy. En su etapa se implantó el “plasma” como modelo de comunicación).


20.- “La derrota dulce de Carlos Martínez”“El todavía alcalde de Soria ha conseguido sobreponerse a las expectativas, a los pronósticos, a la demoscopia y a su propia imprudencia y novedad. Ha cosechado una derrota dulce. Pero a fin de cuentas una derrota, que, en cualquier caso, deja muy lejos a los socialistas de la posibilidad de cambiar las tornas en Castilla y León tras 39 años gobernando la oposición.

Pero Martínez ha conseguido dos cosas fundamentalmente. La primera no estrenarse con una caída, como sus predecesores. Y no es poco con lo bajo que cotiza la marca de un partido acosado y lastrado por la corrupción, el machismo y los escándalos. Y la segunda, y más importante, revivir a un partido, el PSOE CyL, sumido en la depresión, la desidia, la desgana y la desazón, que es donde lo dejaron los diez años improductivos de Luis Tudanca.

 Carlos Martínez presentó el lunes su opción a las autonómicas de 2030. Para entonces dispondrá del conocimiento de la comunidad y sus diversidades, además de la proyección pública de las que carecía en este su primer envite. Acostumbrado a ganar sin contemplaciones en Soria, ya sabe lo que es perder sin contemplaciones ante Mañueco.

 (…) Su buen resultado debe ser un acicate para practicar la prudencia, la inteligencia y la finura desde la jefatura de la oposición. Mañueco ya no será rival para él en 2030. Y ahí es donde se le abren las posibilidades al PSOE. Cuando el candidato del PP no salga de la jefatura del gobierno, que otorga un grado de conocimiento y proyección incomparable, como ocurre con el inquilino de Moncloa.

El problema que tiene el PSOE es que se le ha achicado el espacio de gobernabilidad. Pero Martínez, un gran fajador en la distancia corta, ha devuelto la ilusión a los suyos”. Editorial d“El Mundo de Castilla y León".  Tres espesos días ha tardado el diario que dirige “Saulo Lacustre”, alter ego de “Obsequiado”, en aceptar lo herróneos (con hache de herrado) de sus apocalípticos augurios sobre la suerte electoral del candidato socialista a la presidencia de la Junta. En su obscena campaña contra Carlos Martínez, “Regalado” vaticinó que, ante el “hostiazo histórico” (sic) que le depararían las urnas, ni siquiera recogería el acta de procurador, atricherándose en la alcaldía de Soria a la espera de las próximas elecciones municipales. Ahora dice que Martínez ha sufrido una “derrota dulce” que ha devuelto la ilusión a los suyos… Vaya morro que te gastas, Pablo/Pablito/Payasete…