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Cuando abrí este blog llevaba 30 años ejerciendo el periodismo en Castilla y León, todo ese tiempo siguiendo la actualidad politica regional y, en particular, las andanzas de las instituciones autonómicas. Una excitante experiencia que, después de un paréntesis técnico, vuelvo a compartir con quienes se dejen caer por aquí.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Una semana "horribilis"

 No sé puede decir que Juan Vicente Herrera viva su mejor momento como presidente de Castilla y León. Los últimos días han sido de los más “horribilis” en sus casi 12 años al frente de la Junta. A lo largo de la última semana los reveses para él y su gobierno se han sucedido uno tras otro hasta culminar, anoche, con la parada -ya veremos si no definitiva- del reactor nuclear de Santa María de Garoña.



Central nuclear de Garoña

Aunque se lo ha tomado especialmente a pecho, con un llamamiento de última hora pelín patético, a fin de cuentas lo de Garoña no es cuestión de su estricta responsabilidad. El batacazo viene del papelón político hecho por la Junta al ser mas papista que el papa y apostar por una prórroga que ni la propia concesionaria de la central, Nuclenor (Iberdrola y Endesa al cincuenta por ciento), tenía claro. Y mas cuando en lo que concierne al comportamiento de las eléctricas con esta comunidad, llueve sobre mojado desde aquel recurso que presentaron contra el decreto que obliga a consumir carbón nacional.


 Donde no puede eludir su responsabilidad directa Juan Vicente Herrera es en el fiasco del banco CEISS, que certifica el clamoroso fracaso de la fusión de Caja España-Caja Duero, de la que el presidente de la Junta fue el máximo impulsor. Ahí no cabe echar la culpa al maestro armero. Fue él, en comandita con el PSOE, quien apadrinó y tuteló esa fusión, forzando además la voluntad contraria inicialmente existente en el seno de Caja Duero. Los que iban a fortalecer el “músculo financiero” han conseguido liquidar, una a una o por parejas,  las seis cajas de Castilla y León. Y por cierto tampoco puede declararse ajenos a la absorción de Caja Segovia y Caja Ávila por Bankia, ya que en última instancia fue la Junta quien autorizó la misma en virtud de un derecho de veto que no se atrevió a ejercer. Y tres cuartos de lo mismo pasó con la integración de Caja Burgos en Banca Cívica (absorbida después por La Caixa).

F. Vázquez, pte. del PP de Segovia 
 Por si fuera poco, determinados flecos del expolio de las Cajas le siguen proporcionando fuertes dolores de cabeza a Herrera, en este caso como presidente regional del partido. Cuando está sin resolver el pifostio organizado En el PP de León alrededor de la denuncia contra su presidenta, Isabel Carrasco, por el llamado “caso de los kilometrajes, otro presidente provincial, el segoviano Francisco Vázquez, ha abierto otro frente de no menor consideración. Seguramente tratando de diluir su responsabilidad política en la fagocitación de Caja Segovia por Bankia, Vázquez, a la sazón presidente de la Diputación provincial, ha propiciado que se levanten determinadas alfombras, sin reparar que ello deja con las vergüenzas al aire a destacados cargos públicos de su propio partido.

Conste que no seré yo quién critique a nadie por no encubrir a los que han podido incurrir en prácticas irregulares, simplemente me limito a señalar lo insólito que resulta que lo haga alguien políticamente corresponsable de las mismas. El hecho es que, a raíz de la fulminante destitución de los gestores de Segovia 21, la fiscalía investiga presuntas irregularidades en la gestión de dicha empresa, participada, junto a la propia Diputación, por la antigua Caja Segovia (ahora Bankia) y por la Cámara de Comercio. Y la situación pone en un brete no solo a su anterior consejero delegado y ex presidente de la Caja, Atilano Soto, sino también al anterior presidente de la Diputación, Javier Santamaría, actual senador por el PP, y al anterior presidente de la Cámara, Jesús Postigo, ahora portavoz del grupo popular en el ayuntamiento de Segovia.

Miguel Ángel García Nieto, alcalde de Ávila
 Y ello al tiempo que 11 antiguos consejeros de Caja Segovia, la mayoría vinculados al PP, hayan denunciado ante la fiscalía la presunta manipulación de las actas correspondientes a determinadas reuniones del Consejo de Administración, episodio  que guarda relación con el polémico crédito que ha hipotecado el Torreón de Lozoya y otra serie de inmuebles ahora patrimonio de la fundación heredera de la obra social.

 Todo esto la misma semana en la que se desataba el conflicto de los Paradores de Turismo, la penúltima afrenta a esta comunidad por parte del ministro de Industria y Energía, el mismo que no cedió en las ayudas al carbón dejando completamente desairado al presidente de la Junta. Y la misma semana en la que el alcalde de Ávila y presidente de la FRMP, Miguel Ángel García Nieto, ha seguido en sus trece con el adelanto a enero de la paga extra de julio de 2013, porfiando sobre el asunto con el consejero de Presidencia y Portavoz de la Junta, otro que últimamente está encontrando en algunos dirigentes provinciales del PP la horma de su zapato.
En resumen, un presente demasiado problemático que desborda a un presidente que hace meses dijo de sí mismo que tenía mas pasado que futuro.