martes, 27 de octubre de 2026

PERLAS DE LA FACHOSFERA PATRIA

 (o a ver quién la dice más gorda y/o insulta 

de manera más burda)

 

1.- “Fabricando al Capitán Amor”: “La campaña socialista obedece a un plan sencillo, con un objetivo simple: que cuando veas a Pedro Sánchez no pienses en Pedro Sánchez. Se trata de crear un personaje de ficción que se desconecte del presidente del Gobierno que ha gestionado España durante ocho años.

La estrategia, altamente profesional, está en curso: las lágrimas de cocodrilo por Maricarmen, el numerito del beso a Begoña en un mitin con un “te quiero” a los cuatro vientos, unos versos de Lorca, un “running” con Carlos Cuerpo, visita al “Guernica” para hablar de paz, las jeremiadas de la familia perseguida, las risas con Broncano, la confesión de su vida sexual… y por supuesto el lema “La fuerza del amor” o “El partido del amor”. Todo tiene sentido. Se trata de fabricar al “Capitán del Amor”, un líder sentimental elevado sobre las miserias de la campaña.

 El relato emotivista siempre está hecho a la medida de un público. Y ese público existe. Más de siete millones de españoles compran el blanqueo de un líder que levantó el muro desde el “no es no”; que ha optado por la sumisión con Marruecos incluso tras el asalto a Ceuta; que colonizó todas las instituciones, con el CIS al servicio militante de la causa o la Fiscalía General y el Tribunal Constitucional con exministros y adláteres; que está bajo sospecha de manipular el censo con la “ley de nietos”; que permitió a Bildu reescribir la memoria democrática; y que niega la alternancia, como si se eligiera democracia o franquismo, mientras“ y usa a Lorca o el “Guernica” para atar la campaña a la Guerra Civil. Varios millones de españoles comprarán esta campaña como el “leitmotiv” fácil, parafraseando el elefante de Lakoff: “No pienses en Pedro Sánchez. Vota al partido del amor”. Teodoro León Gross en el “Abc”.


2.- “¿Hay algún centrista en la sala?”: “Luego de mucho rumiarlo y de negociaciones más silenciosas de lo esperado, el pacto entre el PP y Vox para las listas por el Senado ha concluido de una forma razonable “sin presumir”, apostillaría Luis Aragonés. Es un paso valiente y necesario. Sánchez había organizado un Frente Popular en las listas a la Cámara Alta, con un arrebuño de izquierdas indigesto en el que sólo comerá él. La respuesta de las derechas resultaba obvia e imprescindible.

Sánchez no puede concurrir a estos comicios en forma transparente y limpia. Está organizando la precampaña más tramposa, ruidosa y tensa de la reciente historia. La ‘ley de nietos’, que tiene pinta de un ‘pucherazo Lula’, el bombardeo de los medios orgánicos, el boicot a los mítines de la oposición, la creciente violencia en las calles, animadas desde instancias de ultraizquierda (quizás también extranjeras) ante una pasividad casi ceutí por parte de las fuerzas del orden, convertidas en meras espectadoras de los salvajes corsarios. No habrá paz en las calles”, amenazó una vocera de la izquierda madrileña. En eso están. Y preparan ya la huelga del 11-N.

La derecha está movilizada, dicen los arúspices. Malo sería que no lo estuviese cuando se viene encima un vendaval despótico con ganas de llevarse por delante todo vestigio de convivencia democrática. Es imprescindible abrazarse a la última oportunidad de salvación. Es preciso descerrajar, a golpe de urna, el cráneo totalitario del sanchismo menguante. Así de fácil. España no es un salón de esgrima. Es el escenario del combate entre el monstruo y la libertad”. José Alejandro Vara en “Vox Populi”.

 

3.- “El algoritmo de Pedro Sánchez”: “Yo no tengo duda de que, si de Pedro Sánchez dependiera, las redes sociales serían un entorno aún más cruel. Él suele atribuir a los tecnoligarcas la culpa de que éste sea un mundo tan áspero. Dice que diseñan sus algoritmos para alentar el enfrentamiento y que hacen del conflicto un negocio formidable. No seré yo quien lo niegue, pero qué hipocresía tan desvergonzada la de este hombre que debe su fortuna política a un algoritmo feroz.

Cuando Sánchez tuvo que diseñar un algoritmo, lo hizo guiado por la misma motivación que Musk, con la misma falta de escrúpulo y, para qué negarlo, con un derroche de talento. El algoritmo político con el que Pedro Sánchez revolucionó la política en España es una fórmula tan simple que solo consta de tres palabras: «No es no».

 La aversión de Sánchez a la alternancia es esencial: precede a la existencia de una extrema derecha. Es el principio rector de una era que solo podía terminar como ha terminado, con la centralidad arrasada y, por tanto, con la imposibilidad de una concertación. Si el algoritmo de X favorece el enfrentamiento, el de Sánchez aboca al frentismo.

El diseño electoral del PP y de Vox para el Senado habría sido distinto de no haberse producido la dilución del PSOE en un frente popular. Venimos diciéndolo desde mucho antes de que Pedro Sánchez convocara las elecciones: el verdadero frente amplio es el sanchismo. Es perfectamente consciente de que una parte muy considerable de la base del PP jamás le perdonaría a Feijóo que no hiciera todo lo que está en su mano para derrotar a alguien que juega tan fuerte. Y que si ve flojear al líder no dudará en irse a Vox”. Rafa Latorre, director de “Más de uno” (Onda Cero) en “El Mundo.

 

4.- “La campaña de simular entusiasmo”: “Pedro Sánchez no evita echarse un baile en cada mitin que da estos días por esas tierras de España.

 Y nadie podrá decir que no provoque el frenesí de sus conmilitones socialistas (sobre todo de María Jesús Montero), extasiados al escuchar a su líder y convencidos de que volverá a ser el hacedor de magia que fue en 2014 y 2017, cuando venció al aparato del PSOE; en 2018, cuando ganó la moción de censura después de tener el peor resultado electoral de la historia del PSOE; en 2019, cuando acordó una coalición con Podemos, el partido al que si elevaba a los ministerios no podría dormir; en 2019 y 2023, cuando pactó con Bildu después de prometer ene veces que jamás lo haría; o en 2024, cuando entregó la amnistía a Puigdemont, después de proclamar que eso sería inconstitucional.

 Pero por lo que parece, según la estrategia de comunicación política nada de eso importa si te marcas un baile para terminar los mítines. El objetivo es simular entusiasmo, como si los sondeos mostrasen el panorama contrario al que, tozudamente, siguen mostrando.

 En 2023 el PSOE consiguió aterrorizar a la extrema izquierda más holgazana para que acudiera a las urnas y salvara al país del fascismo. Ahora, PP y Vox llevan tiempo gobernando en coalición en media España, y con acuerdos parlamentarios en la otra. ¿Puede esa realidad movilizar, una vez más, a la extrema izquierda perezosa? Sin duda. ¿Con la misma intensidad que en 2026? Los veremos el 29N”. Vicente Vallés en “La Razón”. 


5.- “Progresismo de barricada”: “Algún gurú electoral del PSOE debe tener tan mal concepto de sus votantes que parece creer que a Pedro le favorece la violencia le favorece a Pedro. Eso de la tensión, la agitación movilizadora y tal se ha convertido en una plaga de la política posmoderna, y el laboratorio monclovita se complace en ella como si fuera lo mismo montar una huelga que hacer barricadas de fuego, arrasar el espacio urbano y saquear las tiendas.

 El resultado es que el Gobierno está tratando los estallidos de barbarie con manifiesta tolerancia, si no con oculta complacencia, sin entender que la demanda de orden beneficia siempre a la derecha. A menos que esa precisamente la intención de esta la fragrante dejación de responsabilidades: agrandar a Vox para buscar el empate con PP en retroceso demoscópico constante. Eso no evitará el presumible relevo en el poder, pero podría contribuir al verdadero objetivo de Sánchez, consistente mantenerse al frente del partido aun derrotado logra una facturación presentable.

 Al Ejecutivo “de progreso” le preocupan más los posibles excesos de la Policía, a cuyos miembros cruje a expedientes para que nadie diga que los mandos gubernativos auspician alguna clase de brutalidad represiva. En este reino de la anomalía, los encargados de garantizar la paz pública muestran empatía con el activismo que la desestabiliza. Un fenómeno de degradación institucional y moral perfectamente comprensible desde la perspectiva de una legislatura asentada sobre un pacto con los testaferros de una banda terrorista”. Ignacio Camacho en el “Abc”.


6.- “Un país para comérselo”: “El todavía inquilino de la Moncloa ha decidido rescatar la pirotecnia más ruidosa e impactante para este tramo supuestamente final de su presidencia. Para empezar, parecer estar encantado de ver la Puerta del Sol madrileña, kilómetro cero del país, convertida en un vertedero maloliente e insalubre que ha trasmutado lo que fue en su día una propuesta razonable por el acceso a la vivienda por una “performance” protagonizada por lo mejor de cada casa. Sánchez no ha ordenado a su delegado del Gobierno -un cipayo sin más criterio que el de cuanto peor, mejor, para contentar a su jefe- que envié a la policía a despejar la zona en defensa de los vecinos y comerciantes de la misma.

 El objetivo parece ser mantener la calle en llamas. Cuantas más protestas, escraches, manifestaciones y violencia de baja intensidad en avenidas y calles, mejor para ellos, o al menos eso creen. La izquierda a la izquierda de la izquierda, tan progre ella, sueña con ver arder los escenarios urbanos y mira a Francia como modelo de lo constituye la esencia de sus sueños húmedos. En busca del incendio, están cavando una trinchera ideológica que habrá de restañar Feijóo si finalmente llega al poder.

 Y puestos a prender fuego, conviene no olvidar la forma tan poco sutil de quemar la caja común del Presupuesto Consejo tras Consejo de Ministros. Aquí no importa España ni sus ciudadanos ni el bien común, sino un interés partidista que no para en barras a la hora de esquilmar la caja común y dejar las telarañas como regalo envenenado al que vendrá. Este final del sanchismo parece haberse anclado en una máxima “el que venga atrás, que arree. Tal cual” Antonio San José en “El Norte de Castilla”.


7.- “El zurdofascismo sanchista”: “Los métodos, tácticas, estrategias, violencia callejera, saqueos, incluso cúmulo de banderas, ahora rojas, y tendencia a la uniformidad, ahora camisas verdes, recuerdan al fascismo de los años treinta. Atacan a Abascal, al que debió proteger la Policía, expedientada al cumplir con su deber por los delegados de Gobierno sanchistas mientras suelen considerarse normales las acciones de los zurdofascistas. ¿Y qué hace Sánchez? Corre con Cuerpo ante las cámaras por el jardín sin declaración alguna sobre los violentos sucesos.

 La Fiscalía no se mueve respecto a la ocupación ilegal de Sol y sus alrededores, espacios públicos cuya ocupación perjudica a los ciudadanos, a los comerciantes y al turismo, con atentados contra monumentos identitarios de Madrid y obligando al traslado de actividades institucionales a otro lugar. ¿Por qué hemos de respetar a unos gandules que en lugar de trabajar impiden la normalidad ciudadana?

 Unos dicen que van a permanecer en Sol por lo menos hasta la próxima huelga fake. Otros parece que se irán. Con la huelga «contra la oposición», según Marisu Montero, se han desenmascarado definitivamente Unai Sordo y Pepe Álvarez, que cuadruplicaron sus ingresos durante el sanchismo. Un nuevo gobierno, si nos libramos del pucherazo, debería repensarse financiar tanto a quienes ya se muestran como adversarios de la ciudadanía convocando huelgas contra quienes no gobiernan y, por ello, no deciden.

 Y, de fondo, la corrupción que no cesa. La que Sánchez quiere que olvidemos ante las urnas. Va a resultar que Zapatero traía los joyones para contribuir generosamente a las obras caritativas del padre Ángel”. Juan Van-Halen en “El Debate”. (Destacado militante del PP, Van-Halen,,  ha sido senador y presidente de la Asamblea de Madrid)

 

8.- “A unos pasos del Guernica”: “No dudo que Pedro Sánchez cumplió los trámites ordinarios para grabar su spot electoral frente al Guernica. Aunque puestos a ensalzar el valor de la convivencia, uno habría esperado la evocación de Gandhi, de Rigoberta Menchú o de los Osos Amorosos ("Ositos Cariñositos" los llamaban en Argentina). Pero el presidente Sánchez, siempre sagaz, ha recurrido a la Legión Cóndor.

Un cuadro universal, que representa el horror de la guerra y la destrucción de la vida civil, debería reconocerse como un patrimonio moral compartido. Pero utilizarlo como escenario electoral es una forma de reivindicar su monopolio. Ese mismo día, en un mitin en Granada, Sánchez contrapuso al PP y Vox "la España de Lorca". O sea, la suya, la de David Uclés, la buena.

 Sánchez parece querer convocarnos a las urnas desde 1936, en una España dividida en dos bandos irreconciliables y al borde de la barbarie. Resulta melancólico pensar que, medio siglo después, un presidente que hace campaña invocando «la fuerza del amor» prefiera el imaginario de la guerra al de la concordia. Pudiendo evocar la España que aprendió a convivir, prefiere convocar el fantasma de las dos Españas que quisieron darse muerte.

 Esa campaña del amor ha provocado risas y burlas. Pero tras la cortina de lo cursi aguarda lo siniestro. La clave de esta campaña no está en la apropiación meliflua del amor, sino en la atribución perversa del odio. En otras palabras: lo grave no es que Sánchez se erija en la encarnación del amor, sino que retrate a sus adversarios como la encarnación del odio”. David Mejía en “El Mundo”.

 

9.- “Sánchez y la máquina del tiempo”: “Por mucho que quieran, que dudo que lo quieran, ni el PP ni Vox nos pueden llevar a los años 70. España ha cambiado tanto que ni siquiera la derecha más cerril propondría ahora la eliminación de las conquistas que se han llevado a cabo en el último medio siglo. Sólo los incautos pueden caer en la trampa del miedo. Es quizás la única alternativa que le queda a un Gobierno corrupto y a un presidente que ha intentado laminar el Estado de Derecho

Marrullero como es, Sánchez nos propone un viaje en el tiempo a una época muy anterior: pretende llevarnos a los años 30, con su Frente Popular, con sus fascistas, con la guerra de los buenos contra los malos, que, fatalidad, ganaron los malos.

En su intento de eliminar la alternativa (¿hay acaso algo más antidemocrático?), Sánchez ha dibujado una línea roja que divide al país entre demócratas y fachas. La norma de que todo vale contra el fascismo (aquí y ahora, una coalición de PP y Vox) nos lleva a una dinámica de enfrentamiento civil que ya está aflorando, como hemos visto esta semana en el intento de boicot a los mítines de Abascal o en los disturbios de Barcelona.

La huelga general, esa que se han inventado UGT y CCOO para hacerle la campaña a un Gobierno que les ha atiborrado de subvenciones, es otra prueba de ese intento de dividir al país en dos, de enfrentarnos a los que no comulgamos no con unas ideas, sino con unas prácticas nefastas para la democracia, con los que se aferran a una izquierda que tiene más de pose que de realidad.

Lo que da miedo no es ese viaje a los años 70 que nos augura Sánchez si gana la derecha, sino la España que es incapaz de convivir, que es a la que nos está llevando el presidente”. Casimiro García Abadillo, director de “El Independiente”.



 10.- “Super Black Friday”: “Quinto centenario de la Escuela de Salamanca, la de Domingo de Soto y Francisco de Vitoria, que se tirarían en plancha a la tumba de nuevo si contemplaran el espectáculo de algaradas que quienes las reivindican entienden por democráticas.

Sabe Feijóo que hay que ira Salamanca si se trata de aprender estas y otras cosas y se mostró no ya contundente, sino categórico al afirmar, delante de sus cabezas de lista al Congreso que, si llega a la Presidencia, al día siguiente pone orden. Algo que agradeceríamos muchos de quienes estimamos que la libertad empieza en que dejen en paz tu escaparate y que mucho hablar de derechos, pero de poco sierve si no tienes derecho a levantar la persiana. Hay un mosqueo en el ambiente que se pregunta con fundamento: ¿cui prodest?

 Mañueco fue ayer el anfitrión de esta fotografía fundacional y hay que agradecerle que sea capaz de convocar estos efectos en nuestra tierra, siempre necesitada de visibilidad. Salamanca, receptora con vocación de talismán. Yo prefiero que se reivindiquen los valores del Tormes, singularmente en la efemérides que inventó el derecho y la economía moderna, antes que otros sucedáneos como el amor. Que yo sepa con amor no se paga a Hacienda, y, por mucho amor que Ábalos les diera a sus chicas, si no las hubieran contratado con billetes, malamente se hubieran reputado como queridas.

 Pero cuadra el símil: las elecciones son el Black Friday. Todo a precio, todo a mogollón, liquidación. El lunes 30, Ciber Monday. La monda lironda”. Ignacio Fernández, contertulio de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV”, en el “Abc” (edición Castilla y León).


 11.- “La violencia zurda de toda la vida”: “Los del partido del amor han batasunizado España. Saben que, en condiciones normales, lógicas y legales, Sánchez perderá las elecciones y con él, todo el poder acumulado en ocho años de siniestro mandato. Cuando hay que elegir entre la democracia y los suyos, la izquierda activista y militante siempre elige a los suyos, aunque los suyos mientan, roben o maten.

De la Revolución Francesa aprendieron que Robespierre debía ser su referente político y la guillotina su modelo de control social. Lo practicaron en la II República, adonde Sánchez quiere volver para terminar lo que Largo Caballero empezó y no supo ganar. Una violencia que nace y muere en la misma orilla ideológica. Gentuza subvencionada sin más estudios que los que aprenden en las octavillas que se reparten en las agrupaciones universitarias perrofláuticas o en las mariscadas sindicales. Lúmpenes morales que deben justificar el sueldo que la Rosa Nostra les entrega cada año.

El mensaje que lanzan los esbirros zurdos es el mismo que ya usaron Pablo Iglesias Posse, Dolores Ibarruri o Indalecio Prieto: la derecha social y política debe dejarse acosar, insultar, perseguir y agredir si quiere celebrar sus mítines en paz, y sobrevivir mientras se le cede temporalmente el gobierno, que no el poder.

 Sánchez, heredero bolivariano de aquella cochambre soviética, ha llevado la campaña a las cloacas de lo indigno, donde le ríen las gracias los bufones del comando felpudo en la tele pública e impúdica mientras la fiel soldadesca perdona sus delitos y corruptelas. Somos un país donde a la izquierda se le perdona hasta el crimen, mientras la derecha pide perdón por respirar”. Fran Carrillo en “OkDiario”. Carrillo fué diputado y senador por Ciudadanos, aquel partido que, bajo el liderazgo de Albert Rivera, iba a regenerar la política española...



12.- “Tendremos que quemar las calles”: “Dijo Óscar Puente, ministro de Twitter, micrófono en el belfo: “Hay una oportunidad el 29-N para parar el fascismo. Es mejor salir un día y meter la papeleta que tener que estar saliendo un día tras otro durante cuatro años”. Es decir, lo ha dicho. Si pierden, arderán las calles. No habló en concreto de las mujeres amarradas a la pata de la mesa, ni de los gais apelotonados en los armarios, ni de las centurias negras. No se explayó en las fantasías morbosas en las que Feijóo se convierte en plutonio y Abascal en uranio. Si acusaron a Mariano Rajoy de ser como Franco, entonces son capaces de ver monstruos prodigiosos hasta en las nutrias.

 Es sociológicamente fascinante que millones de españoles estén dispuestos a votar a un puñado de corruptos, hipócritas, ladrones y manipuladores, sólo porque la manipulación les ha persuadido de que lo otro es peor. A mí todo esto me tiene cabizbajo desde que empezó la precampaña, y todavía queda más de un mes para las elecciones.

 ¿Qué van a hacer los otros que pueda ser peor, me pregunto? Creo que no sería peor ni aunque se empeñasen en repetir las catástrofes del Gobierno saliente. Es que lo intentas y no te sale. Se te escapa algo bueno, aunque sea por chiripa. Es difícil que España se convierta en un país más desigual, frustrado, entorpecido, malhumorado, tosco, decadente y jurídicamente inseguro de lo que es, después de tantos años bajo la bota amorosa de los buenos.

 No -me lleguen las voces-, no, Juan, es que cuando la derecha gobierne, de puro mala, es capaz de poner al frente del ministerio de Transportes a un tipo como Óscar Puente”. Juan Soto Ivars en el “Abc”.


13.- “Quemar la Casa de Correos o la toma de la Bastilla del 28-M”: “La acampada de Sol, las llamadas de cierta izquierda bonzo a quemar la Casa de Correos, las huelgas contra la oposición y los escraches a la derecha quieren ser como la libertad guiando al pueblo al desastre, la burda astracanada de un puñado de perdedores agarrados como pueden a su butaca de diseño. La explicación es sencilla: intentan parar a la derecha con violencia, no porque la derecha que vota sea violenta sino porque los desnuda: los que mandan entre los protestones son sanguijuelas de un régimen ya de por sí chupóptero que acabarán por darse vergüenza a sí mismos.

Todo esto convierte a la izquierda que todavía conserva el poder en un caso clínico de “Minority Report”, una unidad de estructura casi militar que pretende eliminar cualquier política conservadora antes incluso de que se apruebe. Dicen luchar contra el fascismo, pero actúan como fascistas, solo que sin las lecturas de la Falange. Ayuso es presidenta de la Comunidad de Madrid por mayoría absoluta, pero hay que quemar la Casa de Correos porque no ven otra manera de ganar esa plaza.

Y así, la promesa de blindar el aborto de Pedro Sánchez, por ejemplo, no es más que otra osadía populista porque no se va a dejar de abortar en España gane quien gane y porque, como tantas promesas de última hora, ha contado con ocho años para ejecutarla. Entre tanta llamada a la purificación ideológica resulta frívola la imagen bailonga del presidente, con los pasitos y el movimiento de brazos típico de una cuñada en la boda de un primo y tan escalofriante como inmoral su posado frente al Guernica cuando el único picasso que le roza es el de “Las señoritas de Avignon”. Pedro Narváez en “La Razón”.

 

14.- “Prefieren a Sánchez, corrupto y autócrata”: “El sanchismo se ha mimetizado tanto con el peronismo o el “kirchnerismo populista” de Cristina Kirchner, condenada por corrupción, que no sólo copia eslóganes y fotos idílicas como la de ella y el “pingüino”, su marido, besándose en Buenos Aires ante sus incondicionales en 2011 con la leyenda «la fuerza del amor», sino que ha importado entre el electorado socialista y de la extrema izquierda patria, la misma consigna clientelista que los peronistas coreaban sobre Perón, pero aplicada al propio Sánchez, «Puto y ladrón queremos a Perón».

 La consigna es polarizar hasta que duela, ya sea con manifestaciones contra Vox autorizadas por los delegados gubernamentales devenidos en esbirros al servicio de esa estrategia sanchista que mantiene secuestrada la Puerta del Sol y se vio en La Coruña o con huelgas y manifestaciones como la de los profesores en Madrid, antesala de la huelga general política convocada por los sindicatos pancistas contra la oposición.

Y en esa disyuntiva entre apoyar a “nuestro corrupto y autócrata” Sánchez o elegir al adversario que venga a regenerar y oxigenar el patio democrático, el sanchismo cierra filas con su “ladrón”, como cantaban los peronistas, por mero instinto de supervivencia política.

Sánchez y sus corifeos mediáticos, con esa estrategia polarizadora, ya no buscan convencer con argumentos económicos o de cohesión social, sino infundir el miedo contra la derecha de PP y Vox, a la que presentan como una fuerza oscura y reaccionaria. Y ante eso hay dos respuesta tajantes y contundentes: ir a trabajar el día de la huelga general y votar con avaricia hasta llenar las urnas para acabar con el sanchismo”. Antonio Jiménez en “El Debate”


15.- “Los herederos del franquismo”: “El franquismo, o por lo menos una parte de lo que fue el franquismo, tuvo elementos muy interesantes para España. Sofocar la brutalidad criminal y analfabeta de la República fue uno de ellos. Crear una clase media con un Estado protector fue otro. Y cuando hoy decimos, con razón, que la mayoría de políticos son de muy poco nivel, nos tenemos que remitir a los ministros de Franco para dar con perfiles preparados, competente, honestos y a la altura de su cargo.

 Por supuesto que no está en el deseo de nadie volver a una dictadura, y por supuesto que el franquismo tuvo momentos oscuros e incompatibles con nuestro modo de vida libre. Pero lo criminal en España en España no es ser heredero del franquismo sino de la República. Herederos del franquismo somos todos, porque es lo que hubo durante cuatro décadas. Herederos de la República solo lo son los que por su ignorancia, por resentimiento social o por instinto asesino reclaman serlo. Esta es la gran enfermedad de España, y aunque se ha explicado el problema siempre al revés, hicimos la Transición para perdonarlos y darles la muy generosa oportunidad de volver a gobernar.

 Ni la Transición amnistió al franquismo -porque la Transición la hizo el franquismo, aunque incluyera a todos- ni los votantes de Vox toman como un insulto que les llamen herederos de una época cuyos defectos nadie está interesado en reproducir pero que dejó muchas más ventajas de las que la izquierda entiende. El crimen, el atraso, el abismo en España han venido siempre de la extrema izquierda”. Salvador Sostres en el “Abc”. Sin comentarios.


16.- “Perder o ganar”:  “No importa que Sánchez gane o pierda, las dos cosas dan auténtico pavor. Si gana, la revancha contra quienes osaron acusar a Ábalos de corrupto o al hermano del presidente de “enchufado” lo pagarán caro. Moncloa dejará de adjudicar distintivos de malos ciudadanos y pasará a la acción. Si tienes dos pisos serás un buitre y te condenarán a pena de prisión o de Hacienda mientras el marido de Montse Mínguez convertirá su empresa en una ONG con beneficios fiscales.

 Los estudiantes estudiaran a María Jesús Montero junto a Isabel la Católica y Begoña Gómez, por fin, podrá ser elegida rectora de la Universidad de Minnesota, pese a las reticencias de Trump, a quien a esas alturas ya habremos declarado la guerra.

 Lo peor, sin embargo, no es la victoria sanchista sino el probable escenario de derrota de su gobierno progresista. Entonces, la oposición progresista abrirá las calles y los cielos de toda España y no solo las de Madrid se llenarán de “no paz” y hasta de guerra. No me extrañaría que Feijóo en algún momento de la campaña piense en lo que se le viene encima si, finalmente, consigue gobernar.

 Si Sánchez desde lo institucional de la presidencia del Gobierno ya no tiene reparos en decir lo mismo y lo contrario, de inflamar las calles o de organizar una mafia contra el poder judicial, imagínense de lo que será capaz de hacer desde el puesto de Patxi López. El caso es que, ahora mismo, da igual que gane o que pierda”. David Frontela, coordinador de Comunicación del PP de Valladolid y contertulio de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de "Castilla y León TV”, en el “Abc” (edición Castilla y León). Distópica disyuntiva la que nos plantea el ecuánime David Frontela, quién con posterioridad a la publicación de este artículo aparece en el número 4 de la candidatura del PP de Valladolid al Congreso de los Diputados... 


17.- “Pues sí, perdí la apuesta”: “Estas elecciones no se adelantan en un contexto ni parecido al de 2023. Para empezar, todos los sondeos de todas las empresas demoscópicas salvo el CIS, las pague quien las pague, dan una ventaja a PP y Vox sobre el PSOE y los partidos de su coalición que más que duplica la de hace tres años. Por eso, si los españoles terminan entregando de nuevo el Gobierno a Pedro Sánchez, será porque la remontada habrá sido legendaria, épica: como salvar un 4-0 en el Bernabéu en el último cuarto de hora del partido.

 Vox está mas maduro, da menos miedo que entonces. Pedro Sánchez, no, él da más miedo que entonces. Tiene en la mochila a un fiscal general del Estado condenado, a un exministro y exsecretario general del PSOE, a otro seriamente imputado, a su hermano condenado, a su mujer a las puertas de un juicio, a una fontanera que se juntaba con lo peor de Badajoz, el clan de los rochos, para fastidiar a la jueza que acabó encausando a su hermano, tiene un amigo del alma (ZP) y sus hijas de fango y joyas hasta el cuello… Nada que ver con 2023.

 Pero Pedro Sánchez se fía en las inquilinas acampadas y su respuesta con dos decretos a la crisis habitacional desatada tras el desahuicio de la difunta Mari Carmen Abascal. Cree que eso le abre una ventana de oportunidad, que el episodio de Ceuta está ya amortizado y resuelto, que a su izquierda el personal está tan disperso y a por uvas que eso le traerá votos. Y que, por tanto, podría auparse a una tercera legislatura.

(…) Da la sensación que en el PSOE y a su izquierda están convencidos que con la agitación social (mucho más mediática que real) y el eslogan de que el rentismo mata tienen hecha la campaña”. Ángel Ortiz, director de “El Norte de Castilla”. Vamos a ver, Angelo. Es la segunda vez que te refieres a Ábalos atribuyéndole un cargo que nunca ha tenido: secretario general del PSOE. ¿Nadie te advirtió del anterior “lapsus”? ¿O no es ningún lapsus?


18.- “España en manos de una mafia”: “Nunca me he fiado de los clubs de debate. Me parece extraño que alguien opte voluntariamente a gastar su tiempo entrenándose para discutir.Por eso, si mi hija me dijera que quiere meterse en el club de lucha canaria, yo me sorprendería. Más por el factor canario que por el pendenciero. Pero si me dijera que quiera meterse en un club de debate, la llevaría al psicólogo. A no ser que estuviéramos en Extremadura y el club se llamara “Club de debates urbanos Badajoz”, que no es un club de debate sino un grupo de Facebook.

 A ese club acudió supuestamente el PSOE para que espiaran a la magistrada que juzgaba al hermano de Sánchez. Y el “club” lo hizo, presuntamente, mientras el PSOE contactaba con unos narcos para que la “eliminaran” y le “causaran daño físico”. Los narcos dijeron que no -los ladrones somos gente honrada-, pero el club de debate, claro, dijo que sí, así que se presentaron en el colegio de sus hijas para conocer horarios y dinámicas. Al menos esto es lo que la magistrada le contó al juez Pedraz.

 Y aquí es cuando se acaban las risas. El PSOE estaría acudiendo a narcos y a milicias ciudadanas para amenazar a jueces. Según el juez Zamarriego, Leire creó además una red para recabar trapos sucios de guardias civiles y fiscales con el objetivo de anular las investigaciones que incomodaban a su partido. España está en manos de una mafia infiltrada en todos los niveles. Así que, si mi hija viniera un día y me dijera “tenemos que hablar”, le diría que adelante con el club de debate. Me aliviaría incluso que lo que quisiera comunicarme es que va a integrarse en el clan de los Rocho. Peor sería que se afiliara al PSOE”. José F. Peláez en el “Abc”.


19.- “Adictos y desafectos”: “En los años cuarenta, El Norte de Castilla sufrió un doloroso proceso de depuración por parte del régimen de Franco. (…) El Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo funcionó entre 1940 y 1943. Pero en su labor de investigación sobre la ideología de los escritores, periodistas e intelectuales que ejercían en esos años, le sobrevivió la Brigada Político Social, la célebre BPS, que oficialmente estuvo activa hasta 1978.

No sé, o sí que lo sé, porque me viene a la memoria la lucha de Delibes contra la censura franquista cuando ahora se ha dado a conocer la existencia de un dossier del Ministerio del Interior (heredero de aquél de la Gobernación) con el nombre de 281 periodistas, tertulianos y comunicadores clasificados según su orientación y/o actitud hacia el Gobierno.

 Un “documento de trabajo”, en palabras de su titular, el depauperado Fernando Grande-Marlaska, en el que los redactores aplican a los reseñados expresiones como “afín al Gobierno”, “apoya al Gobierno”, “muy crítico con el Gobierno”, “defiende” ideas de izquierdas o de derechas”, muy crítico con el PSOE actual”, o ”independiente con clara simpatía por la ideología de izquierda”. 

Hace tiempo que digo que el viejo amor que los españoles sentimos por el caudillismo, desde Viriato a Franco, por encima de toda ley, se ha venido a encarnar en este tiempo en la figura del todavía presidente del Gobierno. Y en el retrato solar del caudillo, incluso del caudillito, tan importante como el brillo del jefe supremo lo es la oscuridad del coro de sus secuaces, lacayos, acólitos, sicarios, servidores, peones, adláteres o comparsas, cada uno según su misión”. Carlos Aganzo, exdirector de “El Norte de Castilla”. Hombre c.aganzo, es que hay que ver lo mucho que se te ve el cartón: En lugar de retrotraerte a la dictadura (término éste por cierto te cuidas de no utilizar) de Franco, ¿no crees que hubiera sido más propio referirte a las "listas negras" de periodistas de Castilla y León aparecidas en 1989 y atribuidas al que fuera Portavoz de la Junta, Miguel Ángel Rodríguez?

20.- “Vito Quiles no es el héroe que merecemos, pero sí el que necesitamos”: “Opina Juan Soto Ivars que Vito Quiles trabaja inadvertidamente para el PSOE; al Gobierno le viene fenomenal tener un antagonista que le permita azuzar el fantasma de la turboextrema ultraderecha, lo único que Saunamán puede ofrecer ya a su menguante base de fieles, anhelantes de algo a lo que poder aferrarse después de la infinita sucesión de escándalos, imputaciones y condenas del último par de años.

 Hace quince años la izquierda empezó a enviar turbas furiosas a las casas de los políticos de derechas para protestar por las consecuencias inevitables de la gestión del gobierno al que ellos mismos habían votado. Aquellos episodios sistemáticos de acoso contra políticos del PP, UPyD y Ciudadanos y sus familias fueron denominados "Jarabe democrático de los de abajo" por el castrista Iglesias, futuro vicepresidente del gobierno. Sólo dejaron de hacerlo cuando empezaron a sufrirlos ellos mismos. Entonces ya no era la voz del pueblo, era fascismo. Como fascismo es Vito Quiles, mientras que la gente que apedrea políticos y apaliza reporteros son calificados alegremente como "antifascistas".

 Da igual si a uno le gusta o no que un tipo le ponga un micrófono en la cara a la mujer del presidente del gobierno. Lo que hace es legal.  Si lo que hiciera Quiles fuera ilegal ya estaría en la cárcel, pero no lo es. Quiles tiene la delicadeza de no usar mi dinero para sus performances, cosa que no hacen Televisión Española, de Intxaurrondo a Fortes, pasando por el novio cincuentón de la veinteañera Santaolalla.  Así que si les pica, que se rasquen. Diego González en “Libertad Digital”.