viernes, 9 de octubre de 2026

PERLAS DE LA FACHOSFERA PATRIA

 (o a ver quién la dice más gorda y/o insulta 

de manera más burda)

1.- “Yo maté a Maricarmen”: “Yo maté a Maricarmen, o eso se desprende de las acusaciones que recibo de la izquierda. La maté cuando entrevisté a su casero, que decía que era un cargo y que había abusado durante décadas de los propietarios de la casa gracias a un contrato de renta antigua. Me llaman asesino por las redes y también por Whats.App algunos amigos que, ahora que lo pienso, quizás no lo fueran tanto.

 Acepto los cargos. Sigo creyendo que a la pobre Maricarmen Abascal la seleccionaron para ser la infeliz protagonista de un tenderete político que iba a dar gloria a mucha gente a su costa. Lanzar a una mujer de su edad al estrellato, convertirla en el centro de los comentarios de un país entero y aconsejarla de tal manera que la Policía acabara rompiendo su puerta me parece un consejo temerario.

 Consternada por la partida de su mártir republicana, la rosa número catorce, la izquierda marcha en un sentido funeral de banderas, sentimentales e irrebatibles. A ver quién es el que disiente de una amable viejecita. Obviamente, dudar de que existan inquilinos buitre como la difunta no supone desearle la muerte, como es natural. Lo cierto es que quienes mataban a la gente con un tiro en la nuca por sus ideas son los socios del Gobierno.

Por las redes he recibido muchas lecciones de buenos sentimientos de gente que me desea la muerte, que pone banderillas a mis hijos y a la que le gustaría verme arrancados los ojos. Gente que verbaliza que quisiera verme bajo tierra. Y, sin embargo, no pita a la maquinita del odio de Moncloa que salta cuando recomienda comer cinco piezas de frutas al día. Eso sí que es un ataque a la democracia: no que haya ministros que señalen como bazofia humana a periodistas que disienten, como es mi caso”. Chapu Apaloaza en el “Abc”. Lo que faltaba por ver: el provocador “Chapu” presentándose como víctima…


2.- “Plañideras”: “Hay muertes que no exigen un forense, sino un director de escena. Con el último aliento de Mari Carmen (escribo con todo respeto por la fallecida), no se ha abierto un testamento, sino la taquilla, y nuestra clase política ha corrido a los camerinos a empolvarse la nariz. Mari Carmen, el musical: Echen un ojo a las redes para aprenderse la coreografía: desde Moncloa a Podemos y sus adláteres han encendido los focos de la consternación más esperpéntica.

Todos desplegando sus dotes interpretativas en las redes por el tuit más compungido, quién le pone el emoji del corazón más gordo, a ver quién se lleva el Goya al Mejor Duelo de Reparto, y quién capitaliza mejor la lágrima de cocodrilo, el moco y el último aliento ajeno.

 Sánchez, el mismo al que Mari Carmen suplicó auxilio por carta hace un año frente a un muro de silencio, señala ahora la pérdida “como propia” (le ha faltado pedir su parte de la herencia); Irene Montero escribe: “No es una muerte, es un asesinato”; Rufián aporta “Qué hijos de puta”. ¿Quiénes, Rufián? La orfandad de ese insulto -el mundo de los buenos y malos, comentario rastrero de mosquito dicotómico- lo dice todo. Hay muertos de primera, que cotizan al alza en las encuestas, y muertos que es mejor barrer debajo de la alfombra porque estropean el relato.

 

En la Roma antigua se alquilaban plañideras: mujeres que, por unas monedas, se arañaban los ojos detrás del féretro de un desconocido que les resbalaba. Era un oficio honrado. Cobraban por llorar y lloraban lo que cobraban. La política española ha heredado el oficio y le ha quitado lo único que tenía de decente: la factura a la vista”. Carla de la Lá en “OkDiario”. (La misma que el otro día dijo en Telemadrid que Pedro Sánchez le parece “hostiable”)



3.- “¿Quién mató a Maricarmen”: “Los acontecimientos se han precipitado y todo ello ha sido gracias a Maricarmen. Su drama personal era la chispa que necesitaba la izquierda para reactivarse y lo ha hecho de la peor manera posible: dejándose llevar por los grupos más extremistas y por la demagogia.

Tras conocerse la noticia de su muerte, cientos de personas, muchas de ellas acampadas en Sol, se desplazaron hasta el Congreso al grito: "No es una muerte, es un asesinato". Fue el mismo slogan que utilizó Irene Montero en  X. El portavoz de ERC,  Gabriel Rufián, fue más soez: "Hijos de puta". Por su parte, el Sindicato de Inquilinas, que ha sido el protagonista de la movilización, ha acusado a "los rentistas" del asesinato de Maricarmen. El PSOE y el Gobierno no han llegado a tanto, pero la han puesto como ejemplo de la lucha por la vivienda.

 Fue el Gobierno, no hay que ser un lince para darse cuenta, el que animó a los sindicatos a convocar la huelga general. Yolanda Díaz y sus compañeros de Sumar le advirtieron al presidente de que ellos iban a apoyar la movilización y, de nuevo, Sánchez no se quiso quedar atrás. Se han roto así todos los esquemas lógicos, la demagogia se ha impuesto por mayoría absoluta.

"Asesinato", gritan en la calle. Pero, ¿quién mató a Maricarmen?. Si alguien piensa que su muerte no ha sido fruto de su edad y de su deterioro físico, ¿por qué no lo denuncia ante un juez? Algunos de los que ahora la lloran, de los que dicen tener "roto el corazón", pudieron hacer algo más que lamentarse porque han estado en el poder durante mucho tiempo. Hay algo peor que los fondos buitres: los políticos buitres. Casimiro García Abadillo, director de “El Independiente”.



4.- “Manual del perfecto huelguista oficial”: “Una huelga oficial tiene ante todo un carácter ontológico: no se convoca contra alguien por lo que ha hecho, sino por lo que es. Por eso, Pedro Sánchez será el único que no ha sufrido un paro general tras ocho años de Gobierno y Alberto Núñez Feijóo ya tiene su primera huelga antes incluso de haber llegado al poder.

Una huelga oficial es un acto preventivo, pero no pretende evitar nada. Es antes una profecía que una advertencia. Una sentencia anticipada, quizás. Funciona como un simulacro de lo que vendrá y por tanto sirve como adiestramiento. Ha provocado cierto escándalo la fecha. No hay razón. No es más grave atizar una movilización vertical a dos días del comienzo de la campaña que utilizar la sede del Ejecutivo como escenario de un mitin político o colar decretos propagandísticos por la puerta de atrás de un Congreso que ha sido disuelto. La campaña también se hace las calles.

Sí hay algo perverso en lo que se refiere a la financiación del acto electoral del 11 de noviembre. Lo convoca y lo disfruta el poder, pero la factura corre a cargo del tejido productivo. Es como un impuesto político sobre la actividad económica. Ese día las empresas sufrirán el absentismo y algunas, ya veremos cuantas, tendrán que parar, sometidas a la violencia coercitiva de los piquetes. Véanlo como una donación involuntaria a la campaña de los partidos del Gobierno. Un gravamen, o sea. Y no se queje, usted, que es el sufrido dueño de un pyme, porque todo esto lo hacen por su bien”. Rafa Latorre, director de “Más de uno” (Onda Cero) en “El Mundo”.


5.- “El ruido y la furia”: “El ruido y la furia, hasta incendiar la calle con enfrentamientos y algaradas, es el principal argumento de Pedro Sánchez para intentar salvarse «in extremis» de una cantada catástrofe electoral y su definitivo fracaso personal. En situación tan desesperada todo vale. A río revuelto, ganancia de pescadores. Fracasos como el de su política de vivienda, que ha empeorado la habitabilidad hasta límites intolerables durante su mandato, pretende darles la vuelta con acampadas, huelgas políticas, decretos espurios y aprovechamiento indecente de la muerte de una pobre anciana.

 Todo sirve para fomentar el enfrentamiento de dos bloques irreconciliables que nos devuelvan al desolador paisaje guerracivilista. No es extraño que ante la acreditada falta de escrúpulos políticos y morales del personaje, sus adversarios duden de la limpieza electoral y sospechen de Correos y de la «ley de nietos».

La mafiosa actuación desde las cloacas del PSOE contra la juez Biedma, instructora del caso del hermano del presidente, demuestra hasta qué bajos fondos ha caído la política del sanchismo. Habrá que ver hasta dónde alcanzan las responsabilidades políticas y penales.

 La estrategia del presidente consiste en falsificar la realidad y ganar el «relato». Se va a incendiar la calle con la ayuda de los sindicatos verticales, los activistas de extrema izquierda y los medios de comunicación sometidos al «régimen sanchista». No es seguro que la agitación -el ruido y la furia- dé esta vez el resultado apetecido, sino todo lo contrario. Parece que la sociedad está cansada de enfrentamientos y sobresaltos. Aspira a un poco de calma, a cambiar, dar un descanso, en política, al pensamiento dialéctico y recuperar el consenso constitucional”. Abel Hernández en “La Razón”. 


6.- “Todo el mundo tiene un plan hasta el primer guantazo”: “En esta ocasión, Sánchez tiene dos propósitos, uno oficial y otro no declarado pero admitido sin demasiados tapujos por su círculo de pretorianos. El primero consiste, como es natural, en mantenerse en el poder a sabiendas de que las probabilidades de conseguirlo rayan en las de un milagro. A partir de ahí entra el Plan B, centrado esencialmente en obtener un resultado decoroso que evite el descalabro y le deje alguna opción de conservar al menos el liderazgo partidario.

 En ambos casos no varía la estrategia: se trata de absorber el espacio de la ultraizquierda por el método de subrogar sus propuestas. En esta fase estamos desde que el desahuicio de la anciana Maricarmen encendió en la Moncloa las luces de emergencia. Un discurso de populismo desaforado que incluye la intervención en el mercado de la vivienda, la descalificación del Parlamento y un clima de agitación callejera que los sindicatos se encargarán de calentar con una huelga.

 Los asesores le han dicho al presidente que aunque esa vía no le alcance para reeditar el bloque de investidura podría permitir que su papeleta sea la primera fuerza si el PP continúa estancado frente al crecimiento de un Vox favorecido por el clima de polarización extrema. El esquema contempla un escenario donde Pedro pueda desplegar una oposición de trinchera que desestabilice y acorde el previsible mandato de las dos derechas, facilitándole, como a Trump, una vuelta triunfal con los laureles de César.

Mike Tyson decía que todos sus rivales salían con un plan hasta que recibían el primer puñetazo y el diseño táctico que habían diseñado se venía abajo”. Ignacio Camacho en el “Abc”.

 

7.- “Let Feijóo be Feijóo”: “Resulta arriesgado para la izquierda plantear las elecciones como un plebiscito entre avance o retroceso cuando le entregas la dirección de la campaña a María Jesús Montero y retorna a nuestras vidas Carles Puigdemont. Por muy voluble que se haya demostrado el ¿ideario? del candidato del PSOE, parece difícil presentar el afilado exoesqueleto que tensa la piel cetrina de Pedro Sánchez como una opción de futuro. Como el líder que encarna el cambio.

 Con esa hemeroteca de la que usted me habla en la mano, es verdad que Pedro Sánchez siempre termina representando lo contrario de Pedro Sánchez. Pero quizá los españoles se hayan hartado precisamente de tan estresante fluidez. De la frenética agitación de cubiletes. Del relato de cinco pistas simultáneas. De la jugada maestra dentro del golpe de efecto encerrado en una ventana de oportunidad.

Quizá lo que anhela el personal es una vuelta al orden. Un poquito de jodido sosiego. Si esta premisa es cierta, la derecha no tendría que romperse demasiado la cabeza durante la campaña: le bastaría con parecerse a su propio estereotipo, volver verosímil una promesa aliviadora de restauración. Porque nadie está mejor que en 2018, fuera de inversores chinos y tertulianos de Telepedro.

Desde aquella moción de censura que venía a regenerar la democracia, por lo demás, hemos conocido modalidades de corrupción que desbordan el catálogo de Netflix, desde ponerle piso a la puta de un ministro encarcelado hasta tentar a un clan de narcos para asesinar a una jueza. España está material y espiritualmente peor que en 2018. Por eso los muchachos de Génova deberían limitarse a dejar que Feijóo sea Feijóo, con sus 65 años y sus tres décadas de experiencia gestora”. Jorge Bustos en “El Mundo”.

 

8.- “Un regusto amargo”: “Milito en el grupo de españoles que sienten el regusto amargo de que este Gobierno les está engañando. No veo a mi alrededor el sentir general de apoyo a la huelga que dice Bolaños, ni tampoco la satisfacción general por el decreto sobre los alquileres.

 A lo mejor me equivoco, y las iniciativas últimas de Sánchez cumplen escrupulosamente los requisitos legales. Pero ese regusto amargo sigue ahí, porque a nadie le tranquiliza que su país, en periodo electoral, esté en manos de un gobernante que ha dado argumentos sobrados durante años para fiarse poco de él. Estos días, más que nunca, un número considerable de españoles siente inquietud, tristeza, ante la certeza de que manda un hombre capaz de todo, absolutamente de todo, para mantenerse en el poder.

En el PSOE hay euforia pensando que la combinación del "caso Maricarmen" -cuánta falsedad, cuánta manipulación- con la huelga general -cuánta falsedad, cuánta manipulación para legalizarla y presentarla como respuesta a un problema laboral- les dará resultado, pero es de una desfachatez que cabrea a quienes defienden que los ciudadanos merecen un gobierno que no mienta, como decía Rubalcaba. 

La campaña electoral da miedo. Escucharemos a los sanchistas repetir hasta la saciedad que hay que salvar a España de la ultraderecha. Pero ahora mismo son más los que quieren salvar a España de la ultraizquierda que se mueve alrededor de Pedro Sánchez. Esa ultraizquierda, con Sánchez a la cabeza, tirará a degüello contra un Feijóo que puede ser presidente. Los sanchistas tratarán de impedirlo como sea. Por las buenas… o por las malas”. Pilar Cernuda, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en “The Objective”.


9.- “Dale una oportunidad”: “La política española vive una fase delirante. Los críticos de Pedro Sánchez se paralizan ante su habilidad táctica, y sus defensores, cuando sugieran las razones del adelanto, ni se plantean que entre ellas esté el bien del país. La huelga general se convoca contra la oposición y no contra el Gobierno. El presidente que debe su legitimidad al Parlamento dice que el Parlamento pisotea los derechos de la gente y ahora se preparan trapicheos antidemocráticos contra el Parlamento.

 La candidatura del presidente da a las elecciones un carácter plebiscitario; libra a la oposición de presentar propuestas, en el caso de que tuviera alguna; obliga al Gobierno a inverosímiles contorsiones para defender un proyecto zombi. Pero el “déjà vu” es un espejismo y el agotamiento no debe desanimarnos. Otra legislatura de Sánchez ayudará a erradicar la pobreza infantil en España, o a que siga al frente de la UE. Y puede ser el fin de la corrupción, esa lacra. Podremos impedir que se usen las empresas públicas y la Administración para colocar a amantes, familiares o colegas. Resultará imposible que emisarios de partidos acosen a jueces o chantajeen a fiscales. Evitaremos que se intercambie impunidad por votos.

 El presidente revertirá la colonización de las instituciones. Se acabaron los exministros en el Tribunal Constitucional, el Banco de España o la Fiscalía, y los secretarios de Estado de Comunicación al frente de la agencia Efe. RTVE será de todos. Cuatro años más permitirán a Sánchez regenerar la democracia Su prestigio en el exterior hará que nuestras fronteras se respeten, e impediremos tragedias como la de Melilla en 2022 o la de este verano en Ceuta”. Daniel Gascón en “El País”.


10.- “Nietos, perroflas y zampagambas”: “Ocho años después, tiene el zurrón vacío, la cuenta de resultados en números de espanto, la popularidad por los suelos y su horizonte personal al borde de las rejas. Tan sólo tres añagazas fulleras para eludir el desastre. Son recursos zafios, zarrapastrosos, entre coléricos y desesperados, que llevan el estigma del perdedor. Primero los nietos, o tataranietos, o vecinos y conocidos, pendientes del Supremo, dos millones que quedan fuera del censo pero 400.000 ya aprobados y activados.

 Luego están los zampagambas, ocho años sin abrir la boca, sin decir ni mú de los fijos discontinuos, de la manipulación de las cifras de desempleo, de los salarios de pena, de la política económica ruinosa, del sudor angustiado de los autónomos y de los trabajos basura sin recompensa. Sordo y Pepe, los jefecillos de Coco y Ugeté, las Pili y Mili del langostino, las costureras de Yoli, la vergüenza del recio sindicalismo que ya murió, anuncian ahora una huelga general contra la oposición. Lo nunca visto. Tan ridículo que roza la herejía.

Y finalmente los perroflautas, los pijoprogres, los nenes de papá que un día acampan en la puerta del Sol en Madrid y el siguiente prenden fuego a la Plaza Urquinaona en Barcelona. Mucho ruido y furia. La purria de la ultraizquierda escacharrada, empeñada en meterle miedo a la derechita, de la que provienen. La carrera de Sánchez hacia su reelección será un rosario de trampas, una colección de embustes, un denso espejismo de trolas, aliñado con crispación y borrokadas”. José Alejandro Vara en “Vox Populi”.


11.- “Derogar, reconstruir, desinfectar, devolver y no olvidar”: “La única razón de la convocatoria, como la única de la amnistía -alfa y omega de la legislatura-, ha sido su supervivencia. Otro clásico de la política y de la vida, pero jamás con una obscenidad comparable.

 La comparecencia incluyó también una representación precisa del carácter fraudulento de Sánchez. El ámbito institucional elegido hizo de su primer mitin de campaña un esperpento de beligerancia grosera. Y Moncloa lo remató luego con el anuncio de que presentará para su convalidación en la Diputación Permanente los decretos que una legítima y absoluta mayoría parlamentaria le negó.

De modo que el presidente ha mantenido el tipo hasta el final. Otra cosa es el tipo. Una perseverancia tan obstinada obliga al próximo gobierno a ser particularmente delicado con la memoria de estos años y especialmente con la figura de Pedro Sánchez. Por supuesto que ese gobierno habrá de derogar leyes, reconstruir las instituciones, desinfectar la conversación pública y devolver el sentido común -común- a las decisiones. Pero conviene que todo eso se haga teniendo al lado una relación pormenorizada, fácticamente indiscutible, de lo que han sido estos 3.047 días, hasta hoy contados.

Los trabajos del próximo gobierno pueden ser titánicos, pero su guion está escrito al dorso de esa relación. Nunca fue más útil hacer lo contrario. En cualquier dominio de la gestión. La memoria, sin ir más lejos. Y la necesidad, que ha de ser inmediatamente atendida, de dedicar una calle en Tetuán a Pedro Sánchez Pérez-Castejón (Político) para que las generaciones actuales y futuras no olviden nunca quién fue”. Arcadi Espada en “El Mundo”.


12.- “Cortinas de piedra”: “En mi tierra las cortinas son de piedra. En Sayago, el granito se abraza con las encinas en una arquitectura limpia, ancestral. Son muretes levantados bloque sobre bloque, sin más argamasa que su propio peso. Las cortinas de piedra zamoranas no engañan a nadie; delimitan lo sagrado, lo propio.

 (…) Qué lejos queda esta nobleza de esas otras cortinas que se urden en Madrid, a pleno Sol, que no son piedra, sino humo. Cortinas orquestadas a golpe de titular y humanidad a la carta, según para quién. No se tapa una injusticia, ni se borra con decretos populistas para lavar la inacción de años. Humo diseñado para no mirar hacia el sur, donde España sangra por su costura más frágil.

 Mientras la opinión pública se distrae con la utilización política del drama de los desahucios, al otro lado del Estrecho la realidad aprisiona a Ceuta. Una presión fronteriza que no cesa; una prisión para sus 85.000 ciudadanos, para miles de “maricarmenes” que no pueden salir de sus casas desahuciados. Una embestida silenciada, de la que no se habla, no sea que al estamento oficial le rompa el relato.

 Somos gente de frontera y brazos abiertos, como los ceutíes. La soberanía no se defiende a golpe de batukada, con esa bruma tóxica que nos adormece, sino con la firmeza del granito. Como a los vulnerables, a la juventud, a los pequeños propietarios. Lo sagrado.

 Llegará el día en que la humareda se disipe -el humo, como la tormenta, siempre escampa- y descubriremos, con estupefacción de los ingenuos, que la cortina que protegía nuestro suelo, nuestra gente, ha quedado reducida a escombros. No habrá entonces fumata que reconstruya lo que dejamos caer por no mirar”. Ana Pedrero, contertulia de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en el “Abc” (edición Castilla y León)


 13.- “Me gusta ser traidor”: “Tras el revolcón sufrido con los dos decretos Maricarmen -uno para la extrema izquierda y otro para la izquierda extremísima-, ¿para que se retiró el viernes a la Moncloa el amo indiscutible de las Españas? Cualquier demócrata habría dimitido o convocado elecciones en el acto. Él, no. Esta falta de lucidez era la última prueba a la que sometían los dioses a todo sicofante -del griego higo y traficante- que se pasaba por las humanas criadillas las leyes, la justicia, la moral, el lenguaje, la verdad y los altos designios de la divinidad.

 Que el déspota de las Españas, en el culmen de su demagogia lingüística ha perdido la chaveta inducido por los dioses, no cabe la menor duda. Lo constatamos en su penúltima comparecencia en el Congreso. Vino a confirmar lo que algunos escribimos cada semana: que es un traidor. Pero esta vez chupándose los dedos con lujuria filológica como traficante en higos: “Me gusta ser un traidor”, concretó. “¿A quién? A los fondos buitres que especulan con la vivienda. Pue sí. Me gusta ser traidor a ese tipo de intereses. ¿Qué quiere que le diga?”. Pues nada, que eres un majagranzas como mínimo.

 La clave reside en esta pregunta decisiva y de altísima filología sanchista: ¿Qué entiende como traidor este traficante en higos con 17 saunas como 17 autonomías? Esta cuestión quedó dilucidada en la respuesta que dio a sus señorías el miércoles pasado: el término traición ha cambiado de bando y, por lo tanto, de significado. Ahora es traidor lo que el tirano entiende como “fondos buitre”, y que ni siquiera acierta a definir en sus dos reales decretos. ¿Serán fondos buitre -pregunto con reserva- lo que se publicó el viernes 2 en los medios asegurando que Sánchez & Begoña poseen ocho inmuebles más lo que venga?”. Antonio Piedra, el sempiterno e inmarcesible octogenario director de la fundición “Jorge Guillén”, en “El Mundo de Castilla y León”.

 

14.- “También esta acampada pasará”: “Para el caso también nos vale otro título, esta vez el de una breve pero memorable novela de Milena Busquets: “Todo esto pasará”. La frase sirve para cualquier circunstancia, pero sobre todo para el presente de nuestro debate político. No solo pasará la acampada. Pasará la emergencia habitacional. Como pasaron la migratoria y la humanitaria de Ceuta, aunque allí se siga sin poder vivir en paz. Como quedó olvidado Ábalos o el fiscal general del Estado. Como olvidaremos las joyas imponibles y carísimas de Zapatero.

 (…) Porque dentro de pocas semanas estaremos hablando de una nueva crisis de deuda mundial. O de una escalada bélica en Oriente Medio. O de la extinción de la humanidad por parte de chatbots súper inteligentes. O del próximo episodio judicial que atenace las expectativas del PSOE de reeditar su gobierno.

(…) En PP y Vox conocen que la vivienda es un problema serio, por supuesto, pero también que no va a movilizar votos a favor del PSOE. Saben que quizá servirá para alimentar el activismo en la extrema izquierda. Y saben que, en todo caso, va a crear la ilusión de un nuevo marco en el relato del Gobierno que le dé expectativas de recuperarse en las encuestas. Más agonía.

Para Pedro Sánchez ha sido otra moneda que lanzar, más argumentario con el que surfear los próximos meses, oportunidades nuevas de que surja un cisne negro que le permita resucitar cuando, nunca antes de las municipales, convoque elecciones. Ni loco lo hará después del rechazo de los decretos. Yo ya me he apostado una comida en El Trigo a que no. Otra persona que sabe mucho, pero mucho, de elecciones, me aseguraba textualmente: “No creo que se equivoque tanto”. Claro. Porque se trata de surfear”. Ángel Ortiz, director de “El Norte de Castilla”. Como profeta no tienes precio, Angelito. Eso sí, reconozco tu buen gusto gastronómico.


15.- “El postmaricarmenismo o una izquierda prebélica”: “Efectivamente hay un país antes de Maricarmen y otro después. Y estamos en el primer otoño “postmaricarmenista”, es decir en el otoño 1 después de MC. (…) Los diputados socialistas aprovechaban para hacerse fotos de grupo en la bancada. Se diría que querían guardar un recuerdo de la que podría ser su última sesión. Y a apenas unos metros de esa foto, la plaza de las Cortes tomada por manifestantes con pancarta que decían “Queremos vivienda ya”. Aunque lo que querían decir es “Queremos que los ancianos nos den la casa en la que han invertido toda una vida de trabajo y ahorro para dárnosla gratis a nosotros ya”. Que suena peor, pero es lo mismo.

 Y, en realidad, esa estampa era la más interesante, porque la inmensa mayoría de los diputados seguía con sus móviles lo que sucedía fuera, con más interés que lo que sucedía dentro. Que básicamente eran salidas de tono y tono prebélico por parte de la izquierda, que más que en un debate parecía estar en una incitación a la violencia contra el discrepante. En este sentido, especialmente fanático y violento el discurso de Pisarello, para no variar. Y Laura Vergara, diputada de Sumar por Zaragoza, gritando e insultando desde su escaño.

 Tras la votación y correspondiente derogación de los decretos, Isabel Rodríguez y Bustunduy se daban la vuelta para insultar de nuevo a la bancada popular, responsabilizándoles de lo que pudiera pasar y llamándoles sinvergüenzas. Frente a la democracia liberal y la soberanía nacional nace la izquierda prebélica. Que es la de siempre, pero transitando al “postmaricarmenismo”. Y rodea el Congreso como el trumpismo. De momento, sin cabezas de bisonte. Sólo de chorlito”. José F. Peláez en el “Abc”.


16.- “Nos gobierna una mafia criminal”: “Confiemos en que hoy la sensatez tome asiento en el Congreso y una mayoría suficiente tumbe los dos decretos que el Gobierno, al parecer, redactó en una tarde de borrachera sectaria. De salir adelante -gracias a que la gente de Puigdemont se dispare en su propio pie- todos aquellos que estén rozando la vulnerabilidad ya se pueden ir despidiendo de tener al alcance una casa de alquiler.

Pero eso al gobierno mendaz de Sánchez le importa poco porque estos decretos no son un arma para solucionar el problema de viviendas y todo lo que le concierne; son un instrumento para la agitación, la división, para espolear a ese conjunto de mamarrachos acampados en la Puerta del Sol entre marejadas de porros y orina, y derivarlas en un ataque a la oposición y la estabilidad.

Al despreciable Sánchez le conviene la tensión para manejar a su antojo a unos amateurs de la revolución que hagan quitar de la conversación pública las cloacas o la situación ceutí. Si es necesario se los llevará a rodear el Congreso como Mao a los Guardias Rojos a aplicar la revolución cultural a los propios mandos del partido. Gracias a Mari Carmen -que ha vivido muy bien merced a las leyes franquistas- la agenda política ha cambiado -no sabemos por cuantos días- y a ellos se agarrará esta banda de golfos para derribar todas las fichas del tablero que sean necesarias con la esperanza de retomar una iniciativa que tenían perdida. Y si se pierde la votación no importa: mandamos a los Guardias Rojos a las sedes del PP.

Nos gobierna una mafia criminal que antes o después así será calificada por los Tribunales. Pero a ver cómo se recogen luego los destrozos”. Carlos Herrera, el de “Herrera en COPE”, en el “Abc”.


17.- “Adictos y desafectos”: “En los años cuarenta, El Norte de Castilla sufrió un doloroso proceso de depuración por parte del régimen de Franco. (…) El Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo funcionó entre 1940 y 1943. Pero en su labor de investigación sobre la ideología de los escritores, periodistas e intelectuales que ejercían en esos años, le sobrevivió la Brigada Político Social, la célebre BPS, que oficialmente estuvo activa hasta 1978.

 No sé, o sí que lo sé, porque me viene a la memoria la lucha de Delibes contra la censura franquista cuando ahora se ha dado a conocer la existencia de un dossier del Ministerio del Interior (heredero de aquél de la Gobernación) con el nombre de 281 periodistas, tertulianos y comunicadores clasificados según su orientación y/o actitud hacia el Gobierno.

Un “documento de trabajo”, en palabras de su titular, el depauperado Fernando Grande-Marlaska, en el que los redactores aplican a los reseñados expresiones como “afín al Gobierno”, “apoya al Gobierno”, “muy crítico con el Gobierno”, “defiende” ideas de izquierdas o de derechas”, muy crítico con el PSOE actual”, o ”independiente con clara simpatía por la ideología de izquierda”.

 Hace tiempo que digo que el viejo amor que los españoles sentimos por el caudillismo, desde Viriato a Franco, por encima de toda ley, se ha venido a encarnar en este tiempo en la figura del todavía presidente del Gobierno. Y en el retrato solar del caudillo, incluso del caudillito, tan importante como el brillo del jefe supremo lo es la oscuridad del coro de sus secuaces, lacayos, acólitos, sicarios, servidores, peones, adláteres o comparsas, cada uno según su misión”. Carlos Aganzo, exdirector de “El Norte de Castilla”. Hombre c.aganzo, es que hay que ver lo mucho que se te ve el cartón: En lugar de retrotraerte a la dictadura (término éste por cierto te cuidas de no utilizar) de Franco, ¿no crees que hubiera sido más propio referirte a las "listas negras" de periodistas de Castilla y León aparecidas en 1989 y atribuidas al que fuera Portavoz de la Junta, Miguel Ángel Rodríguez?


18.- “Martínez o creerse Supermán”: “Las andanzas orgánicas de Carlos Martínez desafiando todo lo que se menea de Moncloa para abajo traerán consecuencias. Sobre todo para él. Su alianza atolondrada, contra viento y baronías, con la fracasada Enma López, del clan Cerdán, derrotada en las primarias de Madrid por la vallisoletana Reyes Maroto, seguirá trayendo cola. Martínez anda pidiendo árnica después de alardear de que su amiga iba a ganar a quienes trataron de hacerle entrar en razón y que no acudiera al aquelarre de Enma López, en el que el protagonista ha acabado por ser él. 

 Es lo que tiene vivir eufórico y levantarse cada mañana creyéndose supermán. No haber salido todavía del cascaron de Soria y pensar que se puede andar, escobilla en mano, subido al papamovil, mientras el subdelegado del gobierno y el guardia civil de jornada le reían las gracias contra la seguridad del tráfico. Martínez estaba acostumbrado a ganar en las urnas de Soria. Llegó a Castilla y León y Mañueco le enseñó a perder. Mañueco siempre alardeando de los resultados educativos de PISA (con garbo). 

El de Soria es implacable, opción que apoya en primarias, opción que va al foso. Tres de tres, de momento. Es más infalible que La Cuneta de Castilla. Veremos cómo sale de este atolladero. Ya hay quien sospecha en el PSOE que la plaza de senador autonómico de Tudanca la quiere para sí, a imitación de lo que ha quedado de la andaluza María Jesús Montero tras pasar por el trillo electoral de Juanma Moreno, o antes Lobato, en Madrid. ¿Estrambótico? Cosas veredes. 

El caso es que todo lo que le concierne al PSOE CyL lo lleva de su cuenta, con sigilo, y sin dar explicaciones a los que mandan, por arriba, por abajo y por los lados. Miente más que habla. Martínez es una cooperativa en sí mismo, a imitación de su proceder durante 19 años en Soria. Cualquier día el resto se harta y se encuentra como Julio Villarrubia, de patitas en la calle. Por la vía ejecutiva, como llegó de la mano de Cerdán”. Regalado en “El Mundo de Castilla y León”. Enésima andanada del “alter ego” de Saulo Lacustre contra el líder socialista en Castilla y León. Lacustre respira por la misma herida de siempre: no perdona a su otrora admirado alcalde de Soria su apoyo a la reforma de la Ley de Publicidad Institucional. Y es que, como dice -refiriéndose a otros, claro-, el propio Regalado, los billetes son los billetes (en ese caso los que la Junta enchufa a la cuenta de resultados del medio que dirige). 

 

19.- “Banda de ladrones”: “El presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, ha logrado cerrar el círculo. El obispo vallisoletano ha logrado que la extrema derecha y el populismo gubernamental le presenten con cuernos y tridentes en medio de las llamas del infierno. Alguien podría pensar que el prelado vallisoletano es un profesional de meterse en charcos buscando protagonismo, un escaño en el Congreso o un butacón de tertuliano den la televisión pública, pero nada más lejos de la realidad.

No es nuevo ni intención de Argüello que la Iglesia haga suya la defensa del pobre y del inmigrante como tampoco lo es que afirme sin remilgos que la dignidad humana se extiende desde el útero materno hasta el último aliento de la vida.  Solo la ignorancia o la mala intención pueden pervertir esos principios del cristianismo, que, como todo en la doctrina católica, se resumen en que amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.

 Salirse de ese paradigma será merecedor de estatuas ecuestres nacionalcatolicistas o de salvaconductos de progre como los que ahora desde la política se pretenden erigir o imponer a quien hable legítimamente en nombre de la Iglesia. En definitiva, izquierda y derecha se afanan en explicar a los católicos a qué partido deben votar mientras les niegan el derecho a pensar porque si piensan es que están politizados.

 Es paradójico que la libertad sea una condición más accesible a quienes establecen su fe dogmática como principio vital que a quienes ven sometida su ideología a los argumentarios de un partido político.

 La Iglesia ha de abstenerse de cualquier veleidad partidista pero no por eso ha de renunciar  a mostrar su doctrina sobre cómo debemos conducirnos como seres humanos, eso se llama apostolado y nada tiene que ver con afiliarse a ningún partido político”. David Frontela, contertulio de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV, en el “Abc” (edición Castilla y León).


20.- “Vito Quiles no es el héroe que merecemos, pero sí el que necesitamos”: “Opina Juan Soto Ivars que Vito Quiles trabaja inadvertidamente para el PSOE; al Gobierno le viene fenomenal tener un antagonista que le permita azuzar el fantasma de la turboextrema ultraderecha, lo único que Saunamán puede ofrecer ya a su menguante base de fieles, anhelantes de algo a lo que poder aferrarse después de la infinita sucesión de escándalos, imputaciones y condenas del último par de años.