(o a ver quién la dice más gorda y/o insulta
de manera más burda)
1.- “Martínez o creerse Supermán”: “Las andanzas orgánicas de Carlos Martínez desafiando todo lo que se menea de Moncloa para abajo traerán consecuencias. Sobre todo para él. Su alianza atolondrada, contra viento y baronías, con la fracasada Enma López, del clan Cerdán, derrotada en las primarias de Madrid por la vallisoletana Reyes Maroto, seguirá trayendo cola. Martínez anda pidiendo árnica después de alardear de que su amiga iba a ganar a quienes trataron de hacerle entrar en razón y que no acudiera al aquelarre de Enma López, en el que el protagonista ha acabado por ser él.
Es lo que tiene vivir eufórico y levantarse cada mañana creyéndose supermán. No haber salido todavía del cascaron de Soria y pensar que se puede andar, escobilla en mano, subido al papamovil, mientras el subdelegado del gobierno y el guardia civil de jornada le reían las gracias contra la seguridad del tráfico. Martínez estaba acostumbrado a ganar en las urnas de Soria. Llegó a Castilla y León y Mañueco le enseñó a perder. Mañueco siempre alardeando de los resultados educativos de PISA (con garbo).
El de Soria es implacable, opción que apoya en primarias, opción que va al foso. Tres de tres, de momento. Es más infalible que La Cuneta de Castilla. Veremos cómo sale de este atolladero. Ya hay quien sospecha en el PSOE que la plaza de senador autonómico de Tudanca la quiere para sí, a imitación de lo que ha quedado de la andaluza María Jesús Montero tras pasar por el trillo electoral de Juanma Moreno, o antes Lobato, en Madrid. ¿Estrambótico? Cosas veredes.
El caso es que todo lo que le concierne al PSOE CyL lo lleva de su cuenta, con sigilo, y sin dar explicaciones a los que mandan, por arriba, por abajo y por los lados. Miente más que habla. Martínez es una cooperativa en sí mismo, a imitación de su proceder durante 19 años en Soria. Cualquier día el resto se harta y se encuentra como Julio Villarrubia, de patitas en la calle. Por la vía ejecutiva, como llegó de la mano de Cerdán”. Regalado en “El Mundo de Castilla y León”. Enésima andanada del “alter ego” de Saulo Lacustre contra el líder socialista en Castilla y León. Lacustre respira por la misma herida de siempre: no perdona a su otrora admirado alcalde de Soria su apoyo a la reforma de la Ley de Publicidad Institucional. Y es que, como dice -refiriéndose a otros, claro-, el propio Regalado, los billetes son los billetes (en ese caso los que la Junta enchufa a la cuenta de resultados del medio que dirige).
2.- “Todo en Zapatero
es bastante simple”: “En un nuevo alarde zapateríl, el
expresidente dijo en la televisión oficial: “Tengo una convicción absoluta en
mi inocencia”. Es una frase en la que cabe toda una doctrina, incluso una forma
de habitar en el mundo; porque, ciertamente, Zapatero es una persona que se ha
caracterizado por considerar que es la convicción la que ahorma la realidad y
no al revés. Gustavo Bueno definió está lógica como el “pensamiento Alicia”.
Por Alicia Liddell, se entiende. Hay asesores de Zapatero que, para nuestro
pavor, nos contaron que, cuando era presidente, les pedía que no trabajaran
sobre hipótesis indeseables, porque la mera enunciación de algo negativo actúa
como una invocación.
Solo alguien con una estructura mental
semejante sería capaz de urdir una trama tan obscena. Es algo tan rudimentario
que resulta cómico. Informes bobísimos pagados con adelantos como si fuera el
adelanto de una novela de Ken Follet, una empresa de marketing viral convertida
en el beluga de la maquetación y, al final del camino, una escuálida aerolínea
en quiebra considerada una compañía estratégica.
Todo esto configura la pesadilla de un abogado
defensor. El espectador medio, que cada vez es menos común, lo que se pregunta
es cómo Zapatero se presta a ser entrevistado si todavía no puede ofrecer una respuesta
detallada acerca del origen de las joyas: “La historia de las joyas es un
asunto sin intención: estaban ahí y nada más”. Una historia sin intención. Es
un asunto fabuloso. Puro pensamiento mágico, a la vez inverosímil y coherente
con la forma de discurrir de un dirigente que realmente llegó a creer que
pronunciar la palabra “crisis” podría provocar el descalabro económico y, en
consecuencia, dejar de pronunciarla podría conjurarlo”. Rafa Latorre, el de “La Brújula” de la Onda Cero, en “El Mundo”.
3.- “¿65 días para esto?”: “Quedan mil años para que se le juzgue, pero él ya es otro muerto político. Sigue militando en el PSOE y el Gobierno dice oficialmente que le apoya, aunque todos sabemos que ha caído en desgracia y que no tiene nada que hacer. Su reputación, irrecuperable.
Pase lo que pase, los españoles ya
siempre le asociaremos con las impresionantes joyas de su caja fuerte. Con los
collares y pulseras propias de una casa real, salpicadas de zafiros, rubíes y
esmeraldas que nos dejaron ojipláticos, precisamente porque los escondía el
faro moral de la izquierda que pregonaba que ser socialista es tener poco y dar
mucho.
En TVE, Zapatero ha tenido la oportunidad de
sacarnos de dudas. Podría haber aportado pruebas concretas para convencernos de
que es inocente de los 7 delitos de corrupción por los que se le investiga, y
no lo ha hecho. Se ha limitado a reiterar su inocencia con vehemencia, como si
levantar el tono de voz, carraspear y levantar los brazos fuera suficiente. Ha
protestado, encendido, porque no se respeta su presunción de inocencia, ha
negado absolutamente cualquier mediación con el Gobierno o la SEPI para el rescate
de la compañía Plus Ultra, ha desvinculado a sus hijas y a su secretaria de
cualquier irregularidad y de las joyas
¿Hemos tenido que esperar 65 días
para esto? Decirnos ayer que «no hay un afán patrimonial» en unas joyas
regaladas de ese calibre, que guardas en una caja fuerte, es una enorme
incongruencia. Explicarnos que esas joyas son «una cortesía» –el solo hecho de
entenderlas como eso, como un regalo de cortesía, ya dice mucho de la talla
moral de quien se las ha quedado-. Y no desvelar de dónde proceden, un indicio
claro de que le será complicadísimo escapar, como mínimo, de ser condenado por
delito fiscal y contrabando”. Sandra Golpe, editora de
“Noticias 1” (Antena 3 TV), en “La Razón”.
4.- “El almuerzo
mañanero de ZP”: “Se
sentó en el plató, pero bien podía haberse tumbado. Vestía traje, pero bien
podía haber ido desnudo. El cuestionario no se iba a alterar. Si alguien
esperaba una entrevista incisiva de Javier Ruiz al
imputado Zapatero es
que acaba de aterrizar en este planeta. Pero lo que se ha perpetrado este
jueves en Prado del Rey ha superado las expectativas.
El
presentador y sus contertulios han añadido un escalón más a una televisión
pública cuyo descenso a los infiernos deja la Divina Comedia de Dante
en un mal rato. Preguntas de cuestionario tan
incisivas como los cubiertos de un avión. El único atisbo de algo parecido a
una repregunta se produjo en el asunto de las joyas, que el entrevistador dio
por zanjado tras escuchar una frase para la historia del socialismo: «No he entrado nunca en una joyería».
Se suma al desconocimiento de Zapatero sobre cómo se monta una “offshore” y a sus palabras de marzo en
el Senado asegurando no saber qué son los móviles prepago, los
mismos que activaron las bombas de los trenes del 11-M.
Ahora Ruiz, con la satisfacción que da el
deber cumplido, se marcha a La Séptima a seguir pontificando. Bien por
Contreras y por la audiencia del nuevo canal. El problema es que el papel con el que limpiar el rastro que deja en TVE lo
seguiremos pagando todos con nuestras nóminas. Una
virtud hay que añadirle a la entrevista y al entrevistador: si Zapatero lo
estaba pasando mal con su situación procesal, el paseo por el plató de “Mañaneros 360” le ha servido para estar más
contento. Porque a quién le amarga un dulce o le sienta mal un masaje. Buena
noticia en tiempos de cuidar la salud mental”. Juan Carlos Téllez en “The Objective”.
5.- “Diana Morant y
su pestilente posteridad”: “Doy por hecho que conocen las
últimas declaraciones de la inexplicable ministra Diana Morant, aspirante a
gobernar la Comunidad Valenciana: “Los del PP y Vox son gobiernos criminales
como el de Hitler”. A buen seguro no es un vómito repentino. Cuando se calumnia
así ya se trae la idea de casa. ¿Con qué puedo epatar a la ciudadanía,
complacer a mis dirigentes y enfadar a mis oponentes? Hitler, claro, como no lo
había pensado antes.
PP y Vox son como el individuo que asesinó a
diez millones de judíos, invadió una decena de países y provocó la Segunda
Guerra Mundial. Semejante salvajada y frivolidad histórica no creo que nazca
del argumentario que Moncloa pasa a diario a su Loro Park ministerial, sino más
bien parece un intento desmedido de esta acémila por imitar el estilo de Óscar
Puente o por conseguir que espacios de prensa como esta columna se ocupen hoy
de ella en lugar de ese juego tan entretenido que consiste en aventurar
cuántos socialistas más acabarán en la cárcel así que vayan pasando los meses.
Si dicen cosas así es porque consideran que a
una buena parte de los suyos les complace escucharlas. Sin remilgos. A lo
bestia. Sin considerar que cualquiera puede recordarle con quien gobiernan los
suyos: con el brazo político de ETA, los asesinos y criminales que mataron, extorsionaron
y secuestraron a cientos de personas y a los que están liberando de prisión
poco a poco como consecuencia del pacto no publicado que su partido estableció
con Bildu. Recordarle este extremo a la ministra Morant es señalarle una
evidencia y resulta conveniente hacerlo cuando ella, en un inexplicable y
majadero arranque, decidió ganar un hueco en la pestilente posteridad”. Carlos Herrera, el de “Herrera en COPE”, en el “Abc”. No recuerdo que Herrera se haya
escandalizado así cuando compañeros suyos, incluso de tertulia, han comparado a
Sánchez con dictadores como Stalin, Ceaucescu, Franco o el propio Daniel Ortega,
al que él mismo cita en este artículo…
6.- “Pedro Sánchez, nuestro Daniel Ortega”: “Empieza a estar extendida la idea de que a Pedro Sánchez solo lo retirará del poder una causa judicial, si acaso es viable abrirla contra él: mientras mantengan una mayoría parlamentaria mafiosa en el Congreso, limitada a protegerle a él y a darle a sus socios lo que pidan pero no a gobernar, será difícil que el Tribunal Supremo consiga el suplicatorio preceptivo para encausarle, aunque rechazarlo pueda y deba ser considerado un Golpe de Estado.
El cacareo sobre el lawfare, esa inexistente conspiración judicial que las meretrices del lupanar mediático sanchista repiten como pollos sin cabeza, probablemente obedezca a ese objetivo: crear el relato con mucha antelación para que, cuando llegue el momento de que Sánchez rinda cuentas en un tribunal por cualquiera de las tropelías cometidas desde, en, con o para él, su Gobierno o su partido; pueda argumentarse la autoconcedida impunidad en términos de salvación democrática: no pasarán, los fascistas con toga, los fascistas con escaño y los fascistas con micrófono. Y tal.
Hay que perder toda esperanza de que Sánchez aceptará sin rechistar una derrota electoral que, además de desalojarle de un cargo que nunca mereció, le acerque al mismo lugar donde ya están Zapatero, Ábalos, Cerdán, Leire, Begoña, David y lo que te rondaré, morena. Y, sensu contrario, hay que dar por supuesto que hará todo lo posible, aunque no sea democrático, para evitarlo. A Sánchez o lo echan los ciudadanos en la calle y sus adversarios en todas las instituciones, o se hará un Daniel Ortega refinado”. Antonio Naranjo, director-presentador del programa “El análisis: Diario Noche” (Telemadrid), en “El Debate”.
7.- “¿Queremos el suplicatorio?”: “Tras la declaración de Julio Martínez, queda prácticamente probado que Zapatero cobró una comisión a cambio de lograr que Plus Ultra fuera rescatada con 53 millones de euros. Procede en consecuencia investigar el modo en que Zapatero consiguió el rescate para la compañía que le prometió la comisión. Si, a raíz de las pesquisas, resultaran indicios de que el rescate se acordó irregularmente en Consejo de Ministros gracias a las gestiones de Zapatero, podría ser interesante para la causa interrogar como imputado a Pedro Sánchez.
Con independencia de lo que hagan finalmente los jueces, a los efectos de que caiga este Gobierno corrupto, ¿interesa que el suplicatorio se pida cuanto antes? Si tal cosa ocurre, por fundadas que sean las razones del Supremo, políticamente será un desastre. Sánchez no tendría ni siquiera que rezar para que sus socios voten contra la concesión, sino que le bastaría que la Mesa, en la que el PSOE y Sumar tienen mayoría, deje de tramitarlo, como ha hecho con tantas proposiciones de la oposición que no les ha convenido votar. Pasados sesenta días sin ser llevado al Pleno, el suplicatorio se tendría por decaído por silencio negativo y el Supremo no podría imputar al presidente por esa causa hasta que volviera a ser elegida una cámara nueva.
Quienes crean que Sánchez no se atrevería a provocar semejante escándalo es que no le conocen. Sólo con una Mesa que no esté controlada por el PSOE, podrá el Supremo volver a pedir el suplicatorio con alguna esperanza de que, votado en el Pleno, con unas mayorías diferentes a las actuales, sea debidamente concedido. De forma que no conviene que pidan el suplicatorio antes de que haya elecciones”. Emilio Campmany en “Libertad Digital”. He aquí el ilustre jurista Campmany (hijo de Jaime, el ilustre periodista falangista) asesorando a los jueces sobre lo que han de hacer para conseguir el procesamiento de Sánchez.
8.- “La Roja que ve un rojo”: “Me topé con esta sentencia en las redes: “Si la clase obrera supiera de política tanto como de fútbol sería invencible”. Es difícil analizar una opinión en la que todo está mal: contexto, texto y subtexto.
Para un
marxista clásico el futbol replica la función de la religión el opio del pueblo:
aliena a las masas y las distrae de la revolución pendiente. Hubo que esperar a
que un comunista de apetitos burgueses llamado Manuel Vázquez Montalban
cabalgara la contradicción entre fútbol e izquierda hasta domarla
definitivamente. Igual que le gustaban los coches caros y los restaurantes
sibaríticos, don Manuel no estaba dispuesto a aceptar que el dogma
revolucionario le jodiera las tardes de domingo animando al Barça.
El
texto presupone que existe “la clase obrera”. A esta presunción añade otra: se
sup0ne que esa clase mitología sabe de fútbol. Y a esta segunda presunción
añade una tercera: se supone que no sabe de política. Pero hace mucho que no
existe la clase obrera en los términos fosilizados por los nostálgicos del
siglo XX: existen los autónomos, los falsos autónomos y los perceptores de
salarios miserables que no aspiran a la dictadura del proletariado sino
modestamente a cambiar de móvil, y más recientemente a competir por un empleo
con los inmigrantes regularizados.
De
fútbol saben lo que todo el mundo en esa horquilla que va hasta Luis de la
Fuente. Y de política no necesitan saber más porque conocen a los políticos:
por eso ya no se fían de quienes juraron defender sus intereses mientras
visten, viven y roban como el hipotético enemigo”.
El
subtexto es la olímpica indiferencia -cuando no el rechazo explícito- de los
campeones hacia las severas doctrinas del oficialismo, si acaso con la
excepción de Borja Iglesias”. Jorge Bustos en “El Mundo”. El artículo debía titularse de otra forma “La Roja que ve un rojo, según
la visión de derochoso siin complejos”…
9.- “¿Quiere ser jurado de Begoña?”: “Me atrevo a plantear una pregunta digna de un intelecto privilegiado, no sé, Bolaños o Oscar Puente. ¿Le gustaría formar parte del jurado que tendrá que decidir si Begoña Fundraising es inocente, culpable o, simplemente, pasaba por Moncloa?
Existe el grupo de españoles que ensalivan al verse ahí sentados, como en los cuadros de la Revolución Francesa de Pierre-Antoine de Machy, Jacques-Louis David, con ese dibujo a pluma de Maria Antonieta ascendiendo al cadalso o el de Luis XVI ejecutado. Esos no irían a juzgar sino a condenar y eso no es justicia, es venganza. Existe otro grupo de exaltados que la declararían pura y nívea, inocente como una cándida paloma y acabarían condenando al juez, al fiscal, a las partes y a Ayuso. Como a los sanchistas el proceso les parece lawfare, ¡imagínense poner la decisión en manos de una panda de fachas que votan a Ayuso!.
Por eso creo que lo del jurado no les gusta nada. Imaginen que se la declara culpable de los delitos que se le imputan. ¿Debería hacerse Ayuso el hara kiri? ¿Antonio Naranjo debería cambiar su programa en Tele Madrid, pasando a presentar uno de caza menor y pesca con mosca? ¿Tanto miedo le tiene el gobierno y sus satélites a que la gente de la calle opine libremente y sin coacción? Pues sí. Los socios de los de la capucha y el nueve milímetros Parabellum no son muy receptivos que digamos a la crítica. Así que a quien le toque ser jurado le recomiendo que coja el toro por los cuernos y entre a por uvas con salero. También puede decir que no va porque es prima de Ábalos y teletrabaja. Es otra opción”. Miquel Giménez en “Voz Populi”.
10.- “Julito: manta y servilleta”: “Julito Martínez tira ya de la manta maragata, familiar, venezolana, china, universal, talantosa, dialogante, pacificadora, gruesa y mugrienta de Zapatero. Ante el juez Calama, al que se le está quedando un caso límpido, con Zapatero con el botín ovillado y crujiente en los bolsillos como un ladrón del Rastro, Julito ha explicado que el expresidente con melancolía lunar de Pierrot fue quien medió en el rescate de Plus Ultra y que Análisis Relevante era una tapadera para los pagos a Zapatero, que lo manejaba todo. La empresa incluso abonaba una cantidad fija, una iguala, a sus hijas, un poco hijas de la luna también.
Una vez que el diseño servilletero de la cosa (hasta los grandes robos se pueden planear en una servilleta) tampoco se ha revelado demasiado misterioso, lo que queda por saber es qué más negocios vinieron de la influencia o influjo de Zapatero y, sobre todo, en qué altas autoridades públicas influyó. Y es que los negocios de Zapatero, desde Venezuela o desde China, llegan al propio Consejo de ministros y en esas alturas quedan todavía menos misterios que en la servilleta.
Los arrepentidos, las ratas, los delatores, los testaferros, los esbirros y los correveidiles han sido convocados a la supervivencia y, cada uno con su mantita, o su plano o canción de servilleta, van a dibujar todo el mapa de esta época. Lo van teniendo claro los jueces, la ciudadanía y también la Moncloa. Sánchez defendiendo lo indefendible no es una contradicción sino una necesidad, una inculpación, una obviedad”. Luis Miguel Fuentes en “El Independiente”.
11.- “Mujer con abanico rojo”: “Como en una pintura de un Lautrec enloquecido, se perfila -rojas las gafas, rojos los zapatos de tacón, los labios, el vestido, la camiseta y el abanico- Esther Martínez frente a los matones, encapuchados y envalentonados en el eco tan certero de aquellos terroristas. La imagen ha dado la vuelta al mundo. La mujer extiende los brazos en cruz en una entrega heroica hacia esos pibes que, de haber tenido una pistola, la habrían matado. Lo sabe ella, a la que quisieron matar en su día.
El abanico, recogido, se erige en una suerte de varita mágica, de muleta, o de barricada democrática frente a quienes lanzan botellas, zarandean y derriban las vallas en un siniestro gorileo de insultos, puñetazos y amenazas para disolver a la gente que se había acercado a ver el partido en la pantalla.
El abanico de Esther habría que guardarlo en los estantes de la memoria de mi país. Tan revolucionario, tan valiente, tan rojo como la bandera. Como el rojo de la sangre bajo las sábanas. Como aquella pintura roja que echaron sobre los libros cuando destrozaron la librería Lagun, en la plaza de la Constitución de San Sebastián. También aquella pintura significaba tantas cosas. Y la librería resistía heroicamente en favor de una victoria que después decidieron sacrificar en nombre de la miseria de un acuerdo parlamentario al que llaman, vergonzantemente, paz.
Yo no quiero paz. Yo lo que quiero es victoria. Libertades conquistadas al precio que tengamos que pagar. Y una Esther a la que seguir en su “no pasarán”, en defensa de los vascos a vivir en nuestra patria en libertad y sin vergüenza ni miedo”. Chapu Apaloaza en el “Abc”.
12.- “España rescatada”: “Los iluminados vendedores de crecepelo que trafican con ensoñaciones sobre naciones inexistentes, construidas artificialmente en laboratorios de supremacismo, xenofobia e intolerancia, se han quedado con el culo al aire. Lo mismo que los profetas de la España a dos velocidades, de ciudadanos de primera y de segunda según traguen o no con sus mesiánicas llamadas a buscar la «tierra prometida» entre los escombros de la nación real.
Todos ellos se han visto arrollados por una España lanzada sin freno a reivindicarse como la nación de sus ancestros y de sus sucesores, donde compartir la alegría por la gesta deportiva de unos compatriotas es el signo natural de un deseo de convivencia pacífica fundado en la libertad y el respeto, sea cual sea el origen de cada uno de nosotros.
Frente a las maquinaciones de quienes pretenden levantar muros y falsas fronteras, el grandísimo espectáculo de alegría desbordante de nuestras calles ha demostrado que hay una España en marcha, que no se detiene ante nada cuando siente el orgullo natural de pertenencia. Y esto ha ocurrido en Cataluña y País Vasco especialmente, donde es más asfixiante la carga de adoctrinamiento de un sistema pensado para estigmatizar y arrancar de la conciencia todo lo que tenga que ver con España, caricaturizada monstruosamente como sólo los supremacistas han retratado a sus víctimas a lo largo de la historia.
13.- “El hámster en su rueda”: “Augurando -no sé por qué- que todo esto me iba a poner en el disparador, me llamo mi psicólogo por su cuenta y sin la advertencia de prepago. Aquí, como en todas partes, cuecen habas, y en los loqueros a calderadas. Oye, no entres al trapo de esta gentuza, me dijo. Sigue a tu amigo Alonso de Santos en “Bajando al moro”. Ahí aparece un personaje muy singular que está en todas las escenas, pero que nunca habla.
Se trata de Humphrey, un hámster que siempre está en su actividad olímpica de subir y bajar por la rueda de la jaula, dando vueltas y más vueltas para estar en forma. Todos los personajes se acercan a él y le dan lechuga, que es lo que le gusta. Incluso Jaimito sostiene un monólogo prodigioso con el hámster: “Te lo tienes montado a lo Onassis. Como un faraón ahí, pasando de todo. Solo te faltan las pirámides”. Pues tú lo mismo.
Si lo dice mi psicólogo, lo hago y punto. Pero eso es acojonante, pues desde la jaula del hámster escuchas lo quieres y lo que no quieres, pero te resbala por igual. Eso sí, percibes nítidamente que la política es un patio de escuelas trivial y ramplón. Los robos sistemáticos, las sentencias Europa, la ley de amnistía, las voladuras de Sánchez, las tomaduras de pelo de la cloaca socialista, el lawfare y las jaranas de los periodistas del lado correcto de la historia, apenas resisten un minuto de pantalla.
(…) Y claro, aunque sea desde la jaula de Humphrey, ves lo innegable: que los corruptos, mentirosos y fuleros como Sánchez son estatuas de sal, emporios de cartón piedra, suministradores del berreo que, si entras en su corral de ovejas, ya no sales de él por muchas vueltas que des a la rueda del CIS”. Antonio Piedra, el sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León”.
14.- “Final del Mundial y prevaricaciones”: “Quienes critican a los jueces porque no les gustan sus sentencias en lo que les perjudican se parece al seleccionador de Francia, quejicoso después de perder. Los ácidos comentarios sobre la sentencia de la Audiencia provincial de Badajoz que condena al hermano del presidente del Gobierno suenan igual que la taimada pregunta de Didier Deschamps sobre el árbitro salvadoreño que pitó la semifinal. Solo se fija en lo que le interesa, obviando que el VAR funcionan y cada jugada está sujeta a varias revisiones. Lo mismo que ocurre con las resoluciones judiciales, moduladas esta semana para descartar varios delitos.
(…) Igual que España ya había ganado otros partidos a Francia antes -era el patrón-, los precedentes sobre casos en el entorno del Gobierno apuntaban una línea repetitiva: conductas tipificables. Los jueces no frivolizan con su tarea. Cuando sientan en el banquillo a alguien es porque los supuestos de hecho y los fundamentos jurídicos les parecen suficientes para continuar la causa.
(…) El abogado defensor del hermano de Pedro Sánchez ha dejado claro que no tiene razones para hablar de lawfare. En toman paladino, que la sentencia no es política. Queda claro en sus fundamentos para absolver del delito de tráfico de influencias. Así como Lamine Yamal podría haberse apuntado un tanto con un árbitro proespañol, si los jueces de la Audiencia de Badajoz fueran unos facinerosos conspirando contra el Gobierno, no leeríamos una condena tan medida, texto bien argumentado con jurisprudencia propia y del Tribunal Supremo. Ni mucho menos el peor escenario para los procesados”. Ricardo Rivero Ortega, exrector de la Universidad de Salamanca, en “El Norte de Castilla”.
15.- “A 18 de julio de 2026”: “Los comunistas españoles nunca pidieron perdón por sus crímenes porque perdieron la guerra. Los comunistas soviéticos tampoco, porque la ganaron. Los comunistas y no pocos socialistas y republicanos españoles consideraron que haber perdido la Guerra Civil les eximía de cualquier responsabilidad penal anterior.
(…) De eso iba a ir mi artículo de la semana pasada, de las responsabilidades políticas de quienes han estado apoyando las dictaduras de Venezuela y Cuba. Se lo había inspirado a uno la lectura de “Enero en Cuba”, uno de los últimos libros de Max Aub. Pero se metió por medio cierto artículo donde afloraba el secreto deseo de su autor: meter en la cárcel cada mañana a cuatro o cinco jueces. Si desde la dirección del Instituto Cervantes puede alguien desear tanto, que no desearía al frente del ministerio del Interior, cargo para el que esta igual de capacitado. Titulaba ese artículo “Memoria histórica”.
Han pasado los años. Hemos visto ¡y aún vemos” justificar el castrismo en la heroicidad del “pueblo cubano consciente” (Aub) para padecer las privaciones de las que solo ha sido responsable… el castrismo, como si pasando con gusto hambre y necesidades ellos mismos (lo comprobamos en La Habana con Cintio García Vitier y Fina Marruz, tan fanatizados como nefelibatas) se quitaran de encima la culpa por haber infligido el hambre en todos los demás).
Venezuela y Cuba son hoy una escombrera literal. Nadie lo duda. Tampoco que la base de la democracia son unas elecciones libres, lo quiera o no Trump, ese farsante. Sin embargo, la izquierda española, cuando no ha contribuido a robar los resultados, como Zapatero en Venezuela, se ha “olvidado” de pedirlas”. Andrés Trapiello en “El Mundo”. Vuelve a la carga Trapiello. él sabrá por qué, contra Luis García Montero. ¿No se será, insisto, en que se está postulando ante PP y Vox para sucederle al frente del Instituto Cervantes?
16.- “Europa es una mierda”: “Me cabreo como una mona contemplando a Europa tratarnos como si Franco no hubiera muerto y cien veces más cuando nos comemos esta sucesión de afrentas sin rechistar. La más humillante sobrevino en 2013 cuando el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) anuló la justísima
La historia se repitió por enésima vez tras el 1-O. Buena parte de los sediciosos catalanes pusieron pies en polvorosa, con Carles Puigdemont como escandaloso epítome. Primero se las piró a Francia, más tarde a Alemania e Italia y finalmente terminó instalado en el pueblo belga en el que Napoleón sufrió su derrota definitiva, Waterloo. Ninguno de estos cuatro estados miembros de la UE accedió a entregar al Reino de España al president catalán.
Y ahora el Tribunal de Justicia de la Unión Europea tampoco ha defraudado a los malos al dar luz verde a esa Ley de Amnistía con la que Sánchez logró mantener el poder que las urnas le habían negado. No nos engañemos: es una victoria indiscutible de Carles Puigdemont. Espero que el Reino de España devuelva estos desprecios con la misma moneda. Y luego la gente se pregunta por qué la UE no pinta una mierda en el concierto mundial.”. Eduardo Inda, director de “OkDiario”, en “La Razón”. Cada uno suele equivocarse como lo que es… No hay mas palabra, señoría.
17.- “Banda de ladrones”: “El presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, ha logrado cerrar el círculo. El obispo vallisoletano ha logrado que la extrema derecha y el populismo gubernamental le presenten con cuernos y tridentes en medio de las llamas del infierno. Alguien podría pensar que el prelado vallisoletano es un profesional de meterse en charcos buscando protagonismo, un escaño en el Congreso o un butacón de tertuliano den la televisión pública, pero nada más lejos de la realidad.
No es nuevo ni intención de Argüello que la Iglesia haga suya la defensa del pobre y del inmigrante como tampoco lo es que afirme sin remilgos que la dignidad humana se extiende desde el útero materno hasta el último aliento de la vida. Solo la ignorancia o la mala intención pueden pervertir esos principios del cristianismo, que, como todo en la doctrina católica, se resumen en que amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.
Salirse de ese paradigma será merecedor de estatuas ecuestres nacionalcatolicistas o de salvaconductos de progre como los que ahora desde la política se pretenden erigir o imponer a quien hable legítimamente en nombre de la Iglesia. En definitiva, izquierda y derecha se afanan en explicar a los católicos a qué partido deben votar mientras les niegan el derecho a pensar porque si piensan es que están politizados.
Es paradójico que la libertad sea una condición más accesible a quienes establecen su fe dogmática como principio vital que a quienes ven sometida su ideología a los argumentarios de un partido político.
La Iglesia ha de abstenerse de cualquier veleidad partidista pero no por eso ha de renunciar a mostrar su doctrina sobre cómo debemos conducirnos como seres humanos, eso se llama apostolado y nada tiene que ver con afiliarse a ningún partido político”. David Frontela, contertulio de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en el “Abc” (edición Castilla y León).
18.- “Fragor, calor y días a la sombra”: “No sabemos hasta qué punto se habrá acalorado o enfriado en Waterloo otro de los grandes visionarios del planeta, el prófugo Carles Puigdemont, con el resultado del España-Bélgica. Seguramente estos días estará pendiente de otros resultados, como el del Tribunal de Justicia de la UE sobre la amnistía, por mucho que éste no sea determinante sobre su revocación de orden de busca y captura.
(…) Creo que ni a Puigdemont, ni a Alvise Pérez, el de Se Acabo la Fiesta, al que el Supremo ha abierto una sexta causa por presuntos desórdenes públicos, les vendría mal tomar ejemplo de estos cuatro militantes de la causa palestina, que se enfrentan a peticiones de ocho y diez años de prisión. Una posición muy distinta, en todo caso, de la de Santos Cerdán, que frente a cárceles y multas finalmente se ha decidido por la autoedición literaria, siguiendo la senda de otros grandes éxitos autobiográficos como los de Mario Conde, Rodrigo Rato o Inaki Urdangarin.
(…) En medio del fragor del futbol y del horror a los incendios, entre los que se quedan a la sombra no por combatir el calor sino por sus procesos judiciales, además de Cerdán hacen piña (o no) José Luis Ábalos y Koldo García. Para ellos ha pedido el juez Ismael Moreno que no se aparte del caso, aunque se ascienda, al inminente coronel Antonio Balas, sobre lo que tendrán que decidir el jefe de la UCO, Pedro Merino, y en ultima instancia el ministro Marlaska… Patata caliente. Reconozcámoslo: a 11 de julio, ninguno esperábamos, salvo quizá el ministro Urtasun y el exconsejero de Medio Ambiente (y actual de Industria, Universidades, Empleo y Comercio) de Castilla y León, Juan Carlos Suárez Quiñones, un verano tan, tan caliente”. Carlos Aganzo, ex director de “El Norte de Castilla”.
19.- “Los secuaces devoran al PSOE”: “Indigna la frivolidad y el simplismo con que se despacha, desde determinados medios y portavocías políticas, la sentencia del Tribunal Supremo del caso de las mascarillas, por el que ha sido condenado a 24 años de prisión José Luis Ábalos, exsecretario general del PSOE de Pedro Sánchez y exministro de Fomento. (…) Aburre el cacareo incesante de quienes atribuyen condenas como la descrita a conspiraciones golpistas desde el más alto tribunal de nuestro sistema judicial. Que para conspirar no habría falta ser tan exhaustivo ni “farragoso”.
También aburre y preocupa mucho la perspectiva de los que califican a Víctor de Aldama de corruptor necesario y, por tanto, de inductor de todas las tropelías, estafas y malversaciones de José Luis Ábalos y de su otro secuaz, Koldo García, el que todo lo grababa. No es comparable la responsabilidad de uno y de otros. Plantearlo así es como si calificar lo que negociaban Koldo y Ábalos hablando de Ariatna y Carlota, fuese culpa de que, sobre todo la segunda, según Ábalos dijo y registró Koldo, se enrollaba “que te cagas”.
(…) Es todo repugnante y vomitivo. El Gobierno, por supuesto, pero también cualquier militante del PSOE, cualquier cargo, hasta el más eventual de sus votantes debería juzgar lo sucedido sin paños calientes, sin apostillas, sin circunloquios justificativos ni edulcorados. Solo los hechos probados de este caso, con el tráfico de influencias en el centro de la organización criminal. Son suficientemente explícitos y graves como para que el presidente Sánchez no solo convoque elecciones, sino para que, por vergüenza torera y responsabilidad cívica y política se orille definitivamente”. Ángel Ortiz, director de “El Norte de Castilla”. Una sola puntualización, caro Angelo: Ábalos nunca ha sido secretario general del PSOE. Supongo que ha sido un mero lapsus, y no un burdo intento de elevar al grado máximo su antiguo cargo orgánico.
20.- “Vito Quiles no es el héroe que merecemos, pero sí el que necesitamos”: “Opina Juan Soto Ivars que Vito Quiles trabaja inadvertidamente para el PSOE; al Gobierno le viene fenomenal tener un antagonista que le permita azuzar el fantasma de la turboextrema ultraderecha, lo único que Saunamán puede ofrecer ya a su menguante base de fieles, anhelantes de algo a lo que poder aferrarse después de la infinita sucesión de escándalos, imputaciones y condenas del último par de años.



