(o a ver quién la dice más gorda y/o insulta
de manera más burda)
1.- “Todos los perros
de Pedro”: “En la primera sesión de control
del curso el presidente del Gobierno ha presumido de ser "un perro sin
collar". Se trata de una proyección interesante. Porque en nuestra
tradición cultural existen dos acepciones antagónicas de lo canino: una
positiva y otra negativa. La primera define a Argos, el insobornable
lebrel del errante Ulises que no morirá hasta ser el único en reconocer a su
amo retornado bajo la apariencia de mendigo. Pero luego tenemos a Diógenes, que
fundó la escuela de los cínicos ("los perrunos", en griego)
apropiándose con orgullo del insulto que los atenienses le dirigían por vivir
en la calle y no respetar las leyes de la ciudad.
En otro tiempo el matrimonio formado por Pedro Sánchez y Begoña Gómez se haría enterrar como los antiguos
nobles medievales y renacentistas: en un sepulcro de alabastro con un perrito
esculpido a sus pies. Aunque en su caso no valdría cualquier perrito. Esta
convención escultórica expresaba la fidelidad conyugal que había distinguido en
vida a los yacentes, pero el único vínculo que no ha roto Pedro es el que lo
ata a su voluntad de poder. Así que a los pies del sepulcro de alabastro de los
Sánchez-Gómez debería figurar un dóberman, por ejemplo.
Recordaremos el sanchismo como una época fascinante de
servidumbre voluntaria. De animalización general. Y no sabemos si cuando muera
el perro (electoralmente, vamos a precisar) se acabará la rabia; es decir, el
frentismo agotador que ha desquiciado la vida pública española a lo largo de la
última década. Sánchez será un perro sin collar, pero cuando el electorado lo
sacrifique va a dejar muchos collares huérfanos de perro”. Jorge Bustos en “El Mundo”.
2.- “El ligero pico
de Sánchez”: “Las
elecciones “serán en el momento que más convenga al interés nacional”, le
aclara Sánchez a Cintora, presentador con agradable ficha policial, pero será
él desde su interés particular quien decida cuando nos conviene porque, como ya
ha sentenciado en otra entrevista, la alternancia con la derecha no es buena
para nosotros. No sabe que, en el fondo, ese delirio de grandeza es su mayor
debilidad.
Los expertos advierten de las consecuencias del
síndrome de Hubris, un trastorno que se manifiesta con dos síntomas claros: la
obsesión por la imagen histórica y el aislamiento institucional. Desde su más
tierna infancia ya le daba vueltas en su cabeza a la posteridad. Y para
alcanzarla necesita vencer a un monstruo de siete cabezas -Trump, Israel la “Internacional
Ultra”, el que sea- ante la mirada arrobada del rebaño. Ahí radica su severo conflicto
con la verdad y su necesidad de estar siempre rodeado de palafreneros como Óscar
Puente, el ministro de los 46 muertos de Adamuz.
Por
eso la grandilocuencia salvadora del sanchismo nos anuncia que el CNI sólo “registró
un ligero pico en los días previos” a la invasión de Ceuta. Porque su proyecto
faraónico tiene una fisura, el teléfono infectado que el fiscal de la Audiencia
Nacional no quiso mirar en aquellos tiempos en que el presidente se desgañitaba
defendiendo la inocencia del fiscal general. Ante ese fantasma real que le
acecha, lo que le conviene al interés general es hablar de la monstruosa
criatura ultra. El suyo sí que es un pico ligero para llevase bien con la historia,
y con Marruecos, mientras arregla el teléfono”. Alberto García Reyes en el “Abc”.
3.- “El palanganero de Mohamed VI”: “El socialcomunismo se ha convertido en una jaula de grillos. Donde antes reinaba la paz y la armonía, y apenas existían fisuras, ahora todo son grietas y la casa común de la izquierda amenaza ruina, solo que al frente de la misma no está Tom Hanks, sino Pedro Sánchez, que de galgo de Paiporta ha devenido en encubridor torticero de Marruecos y palanganero de Mohamed VI.
La crisis de Ceuta retrata a la perfección lo
que ha sido su mandato: dosis a partes iguales de bulos y mentiras, tics
dictatoriales, intentos de agitación y propaganda, sectarismo a espuertas e
incompetencia, mucha incompetencia. De ella no se libra casi ningún ministro,
posiblemente con Marlaska y el infame Óscar Puente a la cabeza, pero con
otros como Mónica García, Elma Saiz o Yolanda Díaz en posiciones
cercanas.
De
la economía no se habla aún mucho, pero se hablará. España figura en el grupo
de cabeza de las subidas de precios en toda la Unión Europea y el poder
adquisitivo de los ciudadanos mengua, golpeado además por una política fiscal
salvaje que no encuentra traslación luego en la mejora de los servicios
públicos, otro desastre. Con una Seguridad
Social al borde de la quiebra, asistida artificialmente por inyecciones de
liquidez cuyas dosis no podrán mantenerse indefinidamente. Con una deuda
pública que supera el 100% del PIB, una nueva turbulencia financiera nos cogerá
en peores condiciones que en 2008 y no habrá capacidad de reacción. Pero esto a
Sánchez le trae sin cuidado porque ya intuye que sus días como presidente
empiezan a estar contados mientras la casa de la izquierda se desmorona sobre
su cabeza”. Sergio Alonso en “La Razón”.
4.- “Por qué Sánchez sí puede acabar juzgado por traición”: “La juez María Tardón ha emitido un impecable auto que, en realidad, enfoca la cuestión de Ceuta desde el primer diagnóstico de Pedro Sánchez (el único decente y acertado, rápidamente desmentido por él mismo) para acabar señalando, al fondo de la instrucción venidera, al presidente del Gobierno.
Es decir, Tardón coloca de momento al Gobierno frente a su espejo, desactiva la manida acusación de lawfare y le trata casi de víctima, hasta el punto de que el incompetente Ángel Víctor Torres, mando único de la crisis nombrado para zaherir a los ceutíes, salió al momento en estampida a anunciar que se personarían en la causa como perjudicados.
Que paralelamente a la Audiencia Nacional haya trascendido que también el Tribunal Supremo ha aceptado investigar si el Gobierno conoció la amenaza y no hizo nada, dibuja un paisaje criminal para Sánchez del que esta vez no podrá librarse apelando a la famosa conspiración judicial, un mantra que solo los oídos más necios y sectarios tolera.
Que Sánchez es un traidor, en términos morales y políticos, no es cuestionable. Pero además de serlo en el plano público, lo puede ser a medio plazo en el jurídico: a ver cómo sobrevive a la vergüenza de que la Justicia determine la responsabilidad de Marruecos mientras él se ponía de rodillas mirando a Rabat, abandonaba a un rincón de España codiciado por el enemigo e insultaba o perseguía a los que querían defenderlo. El comportamiento típico de un traidor. Pedro Sánchez”. Antonio Naranjo, director-presentador del programa “El análisis: Diario Noche” (Telemadrid), en “El Debate”. Entretanto, el inefable Naranjo sigue sin encontrar el momento de ocuparse del ático comprado por el gobierno que preside su jefa. Normal.
5.- “Españoles de segunda”: “Quienes más se rasgan las vestiduras ante el resultado espectacular de la extrema derecha en Sajonia-Anhalt son quienes más evitan preguntarse por qué. Prefieren que parezca una glaciación inesperada o una mutación imprevista de la vieja derecha democristiana, de repente convertida al fascismo. Por supuesto ese es el discurso tramposo de quienes creen que invocar ese “fantasma que recorre Europa” les basta para legitimarse ellos en el poder. Como Sánchez. Y entretanto el fantasma no deja de crecer.
Sucede en Alemania y en toda Europa. Con Meloni o Salvini y Vannacci en Italia, o Lepen en Francia con su “primeros los de casa”, igual que la UKIP en Reino Unido, el FPO austriaco, Fidesz en Hungría, Geert Wilders en Países Bajos, el Vlaams Belang en Bélgica… Hay muchos matices en esos partidos, no todos ultrasultras. Vox, en la línea sistemática de Meloni, no deja de crecer. GAD3 le da ya casi 70 escaños, igual como la mayoría de sondeos. Y también alentado por ese fenómeno de sentirse “ciudadanos de segunda” en España, aunque con otros matices.
Sánchez presume de ser el bastión frente a la extrema derecha. En realidad, la auténtica máquina de fabricar votantes de Vox es el propio Sánchez. Levantó un muro para bloquear cualquier diálogo con el PP y ha jugado a la polarización para a los suyos con esa amenaza. Para esto sirve Puente a machetazos verbales o Marlaska con sus listas negras de periodistas o hablando de “violencia subjetiva” en Ceuta, esa parte abandonada de España que puede sentirse de Segunda. O de tercera”. Teodoro León Gross en el “Abc”.
6.- “El miedo judicial de Sánchez es personal”: “La imputación de su esposa, la condena a su hermano, la caída de Ábalos y Cerdán y el goteo de causas que rodea al PSOE siempre han tenido la misma respuesta: son conductas ajenas, ataques contra su entorno o piezas de una persecución política. Pero el nuevo curso judicial amenaza con abrir una brecha distinta porque no se investiga solo a quienes estuvieron cerca de él: se investiga el dinero de la organización que dirige desde 2017.
La imputación no se hereda por jerarquía ni se contagia por proximidad, y para que la Audiencia Nacional pueda llevar su nombre al Supremo necesita indicios individualizados: una orden, un mensaje, un documento, un testimonio corroborado o una actuación consciente. Si el rastro termina en los antiguos secretarios de Organización, Sánchez conservará una defensa política. Si atraviesa ese cortafuegos, la crisis será personal del presidente.
Así se entienden mejor sus decisiones. Ese empeño en la legislatura, en retener el mando del PSOE, en fundir la defensa de su familia con la del Gobierno o en denunciar una ofensiva judicial. Todo forma parte de una estrategia de resistencia preventiva. Permanecer en Moncloa no paraliza a los jueces, pero permite controlar el calendario político, apretar al partido y preparar a sus votantes para interpretar cualquier resolución como un ataque.
Sánchez ha sobrevivido hasta ahora a todas las imputaciones ajenas de sus “amigos”, pero su problema es que este curso puede obligarle a responder por fin no como marido, hermano, jefe de Gobierno o compañero de partido, sino como secretario general del PSOE”. Carmen Morodo en “La Razón”.
7.- “La “pájara” y el pajarraco”: “Aquí no hay más pájaro que el que vacaciona en La Mareta mientras Marruecos invade España y deja inerme a los ceutíes. Si hubiera que utilizar el léxico que gasta para dirigirse al malhadado ático de Ayuso -el aticazo- deberíamos referirnos a él como el pajarraco.
El pajarraco llamó pájara a Robles cuando ésta decidió desmarcarse de la línea oficial respecto a Isabel Díaz Ayuso (noviembre, 2020). Margarita Robles molestaba y molesta porque tiene principios y sabe delimitar bien dónde empieza y dónde termina el interés general. Claro, tiene muy difícil dimitir, que es lo que algunos listos del PP le están pidiendo. Lo que ha hecho es distanciarse públicamente del puto amo; mostrar su disconformidad con la forma en la que está abordando la invasión marroquí; defender a sus servicios de inteligencia y a sus militares.
¿Qué le pasa a Sánchez? Nada. En realidad, no le sucede nada. Ha sido un maestro en el arte de la mentira y la obsesión por estar fuera de cualquier tipo de responsabilidad. Ha llegado a la presidencia sin ganar las elecciones. Ha pactado con fuerzas políticas que observan con desidia y calculada distancia cómo se desangra España en Ceuta. Qué le va a pasar a quien ha tenido en la cárcel a sus dos secretarios de organización o acaba de aprobar leyes de financiación autonómica al gusto de los separatistas catalanes que lo mantienen en el poder.
Pero la pregunta no es qué le pasa a Sánchez, a ese Sánchez con la inteligencia desactivada, que declaró que nos estaban agrediendo y se fue de vacaciones. La pregunta es qué les pasa a millones de españoles que siguen dispuestos a votarle ahora que es evidente que no puede gobernar; ahora que el pájaro ha mutado en pajarraco”. Félix Madero en “Vox Populi”.
8.- “Ceuta es ETA”: “Por las esquinas de Ceuta colaron unos folios con la estructura del Gobierno de Sánchez encabezado por Su Belleza, y unas letras que decían “Se buscan por traidores”. Lu subía a las redes para escándalo del personal. El sanchismo irredento va por ahí como esos atletas maratonianos a los que le da la pájara y por poco no se tienen en pie, y enarbola argumentos atrabiliarios y febriles. Ahora se enfadaron mucho conmigo porque, según la muchedumbre pédrica, entre la que se contaban periodistas y altísimos cargos de gobiernos regionales, yo estaba contribuyendo a fomentar la violencia, la deshumanización y la amenaza contra la izquierda. En el cartel advertían una especie de nazismo, de señalamiento y de “kale borroka –“moroka”- ceutí, al fin y al cabo.
Leyendo la cadena de respuestas a mi mensaje, iba notando como, poco a poco, se me iba poniendo el pelo oscuro, morado, el flequillo de Nekane perfilado con hacha del taller de Jáuregui en Urnieta, la sonrisa agria y las bolsas en los ojos por el peso de la culpa. La mirada torva. Me miré en el espejo y era Merche Aizpurúa.
Lo que latía detrás de la acusación era que Ceuta era ETA y yo también, por supuesto, pues para Sánchez es violencia todo lo que a él no le beneficie. Hace tiempo que el Gobierno ve a ETA en todas partes menos donde está ETA. El núcleo del cartel de Ceuta, en el que se señalaba al Gobierno por traidores, habita en la palabra “traidores”. Después de un tiempo en el que mandó en España la supervivencia desprovista de la necesidad de virtud, Sánchez y la Mareta Moral se encuentran ahora en un escenario en el que les piden cuentas por su falta de lealtad”. Chapu Apaloaza en el “Abc”
9.- “Sánchez mira a a Alemania con envidia”: “Sospecho que Pedro Sánchez habrá mirado los resultados de Sajonia-Anhalt con una mezcla de sorpresa y envidia. Sorpresa por descubrir que existe Sajonia-Anhalt y envidia porque allí empieza a ocurrir lo que el presidente lleva años deseando que ocurra al sur de los Pirineos: que la extrema derecha arrolle a la derecha moderada y reduzca cualquier elección futura a un plebiscito entre él y el fascismo.
Desde el entusiasmo más ingenuo, o quizá desde la más llana hipocresía, el oficialismo repite que la España de la coalición de progreso es un caso único. Una excepción mundial. Un país donde la socialdemocracia resiste las embestidas de la internacional reaccionaria.
Sánchez juega al populismo con la bandera electoral de un viejo partido socialdemócrata. Podemos y Sumar se desangran mientras el PSOE absorbe a parte de sus votantes porque ha asumido sus marcos: la impugnación de la Transición, la condescendencia con los nacionalismos periféricos o una frontera moral que no distingue entre PP y Vox.
La verdadera anomalía de España es que, mientras la AfD ha devorado a la CDU en Sajonia-Anhalt y Le Pen hizo prácticamente desaparecer a la derecha tradicional francesa, la derecha tradicional conserva una enorme distancia sobre Vox. Por eso Sánchez extiende el cordón sanitario a toda la derecha. Para que PP y Vox parezcan indistinguibles.
Sánchez sueña con enfrentarse a un nazi y la democracia española insiste en ponerle delante a Feijóo, que parece el director de una sucursal del Banco Pastor. En Alemania tienen el adversario que Sánchez lleva años necesitando. Por eso los mira con tanta preocupación; quiero decir, con tanta envidia”. David Mejía en “El Mundo”.
10.- “El final (o no) del verano”: “El final del verano llegó, y tu partirás. A no ser que en vez de Bea te llames Pedro. Porque si te llamas Pedro te quedarán eternamente en los bronces del verano, aunque el último de tus pregoneros se rinda a la evidencia y empiece a hablar ya, incluso en la televisión pública, del otoño del patriarca. Esos mismos pregoneros (y pregonados) que dos días antes de aparecer el informe del CENIF te aplaudían por tu hombría de bien, y ahora dicen que, de todas las crisis entre las crisis de tus gobiernos, ésta es la más fea. Quizás porque se olvidan de aquel tiempo de silencio en el que te retiraste al oasis de Doñana, auto suspendiendo tu reinado y con el lodo por encima de las zancas.
Porque lo cierto es que hasta estos primeros días de septiembre nunca se te había visto tan solo, tan fané, ni tan descangallado. Ya no sé si como reflejo del abatimiento por la nueva ola de calor o por el efecto sonoro de la ministra de Defensa en el banco azul, lo cierto es que hasta los aplausos de los corifeos a sueldo sonaron más bien a hueco en el Congreso.
El final del verano llegó, con el preludio de la tragicomedia del equipo médico habitual de la crisis, formado por el engallado mando único, la deprimente ministra portavoz y el desorientado (perdido) titular de Interior. La representación absoluta del desbarajuste del Estado.
(…) Hay que ver lo que la soledad de Sánchez se parece a la autarquía de Franco cuando habla, en lugar de la confabulación judeo-masónica, de la conspiración de la derecha internacional contra sus políticas redentoras. Dios mío, ¡que solos se pueden llegar a quedar los muertos cuando viven todavía!”. Carlos Aganzo, exdirector de “El Norte de Castilla”. c.aganzo liberando bilis acumulada desde su anterior deposición…
11.- “El sanchismo como patología política”: Al sanchismo se le puede aplicar la idea médica de patología por su funcionamiento, comportamiento, obsesiones y objetivos. Es lo que mejor define al hiperliderazgo de un político que se comporta como un aventurero obsesionado con mantenerse en el poder a cualquier precio y, por tanto, dispuesto a hacer lo que sea necesario con tal de alcanzar sus intereses particulares. No existe un caso igual en las democracias mundiales o en la historia contemporánea de España. Ningún gobernante elegido en las urnas ha tenido un comportamiento similar.
No hay más que leer o escuchar la comparecencia de Sánchez sobre la crisis provocada por la invasión marroquí de Ceuta. El análisis de su intervención confirma que el sanchismo es una patología política que aúna numerosas de las variantes estudiadas por los expertos en todo el mundo. A lo largo de esas horas mostró todas las que configuran lo que se entiende como enfermedades de la política. Por supuesto, necesitó referirse a Ayuso, que es su principal obsesión y que han hecho suya el sanchismo político y mediático.
Como buen farsante, llega un momento en que sus mentiras masivas le han conducido a desconocer cuál es la verdad o la realidad. Lo lógico es que alguien le dijera que todo exceso es mediocre, pero su problema es que está rodeado de pelotas profesionales y mercenarios como Óscar Puente, Patxi López, Óscar López, Fernando Grande-Marlaska, Diana Morant, Conde-Pumpido y tantos otros que han configurado una mediocre compañía de mariachis que chapotea con desbordante alegría en el lodazal sanchista”. Francisco Marhuenda, director de “La Razón”.
12.- “El traidor contumaz”: “Sobre todas las consideraciones y calificativos que puedan darse en política para que discutan los alumnos del primer curso de primaria, lo que manifiestan estas evidencias forenses es que estamos ante un traidor contumaz, ante un tirano explosivo que sabiendo que sus propuestas son una aberración constitucional y democrática, se mantiene en sus trece. Sus modelos históricos, y revividos ahora mismo en sus mínimos detalles, son el conde don Julián, que fue gobernador de Ceuta en el 711, y don Oppas, el obispo renegado de Sevilla que abrazó el islamismo radical.
¿Cuánto durará la traición a España y a los españoles de Julián Sánchez y de Oppas Pérez-Castejón. Vistos los hechos que apuntalan la nueva invasión de las hordas islámicas, comandadas por el Sultán de Marruecos y su devoto acólito desde el mihrab de la Moncloa, la intentona, si Dios no lo remedia, va para largo. De momento, el traidor recalcitrante y desatado, y dice, y lo repiten sus compinches con jeta retráctil, que de invasión nada, que esto es una crisis migratoria que tienen que pagar, en primer término, los ceutíes porque son los okupas centenarios de una ciudad que no les pertenece. Y tienen que sostenerla, en según lugar, el resto de españoles -menos catalanes y vascos- porque la geopolítica sanchunera, a cuarenta grados a la sombra, tiene que “defender la vida humana” de los invasores sobre todas las cosas, según Julián Oppas II.
(…) Este desenfreno sanchumero durará hasta que la oposición se lo tome en serio y ponga 80 diputados para pedir su enjuiciamiento por alta traición. No lo harán”. Antonio Piedra, el sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León “.
13.- “El punto de no retorno”: “A la vista de cómo se humilla ante Marruecos en detrimento de una nación cuya integridad territorial ha sido allanada en una invasión extranjera masiva, cabe dudar de que el Gobierno fuese capaz de impedir una nueva insurrección separatista. Por fortuna el independentismo catalán no está en condiciones de repetirla, pero difícilmente encontrará una ocasión más propicia frente a un Ejecutivo colapsado en clara trayectoria de salida. Con el sanchismo en plena descomposición, las elecciones virtualmente perdidas y buena parte de su dirigencia pendiente de las investigaciones de la Justicia, España es ahora mismo un país indefenso frente a un ataque exterior y eventuales tentaciones internas de desestabilización política.
El tramo final de una legislatura agónica augura sacudidas desesperadas por parte de un presidente capaz de desdeñar en público la legitimidad de la alternancia y de utilizar al jefe del Estado como diana de sus maniobras de propaganda. La crisis ceutí se ha convertido en el punto de no retorno -como lo fue el “procés” para el marianismo”- de un mandato cuya siempre escasa autoridad ha quedado triturada en el fracaso de la prevención, contención y gestión de la avalancha.
Es muy probable, sin embargo, que la inminencia del fin de ciclo provoque espasmos susceptibles de zarandear las vigas del sistema que aún quedan a salvo. Los recientes dardos contra la Corona no son improvisados: forman parte de un plan de resistencia y de confrontación destinado a extremar la polarización al grado máximo. Sánchez no está dispuesto a dejarse derrotar sin jugarse a fondo las últimas bazas que tenga a mano, y el peor de los casos parece dispuesto a dejar un legado de tierra quemada a sus adversarios”. Ignacio Camacho en el “Abc”.
14.- “Da igual lo que diga Pedro Sánchez”: “Con suerte, nos acabaremos enterando de cómo se produjo esa cadena de errores. Faltan los detalles, pero hay algo seguro: las explicaciones del Gobierno son falsas. Lo sabemos los ciudadanos y lo sabe el Gobierno. En la lista de culpables oficiales de lo que Pedro Sánchez denominó “una violación de nuestra integridad territorial” antes de irse de vacaciones figuran el Rincón de Ademuz, Macondo, el condado de Yoknapatawpha y el barrio zaragozano de Montemolín, mientras que Marruecos es un socio fiable: como de costumbre, conviene entender lo contrario de lo que dice el Ejecutivo. Pero el truco no vale siempre. Las versiones que han dado los distintos ministerios son incompatibles.
En un momento digno de Gila, el ministro del Interior ha exigido al director de la Policía que aclare si el cuerpo tiene información de que Marruecos estuvo tras el asalto masivo a Ceuta. Se lo pide por carta, como corresponde a este tiempo. Las cifras de migrantes ilegales en Ceuta que da el Gobierno no son fiables, quizá porque sale mejor no contarlos. Es una costumbre. Se dan estimaciones falsas en asuntos como la regularización de inmigrantes, pero también con los años del reinado de Felipe VI: el asesino de De Quincey que deja de saludar al vecino.
El presidente dice que en democracia la alternancia está bien, salvo cuando él está en el poder, y que quien tiene competencias exclusivas tiene también derecho a vacaciones, mientras en Ceuta se retrasa la apertura de los colegios y hay niños que llevan semanas sin salir de casa. ¿Qué importa lo que diga? Su palabra hace mucho que no vale nada, y a estas alturas no queda nadie que no lo sepa”. Daniel Gascón en “El País”.
Ante el secreto a voces de la participación o la connivencia marroquí no hay ninguna reacción y la respuesta oficial del Reino de España no se produce ni a través de la diplomática formula de la enérgica protesta.
Todo el mundo está volviendo de nuevo los ojos al espionaje que, a través del “spyware” Pegasus, sufrieron varios miembros del Gobierno, entre ellos el propio Sánchez y los ministros de Interior y Defensa.
En ese entorno, asusta pensar en lo que pueden estar haciendo con un Pedro Sánchez, rendido a su amoralidad y a todas sus vanidades y ambiciones, y que tiene abiertas multitud de heridas en las que hurgar. Siendo así es muy fácil unir la línea de puntos y completar el silogismo, y si la condición corruptora de Marruecos opera como premisa mayor y la vulnerabilidad de Sánchez como premisa menor, la conclusión inferida son las concesiones y la rendición a los intereses y aspiraciones del rey Mohamed VI, que quiere pasar a la historia por haber conseguido arrebatar a España algún territorio y que sabe que no va a encontrar unas condiciones mejores”. Ignacio Centenera en “Ok Diario”
16.- “Quien pueda hacer, que haga”: “Cada crisis o catástrofe que acontece desde que Sánchez usurpó corruptamente el poder tiene un denominador común: la nada, optar por el marianeo como concepto, lo que Rajoy hacía ante cada crisis sobrevenida, pero sin la vertiente psicótica del actual inquilino monclovita.
Y ahora, con la invasión, Sánchez y sus apóstoles se van de vacaciones y hacen simulaciones en chanclas mientras Ceuta sigue invadida por morabitos contaminados. En la España anestesiada y bobalicona, hay quién compra la invasión de Ceuta y la prioridad de atender a los invasores antes que proteger a los invadidos, de ayudar a los que contagian antes de aislar a los posibles contagiados, de mantener a los que llegan antes de garantizar el bienestar de los que contribuyen y cotizan.
Por eso, hay que empezar a actuar: ayudando primero a los ceutíes encerrados en sus casas por la inacción consentida del gobierno socialista. Segundo, llevando a los invasores a las casas y domicilios de quienes los han traído aquí, no solo políticos con cargo y nombre, sino también hacia todas aquellas organizaciones que se siguen lucrando del negocio de la inmigración.
Tercero, señalando a quienes contribuyen a mantener un sistema ruinoso que sólo alimenta al mediocre improductivo a costa del trabajador, empresario o autónomo saqueado.
Cuarto, impidiendo que los responsables de tanta desidia, corrupción, robo y cachondeo paseen tranquilamente por las calles; que sientan el miedo que su impunidad política no parece reconocer. Y si nada de esto funciona, tomando la Moncloa como en su momento se tomó la Bastilla; sólo así se acaban con los tiranos. Así que, dejemos el qué por un día y empecemos a pensar en el cómo. El que pueda hacer, que haga”. Fran Carrillo en “Ok Diario”. El firmante fue parlamentario andaluz y senador en representación de Ciudadanos, el partido impulsado por Albert Rivera que venía a regenerar la política española. Ahora, secundando la consigna filogolpista de José María Aznar, propone tomar la Moncloa como se tomó la Bastilla…
17.- “Martínez o creerse Supermán”: “Las andanzas orgánicas de Carlos Martínez desafiando todo lo que se menea de Moncloa para abajo traerán consecuencias. Sobre todo para él. Su alianza atolondrada, contra viento y baronías, con la fracasada Enma López, del clan Cerdán, derrotada en las primarias de Madrid por la vallisoletana Reyes Maroto, seguirá trayendo cola. Martínez anda pidiendo árnica después de alardear de que su amiga iba a ganar a quienes trataron de hacerle entrar en razón y que no acudiera al aquelarre de Enma López, en el que el protagonista ha acabado por ser él.
Es lo que tiene vivir eufórico y levantarse cada mañana creyéndose supermán. No haber salido todavía del cascaron de Soria y pensar que se puede andar, escobilla en mano, subido al papamovil, mientras el subdelegado del gobierno y el guardia civil de jornada le reían las gracias contra la seguridad del tráfico. Martínez estaba acostumbrado a ganar en las urnas de Soria. Llegó a Castilla y León y Mañueco le enseñó a perder. Mañueco siempre alardeando de los resultados educativos de PISA (con garbo).
El de Soria es implacable, opción que apoya en primarias, opción que va al foso. Tres de tres, de momento. Es más infalible que La Cuneta de Castilla. Veremos cómo sale de este atolladero. Ya hay quien sospecha en el PSOE que la plaza de senador autonómico de Tudanca la quiere para sí, a imitación de lo que ha quedado de la andaluza María Jesús Montero tras pasar por el trillo electoral de Juanma Moreno, o antes Lobato, en Madrid. ¿Estrambótico? Cosas veredes.
El caso es que todo lo que le concierne al PSOE CyL lo lleva de su cuenta, con sigilo, y sin dar explicaciones a los que mandan, por arriba, por abajo y por los lados. Miente más que habla. Martínez es una cooperativa en sí mismo, a imitación de su proceder durante 19 años en Soria. Cualquier día el resto se harta y se encuentra como Julio Villarrubia, de patitas en la calle. Por la vía ejecutiva, como llegó de la mano de Cerdán”. Regalado en “El Mundo de Castilla y León”. Enésima andanada del “alter ego” de Saulo Lacustre contra el líder socialista en Castilla y León. Lacustre respira por la misma herida de siempre: no perdona a su otrora admirado alcalde de Soria su apoyo a la reforma de la Ley de Publicidad Institucional. Y es que, como dice -refiriéndose a otros, claro-, el propio Regalado, los billetes son los billetes (en ese caso los que la Junta enchufa a la cuenta de resultados del medio que dirige).
18.- “Banda de ladrones”: “El presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, ha logrado cerrar el círculo. El obispo vallisoletano ha logrado que la extrema derecha y el populismo gubernamental le presenten con cuernos y tridentes en medio de las llamas del infierno. Alguien podría pensar que el prelado vallisoletano es un profesional de meterse en charcos buscando protagonismo, un escaño en el Congreso o un butacón de tertuliano den la televisión pública, pero nada más lejos de la realidad.
No es nuevo ni intención de Argüello que la Iglesia haga suya la defensa del pobre y del inmigrante como tampoco lo es que afirme sin remilgos que la dignidad humana se extiende desde el útero materno hasta el último aliento de la vida. Solo la ignorancia o la mala intención pueden pervertir esos principios del cristianismo, que, como todo en la doctrina católica, se resumen en que amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.
Salirse de ese paradigma será merecedor de estatuas ecuestres nacionalcatolicistas o de salvaconductos de progre como los que ahora desde la política se pretenden erigir o imponer a quien hable legítimamente en nombre de la Iglesia. En definitiva, izquierda y derecha se afanan en explicar a los católicos a qué partido deben votar mientras les niegan el derecho a pensar porque si piensan es que están politizados.
Es paradójico que la libertad sea una condición más accesible a quienes establecen su fe dogmática como principio vital que a quienes ven sometida su ideología a los argumentarios de un partido político.
La Iglesia ha de abstenerse de cualquier veleidad partidista pero no por eso ha de renunciar a mostrar su doctrina sobre cómo debemos conducirnos como seres humanos, eso se llama apostolado y nada tiene que ver con afiliarse a ningún partido político”. David Frontela, contertulio de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en el “Abc” (edición Castilla y León).
19.- “Los secuaces devoran al PSOE”: “Indigna la frivolidad y el simplismo con que se despacha, desde determinados medios y portavocías políticas, la sentencia del Tribunal Supremo del caso de las mascarillas, por el que ha sido condenado a 24 años de prisión José Luis Ábalos, exsecretario general del PSOE de Pedro Sánchez y exministro de Fomento. (…) Aburre el cacareo incesante de quienes atribuyen condenas como la descrita a conspiraciones golpistas desde el más alto tribunal de nuestro sistema judicial. Que para conspirar no habría falta ser tan exhaustivo ni “farragoso”.
También aburre y preocupa mucho la perspectiva de los que califican a Víctor de Aldama de corruptor necesario y, por tanto, de inductor de todas las tropelías, estafas y malversaciones de José Luis Ábalos y de su otro secuaz, Koldo García, el que todo lo grababa. No es comparable la responsabilidad de uno y de otros. Plantearlo así es como si calificar lo que negociaban Koldo y Ábalos hablando de Ariatna y Carlota, fuese culpa de que, sobre todo la segunda, según Ábalos dijo y registró Koldo, se enrollaba “que te cagas”.
(…) Es todo repugnante y vomitivo. El Gobierno, por supuesto, pero también cualquier militante del PSOE, cualquier cargo, hasta el más eventual de sus votantes debería juzgar lo sucedido sin paños calientes, sin apostillas, sin circunloquios justificativos ni edulcorados. Solo los hechos probados de este caso, con el tráfico de influencias en el centro de la organización criminal. Son suficientemente explícitos y graves como para que el presidente Sánchez no solo convoque elecciones, sino para que, por vergüenza torera y responsabilidad cívica y política se orille definitivamente”. Ángel Ortiz, director de “El Norte de Castilla”. Una sola puntualización, caro Angelo: Ábalos nunca ha sido secretario general del PSOE. Supongo que ha sido un mero lapsus, y no un burdo intento de elevar al grado máximo su antiguo cargo orgánico.
20.- “Vito Quiles no es el héroe que merecemos, pero sí el que necesitamos”: “Opina Juan Soto Ivars que Vito Quiles trabaja inadvertidamente para el PSOE; al Gobierno le viene fenomenal tener un antagonista que le permita azuzar el fantasma de la turboextrema ultraderecha, lo único que Saunamán puede ofrecer ya a su menguante base de fieles, anhelantes de algo a lo que poder aferrarse después de la infinita sucesión de escándalos, imputaciones y condenas del último par de años.