viernes, 30 de octubre de 2026

PERLAS DE LA FACHOSFERA PATRIA

 (o a ver quién la dice más gorda y/o insulta 

de manera más burda)

 

1.- “Ya no basta con echarlos”: “Lo de Urda, como lo de Adamuz, no ha sido un fallo humano, aunque las terminales de “agit-prop” del régimen repiquen la mentira que les han ordenado difundir. Ha sido una decisión humana. En concreto, la de gastarse el dinero del mantenimiento de los trenes y vías, de sus sistemas de seguridad y avisos en colocar prostitutas, amiguetes de partido y activistas políticos en vez de invertirlo en profesionales técnicos y cualificados. La degradación de un país empieza cuando su ciudadanía justifica a quienes roban, matan y corrompen sólo porque son los suyos.

¿Cuántos muertos hacen falta para que España deje de votar a esa organización criminal y corrupta llamada PSOE? ¿Cuántos delitos hacen falta para que las ovejas aposentadas en el pesebre socialista dejen de apoyar al líder de la mafia? Antes, al coger un tren de alta velocidad, nos molestaba llegar diez minutos tarde a nuestro destino, pero enseguida se nos pasaba el enfado al saber que el billete nos salía gratis. Ahora nos conformamos con llegar vivos a casa.

 

Eso es el PSOE, eso ha sido siempre el socialismo, una ideología que mientras te habla de estado del bienestar, rebaja tu calidad de vida a mínimos incompatibles con la decencia y la dignidad humana. Por eso, ya no nos conformamos con echarlos, no resultan suficientes las disculpas, ni tampoco nos satisfacen las dimisiones.

 

 Hay que juzgarlos, procesarlos y condenarlos. Porque si Sánchez y Puente salen vivos -política y judicialmente- de esta, la muerte de todas las víctimas creadas por este Gobierno en su mandato sólo servirá para aumentar la cifra de asesinados que el socialismo, en su negligente incompetencia, sigue dejando como marca y memoria histórica”. Fran Carrillo en “OkDiario”.



 2.- “Puente baila sobre tu tumba”: “Ese de aquí es un ´frame´ sacado de una escena de un programa de televisión de Marc Giró –“Cara al Show”- de hace unos días. Han convertido el plató en un vagón de tren. En el centro, Óscar Puente baila con los puños en alto y morritos, como de gustar, como los que ponemos los puretas en las discotecas de desguace de Boomeralia. El ministro de Transportes baila en un vagón de tren porque todo se la suda, dicho en corto y en derecho. Los muertos de Adamuz, el peligro, todo. Un jijí, un jaja.

 El destino a veces parece que esta de broma y que la suerte se descojona de nosotros, como el ministro, cuando uno va adormilado, echando una cabezadita camino de una reunión en Sevilla, y, de pronto, el raíl de la vía ensarta el suelo, el asiento y el techo del vagón como una gilda.

 El sanchismo es un género de humor; de humor negro. Lleva años riéndose de los españoles, que se quejaban de que los trenes no funcionaban bien, de que había muchas incidencias, de que que hacían llegar tarde e incluso de que no llegaras nunca que es lo que ha sucedido finalmente. En todo este tiempo, las advertencias de los viajeros y los profesionales se las tomó a chota.

Desactivaban todas las quejas con un esquema perverso en el que cualquiera que dijera algo sobre el mal funcionamiento del sistema ferroviario era tachado de ridículo fascista que, en realidad, lo que pretendía era derribar a un Gobierno legítimamente elegido. La queja la convirtió en mofa el ministro bailarín, que ahora baila sobre tu tumba, como en la canción de Siniestro Total”. Chapu Apaloaza en el “Abc”.


3.- “Óscar Puente debe seguir”: “El ministro Óscar Puente va a tener que duplicar el número de asesores para que no se le escape nada de lo que estamos diciendo de él estos días. No todo es mal: yo le reconozco el mérito de haber hecho bueno a su predecesor, hito encomiable cuando su predecesor está cumpliendo condena por corrupción. Perdonen, en algunos el dolor metaboliza en ironía. De hecho, pensaba titular está columna “Otra crisis que resuelve Óscar Puente”. Pero me he contenido.

 ¿Qué mas podemos decir del (todavía) ministro Puente? Yo exigí su cese tras el primer insulto en redes, tras los tuits, durante los incendios, tras la tragedia de Adamuz… Durante mucho tiempo pensé que Puente no debió ser nunca ministro. Pero su historial de ignominias es revelador. Por eso ahora opino lo contrario: Puente es el ministro más representativo del sanchismo. El que mejor cumple el guion. Por eso no tiene sentido pedir su dimisión; sería conceder al sanchismo una normalidad que hace tiempo dejó de merecer. No, Óscar Puente debe quedarse. Que el 29 de noviembre los españoles vean en las listas del PSOE lo más reconocible del sanchismo.

Las tragedias de Adamuz y Urda, pese a lo que dice el Gobierno, no son consecuencia de un único error humano. Ni de un operario ni del ministro Óscar Puente. El fallo es sistémico, y el sistema es el sanchismo. Puente sólo es uno más en esa ciénaga de mentiras, sectarismo e ineptitud. Po eso, de cara a las elecciones, lo mejor y más honesto es que siga en su ministerio y en su puesto de salida en la lista de Valladolid. Mejor que siga. Porque olvidamos rápido. Y nos va la vida en ello”. David Mejía en “El Mundo”.


4.- “Esta no es la España de nuestros padres”: “España no merece lo que le está pasando. No merece recoger los añicos del país que ayudaron a levantar nuestros abuelos, que enderezaron con generosidad y abrazos nuestros padres y del que nosotros disfrutábamos hasta apenas hace dos lustros, pasajeros orgullosos de un ascensor social que era la envidia del mundo, del que presumían esos padres que no pudieron estudiar pero que vieron que sus hijos caminaban hacia un futuro mejor, subidos sobre becas y valores. Y luego, que viajaban sobre un AVE, que circulaba sobre carriles que no se rompían y con sistemas de frenado seguros y no de la señorita Pepis. No hacía falta más. España era un proyecto feliz y de éxito.

 Ocho años después no queda nada. Ni palabras, ni presupuestos; por no haber no hay ni presos, hasta los matarifes están en la calle. Solo nos queda la memoria. Se la debemos a los que se fueron por culpa de una maldita gestión basada en el dedo humeante de un ministro, puente entre el mal y el desastre. Un ministro procaz, sectario, que ha sustituido a otro que colocaba amantes en empresas públicas y se corrompía hasta el tuétano. Todos, paradigma de Sánchez.

Que descansen en paz los que fallecieron en Urda; como antes los de Adamuz. Nosotros quedamos aquí, en este purgatorio prematuro esperando, no el Juicio Final, pero sí el juicio legal que ponga a cada uno donde le corresponda estar. A esos que han sembrado de guerras y desastres nuestras vidas. Para ellos, que no descansen jamás en paz mientras vuelven a sus tracking electorales, a las reuniones de estrategia, al maldito relato, a la política de diseño, a los argumentarios matutinos y a los besos de la muerte en mítines de todo a cien”. Mayte Alcaraz, tertuliana de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de Castilla y León TV”, en “El Debate”.

 

5.- “El cisne negro”: “En este momento de banderas a media asta, cuesta hablar de política con el riesgo de utilizar a los muertos de la tragedia para obtener ventaja camino de las urnas, pero justo para que su sacrificio no sea inútil es preciso reflexionar sobre lo sucedido y pedir ya explicaciones y responsabilidades. Estamos ante el «cisne negro» de esta campaña electoral. Todo ha saltado por los aires.

 El suceso imprevisto, que analizó Nassim N. Taleb, cumple sus dos características básicas: es, según el propio ministro Puente, un accidente altamente improbable y tiene un impacto masivo con consecuencias a gran escala. Es lógico que haya dejado al Gobierno y a los componentes de las listas electorales del PSOE sumidos en una profunda depresión. Lo sucedido ha hecho trizas su campaña y tiene mala compostura.

 El estado de los transportes en España, con un deterioro evidente durante el período sanchista, se ha convertido inesperadamente en el tema más sensible de la campaña electoral. Exactamente se presenta como el «cisne negro», con una enorme carga emocional. Ha desplazado a la vivienda, cuyo «efecto Maricarmen» ya había decaído, lo mismo que la desfalleciente acampada de Sol, el sinsentido de la huelga general política y el propósito de la izquierda de incendiar la calle y agitar la bandera apolillada del antifascismo. Después de lo de Urda, también Ceuta pierde visibilidad a corto plazo, lo que supone un pequeño respiro para el Gobierno.

 En conjunto, el PSOE tiene la mayor parte de las papeletas, si había alguna duda, para una derrota estrepitosa dentro de un mes justo”. Abel Hernández en “La Razón”. 


6.- “Los chistes de Puente”: “Decía Puente en el Congreso que piden su dimisión porque hace muy bien su trabajo. Si su trabajo consistía en degradar la seguridad hasta convertir la alta velocidad en un desguace con víctimas, hay que reconocerle que lo ha bordado.

El Gobierno debía haber dejado listo desde enero el despliegue del sistema europeo ERTMS, un contrato de 94 millones financiado con fondos Next Generation para supervisar la marcha y frenar ante cualquier obstáculo. Puente, entretanto, prefería los platós de televisión, las bromas sobre el caos ferroviario y las explicaciones que despachaban la tragedia como un suceso inexplicable.

Pedro Sánchez es el verdadero artífice de semejante farsa, el pirómano que promete un parque de bomberos en pleno velatorio después de entregar un ministerio estratégico a su dóberman de guardia. Puente compareció para regañar a los periodistas y pedirles que no le sometieran a un “interrogatorio”, antes de señalar al operario de turno. Las negligencias se firman desde la moqueta del despacho y los ataúdes los ponen los ciudadanos sobre las vías.

 No podemos normalizar que subir a un tren se parezca a jugar a una lotería macabra. A Óscar Puente ya no hay que pedirle más ruedas de prensa ni más bravuconadas de barra de bar, debe bajarse de una vez del tren y devolver la cartera. Y si Sánchez insiste en sostenerlo para salvar el pellejo, que tenga claro el itinerario: cuando un presidente consiente que su ministro juegue a la ruleta rusa con los trenes, la última parada de esta catástrofe no está en Nuevos Ministerios; termina en la misma puerta de la Moncloa”. Jorge Herrero en “Voz Populi”.


7.- “Sánchez sólo tiene una opción: cesar a Puente”: ”Se acabó la campaña del amor. La frivolidad queda ahora como impostura. La realidad ha sido la bofetada en la cara a los profetas de la remontada. Este martes 28 de octubre, España estaba en las portadas digitales de Le Monde, The New York Times, The Guardian, Corriere della Sera y Político, por mencionar sólo algunos de los principales diarios. El desastre ha retratado las infraestructuras de un país que ha recibido una cantidad ingente de fondos europeos y que ha sido incapaz de emplearlos en mantener el buen estado de nuestra red de alta velocidad.

 ¿Qué broma se le ocurrirá ahora al ministro Puente para tapar su incompetencia? ¿Qué presentador afín le reirá ahora sus gracias? No va a ser posible, a un mes del 29-N, pasar página de esta tragedia. Las familias van a pedir justicia. Habrá una investigación técnica y otra judicial. Iremos sabiendo cosas a medida que pasen los días. Ninguna buena para este Gobierno.

La fatalidad ha hecho que el desastre tenga como protagonista al ministro más zafio del Gobierno, al más provocador, una especie de matón de tasca al que no le importa exhibir el servilismo hacia su jefe: "El puto amo". Sánchez vive estos días en ese tobogán mareante de los números, las encuestas, los trackings. Quiere ganarle al PP como sea, aunque no pueda sumar para gobernar, y Urda ha dinamitado sus expectativas, sus esperanzas.

Si el presidente quiere presentar alguna opción –yo dudo que la tenga– no tiene más remedio que cesar a su ministro de Transportes”. Casimiro García Abadillo, director de “El Independiente”.


8.- “La involución era esto”: “Nos alertaban de la involución, peo la involución ya estaba aquí. En este caso del tren, del sistema ferroviario, de las infraestructuras, de lo que funcionaba. De un medio de transporte en el que confiábamos. Si un hotel de cinco estrellas no se mantiene, acaba siendo una cochambre lujosa. Pero no mata. Si no se mantiene como debe ser la segunda red ferroviaria del mundo después de China) y además se liberaliza el sector dando entrada a dos nuevas compañías, tampoco nos vamos a extrañar de las catástrofes fijas discontinuas (nueve mese de Adamuz) o del peor funcionamiento del servicio.

 El aumento de la población en España no se ha visto acompañado con más oferta de viviendas. El aumento de los trenes en España no se ha visto acompañado con la inversión necesaria en la red. Hasta hace unos días los martillos para romper cristales que salían en los periódicos eran los que los organizadores de los pillajes disfrazados de protestas recomendaban llevar para romper escaparates. El miércoles se utilizaron por los pasajeros de los trenes siniestrados para escapar.

 Tras la dimisión de Francisco Martín, el delegado del Gobierno en Madrid, leí que su apoyo a Enma López y no tuitear a favor de Reyes Maroto causó la ira de Sánchez. Óscar Puente no parece provocarle ira. Eso es para le gente normal (“eso a Vivas”). Preguntaron a Puente si iba a dimitir y dijo que no estaba pensando en él, lo que añade al “yo no soldé las vías” tras Adamuz.

 También es involución Yolanda Díaz en el mismo cargo que Fátima Báñez”. Rosa Belmonte en el “Abc”


9.- “Puede que no pase nada”: “Puede que sólo sea una molestia tener al más procaz y sectario de todo el gabinete al frente del ministerio con mayor presupuesto y que este individuo añada a sus competencias la del insulto a la oposición y el tuiteo hiperactivo, la mofa y la befa de los ciudadanos que no opinan como él y la provocación constante, sin que su rendimiento se resienta.

 Puede que sea cierto que Óscar Puente fuera transparente y prolijo, un dechado de virtud política, en su gestión del accidente de Adamuz y no se comportara entonces, como denunciaron tantos -como yo pienso, sin ir más lejos-, como un filibustero de tramposa retórica que sólo pretendía oscurecer la verdad. Puede que no tenga consecuencias el haber generado una industria propagandística volcada en ridiculizar, caricaturizar o satanizar cualquier denuncia, por técnica que sea, como si quien la expresara lo hiciera siempre movido por una perfidia golpista y alentado por el fervor fascista.

 Puede que todo fuera una exageración. Que esta sensación de que nada funciona, de que todo se ha degradado, de que los servicios públicos sufren de esclerosis sea una pura ilusión, una pesadilla decadentista. Puede que nada tenga que ver el colapso de Ceuta con un apagón total de la península con dos catástrofes ferroviarias en la alta velocidad en sólo nueve meses, que todo esto sea una concatenación de improbables azares que en ningún caso deben provocar el desaliento. Puede que no pase nada si nadie asume la responsabilidad por ninguno de estos desastres; pues ¿qué iba a arreglar eso y en qué puede afectar que todo lo que haya que exigirle a un gestor es que no le haga el juego a la derecha?”. Rafa Latorre, director de “Más de uno” (Onda Cero) en “El Mundo”.


10.- “El partido del amor es el partido del horror”: “No me gustan los epítetos ni los descalificativos fuertes en los artículos, los evito. Pero existen ocasiones que requieren una excepción: Óscar Puente es un imbécil con todas las letras. La semana pasada bromeaba sobre los fallos de Renfe en el anuncio de promoción de un programa cómico de La Sexta. Hay que tener el cerebro de un grillo y muy mala entraña para hacer eso, dado que sobre su conciencia pendían los 46 muertos de Adamuz.

 Este tipo se dedica a tuitear afrentas mientras su ministerio, crucial en nuestras vidas diarias, gestiona de manera harto deficiente (ahí está el espantoso balance). Por supuesto Puente rechaza dimitir. En su comparecencia de ayer incluso mantuvo su tono altanero habitual, en lugar de aquella vocecilla humilde, casi mendicante, que fingía tras Adamuz.

Un país como España no puede estar en manos de un presidente impostor, dedicado solo a sus trampas electorales y a intentar sobrevivir frente a sus escandalosos casos de corrupción. Lo que va a ocurrir ahora está claro. La estrategia ya ha sido definida desde el minuto uno: estamos ante un error humano, y punto.

En unos días veremos el segundo paso: las terminales de Moncloa, el Sánchez mitinero y los ministros más embestidores acusarán a «la derecha y la ultraderecha» de «no respetar ni a las víctimas y utilizar el dolor del accidente para su campaña». ¡Y habrá votantes irredentos de su parroquia que se lo compren! Adamuz y Urda son el retrato dantesco y dolorosísimo de lo que ocurre cuando se tiene un gobierno que en realidad es un peligro público.

El 29-N debe ser el día de la liberación. Hay que echarlos para volver a vivir un país seguro y esperanzado”. Luis Ventoso en “El Debate”.


11.- “¡Óscar Puente, ten vergüenza y vete ya!”: “La nueva tragedia ferroviaria que ha convulsionado a todo el país confirma una realidad incuestionable que ni siquiera la propaganda oficial, regada abundantemente con el dinero de todos, es capaz de difuminar con sus subterfugios: los servicios públicos en España sufren un deterioro sin precedentes, que se magnifica cada día que Pedro Sánchez continúa en el poder. Los trenes no funcionan, se retrasan o colisionan por culpa de inversiones insuficientes y de erráticos sistemas de seguridad.

 El burdo intento del Ejecutivo de atribuir a toda prisa la culpa del accidente en la provincia de Toledo a un error humano es una muestra más de una cadena de despropósitos y de mentiras gubernamentales casi infinita, que experimentó su eclosión en Adamuz con Óscar Puente también al frente.

En cualquier país serio, un ministro como éste debería estar ya en la calle, pero diez meses después de aquel fatídico suceso ahí sigue y se permite encima el lujo de dar lecciones de democracia y de progresismo sin mostrar ningún decoro o escrúpulo, por lo que se ve. Tuitear sobre lo que le ha ocurrido a Bolsonaro en Brasil y la «superioridad moral de la izquierda» minutos después de que los dos trenes embistieran dice mucho de la catadura y la incompetencia de este personaje, que aspira encima a erigirse en el nuevo valor emergente de un socialismo en ruinas.

 Lo peor de estos personajes que nos gobiernan es que, lejos de avergonzarse por su pésima gestión, hacen alarde de ella, como si la gente fuera imbécil. Sus excusas peregrinas, su verborrea barata, su talante déspota y sus argucias de pacotilla para descargar en otros sus responsabilidades dan auténtica grima”. Sergio Alonso en “La Razón”. 


 12.- “La corrupción mata”: “Entre el Óscar Puente que bailoteaba y hacía mofa sobre las averías de Renfe en un show televisivo y el Óscar Puente tenso que ayer compareció tras el choque de trenes en Toledo, median 7 días y 68 muertos más. Hacer payasadas sobre el estado desastroso de las infraestructuras ferroviarias, el servicio esencial que tú gestionas y que nosotros pagamos, no es tener sentido del humor: es no tener vergüenza. Sobre todo porque el 18 de enero habían perdido la vida 46 personas en el accidente de Adamuz.

Más de cien muertos en nueve meses. ¿Y cuántos tuits insultantes del ministro que utiliza las redes sociales como albañal? Tras Adamuz, Puente dijo que no pensaba dimitir porque él no soldaba las vías. Ahora ha dicho que tampoco va a dimitir porque la culpa es de un operario. La decisión, en todo caso, no es suya: Pedro Sánchez calculará qué le resulta más rentable electoralmente, si fumigarlo ahora o mantenerlo en el puesto como diana de la ira popular.

Ya desde primera hora, Moncloa propagaba que el origen era «un fallo humano», mientras sus loros mediáticos difundían comparativas falsas de accidentes con Europa que tuvieron que borrar rápidamente. Anoche Moncloa filtraba unos audios para culpar a un trabajador de Atocha. Los expertos toman la versión oficial con pinzas: no ha podido haber fallo humano si antes no se ha dado una cadena de fallos técnicos. De las vías, en el caso de Adamuz; del sistema de seguridad en el caso de Urda. 

Pero nada detendrá al caudillo Sánchez. Lo inverosímil, realmente, es que tengamos todavía en el poder a un Gobierno que lleva al país al desguace”. Maite Rico en “The Objective”. 


13.- “Un país para comérselo”: “El todavía inquilino de la Moncloa ha decidido rescatar la pirotecnia más ruidosa e impactante para este tramo supuestamente final de su presidencia. Para empezar, parecer estar encantado de ver la Puerta del Sol madrileña, kilómetro cero del país, convertida en un vertedero maloliente e insalubre que ha trasmutado lo que fue en su día una propuesta razonable por el acceso a la vivienda por una “performance” protagonizada por lo mejor de cada casa. Sánchez no ha ordenado a su delegado del Gobierno -un cipayo sin más criterio que el de cuanto peor, mejor, para contentar a su jefe- que envié a la policía a despejar la zona en defensa de los vecinos y comerciantes de la misma.

 El objetivo parece ser mantener la calle en llamas. Cuantas más protestas, escraches, manifestaciones y violencia de baja intensidad en avenidas y calles, mejor para ellos, o al menos eso creen. La izquierda a la izquierda de la izquierda, tan progre ella, sueña con ver arder los escenarios urbanos y mira a Francia como modelo de lo constituye la esencia de sus sueños húmedos. En busca del incendio, están cavando una trinchera ideológica que habrá de restañar Feijóo si finalmente llega al poder.

 Y puestos a prender fuego, conviene no olvidar la forma tan poco sutil de quemar la caja común del Presupuesto Consejo tras Consejo de Ministros. Aquí no importa España ni sus ciudadanos ni el bien común, sino un interés partidista que no para en barras a la hora de esquilmar la caja común y dejar las telarañas como regalo envenenado al que vendrá. Este final del sanchismo parece haberse anclado en una máxima “el que venga atrás, que arree. Tal cual” Antonio San José en “El Norte de Castilla”.


14.- “Tendremos que quemar las calles”: “Dijo Óscar Puente, ministro de Twitter, micrófono en el belfo: “Hay una oportunidad el 29-N para parar el fascismo. Es mejor salir un día y meter la papeleta que tener que estar saliendo un día tras otro durante cuatro años”. Es decir, lo ha dicho. Si pierden, arderán las calles. No habló en concreto de las mujeres amarradas a la pata de la mesa, ni de los gais apelotonados en los armarios, ni de las centurias negras. No se explayó en las fantasías morbosas en las que Feijóo se convierte en plutonio y Abascal en uranio. Si acusaron a Mariano Rajoy de ser como Franco, entonces son capaces de ver monstruos prodigiosos hasta en las nutrias.

 Es sociológicamente fascinante que millones de españoles estén dispuestos a votar a un puñado de corruptos, hipócritas, ladrones y manipuladores, sólo porque la manipulación les ha persuadido de que lo otro es peor. A mí todo esto me tiene cabizbajo desde que empezó la precampaña, y todavía queda más de un mes para las elecciones.

 ¿Qué van a hacer los otros que pueda ser peor, me pregunto? Creo que no sería peor ni aunque se empeñasen en repetir las catástrofes del Gobierno saliente. Es que lo intentas y no te sale. Se te escapa algo bueno, aunque sea por chiripa. Es difícil que España se convierta en un país más desigual, frustrado, entorpecido, malhumorado, tosco, decadente y jurídicamente inseguro de lo que es, después de tantos años bajo la bota amorosa de los buenos.

 No -me lleguen las voces-, no, Juan, es que cuando la derecha gobierne, de puro mala, es capaz de poner al frente del ministerio de Transportes a un tipo como Óscar Puente”. Juan Soto Ivars en el “Abc”.


15.- “Prefieren a Sánchez, corrupto y autócrata”: “El sanchismo se ha mimetizado tanto con el peronismo o el “kirchnerismo populista” de Cristina Kirchner, condenada por corrupción, que no sólo copia eslóganes y fotos idílicas como la de ella y el “pingüino”, su marido, besándose en Buenos Aires ante sus incondicionales en 2011 con la leyenda «la fuerza del amor», sino que ha importado entre el electorado socialista y de la extrema izquierda patria, la misma consigna clientelista que los peronistas coreaban sobre Perón, pero aplicada al propio Sánchez, «Puto y ladrón queremos a Perón».

 La consigna es polarizar hasta que duela, ya sea con manifestaciones contra Vox autorizadas por los delegados gubernamentales devenidos en esbirros al servicio de esa estrategia sanchista que mantiene secuestrada la Puerta del Sol y se vio en La Coruña o con huelgas y manifestaciones como la de los profesores en Madrid, antesala de la huelga general política convocada por los sindicatos pancistas contra la oposición.

Y en esa disyuntiva entre apoyar a “nuestro corrupto y autócrata” Sánchez o elegir al adversario que venga a regenerar y oxigenar el patio democrático, el sanchismo cierra filas con su “ladrón”, como cantaban los peronistas, por mero instinto de supervivencia política.

Sánchez y sus corifeos mediáticos, con esa estrategia polarizadora, ya no buscan convencer con argumentos económicos o de cohesión social, sino infundir el miedo contra la derecha de PP y Vox, a la que presentan como una fuerza oscura y reaccionaria. Y ante eso hay dos respuesta tajantes y contundentes: ir a trabajar el día de la huelga general y votar con avaricia hasta llenar las urnas para acabar con el sanchismo”. Antonio Jiménez en “El Debate”


16.- “Los herederos del franquismo”: “El franquismo, o por lo menos una parte de lo que fue el franquismo, tuvo elementos muy interesantes para España. Sofocar la brutalidad criminal y analfabeta de la República fue uno de ellos. Crear una clase media con un Estado protector fue otro. Y cuando hoy decimos, con razón, que la mayoría de políticos son de muy poco nivel, nos tenemos que remitir a los ministros de Franco para dar con perfiles preparados, competente, honestos y a la altura de su cargo.

 Por supuesto que no está en el deseo de nadie volver a una dictadura, y por supuesto que el franquismo tuvo momentos oscuros e incompatibles con nuestro modo de vida libre. Pero lo criminal en España en España no es ser heredero del franquismo sino de la República. Herederos del franquismo somos todos, porque es lo que hubo durante cuatro décadas. Herederos de la República solo lo son los que por su ignorancia, por resentimiento social o por instinto asesino reclaman serlo. Esta es la gran enfermedad de España, y aunque se ha explicado el problema siempre al revés, hicimos la Transición para perdonarlos y darles la muy generosa oportunidad de volver a gobernar.

 Ni la Transición amnistió al franquismo -porque la Transición la hizo el franquismo, aunque incluyera a todos- ni los votantes de Vox toman como un insulto que les llamen herederos de una época cuyos defectos nadie está interesado en reproducir pero que dejó muchas más ventajas de las que la izquierda entiende. El crimen, el atraso, el abismo en España han venido siempre de la extrema izquierda”. Salvador Sostres en el “Abc”. Sin comentarios.


17.- “Perder o ganar”:  “No importa que Sánchez gane o pierda, las dos cosas dan auténtico pavor. Si gana, la revancha contra quienes osaron acusar a Ábalos de corrupto o al hermano del presidente de “enchufado” lo pagarán caro. Moncloa dejará de adjudicar distintivos de malos ciudadanos y pasará a la acción. Si tienes dos pisos serás un buitre y te condenarán a pena de prisión o de Hacienda mientras el marido de Montse Mínguez convertirá su empresa en una ONG con beneficios fiscales.

 Los estudiantes estudiaran a María Jesús Montero junto a Isabel la Católica y Begoña Gómez, por fin, podrá ser elegida rectora de la Universidad de Minnesota, pese a las reticencias de Trump, a quien a esas alturas ya habremos declarado la guerra.

 Lo peor, sin embargo, no es la victoria sanchista sino el probable escenario de derrota de su gobierno progresista. Entonces, la oposición progresista abrirá las calles y los cielos de toda España y no solo las de Madrid se llenarán de “no paz” y hasta de guerra. No me extrañaría que Feijóo en algún momento de la campaña piense en lo que se le viene encima si, finalmente, consigue gobernar.

 Si Sánchez desde lo institucional de la presidencia del Gobierno ya no tiene reparos en decir lo mismo y lo contrario, de inflamar las calles o de organizar una mafia contra el poder judicial, imagínense de lo que será capaz de hacer desde el puesto de Patxi López. El caso es que, ahora mismo, da igual que gane o que pierda”. David Frontela, coordinador de Comunicación del PP de Valladolid y contertulio de “Cuestión de Prioridades”, programa de “La 7” de "Castilla y León TV”, en el “Abc” (edición Castilla y León). Distópica disyuntiva la que nos plantea el ecuánime David Frontela, quién con posterioridad a la publicación de este artículo aparece en el número 4 de la candidatura del PP de Valladolid al Congreso de los Diputados... 


18.- “Pues sí, perdí la apuesta”: “Estas elecciones no se adelantan en un contexto ni parecido al de 2023. Para empezar, todos los sondeos de todas las empresas demoscópicas salvo el CIS, las pague quien las pague, dan una ventaja a PP y Vox sobre el PSOE y los partidos de su coalición que más que duplica la de hace tres años. Por eso, si los españoles terminan entregando de nuevo el Gobierno a Pedro Sánchez, será porque la remontada habrá sido legendaria, épica: como salvar un 4-0 en el Bernabéu en el último cuarto de hora del partido.

 Vox está mas maduro, da menos miedo que entonces. Pedro Sánchez, no, él da más miedo que entonces. Tiene en la mochila a un fiscal general del Estado condenado, a un exministro y exsecretario general del PSOE, a otro seriamente imputado, a su hermano condenado, a su mujer a las puertas de un juicio, a una fontanera que se juntaba con lo peor de Badajoz, el clan de los rochos, para fastidiar a la jueza que acabó encausando a su hermano, tiene un amigo del alma (ZP) y sus hijas de fango y joyas hasta el cuello… Nada que ver con 2023.

 Pero Pedro Sánchez se fía en las inquilinas acampadas y su respuesta con dos decretos a la crisis habitacional desatada tras el desahuicio de la difunta Mari Carmen Abascal. Cree que eso le abre una ventana de oportunidad, que el episodio de Ceuta está ya amortizado y resuelto, que a su izquierda el personal está tan disperso y a por uvas que eso le traerá votos. Y que, por tanto, podría auparse a una tercera legislatura.

(…) Da la sensación que en el PSOE y a su izquierda están convencidos que con la agitación social (mucho más mediática que real) y el eslogan de que el rentismo mata tienen hecha la campaña”. Ángel Ortiz, director de “El Norte de Castilla”. Vamos a ver, Angelo. Es la segunda vez que te refieres a Ábalos atribuyéndole un cargo que nunca ha tenido: secretario general del PSOE. ¿Nadie te advirtió del anterior “lapsus”? ¿O no es ningún lapsus?


19.- “Adictos y desafectos”: “En los años cuarenta, El Norte de Castilla sufrió un doloroso proceso de depuración por parte del régimen de Franco. (…) El Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo funcionó entre 1940 y 1943. Pero en su labor de investigación sobre la ideología de los escritores, periodistas e intelectuales que ejercían en esos años, le sobrevivió la Brigada Político Social, la célebre BPS, que oficialmente estuvo activa hasta 1978.

No sé, o sí que lo sé, porque me viene a la memoria la lucha de Delibes contra la censura franquista cuando ahora se ha dado a conocer la existencia de un dossier del Ministerio del Interior (heredero de aquél de la Gobernación) con el nombre de 281 periodistas, tertulianos y comunicadores clasificados según su orientación y/o actitud hacia el Gobierno.

 Un “documento de trabajo”, en palabras de su titular, el depauperado Fernando Grande-Marlaska, en el que los redactores aplican a los reseñados expresiones como “afín al Gobierno”, “apoya al Gobierno”, “muy crítico con el Gobierno”, “defiende” ideas de izquierdas o de derechas”, muy crítico con el PSOE actual”, o ”independiente con clara simpatía por la ideología de izquierda”. 

Hace tiempo que digo que el viejo amor que los españoles sentimos por el caudillismo, desde Viriato a Franco, por encima de toda ley, se ha venido a encarnar en este tiempo en la figura del todavía presidente del Gobierno. Y en el retrato solar del caudillo, incluso del caudillito, tan importante como el brillo del jefe supremo lo es la oscuridad del coro de sus secuaces, lacayos, acólitos, sicarios, servidores, peones, adláteres o comparsas, cada uno según su misión”. Carlos Aganzo, exdirector de “El Norte de Castilla”. Hombre c.aganzo, es que hay que ver lo mucho que se te ve el cartón: En lugar de retrotraerte a la dictadura (término éste por cierto te cuidas de no utilizar) de Franco, ¿no crees que hubiera sido más propio referirte a las "listas negras" de periodistas de Castilla y León aparecidas en 1989 y atribuidas al que fuera Portavoz de la Junta, Miguel Ángel Rodríguez?


20.- “Vito Quiles no es el héroe que merecemos, pero sí el que necesitamos”: “Opina Juan Soto Ivars que Vito Quiles trabaja inadvertidamente para el PSOE; al Gobierno le viene fenomenal tener un antagonista que le permita azuzar el fantasma de la turboextrema ultraderecha, lo único que Saunamán puede ofrecer ya a su menguante base de fieles, anhelantes de algo a lo que poder aferrarse después de la infinita sucesión de escándalos, imputaciones y condenas del último par de años.

 Hace quince años la izquierda empezó a enviar turbas furiosas a las casas de los políticos de derechas para protestar por las consecuencias inevitables de la gestión del gobierno al que ellos mismos habían votado. Aquellos episodios sistemáticos de acoso contra políticos del PP, UPyD y Ciudadanos y sus familias fueron denominados "Jarabe democrático de los de abajo" por el castrista Iglesias, futuro vicepresidente del gobierno. Sólo dejaron de hacerlo cuando empezaron a sufrirlos ellos mismos. Entonces ya no era la voz del pueblo, era fascismo. Como fascismo es Vito Quiles, mientras que la gente que apedrea políticos y apaliza reporteros son calificados alegremente como "antifascistas".

 Da igual si a uno le gusta o no que un tipo le ponga un micrófono en la cara a la mujer del presidente del gobierno. Lo que hace es legal.  Si lo que hiciera Quiles fuera ilegal ya estaría en la cárcel, pero no lo es. Quiles tiene la delicadeza de no usar mi dinero para sus performances, cosa que no hacen Televisión Española, de Intxaurrondo a Fortes, pasando por el novio cincuentón de la veinteañera Santaolalla.  Así que si les pica, que se rasquen. Diego González en “Libertad Digital”.