lunes, 13 de julio de 2026

El imparable ascenso de B.G.G. ¿Desvergüenza o gol a Mañueco por toda la escuadra?

21 de junio de 2012, jueves para más señas. Mientras el gobierno presidido por el supuestamente impoluto Juan Vicente Herrera celebraba su habitual reunión semanal, en el Colegio de la Asunción de repente saltaban todas las alarmas. Agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional se personaban en la sede de la consejería de Fomento y recababan documentación sobre determinado contrato licitado por la dirección general de Carreteras. Los miembros de la UDEF no solo requisaban la documentación relativa a ese expediente. Además, se llevaban detenida a la funcionaria B.G.G., cuyo domicilio fue objeto de registro por los mismos agentes antes de proceder a su toma de declaración en dependencias policiales.

Foto de familia del segundo gobierno PP/Vox
 El revuelo político fue el imaginable, si bien no todo el mundo se vio completamente sorprendido, ya que los antecedentes sobre una presunta trama corrupta localizada en la dirección general de Carreteras de la Junta se remontaban a la etapa de gobierno de Juan José Lucas, entonces con otro director general del mismo departamento, A.D.R., soriano como el presidente y conocido en el sector como “Mister 3 por ciento”, apodo que a decir verdad no le hacía justicia, ya que el trinque generalizado no era del tres sino del cinco.

 La citada actuación de la UDEF,  insignificante punta de un gigantesco iceberg, se refería al proceso de contratación de la dirección facultativa de la variante de Guardo (Palencia), adjudicado en algo más de 400.000 euros a una UTE constituida por dos estudios de ingeniería. Las pesquisas policiales dieron lugar a la imputación judicial de la mencionada B.G.G., así como a la del jefe de servicio Jesús Martínez Almeida y  a la del propio director general de Carreteras, Luis Alberto Solís, acusados de presuntos delitos de revelación de información reservada y fraude a ente público.

 Cuatro años después, y pese a las numerosas evidencias aportadas por la UDEF -el intenso flujo de llamadas y mensajes, así como reuniones presenciales entre la susodicha B.B.G. y directivos de las empresas a la postre adjudicatarias del contrato, amén de determinados regalos recibidos por la la funcionaria, encargada de elaborar el pliego de condiciones de la licitación- el Juzgado de lo Penal nº 2 de Valladolid absolvió a los procesados al entender que no había quedado probado el tamaño amaño del contrato. 

Silván y Suárez-Quiñones, antiguos consejeros de Fomento
Solís ni siquiera llegó a sentarse en el banquillo, ya que el juez instructor sobreseyó las acusaciones. A pesar de la constancia de algún enlace con los mismos, no ha sido acreditado su directo conocimiento y participación en los hechos”, afirmaba ¿candorosamente? el auto del juez José María Crespo (años más tarde, el alto cargo más efímero, alrededor de una semana, que ha conocido la Junta de Castilla y León). 

Solís ha sido uno de los altos cargos de la Junta más longevos en el mismo puesto, ya que ejerció ininterrumpidamente entre 1995 y 2019, 24 años, 24,  durante los cuales le renovaron su confianza cuatro consejeros diferentes (todos del PP, claro). (Trayectoria similar y paralela la de su paisano abulense José Manuel “Dumbo” Jiménez Blázquez, quien ya veremos si no acaba batiendo ese récord).

 Otra cosa no, pero la instrucción judicial de aquella microcausa permitió a B.G.G. hacer alarde de un talento creativo que ha devenido después en una incipiente carrera literaria. En su primera comparecencia en el juzgado, nuestra heroína trató de evitar la curiosidad pública ocultándose bajo un gorro y una bufanda (tras lo de Ábalos, podríamos decir que se marcó un Jessica). Y más lejos llegó en una comparecencia posterior a la que acudió luciendo peluca negra, gafas del mismo color y cámara de fotos colgada al cuello, disfraz con el que pretendió ser confundida con una reportera gráfica. Talento creativo, ya digo.

Luis Alberto Solís

“Sospechosos habituales”.- No era la primera vez que actuaciones perpetradas por el mismo trío eran investigadas por la Justicia. Un año antes, en 2011, Solís, Almeida y B.G.G., fueron imputados por su presunta prevaricación en una pieza separada del caso Gürtel, relativa a la adjudicación de la variante de Olleros de Alba (León). Aquella actuación judicial implicó al ex consejero de Fomento José Manuel “Toti” Fernández Santiago, en ese momento presidente de las Cortes, razón por la cual hubo de hacerse cargo de la instrucción el Tribunal Superior de Justicia. Y en Burgos alguien se ocupó de hacerle al PP un trabajito fino: se dio carpetazo a la causa, quedaron sobreseídas las acusaciones y se declaró prescrito el presunto delito de cohecho del que era acusado Fernández Santiago. (Sin embargo, “Toti” no se fue del todo de rositas, ya que años después, en 2018, su imputación en ese caso fue el argumento utilizado por el entonces secretario autonómico del PSOE, Luis Tudanca, para vetar su candidatura -apadrinada por su amigo “Fonsi”- a la presidencia del Consejo Consultivo. Eso que se encontró el actual presidente de la institución, el salmantino Agustín Sánchez de Vega).

 Pero hubo más. Pese al carpetazo del TSJ, una de las sentencias del Tribunal Supremo sobre la trama Gürtel declaró después literalmente “irregular” tanto la adjudicación de la variante de Olleros de Alba como la de Villanueva de Mena, Villasana y Entrambasaguas, detallando los importes de las comisiones cobradas por los “conseguidores” que mediaron para que dichas obras recayeran en la constructora Teconsa (grupo Martínez Núñez).

Belén González González
Y ahora ascendida a directora general.- Con semejante trayectoria, el nuevo/viejo gobierno Mañueco nombraba el pasado jueves directora general de Carreteras de Infraestructuras a Belén González González, o sea, a B.G.G., quien ve así justamente recompensada su infatigable entrega a la causa. Desconozco si “Fonsi” estaba al tanto de la trayectoria de González o alguien le ha metido un gol por toda la escuadra. A él y a la flamante consejera de Movilidad, Cristina Sanchidrián, casualmente también abulense. Si Mañueco estaba al tanto, equivaldría a tener menos vergüenza que un gato en una matanza, que diría José Mota. Y si ha sido un gol, él sabrá si no vale más la pena ponerse una vez rojo que ciento colorado.

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jueves, 2 de julio de 2026

La trastienda/ Será por dinero... (seguimos nadando en la ambulancia)

 

Nada más conocer el reparto del botín apañado por los siameses ideológicos que detentan el poder en la Junta de Castilla y León, era fácil barruntar que el nuevo gobierno presidido por Alfonso “Fonsi” Fernández Mañueco iba a batir el récord de altos cargos en la historia de la comunidad autónoma. La creación de una segunda vicepresidencia y el revoltijo de competencias atribuida a la misma -equivalentes a las de una undécima consejería creada de extranjis- así lo hacía presagiar.

 Que uno recuerde, dicho récord lo dejó establecido el olvidado (y olvidable) Juan Vicente Herrera, quién en sus tiempos de supuesto esplendor llegó a desplegar un organigrama de 101 altos cargos. Lo recuerdo bien porque entonces me referí a él (al organigrama, no a su evanescente responsable) como el gobierno de los “101 dalmatas”. Entre esos ciento y la madre figuraba la Gerencia Regional de Justicia, adscrita a llamada consejería de Interior y Justicia, que supuestamente se iba a encargar de preparar las transferencias en materia de Justicia incorporadas en una reforma del Estatuto de Autonomía.

Alfonso Fernández Mañueco

 Dicha consejería, encomendada a “Fonsi” dentro de una reestructuración pensada para entregar la de Presidencia al infausto Joseantonio de Santiago-Juarez, no tardó en ser motejada como la consejería Ni-Ni (ni Interior ni Justicia). Pero eso sí, se nombró Gerente Regional de Justicia a una juez, Felisa Herrero, cuya única gestión conocida fue la de adjudicar un coche oficial de la Junta al entonces presidente del Tribunal Superior de Justicia, José Luis Concepción, y otro al fiscal superior coeáneo, Gonzalo Martín Granizo. (Desconozco por cierto si los actuales titulares de ambos cargos siguen disfrutando de ese obsequio-gentileza -convenía llevarse bien con la Judicatura, por si las flies- del entonces consejero Ni-Ni. De eso hace más de veinte años, y de la transferencia de la Justicia -"ay que risa, tía Felisa"- nunca más se supo. Como decía el genial “Hermano Lobo”, a lo mejor se retoma el asunto “el año que viene, si Dios quiere…”

 Récord absoluto también en el número de viceconsejerías, ahora diez, sin contar que determinados altos cargos, entre ellos la Jefa de Gabinete del Presidente, tienen un sueldo equiparado al segundo escalón de las consejerías. 

Luis Miguel González Gago

 El apaño sitúa al eminente jurista (memorable descubridor del ocaso como fundamento jurídico) “Luismi” González Gago como el consejero que tiene bajo su dependencia orgánica nada menos que a 15 de los 102 altos cargos del nuevo organigrama, que serían 24 si se suman los nueve delegados territoriales. “Luismi”, quién al no ser procurador, ahora no devenga las sustanciosas dietas de las Cortes, puede presumir de ser el cargo con más poder político teórico en el nuevo Gobierno, con permiso, eso sí, del consejero de Sanidad (y ahora también de Bienestar Social), Alejandro Vázquez, quien pasa a gestionar alrededor del 40 por cierto del Presupuesto de la Junta.

 No diré yo que la vicepresidenta segunda, ingeniera de Caminos ella, Isabel Blanco, ha quedado políticamente casi para vestir santos, expresión machista que me costaría la justa recriminación de las feministas de las cuales ella nunca ha formado parte. Pero, descuartizada por completo la antigua consejería de Bienestar e Igualdad de Oportunidades, otrora bandera de la política social de la Junta, queda relegada a gestionar un conjunto heterogéneo de descartes que se concretan en cinco direcciones generales.

Carlos Pollán
 Por su parte, Vox tiene a su disposición 25 de los 102 altos cargos del organigrama. El vicepresidente segundo y titular de la consejería de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, Carlos Pollán, tiene bajo su dependencia a otros siete altos cargos, los que nunca tuvo el inefable García-Gallardo (GG, junior), quién en gloria política esté gozando de tanta salud como descanso dejó tras verse obligado por el mariscal Abascal a abandonar el momio disfrutado como número dos de “Fonsi”. Sólo una simple curiosidad sobre la consejería atribuida a Pollán: ¿a qué dedicará sus desvelos la dirección general de Desregulación?

 El consejero de Cultura, Alberto Díaz Pico, tiene a seis altos cargos bajo su mandato, pero la palma es la del nuevo titular de Agricultura, Joaquín Antonio Pino, quien se ha montado toda una macroconsejería que, incluido el ITA, suma diez altos cargos, uno correspondiente a la dirección general de Política Ambiental, todo un cuerpo extraño en un gobierno con una consejería de Medio Ambiente. Dado que ese organismo no se va a ocupar ni de la Caza ni de la Pesca, adscritas a otra dirección general, cabe pensar que su cometido será el de combatir el “fanatismo climático” de la Agenda 2030.

Luis Fuentes y Miguel Ángel González Rodrigo
 En fin, a todo esto “Fonsi” también ha ido incrementando la nómina de “personal eventual” de designación directa supuestamente dedicado al servicio de los altos cargos de su gobierno. En su primer gobierno de coalición, el compartido con Ciudadanos, dicha nómina se incrementó escandalosamente hasta alcanzar el número de 41 nombramientos. Hasta hoy (en esto hay que estar atentos cada día al Bocyl) dicha nómina se cuantifica en 45, con salarios que oscilan entre los 47.882 euros anuales (29 de ellos) y los más de 63.703 que se levantan dos esforzadas compañeras de la profesión periodística. 

 Entre los agraciados, “Fonsi” ha renovado al que fuera número dos de Ciudadanos en Castilla y León durante la etapa del gobierno compartido, Miguel Ángel González Rodrigo, alias “el mudito” y también “el manquito”. Vamos a ver si hace lo propio con el que fuera número uno del mismo partido en esta comunidad y presidente de las Cortes, Luis Fuentes, una ineptitud tamaño king size a la que recompensó ignotos servicios prestados nombrándole Delegado del Corredor Atlántico, cargo que se mantiene en el nuevo organigrama sin que jamás su titular haya dado cuenta de la gestión realizada. 

Francisco Vázquez Requero y de Lama

 Y no queda todo el despilfarro ahí. La consejería de Presidencia sigue manteniendo la llamada Fundación “Valores”, creada a toda prisa a mediados de 2024 justo cuando Vox rompió el pacto de gobierno en la Junta y la Fundación “Castilla y León”, encargada hasta entonces de dar cobertura a la concentración de Villalar, quedó al albur de lo que decidiera el entonces presidente de las Cortes, el ultraderechista Carlos Pollán, quién culminó su mandato en la Cámara sin haber participado jamás en la celebración anual de la celebración comunera. 

 Pese a haber recuperado la presidencia de las Cortes tras colocar en la misma a Paco/Paquito/ Paquete (sobre todo “Paquete”) Vázquez Requero de Lama, la Junta no se ha planteado disolver el chiringuito este de “Valores”, cuya única labor conocida ha sido la de contratar los conciertos/recitales celebrados a nada módico precio en todas las capitales de provincia con ocasión de la festividad del 23 de abril. El PSOE de Castilla y León cuantifica en 700.000 euros -y creo que se queda corto- el incremento de gasto generado por el nuevo organigrama de la Junta. Será por dinero… No se han enterado de que la Junta, tal que diría Manquiña en “Airbag”, siempre ha nadado y sigue nadando en la ambulancia.

 P.D.- A ver Ángelo, Saulo y demás agraciados (y sobre todo agradecidos) por la “chequera mediática” de la Junta de Castilla y León: repetid conmigo, que no pasa nada: Vox, el socio de gobierno del PP de Mañueco en esta comunidad, es un partido de ultraderecha o, si se prefiere, de extrema derecha. Y además, declaradamente xenófobo. No pasa nada por decirlo: si ellos mismos lo reconocen y a mucha honra. Ah, que evitais resaltar su etiqueta ideológica no por ellos, sino para no incomodar a Mañueco. Pues vale, así nos vamos aclarando. Si hasta el farsante Moreno Bonilla ha acabado tragando con la "prioridad nacional" y un vicepresidente de Vox...

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