La resaca política de las elecciones del 15 de abril toca a su fin con la constitución de las Cortes de Castilla y León resultantes de esa cita con las urnas, sesión que marca el inicio de la XII Legislatura autonómica. Solemne sesión en el "mausoleo" de Villa del Prado que ha estado precedida de una supuesta incertidumbre acerca de la composición de la nueva Mesa de la Cámara, que, nombres al margen, parece cantada de antemano en cuanto a su distribución política.
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| Mañueco en su escaño del "mausoleo" |
Abascal, quedó en minoría en la Mesa de la Cámara, no pudiendo evitar determinadas iniciativas de la oposición que dieron lugar a otras tantas derrotas en el pleno, tales como la aprobación de la reforma de la Ley de Publicidad Institucional, la reprobación del todavía consejero de Medio Ambiente en funciones, la devolución a los corrales del proyecto de Presupuestos para 2026 o la comparecencia forzada del propio presidente Mañueco para dar explicaciones de la calamitosa gestión de los incendios forestales del pasado verano.
Vistos tales antecedentes, el PP se había propuesto como primera prioridad de la nueva Legislatura la recuperación a costa de lo que fuera la presidencia de las Cortes y del control de su Mesa, objetivo en el que en realidad no ha encontrado ninguna resistencia, ya que, el único partido que podía estar en condiciones de exigir para sí ese cargo, Vox, en esta ocasión ha renunciado a plantear esa batalla.
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| Abascal y Pollán durante la pasada campaña electoral |
El fantasma de que la inhibición de Vox pudiera propiciar un eventual pacto entre el PSOE y determinadas minorías para hacerse con la presidencia de la Cámara se disipó desde el momento en que el entorno más próximo a Abascal dejó claro que la ultraderecha en ningún caso permitiría, con su omisión, que los socialistas accedieran a dicho cargo. Asunto, pues, zanjado. El PP ocupará tres de los seis puestos de la Mesa, la presidencia, una vicepresidencia y una secretaria; el PSOE una vicepresidencia y una secretaria. Y, aunque no lo ha confirmado, lo previsible es que Vox opte a la tercera secretaría, ya que carece de toda lógica que se quede por voluntad propia fuera del órgano de gobierno de las Cortes.
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| Carlos Fernández Carriedo |
Así pues, “Fonsi” Fernández Mañueco podrá
vender mañana el logro de haber recuperado la presidencia y el control político
de la Mesa de las Cortes. Cierto. Y eso ya no se lo quitará nadie. Ahora bien,
lo fundamental a partir de mañana es ver cómo se sustancia y articula el imprescindible
pacto de gobierno PP-Vox que franquee (nunca mejor dicho) la tercera
investidura de Mañueco. Esa es la madre del cordero: ¿hasta dónde llegarán las
concesiones programáticas de la derecha pura y dura que es el PP a la extrema
derecha incendiaria que es Vox? Y cómo quedará la cuota de poder que asuman los
de Abascal en la Junta, que en el pacto de 2022 se concretó en una
vicepresidencia única (sin funciones pero con estructura orgánica y organigrama de altos cargos) y tres consejerías, las de Industria y Trabajo,
Agricultura y Cultura.
No hace falta ser muy sagaz para pronosticar que no habrá nueva Ley contra la Violencia de Género -que Vox tratará de sustituirla por engendro sobre “Violencia Intrafamiliar”- y que Castilla y León continuará siendo la única comunidad autónoma carente de una Ley que reconozca los derechos LGTBi. Igual de previsible es que Vox imponga la derogación del todavía vigente decreto sobre Memoria Histórica (promulgado por el gobierno de Juan Vicente Herrera) para sustituirlo por eso que llama “Ley de Concordia”.
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| Lluis, en su toma de posesión como directora general en la Junta |
Me malicio además que la
renuncia de Vox a la presidencia de las Cortes no va a ser gratis, va a tener
compensación con otras prebendas por el PP. Una de ellas puede ser la exigencia
de uno de los tres escaños de senador por la comunidad autónoma que ha de
designar las nuevas Cortes de Castilla y León (ojo aquí a la continuidad o no
del socialista Luis Tudanca, compensado en su día con esa sinecura a cambio de
no disputar a Carlos Martínez el liderazgo del PSOE de Castilla y León. Otra
posible exigencia de Vox sería la de incorporar algún acólito en la nómina de
los delegados territoriales, una concesión que ya logró Ciudadanos en el pacto
de 2019
Veremos en que términos programáticos y cuotas
de poder concluye una negociación que se presume larga y complicada, en la que
todo apunta que la comisaria política designada por Abascal no va a ser otra
que Monserrat Lluis, adjunta a la secretaría general en la calle Bambú.
Rebotada del grupo “Ábside” (Cadena Cope y 13-TV), Lluis ocupó una dirección
general en la vicepresidencia de la Junta regentada en su día por Juan
García-Gallardo (otro q.e.p.d, políticamente hablando).



