miércoles, 15 de abril de 2026

PERLAS DE LA FACHOSFERA

(o a ver quién la dice más gorda y/o insulta 

de manera más gruesa)

 

1.- “¿Para qué nacionaliza Sánchez a lo loco?”: “España ha regularizado inmigrantes con gobiernos de todos los colores, como alegan los defensores del mismo proceso impulsado ahora por Sánchez, pero nunca de la misma manera ni por las mismas razones ni con el contexto que ahora mueve al pérfido presidente en vigor.

Saltarse al Parlamento, optar por el decreto, desvincular la concesión de papeles de la existencia de una oferta laboral, obviar la inexistencia de antecedentes penales, hacerla coincidir con la concesión de sanidad universal, avalar un catálogo de ayudas por distintas razones no siempre demostrables, combinarla con la nacionalización exprés de cientos de miles de nietos del exilio, revocar la política migratoria aprobada en Europa y estimular como nunca el negocio de oenegés convertidas en auténticas empresas bajo la apariencia de la solidaridad es algo que nunca antes había pasado todo a la vez.

 Así que no queda más remedio que preguntarse si todo obedece a un plan convenientemente diseñado para cambiar el censo electoral de España y lograr en esos nichos los grupos de votantes que compensen la espantada de cientos de miles de votantes hartos de la cháchara improductiva. Una tentación que ya tiene precedentes en el control con mano de hierro de RTVE, el CIS, Correos, Telefónica, Indra o el Tribunal Constitucional, todos ellos relevantes en el proceso de conformar un estado de opinión y de algún modo en el propio recuento electoral.

Si juntamos ahora ese impulso bucanero en controlarlo todo a este empeño en conceder nacionalizaciones masivas ya y a la posibilidad de aumentarlas mañana con los regularizados de hoy, deben activarse todas las alarmas. Con Sánchez las casualidades no existen y todo lo que parece de una manera lo es”. Antonio Naranjo, director-presentador del programa “El análisis: Diario Noche” (Telemadrid), en El Debate”.


2.- “Los asuntos viejos de Rufus T. Sánchez”: “El Gobierno de Sánchez parece seguir los pasos del que presidía Rufus T. Firefly en “Sopa de ganso”. En un consejo de ministros, el titular de Hacienda proponía hablar de los aranceles. «Ese es un asunto nuevo», le advertía Groucho. «¿No tenemos asuntos viejos? Hablemos entonces de los nuevos». «Pues los aranceles…», decía el ministro. Este es un juego al que recurren a menudo el yerno de Sabiniano y los suyos. 

 La última manifestación de esta rara habilidad es, por ahora, la equiparación de las corrupciones del PSOE con las del PP, que tienen dos expresiones judiciales en todo lo que cerca cada vez más al entorno familiar, partidario y de Gobierno de Pedro T. Firefly en el Tribunal Supremo y el caso Kitchen del PP, que también ha empezado a verse en la Audiencia Nacional. El sanchismo que podríamos llamar ‘moderado’, si es que ambos conceptos no constituyeran un ejemplo casi obsceno de oxímoron, equipara ambos asuntos, aunque los más cafeteros de la peña sostienen que es mucho más grave lo de Kitchen, dónde va usted a comparar. 

El caso Kitchen no duró más de año y medio, mientras que Rufus T. Sánchez lleva ocho años en los que sus secuaces empezaron a robar desde la aprobación de la moción de censura. No solo pasan dos veces al cobro la misma factura. Es que el Partido Popular ya la había pagado en la moción de censura. De la única manera que se pagan las responsabilidades políticas, con la pérdida del poder, aunque la sentencia en la que se apoyó nuestro Firefly fuera trucha. El encargado de cobrar esta cuenta, justicia poética, fue un Savonarola llamado José Luis Ábalos Meco, que llamó a la regeneración en su discurso del 31 de mayo de 2018 en el Congreso”. Santi González en “The Objective”. 


3.- “Begoñistas”: “Con cada nuevo caso de presunta corrupción política aparecen periodistas y tertulianos que dan la sensación, falsa, de que se han sacado un título exprés de Derecho contra el fascismo de tribunal. Me maravillo de lo mucho que culturiza y educa la trinchera. Lenguaje jurídico, lecciones sobre cómo instruir un caso, opiniones sobre lo que está o no probado antes de juzgarse, una genial verborrea y una sintaxis compleja llena de frases largas y farragosas que nos llevan por un camino de sopor y desvergüenza. 

Son los palmeros que conocen, como si lo hubieran parido, los vericuetos oscuros del juez Peinado y que hacen el trabajo sucio al Gobierno, embarrado en defender a la mujer del jefe porque de su honra depende el futuro. Esto es como la ceremonia del pañuelo de las gitanas, con un bote de tomate frito por si acaso.

El magistrado de la Kitchen, sin embargo, se queda corto. Algunos todavía están cavilando cómo enlazar a Feijóo y a Francisco Martínez. ¿No hay ninguna foto en un barco, aunque sea creada por Inteligencia Artificial? Tiene bemoles. La plantilla ideológica se coloca en el caso que uno decida y sale a pagar o a devolver hostias.

Bolaños defendiendo a Begoña durante su viaje a China es un Fu-Manchú acariciándose las puntas de las uñas, un Gargamel crecido en la democracia del engaño. Pasa lista cada mañana para comprobar que todas sus piezas se han movido en la dirección correcta. Con cuatro frases se desarma a un juez y se le deja en puñeteras pelotas, pero, como bien dice el presidente del Gobierno, en ese conjunto de obviedades que son sus ruedas de Prensa, el tiempo pondrá a cada uno en su sitio. Menos a él”. Pedro Narváez en “La Razón”.


4.- “Begoña en Budapest”“España no es Hungría. A España la Unión Europea no le ha congelado 19.000 millones de euros en ayudas por el incumplimiento de los estándares mínimos de lucha contra la corrupción y respeto al Estado de Derecho.

España no es Hungría, pero tampoco es Alemania, o Suecia, o Reino Unido, o Dinamarca, o Portugal, países en los que el Estado de Derecho no soportaría, sin que se desencadenaran graves consecuencias políticas, el espectáculo de clientelismo, apisonamiento de los contrapesos, corrupción y deterioro del Estado de Derecho que aquí, por desgracia, llevamos tiempo sobrellevando sin apenas oponer resistencia.

(…) El asunto de fondo es otro; es si el evidente trato de favor que Gómez ha recibido de responsables de la universidad o grandes empresarios es lícito; si la utilización de medios y recursos públicos para fines privados, más allá de su legalidad, es moralmente aceptable; si todo eso, y alguna cosa más, hubiera sido posible fuera de una configuración del poder cesarista y clientelar; a la húngara.

Begoña Gómez es víctima de sí misma, de una estructura de poder que no supo, más bien no quiso, pararle en su momento los pies. Pero sobre todo es víctima de quien, en lugar de asumir su responsabilidad tras la imputación de su esposa, como tengo pocas dudas de que habrían hecho ante similar trance StarmerMacron o Merz, se montó una interminable y extravagante performance para seguir en el poder. Es su marido, y no el juez Peinado, el principal causante de su calvario, el que acabamos de saber que muy probablemente tendrá su “stazione termini” en el banquillo de los acusados”. Agustín Valladolid en “Voz Populi".

5.- Un juez, tres ministros y una emperatriz china”: “A Begoña Gómez la ha pillado el auto del juez Peinado por los palacios chinos, que uno ve ahora más cerca que nunca del palacio filipino que se montó la presidenta en la Moncloa.

 Es lógico hasta lo que parece una contradicción: que salgan los ministros en columna de a tres contra Peinado, con Óscar Puente como el recluta Patoso, a la vez que confían en que todo va a quedar en nada. Los ministros, en formación de tridente o algo así, en paracaídas, en tirolina o en avispero, un poco como los ángeles aerotransportados o los marines alados del póster de Trump, han salido contra Peinado, contra el auto de Peinado, contra el peinado de Peinado, contra la mala literatura de mosquetero de Peinado, que ha sacado nada menos que a Fernando VII, el rey felón y pollón.

Empezó Bolaños, que es como un monaguillo de un cura de Agustín González que tiene Sánchez, y no es la primera vez que ve el Demonio en el mundo, en el baile, en la heterodoxia o simplemente en la razón. Elma Saiz, que parece haber heredado de Isabel Rodríguez esa capacidad para tapar lo macabro con inocencia maliciosa de novicia, hacía más bien comentario de texto (lo de Fernando VII es como la coma o la tilde voladas con las que refutan los trolls de las redes). Y Óscar Puente, claro, que se sintió de nuevo llamado a la gloria y a la embestida, con su cosa de ariete caprino del Gobierno

 Ha salido todo el Gobierno a defender a Begoña, como la Fiscalía, como la prensa del Movimiento, por si alguien dudaba que a los amantes de la China se les pueda haber ocurrido algo, alguna vez, que tenga que ver con el trato de favor, con el abuso de poder, con el manoseo de las instituciones, de los recursos públicos y hasta de la vajilla de la Moncloa”. Luis Miguel Fuentes en el “El Independiente”.


6.- “Escuderos de Lady Begoña”: “Acosaba a Lady Begoña la balhurría de bastardos acosadores. Habían iniciado su ataque los gacetilleros del muro, los mentecatos de la tecla, los sabuesos de la indignidad. Contaron mentiras terribles sobre una mujer que, siendo noble, trabajaba. ¿Y qué problema hay en que trabaje una mujer honesta? Al enterarse, su amado se encerró cinco días en el castillo y estuvo el pueblo asustado hasta leer las hermosuras que había compuesto. Los perros rabiosos hicieron oídos sordos, pero los buenos cortesanos presentaron armas y firmaron el Manifiesto de los Escuderos con el tono perentorio de quien declara la guerra a Troya.

 De nada sirvió que esos pocos periodistas honrados explicasen en su manifiesto por qué hay que mantener a la mujer de un gobernante al margen de los ataques políticos, y tampoco lo entendió el enemigo cuando esos mismos periodistas honrados pagaron con la misma moneda y convirtieron al novio de Ayuso en la némesis de Lady Begoña. Nada se podía hacer, sino rezar y acompañar a la víctima de la mentira desaforada. Por desgracia llegó el juez Peinado.

 De todos los togados que hay en España, siendo la mayor parte de ellos fascistas emboscados, tuvo que caer la causa de Lady Begoña en la mesa más grasienta y desabrida. Los escuderos duplicaron su cantata de defensa. El juez Peinado era el demonio en persona y hacía con la Justicia lo mismo que las gacetas del bulo y el fango había hecho con la verdad.

 Pero nada frena al mal cuando nos falta un Arcángel, y Félix Bolaños no logró reformar la Justicia a tiempo. Se dirige finalmente Lady Begoña al juicio. Escuderos y cortesanos dejan por el camino una estela de lágrimas”. Juan Soto Ivars en el “Abc”. 


7.- “¿Qué hacer?”“(…) Esa izquierda que pensó que nada podría haber peor después de Garzón, que vendió Izquierda Unida a Podemos por un plato de lentejas en el Gobierno de España. Que más tarde pensó que nada podía haber peor que esa pareja de pícaros que formaban Pablo Iglesias e Irene Montero, ricos antes y más ricos después gracias a la pobreza mental de sus votantes. Y que ahora cree que nada puede haber sin duda peor que Yolanda Díaz, quien definitivamente ya nada suma, sino que resta.

 Así que mientras Yolanda Díaz calla, Podemos mueve ficha y presenta un nuevo elenco de actores “marxistas” dispuestos a defender ante el público los principios que interpretan que el público les demanda. Y a sustituir ya definitivamente, en la lucha por ese teórico 15 por ciento de votos a la izquierda del PSOE, a la parte contratante de la segunda parte, es decir, a Sumar.

 Lo malo de esta puesta en escena es, sin embargo, el reparto. Los dos actores principales parten ya maculados de salida. A Irene Montrero no la podemos conocer más, ni peor, por mucho que se goce ahora en su rol de rostro de la esperanza y de la novedad. Y qué decir de Rufián, que parece decidido a monetizar de una vez por todas su extraordinaria labor como monologuista del club de la comedia política.

Mientras la derecha se lo piensa, tejiendo sus propias traiciones ante la posibilidad de sacar a no mucho tardar Sánchez de la Moncloa, que es el único punto político que se conoce de unos tanto como de los otros, ¿qué hacer desde la izquierda para aprovechar esta presunta coyuntura? De momento, el ridículo. (…) Mientras, la única incógnita, la verdadera, es que puede venir después de Pedro Sánchez que sea todavía peor. Sic transit gloria mundi”. Carlos Aganzo, ex director de “El Norte de Castilla”Un dato: La coalición Unidas Podemos, liderada por el “pícaro” Pablo Iglesias, obtuvo en las elecciones generales de junio de 2016 un total de 5.087.538 votos, depositados, siguiendo lo expresado por C.aganzo, por otros tantos “pobres mentales” españoles…  


8.- “El trinchador de pamplinas”: “Días de infarto espontáneo con 5 pregunticas contestatarias. 1ª, ¿quién no ha visto la pasarela tronchante que ha montado el Tribunal Supremo con la trama infecta de las mascarillas? Todo cristo, a todas horas, y en todos lo medios nacionales e internacionales. Por fin todas las intrigas conspiranoicas -algunos venimos denunciándolo aquí hace años- se han confirmado como un potro de tortura, como un dolo continuado, como un chollo de la fortuna en manos de una tiranía guadianera e implacable, y como una miseria estructural que va desde el zancajo hasta la coronilla del contribuyente en una chapuza ferroviaria de Renfe&Adif para descarrilar en el pantano más hediondo de la historia con muertos y damnificados por doquier.

2ª, ¿quién lo dice con esta rotundidad cristalina? Lo dice Sánchez con el péndulo del proxeneta que pasa de la taquilla del lupanar saunero a los Presupuestos Generales del Estado sin romper un preservativo. Gran pericia en el oficio del tumbe.

3ª, ¿quién ha creído en estas ancadas de batracio Goliat que saltan hasta la cara oculta de la luna a lomos del Artemis II? Pues una parte esencial del pueblo español, que en rebajas permanentes, no se ha creído que esto fuera posible en una democracia tarambanera y débil como la hispana.

4ª pregunta, capital para poner a punto una estrategia del desguace como plato consumista de una política sectaria y antropófaga: ¿cómo demonios se monta una factoría del despiece o del trinche a trote y moche? El ejemplo lo ha dado el Tribunal Supremo en estas primeras sesiones de exhibición pornográfica.

5ª pregunta con estrambote: no estamos hablando de una banda de atracadores, o de una asociación criminal, como dice la UCO? Por si hubiera duda -el Tribunal Supremo nos lo dirá-, me atengo a lo de siempre “delenda est tyrannia”Antonio Piedrael sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León “(El trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A) sigue haciendo estrasgos entre nuestros "clásicos).

 

9.- ¿Dónde estabais en los malos tiempos?Netanyahu amenaza a España, que no es lo mismo decir que Israel amenaza a Sánchez. Porque Netanyahu no es Israel ni Sánchez es España. Israel es un aliado y Netanyahu un genocida. Por otro lado, sabemos lo que es Sánchez y nada es bueno.

 De Vox y su traición a España no esperamos nada, pero aún cabe reclamar al PP que de un paso al frente y plante cara a aquellos que nos amenazan. Pero el PP prefiere no hacerlo y, al final, será un PSOE en manos de los independentistas enemigos de España el que, de modo sorprendente, reciba el beneficio demoscópico de canalizar en solitario la defensa de la nación. Manda narices.

 Por otro lado, Trump se enfrenta al Papa y le insta a que se someta forzosamente a él bajo amenaza de coacción militar contra el Vaticano. (…) Así la campaña de la extrema derecha mundial -Vox y sus satélites incluidos- no se dirige ya contra un Papa sino contra el catolicismo.

 Si todo acontece como parece, Orban-Putin perderán las elecciones, lo que supondría una derrota más de Trum-Netanyahu, del mundo anticatólico y de los que han conseguido hacer de Hungría el país más pobre de Europa en su guerra contra el estado de Derecho, contra la libertad y contra la democracia.

El PP lo tendría todo a su favor para saldar cuentas. Tanto que me cuesta imaginar cómo van a arreglárselas esta vez para conseguir que sea el PSOE y no ellos los que logren monopolizar la derrota del populismo anticatólico y la victoria del europeísmo liberal conservador. El tiempo para que el PP comparezca y se desmarque de los enemigos de España, de la libertad y de la Iglesia se acaba”. José F. Peláez en el “Abc”.

 

10.- “La extrema izquierda en terapia”“La política, como la vida, tiene momentos mejores y peores. Podemos quiso «asaltar los cielos» en sus tiempos de efervescencia, allá por 2015 y 2016, cuando llenó de ruido el hemiciclo del Congreso, porque determinadas fuerzas políticas viven de llamar la atención; de acapararla. Y lo consiguió. Estaban en la cresta de la ola. Pero no asaltaron los cielos.

En esos años, el independentismo catalán se afanaba en forzar las costuras de la democracia para convocar un referéndum ilegal. En aquel ambiente de alineación colectiva, el portavoz de Esquerra nos anunció que “en 18 meses dejaré mi escaño en el Congreso para regresar a la República Catalana”, convencido de que el esperpento del 1 de octubre de 2017 tendría éxito. También estaban en la cresta de la ola, pero tampoco los independentistas asaltaron los cielos: no hubo república catalana.

 Una década después, Gabriel Rufián sigue siendo el portavoz de Esquerra en el Congreso, y lejos de planificar su vuelta a casa para instalarse en la república catalana, ahora ocupa su tiempo en socorrer a la extrema izquierda española. Primero, con un aspirante a liderar esa facción política en la Comunidad de Madrid. Ahora, para salvar a la soldado Irene Montero y al empequeñecido ejército de Podemos, en la peligrosa deriva que dirige al partido hacia la irrelevancia extraparlamentaria.

Que Podemos se agarre a Gabriel Rufián como si fuese un pedazo de madera en medio del océano es lo más parecido a un episodio de justicia poética. También podría entenderse que Podemos y Esquerra arriman sus hombros como dos amiguetes que han tomado varias copas de más, y necesitan apoyarse mutuamente para no desplomarse. Quizá deban profundizar en la terapia". Vicente Vallés en “La Razón”. 

 

11.- “Y sin la guerra, ¿qué será de nosotros?”: “Leyendo las informaciones y artículos d expertos, y viendo y oyendo pareceres diversos, esta es la conclusión a la que ha llegado uno en estos dos meses de “no a la guerra” de Pedro Sánchez, de sus ministros, de la izquierda y de los medios afines: ante la imposibilidad de detenerla o continuarlo un tiempo, una buena parte de los partidarios del “no” la continuarían si esto último conllevase la derrota de los Estados Unidos y de Israel. Es decir, que “el no a la guerra” de PSánchez es infinitamente más tibio que su “no a Trump” y su “no a Netanyahu”.

 En cuanto se hizo pública la guerra, corrió PSánchez a incorporarse a la comisión internacional en la que había rehusado participar. Excluirse lo hizo de una manera “ostentórea”, quiero decir, teatral, a través de su bululú, el ministro Albares. La guerra le importa lo mismo que los disidentes y las mujeres iraníes. ¿Y la paz? La paz, por el contrario, no le da igual. La paz, hoy por hoy, le importa mucho. Es fácil imaginar sus tribulaciones: “Y sin la guerra, ¿qué será de nosotros?, se estará preguntando.

Demasiados ojos puestos en los procesos de corrupción en los que están imputados sus seres queridos, sus ministros, secretarios de organización y altos cargos socialistas. Si, por lo menos, fuesen procesos normales. Pero no: han llegado a los juzgados con tan formidable aparato de roña, cochambre, mordidas, miserias, traiciones, esperpentos, delirio, bellaquerías y picaresca que solo alguien como Donald Trump, volviendo a bombardear Irán, podría darles un respiro a PSánchez y a Albares y Margarita Robles, siempre en pos de él, indignos y falderos”. Andrés Trapiello en el “El Mundo”. Desde que en 2021 se subió al escenario para leer el apocalíptico manifiesto de aquella concentración de toda la derecha patria en la plaza de Colón, Trapiello viene sufirendo un agudo y alarmante cuadro del “trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A)”, ese síndrome tan extendido entre nuestra fachosfera.


12.- Vinieron a forrarse y punto”: “Han bastado tres sesiones del juicio a José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama  para que se confirme lo que ya intuíamos. Que la pandemia no fue una oportunidad sobrevenida que el entonces mandamás del sanchismo improvisó sobre la marcha para forrarse. En 2020, la pandemia solo fue la coartada perfecta y más inmoral posible para afianzar una estrategia que había sido prediseñada de antemano en 2017 y 2018, la de lucrarse, no fuera a ser que las horas muertas y el tedio del kilometraje a bordo de un Peugeot resultasen en balde.

Por más que la maquinaria de La Moncloa se empecine en encapsular la corrupción en individuos concretos que hoy y mañana se sentarán en el banquillo, véase Santos Cerdán también, nada de lo que va confirmándose en el juicio podía ser ajeno al presidente del Gobierno. No es creíble, aunque penalmente sea irrelevante hoy, que Pedro Sánchez estuviese siempre en babia. Eran sus adláteres, su núcleo duro el que delinquía.

Y en este contexto, los españoles estamos perdiendo nuestra capacidad de asombro. Nos rebela y afecta más un estúpido beso robado a una futbolista que un lodazal de mierda y un cortijo de corruptos que vieron negocio seguro en las muertes por coronavirus. La indolencia social, esta apatía para rebelarse, este cinismo de los socios de Sánchez, verdaderos cooperadores necesarios de esta degradación del sistema, resulta inquietante.Ni Rufián, ni Irene Montero, ni Pablo Iglesias parecen haberse enterado aún de que Sánchez los ha fagocitado y sólo están en pura supervivencia. Ya no van a rentabilizar ninguna hipotética condena por corrupción socialista”. Manuel Marín, director “Voz Populi”. 

13.- “Una Francia sin complejos se rinde (de nuevo) ante Juan Carlos I”“Pocas cosas gustan más que un rey en la muy republicana Francia. El aroma que desprende la monarquía sigue apasionando en un país donde los símbolos y el protocolo aún se respetan.

Y este sábado 11 de abril se ha vuelto a demostrar. Políticos, escritores y periodistas de muy diverso signo se dieron cita en el Hôtel de Lassay, uno de los edificios del complejo de la Asamblea Nacional, para rendir tributo a Juan Carlos I con la excusa de su reciente libro de memorias, Reconciliación, elaborado con la ayuda de la escritora gala Laurence Debray.

Es lo que tiene Francia: la política con mayúsculas sigue ocupando un lugar destacado en la conversación pública, hay debates de altura en el prime time de las televisiones y un evento como el de este sábado es capaz de congregar a 300 personas, que luego hacen cola ordenadamente para que los autores les firmen sus libros. Todo lo contrario que en España, donde la mayoría de los políticos lo máximo que han llegado a leer en su vida es un catálogo de Ikea.

 Se trataba de rendir homenaje a una de las figuras fundamentales de los últimos 50 años en Europa y, de paso, reconocer la enorme importancia histórica de su libro de memorias.

Visto lo visto, la duda que surge es cómo es posible que Francia sea capaz de dispensar un homenaje de estas características a Juan Carlos I, sin distinción de colores políticos, y en su propio país sea un proscrito. Por muchos errores que haya cometido, no parece que sean superiores a los de algunos políticos que, aun siendo juzgados e incluso condenados, no han tenido que exiliarse nunca por sus pecados”. Álvaro Nieto, director de “The Objective”. 


14.- “Expolios”: “Lo curioso es que hasta la transición los artistas vascos -salvo Ibarrola, comunista como Picasso- habían sido hostiles al “Guernica” Empezando por Ucelay, a quien su autor, en 1937, ante el lienzo todavía inacabado, confesó que se había inspirado, para las manos de las figuras, en los penes múltiples de los bichos irlandeses del “Libro de Kells”, lo que a Ucelay no le hizo ninguna gracia. Oteiza deploró que el Gobierno de la Repúblia no hubiera encargado el cuadro a un pintor vasco-vasco.

Vuelven a emergen ahora las viejas polémicas sobre el significado real del resultado. Lo de llamarlo “Guernica” se le ocurrió a Picasso cuando ya estaba muy avanzado el estado de gestación. Pudo partir en origen de un proyecto de homenaje póstumo a Sánchez Mejías, pero la iconografía es obvia: se trata de la voladura del Portal de Belén, el tema más frecuente de la pintura cristiana desde su canonización por San Francisco de Asís. Picasso lo convirtió en un adefesio antes de hacerlo saltar en pedazos. Se valió para ello de penes teratomorfos de Kells, de escotomas jaquecosos centelleantes (ya descritos y dibujados por Charcot) o de las figuras con quinqués que irrumpen por las ventanas en los nacimientos judíos de Chagall.

 Ahora bien, si lo que pretendía era sustituir por reproducciones horteras de semejante mamarracho los cuadritos cristianos -el Misterio, la Última Cena- de los hogares españoles, sobre todo en Pintxolandia, hay que reconocer que lo consiguió. Que se lo lleven a Gernika. O mejor a Amoroto, que pilla más lejos”. Jon Juaristi en el “Abc”. Juaristi, abertxale en su juventud, involucionó lo suficiente para llegar a ser director del “Instituto Cervantes” durante el gobierno de José María Aznar.

  

15.- “Del tirano y su tiranía”Llamemos a las cosas por su nombre. España es hoy una tiranía. Perfectamente controlada por un tirano; sí, Pedro Sánchez es un tirano. Esto no es palabrería de cronista sin nada que narrar. Es real. El vocablo tirano se aplica, dixit Martín Alonso, a quien obtiene contra derecho el gobierno de un Estado, y principalmente al que lo rige sin justicia y a medida de su voluntad. Sánchez siempre ha hecho del Derecho mangas y capirotes. Nunca ha ganado nada por la vía de la legalidad y la legitimidad. No se diga que está ahí, como repiten miles de hombres-masas, porque lo han votado comunistas, socialistas, separatistas y exterroristas. Nadie se haga un lío con lo de la mayoría parlamentaria; eso es filfa, faramalla, "justificación" fraudulenta de la tiranía, porque sin autolimitación por parte de quien tendría que velar por las reglas del juego político, por desgracia, no hay democracia.

Repitamos, por lo tanto, hasta quedarnos afónicos: no hay poder democrático sin autolimitación del que lo ejerce. En el caso de Sánchez la cosa es obvia: no es lícito juntar peras con manzanas, excriminales con chorizos y putas, gentuza sentada en los escaños del Parlamento y en los consejos de administración de las empresas públicas para apuntalar una de las más groseras tiranías del siglo XXI. Ya está bien de mentiras. Por supuesto, aquí no existe opinión pública política, o peor, si hubiera algo parecido a esta noble expresión y noción de la democracia liberal, estaría limitada a los gritos de un gentío que no se cansa de repetir con sus voceros en los medios de manipulación de masas: "No a la guerra. No a Donald Trump. Y viva Sánchez y su retrato en las ojivas criminales de los ayatolás de Irán". Majaderos”. Agapito Maestre en “Libertad Digital”. 


16.- “Sin responsabilidades, con privilegios”: “Esta semana hemos conocidos nueva información sobre dos datos sobre dos de los sucesos más traumáticos de los últimos años: el accidente ferroviario de Adamuz y el apagón. Ambos tienen algo en común: entre los dos no han provocado ni una sola dimisión. Gobernar es decidir en nombre de otros, pero también responder por ese privilegio cuando hay fallos dentro de una esfera de competencia. La culpa, en sentido estricto, es secundaria.

Pero si algo define al sanchismo, diríamos que es esa forma de gobernar en la que no existe la responsabilidad política. El informe de la Guardia Civil sobre el accidente de Adamuz sitúa la causa en la rotura producida el día anterior a la colisión. Confirma que esa fractura ya había sido detectada por los sistemas antes del accidente, aunque no generó ninguna alerta. Estos días también hemos confirmado que los problemas de tensión en el sistema eléctrico venían registrando desde meses antes del gran apagón. Y Red Eléctrica, responsable de garantizar su seguridad, tenía constancia de ellos. La presidenta, sin embargo, sigue en su puesto con el orgullo intacto.

 El sanchismo ha invertido la lógica básica del poder democrático: cuanto más cerca de la cúspide se está, menos responsabilidades se asumen. No renuncian a sus cargos, pero tampoco a la gesticulación cuando hablan de la antipolítica como de un virus extraterrestre. Parecen incapaces de extraer la conclusión evidente: si quienes ostentan el poder se comportan como si la rendición de cuentas fuera un mero acto declarativo, la ciudadanía llegará a la conclusión de que la democracia no es más que un siempre protocolo decorativo”. David Mejía en “El Mundo”.


17.- “Feijóo no es Rajoy ni Kitchen es mascarillas”“Para variar, fue el gubernamental "El País” el encargado de poner la primera piedra de una goebbelsiana campaña concebida para poner al mismo nivel la Operación Kitchen y un caso mascarillas que bien podría denominarse caso Sánchez capítulo 1. Lo que trataban, en resumidas y perogrullescas cuentas, era instalar en el imaginario colectivo la sensación de que el PP de Feijóo es igual de corrupto que el PSOE sanchista. La vergonzosa y no menos vergonzante farsa fue secundada inmediatamente por la cadena Ser y los calumniadores de Julio Iglesias, eldiario de PreEscolar naturalmente. Otro que se sumó entusiásticamente a la burda manipulación de comparar lo incomparable fue ese Javierito Ruiz íntimo del malo-malísimo comisario Villarejo.

 Los nietos de Goebbels pretenden, además, que parezca que Feijóo es igual éticamente que Sánchez. De risa. No se conoce un solo caso de corrupción que afecte personalmente al presidente del PP o a alguno de los suyos. Ni ahora en Génova 13 ni en los 12 años largos que tuvo su despacho en el Palacio de Rajoy, cuartel general de la Xunta. La antítesis de un Pedro Sánchez cuya mujer, Begoñísima, está pentaimputada, y cuyo hermano David se va a sentar en el banquillo por prevaricación y tráfico de influencias.

 Los goebbelsianos ya ni recurren a la engañosa foto con Marcial Dorado porque saben que en cualquier momento puede aparecer un involuntario selfie de Sánchez con un narcotraficante, un pederasta o un asesino en serie. Como le puede ocurrir a cualquier persona mínimamente conocida. El gozo de esta gentuza ha terminado en el fondo del pozo en tiempo récord porque, mientras las mascarillas son el monotema 24/7, ni dios habla de Kitchen”. Eduardo Inda, director de “OkDiario” en “La Razón”. 


18.- “Jésica, yo sí te creo, hermana”“He de reconocer que tu presencia en el Tribunal Supremo para declarar ante sus señorías, tras hacerlo el hijo de tu Jose (Ábalos) y el hermano de tu cajero automático abierto 24 horas, Koldobank, fue un soplo de aire fresco. Tu presencia, Jésica, para prestar testimonio sobre la generosidad sin límites del exministro, tan rumboso él con nuestro dinero, nos reconcilia con aquella declaración de intenciones de las socias de Pedro y de tu Jose, las que gritaban «hermana, yo sí te creo». Ahora las entiendo. Cómo no te vamos a creer, hermana. O sobrina. Sabré yo de relaciones familiares con ministros.

Que seas dentista, y colegiada, ya te otorga un plus de fiabilidad. Imagina, Jesi, que yo digo aquí que eres prostituta, como sugirió con aviesas intenciones el abogado de «ese pichón del Turia» -que trovara Lorca-, y que viviste de nuestros impuestos o que te enchufaron en empresas públicas sin dar palo al agua y resulta que un día tengo una muela que pide endodoncia en tus manos. Escalofríos me dan con solo pensarlo. Así que, vaya por delante, yo sí te creo, Jesi. Si no fuera por lo triste y grave del asunto podría ser el gag que hubiera hecho las delicias de Berlanga. A Torrente ya lo habéis superado. Es lo que tiene la creatividad progresista.

Hombre, como amante no supiste mantener el nivel. Eso de reclamar desde el primer año que tu Jose se divorciara, sabiendo cómo el amor conyugal vertebra este Gobierno, no fue la mejor idea. El matrimonio es una institución nuclear en el universo pedrista. Mira Begoña, por la que su marido se recluyó cinco días. Nos dijo que estaba enamorado y ya lo hemos aceptado: hasta el banquillo ha afianzado esa unión. Solo sé, Jesi, que yo si te creo. Para que conste en acta”. Mayte Alcaraz, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “El Debate”


19.- “En defensa del odio”“Odiar no es delito. No es ni siquiera un ilícitoPuede ser desagradable, malo para el estómago, y tristón, pero no es un crimen. Tampoco lo es expresarlo. El concepto del discurso del odio es un caballo de Troya contra la libertad. El discurso del odio es una categoría confusa que sirve para casi cualquier opinión que no nos guste.

La asimetría y sus trampas son tan obvias que da vergüenza señalarlas: esos gusanos nos deshumanizan, etcétera. Las leyes ya castigan el acoso, las difamaciones y las amenazas. Cuando conocemos casos de este tipo, siempre hay quien dice que exigen un cambio legal, pero las normas existentes son las que han permitido atajar el abuso. La defensa del discurso del odio sirve para estigmatizar y para que el poder fiscalice a los ciudadanos: es lo que proponen plataformas como Hodio.

Josu de Miguel se preguntaba si el Gobierno va a tratar los datos sin nuestro consentimiento y si ya no está vigente en España la prohibición de tratar datos que puedan revelar opiniones políticas. Germán Teruel alerta del “potencial liberticida” de la combinación de Hodio y la ley europea de servicios digitales: por un lado, el incentivo de las plataformas es actuar “con el mayor celo censor para evitarse problemas”; por otro lado, las herramientas están en manos de “órganos “políticamente influenciables”. ¿Quién va a defender el odio, que Spinoza definía como “una tristeza acompañada por una causa extrema”? Quizá el propio filósofo, que escribió que “en un Estado libre está permitido que cada uno piense lo que quiera y diga lo que piensa”. Daniel Gascón en “El País”. 


20.- “La reata de la corrupción y el arriero mayor”: “La larguísima recua de la corrupción sanchista ha comenzado a desfilar. Todos irán pasando, «enreatados» a la misma cuerda, ante los tribunales y los ojos de las gentes. Y todos veremos, excepto los ciegos voluntarios que se tapan los ojos para no ver, quién es el arriero mayor, el que, aunque ahora intente desaparecer, siempre estuvo y está al frente de la tropa, abriendo camino y dando las voces de mando, ¡arre o so!, y cuyas manos sujetaron y sujetan los cabos de un mismo ramal: Pedro Sánchez.

Él es recuero mayor, el que pone y de quien penden todos los ramales y sin el que ninguno habría cargado la saca y goloseado la sal. Él fue quien les puso la albarda y les dio el serón para hacer acopio. Sin él no hubiera existido la mostrenca cofradía.

Quien ahora abre la procesión no podía ser otro que José Luis Abalos, su primer escudero y sostén, su valedor y vocero. Tanto que fue su heraldo, quien lo proclamó a él, y por ende a todos quienes con el iban, como paladines de la decencia, como remedio y bálsamo contra la corrupción. Y más aún si cabe, esa dependencia, esa total implicación se pone y se pondrá todavía más de manifiesto, cuando por la «Procesión de la Santa Corrupción» aparezcan el hermano y la mujer del cofrade mayor. Ahí la evidencia es absoluta.

Pero, que cosas, él, el Supremo Líder, el que está en el origen y al cabo de todo, el creador de la recua y quien tiene en la mano todos y cada uno de los ramales de la reata, ¡no sabía nada!  Pero no. Aunque él no se siente en el banquillo de los acusados y por allí solo desfile «su» gran y alargada reata, a quien también se juzga y se seguirá juzgando caso tras caso es a «Su Sanchidad» En las urnas y con su voto. Dentro de poco en Andalucía, que está al caer”. Antonio Pérez Henares, director de Publicaciones del grupo Promecal (Méndez Pozo) y tertuliano en “Cuestión de Prioridades” (La 7 de Castilla y León TV), en “El Debate”. 

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