sábado, 11 de abril de 2026

PERLAS DE LA FACHOSFERA

 (o a ver quién la dice más gorda y/o insulta 

de manera más gruesa)

 

1.- “¿Qué hacer?”: “(…) Esa izquierda que pensó que nada podría haber peor después de Garzón, que vendió Izquierda Unida a Podemos por un plato de lentejas en el Gobierno de España. Que más tarde pensó que nada podía haber peor que esa pareja de pícaros que formaban Pablo Iglesias e Irene Montero, ricos antes y más ricos después gracias a la pobreza mental de sus votantes. Y que ahora cree que nada puede haber sin duda peor que Yolanda Díaz, quien definitivamente ya nada suma, sino que resta.

 Así que mientras Yolanda Díaz calla, Podemos mueve ficha y presenta un nuevo elenco de actores “marxistas” dispuestos a defender ante el público los principios que interpretan que el público les demanda. Y a sustituir ya definitivamente, en la lucha por ese teórico 15 por ciento de votos a la izquierda del PSOE, a la parte contratante de la segunda parte, es decir, a Sumar.

 Lo malo de esta puesta en escena es, sin embargo, el reparto. Los dos actores principales parten ya maculados de salida. A Irene Montrero no la podemos conocer más, ni peor, por mucho que se goce ahora en su rol de rostro de la esperanza y de la novedad. Y qué decir de Rufián, que parece decidido a monetizar de una vez por todas su extraordinaria labor como monologuista del club de la comedia política.

Mientras la derecha se lo piensa, tejiendo sus propias traiciones ante la posibilidad de sacar a no mucho tardar Sánchez de la Moncloa, que es el único punto político que se conoce de unos tanto como de los otros, ¿qué hacer desde la izquierda para aprovechar esta presunta coyuntura? De momento, el ridículo. (…) Mientras, la única incógnita, la verdadera, es que puede venir después de Pedro Sánchez que sea todavía peor. Sic transit gloria mundi”. Carlos Aganzo, ex director de “El Norte de Castilla”. Un dato: La coalición Unidas Podemos, liderada por el “pícaro” Pablo Iglesias, obtuvo en las elecciones generales de junio de 2016 un total de 5.087.538 votos, depositados, siguiendo lo expresado por C.aganzo, por otros tantos “pobres mentales” españoles…  

 

2.- “Por qué hace falta Morante”: “El arte no es conservador. Puede ser conservadora la industria, el mecenas y el coleccionista; puede ser conservadora la opción política del artista; incluso puede ser conservadora la educación sentimental del aficionado. Pero cuando el arte comparece de verdad se convierte en revelación y eso rompe necesariamente la costumbre, la tranquilidad y la convención. Es lo que sucede con Morante, que no existe para dar calor de brasero a una tribu sentimental sino para inquieta, para alterar lo establecido y para devolver al toreo a la intemperie en la que habita la creación en carne viva, una creación que puede ser clásica o rupturista, pero no identitaria ni conservadora. La identidad es siempre individual: el toreo-como la fe- me define a mí, no a todo un país. No somos nacionalistas catalanes.

 La izquierda cultural -oxímoron- tan puritana, tan cobarde y tan mediocre, nos mira con odio y, como consecuencia, la derecha se defiende asumiendo lo taurino y les da la razón al aceptar que si algo es odiado por la izquierda necesariamente ha de ser una estampa de orden y tradición, en vez del desorden creador que es, una locura herética que consiste en ponerse delante de un animal para inventar una verdad que no existía cinco segundos antes ni existirá cinco segundos después. Pero, además, si lo asumiéramos como tradición, los toros habrían de ser, por definición, de todos, lo que cerraría la puerta a que fueran “conservadores”.

 Definirse por lo que no somos es la esencia del nacionalismo; al contrario que los toros, la antesala de la muerte”. José F. Peláez en el “Abc”. Cuando da rienda suelta a su verdadero perfil, Peláez puede ponerse a la altura de su colega “Chapu” Apaloaza, ese para el que no hay champú capaz de combatir la costra de caspa acumulada sobre su cuero cabelludo.

 

3.- “Sin responsabilidades, con privilegios”: “Esta semana hemos conocidos nueva información sobre dos datos sobre dos de los sucesos más traumáticos de los últimos años: el accidente ferroviario de Adamuz y el apagón. Ambos tienen algo en común: entre los dos no han provocado ni una sola dimisión. Gobernar es decidir en nombre de otros, pero también responder por ese privilegio cuando hay fallos dentro de una esfera de competencia. La culpa, en sentido estricto, es secundaria.

Pero si algo define al sanchismo, diríamos que es esa forma de gobernar en la que no existe la responsabilidad política. El informe de la Guardia Civil sobre el accidente de Adamuz sitúa la causa en la rotura producida el día anterior a la colisión. Confirma que esa fractura ya había sido detectada por los sistemas antes del accidente, aunque no generó ninguna alerta. Estos días también hemos confirmado que los problemas de tensión en el sistema eléctrico venían registrando desde meses antes del gran apagón. Y Red Eléctrica, responsable de garantizar su seguridad, tenía constancia de ellos. La presidenta, sin embargo, sigue en su puesto con el orgullo intacto.

 El sanchismo ha invertido la lógica básica del poder democrático: cuanto más cerca de la cúspide se está, menos responsabilidades se asumen. No renuncian a sus cargos, pero tampoco a la gesticulación cuando hablan de la antipolítica como de un virus extraterrestre. Parecen incapaces de extraer la conclusión evidente: si quienes ostentan el poder se comportan como si la rendición de cuentas fuera un mero acto declarativo, la ciudadanía llegará a la conclusión de que la democracia no es más que un siempre protocolo decorativo”. David Mejía en “El Mundo”.


4.- “Feijóo no es Rajoy ni Kitchen es mascarillas”“Para variar, fue el gubernamental "El País” el encargado de poner la primera piedra de una goebbelsiana campaña concebida para poner al mismo nivel la Operación Kitchen y un caso mascarillas que bien podría denominarse caso Sánchez capítulo 1. Lo que trataban, en resumidas y perogrullescas cuentas, era instalar en el imaginario colectivo la sensación de que el PP de Feijóo es igual de corrupto que el PSOE sanchista. La vergonzosa y no menos vergonzante farsa fue secundada inmediatamente por la cadena Ser y los calumniadores de Julio Iglesias, eldiario de PreEscolar naturalmente. Otro que se sumó entusiásticamente a la burda manipulación de comparar lo incomparable fue ese Javierito Ruiz íntimo del malo-malísimo comisario Villarejo.

 Los nietos de Goebbels pretenden, además, que parezca que Feijóo es igual éticamente que Sánchez. De risa. No se conoce un solo caso de corrupción que afecte personalmente al presidente del PP o a alguno de los suyos. Ni ahora en Génova 13 ni en los 12 años largos que tuvo su despacho en el Palacio de Rajoy, cuartel general de la Xunta. La antítesis de un Pedro Sánchez cuya mujer, Begoñísima, está pentaimputada, y cuyo hermano David se va a sentar en el banquillo por prevaricación y tráfico de influencias.

 Los goebbelsianos ya ni recurren a la engañosa foto con Marcial Dorado porque saben que en cualquier momento puede aparecer un involuntario selfie de Sánchez con un narcotraficante, un pederasta o un asesino en serie. Como le puede ocurrir a cualquier persona mínimamente conocida. El gozo de esta gentuza ha terminado en el fondo del pozo en tiempo récord porque, mientras las mascarillas son el monotema 24/7, ni dios habla de Kitchen”. Eduardo Inda, director de “OkDiario” en “La Razón”. 


5.- “Recortes de prensa y recortes de ética”“La maquinaria de la Moncloa y de Ferraz intentó siempre menospreciar esas informaciones de escándalos, calificándolas como simples “recortes de prensa”. Como si al llamarlas “recorte” quisieran eliminar la veracidad de lo publicado y, por defecto, despreciar la profesionalidad del periodista y del propio medio de comunicación. Parecían obviar que la mayoría de los escándalos sobre corrupción conocidos en España, y en todo el mundo, han empezado casi siempre por informaciones que denunciaban hechos ilegales que el poder no quería que se conocieran.

 Ni en uno solo de los casos de corrupción que rodean al presidente Sánchez -en su Gobierno, en su partido e incluso en su entorno familiar- se ha asumido algún tipo de responsabilidad política. Dirán que expulsaron a Ábalos del grupo parlamentario socialista cuando se conocieron por la prensa los contenidos de los informes de la UCO con los primeros datos de las correrías de Koldo. Que lo expulsaron porque Koldo era su hombre de confianza y que, por tanto, Ábalos era el responsable. Un criterio que nunca se ha autoaplicado el propio Sánchez, cuando no solo Ábalos, sino también Cerdán, sus dos hombres de máxima confianza política, han acabado sumidos en procesos judiciales que los han llevado a prisión.

Todos parecen haber olvidado ahora la presión, desprecios y menosprecios que recibieron Ketty Garat y Teresa Gómez, el director del medio, Álvaro Nieto, y en definitiva toda la marca “The Objective”. Una campaña bestial, no solo desde el poder, también de supuestos compañeros de profesión que ridiculizaron las informaciones y que ahora, que son ratificadas en sede judicial”.  Francisco Sierra  en “The Objective”. 


6.-“Rufián y Montero en la pecera de la izquierda”: “Gabriel Rufián e Irene Montero, sentados en pequeñas sillas o tronas rojas en un auditorio de la Pompeu Fabra que era como una pecera, parecían eso, diminutos reyes submarinos de lo suyo. Lo suyo, su izquierda, su lucha, es una cámara de eco, es una jarra de cristal en la que viven y se entienden sólo ellos, como sirenitos. De todas formas, la conclusión más curiosa que saca uno sobre el encuentro o debate es que quizá sea posible una confluencia de las izquierdas, pero nunca será posible que se pongan de acuerdo. A pesar del ambiente propicio o climatizado, lo que decía Montero era lo contrario a lo que decía Rufián, y lo que proponía Montero era lo contrario a lo que proponía Rufián.

La izquierda verdadera no va a cambiar, y esa postura, esa pureza de virgen de la causa, de mártir con espinas en los ojos y en el costado, es la que veíamos en Irene Montero, que estaba incluso afónica, como después de sufrir y gritar mucho por lo suyo, y movía un zapatito rojo como una Cenicienta con zapatito rojo a punto de perderlo. Rufián es ya otra cosa. Rufián se ha afilado el perfil, o se lo ha afilado el instinto de supervivencia, ese hormigueo en el estómago o en los zapatos que yo creo que no siente Irene Montero, que sigue viviendo y hablando como una esnob, como una burguesa con biblioteca izquierdista heredada igual que un cafetal o un poni.

La izquierda verdadera sigue siendo esa caverna o cabañita, esa platea, esa cuota del 10%-15%, casi invariable porque no pueden convencer a nadie más que a los convencidos y, cuando consiguen convencer a más, irremediablemente los decepcionan”. Luis Miguel Fuentes en “El Independiente”

7.- “Palmetazos de ahogados”: “Hay unanimidad en considerar que la performance de la Pompeu Fabra entre Irene Montero y Gabriel Rufián es un ejercicio de supervivencia de ambos, que están anticipando lo mal que les puede ir en las próximas citas electorales. Pero el escorzo para salir en la foto es tan forzado como evidente, y hasta es complicado no sentir por ellos un poquito de pena.

 Respecto a Rufián todo se resume diciendo que no quiere volver a una Barcelona que le desprecia y le ignora. El nacionalismo, como el aldeanismo paleto (que viene a ser lo mismo), se cura viajando; y ese ha sido su problema, que ha salido y no quiere volver a la cueva anacrónica del supremacismo catalán, en la que, además, sólo le dejan estar en la zona de servicio. En Madrid se ha convertido en un influencer, en un colega, en un personaje. Nada que ver con la displicencia con la que, por charnego, por inculto y por pobre, le tratan en el Upper Diagonal. Su afán, por eso, no es otro que buscar un cobijo en un tejadillo comunistoide fuera de CataluñaIrene necesita un empleo público, y por eso para ella esta maniobra con Rufián no deja de ser una forma de echar un currículum.

 

Coincido con la opinión que se trata de una operación de auto salvamento de estos dos inútiles, que ya estaban sintiendo el olor dulzón de la gangrena en una carrera política que, por otro lado, ha sido incomprensiblemente larga. Solo añadir que el separatismo supremacista y el populismo de izquierdas son incompatibles para sus respectivos votantes, aunque Rufián y Montero no lo quieran ver; y por eso su iniciativa será como los palmetazos desesperados de los que intentan no ahogarse, que solo consiguen hundir más al infeliz al que se agarran”. Ignacio Centenera en “OkDiario”.


8.- “Bolsas de billetes para el PSOE no, que me enamoro”“Carmen Pano tiene nombre de finalista del Planeta. Su chófer -que llamaban “mecánico” los señores- ha confirmado que llevó Ferraz bolsas con fajos de billetes a cambio de favores del Gobierno de la coalición. Aquí se aparece, al fin, la bolsa con fajos de dinero, que es la cima simbólica del ritual de la corrupción, la transfiguración del trinque. Aporta el peso de la tradición: con una bolsa de billetes es como se ha trincado toda la vida de Dios. Ojalá una bolsa de basura perfumada y violeta, acaso para llevar al sanchismo las mordidas de los hidrocarburos.

 La bolsa de basura encierra una simbología diferente, casi de transparencia: la lencería del mangonero, la cama redonda o el catre del puticlub en el que han convertido mi Españita. Con bolsas de dinero no, que me enamoro, y pierde uno los papeles en esta celebración con neones de la inmoralidad en la que ya da igual ocho que ochenta y meten en un partido político 90.000 pavos en fajos, en una bolsa, digo, andando como un torero en el paseíllo, y se los entregan a alguien a cambio de una licencia para vender gasolina.

España va en esa bolsa de dinero, tan cargada que se le van soltando las asas que se clavan en los dedos, casi como cuando no llegas al contenedor porque has metido demasiado peso en la basura. Con churretes de los restos de la lata de cerveza y clin clon de botellines, de latas de tomate y reguerillo de aceite por la acera. Que asco le tengo, y a la vez que risa me da esta imagen de cacos cogiendo la bolsa de la pasta para vender su país y llevándola al hombro entre la oscuridad de la legislatura, como el ladrón de los dibujos animados, con su saco, su gorro, su antifaz y su jersey de rayas de cuello alto, pero sin noche. Porque esto se hace a la luz del día y en la cara de todo el mundo”. Chapu Apaloaza en el “Abc”. 


9.- “Cosas que no tienen nada que ver”: “Solo hay una fatal coincidencia del calendario mas atentatoria contra la moral ciudadana que la del inicio de la campaña de la renta con el juicio por la corrupción en el ministerio de Transportes: el informe de la Gudia Civil sobre las causas del accidente de Adamuz en el que murieron 46 personas. ¿Sugiero que ka corrupción ha sido el detonante de la tragedia? Desde luego la festiva gestión del ministerio de obra pública no habrá contribuido a un mejor funcionamiento de la red.

 Al igual que algunos detalles de la trama le resultarán lacerantes, aunque no sean concluyentes, al conductor que atraviesa las devastadas autopistas A4 o A6, que en año de recaudación récord del Estado presentan un aspecto libanés, tan desolador como peligroso. Lo que la investigación del accidente va confirmando es que en el ministerio de Puente no son demasiados finos en el análisis de las señales. Por eso la minuciosa auscultación de que el ministro dice que se hace de las vías no informó de una rotura donde 22 horas después -no segundos ni minutos, ni dos ni tres horas: 22 horas después- se produjo la catástrofe.

 Todos estos acontecimientos pueden no tener ninguna relación excepto una, la obvia: todos juntos evidencias que ese ministerio es un desastre sin paliativos. Antes, cuando algo así se demostraba, solía adoptar se alguna responsabilidad política: lo que ahora se ha decidido es repartir premios millonarios a escritores ya consagrados. Me permito sugerir un reclamo para publicitar la labor ministerial: “Si no puede arreglar los socavones, al menos cuida de los corazones. Sí, son cosas que nada tienen que ver. Lo sé. Nada que ver, excepto que todo es un asco”. Rafa Latorre, el de “La Brújula” de la Onda Cero, en “El Mundo”.


10.- “El presidente se quita de en medio”“Se apacigua la guerra y sube la temperatura en el Tribunal Supremo. Es lo peor que le podía pasar al presidente Sánchez, que nota que ha vuelto a perder la iniciativa política. El "caso Ábalos" está resultando demoledor para el PSOE y para el Gobierno por más que pretendan presentarlo como algo ya conocido y amortizado. por más que pretendan presentarlo como algo ya conocido y amortizado. El intento de reducirlo a unos detestables comportamientos particulares, corregidos a tiempo, sin que tengan que ver con el funcionamiento del sistema y sin que nadie lo supiera, salta por los aires a medida que desfilan los variopintos testigos por el escenario.

 Es imposible encapsular tanta corrupción y contener tanta náusea. El desfile por el tribunal de amantes colocadas resulta un espectáculo desolador, capaz de ahuyentar, especialmente, el voto femenino. Sobre la financiación del partido aparecen ya indicios inquietantes. A medida que se desarrolla el proceso, queda más al descubierto la amplitud de la corrupción y la responsabilidad ineludible del presidente.

 Sánchez se refugia en la política exterior. Ha encontrado un hueco en el antitrumpismo, y se siente importante, jaleado por las izquierdas, incluidos los movimientos terroristas de Oriente Medio, y aplaudido por China, adonde viajará, por cuarta vez, este fin de semana. Así se quita del medio, hace negocios de la mano de Zapatero, da un desplante torero al presidente de Estados Unidos y, de paso, ignora o desprecia a los socios europeos, que consideran imprescindible la coordinación de fuerzas y la alianza con Washington, peligrosamente deteriorada en estos momentos.

 Dentro, la vida sigue y, para su pesar, la película que se desarrolla en el Tribunal Supremo despierta mucha más curiosidad que la excursión del presidente del Gobierno a China”.  Abel Hernández en “La Razón”. 


11.- “La fascinación fascista de la izquierda rancia”: “Si la palabra “fascista” desapareciera de pronto, un gran silencio caería sobre la opinión de izquierda rancia (o paleoizquierda, o reaccionaria, como prefieran) y sus socios nacionalistas. Todo lo que dicen hoy se limita a registrar si algo es fascista o antifascista, es decir, si les parece mal o si les viene de perlas. Y a eso se reduce todo en la estridente opinión mal llamada progresista. Es una constante en la historia: cuanto más compleja y cambiante se hace la realidad y menos apropiadas resultan para entenderla las viejas ideas, reducidas a prejuicios muertos, se abandona la filosofía por el catecismo y el lenguaje se hace maniqueo y brutal.

El antagonista de la extrema izquierda no es la extrema derecha, y viceversa, sino el liberalismo y la familia democrática formada por los diversos conservadores y socialdemócratas clásicos (hoy de capa caída). Respecto a lo demás, es decir, nacionalismo, populismo, integrismo religioso, wokismo, ecologismo radical y otras hierbas, tampoco son antagonistas de los extremos ideológicos, sino útiles compañeros de viaje como los de la flotilla de Gaza donde navegaron al sol que más calienta Greta Tunberg y Ada Colau en unión de islamistas ferozmente misóginos. Lo único inasimilable para el extremismo fascista y comunista es el genuino liberalismo, porque son incompatibles (no las imitaciones falsas, obviamente)

 (…) Y como desde el principio, esa lucha antifascista no es otra cosa que fascismo invertido, un reflejo simétrico.  El papel de Sorel y Gramsci ahora corre a cargo de Óscar Puente y Pablo Iglesias, pues todo tiende a degenerar según la inevitable Tercera Ley de la Termodinámica: según el movimiento tiende a cero y pierde temperatura, el sistema se aproxima a la entropía, o pérdida absoluta de información. Es lo mismo que Almodóvar tratando de pasar por el Pasolini de la posmodernidad manchega, o David Uclés disfrazado de nieto retrasado de Pío Baroja”. Carlos Martínez Gorriarán en “Voz Populi”. (Gorriarán fué diputado del Congreso y dirigente de la UPyD, el desaparecido partido liderado por Rosa Díez.


12.- “En defensa del odio”“Odiar no es delito. No es ni siquiera un ilícitoPuede ser desagradable, malo para el estómago, y tristón, pero no es un crimen. Tampoco lo es expresarlo. El concepto del discurso del odio es un caballo de Troya contra la libertad. El discurso del odio es una categoría confusa que sirve para casi cualquier opinión que no nos guste.

La asimetría y sus trampas son tan obvias que da vergüenza señalarlas: esos gusanos nos deshumanizan, etcétera. Las leyes ya castigan el acoso, las difamaciones y las amenazas. Cuando conocemos casos de este tipo, siempre hay quien dice que exigen un cambio legal, pero las normas existentes son las que han permitido atajar el abuso. La defensa del discurso del odio sirve para estigmatizar y para que el poder fiscalice a los ciudadanos: es lo que proponen plataformas como Hodio.

Josu de Miguel se preguntaba si el Gobierno va a tratar los datos sin nuestro consentimiento y si ya no está vigente en España la prohibición de tratar datos que puedan revelar opiniones políticas. Germán Teruel alerta del “potencial liberticida” de la combinación de Hodio y la ley europea de servicios digitales: por un lado, el incentivo de las plataformas es actuar “con el mayor celo censor para evitarse problemas”; por otro lado, las herramientas están en manos de “órganos “políticamente influenciables”. ¿Quién va a defender el odio, que Spinoza definía como “una tristeza acompañada por una causa extrema”? Quizá el propio filósofo, que escribió que “en un Estado libre está permitido que cada uno piense lo que quiera y diga lo que piensa”. Daniel Gascón en “El País”. 

13.- “Jésica, yo sí te creo, hermana”“He de reconocer que tu presencia en el Tribunal Supremo para declarar ante sus señorías, tras hacerlo el hijo de tu Jose (Ábalos) y el hermano de tu cajero automático abierto 24 horas, Koldobank, fue un soplo de aire fresco. Tu presencia, Jésica, para prestar testimonio sobre la generosidad sin límites del exministro, tan rumboso él con nuestro dinero, nos reconcilia con aquella declaración de intenciones de las socias de Pedro y de tu Jose, las que gritaban «hermana, yo sí te creo». Ahora las entiendo. Cómo no te vamos a creer, hermana. O sobrina. Sabré yo de relaciones familiares con ministros.

Que seas dentista, y colegiada, ya te otorga un plus de fiabilidad. Imagina, Jesi, que yo digo aquí que eres prostituta, como sugirió con aviesas intenciones el abogado de «ese pichón del Turia» -que trovara Lorca-, y que viviste de nuestros impuestos o que te enchufaron en empresas públicas sin dar palo al agua y resulta que un día tengo una muela que pide endodoncia en tus manos. Escalofríos me dan con solo pensarlo. Así que, vaya por delante, yo sí te creo, Jesi. Si no fuera por lo triste y grave del asunto podría ser el gag que hubiera hecho las delicias de Berlanga. A Torrente ya lo habéis superado. Es lo que tiene la creatividad progresista.

Hombre, como amante no supiste mantener el nivel. Eso de reclamar desde el primer año que tu Jose se divorciara, sabiendo cómo el amor conyugal vertebra este Gobierno, no fue la mejor idea. El matrimonio es una institución nuclear en el universo pedrista. Mira Begoña, por la que su marido se recluyó cinco días. Nos dijo que estaba enamorado y ya lo hemos aceptado: hasta el banquillo ha afianzado esa unión. Solo sé, Jesi, que yo si te creo. Para que conste en acta”. Mayte Alcaraz, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “El Debate”

 

14.- “La reata de la corrupción y el arriero mayor”: “La larguísima recua de la corrupción sanchista ha comenzado a desfilar. Todos irán pasando, «enreatados» a la misma cuerda, ante los tribunales y los ojos de las gentes. Y todos veremos, excepto los ciegos voluntarios que se tapan los ojos para no ver, quién es el arriero mayor, el que, aunque ahora intente desaparecer, siempre estuvo y está al frente de la tropa, abriendo camino y dando las voces de mando, ¡arre o so!, y cuyas manos sujetaron y sujetan los cabos de un mismo ramal: Pedro Sánchez.

Él es recuero mayor, el que pone y de quien penden todos los ramales y sin el que ninguno habría cargado la saca y goloseado la sal. Él fue quien les puso la albarda y les dio el serón para hacer acopio. Sin él no hubiera existido la mostrenca cofradía.

Quien ahora abre la procesión no podía ser otro que José Luis Abalos, su primer escudero y sostén, su valedor y vocero. Tanto que fue su heraldo, quien lo proclamó a él, y por ende a todos quienes con el iban, como paladines de la decencia, como remedio y bálsamo contra la corrupción. Y más aún si cabe, esa dependencia, esa total implicación se pone y se pondrá todavía más de manifiesto, cuando por la «Procesión de la Santa Corrupción» aparezcan el hermano y la mujer del cofrade mayor. Ahí la evidencia es absoluta.

Pero, que cosas, él, el Supremo Líder, el que está en el origen y al cabo de todo, el creador de la recua y quien tiene en la mano todos y cada uno de los ramales de la reata, ¡no sabía nada!  Pero no. Aunque él no se siente en el banquillo de los acusados y por allí solo desfile «su» gran y alargada reata, a quien también se juzga y se seguirá juzgando caso tras caso es a «Su Sanchidad» En las urnas y con su voto. Dentro de poco en Andalucía, que está al caer”. Antonio Pérez Henares, director de Publicaciones del grupo Promecal (Méndez Pozo) y tertuliano en “Cuestión de Prioridades” (La 7 de Castilla y León TV), en “El Debate”. 


15.- “Koldo sabe cosas”: “Los primeros testigos han comparecido y Koldo García está a punto de perder la paciencia, como ha dejado claro en un mensaje de voz enviado a la cadena de la telebasura, sin que ambas circunstancias tengan necesariamente algo que ver entre sí. Koldo, que pasaba por ser el tonto útil, el personaje zafio destinado a las tareas más sórdidas de la trama, resulta que es más inteligente que algunos de sus jefes, cuyas conversaciones tiene grabadas para poder utilizarlas cuando más le convenga judicialmente. Su WhatsApp a Telecinco es otro aviso de que lo mejor está por llegar.

También ha pasado por el juzgado Jéssica. En calidad de testigo, por supuesto. La joven dentista, que hace unos años trabajaba de azafata, tenía una relación con José Luis Ábalos, con el que adoptó un gato como prueba de la rectitud de sus intenciones. Mientras tanto, Ábalos habla en voz baja con su abogado y solo le falta tener en las rodillas al gato de Jéssica para acariciarlo mientras los otros tratan de matarse entre ellos.

El juicio de las mascarillas vendidas con sobreprecio durante la pandemia, que es lo que se dilucida en este primer entremés de la corrupción del sanchismo, va a tener una importancia añadida, más allá de las consecuencias derivadas de la sentencia a que haya lugar. Todos saben todo de todos, pero Koldo y Ábalos se enfrentan a penas de cárcel de 20 años, un incentivo suficiente para que comiencen a desembuchar lo que saben de sus jefes, esos que les mandaban mensajes de afecto cuando estalló el caso y ahora dicen que, en realidad, lo suyo nunca fue una verdadera amistad”. Pablo Molina en “Libertad Digital”. 

16.- ¿Para qué quiere Sánchez el CIS, RTVE, Telefónica e Indra?”“De Sánchez no hay ya dudas de que juega a nombrar a un comisario para que, desde La Moncloa, ejerza de verdadero poder económico del Gobierno sin someterse a otro control que el del propio presidente; situar a adeptos sumisos en empresas y organismos públicos como el CIS, RTVE, Correos o Redeia entre tantos otros y, finalmente, citar en el despacho contiguo al de Sánchez a los máximos directivos de compañías tan potentes como Telefónica o Indra para destituirles con una opacidad escandalosa y una chulería indecente.

Utilizar el dinero de todos para invertir en grandes empresas y a continuación poner al frente a seguidores es, en sí mismo, un bochorno con escasos precedentes en cualquier democracia europea. Hacerlo con un despliegue de poder para que, además de conseguir el objetivo, quede claro el mensaje, es directamente incompatible con la dignidad exigible a un presidente, agravado todo por la evidencia de que el actual no ha ganado en las urnas y no tiene mayoría en el Parlamento.

Pero si todo ello es intolerable, aún hay algo más preocupante: intuir a qué se debe esa estrepitosa injerencia endémica y temerse lo peor. Sin llegar a conclusiones precipitadas, sí cabe hacerse una pregunta escalofriante: ¿Para qué quiere Sánchez controlar al ente que proyecta sondeos electorales, al que cuenta las noticias, al que tutela las comunicaciones de la mayoría de los españoles y al que traslada el recuento de los votos en las urnas? La respuesta no puede ser nunca un simple «no es lo que parece», especialmente con un político alocado que siempre ha confirmado los peores presagios que pesaban sobre él”. Antonio Naranjo, director-presentador del programa “El análisis: Diario Noche” (Telemadrid), en El Debate”.


17.- “Sánchez, líbranos de la corrupción, amén”“(…) Así es cómo estos días de asueto me he visto envuelta en la zozobra de los notarios relativa a un anteproyecto de ley que nos dejó la Montero en trámite de información pública, del que no se ha hablado casi nada, y que modifica de una sola tacada más de una decena de leyes sustantivas. Ahí es nada. Que el anteproyecto se llame de «Integridad Pública» no es una coña, pero nos viene al pelo en la semana en la que empieza el primero de los juicios contra el ex secretario de Organización del PSOE y ministro de Sánchez durante la comisión de los hechos de que se le acusa.

Lo del proyecto de la Integridad Pública merece un debate público que está siendo hurtado. Supongo que porque todo el mundo está tranquilo pensando que es imposible que esto pase el trámite parlamentario con un gobierno en minoría. En realidad, recogen modificaciones del Código Penal, Ley de Contratos Públicos, legislación societaria y del Registro Mercantil, Ley Orgánica del Poder Judicial, Ley de Enjuiciamiento Criminal, Ley Penitenciaria, Ley Hipotecaria y la de Financiación de Partidos, LOREG, Ley de Transparencia, Ley de Protección de Informantes, protección de datos, de Bienes Decomisados e, incluso, una transposición de directiva europea sobre comiso de activos. Todo en pack.

A lo mejor no confían mucho los de Sánchez en que este anteproyecto, sacado de la manga justo tras el ingreso en prisión de Santos Cerdán, vaya a ninguna parte. Porque, ¿quién piensa que va a ser el Gobierno encabezado por Sánchez el que logre la legislación definitiva que saque las manos de los políticos de las adjudicaciones, las financiaciones ilegales y otras pozas de porquería institucional? Nadie. Obviamente. Ni ellos se lo creen”. Elisa Beni en “La Razón


18.- “Plaza para el Artemis III”“El hecho es que el presidente del Gobierno, que yo sepa, no ha felicitado a los españoles ni la Semana Santa, ni la Pascua de Resurrección, ni ha mostrado sensibilidad alguna por las creencias y costumbres de sus gobernados, quienes en estos días, multitudinariamente, han manifestado en todas las ciudades de España invertebrada y triturada.

Lo que son las cosas. En todas las misas -y he oído mas de una en Semana Santa- se ha pedido sin excepción “por los que nos gobiernan”. Por imperativo evangélico, oraban por Pedro Sánchez, que estaba tan ricamente en Doñana, y sabiendo que ha felicitado, con esmero y puntualidad, a sus amigos musulmanes por la festividad del Ramadán. Hay distinciones que ofenden, pues, espiritualmente, no es lo mismo cola que espinazo.

Los socios de Gobierno -que sostienen y jalean al tirano por 8 años con gratitud, pleitesía, y grandes conciertos y desconciertos- han sido ahora explícitos, sinceros. Lo necesitábamos, la verdad. La cuadrilla de Más Madrid ha felicitado las Pascuas por todo lo alto a la clientela, y al resto de penitentes que pierden aceite en todas las elecciones por esta sustancia grasienta: “Más torrijas, menos fascistas”. ¡Guau!

 Han perfeccionado la técnica del ripio de 2015 cuando unas señoritas -con sostén quitado y cual maniobreras de las partes baixas- recriminaban a Francisco I que “el Papa no nos deja comernos las almejas”. ¡Gran injusticia! Nunca hubo un papa tan podemita. Desde sus hoteles de 5 estrellas o desde sus palacios del Patrimonio Nacional como fondos de reptiles, esto de felicitar las santas y felices pascuas les parece a los políticos pamplinas”. Antonio Piedrael sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León. 


19.- “La verdad sobre el Guernica”: “Entre las transferencias que el lehendakari Pradales le ha pedido al presidente del Gobierno, Sánchez, a cambio de mantenerle en La Moncloa, está la cesión, a tiempo parcial, del Guernica de Picasso. Al Pnv y a Bildu les interesa el Guernica lo mismo o menos que a mí; ellos lo quieren como gasolina, para pegarle fuego a cuanto recuerde aún su pasado, lejano y reciente.

 A Picasso el horroroso drama del pueblo de Guernica debió de importarle de aquella manera, lo mismo que el de la República, poco. Pero tampoco debió de quedarle mala conciencia por ello: no rebajó el abultado precio del cuadro (lo puso él: 200.000 francos). No obstante, enmendó el feo apaño afiliándose al partido comunista en cuanto perdieron la guerra los nazis, a los que había agasajado durante la ocupación de París, lo mismo que haría con Stalin en 1953, haciéndole un retrato.

 Es natural que el más interesado en hacer campaña con el Guernica sea el Pnv. Bien saben ellos que hay un vínculo especial de los nacionalistas vascos con la Alemania de aquellos años, con la que firmaron el famoso pacto de Santoña. Aunque pocos con más derecho a reclamar el Guernica que Bildu: a fin de cuentas, Eta ha asesinado a más gente y dejado más víctimas que las que produjo el salvaje bombardeo de la Legión Cóndor sobre Guernica.

Si a PSánchez le conviene el «no a la guerra» de Irán para aumentar aún más la discordia civil que ha inoculado en la sociedad española y distraernos de su inmediatez penal, ¿cómo no van a querer los nacionalistas y terroristas que el Guernica vuelva al País Vasco, siquiera nueve meses, para intentar lavar el pasado cobarde de unos y criminal de otros?”. Andrés Trapiello en el “El Mundo”. 


20.- “Lo que votan los que botan”: “El estallido de justa ira por una violación se denigra como un acto de racismo; si se protesta en voz alta contra la denigración de nuestros símbolos nacionales o religiosos, siempre hay un gurú de guardia en cualquier redacción comprada para recordarnos que nuestra rabia es vergonzosa y ridícula.

El escándalo del día ha consistido en que, durante un partido de la Selección Española contra Egipto, una parte de la grada ha coreado algo tan atrozmente blasfemo como esto: «¡Musulmán el que no bote!». Ningún insulto, ninguna ofensa. Casi la más inocente de las invectivas que se me podrían ocurrir en la habitual combatividad verbal del público en una competición deportiva. Pero, en un país cuya casta gobernante se lleva hasta los ceniceros y relativiza muertos en riadas y accidentes ferroviarios, se nos quiere persuadir que estamos ante un crimen colectivo.

Uno puede lamentar la piel delgada como un papel de fumar y ultrasensible de un sujeto, o quejarse de su epidermis de elefante, insensible a las ofensas propias o ajenas. Pero lo que padecemos es una absoluta insensibilidad para lo que ofende al común unida a la susceptibilidad de la princesa del guisante ante explosiones verbales de una plebe que bastante poco dice para lo que aguanta.

Este tipo de escándalos falsificados, de ficciones evidentes que estamos obligados a creer para ser contados entre los ciudadanos decentes, no hace otra cosa que ensanchar una sima entre el pueblo y la casta gobernante que es ya insalvable. Pero la tensión no puede mantenerse para siempre, por algún lado tiene que saltar”. Carlos Esteban en “La Gaceta”. 

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