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Cuando abrí este blog llevaba 30 años ejerciendo el periodismo en Castilla y León, todo ese tiempo siguiendo la actualidad politica regional y, en particular, las andanzas de las instituciones autonómicas. Una excitante experiencia que, después de un paréntesis técnico, vuelvo a compartir con quienes se dejen caer por aquí.

jueves, 17 de octubre de 2013

Unos Presupuestos que chirrían con el discurso oficial


  Pese al discurso oficial del PP según el cual estamos saliendo de la crisis e iniciando la senda de la recuperación económica, no cabía esperar de la Junta de Castilla y León unos Presupuestos para 2014 que estimularan el crecimiento y la creación de empleo en Castilla y León. Pero tras los durísimos ajustes de los tres últimos años, en los que el gasto de la Junta había retrocedido a niveles de 2007, se esperaba una propuesta presupuestaria de transición que, si no supusiera un impulso, al menos no contribuyera a deteriorar aún más la deprimida situación económica de la comunidad. Dicho de otra forma, que no chirriara demasiado con el discurso de la recuperación. Y los Presupuestos de 2014 -los decimoterceros que elabora un gobierno presidido por Juan Vicente Herrera- chirrían, 
igual que los del Estado, claramente con ese mantra oficial.


Herrera y su papelón presupuestario
 Aunque en su cifra global (9.957 millones de euros) aumentan en relación con el actual ejercicio -en el que, tras la revisión del techo de déficit, la Junta terminará gestionando 9.759 millones-, dicho incremento resulta ser un puro espejismo, ya que en realidad el gasto disponible asignado a las consejerías se reduce a 7.313 millones de euros, un 0,4 por ciento menos que en 2013. La causa de esa distorsión entre el incremento de su cifra global y la bajada real en el gasto disponible no es otra que la carga financiera generada por el endeudamiento de la Junta, cuyos costes de amortización e intereses se disparan en 2.014 a la friolera de 1.360 millones de euros (más de un 13 por ciento del Presupuesto).

 Tenemos así que el coste de la deuda se ha convertido en el gran lastre financiero del gobierno Herrera, que además necesita endeudarse en otros 730 millones (y ya estamos por encima de los 8.000) para poder cuadrar las cuentas de 2.014. Y el resultado de ello es otro Presupuesto restrictivo que continua la línea de ajuste de los años anteriores y en la que vuelve caer en otros 52 millones de euros el gasto social (Sanidad, Familia y Educación).

La consejería de Sanidad, que ha absorbido 100 millones de los 277,8 millones del suplemento presupuestario de este año, pierde el próximo 46 millones, pasando a disponer de 3.191 (318 menos de los que tenía asignados hace tres años). La consejería de Familia, que había recuperado 48,5 millones en ese mismo parcheo, pierde 6 en 2014 y pasa a disponer de 809 (70 menos de los que tuvo en 2.010). Y se ha considerado poco menos que un éxito que Educación mantenga el mismo Presupuesto, 1.802 millones, que son 422 menos de los que dispuso en 2.010.

Los consejeros de Sanidad y Familia
 Salvo la consejería de la Presidencia, que pasa de 89 a 93 millones, y la de Economía, que lo hace de 551 a 586, todas las demás sufren caídas presupuestarias. Y el repunte en Economía también es un tanto ficticio, ya que obedece al trasvase de ADE Parques Tecnológicos y Empresariales, cuya extinción contempla la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos. (Por cierto, que, según informaba ayer “El Mundo de Castilla y León”, el Consejo Consultivo de Castilla y León ha emitido un informe advirtiendo de que el atajo elegido por la Junta para prescindir de dicha empresa no se ajusta al procedimiento legal. Con razón decíamos el otro día aquí que la Ley de Acompañamiento se utiliza todos los años como una especie de cajón de sastre en el que caben todo tipo de remiendos normativos).

 Todas las demás consejerías pierden presupuesto y la que más la de Fomento y Medio Ambiente, la consejería otrora inversora por excelencia. Y digo otrora porque en los cuatro estos últimos años la consejería de Antonio Silván ha sufrido un auténtico desplome presupuestario. En 2.014 dispondrá tan solo de 449 millones de euros, que es menos de la mitad de lo que sumaban Fomento y Medio Ambiente cuando eran consejerías separadas.

La consejera de Hacienda registrando el Presupuesto en las Cortes
Al tiempo que se nos quiere vender este Presupuesto como un paso hacia la recuperación económica, la propia Junta admite que en 2.014 va a seguir destruyéndose empleo en Castilla y León. De hecho prevé una tasa de desempleo en la comunidad del 21,5 por ciento, que es superior a la existente en la actualidad. Y desde luego, poco va a contribuir a superar la lacra del paro la reedición de ese plan regional de empleo juvenil y local dotado con 30 millones de euros financiado en su primera edición con lo recaudado en la amnistía fiscal aprobada de tapadillo en el verano de 2012. Una especie de mix entre el denostado Plan E de Zapatero y los “minijobs” alemanes que no ataca ni de lejos el problema del paro en la comunidad.

 Como tampoco se compadece por ningún lado que se prevea un crecimiento del PIB del 0,7 por ciento y al mismo tiempo se contemple una reducción del 12,56  por ciento en la recaudación tributaria de los impuestos y tasas de la propia comunidad, otro capitulo de ingresos que sigue en caída libre.

En resumen, estamos ante unos Presupuestos lastrados por el coste de la deuda que no van a contribuir para nada a reactivar la economía y recuperar el empleo en la comunidad, sino más bien a todo lo contrario. Y Herrera y su gobierno son plenamente conscientes de ello.

elblogdepedrovicente@gmail.com     17-10-2013