(o a ver quién la dice más gorda y/o insulta de manera más gruesa)
1.- “España revienta por todas las costuras”: “España es como un balón cuyas costuras están a punto de reventar. Revienta el sistema ferroviario, sumido en el caos más absoluto, víctima de una insuficiente inversión en mantenimiento pese al saqueo fiscal al que son sometidos los ciudadanos y de un ministro soberbio e incapaz, que dilapida el tiempo en tuitear contra los que le critican en lugar de esmerarse en gestionar, que es para lo que se le paga.
Revienta también la sanidad pública, en donde las muertes que por desgracia sí se ven en los raíles permanecen ocultas tras las frías y crecientes cifras de lista de espera, y a cuyos mandos está Mónica García, una ministra tan locuaz como indolente y sectaria, que entre vacación y vacación malgasta su energía, como Óscar Puente, en hostigar al adversario, en su caso Isabel Díaz Ayuso, con proclamas vacuas y grandilocuentes. ¿Qué méritos tenía esta señora para ostentar su cargo, al margen de ser parte de la cuota de Sumar en este Gobierno socialcomunista tercermundista? Ninguno, pero ahí sigue.
Revienta asimismo la educación, suspendida en todos los rankings internacionales, también víctima de unos dirigentes que han sacrificado la docencia en beneficio de la ideología. En breve, la ministra que ostentó la cartera entre 2021 y 2025, Pilar Alegría, recogerá los frutos de su pésima gestión en forma de una derrota histórica, humillante y más que merecida en las urnas aragonesas.
Revienta también España en materia energética. Meses después del apagón a la cubana que dejó sin luz al país, todavía se desconocen sus causas, lo que certifica que o bien el Gobierno no quiere anunciarlas porque es el culpable con su política verde, o es absolutamente inoperante, lo que tampoco es descartable.
Y en medio de esta degradación paulatina de todo lo público, ¿qué hacen los sindicatos de clase? No, sólo saben ir contra Isabel Díaz Ayuso por orden del que les paga”. Sergio Alonso en “La Razón”.
2.- “Pánico en Moncloa”: “Al sanchismo se le están viendo, contra pronóstico, las costuras. Su coreografía de las últimas horas delata que hay pánico. Los maestros del relato, persuadidos de que la narrativa política es una guerra de trincheras que ellos van a ganar siempre, de pronto se están viendo acorralados tras la tragedia de Adamuz, donde se desvanece la idea de fatalidad accidental y se abre paso la percepción de una gestión incompetente bajo la sombra de la mentira y el eco de la corrupción. Y han activado la maquinaria para sacar el foco de ahí, precipitando el decreto de regularización, regresando al filibusterismo parlamentario omnibús y paralelamente han llevado a Óscar Puente a Moncloa, para que el supervillano de Twitter escenificara su luto y se reconciliase con las víctimas recitando impúdicamente un paquete de ayudas millonarias.
(…) Aquí se trata de ir al escenario moral del Bien contra el Mal para envilecer a la “fachosfera” bajo los focos de la actualidad. El decreto de la regularización de medio millón de inmigrantes es una medida de gran aceptación, ya que tuvo el voto de un 90 por ciento del Congreso, pero ahora se desentienden de los diputados y se le da a Podemos como un triunfo particular, dentro del mercadeo persa de equilibrios para asegurarse a su vez su voto a las competencias de inmigración para Cataluña. Así se renuncia al consenso y se aseguren de que esto acabe en los tribunales bajo el ruido de la bronca.
(…) El pánico en Moncloa les ha urgido a tratar de salir del marco de Adamuz buscando polémicas ruinosas a golpe de narrativas oportunistas. Se les huele el miedo. Quienes tantas veces han gritado “¡asesinos! ¡asesinos” a sus rivales, y han maniobrado para revolver a las víctimas contra ellos, temen verse esta vez en esa clase de paredón moral. Han podido suspender el homenaje de Estado, pero temen verse retratados en el funeral religioso”. Teodoro León Gross en el “Abc”.
3.- “Uclés y el peso de la boina”: “Se están diciendo muchas cosas sobre David Uclés, todas ellas en respuesta a cosas que no para de decir David Uclés. Se dice de Uclés que confunde el activismo con la literatura, o que dedica más esfuerzo a planificar la estrategia comercial de sus obras que a limpiarlas de solecismos, anacolutos, gerundios y topicazos, que es lo único por lo que deberíamos pagar a un escritor. Se acusa a Uclés, en suma, de cultivar a su personaje antes que a sus personajes. Un personaje de diseño, calculadamente progresista, con el catálogo en regla de filias y fobias compulsadas por un mandarinato cultural que aun concede los premios y administra las cancelaciones en España.
El autor de “La península de las casas vacías” ahora pisa la península de los charcos llenos, y el último que ha pisado salpica al listado transversal de escritores, políticos y periodistas que Arturo Pérez Reverte iba a reunir en Sevilla para debatir sobre la guerra civil: se entiende que para no repetirla. Siendo el tema de la novela del autor de moda, parecía pertinente invitarlo. Uclés aceptó pero luego se lo pensó mejor y decidió bajarse del cartel para auparse moralmente sobre la cara de tonto de todos los participantes, entre los que figuran dos nombres inasumibles para su alma bella: José María Aznar e Iván Espinosa de los Monteros.
(…) Algunos sabemos que bajo la máscara fiera del padre de Alatriste hay un hombre de corazón ecuménico al que le preocupa la deriva sectaria de nuestra república de las letras. Pero Arturo no se limita a quejarse: acredita su humanismo organizando saraos donde chocan sus copas columnistas a fines a Óscar Puente y otros partidarios de Ayuso. Y un día, si la madurez hace su trabajo y la cultura sobrevive a los algoritmos de la tribu, un Uclés desprovistos de boina brindará en esos foros por el peso insoportable que se quitó de encima. El rústico peso del prejuicio”. Jorge Bustos en “El Mundo”.
4.- “Qué más tendremos que soportar”: "No hay día que Pedro Sánchez no meta una estocada en todo lo alto al sufrido pueblo español. La última, anunciar la regularización de medio millón de inmigrantes antes de junio, que podrán llegar después al millón. Sin trámite parlamentario, sin debate. Solo importan los votos, Y en el revulsivo social que va a provocar una medida de claros objetivos electoralistas, será una vez de plataforma para que Vox, el mejor socio del sanchismo, pesque en aguas turbulentas. Lo de siempre.
Estamos soportando a líderes que son mentirosos compulsivos, a cargos con responsabilidades importantes sin experiencia previa o sin haber dado un palo al agua; un presidente de gobierno mantenido por un fugitivo de la Justicia, un fiscal general condenado a inhabilitación y "perdonado" por una sustituta agradecida; maniobras del gobierno para controlar la justicia, un presidente que hace y deshace sin someterse al control del Congreso de los Diputados y a la obligación aprobación parlamentaria de sus leyes más polémicas, y que toma decisiones de política exterior de gran calado sin consensuarlas siquiera con sus ministros -los suyos, no los coaligados- ni, por supuesto con el líder de la oposición.
Llega ahora con un decreto ley para legalizar a los inmigrantes que puedan demostrar que llevan 5 meses residiendo en España. Se calcula que, hasta junio, medio millón pedirán su regularización. Ni un solo informe previo para ver si podemos asumirlo, económica y socialmente. Todo sea por ganar votos. Eso sí, al que exprese dudas sobre ese decreto y su aplicación, le lloverán las acusaciones de racista. Aguantamos todo, con los dientes apretados. Pero cuesta. Este gobierno y sus socios no tienen piedad con los sufridos ciudadanos españoles”. Pilar Cernuda, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “Díario de Burgos”. Sufrida y desolada.
5.- “La batalla del Ebro”: ”En su primer mitin en Huesca para arropar a su candidata, Pilar Alegría, le aseguró sin tapujos: “El 9 de febrero gobernarás Aragón como has gobernado la educación publica”. Échale cuajo, sí señor, Menudo legado y mensaje a los votantes de quien ha sido una de las peores ministras del sector. Sin olvidar sus continuas meteduras de pata contra el diccionario como portavoz del Gobierno. Produce sonrojo esa intervención de Sánchez y ver cómo en tierra de nobleza baturra el auditorio aleccionado aplaude con fervor su defensa del ministro Óscar Puente. Ni siquiera 45 muertos sobre la mesa alimentan un atisbo de autocrítica y sensibilidad.
(…) La presidenta madrileña arrasó en Zaragoza, acudió a la basílica del Pilar, besó el manto de la Virgen, visitó el museo pilarista y se dio un baño de multitudes en su paseo por Coso, eje vertebral de la ciudad, donde almorzó un típico ternasquico. En una intervención apabullante, denunció la “España desastrada” bajo las fauces del sanchismo. Azcón, en una jugada inteligente, presumió de gestión económica en consonancia con la comunidad de Madrid: bajada de impuestos, fiscalidad equitativa, captación de inversiones, creación de empleo y fuera la humillación ante el cupo singular para Cataluña.
Espinoso tema para Pili “Tristezas”, balbuceante y muy floja en su primer cara a cara en la televisión aragonesa con Azcón. Visto lo visto, el candidato del PP le da mil vueltas a la señora Alegría, una fervorosa sanchista que se permite ahora invocar la figura del expresidente socialista fallecido, Javier Lambán, a quien traicionó con toda crudeza. (…) “La Pili”, como la llaman en su pueblo natal, La Zaida, en tono victimista le pidió respeto como mujer. Entonces Jorge Azcón le recordó su almuerzo con el alto cargo de Moncloa y del PSOE Paco Salazar: “El respeto se demuestra todos los díasy no parece buen ejemplo almorzar con un acosador sexual”. Más claro imposible”. Pilar Ferrer en “La Razón”.
6.- “Y no ha sido así, ministro”: “Óscar Puente ha comparecido durante horas ante las cámaras. Muy meritorio y nada concluyente. La duración de una comparecencia es anecdótica, lo importante es su veracidad y ni una sola de las afirmaciones con las que el ministro quiso sostener su argumentario ha resistido la verificación de los técnicos. El accidente no tiene nada de extraño, no se había hecho una refoma íntegra de la línea y todas las evidencias señalan a una soldadura entre una vía de 1989 y una de 2023.
En tan solo cinco días, la CIAF tiene una conclusión preliminar de la causa de un accidente del que nos decían que era tan misterioso que puede que la ciencia jamás encontrara el motivo. Hay una frase del presidente del organismo, Ignacio Barrón, que cae a plomo sobre la cháchara del ministro: “Todos creíamos que ha hecho una renovación integral de la línea Madrid-Sevilla después de 30 años de funcionamiento y no ha sido así”. Y no ha sido así, ministro, no ha sido así”.
La UE conminó a España a crear un organismo independiente del poder político después del accidente de Angrois y la morosidad española lastra la credibilidad de la institución vigente. Esto es tan cierto como que el primer responsable de la dignidad de un cargo es quien lo ocupa, sea quien sea quien lo ha nombrado.
El Fiscal General del Estado se nombra mediante Real Decreto del Consejo de Ministros y una vez que toma posesión del cargo puede comportarse ante la injerencia política como Eduardo Torres Dulce o Álvaro García Ortiz. Un buen ejemplo es Isabel Perelló, que desde la presidencia de un órgano tan cuestionado como el CGPJ, ha hecho un alarde autonomía. Podía haberse comportado como Conde-Pumpido lo hace al frente del Constitucional. No ha sido así.
Hasta Puente podría haber mostrado algo de dignidad, aún siendo ministro, si el aliento de sus maratones declarativos hubiera sido la verdad para el ciudadano y no el servil relato político. Y no ha sido así, ministro”. Rafa Latorre, el de “La Brújula” de la Onda Cero, en “El Mundo”.
7.- “La democracia descarrilada”: “De aquí a la democracia descarrilada, que nos ha traído el sanchismo con un seguro de impunidad a todo riesgo -tiranía reforzada por los votos de un Parlamento corrupto como el español- hay un paso insignificante, como acaba de demostrarse con la tragedia de Adamuz. Ante los muertos, y ante la desolación de las víctimas, la ciudadanía -en ese vacío profundo que crea la manipulación política del dolor ha descubierto que los políticos están a salvar su culo. Aver si pasa la dana con un funeral de Estado -sectarismo con eternidad; a ver como eluden su responsabilidad criminal sin renunciar a nada; a ver como salvan la corrupción y el ladronaje estabulados. Por ahora su impunidad -legalidad de tiritaña- está a salvo con los votos del Congreso.
Las instituciones democráticas han tocado fondo, se han desangrado como las vías del tren, por falta de atención primaria, por corrupción, por bemoles, porque la calle, como en tiempos de Fraga, es mía y porque mías son también las vías del tren. Un Marlaska desencajado y con voz de pito en un apeadero sin retorno, lo dejó bien claro en los momentos mas duros de la pasada semana: se estarían o “se están monotorizando las redes por las críticas a las instituciones”. ¿Vuelven el KGB y la Stasi?
Tras la catástrofe de Adamuz -con ese bamboleo canallesco de tirar balones fuera con tal de salvar el culo e imponer su discurso- el respeto a las instituciones que sustentanel estado de derecho se ha resquebrajado. Es nulo en amplios sectores de la sociedad porque se ha traicionada a la democracia. ¿Qué respeto se va a tener por un Jefe del Ejecutivo, como Sánchez, un proxeneta, un mentiroso, un corrupto, un capo que dirige una “asociación criminal, y que ha sodomizado al Tribunal Constitucional y a la Fiscalía General con el rasero rampante de un sanchismo depredador? Ninguno”. Antonio Piedra, el sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León. Definitivamente, el grado de trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A) que padece don Piedra ha alcanzado un punto de no retorno. ¿Alguien en su sano juicio puede llamar “proxeneta” al presidente del Gobierno (a él directamente, no a su suegro) y “capo que dirige una asociacion criminal”? Por cierto, no creo que bajo ninguna tiranía se puedan publicar líbelos del tenor que se gasta el director de una fundación financiada con dinero público.
8.- “El cardenal mentirosete”: “Está de moda estos días David Uclés, ya saben, ese escritor
(…) ¿Es el cardenal Cobo un David Uclés eclesiástico? El arzobispo exhibe siempre su talante dialogante con el Gobierno, pero no se ha reunido siquiera con las asociaciones en defensa del Valle de los Caídos; el arzobispo nos cuenta lo muy tolerante que es cuando va a La Ser a que lo entrevisten, pero no acude a los medios de derechas donde, en principio, podría mostrarnos su tolerancia de verdad. Hace unos días, de hecho, Cobo celebró un desayuno de trabajo al que solo invitó a periodistas afines (El País, La Ser, Religión Digital, Vida Nueva…). Las cabeceras más leídas de información religiosa fueron todas excluidas, por ´fachas´. David Uclés hubiera actuado igual.
Y es aquí donde tenemos nuestro pequeño consejo que dar al señor cardenal, que seguro que nos lee. Estimado José Cobo, está mal que nos mintiera sobre el Valle de los Caídos (o, como usted preferirá llamarlo, el Valle de Cuelgamuros). Pero peor está esa mentira sutil, constante, envolvente, de blasonar de acogida y tolerancia cuando en realidad solo gusta de reunirse con personas que piensan parecido a usted. Atrévase, de verdad, con lo de la apertura. Puede reunirse, por supuesto, con quien más desee (David Uclés le agradecerá la llamada). Pero reúnase también con aquellos que tenemos otra forma de ver el mundo, objeciones, críticas que plantearle. Cristo aceptaba hablar con prostitutas, tramposos, soldados represores, adúlteras; me atrevo a postular que, incluso, habría charlado un rato con nosotros, los ´fachas´, también”. Miguel Ángel Quintana de Paz, tertuliano del programa “Cuestión de Prioridades” (“La 7” de Castilla y León TV), en “The Objective”.
9.- “España desguazada”: “Nuestro país está siendo desguazado a manos de un tipo peligroso que no se detiene ante nada. Tras liquidar cualquier vestigio de sinceridad o de rendición de cuentas, Sánchez fue a por las instituciones, que privatizó de una en una hasta convertirlas en instrumentos al servicio de su persona. Piezas de la gigantesca maquinaria corrupta causante del deterioro que se percibe en todas partes, cuya manifestación más trágica ha sido el descarrilamiento de trenes de Adamuz, donde 45 personas se dejaron la vida, y muchas más la felicidad, por la desidia criminal de unos gestores que transformaron el Ministerio de Transportes en su particular caja fuerte y agencia de colocación.
Un accidente previsible, anunciado y advertido, que no supieron evitar y ahora pretenden tapar con ora sarta de insultos destinados a salvar sus cuellos. El de Óscar Puente, cuyo papel de inocente compungido resulta patético, y sobre todo el de su jefe, que lo guarda en la reserva hasta que llegue el momento de entregar una cabeza. Lo hará sin pestañear. Sánchez no tiene colaboradores, sino siervos. No gobierna, resiste y asiste, impasible, a la descomposición de todo lo que debería custodiar.
En este triste desguace patrio se encuentran la unidad consagrada en la Constitución, la igualdad de los españoles, convertidos en esclavos de Hacienda destinados a pagar el precio de la poltrona sanchista, la clase media amenazada de extinción, las infraestructuras, ya sea la red eléctrica, el ferrocarril o las carreteras, la vivienda, un lujo inasequible para la mayoría, y desde luego nuestro buen nombre en la esfera internacional. Lo que no ha podido desmantelar el sátrapa es el alma de la nación, que el pasado 18 de enero se encarnó en el pueblo de Adamuz”. Isabel San Sebastián en el “Abc”.
10.- “Negligencias criminales”: “Lo único que ha hecho Óscar Puente, convenientemente disfrazado de manso, desde el primer momento en que supo el terrible y mortal resultado del accidente de Adamuz, ha sido buscar rendijas por donde poder escapar de su responsabilidad. Librarse él, a su jefe y amo, Pedro Sánchez, y a un ministerio infectado por la corrupción, el enchufismo, la negligencia y la ineptitud. O sea, tratar desesperadamente de encontrar a quien cargar los 45 muertos. La táctica habitual y marca indeleble de la casa.
Y la palabra para todo ello, esto y lo anterior no cabe en "un error"; es, en términos más completos y precisos, la de negligencia criminal. Presunta, claro está. Porque este es en verdad el fondo y la miseria de la puesta en escena para intentar colar un relato falsario y mendaz. Y encima quedar como los buenos de la película. Ese fue el remate el domingo del desaparecido Sánchez y su defensa a ultranza del saco terrero en el que se intenta ocultar. Porque detrás de Óscar Puente, quien está es él.
Pero la infamia no está colando. Ha llovido ya demasiadas veces sobre mojado, como sucedió en el apagón, donde seguimos en la total oscuridad sobre qué y quienes lo provocaron, en la mofa y befa del ahora a punto de ser arrollado, cuando los tremendos incendios veraniegos. Si la cosa hubiera sido al revés llevaríamos una semana de manifestaciones inducidas gritando "asesinos". Pero van dados. Una creciente mayoría de la sociedad española les tiene ya bien tomada la matrícula.
Unos jueces y un juzgado, estos con toga y con la ley, serán antes quienes tendrán que comparecer tanto Puente como toda la recua de colocados que tenían ahí y hasta algunos pájaros enjaulados ahora, que antes se atiborraban de alpiste por allí. La Justicia será, y no ellos, donde y quienes diriman, de verdad, su responsabilidad”. Antonio Pérez Henares, director de Publicaciones del grupo Promecal (Méndez Pozo) y tertuliano en “Cuestión de Prioridades” (La 7 de Castilla y León TV), en “El Día de Segovia”. Ay, “Chani”, ¡quién te ha visto y quien te ve! Lo tuyo sí que ha sido un pendulazo: de redactor-jefe de “Mundo Obrero” y activo militante del PCE a directivo de un grupo forjado en la corrupción urbanística y connotado articulista “fachosférico”.
11.- “No queda fe para Puente”: “Puente nos pide la fe del carbonero y no le queda crédito alguno para hacerlo. No le queda crédito después de haber despreciado toda crítica, de haber ninguneado a la ciudadanía cegándoles la información en redes, no le queda tras haber dicho que el ferrocarril español atravesaba el mejor momento de su existencia, no le queda tras haber afirmado que la línea de Barcelona –ayer limitada en tramos a 80 kilómetros hora– estaba preparada para soportar los 350 y que incluso había que pensar en ir de pie «como se hace en otros lugares».
No se puede pedir fe en una gestión que empezó con mordidas y nepotismo público, siguió por la indiferencia y ha terminado en un desastre sin paliativos.
El desastre del ferrocarril ocurre a la vista de todos. Todos podemos entenderlo y horrorizarnos, por mucho que los ingenieros y la Justicia tengan que dirimir las responsabilidades concretas. No es disimulable como otros muchos desastres de gestión atribuibles a este Gobierno: un tren que descarrila y colisiona y se cobra vidas es más comprensible que una reforma de la Justicia que la lleva al colapso, que un apagón trasmutado en irremisible y que tantas otras decadencias institucionales que el ciudadano de a pie tiene difícil ver.
Dimite, Puente, y llévate a la cúpula nombrada más por afinidad que por competencia. Dimite, Puente, y dedícate después a la propaganda que es lo tuyo. Los que seguimos siendo independientes, los que no estamos en venta, no podemos clamar por ninguna otra cosa. ¡Fuera!”. Elisa Beni en “La Razón”.
¿El estado de las vías? ¿El mantenimiento? ¿Las inversiones? A quien se le ocurre preguntas por estas cosas estando todo tan reciente. Qué mal gusto, malditos fachas.
La garantía de los políticos que manejan los hilos en Moncloa es que, así se nos dijo, la Fiscalía depende del inquilino palaciego. Tal cual. Así que, con García Ortiz o con su sumisa y aleccionada sustituta, el asunto queda siempre en una situación confusa, difusa, orbitando sin rumbo conocido. Algo, pues eso, tremendamente extraño.
No debería ser así, porque el político, el ministro, es el responsable, pues en nada atenúa o exime tal obligación el hecho constatado de su incompetencia, de, entre otras cosas, determinar cuánto dinero se dedica a cada cosa, como vigilar, controlar, mantener la infraestructura ferroviaria. Cierto es que es un ministerio en el que el exceso de sobrinas y propinas diversas hace que disminuya el dinero que de modo efectivo debe dedicarse al objeto de su gestión, pero aún así, el presupuesto es generoso, amplio.
No dejo de darle vueltas a que España atraviese su mejor época histórica del ferrocarril, en coincidencia con unos titulares del ministerio de Transportes como Ábalos y Puente. Me resulta eso, tremendamente extraño”. César Mata en “El Norte de Castilla”.
13.- “Las vías del tren son fachas”: “Sánchez y Puente, portero de la discoteca de la Moncloa, fueron los primeros en politizar el asunto de los trenes mucho antes, cuando la gente comenzó a protestar por el mal estado del servicio. El relato gubernamental consistía en señalar a los que se quejaban de que los trenes llegaban tarde, vibraban o tenían accidentes, como auténticos fachas empeñados en usar el mal estado de las vías para derribar a este gobierno de la gente legítimamente elegido. Si decías que se había retrasado tu AVE diez horas, y que eso antes no pasaba, el ministro Puente te insultaba meneando las ramas de la fachosfera, te bloqueaba en las redes sociales, las redes de “bots” de Moncloa te olisqueaban los tobillos y te convertías, en fin, en un peligroso fascista que pretendía derribar al gobierno legítimamente elegido en las urnas. Un golpista.
Eran fascistas los ingenieros que decía que los materiales eran viejos y eran fascistas y los que advertían que el aumento de la inversión no era suficiente ante el incremento del uso que se hacía de las infraestructuras. Eran fascistas los tripulantes de la cafetería en la que salían despedidos los ´briks´ de leche a su paso por Aldamuz. ´Brick” de leche fachas, por supuesto, pertrechados contra Ferraz, como los jueces, la policía, la UCO y la prensa de la derecha que confabula contra la mayoría social del sanchismo. Eran fascistas las piedras del balasto que encargaron a la cantera de la mujer de Koldo y los periodistas que publicaban las noticias sobre la imputación de la presidenta de Adid y de cómo habían trufado la plantilla de la empresa de enchufados de partido y de las bellísimas prostitutas del ministro.
Por supuesto, eran fascistas las vigas que se rompieron y que llevaban en funcionamiento desde unos años después de la dictadura: así es como llegamos a la conclusión de que la culpa de todo la tuvo Franco”. Chapu Apaloaza en el “Abc”.
14.- “Fatalidad y negligencia”: “La cifra de incidentes ferroviarios se ha multiplicado en España durante estos años de Gobierno de Pedro Sánchez. Cuando eso sucede, ya no estamos ante casualidades o fatalidades, estamos ante un caso evidente de mala gestión. Si no se interviene para frenar ese deterioro del servicio, es cuestión de tiempo que uno de esos incidentes derive en catástrofe, como ocurrió hace una semana.
En la tragedia de Adamuz ha cristalizado toda una historia de desidia, de falta de inversión, de pésima selección de personal y de soberbia a la hora de ignorar las quejas sistemáticas de los profesionales o los usuarios. Lo ocurrido ha sido un colofón dramático al deterioro galopante un servicio que en su día fue excelente.
España se cae a pedazos porque este Gobierno nunca se ha preocupado la gestión sino de la propaganda. Quien presumió de levantar un muro contra una parte de la sociedad no está capacitado para entender ni cuidar el interés general. Si además el presidente ha escogido como personas de confianza a una caterva de mediocres, macarras o corruptos el desastre está garantizado. Ahora lo tenemos ante nuestros ojos.
En esta ocasión no han podido encontrar a nadie a quien derivar la culpa; no ha habido un Ventorro, ni unas compañías privadas a las que culpar del apagón, tampoco unas Comunidades Autónomas a las que traspasar la responsabilidad de la pandemia. Esta catástrofe es de principio a fin competencia del Gobierno, desde el estado de la vía, a la descoordinación de los avisos, los problemas de localización de los trenes siniestrados e incluso las erráticas y contradictorias explicaciones de ese trueno de ministro que ahora pretende pasar por nazareno.
Existe la fatalidad y existe la negligencia. Y este Gobierno está obligado a asumir responsabilidades por la segunda, aunque ellos hayan sido especialistas en pedir cuentas a otros por la primera". Carmen Martínez Castro, en “El Debate”. (Martínez Castro, Carmen, fue Secretaria de Estado de Comunicación en los gobiernos de M. Rajoy. Actualmente vierte a diario sus equilibradas opiniones en el programa “Herrera en Cope").
15.- “Somos para ellos menos que perros”: “Las primeras palabras de ÓPuente, en cuanto se conoció la noticia, fueron: “Ha sido un accidente muy extraño”. No había consternación, solo parecía contrariado y de mal humor. Cuando se supo que había sustraído 150 metros de una catenaria hace meses, dijo lo mismo: Este es un accidente muy raro”. En aquella ocasión lanzó a rodar el bulo ridículo de un sabotaje. En esta, la insinuación intimidante de que cualquiera será el culpable menos él: el destino, el azar, una compañía extranjera, lo indetectable.
Cuando a los tres días ya del accidente las pruebas empezaban a señalar el mal estado de las vías como, se descolgó como uno de esos perisólogos de feria, resistiéndose a admitirlo: “No sabemos si esa vía reventada fue la causa del accidente o un efecto de él”; y añadió con el semblante calcáreo y la boca seca de quien se siente cogido: …O la causa y el efecto a la vez”.
Se han recordado su nula preparación para gestionar un ministerio tan técnico (pero más delictiva fue su falta de vergüenza al aceptarlo); su absurda jactancia (asegurando que los trenes españoles son los mejores del mundo); sus marrullerías (justificando el pésimo servicio ferroviario, los retrasos y parones, la asquerosa higiene de los trenes; sus bellaquerías e insultos (en las redes sociales, a diario); o las decisiones que han hecho de él un perfecto majadero (como esa de anunciar personalmente la subida de la velocidad de los trenes a 350 km/h , para arrugarla, de tapadillo, a la mitad, un día después del accidente).
(…) A ÓPuente no lo llamó Pedro Sánchez para gestionar un ministerio crucial. A su antecesor en el cargo lo trajo consigo para robar para él, para su familia y para su partido. A éste lo quería en la agitación y la propaganda. Y aunque ahora quisiera o prometiera gestionar, afinarse y pulirse, no sabría improvisarlo. Empezó siendo un pobre farsante y se ha convertido en un farsante peligroso”. Andrés Trapiello en el “El Mundo”. Desde que en 2021 se subió al escenario para leer el apocalíptico manifiesto de aquella concentración de toda la derecha patria en la plaza de Colón, este hombre padece un alarmante cuadro del “trastorno obsesivo compulsivo antisanchista (TOC-A)” tan extendido entre nuestra fachosfera.
16.- “Capaces”: “Como era de temer, voces de la extrema derecha y de la extrema-extrema derecha autor se han conchabado para exigir la destitución o dimisión del ministro de Transportes celestiales. Esperemos que el Gobierno no les haga el menor caso. Si Puente dimite, ¿dónde encontrar un símbolo parecido, un icono semejante del horror metafísico, del mal primordial? Ni siquiera Sánchez podría cumplir dicha función, dado que nunca ha tenido función alguna que no fuera la de presidir un Gobierno disfuncional (bueno, sí, otra: la de convocar elecciones, lo que no hará así lo aspen). Tampoco La Lirio con sus ojeras de martirio, porque las suyas -sus funciones, no sus ojeras- tienen que ver con ordinalidades y matemáticas de género, asuntos de los que nadie entiende, empezando por ella misma.
Todo lo que compete al Ministerio de Transportes se acerca al Mal Absoluto en sentido zoroastriano y nadie puede ilustrar semejante misterio de iniquidad como Óscar Puente Santiago, Ahrimán del Pisuerga, señor del caos, la oscuridad y la destrucción. Un lujo para España.
No, que nadie toque el Puente (solo faltaría que ahora se no escoñe, con la que está cayendo). Dejo el tema en este punto, pero no sin antes referirme a las sentidas palabras de Sánchez, el pasado lunes, en el lugar de la “tragedia”. Lo de llamar “tragedia” al caso de Aldamuz queda un poco, que se yo, ¿exculpatorio? Sonó a lo de ponerse la venda antes de la herida, y perdón por lo inoportuno de la figura. La tragedia es cosa de la fatalidad, del destino, pero en este tipo de incidencias el destino siempre tiene rostro humano y, aun diría que rostros, en plural.
(…) Para hacer de corifeo mágico se rodeó Sánchez de un coro fastuoso: Puente, Montero y Marlaska, los tres ministros más capaces que los tiempos vieron; capaces de todo para llegar incólumes hasta 2027 y de ahí en adelante”. Jon Juaristi en el “Abc”. (El ilustrado Juaristi fue director del Instituto Cervantes durante el gobierno de José María Aznar).
17.- “El descarrilamiento”: “La investigación en marcha, tanto la de la Comisión del ministerio como, sobre todo, la judicial, irán aportando nuevos datos en los próximos días, pero ya hay una conclusión que se puede extraer de los datos que conocemos: el accidente de Adamuz no ha sido fruto de la causalidad, sino de un cúmulo de errores.
A diferencia de lo que ocurrió en la Dana, donde se produjo un desastre natural que se gestionó mal; aquí la causa de la catástrofe ha sido la mala gestión. Una vez asumida la tesis de la rotura de la vía como la más probable y tal vez la única plausible, Puente se descolgó con una afirmación sorprendente: "Las roturas de las vías son problemas recurrentes". A pesar de las evidencias y de las contradicciones, hay que perder toda esperanza de que el ministro de Transportes vaya a dimitir en los próximos días. Casi se diría que está disfrutando con su papel estelar, además de ser el mejor parapeto para el presidente del Gobierno.
El descarrilamiento de Adamuz ha dejado tocada la imagen de España y también la del Gobierno. Los siniestros siempre tienen consecuencias colaterales en el plano político. No hay más que recordar lo que ocurrió con la Dana. En el caso que nos ocupa, aún es peor, porque la responsabilidad afecta a un ministerio que está bajo la lupa de la investigación judicial por graves casos de corrupción. Tampoco ayuda en este caso que el ministro Puente se haya caracterizado por su actividad como tuitero provocador y un punto macarra.
Santiago Abascal ha sido precisamente el político que ha cuestionado al Gobierno por el desastre de Adamuz desde el minuto uno. Núñez Feijóo ha sido más prudente y no compareció públicamente hasta la mañana del viernes.
El líder del PP ha pedido la comparecencia de Pedro Sánchez la próxima semana en el Congreso para dar explicaciones. Pero todavía no ha pedido dimisiones. Cuidar las formas no es incompatible con la contundencia”. Casimiro García Abadillo, director de “El Independiente”.
18.- “Puente y la cueva de Alí ´Babalos´”: “Dirá Óscar Puente que hay que bajar el suflé de la indignación de los maquinistas, que a él que le registren, que no se ha cambiado de ropa en los últimos días de tanto como trabaja, y no va a cambiar de chaqueta ahora, que no es cosa del mantenimiento, que las inversiones son las correctas, que si el bogie, que si la rodadura, que si las muescas. Pero el ministerio que dirige no ha sido precisamente (y no parece que haya mejorado nada) el departamento riguroso y técnico que merecerían los españoles. Tanto no lo ha sido que, con los informes de la UCO en la mano, el Ministerio de Fomento fue de 2018 a 2021 (como poco) la cueva de Alí 'Bábalos'. Y llegó Puente, hizo una auditoría manifiestamente mejorable, y pelillos a la mar.
La responsabilidad del Gobierno es manifiesta, más allá de que la justicia tendrá que determinar el hilo directo entre el siniestro de Córdoba y la negligencia, inacción o directamente dolo de un puñado de gestores públicos, Puente entre ellos. Pero que una parte sustancial del Ejecutivo, el Departamento de más gasto e inversión del Estado, fuera un auténtico botín para sus cargos es una losa que no va a poder levantar jamás Pedro Sánchez y no ayuda a que la confianza se restituya. Es más: el presidente y su ministro no tienen ya ningún crédito. Nadie se fía de ellos.
Que Koldo fuera consejero de Renfe Mercancías, cuando las únicas mercancías que conocía era las que adquiría, según su exquisita educación en valores, por WhatsApp para deleite de su jefe, es un ejemplo claro de la degradación institucional. Hoy, gracias a Sánchez, es solo un apeadero de amiguetes: en los Consejos de Administración de las empresas-chiringuitos de Transportes solo hay enchufados de cuarta división ganándose una soldada por calentar el asiento. Pues allí es donde se toman las decisiones que evitarían catástrofes como la que hoy lloramos”. Mayte Alcaraz, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “El Debate”.
19.- “No hay que politizar”: “No hay que politizar como no había que politizar el 11-M. No hay que politizar como no había que politizar el ébola, donde se convocaron manifestaciones para protestar por el sacrificio de un perro. No hay que politizar como no se politizó la pandemia, donde, como todo el mundo sabe, solo murió gente en las residencias de Madrid. No hay que politizar como no se politizó la dana, donde la dimisión del incompetente Mazón no basta. No había que politizar la catástrofe del ´Prestige´, y por eso Yolanda Díaz en 2024 se fue a recoger ´pellets´ a una playa en campaña electoral; la tragedia se repite como farsa.
No hay que politizar, pero lo personal es político. En el accidente del ferrocarril de alta velocidad en Adamuz no hay que politizar. Las causas son complejas y quien sabe: es un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma. En el apagón, no había que politizar. No había problemas con el mix de las renovables, pero después del apagón cambió el mix. No hay que politizar en el accidente, aunque los maquinistas llevaban tiempo alertando sobre el estado de las vías. No hay que politizar, aunque cuando se extendían las quejas por los retrasos y problemas en la red ferroviaria el ministro Óscar Puente dijo que estábamos en el mejor momento de la historia del tren en nuestro país.
No hay que politizar, aunque en los últimos meses Adif había reportado ocho incidencias técnicas en el tramo del accidente. No hay que politizar, pero hace unas semanas Puente dijo que en esa línea los trenes podrían ir a 35 kilómetros por hora. No hay que politizar, pero el anterior ministro de Transportes está en prisión preventiva por una presunta trama de corrupción. No hay que politizar, oímos, y quien lo dice da a entender que para él politizar es algo sucio, cuando debería ser exigir responsabilidad y transparencia. No hay que politizar, pero lo único que ha mejorado es la propaganda. No hay que politizar: son cosas que pasan”. Daniel Gascón en “El País”. (Aunque cueste creerlo, en "El País" también hay alguna firma alineada con la "fachosfera". Veáse como, en su ejercicio de memoria selectiva, Gascón se remonta a la catástrofe del Prestige (2002) y sin embargo no recuerda la del Yak-42 (2003, 75 muertos).
20.- “Liderazgo informativo”: “Cuando hablamos de la dana, a mí me gusta recordar siempre el verdadero liderazgo informativo que ejerció el PSOE en su día en un desastre de proporciones mucho mayores, como fue el de la covid-19. El modo en el que el partido en el gobierno, haciendo de la necesidad virtud, terminó convirtiendo en héroe a Salvador Illa, el responsable de decenas y decenas de decisiones en contra de los derechos constitucionales de los españoles. La covid-19 se llevó por delante al primer ministro eslovaco, Igor Matovic, al italiano Giuseppe Conde, a la belga Sophie Wílmés, a la finlandesa Sanna Marin o al francés Sébastian Lecornu, pero no al español Pedro Sánchez. Y menos a su ministro de Sanidad, que terminó siendo el flamante presidente de otra Generalitat, la catalana. Es llamativo.
Un liderazgo informativo al que sin duda podemos atribuir que todavía siga en su cargo nuestro presidente del Gobierno. Sin base, sin hilos, sin absolutamente nada que le sostenga. Han dicho los expertos en comunicación (de haberlos) en el epílogo de este año que hemos vivido tan peligrosamente, que quizás el cartucho del liderazgo informativo es el último que ha gastado en su defensa numantina Pedro Sánchez. Que ahora sí que es verdad que nadie, ni desde fuera ni desde dentro, cree ya en la posibilidad de hacer pasar por éxito lo que resulta un fracaso de credibilidad absoluto. Yo no lo creo así: pienso que a pesar de la evidente cara de mala leche que se le ha puesto a nuestro presidente, todavía tiene en su entorno suficiente liderazgo informativo como para seguir seduciéndonos y engañándonos a todos, todos los días. Incluso cuando su lenguaje no verbal y en sus silencios.
Otra cosa es que los suyos de verdad puedan seguir aguantando el tipo. No los títeres codiciosos, cínicos e insaciables que gobiernan en coalición con él. Sino más bien los (al menos hasta ayer) miembros de su partido. Llaménse ahora Emiliano García-Page o Juan Carlos Rodríguez Ibarra”. Carlos Aganzo, ex director, en “El Norte de Castilla”. Al amigo C.aganzo no sé le resiste nada. En vísperas de las elecciones extremeñas, otorgaba a María Guardiola un lugar en la historia. Hoy pone en duda la existencia de los expertos en comunicación a la vez que realiza un alarde en la materia...