(o a ver quién la dice más gorda y/o insulta de manera más gruesa)
1.- “Yo politizo”: “Ya nos pueden llamar sanguijuelas a los que osamos husmear más allá del debido dolor del momento. Alimaña, carroñero, vomitivo. Todo eso y más. Ahora sí quieren que lloremos callados. Los muertos de los trenes merecen respeto porque su destino tal vez dependió de este Gobierno tan resiliente y de unos ministros con una hoja de servicios impoluta: Ábalos, y su tropa, en fin, no necesitan presentación, y Óscar Puente, el que le daba a El Ventorro en X, no ha sido precisamente un hombre prudente, ¿por qué tenían que serlo los demás con él? ¿acaso merece dormir tranquilo con cuarenta y dos almas en busca de justicia?
Esos que piden no politizar la tragedia de Adamuz lo que hacen precisamente es politizarla con su silencio porque las responsabilidades no apuntan a una comunidad autónoma del PP sino al meollo del Gobierno. Cuando toca a la izquierda no hay sindicato que se eche a la calle. A algunos difuntos se les echa paletadas de protesta como responso y a otros se les manda al limbo de las «investigaciones de los técnicos» por respeto a sus familiares. «Llegaremos hasta el final», sí, como en el apagón. El espectáculo funerario solo está permitido si el paisaje es una riada o el culpable es el fuego en un bosque abandonado.
Todos los indicios apuntan a una deficiente conservación de las vías, reparadas además con una oferta «low cost» y, aunque la sangre brote caliente todavía y no desemboque, no es tarde ni temprano subrayarlo. Es lo que toca. Para que se sepa. De ser así, por mucho informe técnico maquillado que nos presenten, será la hora de señalar quiénes fueron las sanguijuelas: los que ahorraron para exclamar que «el tren vive el mejor momento de su historia» o los que venían anunciando la tragedia. Que no se nos olvide que el peor accidente ferroviario ocurrió en 1944, en pleno posfranquismo, así que ya hay a quien echarle la culpa. Siempre nos quedará Franco. El régimen se empleó para no informar demasiado. Igual que ocurre ahora”. Pedro Narváez en “La Razón”. (Solo una aclaración: en 1944 España no vivía en "pleno posfranquismo", sino en plenísimo franquismo...)
2.- “La niña del tren”: “Descartado el sabotaje, el fallo humano y el atentado, solo queda centrarse en un fallo técnico –detrás del que muchas veces hay una negligencia humana. Queremos saber por qué el AVE, que era la joya de la Corona de las infraestructuras españolas, ahora es noticia cuando llega a tiempo y sin incidencia. Queremos saber si la sobreexplotación de la red no obligaba a un mantenimiento más exhaustivo que no se ha hecho. Queremos saber por qué invertir 700 millones en las mejoras no ha servido de nada. Queremos saber por qué ahora, tras el siniestro, se baja a 160 kilómetros por hora la velocidad en la línea Madrid-Barcelona.
Queremos saber si tiene algo que ver en esta degradación que su ministro titular es un señor que dedica la mayor parte de su tiempo a insultar a la mitad de los españoles, en lugar de adecentar un ministerio que era la cueva de Alí Babá, con Koldo de consejero de Renfe, Pardo de Vera –hoy imputada– de presidenta de Adif y Ábalos colocando sobrinas a cascoporro en las empresas públicas de ese departamento. Queremos saber por qué nuestro Gobierno no aplicó hace quince meses una obligada directiva para reforzar la seguridad en las infraestructuras ferroviarias.
Sin culpar a nadie, sin hacer sangre, hasta que las cajas negras arrojen toda la luz. Porque habrá una verdad judicial que pondrá nombre a los responsables. Que nadie lo olvide. Pero hace falta transparencia. Los del equipo de opinión sincronizada no nos tienen que recordar lo que ya sabemos y es justamente lo contrario de lo que ellos hicieron en el 11M, el Prestige, el apagón, los incendios, la dana… «No hay que politizar… salvo que lo haga yo», parecen proclamar. Nuestras infraestructuras son un clamoroso fracaso, por el material obsoleto y porque invertir no tiene rentabilidad electoral; y eso no hay propaganda gubernamental que pueda taparlo”. Mayte Alcaraz, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “El Debate”
3.- “¿Politizar? ¿Y tú me lo preguntas?”: “Estamos ante una nueva edición de un clásico infame de la izquierda. Lo que llama 'politizar la tragedia'. Una hipocresía impostada con vocación de mordaza, de manto de silencio sobre lo que no interesa.
Ya no engañan a nadie. Le dicen politizar a algo tan imprescindible como reclamar que se averigüen las causas de un siniestro y se asuman las responsabilidades políticas o penales, algo inusual en estos oscuros tiempos. El Gobierno, por ejemplo, todavía no ha aclarado el porqué del fatídico apagón de abril. Se salió por la tangente con argumentos tramposos, excusas de fullero.
Van por el mismo camino. Hablan de que el informe técnico de las causas se demorará un mes. Otras versiones insinúan que un año. No hay prisas, que el impacto se diluya, que la ira amaine, que la propaganda oficial hipnotice a los rebeldes. Que cuaje el mensaje de Sánchez contra ‘la desinformación y los bulos’, que es lo primero que mencionó desde Córdoba mientras trataba a Juanma Moreno como a un apestado y dedicaba su tradicional desplante a los medios en su comparecencia 'sin preguntas'.
Ni politización, ni bulos, ni monsergas. La información es la kriptonita para Sánchez. Por eso la oculta, la distorsionan, la sepultan. “Es un accidente extraño”, dijo el ministro Puente, que dejó un ratito su vicio nefando del tuiteo salvaje para ocuparse de lo suyo. La CIAF es el organismo técnico que escruta los desastres ferroviarios. Se dice 'independiente' en sus siglas y depende del Ministerio de Transportes. Juez y parte. El Gobierno promulgó una ley por la que creaba un organismo en verdad neutral, salvo el presidente, que será un mandao. Debía haber entrado en vigor el pasado año. A la espera seguimos. Total, quedan quince meses de gobierno basura”. José Alejandro Vara en “Voz Populi”
4.- “Coartada para los trenes”: “Titulaba ayer lo mío sobre el accidente de Adamuz: “Es la incompetencia, ministro”, y ciertamente lo es, pero tal vez me quedé algo corto. Es también la negligencia, una negligencia criminal. Hay una diferencia de grado: la incompetencia es la de aquel a quien se le ha confiado una responsabilidad que está por encima de sus capacidades. La negligencia añade a lo anterior el desinterés, la falta de compromiso con esa tarea.
Es un vicio recurrente en nuestra izquierda la costumbre de aplicar de manera universal la ley del embudo, apropiándose sistemáticamente de la parte ancha, tanto en lo moral como en lo intelectual, aunque en ambos aspectos estén muy por debajo del estándar de la población en general. Digamos que la adscripción a la izquierda proporciona a sus militantes un complejo de superioridad que lleva a especímenes como Sarah Santaolalla a considerarse muy por encima de Cayetana Álvarez de Toledo, por citar a alguien de cualidades intelectuales incontestables, y a una excrecencia moral como Pablo Manuel Iglesias Turrión a creerse moralmente en el camino, la verdad y la vida.
(…) Era una apuesta de futuro entre gente bien informada que Óscar Puente estaba llamado a ser el relevo de Pedro Sánchez cuando fuera que el chulo de La Moncloa fuese a convocar las elecciones generales, que sería dentro de dos meses si el doctor fuera tan disminuido como todos sus seguidores, que toman por retrato de la realidad el flash que el malversador Tezanos miente sobre la voluntad de los votantes. Nunca he supuesto que tal hipótesis se correspondiera con la realidad, pero ahora, después de los testimonios de los maquinistas y de sus representantes sindicales, además de algunos ingenieros que habían predicho por libre la inevitabilidad de una tragedia en los trenes españoles, ya sabemos todos -incluso él- que tal ascenso no va a ser posible”. Santi González en “The Objective”.
5.- “¿A quién le echará la culpa Óscar Puente?”: “Que iba a pasar ´algo´ en el ferrocarril era más que un barrunto. Pero si es que llevan meses y meses pasando cosas y cada vez más graves. Los incidentes, continuos; el caos, la costumbre; los retrasos, lo cotidiano; los normal, la anormalidad, averías, paralización del servicio y también algún descarrilamiento. Hasta este fatídico momento, no había víctimas mortales ni se había consumado la catástrofe.
Y el ministro, el boceras más reconocido de los veintitantos, he perdido la cuenta, que componen el Gobierno, se seguía dedicando a lo mismo. A darle al tuiter, a barritar contra la oposición y a proclamar una vez tras otra que “el tren vive el mejor momento de su historia en España”. Estas son las ocupaciones que mayormente conocemos de Óscar Puente. Que es un bocazas y que lo puso Sánchez ahí por ello y para ello. De lo que haya hecho en lo que se supone que debí a ser su labor perentoria poco sabemos. Tal vez porque nada ha hecho.
Si la catástrofe de Adamuz hubiera sido con un gobierno de signo contrario al que pertenece, él hubiera sido el primero en habernos anegado con todo tipo de señalamientos, de exigencias ya no solo de responsabilidades sino de condenas inmediatas. No hay cosa a la que más se entreguen por esos pagos suyos que a la explotación electoral de las desgracias.
¿Ya quién le echará la culpa Óscar Puente? Este pasado verano ya señaló como un sabotaje lo que era un simple robo de cobre y siempre que ha podido ha insinuado parecidas acusaciones o, como poco, sembrado dudas. Lo que sea para que a él, ni al gobierno sanchista les roce responsabilidad alguna. No lo duden si hubiera sido al revés, recuerden también los incendios, ya habría dictado condena sin ni siquiera respetar el luto por los muertos”. Antonio Pérez Henares, director de Publicaciones del grupo Promecal (Méndez Pozo) y tertuliano en “Cuestión de Prioridades” (La 7 de Castilla y León TV), en “El Debate”.
6.- “Politizando Adamuz”: “Sabemos que el luto no durará tres días. Lo sabemos porque en las redes ni siquiera ha durado tres horas. Y sería tentador acudir ahora al tópico del incorregible cainismo español, pero es que hay cuarenta muertos enfriándose en un talud cordobés.
(…) Porque en el origen de la tragedia moderna siempre hay una negligencia. No sabemos ni queremos vivir como los antiguos griegos, que imputaban al destino caprichoso las desgracias de los hombres. Fueron ellos quienes inventaron la política para dejar de depender de la fatalidad. La democracia acaba con la irresponsabilidad de los reyes y eleva a los súbditos a la condición de ciudadanos. Por eso un fallo técnico remite siempre a un fallo humano previo: alguien no invirtió, no mantuvo, no presupuestó, no revisó o no revisó la revisión. Siempre es así, y la tragedia de Adamuz no solo no será una excepción sino que reúne todos los elementos para elevar la indignación pública al paroxismo. Y con toda la razón.
Por eso los llamamientos desesperados a no politizar la tragedia (aparte de una toma de partido en sí misma, es decir, una estrategia defensiva del Gobierno) entrañan un contrasentido, porque politizarla debería significar prevenirla. Las sociedades que no politizan sus tragedias son las que no evolucionan o las que involucionaron: las tribus o las dictaduras.
Ojalá Óscar Puente afronte esta crisis con la gallardía castellana de la que blasona, en el bien entendido de que la verdadera bravura embiste primero contra Uno mismo. Ojalá sepa asumir la medida exacta de su responsabilidad: la de quien prefirió ser temido como tuitero en vez de respetado como sucesor del ministerio heredado de José Luis Ábalos. A estas alturas no ignora que será recordado por la tragedia de Adamuz, desencadenada no por “extraño” capricho” de los dioses sino por incompetencia humana. Demasiado humana”. Jorge Bustos en “El Mundo”.
7.- “Sánchez en su guarida”: ”Lo que sabemos hasta ahora apunta el dedo acusador hacia el presidente del Gobierno, máximo responsable político de un desastre que habría debido evitarse con una gestión profesional del ministerio de Transportes, encargado de garantizar el buen funcionamiento de los ferrocarriles. La cartera de mayor presupuesto y capacidad de gasto, acordes con su carácter estratégico, que él confió a sendos guardianes adeptos a su persona, mucho más preocupados de asegurarle y asegurarse el puesto que de desempeñar correctamente sus funciones.
Primero José Luis Ábalos, su amigo y mano derecha, actualmente en prisión acusado de múltiples delitos, y después Óscar Puente, el rottweiler que se dedica a ladrar en las redes sociales en lugar de atender a los asuntos de su competencia. El accidente se veía venir. Habían advertido del peligro tanto viajeros como maquinistas, preocupados ante las graves anomalías detectadas justo en ese punto kilométrico antes y después de la renovación llevada a cabo recientemente, pero nadie hizo nada hasta que ha sido demasiado tarde.
A pesar de la brutal presión fiscal que sufrimos los españoles, sujetos a impuestos confiscatorios que se han incrementado más de un 40 por ciento en los últimos siete años, España invierte una miseria en el mantenimiento de las infraestructuras ferroviarias. La tercera parte de lo que dedica Italia a ese capítulo y un quinto de lo empleado por Francia. Aquí el dinero va a otras partidas ajenas al interés general. Partidas relacionadas con la compra de votos y apoyos parlamentarios. Partidas destinadas a mantener en la poltrona al hombre que ha convertido la Moncloa en la guarida donde se cobija, junto a Begoña y David, para eludir la acción de la Justicia”. Isabel San Sebastián en el “Abc”.
8.- “La idiotez como tabla de salvación”: “(…) “Si a todas estas virtudes del ADN tiránico, le añadimos la pleitesía irrefrenable que siente el sanchismo generalista por toda clase de terrorismo -da igual que se llamen ETA, narcotraficantes bolivarianos, genocidas cubanos, Hamás, o ayatolas asesinos de Irán- entonces hacemos pie en la singularidad tiránica de un régimen antidemocrático. ¿A quién felicita esta cuadrilla teocrática o de metralleta laica? A Sánchez por su apoyo incondicional.
A la singularidad tiránica de Sánchez, que en estos momentos ha agotado en la práctica casi todos sus recursos de supervivencia política -es una moribundez de edificio con aluminosis con todo tipo de colapsos y degradaciones-, le importan un ´egg´ estas consideraciones filosóficas y jurídicas que acabamos de enunciar, inherentes a la democracia parlamentaria. Se lo pasa todo por el escaparate de la señora Pepa de mi pueblo, o por las 17 saunas de su suegro que han sido el sostén de la igualdad, de la libertad y de la fraternidad, trabajo nobilísimo. Como empresa en bancarrota, solo le queda un as en la manga: la idiotez de ida y vuelta que, como ficción galopante, engaña a propios y extraños, como tabla de salvación.
En ello está. Pero, ay, le funciona a medias. Dura mientras pone en marcha la máquina del bulo como si fuera una rubia para poner cachondo a Julio Iglesias, o para engatusar a Feijóo con una charla de alto voltaje en la Moncloa como la que piensa endilgarle a Rajoy II este lunes. Y pare uste de contar, porque este tipo de frivolidades como estética política ya no engañan a nadie.
(…) El secreto de Sánchez es la ordinariez sin aspirina. Se reafirma en los vericuetos más explícitos de la pornografía económica. Solo aplica la mano dura cuando alguien de los suyos roba mal o poco, o cuando a Romeo&Julieta se les ocurre abrir un sex shop en la Gran Vía”. Antonio Piedra, el sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León. El trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A) sigue haciendo estrasgos en esta singular mente pétrea. ¿Alguien que esté en sus cabales puede perpetrar asertos como los subrayados?
9.- “De Plácido Domingo a Julio Iglesias”: “El aquelarre que le han montado a Julio Iglesias, como el que antes le montaron al difunto Adolfo Suárez, como el que en su día le montaron a Plácido Domingo (en el más inmediato futuro estos aquelarres no harán si no multiplicarse) no son una expresión más de la llamada “cultura de la cancelación”. El dogma roussoniano de la “inmaculada concepción del hombre”, piedra angular del liberalismo, ha entablado coyunda en esta fase putrescente de la modernidad con cierta versión paródica de “la lucha de clases”, resolviéndose en “inmaculada concepción de la mujer”, quien por el mero hecho de serlo se convierte en alguien incapaz de mentir, incapaz de actuar aviesamente, incapaz de urdir mezquindades o vilezas; y cuyo testimonio no puede ser discutido.
Tal consagración demente ha permitido a un ejército de mujeres aprovechateguis, despechadas, loquitas o malvadas, desarrollar un victimismo emético que, sobre el pedestal de una superioridad moral demente, desbarata la vida de cualquier hombre a quien tengan ojeriza o aversión, reclamando (¡exigiendo!) apoyo social unánime y atención mediática reverencial. Así se produce el curioso fenómeno, propio de una sociedad degenerada en manicomio, en el que mujeres mindundis, cuya índole moral nos resulta desconocida, pueden de la noche a la mañana, mediante una denuncia sin pruebas, arruinar el prestigio de cualquier hombre ilustre, que ni siquiera podrá defenderse; porque lo que esa mindundi afirma, aunque sea descabellado o extraordinariamente chocante, se convierte ipso facto en dogma de fe.
(…) Son conductas de una sociedad en fase terminal que, después de ser sobornada con todos los cloroformos, descubre que solo tiene dentro de sí un odio desnortado que halla su placer en injuriar denunciar y destruir. Es, desde luego, un espectáculo repugnante; pero, a la vez resulta hermoso contemplar entre retortijones la agonía de una época abyecta”. Juan Manuel de Prada en el “Abc”. Hablando de cloroformos, he aquí una sobredosis en vena de machismo y misoginia.
10.- “Pagando las deudas”: “El día en el que el partido de Puigdemont anunció que consideraba concluido su apoyo a Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno se hizo entrevistar para darse golpes de pecho, asumiendo la culpa de no haber cumplido los compromisos que adquirió con el prófugo, y comprometiéndose a darle satisfacción cuanto antes. Pero Puigdemont no era el único insatisfecho entre los socios que votaron la investidura de Sánchez, y Moncloa se puso a la tarea. El presidente se reunió varias veces en secreto con Oriol Junqueras, hasta concederle los honores de recibirlo en el palacio presidencial, con todo el aparato propagandístico, para entregarle la financiación singular –y, por tanto, especialmente beneficiosa– para Cataluña. Y, días después, satisfizo las exigencias del Partido Nacionalista Vasco, con la transferencia de competencias que van adelgazando al Estado, camino de dejarlo en los huesos. Porque aún no había dado tiempo a firmar esas transferencias cuando el lendakari Pradales ya estaba exigiendo la gestión de los aeropuertos en el País Vasco.
Es natural que las comunidades dispongan de competencias. No es natural que, casi cinco décadas después de aprobada la Constitución, nadie se atreva a poner un punto y final al proceso de descentralización. Es como si tuviera que ser un proceso interminable, lo que nos llevaría, en su fase terminal, a disponer de 17 estados cuasi independientes, con un gobierno central sin apenas nada que gestionar. ¿Fue eso lo que votaron los españoles en el referéndum constitucional de 1978? No parece.
El PSOE siempre ha tenido en su ideario convertir a España en un Estado federal, pero nuestra ley fundamental creó un Estado autonómico, con el espíritu de consolidar la solidaridad entre comunidades, para sostener un mínimo de igualdad entre territorios. Queda poco de esa intención tan bondadosa. Y con el tiempo quedará menos”. Vicente Vallés en “La Razón”.
11.- “Tontos en una gasolinera”:
“¡¡¡Tik, tok!!!
Adelante, pase…
Mire, soy el coordinador de campaña de Martínez… El del PSOE de Castilla y León, sí hombre. ¿No le suena? No me mire así, no es el de los dulces, no. ¿Entonces?
Que sí, que pase. Segunda puerta a la derecha.
Gracias, muy amable.
¡¡¡Tik, tok!!!
Pase, pase, que está abierto.
Me han dicho que era aquí.
¿El qué?
Ah, disculpe, lo de los tontos, esos tontos que te encuentras en las estaciones de servicio, en las gasolineras, así de repente, como un novio a la fuga, y te vienen como anillo al dedo para contenidos de propaganda para la campaña. Perdone, que no me he presentado, soy Manuel Arribas, diputado y alcalde de Sanchidrián.
Ya, ya… Y entonces que anda usted buscando el negociado de tontos… ¿Es eso?
Bueno, y de listos, también de listos, ya sabe. De esos que hablan y no saben de lo que hablan. Me han encargado desenmascararlos y realizar unos vídeos, de esos cortos, para solaz del personal y algarabía de los más adeptos.
Ya caigo, ya. Esa gente vulgar que va por ahí con bulos y mentiras. Entonces siga por el pasillo de la izquierda y la puerta que se va a encontrar al fondo, de frente, esa es.
¡¡¡Tik, tok!!!
Paseeeeeee…
No se moleste, es que me han dicho que aquí puedo encontrar lo que busco. Mire, soy…
Que sí, que sí, que ya me lo han dicho mis compañeros. El que se encontró al más tonto de los tontos y al más listo de los listos en una gasolinera, ¿es así?
Sí, sííííí… Ya veo que me conocen. Qué bien.
Sí, le conocemos, claro. Mire, yo soy el que le echó combustible, el primero que le atendió era el cliente tonto, y el que le ha atendido en el segundo despacho es el listo, dicho así con ironía. Una curiosidad: ¿De verdad usted no está sobornado por la derecha? No, no me conteste, pero cierre al salir, por favor, sin hacer ruido. Puente duerme”. César Mata en “El Norte de Castilla”.
12.- “El acierto doble de Machado ante Trump”: “Machado es una mujer inteligente y valerosa, líder moral de la oposición venezolana, quuue ha entendido mejor que muchos incrédulos occidentales cómo va el juego en el nuevo mundo trumpiano. Un mundo donde Trump exige vasallaje y complacencia a sus “aliados” para, a partir de ahí, tener en consideración o no sus molestas demandas.
Machado entendió al monstruo megalomaníaco que tenía delante. Aceptó humillarse pagando el peaje de entregarle un premio que a Trump obsesiona cual fetiche del catálogo Epstein, y asumió perder parte del crédito internacional ganado con el fin de mantener al presidente de EEUU al menos en el compromiso verbal de celebrar elecciones democráticas libres en Venezuela en un periodo no muy largo.
(…) Al entregárserlo a Trump, no ha hecho más que utilizar el Nobel para seguir con aquello por lo que fue premiada en Estocolmo: intentar devolver a Venezuela la normalidad democrática. Además, su voluntaria humillación ante Trump por un bien mayor a su ego recuerda a las que periódicamente se somete Zelenski para defender a su pueblo del asesino Putin. De hecho, la foto de Machado y Trump en esa oficina que redecoró con adornos de falso oro Mar-A-Lago provoca la sensación de obscena repugnancia que la encerrona que sufrió el líder ucraniano por “no vestir traje”.
Esta incomodidad que produce ver al gran MAGA exhibir el Nobel como propio es la otra virtud del sacrificio de Machado. Mostrarlo tal como es: un narciso solitario, desesperado de atención y ávido de poder, sin más norma ni ética que la de sus pulsiones personales, que abusa de los débiles y compadrea con los fuertes, y que acaba siempre satisfaciendo sus obsesiones. Como pasará con Groenlandia, pese a que Europa se empeñe en considerar su invasión como una boutade para no asumir todavía que, a la amenaza existencial de Putin, debe añadir la de Trump”. Iñaki Ellakuria en “El Mundo”. La fachosfera siempre encuentra argumentos para todo. Incluso para justificar el indigno sometimiento de Corina Machado a los caprichos de Trump...
13.- “Los misterios de Sarah”: “Este pasado jueves, la paladina mediática de la izquierda, Sara Santaolalla -o Sarah, como ella prefiere que le llamen-, protagonizó un duro enfrentamiento verbal en televisión con Elisa Vigíl, diputada autonómica del Partido Popular. Un episodio más de los muchos que jalonan una carrera mediática construida casi exclusivamente sobre el enfrentamiento, el ruido y la descalificación personal.
Lo verdaderamente relevante es una premisa elemental que conviene abordar: ¿quién es exactamente Sarah Santaolalla y por qué ocupa de manera habitual un espacio relevante en el debate público? La pregunta no es retórica, pues no consta formación académica relevante ni trayectoria profesional conocida que justifiquen su condición de opinadora omnipresente.
Resulta llamativo, eso sí, que su presencia en los debates de máxima audiencia se haya normalizado de manera casi simultánea a que, tal y como han publicado múltiples medios de comunicación, comenzara una relación sentimental con Javier Ruiz, presentador de RTVE. No quiero decir que exista causalidad, pero la casualidad es ciertamente esclarecedora.
Me gustaría dejarle claro al lector que no disfruto planteando este tipo de cuestiones personales sobre nadie, pero si lo hago en este caso es porque esta señora percibe una generosa cantidad de dinero de nuestros impuestos. Asimismo, habría que cuestionarse si es ético que trabaje en el mismo programa que su pareja, el cual tiene poder de decisión sobre su contratación al ser también director del programa.
El Gobierno parece decidido a utilizar nuestro dinero para colocar comisarios ideológicos en sus atalayas mediáticas cada vez que le plazca, con la tranquilidad de saber que quien lo debe todo siempre resulta fácil de controlar, precisamente porque no tiene nada propio que aportar”. Eduardo Montilla en “Libertad Digital”. Un par de preguntas: ¿Piensa lo mismo Montilla de la participación de otro connotado polemista, Juan del Val, en el programa que dirige su mujer y en otros de “Atresmedia”? ¿Qué méritos profesionales reunía Del Val antes de iniciar su fructífera colaboración con el grupo mediático que controla la editorial Planeta?
14.- “Un truhán y un ´señoro´”: “Las últimas Iglesias que quemará la izquierda española serán las de Julio, al que ya habían cancelado mucho antes de que le abriera diligencias la Audiencia Nacional. (…) La muerte social de Iglesias comenzó a labrarse hace unos quince años cuando la izquierda de la izquierda empezó a desmontar pieza por pieza al hombre tradicional para asarlo en la barbacoa y trincharlo en la mesa de las nuevas masculinidades.
(…) Importa poco donde remate el proceso judicial que se abrirá contra él, porque la maquinaria ha decidido que es culpable. En realidad, digo que lo decidió hace tiempo, siendo él el arquetipo de macho español, blanco, rico y con pelazo al que reventar sin derecho a la defensa. El famoso péndulo está volviendo, pero en el extremo de su viaje hacia la zurda derriba la presunción de inocencia de un cantante de derechas, y ese es un triunfo innegable, comparable a parar la construcción de una central nuclear. En el tobogán por el que se desliza Iglesias no hay vuelta atrás, porque lo han untado con el habón de que la derecha es mala y estamos a dos sesiones de control a la oposición de que Sánchez le saque a Feijóo el autógrafo que le firmó el acusado, al que, además de truhan, como el mismo cantaba en esa Marsellesa de los seductores, era un “señoro”.
Podríamos convenir que desde luego no le hubiera pasado a Víctor Manuel aunque hubiera dispuesto de los más esdrújulos estímulos sexuales a la hora de conciliar el sueño. Ahora que lo pienso, tampoco mandaron a la Fiscalía a Paco Salazar ni a los socialistas con los que almorzaba en un coqueto restaurante Pilar Alegría antes de enviar videos a TikTok simulando que se había criado en “Los santos inocentes”. Acosadores, desviados, sacadores de pene, clientes de la prostitución y proxenetas también los hay en la izquierda, y a patadas, pero no es lo mismo”. Chapu Apaloaza en el “Abc”. Enésima constatación de que no existe en el mercado champú capaz de combatir la costra de caspa que luce Chapu sobre su cuero cabelludo…
15.- “¿Amnistías imposibles? Un milagro mayor”: “La primera fase del plan ideado para Venezuela por Marco Rubio habla del control norteamericano sobre el petróleo; la segunda, de la amnistía; la tercera, de la normalización democrática que abrocharía el proceso. A la tercera no se llega sin pasar por la segunda, gran escollo.
A propósito de la amnistía y la transición venezolanas, así como de la cubana que vendría después (Trump habló del “efecto dominó”), se ha recordado la transición española. A las transiciones venezolana y cuba se añade la iraquí, que Trump también parece decidido a acelerar. Las desemejanzas de estas tres transiciones con el caso español son enormes y comparadas pueden crear falsas expectativas.
La transición española cerró una guerra civil que llevaba abierta 40 años. La amnistía de 1977 fue doble: los vencedores amnistiaron a los vencidos por los crímenes de la guerra, aun sin juzgar en muchos casos, y por otro lado, a quienes había luchado contra el franquismo. A su vez, los vencidos amnistiaron a los vencedores por sus crímenes en la guerra y en la posguerra. El régimen amnistiaba a Carrillo por lo de Paracuellos, y Carrillo amnistiaba a los franquistas de los atropellos y crímenes cometidos desde 1936 a 1975. La amnistía culminó una extenuación moral, política y personal de la inmensa mayoría de españoles de dentro y fuera de España.
“Delcy es una persona encantadora”, ha dicho Tramp de la victimaria horas antes de recibir a María Corina, la víctima (que sutilísima humillación le ha infligido ésta regalándole ese pedazo de metal nobel, que noble lección de dignidad la de ella, y que indignidad la de él al aceptarlo) ¿Y Albares, ministro de Exteriores? Como RZapatero, como PSánchez, ha corrido a amnistiar al régimen de Maduro, de Delcy y de Diosdado. Trump podrá explotar el petróleo cuanto quiera, pero jamás amnistiar a los torturadores y criminales venezolanos. A estos sólo les podrán amnistiar los venezolanos que les padecieron”. Andrés Trapiello en “El Mundo”.
16.- “Un Nobel para Zapatero”: “Barack Obama recibió el premio nobel de la Paz nada más llegar al cargo. (…) pero los españoles tenemos un candidato mejor: el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. El mérito es su papel en Venezuela.
(…) A alguno le habrá sorprendido que hubiese presos poIíticos en el país. Podemos no votó a favor de su liberación en el Congreso, Bildu y Esquerra votaron en contra. Representantes de la extrema izquierda, entre ellos la actual ministra Sira Rigo, votaron en el Parlamento Europeo contra una resolución que condenaba la represión en Venezuela y pedía la liberación de los presos políticos, Juan Carlos Monedero dio una conferencia sobre derechos humanos en el Helicoide, siniestro centro de detención y torturas.
Cuando Maduro llevó a cabo su fraude electoral, Zapatero se mantuvo en silencio. En la entrevista que le hizo Rafa Latorre en ´La Brújula´, el expreso Lorent Saleh contó que Zapatero había pedido a su madre que no denunciara las torturas que sufría. Tenía razón: tampoco hay que crear mal ambiente. El líder opositor Leopoldo López, cuya historia ha narrado Javier Moro en “Nos quieren muertos”, cuenta que el político español lo visitó varias veces en la cárcel y le pidió que calmara las protestas contra el régimen: el talante hasta el final.
Estos admirables esfuerzos hacia la paz y la concordia también le han hecho frecuentar a personajes tan desagradables como los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez, albaceas del chavismo en un régimen ahora tutelado por EE.UU. No conocemos las condiciones de los presis porque el régimen chantajea a los liberados para que no hablen. Tampoco es fácil sabe cuántos hay. Pero es hora de reconocer esta fructífera labor de Rodríguez Zapatero. Su escritor de cabecera, Jorge Luis Borges, seguro que encontraría hueco para ella en alguno de sus libros”. Daniel Gascón en el “El País”.
17.- “El gran contaminador”: “Pedro Sánchez ya puede ir espabilando. Coinciden la mayoría de los sondeos en que Vox se acerca peligrosamente al PSOE, y en algunas regiones o capitales se podría producir el sorpaso y convertir a los socialistas en tercera fuerza.
El rechazo muy generalizado al PSOE actual, en clara decadencia por la pérdida de votos, tiene un único responsable: Pedro Sánchez, convertido en el Gran Contaminador. Lo que toca, queda marcado para mal. Las personas a las que señala para que ocupen cargos desde los que le pueden facilitar su permanente obsesión por mantenerse en el poder, llevan sobre la frente la señal sanchista que los convierte en detestables para gran parte de los ciudadanos.
Lo ocurrido en Extremadura se había anunciado tiempo atrás: Gallardo no tenía nada que hacer al presentarse como hombre colocado por Sánchez para defender los intereses de Sánchez, y lo mismo sucederá con los próximos candidatos que se enfrentan en cuestión de semanas a nuevas elecciones autonómicas. Pilar Alegría la primera, pero después irán Carlos Martínez y María Jesús Montero a la hoguera.
Se cuenta por la Villa y Corte que Óscar López está poniendo velas a todos los santos para no ser candidato al gobierno madrileño, y es probable que en otras villas y regiones se esté viviendo la misma situación, conscientes los candidatos de Sánchez de que el hecho de ser candidatos de Sánchez les convierte en perdedores seguros.
El problema con Pedro Sánchez es que no solo contamina a aquellos a los que intenta colocar en puestos clave desde los que defender los intereses del presidente de gobierno. Contamina a España. El jefe de Gobierno español resta, no suma. Al restar, perjudica a su Gobierno, a su partido, a sus candidatos… y a la imagen de España en el mundo”. Pilar Cernuda, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “The Objective”.
18.- “Preferir a Junqueras que a Jordi Sevilla”: “Entre las múltiples razones que explican el ascenso de la derecha radical en Occidente sobre sale uno: la gestión de la izquierda ha fracasado. Mientras amplias capas sociales se empobrecían por los altos precios y la vivienda imposible, la socialdemocracia, arrastrada por la ultraizquierda -que palabro tan raro- centraba sus mensajes en las minorías identitarias, en las mujeres y en la transición ecológica.
(…) La foto de Pedro Sánchez y Oriol Junqueras en la Moncloa -la foto preferida de Pilar Alegría- es el resumen perfecto. Junqueras, que atentó contra la democracia española y europea, que quiso extranjerizar a sus conciudadanos, que exige que una región sea más rica… es el faro socialdemócrata del PSOE. ¡El faro democrático! Del mismo modo en que Jordi Sevilla -quien ha validado que se grabara ante lo que parece una chimenea de mármol- Emiliano García Page, Eduardo Madina o Ignacio Urquizu son enemigos del socialismo, resentidos, ridículos, pijos. Que se callen.
La vinculación de Rodríguez Zapatero con el Grupo de Puebla fue durante demasiados años objeto de bromas y memes. Podemos se reía de que aquí la derecha hablar constantemente de Venezuela -era como mentar el coco, que gracia- y en el PSOE aquello acabó permeando. Luego uno acude a la página web de esta alianza iberoamericana y descubre que una de sus últimas incorporaciones es sí, Oriol Junqueras. “Presidente de Esquerra Republicana de Catalunya”, correcto; “historiador, académico”, un lujo; “diputado europeo”, ¡nada menos! Si solo fuera el currículum falseado… ¿Etnicista, divisivo? No: “Junqueras ha sido una figura central en defensa de los derechos humanos y la democracia” y una de esas voces “que luchan por sociedades mas justas, solidarias y democráticas”. ¿No es esclarecedor? Qué sentido tiene el PSOE si es alguien como Junqueras -lo mismo da Rufián- quien le marca el camino”. Leyre Iglesias en “El Mundo”.
19.- “Liderazgo informativo”: “Cuando hablamos de la dana, a mí me gusta recordar siempre el verdadero liderazgo informativo que ejerció el PSOE en su día en un desastre de proporciones mucho mayores, como fue el de la covid-19. El modo en el que el partido en el gobierno, haciendo de la necesidad virtud, terminó convirtiendo en héroe a Salvador Illa, el responsable de decenas y decenas de decisiones en contra de los derechos constitucionales de los españoles. La covid-19 se llevó por delante al primer ministro eslovaco, Igor Matovic, al italiano Giuseppe Conde, a la belga Sophie Wílmés, a la finlandesa Sanna Marin o al francés Sébastian Lecornu, pero no al español Pedro Sánchez. Y menos a su ministro de Sanidad, que terminó siendo el flamante presidente de otra Generalitat, la catalana. Es llamativo.
Un liderazgo informativo al que sin duda podemos atribuir que todavía siga en su cargo nuestro presidente del Gobierno. Sin base, sin hilos, sin absolutamente nada que le sostenga. Han dicho los expertos en comunicación (de haberlos) en el epílogo de este año que hemos vivido tan peligrosamente, que quizás el cartucho del liderazgo informativo es el último que ha gastado en su defensa numantina Pedro Sánchez. Que ahora sí que es verdad que nadie, ni desde fuera ni desde dentro, cree ya en la posibilidad de hacer pasar por éxito lo que resulta un fracaso de credibilidad absoluto. Yo no lo creo así: pienso que a pesar de la evidente cara de mala leche que se le ha puesto a nuestro presidente, todavía tiene en su entorno suficiente liderazgo informativo como para seguir seduciéndonos y engañándonos a todos, todos los días. Incluso cuando su lenguaje no verbal y en sus silencios.
Otra cosa es que los suyos de verdad puedan seguir aguantando el tipo. No los títeres codiciosos, cínicos e insaciables que gobiernan en coalición con él. Sino más bien los (al menos hasta ayer) miembros de su partido. Llaménse ahora Emiliano García-Page o Juan Carlos Rodríguez Ibarra”. Carlos Aganzo, ex director, en “El Norte de Castilla”. Al amigo C.aganzo no sé le resiste nada. En vísperas de las elecciones extremeñas, otorgaba a María Guardiola un lugar en la historia. Hoy pone en duda la existencia de los expertos en comunicación al mismo tiempo que realiza un alarde en la materia...
20.- “Sánchez, en la segunda fase”: “El exprimer ministro británico Tony Blair ha publicado un libro (“On Leadership”) cuya lectura resulta altamente recomendable para desentrañar algunas de las enigmáticas claves que explican el errático comportamiento de los mandatarios en el poder. El antecesor de Keir Stamer revela que los dirigentes políticos atraviesan por lo general tres fases. La gran mayoría de los lideres, afirma Tony Blair se quedan en la segunda fase, la del orgullo, la soberbia, la arrogancia, el engreimiento, la altivez, el endiosamiento, la vanidad y el ensoberbecimiento. Un grado que implica la pérdida de la sensatez a causa de la eliminación de la necesaria humildad para conducirse en la vida.
Como habrán adivinado sagazmente, nuestro Pedro Sánchez Pérez-Castejón habita en ese segundo estadio y, tal como se conduce, resulta poco verosímil que pueda llegar algún día al tercero. Antes muerto que sencillo. Según relatan algunos de sus próximos, no oye a nadie, no hace caso a nadie y no se fía de nadie. Encerrado en su atalaya monclovita se cree el salvador de España, el hombre providencial que protege al país de la derecha, la ultraderecha, la involución, el fascismo y el desastre. Desde esa posición, tan fuera de la realidad, desdeña las encuestas preelectorales, los resultados de los comicios extremeños, las advertencias de los cercanos lúcidos, y, por supuesto, las opiniones de los medios de comunicación a los que considera entregados a la causa opositora a su excelso gobierno de coalición progresista.
La perdida de vista del entorno es lo que acaba con los gobernantes y ese mal de altura les ha afectado a casi todos los presidentes españoles.
Se trata de una enfermedad terminal que aqueja a los mandatarios generalmente meses antes de su final político. (…) Desde Napoléon para acá, todos han sufrido este soroche que les hace perder la brújula y alejarse de la realidad acercándoles a una estación término tan ineluctable como necesaria”. Antonio San José en “El Norte de Castilla”.